Guantazo, masacote, tasar/tazar, personalidad, bancabilidad

Por Roberto E. Guzmán

GUANTAZO

Varios de los diccionarios dedicados a enumerar las voces usadas en el español dominicano recogen esta voz con una o varias de sus significaciones. Aquí se expondrán todas las acepciones que esa voz posee en el español dominicano para que los lexicógrafos puedan consultarla en el futuro. De ese modo ninguna de sus acepciones quedará sin ser documentada.

El Diccionario del español dominicano (2013:349) asienta la voz guantazo como un “trago de licor”. Eso es cierto, de ello no hay duda alguna. No hay que olvidar que en el origen el guantazo fue un golpe propinado con un guante, o mejor, con el puño envuelto en un guante.

De ese golpe enguantado el guantazo pasó a ser un golpe cualquiera, de cualquier tipo que este fuese. Tanto es así, que no es raro oír en el habla de los dominicanos decir que un auto le dio un guantazo a otro. Hay más, se ha oído que algunos hablantes para dar a entender que el choque fue leve se expresan diciendo que fue un “guantacito”, que es un equivalente en dominicano a un “cantacito”.

En el título se escribió guantazo, con la letra zeta en la voz del español dominicano, a pesar de que en realidad esa letra en el habla dominicana no tiene el sonido distintivo que la diferencia de la letra ese /s/. De modo que sería más auténtico si se escribiese “guantaso, cantaso, petacaso”. En muchas ocasiones este tipo de ligereza ocurre al escribir por ser más fino que el azúcar refino.

 

MASACOTE

Con respecto de esta palabra se desea destacar una acepción relativa a las personas. Una que se usa en República Dominicana que según parece no se conoce en la actualidad en ninguna habla de español. Más específicamente se refiere a una acepción que no se ha inventariado en los lexicones de español dominicano.

Las acepciones de masacote relacionadas con las cosas han encontrado la forma de que las integren en los diccionarios de español dominicano, como “sustancia espesa y pegajosa”.

La acepción que se ha pasado por alto es la de la persona de torpeza física, de gran volumen, pasada de peso, que llama la atención porque se mueve con dificultad. Puede llamarse de masacote a la persona que reúna todas las condiciones expuestas, así como a aquella que solamente es muy gorda y de andar lento.

En estos comentarios a veces se hace labor de descripción con respecto de las voces del español dominicano. Sobre todo, se documentan las voces que no se han encontrado en los lexicones diferenciales del habla de los dominicanos.

 

TASAR – TAZAR

“. . .vender a precios TAZADOS en dólares. . .”

Los dos verbos que constan en el título de esta sección tienen vigencia en español. El primero de los dos es de mayor uso que el segundo, sobre todo en el español dominicano.

Como se hace de costumbre en estos comentarios se le concede al escribiente el favor de la duda; es decir, es posible que el error sea el resultado de un mal tecleo como resultado de la proximidad en el teclado de las dos teclas, la zeta /z/ y la ese /s/.

Ahora bien, en la frase el sentido de esta hace pensar con toda certeza que el verbo que debió aparecer es el verbo tasar, con ese /s/, porque este es el que significa “fijar precio, valorar el precio de algo, poner límites”.

El verbo tazar es, “estropear la ropa con el uso, principalmente a causa del roce, por los dobleces y bajos”.  Diccionario de la lengua española, (2014-II-2089).

En un caso como el de la frase, en que se considera tratado un asunto comercial, el redactor pudo utilizar otros verbos, como “ajustar, reajustar, acoplar”.

 

PERSONALIDAD

“. . .hoteles con PERSONALIDAD propia . . .”

Desde hace un tiempo los hablantes de español se han dado a la tarea de emplear el término personalidad para aplicarlo a cosas. En esta sección se examinarán las acepciones que existen para el término personalidad; además, se verán los significados que tiene el término correspondiente en inglés.

Para que no quepa duda alguna con relación a las limitaciones del alcance del término personalidad se recordará que en cinco de las acepciones que asienta la Real Academia para el término aquí estudiado figura la palabra persona. Aparte de eso, en las otras tres acepciones, estas pertenecen a campos bien deslindados del Derecho y la Filosofía y en esta última también se usa la palabra persona para la definición del concepto.

En inglés el concepto personalidad se ha extendido para cubrir el conjunto de rasgos y características distintivas en sentido general, de manera que puede aplicarse a cosas. En el apartado dedicado a ese término el Merriam-Webster Dictionary utiliza un ejemplo en que se emplea la voz personality para una ciudad.

Hay que abandonar esta mala costumbre en español de atribuir personalidad a hoteles, tiendas, restaurantes, ciudades y negocios o actividades. Para destacar en español los rasgos caracterizadores de las cosas materiales e inmateriales existen en castellano las palabras, “caracteres, rasgos, características, peculiaridades, notas distintivas, atributos, cualidades”.

 

BANCABILIDAD

“. . .así como las facilidades de BANCABILIDAD que puedan surgir. . .”

En el ámbito de la economía y el comercio en los últimos tiempos han incorporado varias voces nuevas que responden a la necesidad de nombrar conceptos que se han hecho más comunes.

La voz que se examina en esta sección pertenece a las actividades financieras y pertenece al mismo género de otras que se han incorporado al habla, como por ejemplo “bancarización, bancarizar, bancarizado”.

Se constata en el habla un fenómeno, es que el hablante ya está en conocimiento de que existe tolerada la palabra bancarización; por lo tanto, este no encuentra raro que pueda introducirse otra voz de la misma familia, tal la del título, bancabilidad.

El verbo bancarizar consta en el diccionario oficial de la lengua común, “Hacer que alguien o algo, como un grupo social o un país, desarrolle o resuelva las actividades económicas a través de la banca”. Este verbo se incorporó al léxico oficial reconocido en la edición del diccionario de la Real Academia en el año 2001. Hay que hacer notar que la acepción de bancarizar varió entre ese año y el año 2014.

No hay lugar a sorpresa si se afirma que el vocablo bancarización no fue modificado, “acción y efecto de bancarizar”.

El adjetivo bancarizado, a no ha alcanzado un reconocimiento aparte de las academias, pues se supone que a partir del infinitivo del verbo puede deducirse el sentido del adjetivo. El Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003:154), reconoció el adjetivo así, “Que está provisto de bancos y regido por métodos y principios bancarios”. Salta a la vista que el concepto expresado mediante el adjetivo se ha modificado.

De acuerdo con lo que escribe Fundéu, puede aceptarse bancarizar también “con el significado de ‘convertir en banco’”. También entiende esa institución que el verbo bancarizar ha dado origen a la expresión grado de bancarización.

Es posible que si uno se aventura a ofrecer una acepción para bancabilidad esta tendría que retener algunos rasgos tales como, la posibilidad de que una persona pueda resolver sus actividades financieras por medio de una institución bancaria porque esta posibilidad existe.

Fundirse, pedorreo/*pedorroteo, financierización/financiarización, mixología

Por Roberto E. Guzmán

FUNDIRSE

“. . . ambulancias. . . que se FUNDEN en la primera cuesta. . .

Este verbo es otro que no ha sido incorporado a los repertorios de dominicanismos como corresponde hacerlo. Más abajo se verá en cuáles países se ha oficializado el verbo con el mismo significado que se conoce en República Dominicana. Se vaciará aquí la acepción que le es atribuida en esos países porque en gran medida coincide con la que deberá consignarse para el habla dominicana.

En Cuba utilizan el adjetivo fundido y el verbo transitivo fundir. Para el primero la acepción es, “Ref. a un motor: que no funciona por haberse roto uno de sus componentes mecánicos esenciales”. Para el segundo es, “Dejar inservible un vehículo o un motor debido al mal uso o a la falta de mantenimiento”.  Diccionario del español de Cuba (2000:268). Con idénticas acepciones figuran esas palabras en el Diccionario ejemplificado del español de Cuba (2016-I-543).

Tanto el adjetivo como el verbo son conocidos y usados en el español dominicano con esas acepciones u otras muy parecidas a las trascritas. Cuando el motor de un vehículo de combustión interna se funde lo que procede hacerse es reconstruirlo; generalmente lo anillan, trabajan sobre los pistones y las válvulas y, se ha oído que hasta trabajan sobre el bloque del motor.

En Cuba posee este verbo y el adjetivo mencionados otras acepciones que no se recuerda haberlas oído en el español dominicano. Por tanto, se prefiere no mencionarlas.

Este olvido confirma que no hay diccionario perfecto y, por esto hay que mantenerse alerta para continuar incorporando los términos que aún no están recogidos en los lexicones de español dominicano.

 

PEDORREO – *PEDORROTEO

“. . . la presencia perpetua del PEDORROTEO de las motocicletas. . .”

Estos vocablos son muy refinados. Es posible que muchos de los lectores no sepan a qué se refiere esta acción. Identificar la palabra que se encuentra en el origen de los vocablos en cuestión se hace difícil porque en el habla de todos los días no se enuncia pedo, sino peo.

Una vez que se escribieron las dos últimas palabras, el camino hacia el significado del pedorroteo queda despejado. No puede negarse que no se ha encontrado rastro de la palabra misma.

En lugar de la segunda voz del título la que sí se encuentra registrada en algunos diccionarios es pedorreo que es el sustantivo masculino que corresponde a la acción de pedorrearse. Este pedorrearse del español delicado es lo que los dominicanos llaman de “tirarse peos”, que como muchas de las palabras vulgares se encubren con otras expresiones y en dominicano dicen también “soltar una pluma”.

Este pedorrear es “echar pedos repetidos”, soltarlos en serie. El pedorrero es quien “frecuentemente o sin reparo expele ventosidades del vientre”, que es como haciendo galas de refinamiento lo define la Real Academia.

Aquí se recordará que ha habido quien abogue porque pueda decirse “peo”. Esto así porque el verbo es peer y, si para el verbo creer se permite que se diga creo, ¿por qué no es posible decir peo? No ha de tomarse en serio la última frase inmediatamente anterior a esta. Se trae a estos comentarios para introducir una nota jocosa.

 

FINANCIERIZACIÓN – FINANCIARIZACIÓN

“. . .que entró en forma de más deuda y FINANCIARIZACIÓN. . .”

En el epígrafe pueden leerse dos palabras largas, quizás demasiado largas. La longitud de ambas palabras lleva a pensar que son creación de personas eruditas, versadas en ciencias financieras que han descubierto algún fenómeno nuevo, alguna modalidad novedosa de actuar en el mundo financiero. Estas conjeturas expuestas antes se verán confirmadas en el desarrollo del tema.

Con la información acerca de la base sobre las que están formadas, financiero, financiar, existe suficiente indicio para comenzar por estas a indagar con respecto a su oportunidad.

En su acepción amplia financiero es lo concerniente a las cuestiones bancarias y bursátiles. Financiar, a su vez, es aportar el dinero necesario para el funcionamiento de una empresa, así como sufragar los gastos de una actividad, de una obra.

La Fundación Fundéu hace derivar el sustantivo financierización del verbo financierizar que no aparecen en el Diccionario de la lengua española y que esa institución -Fundéu- llama “neologismos válidos”, pues son palabras bien formadas “que se refieren al creciente peso del sector financiero en la economía”.

“El verbo financierizar está bien formado a partir del adjetivo financiero, con el sufijo -izar”, que expresa, “una acción cuyo resultado implica el significado del adjetivo”. A partir del verbo financierizar puede crearse el sustantivo financierización, al añadírsele el sufijo -ción.

La organización de actualización constante de la lengua española agrega que con las dos voces detalladas por su formación más arriba “puede hacerse referencia a la tendencia actual de que los mercados financieros dominen la economía”.

Con respecto a financiarización y el verbo financiarizar, la institución mencionada en el párrafo inmediatamente anterior a este escribe que “son menos aconsejables”. Inmediatamente después de ese juicio valorativo recuerda lo que la Gramática de la lengua española explica para casos como el que desaconseja.

Hay que felicitarse de que exista una organización pendiente de lo que sucede en la actualidad en la lengua española para puntualizar sobre asuntos de esta índole.

 

MIXOLOGÍA

“. . .en la que se puede disfrutar de una MIXOLOGÍA moderna. . .”

El embellecimiento del habla, sobre todo mediante las publicaciones de promociones comerciales, es un hecho fácilmente comprobable por medio de la lectura de material publicitario en las ediciones de difusión periódica.

Esta mixología llega al español desde las orillas del inglés. La publicación periódica del Instituto Cervantes que lleva el nombre Martes Neológico se ocupó en junio de 2016 de este neologismo -mixología- y lo considera una disciplina; de ahí que deba entenderse que es un arte, facultad o ciencia.

Esa publicación considera específicamente la mixología como el “arte de mezclar”, que se refiere a la preparación de cócteles mediante la mezcla de bebidas. Ha transcurrido largo tiempo entre la aparición de mixology en inglés en el siglo XX y la adopción de mixología relativamente reciente en español que data de principios del siglo XXI. El arte de preparar cócteles data del siglo XIX.

Hay que convenir en que en español hace tiempo que se cuenta con una palabra que sirve para mencionar el “arte de preparar cócteles”, que es coctelería, palabra esta que consta en los diccionarios más prestigiosos de la lengua española. Se piensa que la adopción de  mixología se produce para darle mayor prestigio a la actividad de preparar cocteles.

Los especialistas en esta actividad y las personas que disfrutan de este tipo de bebidas encuentran diferencias entre la coctelería y la mixología. La primera se conformaba con mezclar bebidas, al tiempo que la segunda introduce análisis de sabores, gradaciones alcohólicas, aromas, frutas y flores en las mezclas que realiza.

En última instancia puede considerarse la mixología como un grado más elevado de la coctelería que responde al gusto más exigente de los sibaritas del siglo XXI. No hay que ofender al mixólogo llamándole barman, pues el último solo se ocupa de servir o preparar bebidas en la barra de un bar, aunque el Diccionario de la lengua española entienda que es una persona “experta en cócteles y otras combinaciones alcohólicas”.

Antes de terminar esta sección es bueno recordar que en muchos países hispanoparlantes prefieren decir y escribir coctel y cocteles; es decir, con el acento invisible colocado en una sílaba diferente al uso peninsular. El hablante de español puede elegir la forma que mejor le parezca, cóctel, coctel, pues las dos son aceptadas.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Cacho, ringside/ring-side, marchante/a, influyentismo

Por Roberto E. Guzmán

CACHO

Se piensa que esta palabra por sí sola merece un espacio en los diccionarios de español dominicano. En el desarrollo de esta sección se revisarán las razones que mueven a pensar del modo expresado. Se expondrán aquí los usos que se encuentran en el habla para fortalecer la opinión expresada.

Cacho posee en el español dominicano todos los significados que se conocen en el español internacional, pero además de ellos tiene otro que es innegable y distingue este “cacho” del resto de lo usual.

Cacho se usa en el habla dominicana para ponderar algunas cualidades sobresalientes, sobre todo las que reconocen los atributos de una mujer. Ejemplo del uso que ilustra es este, “¡Qué cacho de hembra es esa mujer!”. En el ejemplo presentado no se trata de un pedazo o parte de la mujer, sino de la mujer entera.

Podría este cacho asemejarse a tremenda/o, formidable, estupenda/o, magnífica/o, increíble. Así se expresa el deleite de la observación de la mujer. De algún modo hay algo de asombro, a veces, en el uso de este “cacho”.

Para no pecar de sexista, es posible que una mujer pueda expresarse de modo semejante con respecto a un hombre que despierta admiración por su porte, presencia o personalidad; y, ¿por qué no?, hasta por su belleza.

Hay que rescatar este cacho y reconocerle su valor. Merece un sitio en los repertorios de voces dominicanas por esa acepción que se explicó más arriba.

 

RINGSIDERING-SIDE

“…quienes habían adquirido sillas de RING-SIDE…”

Hay varios reparos que pueden hacerse a la extraña voz que aparece en la cita y que consta en el título de esta sección.

Para comenzar puede recordarse que es una voz extranjera al español, proviene del inglés y, como no se ha asociado lo suficiente con la lengua española hay que escribirla con algún resalte, ya sea entre comillas, o mejor, en letras cursivas.

Otro asunto con respecto a la voz en cuestión es que la escribieron en dos partes con un guion en medio. En inglés se escribe en una sola palabra, por lo tanto, hay que respetar esa escritura porque pasa al español tal cual es en la lengua extranjera.

La voz del inglés tiene buena traducción al español de modo que los lectores nativos de español y, aún los extranjeros, pueden reconocer a qué se refiere es, “junto al cuadrilátero” o “junto al ring” si se desea permanecer más cerca del inglés.

No puede despedirse esta voz inglesa sin que se recuerde que esta posee muchas otras significaciones en inglés que no se usan en español. Es posible que el uso de la voz inglesa se deba a que el vocablo cuadrilátero del español es muy largo y el ring muy corto, de modo que resulta más económico en energía el vocablo inglés.

 

MARCHANTE /A

“…y las riñas feroces entre MARCHANTAS…”

Se atesoran los recuerdos de la niñez cuando se comenzó a oír por primera vez la voz marchante y marchanta que era la forma de llamarse entre sí el vendedor y el comprador; no se entendía a esa edad cómo ambas personas que desempeñaban diferentes papeles en la operación de compra y venta podían asignarse recíprocamente ese nombre.

Básicamente hay dos marchantes. Uno que es el elevado, el de obras de arte. Y el otro que es el de artículos más pedestres, que puede traficar en frutos menores. La palabra tiene su origen en la palabra francesa marchand y es muy probable que haya entrado al español dominicano durante la ocupación del territorio dominicano por los haitianos. O quizás, mediante las lecturas de los letrados de obras en francés.

Al habla debe de haberse incorporado primero, pues en esa época -durante la ocupación haitiana- es muy probable que se haya integrado con el sentido pedestre de mercader, en tanto persona que comercia con géneros vendibles, esto es, de artículos de consumo corriente.

La explicación para que los dos actores, el que vende y el que compra, reciban el mismo nombre, marchante, viene del sentido originario del francés, “persona que participa en un intercambio comercial”, que aparece en esa lengua desde el año 1200. Dictionnaire historique de la langue française (2012-II-2010).

Basta con que se piense en cuántas galerías de arte podían existir en la parte este de la isla La Española en ese tiempo, 1822-1844, de modo tal que pudiera emplearse la palabra marchante para el vendedor de obras de arte. De esta familia de palabras es de donde sale que exista en español la “marina mercante”.

La palabra no pertenece solamente a los dominicanos. En siete países hispanoamericanos es sinónimo de vendedor. En otros once países de América es el cliente habitual de una tienda o negocio.

La palabra estudiada aquí en el español dominicano tiene un uso particular que no se conoce en otro país, es cuando se usa para referirse a un individuo cuyo nombre no desea mencionarse y de esa manera se muestra disgusto o poco aprecio por esa persona. Casi siempre se usa como sujeto de una acción reprobable. Los elementos subrayados en este párrafo han de considerarse para introducirlos en una futura acepción de este/a marchante aquí analizada. La palabra no varía; se usa para el masculino y el femenino.

 

INFLUYENTISMO

“…es corrupción en su modalidad de INFLUYENTISMO”.

En más ocasiones que las toleradas el lector se ve en la obligación de adivinar lo que el redactor escribe. Este tipo de desciframiento del mensaje ajeno es el resultado de la inclusión de voces que no tienen arraigo en el español general.

Encontrar el significado del enigma que plantea la voz desconocida es un reto que a veces termina en gestión infructuosa. En otras ocasiones las dotes adivinatorias se ven amparadas por la sagacidad del lector que logra por analogía extraer el sentido oscurecido por voces inventadas o muy poco conocidas.

Lo que se ha descrito en los párrafos anteriores es lo que se presenta en la frase copiada a guisa de ejemplo de la opacidad introducida por una voz prácticamente desconocida.

Este influyentismo parece que tiene relación con los influencers que son personas consideradas importantes en el seno de la sociedad que ejercen un ascendiente en esta y, por tanto, sus opiniones son tomadas en cuenta, son personas influyentes.

Este influencer es un personaje moderno según lo consigna el Gran diccionario de anglicismos (2017:535) que lo cataloga en el área de la economía en tanto “persona conocida o famosa que cuenta con muchos seguidores en las redes sociales y ejerce influencia sobre los consumidores…”

Ese diccionario propone la traducción al español con la palabra referente.

Algunos escribientes no se conforman con la voz del inglés, ni toman en cuenta la traducción al español, sino que para “enredar más la cabuya”, sobre la base del concepto del inglés incluyen un sustantivo en español añadiéndole la terminación -ismo e inventan una nueva tendencia, doctrina, sistema.

Durante toda la historia de la lengua ha habido personas más osadas que otras que se permiten la libertad de crear nuevas voces que a veces con fortuna calan en el habla y pasan al dominio general. Si no fuera por personas como las señaladas, la lengua sería monótona y repetitiva. El tiempo es la sanción definitiva en casos como este. Unas van de cal, otras van de arena.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Enllavadura, *emprendedurismo, inusitado/*inucitado, desgranar

Por Roberto E. Guzmán

ENLLAVADURA

“…prevaleciendo sólo las prácticas corruptas, la ENLLAVADURA y el cabildeo…”

El vocablo del título es dominicano por sus significados distintivos. No solo este vocablo es dominicano, toda la familia de vocablos de esta estirpe lleva el sello dominicano.

El Diccionario del español dominicano (2013:288) recoge tres vocablos de esta familia, “enllavado, da, enllavar(se), enllave”. Lo inexplicable del caso es que “mancó” el nombre “enllavadura”, que es la relación que caracteriza o se establece entre los enllaves.

El enllave es la “persona de confianza que presta su ayuda para algún fin gracias a sus influencias”. Además, se define como el amigo, compañero inseparable”. Enllavado, da es “Referido a persona, que está unida a otra por amistad o por influencias”.

Enllavar(se) es un verbo transitivo, “Apadrinar a alguien por amistad o influencia política para conseguirle un cargo o empleo”. En tanto verbo intransitivo es “Establecer una relación con alguien que puede proporcionar beneficios”. Este verbo puede también ser intransitivo pronominal.

En otros países hispanohablantes existen algunas de las palabras de esta familia, pero solo para lo que tiene relación con la llaves y cerrar con llave.

Las palabras de esta familia de voces dominicanas no están tan lejos de la palabra llave. El autor de esta notas acerca del idioma español dominicano piensa que todas las ya mencionadas tienen relación con llave, pues la palabra llave sirve para denominar el instrumento que cierra las cerraduras, del modo en que son cerradas (estrechas) las relaciones que se denominan con esta familia de voces.

La enllavadura viene a ser el instrumento que activa el mecanismo que permite proporcionar beneficios. El enllave sería aquí la cuña que asegura el empleo. La enllavadura puede considerarse como el medio que facilita la consecución de un fin. Todas las definiciones de las voces dominicanas en este párrafo se han redactado de modo similar a las de la palabra “llave” en el español general.

 

*EMPRENDEDURISMO

“. . .estar al día con las innovaciones y los EMPRENDEDURISMOS viables”.

Luego de decir esta palabra tan larga el hablante queda exhausto o por lo menos cansado. Esta extensa voz es de reciente aparición en el español y anda tras un sitial de preferencia en algunos ámbitos de negocios en los que se la propuesto y se ha logrado que se la acepte.

Esta palabra puede catalogarse entre las que se conocen con el nombre de “archisilabismos”, que como se escribió antes, son largas en demasía. A veces como en este caso, son estiramientos. Aquí vale que se recuerde la frase de Cervantes en el Quijote: “Llaneza, muchacho, no te encumbres, que toda afectación es mala” (II, cap. XXVI).

No figura todavía en el diccionario oficial de la lengua, pero otras voces de esta familia tienen un bien ganado puesto. Se conjetura si algún día esta palabra será incorporada en la nómina oficial de la lengua común, pues va en contra de la economía de la lengua. Se examinarán aquí las voces de la misma familia de la del título y lo que se prevé como acepción para la palabra del título.

Fundéu aconseja que se utilice emprendimiento en lugar de emprendurismo, emprendedurismo o emprendeduría. La palabra sugerida “es la apropiada para aludir al espíritu emprendedor, o el ímpetu por iniciar algo, en sentido empresarial”.

En el Diccionario de la lengua española aparece la palabra emprendimiento con dos acepciones. “acción y efecto de emprender (//acometer una obra)”. Y “cualidad de emprendedor”.

Una persona emprendedora es aquella que “tiene iniciativas y decisión para emprender negocios o acometer empresas”, Diccionario de uso del español (2007-I-1135).

No hace falta otra palabra más para añadir a las que existen ya en el español internacional. Sin embargo, no puede olvidarse que las lenguas no se arredran ante la existencia de las palabras ya existentes para crear otras, aunque estas aparenten que son superfluas.

 

INUSITADO – *INUCITADO

“…que asume un *INUCITADO uso o auge. . .”

Este inusitado del título es lo que se conoce en el habla popular como una “palabra dominguera”. En el habla moderna dirían que es un vocablo “de lujo”.

En la cita la palabra dominguera quedó “mal retratada”, pues salió con un error de ortografía. Este tipo de error sucede de manera usitada con las palabras domingueras. Con mayor notoriedad en este caso, pues se trata de una voz que el mismo Diccionario de la lengua española cataloga en desuso. De la forma en que se ha empleado en esta sección funciona en calidad de adjetivo.

Como es una palabra en desuso algunos diccionarios ya no se ocupan de recogerla en sus páginas. Con la característica mencionada usitado aparece en el Diccionario de términos anticuados y en desuso (1973:297), donde se la define, “Que se usa muy frecuentemente”. Esa es la acepción que puede leerse en el diccionario de la Real Academia.

El adjetivo inusitado pertenece al castellano desde el año 1499. Consta ya en el Diccionario de autoridades de 1732 (1963-II-300) “Lo que no está en uso, o está fuera de este”. (adaptación al español moderno, RG). Allí aparece también el adverbio inusitadamente.

A esta familia de palabras pertenecen otros vocablos menos conocidos como usucapión, usucapir y, otros poco usados como usufructo, usufructuar y la larga lista de palabras que llevan el uso (usu) delante. Hay algunos vocablos en uso que son de la familia de usu-, tal usuario, usual, inusual, usura, usurero, usurpador.

En portugués brasileño han conservado el verbo usitar y por tanto conocen el inusitado que aparece con igual definición que en español, completada por “no usual, poco común, extraño”. En francés cuentan con inusité(e), usité(e), con acepciones semejantes a las de las otras lenguas romances.

En otras ocasiones se ha escrito, y se repite de nuevo, las palabras poco usuales es mejor dejarlas tranquilas para que no hagan pasar vergüenza al usuario. Si se insiste en usarlas, debe verificarse el significado y la ortografía.

 

DESGRANAR

“…una infraestructura… que se DESGRANA de mirarla”.

Se examinarán los significados del verbo desgranar en el español internacional para dilucidar si el empleo que se hace de ese verbo en la cita puede asociarse con uno de esos significados. Se aventurará una explicación sobre el abuso que se hace aquí del verbo en cuestión.

Desgranar es “sacar el grano de algo”. Desgranarse es soltarse las piezas ensartadas de un collar, un rosario, etc. Las otras dos acepciones pertenecen al ámbito militar.

En República Dominicana ese verbo se usa en los campos para referirse a los granos, especialmente a los del maíz. Se ha oído también usado para algunas semillas o leguminosas que se sacan a mano de sus vainas.

En la segunda acepción en el español internacional que se escribió más arriba, el verbo es muy específico en cuanto al efecto que se deriva de este; hay que destacar el verbo soltarse que se refiere a piezas ensartadas en la definición.

.

Como muchos otros verbos en la lengua común, este no permaneció sin dar lugar a acciones parecidas o asociadas al propósito principal para el que se usa en general. En el rezo del rosario se dice que se desgrana cuando se pasan las cuentas del rosario entre los dedos o las manos de quienes oran. En sentido figurado el reloj puede desgranar las horas cuando se resalta que estas pasan lentamente.

En República Dominicana, Cuba, Ecuador y Puerto Rico el arroz que queda suelto después de cocido, se dice que se desgrana. En el español dominicano un objeto que al romperse se hace pedazos, se dice que se desgrana. Entre dominicanos, al hablar, desgranarse se usa de modo metafórico para “debilitarse con la edad las facultades físicas de alguien”. Diccionario del español dominicano (2013:254).

Luego de repasar los significados enumerados puede ofrecerse como explicación que el verbo desgranarse en la cita se usa en una hipérbole encaminada a exagerar la debilidad de la infraestructura a que se contrae la cita. Algo que se deshace con solo mirarla, que se derrumba con la mirada, es algo que si es una construcción es de pésima calidad.

En un registro más avanzado del habla el verbo se usa de modo metafórico para “detallar, pormenorizar, explicar uno por uno” los elementos que componen una exposición. Fundéu desaconseja ese uso y alienta a los hablantes y escribientes a que utilicen algunos de los verbos que aparecen entre comillas en este párrafo.

Las metáforas no pueden llevarse demasiado lejos porque pierden fuerza evocadora y pueden exigir mucho esfuerzo de parte del lector.

© 2019, Roberto E. Guzmán

 

Gritadera, roster, colectar, alojarse/hospedarse/quedarse

Por Roberto E. Guzmán

GRITADERA

Esta voz posee en el español dominicano una acepción que ha sido pasada por alto por los lexicógrafos que se han ocupado del habla de los dominicanos. No se confunde en el español dominicano esta voz con griterío.

Un griterío es en el país dominicano lo que corresponde a la gritería del español general. Mas no debe olvidarse que en el habla de ese país en muchas ocasiones gritar se utiliza como sinónimo de llorar y, de allí es de donde resulta que gritadera es el acto de llorar de modo prolongado una persona o varias personas. No debe confundirse esta gritadera con el griterío del español corriente.

La gritadera dominicana tiene también algo de lamentación; es decir, puede ser una queja que se denomina de esta manera aun cuando no hay llanto ni estridencia, sino persistencia. En esta gritadera hay más de frustración que de dolor.

En la gritadera dominicana no existe la estridencia que se manifiesta en la voz alta; puede ser un sentimiento expresado por lo bajo, de modo insistente. Se ha oído en el habla que un vendedor de mercancía le espeta a un comprador que se queja por el supuesto alto precio de un artículo, “Déjate de esa gritadera que sabes que ese es el precio justo.”

Durante la Era de Trujillo se usó mucho la “gritadera” para aludir a la queja que con disimulo expresaba la ciudadanía por los excesos en que incurría el régimen. Era un estado de ánimo de gran cantidad de personas que no podía expresarse abiertamente. Esa gritadera se usa también en masculino “gritadero”.

 

ROSTER

“. . .ni siquiera están en el ROSTER. . .”

Esta voz del título debe escribirse en cursiva por ser una voz extranjera. Se usa más en el español americano que en el peninsular. Hay más aún, se utiliza con mayor frecuencia en México, Nicaragua, República Dominicana y Venezuela que en otros países.

La razón para la frecuencia de uso en esos países es que en ellos se juega beisbol y esa voz entró al español de esos países procedente del inglés por medio de este deporte.

Ha de tenerse en cuenta que era, se insiste en el verbo en pasado, la “lista de los jugadores que componen un equipo”. Con esa definición aparece en Lengua y béisbol en la República Dominicana (2006:233).

¿Por qué se insistió en el verbo en el pasado? Porque en la actualidad esa voz ha expandido su campo semántico. Se empleó en la jerga beisbolera y de allí pasó al habla con el significado se “lista, listado”.

No debe olvidarse que el róster del beisbol era la lista de jugadores que elaboraba el mánager para cada partido y, en este se especificaba la posición que defendería cada uno de ellos, así como el orden al bate de estos. Esta explicación se asemeja a la primera acepción que corresponde a la voz en lengua angloamericana. En esta lengua se expandió el significado para cubrir cualquier lista, así como las personas mencionadas o comprendidas en esa lista.

Con acierto el Diccionario del español dominicano (2013:609) consigna la voz del epígrafe en tanto “alineación de nueve jugadores que forman un equipo de beisbol”. Podría argüirse que el equipo de beisbol es formado por más de nueve jugadores, por lo cual en la descripción que aquí se hace se especifica “para cada partido”.

En República Dominicana han expandido el significado de “novena” al añadirle una acepción a esta palabra para que signifique “equipo de beisbol”, Diccionario del español dominicano (2013:487). Este significado sale de que son (o eran) nueve los jugadores que se presenta(ba)n en la alineación antes de un partido de beisbol.

 

COLECTAR

“. . .los técnicos. . .COLECTARON como evidencia un arma blanca tipo cuchillo. . .”

Cada vez con mayor frecuencia se encuentra el lector con un uso del verbo colectar de la forma en que se constata en el texto reproducido más arriba. Este uso llega al español procedente del inglés.

Se examinarán aquí los significados del verbo colectar en español; así como del verbo to collect en inglés, para dejar bien claras las diferencias entre uno y otro.

En español el verbo colectar es un verbo pobre. Sí, se escribe pobre porque solo tiene una acepción. Pobre si se compara con el inglés lengua en la que posee siete acepciones si se cuentan las que son accesorias de las principales; esto es, cinco principales, más dos accesorias.

Oficialmente en español la acepción que existe para el verbo colectar es recaudar, es decir, cobrar dinero, lo que conlleva cobrar o percibir esos valores.

El uso ha sumado significados al verbo colectar que aun no han sido consagrados, por ejemplo “recoger o reunir” dinero o cosas. Esta significación va de acuerdo con el nombre colecta que se conoce en el español general para la recaudación de donativos voluntarios que por lo general se ofrecen para obras de bien social.

El nombre colecta se utiliza en español también para la reunión de los fieles cristianos en la iglesia primitiva para celebrar los oficios religiosos. Esta congregación no ha producido un verbo relacionado con el nombre colecta.

Las dos acciones que se mencionaron más arriba que no están oficializadas con el verbo colectar como su descriptor de la acción, sí figuran en lengua inglesa con ese verbo para describir la acción del agente.

En español existe el verbo coleccionar que se dedica a la reunión de cosas para formar un conjunto de cosas que pertenecen a una misma clase, como por ejemplo las colecciones de sellos o monedas.

El verbo colectar figuraba ya en el Diccionario de autoridades publicado por primera vez en el año 1716, (1963-I-408) y allí se lee, “Recoger, cobrar, recaudar las rentas o contribuciones impuestas sobre los bienes y haciendas”. Esta cita sirve para reforzar la idea de que en el español el verbo ha cambiado muy poco a través del tiempo.

Los dominicanos pueden recordar las famosas oficinas de recaudaciones de impuestos internos que se llamaban “Colecturías de Rentas Internas”, y, el famoso “Colector de Rentas Internas”; de allí (colectar) provenían esos nombres.

 

ALOJARSE – HOSPEDARSE – QUEDARSE

“…y durante una parte del año SE QUEDA en su vivienda. . . “

Este verbo, quedarse, es uno que el autor de estas apuntaciones considera muy feo. Se prefiere permanecer para los casos en que se continúa en un lugar por un tiempo.

En los casos en que la acción de permanecer en ese sitio conlleve la idea de residir allí, dormir, habitar en ese lugar, se favorecen otros verbos como los que figuran en el título, alojarse, hospedarse.

Algunos de estos verbos son más apropiados para algunos casos específicos que otros, sobre todo si la persona es recibida en casa ajena a la suya, o si la casa en que permanece es de su propiedad.

Una de las razones por la que no se simpatiza con el verbo “quedarse” para las acciones que representan los verbos alojarse y hospedarse es porque ese verbo criticado no sugiere que el sujeto (actor) come, duerme o ambas acciones en ese lugar o sitio. El verbo quedarse tiene mucho de detenerse y muy poco de todo lo demás sobre lo que se ha escrito más arriba.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Destaparse, engatusar, injerencismo/*ingerencismo, pingüe/*pingue, multicausal, in extenso/inextenso

Por Roberto E. Guzmán

DESTAPARSE

El verbo que se trae en esta ocasión parece que en el habla de los dominicanos posee una acepción que no ha sido registrada hasta ahora. Antes de proponer la acepción a que se contrae, ha de mencionarse que los diccionarios de español corriente no registran esa acepción, de acuerdo con las pesquisas que se han hecho.

Este verbo se refiere a la expresión por medio de palabras de una persona cuando dice algo que había callado durante mucho tiempo. En muchos de los casos en que el sujeto ejecuta la acción lo hace de manera súbita y sorpresiva frente a las demás personas. Se utiliza este verbo porque se entiende que la persona que “se destapa” decide quitar la tapa que mantenía cubierta sus expresiones retenidas. Esa persona con ese destape da rienda suelta a sus sentimientos callados por largo tiempo.

Se ofrece un ejemplo del uso para que se evalúe la validez del empleo del verbo propuesto aquí como propio del español dominicano. “Ruperto se molestó tanto con la actitud del dependiente que se destapó en verdades nunca antes reveladas acerca del pasado del último”.

Es posible que el verbo destaparse merezca un aparte en las obras lexicográficas dominicanas, con una acepción particular de este tipo.

 

ENGATUSAR

Este verbo del epígrafe tiene una acepción reconocida que coloca el acento sobre los halagos a que recurre la persona para ganar la voluntad de la otra persona que es objeto de los zalamerías y así conseguir lo que se propone.

De acuerdo con lo que se recuerda, el “engatusar” dominicano no recurre al halago, sino al engaño, recurriendo al lenguaje enredado, poco claro, complicado, con confusión de ideas. Este engatusar busca conseguir un fin mediante un embrollo de palabras, con trampas. El propósito es confundir a la persona objeto de la acción para convencerla de que actúe en favor de quien usa esas artes para conseguir los resultados apetecidos.

Sería interesante hacer una investigación entre los hablantes de español dominicano que respondan afirmativamente acerca de conocer el verbo engatusar y preguntarles en qué consiste para ellos esa acción. En los casos en que las personas por su formación educativa no puedan suministrar una acepción del verbo, se les pedirá que ofrezcan ejemplos del uso y explicaciones acerca de en qué consiste el acto. Se piensa que el esfuerzo vale la pena.

Si la investigación evidencia que el verbo engatusar en el habla dominicana presenta rasgos diferentes de otras hablas como propugna quien esto escribe, entonces hay que asentarlo.

 

INJERENCISMO – *INGERENCISMO

“. . .no salió a recibir el manifiesto de protesta por el *INGERENCISMO. . .”

No hay que mostrar gran sorpresa por el error en la ortografía que muestra la palabra destacada. Esta reacción comedida responde a que el sonido de las dos voces que figuran en el título es el mismo. La letra jota /j/ y la letra ge /g/ ante la vocal /e/ tienen las dos idéntico sonido.

Naturalmente, eso no significa que no se censure la pifia. Un periodista, así como toda persona que escribe para un medio de difusión de noticias e ideas está en la obligación de conocer el idioma en que se expresa.

No puede olvidar quien escribe para la lectura pública, aunque no pretenda serlo, que se convierte en un ejemplo a seguir por el hecho de tener acceso a que se publiquen sus trabajos en un medio de comunicación masiva.

Todas las palabras de la familia de injerencia se escriben con la letra jota /j/.

 

PINGÜE – *PINGUE

“. . .y que le han dado *PINGUE beneficios. . .”

En el título de esta sección aparece la palabra pingüe escrita correctamente, es decir, con la diéresis, de modo que al leerla se haga conforme con lo que el uso ha establecido a través de siglos.

En español este signo ortográfico, la diéresis, se coloca sobre la letra /u/ en las sílabas gue, gui para indicar que esa vocal, la /u/, debe pronunciarse. La diéresis es un signo diacrítico, esto es, sirve para distinguir, Es un elemento gráfico que colocado sobre la letra /u/ representa un sonido distinto del usual para esa letra delante de las vocales /u/ e /i/.

La Real Academia incluye en su diccionario un ejemplo para cada uno de los casos en que debe pronunciarse la letra /u/ entre la letra ge /g/ y las letras /e/ e /i/, cigüeña, pingüino. El efecto de este signo diacrítico indica que la letra /u/ en las sílabas gue, gui debe pronunciarse como primer elemento del diptongo; por ejemplo, cigüeña, agüita. En griego diéresis significa separación.

La diéresis se conoce también con el nombre femenino, crema. Este nombre viene del griego trema, con posible influencia de la otra crema, que llega al español del francés crème.

 

MULTICAUSAL

“La migración de la región es MULTICAUSAL. . .”

No hay que sorprenderse si este “multicausal” no está todavía en la nómina del diccionario oficial de la lengua española. Esto así porque el elemento compositivo multi- en función de prefijo es muy prolífico en el español moderno. Además, los expertos en lengua española de la Real Academia tienen que ser muy cautos y esperar la sanción positiva del tiempo y el uso antes de integrar una nueva voz a su inventario.

Además, este componente multi- es muy fecundo. Para confirmarlo puede citarse la gran cantidad de nuevas voces formadas con este en función de prefijo. El Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003) registra 119 nuevas voces que comienzan con multi-; y eso, hasta el año 2003, pues no se sabe cuántas más se han creado después de ese año.

A la cantidad citada antes puede añadirse la cincuentena de voces que recoge el Diccionario del español actual (1999) que en la práctica solo se ocupa de evaluar lo que se encuentra vigente en el español de España.

La voz multicausal hay que tomarla por “muchas causas”, pues ese valor se desprende de los significados de los elementos formantes que la componen. No hay necesidad de emitir un juicio de valor con respecto de la nueva voz.

 

IN EXTENSO – INEXTENSO

“Vamos a copiar INEXTENSO, su. . .”

Son dos los asuntos que se desean destacar con relación a la frase citada. El primer punto es que, como puede ser una expresión latina, esta debe escribirse en letra cursiva. Esto así porque no se la considera integrada a la lengua española.

El segundo punto es que hay que escribir esa expresión dividida en dos, es decir, en dos palabras que es como procede de acuerdo con las buenas prácticas.

La expresión latina in extenso que la Real Academia define mediante la locución adverbial “por extenso” se utiliza en español para dar a entender que algo (un texto) se reproduce íntegro, completo, entero, en toda su extensión, sin recortes, sin omisiones, sin que falte parte alguna.

Luego de lo relativo a la expresión latina no puede omitirse que existe en español, el adjetivo “inextenso” (en una sola palabra) que significa “desprovisto de extensión; como el punto ideal” que es la forma en que el Diccionario de uso del español (2012-I-1637) lo define. El diccionario de la Real Academia lo define en tanto, “Que carece de extensión”.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Desgonzar, desestructurar, caribeñidad, interceptación

Por Roberto E. Guzmán

DESGONZAR

En ocasiones las diferencias en el uso de algunas voces en el español americano son muy sutiles. A veces son pequeñas diferencias, pero tienen importancia, pues de ellas se nutre el habla y, en la escritura hace que esta sea precisa y sin equívocos. Esas pequeñeces cumplen su cometido logrando que el mensaje trascienda diáfano.

En el verbo desgonzar existe una pequeña diferencia entre el uso general y el que se reconoce en el habla del español dominicano. El participio en funciones de adjetivo, desgonzado, funciona en el español dominicano para referirse a las articulaciones cuando ellas fallan, ceden al usarlas, producen dolor o pierden elasticidad o se reduce el alcance de movimiento.

Estas limitaciones pueden deberse al cansancio como se señala en algunos diccionarios de español dominicano, pero también pueden deberse a lesiones anteriores. A veces añadirles algunas palabras a las acepciones ya asentadas ayudan a captar sutiles o tenues cambios ocurridos en el uso y que por tanto no se especificaban en las definiciones anteriores.

 

DESESTRUCTURAR

“. . .articulando una idea que DESESTRUCTURA la concepción. . .”

El diccionario oficial de la lengua española no reconoce este verbo, pues no lo asienta en su inventario. Por la forma en que está formado el verbo sugiere que es lo contrario de estructurar, que se refiere a romper la estructura de algo. Esto así porque al verbo estructurar le han antepuesto la partícula des- que en este caso debe tomarse por “privación”.

El Nuevo diccionario de uso de voces actuales (2003:375-6) trae noticias de desestructuración y desestructurado. Más abajo se verá lo que este diccionario consigna para estas voces.

La desestructuración es la, “Acción y resultado de desestructurar o perder estructura original”. Ese diccionario recoge un ejemplo de uso del año 1995 del periódico español El Mundo. La redacción de esta acepción sugiere que la estructura deja de tener el sentido o la cohesión que la caracteriza; es decir, las partes pierden el orden, la articulación.

En cuanto al adjetivo desestructurado el diccionario mencionado ofrece una escueta definición, “Que ha perdido su estructuración”, y documenta el uso con una cita de un periódico español de 1990.

Se considera falto de estructuras aquello que pierde su organización. En psiquiatría adoptan el término desestructuración como la desorganización de la personalidad. En el habla se utiliza desestructurado para referirse a algo o alguien que no respeta el protocolo, el orden o las normas usuales; en estos casos es porque se concede prioridad a la espontaneidad.

No puede predecirse la fortuna que tendrá el verbo y el sustantivo analizados aquí, pues el uso pertenece al registro culto y su empleo como tal es limitado.

 

CARIBEÑIDAD

“. . . la CARIBEÑIDAD en sus piezas. . .”

Ha habido un desplazamiento con respecto del nombre del área que ocupan las islas antillanas y las costas adyacentes del continente americano. En el siglo XIX se hablaba y escribía acerca del Mar de las Antillas y de las islas antillanas.

Quizás por influencia de la lengua inglesa comenzó a utilizarse más la denominación Mar Caribe e islas del Caribe; así como islas caribeñas y las costas caribeñas. Aparejado con esta nueva denominación se deslizó el concepto de la cultura que caracteriza esa área geográfica, de antillanía, antillano, hacia caribeño.

La caribeñidad ha de retenerse como la identidad que esos países y regiones de algunos de esos países reconocen como propios, entre los cuales se retienen las creencias, propósitos y deseos por los cuales quieren ser identificados.

Hay que aceptar el concepto de caribeñidad como una individuación de las islas y costas aledañas a las que se aludió antes; y las características que las distinguen de entre lo latinoamericano. Los rasgos de la caribeñidad pasan por las costumbres, las peculiaridades comunes de historia, las expresiones estéticas, la narrativa.

Es oportuno recordar que la palabra caribe es muy cara a los hispanohablantes de esa zona, pues ha ensanchado su campo semántico, en funciones de adjetivo. Es una palabra antigua que remonta hasta la época de la llegada de los españoles al Nuevo Mundo.

Los aborígenes carib o caribes eran temidos por su fortaleza y temeridad. Eran “indios belicosos que habitaban algunas de las pequeñas Antillas y parte del continente”. Indigenismos (1977-I-337). Desde la época de la conquista y colonización Oviedo escribió que la palabra “caribe” designaba lo fuerte, picante. De allí que se hable de “ají caribe”, “hormiga caribe” (muerde, hiere). Una persona muy enfadada se decía que estaba caribe. En República Dominicana al sol “fuerte, abrasador”, se llama “sol caribe”. Diccionario del español dominicano (2013:154).

Aun cuando la palabra del título de esta sección no aparece en el diccionario oficial de la lengua corriente, el concepto existe y se reconoce internacionalmente. En consecuencia, su utilización es sancionada positivamente por el uso, especialmente en la lengua culta.

Se haría justicia si se incluyera este término en los diccionarios, no solamente los diferenciales, sino en los generales por expresar este un concepto claro, preciso y definible.

 

INTERCEPTACIÓN

“En torno a las solicitudes de INTERCEPTACIONES telefónicas. . .”

El vocablo que aparece a modo de título puede decirse que es de aparición reciente en el español cotidiano. Su uso se ha acrecentado con la práctica de intervenir llamadas o mensajes entre particulares, a pesar de que ese uso hace largo tiempo que se practica entre regímenes políticos.

Con el mencionado vocablo se trata de describir la escucha o grabación de comunicaciones entre personas o instituciones sin interrumpir la comunicación y sin que las partes involucradas se percaten de la operación a que son sometidos.

En el desarrollo de esta sección se demostrará que la selección de “interceptación” para estos fines no es la mejor y se recordará desde donde llega al español el uso de esta voz para mentar la descrita operación.

Conforme con la definición que se encuentra en el diccionario oficial de la lengua, este verbo -interceptar- no debería usarse para los fines que se mencionaron más arriba. En la definición académica de este verbo pueden resaltarse verbos tales como detener, interrumpir que no se avienen con la práctica explicada.

El diccionario que abre un resquicio para usar el sustantivo del título para la acción mentada antes es el Diccionario del español actual (1999:2667) donde puede leerse, “Apoderarse subrepticiamente [de un mensaje (cd) destinado a otro]”. El verbo apoderarse en esta acepción se utiliza con el valor de “poner algo en poder” o “poner bajo su poder”:

La aplicación que se hace de interceptación en el caso mencionado proviene del inglés, lengua en la que el verbo to intercept es “recibir (una comunicación o una señal dirigida a otra parte) generalmente de modo secreto”. Hay que destacar que en inglés no se obstruye la comunicación.

El uso continuado ha legitimado la práctica de llamar con el nombre estudiado la operación de escuchar las comunicaciones ajenas para espiar.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Barro, barullo, iniciar, rilís, contactar/constatar, poetisa/poeta/*poetiza

Por Roberto E. Guzmán

BARRO

He aquí una palabra que se ha escondido de los lexicógrafos dominicanos. No se la encuentra inventariada en los lexicones del español dominicano.

Este barro es diferente del que caracterizan los diccionarios de español corriente. El Diccionario de la lengua española de la Real Academia define el barro por el color rojizo de este. El barro que se conoció en la época de la juventud de quien esto escribe era más bien de color negro; es más, tenía un punto negro visible y era de mayor tamaño y prominencia que la espinilla cuya cabeza era blanca.

El barro que se menciona aquí era más visible, más notorio que las espinillas de los adolescentes. Podían ser dolorosos, por tanto, se recomendaba dejarlos tranquilos para que no dejaran marcas permanentes en la piel de la persona afectada por estos.

 

BARULLO

El habla dominicana conoce un barullo que se asemeja al que se conoce internacionalmente, pero que tiene una peculiaridad que lo distingue del reconocido en los diccionarios de español general.

El barullo que se ha oído usado en el habla de los dominicanos no es una confusión, mezcla y desorden de gentes.

El barullo dominicano se distingue porque es un ruido que sí puede ser producido por las gentes que se mientan en el barullo de los diccionarios generales. El barullo entonces es más ruido, sensación auditiva que mezcla o desorden de gentes. Hay más aún con respecto a esta bulla, es un ruido confuso que no permite discernir lo que se oye, se dice, o de qué se trata.

Se piensa que debe registrarse este barullo en los diccionarios de español dominicano.

 

INICIAR

“Las informaciones preliminares indican que el incendio INICIÓ alrededor de las. . .”

El verbo iniciar(se) es sinónimo de empezar, comenzar algo. También es instruir o proporcionar un conocimiento a una persona. Por ejemplo, iniciar una persona a otra en una ciencia, arte, religión o práctica, con el valor de enseñar; es decir, le aporta los primeros conocimientos sobre lo que se menciona después.

Referido a una persona, sirve iniciar para introducirla en secretos, admitirla en la práctica de algo.

Este verbo puede actuar como transitivo y como intransitivo pronominal. Esto es, no desempeña las funciones de verbo intransitivo si no es pronominal.

Cuando se trata de expresar un sitio, una hora en que un acontecimiento comienza, principia, debe ser “se inició”, sobre todo si no se conocen las causas. Si alguien enciende, prende fuego a algo, entonces, en ese caso puede decirse o escribirse que ese alguien “inició” el incendio.

Si se desea evitar riesgos de incurrir en error, pueden utilizarse verbos como comenzar, principiar, para comunicar la idea.

 

RILÍS

“. . .como para que le DEN RILÍS a menos que. . .”

Esta locución verbal, “dar rilís” es muy dominicana. La locución no se conoce en otras hablas de Hispanoamérica.

Dar rilís es, “Hacer que alguien salga rápidamente de un lugar”, Diccionario del español dominicano (2013:604). Consta allí con una oportuna documentación tomada de un diario de circulación nacional.

Aparejada con esa locución verbal existe otra que se apoya en la voz “rilís”, es “coger rilís”, que es, “Irse, marcharse rápidamente de un lugar”. En ambas locuciones subyace la idea de abandonar un sitio de modo precipitado.

En la primera acción la hace el agente de modo forzoso y, en la segunda por voluntad propia. Desde hace mucho tiempo se ha pensado que este “rilís” dominicano tiene relación con el release del inglés que en algunas de sus acepciones corresponde con el español “liberar, soltar, despedir, destituir”. Es oportuno que en esta ocasión se reconozca la deuda que tiene el autor de estas reflexiones con el diccionario inglés-español-inglés en línea de la Universidad de Granada que es muy completo y ofrece los mejores ejemplos de uso.

Para “dar rilís” el dominicano diría que es “botar”, echar, a alguien de un lugar, de un puesto o función. En la segunda locución, “coger rilís”, es abandonar un sitio o función, antes de que lo saquen o expulsen.

 

CONTACTAR – CONSTATAR

“Hemos CONTACTADO que sus empleados no saben ni tienen conciencia. . .”

Los dos verbos del epígrafe son muy distintos en su pronunciación y en sus significaciones. No debería dudarse de las diferencias que los distinguen.

El verbo contactar es un verbo de entrada reciente en el ámbito del español de solera. Entró en el sanctasanctórum de la Real Academia en la vigésima edición (1984-I-366) y allí aparecía solo como “establecer contacto o comunicación”. Más tarde se registró la acepción añadiéndole al final de esta, “con alguien”, a lo que ya constaba en ese lexicón.

El verbo constatar hace su entrada en el diccionario oficial de la lengua en la misma edición mencionada antes, solo que consta en la página 365 del mismo volumen, con la nota que procedía del francés constater. La acepción consignada fue, “Comprobar un hecho, establecer su veracidad, dar constancia de él”. Su definición ha permanecido sin cambio en ese diccionario. Junto con el verbo entró el sustantivo constatación.

Basta con leer las acepciones vaciadas más arriba para comprobar cuán alejados están los dos verbos; Por tanto, puede decirse que no hay lugar a emplear uno en lugar de otro.

 

POETISA – POETA – *POETIZA

“Te presentamos 40 POETIZAS que. . .”

Es infortunado que alguien que escribe y tiene opción entre dos palabras para expresar una idea, elija la única que no se aviene con lo que quiere manifestar.

La palabra poeta proviene del griego y llega al español por medio del latín. Esta palabra sirve para mencionar los hombres y las mujeres que componen obras poéticas. Además, es adecuada para referirse a las personas dotadas de gracia o sensibilidad poética.

Cuando se escribe que poeta es conveniente para hombres y mujeres, se deja claro que es nombre masculino y femenino.

Poetisa llegó al español proveniente del francés poétisse, Más tarde en esa lengua apareció el nombre femenino poétesse que reemplazó al que se mentó antes.

La palabra poesía ha servido de base para crear otros vocablos derivados de esta que tienen relación con la creación de poesía, poetizar, que sí lleva la letra zeta /z/; poemario, poemático, ca; poetastro, poético, ca; poetización y poetizar, las dos últimas también con letra zeta /z/.

Es probable que las tres palabras derivadas de poesía o poeta con zeta incluidas, hayan confundido a la persona que trató de ser más delicado que el pétalo de la rosa y esa persona escribió poetiza, que es una conjugación del verbo poetizar.

Algo que quizás no sabe la persona que escribió *poetiza es que muchas mujeres poetas no gustan ser llamadas poetisas, sino que se las reconozcan en tanto poetas, del mismo modo que sus iguales masculinos.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Conchoprimesco, que/quien, porqué/porqués, dupla

Por Roberto E. Guzmán

CONCHOPRIMESCO

“. . .todavía impera el concepto CONCHOPRIMESCO. . .”

La palabra que consta destacada en el texto reproducido más arriba es una combinación derivada  de dos palabras, concho y primo. Este concho posee varias acepciones en el español dominicano.

Una acepción que se retiene como puramente dominicana es la de llamar “concho” a un “servicio de transporte colectivo y urbano de pasajeros en coches o motocicletas” Diccionario del español dominicano (2013:208). Por este coche debe entenderse el carro del español americano.

Por extensión se llama “concho” también al carro que se destina al transporte público de pasajeros en un área urbana, Lo anteriormente expuesto equivale a entender que es concho el sistema de transporte, así como el carro que se dedica a ese servicio.

Fuera de ese aspecto específico del transporte, concho es una deformación de otra palabra menos elegante que se utiliza para expresar disgusto, sorpresa o incomodidad, que es el famoso coño que se considera impronunciable en público. Es de este modo una deformación suavizante del vocablo malsonante.

Hay que detener el proceso de entrar en las deformaciones de la “mala palabra” que ha producido el “cónchole, cónchale”, porque sería ir demasiado lejos en una sección que debe ceñirse a lo concerniente a “conchoprimo” y sus palabras derivadas.

Conchoprimo es un personaje que los dominicanos crearon a principios del siglo XX. Es un, “Tipo característico del pueblo insurgente, que resume toda la modalidad de nuestro temperamento impulsivo, levantisco, indisciplinado y heroico. . .” Diccionario de cultura y folklore dominicano (2005:108).

Conchoprimo fue objeto de representaciones en la prensa, D. Jacinto Gimbernard lo representó en dibujos calzando alpargatas, pantalón arremangado, cachimbo en la boca y machete al cinto; además, llevaba sombrero y el famoso fular al cuello.

Los vocablos de la familia de conchoprimo son, “conchoprimesco, conchoprimismo y conchoprimista”. Además, existe la locución sustantiva “tiempos de conchoprimo” para aludir a la época de las revoluciones montoneras.

Conchoprimesco no ha encontrado todavía alguien que lo rescate y lo incorpore a los repertorios de voces dominicanas, quizás porque es de poco uso. Esta voz hay que retenerla como adjetivo para mencionar algo del tipo o género de conchoprimo.

El sufijo -esco cuando se une a sustantivos para formar adjetivos lo hace para imprimir el valor de “propio o característico” del significado del sustantivo. Este sufijo -esco, -esca introduce la significación de “de la manera, o, en el estilo de”; que “se parece a, o, se relaciona con”.

El personaje del criollo dominicano que se unía con facilidad a las aventuras de alzamientos armados pasó al plano internacional cuando entró a formar parte del léxico recogido en el Diccionario de la lengua española que publica la Real Academia de la Lengua Española en la edición del año 2001, página 613. De la misma manera que conchoprimo entró en ese lexicón, también lo hicieron algunas de las palabras derivadas de este.

Hay que celebrar que este personaje quedó atrás, que se superó la época de las montoneras y que para las generaciones recientes este personaje es solo un vago recuerdo de la historia dominicana.

 

QUE – QUIEN

“. . .debe connotar lo establecido en el artículo. . .QUIEN establece. . .”

Quien es pronombre relativo que equivale a “el que, lo que”. En la actualidad este se emplea siempre referido a personas o a entes personificados, nunca a cosa.  El plural del pronombre relativo quien, es quienes, y no lleva acento alguno. No tiene variación en cuanto el género.  Este no necesita de antecedente, y puede encabezar oraciones explicativas y especificativas cuando es precedido de preposición.

Que también es pronombre relativo y en esa función es invariable en cuanto al género y  número, esto es, no tiene plural como lo tiene quien.  Que puede referirse a cosas o personas. Este puede desempeñar otras funciones que ni siquiera se mencionarán aquí.

Se piensa que la forma más sencilla y rápida con respecto a cuando debe usarse uno u otro de los dos pronombres relativos es si se tiene bien claro el papel que realiza el pronombre quien y en cuáles casos se utiliza.

 

PORQUÉ – PORQUÉS

“Cuando los mismos medios se niegan a responder los *PORQUÉ del pueblo. . .”

La persona que redactó la frase que se copió a modo de ejemplo del mal uso de porqué se equivocó al ponerlo en singular a pesar de que de acuerdo con el sentido de lo expuesto en esa misma frase indicaba que debía representarse en plural. Quien eso hizo es probable que así lo hiciera porque ignoraba que este porqué tiene un plural que es “porqués”.

Este “porqué” es un sustantivo masculino que significa “causa o motivo”. El plural de este sustantivo se logra añadiendo una letra ese /s/ al singular, como corresponde conforme con la regla que para esto existe en la lengua española.

La clave para distinguir este porqué sustantivo del otro que es interrogativo, pronombre o adjetivo, “por qué”, es reemplazando el primero por “causa” o “motivo”, Si el reemplazo es posible lo que cabe es el sustantivo en una sola palabra, porqué, que acepta el plural como ya se explicó.

 

DUPLA

“Si los trabajamos como DUPLAS. . .”

En el diccionario oficial de la lengua española no existe pista alguna que pueda arrojar luz sobre este uso de dupla. Hay que recurrir al Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española para hallar alguna orientación con respecto a este tipo de uso.

De acuerdo con el último diccionario, en ocho países de América, dupla se emplea para, “conjunto de dos personas que habitualmente trabajan en equipo”. Entre los ocho países los hay de Centroamérica, del norte y centro de América del Sur, así como del sur de esa parte del continente. Con esa mención se busca explicar que el uso es extendido en cuanto al territorio en que se emplea.

Dupla y dupleta se utilizan en deporte para la combinación que forman dos jugadores “que se complementan muy bien”. Este uso se comprueba en ocho países de un extenso territorio americano. Este “dupleta” no es de uso corriente todavía.

El Diccionario integral del español de Argentina (2008:629) consigna que la palabra del título puede utilizarse para dos personas o cosas que “se complementan bien, especialmente en una actividad o trabajo”. El Diccionario del español de Argentina (2000:249) limitaba la dupla al conjunto de dos personas “que realizan una tarea en colaboración y que generalmente se complementan muy bien”.

La extensión a “cosas” además de personas, comenzó a notarse ya en el Diccionario del habla de los argentinos, de la Academia Argentina de Letras (2008:311), donde puede leerse que dupla en el registro coloquial es el “dúo de personas o cosas que se complementan entre sí”.

No debe ser motivo de sorpresa si en un futuro no muy lejano el lexicón oficial de la lengua común recoge en sus páginas la voz sometida a estudio en esta sección.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Bacano, accionariado, establishment/*estabilishment, filial/filiar, alimentaria/alimenticia

Por Roberto E. Guzmán

BACANO

“. . .corte de pelos o pelada BACANA. . .”

Los dominicanos son prolijos en la creación de nuevas voces o en añadir nuevas acepciones a voces que se hacen de moda, es decir, que se usan con mucha frecuencia. Eso que se acaba de escribir es algo que ha sucedido con la voz del epígrafe.

Esta voz se utiliza también en Ecuador y Colombia. En esos dos países solo sirve para expresar, “chévere, estupendo” y la usan los jóvenes. Además de esa significación, en República Dominicana la voz tiene dos acepciones más.

Referido a persona, en República dominicana es, “extraordinaria, que sobresale por su inteligencia o por sus grandes habilidades para algo”, así mismo relativo a persona es, “que va a la última moda”.

No hay que extrañarse si en el habla, algunas personas, sobre todo jóvenes, se oye que utilizan la voz bacano/a para aludir a otras cosas. Pueden usarlo para referirse a alguna cosa que funciona bien.

Como una rareza puede mencionarse que bacana en tanto nombre femenino, es un “jolgorio, alegría”. Diccionario de dominicanismos (2002:31). Otra rareza es bacanería, para expresar que algo es una chulería. La creatividad no se detiene ahí, pues en otro diccionario se encuentra bacana con la significación de “charla desenfrenada, bulla grande”, que fue como lo consignó Brito en su Diccionario de Criollismos (1931). Bacano se halla también asentado como “alegre, resuelto, animoso”. Diccionario de dominicanismos (2010:29).

 

ACCIONARIADO

“. . .intención del gobierno de vender una parte del ACCIONARIADO. . .”

No es algo realmente censurable que alguien se equivoque en la selección de la palabra certera con respecto a vocablos que pertenecen a un léxico de alguna ciencia específica, sobe todo, si quien escribe no es un especialista en esa rama del saber.

La palabra accionariado representa al conjunto de accionistas de una sociedad. Accionista, a su vez es el dueño de una o varias acciones. Una acción es entonces una de las partes en que se divide el capital de una empresa y el título que acredita su valor.

Es necesario volver a la palabra accionariado. Es el conjunto, es decir, el agregado de varias personas. No cabe que conforme con la redacción se vendan las personas en conjunto; eso no es posible; tampoco es posible que se vendan individualmente. Lo que sí puede venderse es una parte de las acciones -o todas- de las que forman el capital de esa empresa.

Hay que ser cuidadoso al escribir para el gran público porque este tipo de error puede inducir a muchos lectores a imitar este mal ejemplo.

 

ESTABLISHMENT – *ESTABILISHMENT

“. . .unidos por miles de hilos al ESTABILISHMENT. . .”

Las voces extranjeras, son voces extrañas que confunden a muchas personas. Esto así porque son ajenas a la naturaleza y condición de la lengua española. Esas son voces que lo más sano es evitarlas, aunque sea al precio de utilizar un rodeo o una perífrasis, esto es, que haya que emplear varias palabras para expresar lo que el anglicismo significa.

La palabra inglesa que ha sido adoptada -que no adaptada- con su grafía de origen en el seno de la lengua española por los mentores del buen decir y mejor escribir, ha entrado en forma cruda.

En el Diccionario de la lengua española esta voz significa, “Grupo de personas que ejerce el poder en un país, en una organización o en un ámbito determinado”.

Esta no es la acepción que recoge el Merriam-Webster´s Dictionary. En este puede leerse algo que traducido corresponde a “grupo social, económico y político de líderes que forman una clase gobernante”. Puede aceptarse como “grupo que controla, predominante, dominante”. No hay que extrañarse si alguna persona entiende que es una elite en el poder, de cualquier género de poder que este sea.

De todas formas. Se espera que quien incluya un voz extranjera en una redacción en español lo haga de modo responsable; es decir, que se acomode al uso culto. En este caso debe ponerse en letra cursiva y reproducirlo de manera exacta, sin distorsionar la grafía.

Con respecto a la acepción, no hay que ceñirse a lo que la voz significa en la lengua de la cual procede. Puede muy bien redactarse una acepción que se ajuste al uso en la lengua en que se la acepta.

 

FILIAL – FILIAR

“. . .el amor FILIAR de los padres. . .”

“. . .el amor FILIAR ha de estar atravesado. . .”

Filial es un adjetivo que transmite la idea de vínculo de hijo con el padre. Por extensión ha llegado a relacionar el vínculo entre una entidad dependiente de otra principal.

Filiar, por su parte, indica que se toman los datos personales de alguien. El verbo afiliarse, pronominal, señala que la persona se inscribe o incorpora a una organización o en un grupo.

Es fácil sacar la conclusión de que en la cita debió aparecer el amor filial que existe entre padre e hijos. Las dos palabras pertenecen a la misma familia en el latín.

 

ALIMENTARIA – ALIMENTICIA

“. . .la transformación de la industria ALIMENTICIA. . .”

Alimentaria es un adjetivo sin secreto, posee una acepción tradicional en la lengua, “Perteneciente o relativo a la alimentación”.  La segunda acepción que figura en el Diccionario de la lengua española es, “Propio de la alimentación”. Esto es, “De la alimentación o de los alimentos”. Gran diccionario de la lengua española.

Alimenticio es adjetivo también que se define, “Que alimenta o tiene la propiedad de alimentar”. “Perteneciente o relativo a los alimentos o a la alimentación”. Estas acepciones son del primer diccionario citado más arriba. Es igual que decir que “Se aplica a lo que alimenta. . .” Esa última es una parte de la definición del Diccionario de uso del español (2007:138), Más concreto todavía, alimenticio es que sirve para alimentar.

Si se piensa y se analiza el asunto, la industria no es la que alimenta. Los ejemplos en los dos primeros diccionarios antes citados coinciden para usar “alimentaria” en el ejemplo de uso, allí se lee, “industria alimentaria”.

Luego de todo este ejercicio para separar las dos palabras, hay que considerar la realidad en la lengua. El uso se mueve hacia considerar las dos palabras del título -alimentaria, alimenticia- como sinónimas. Conceder la preferencia a uno u otro en los casos de la redacción específica dependerá en gran medida del uso del país. Esto es algo que va contra lo que se entiende por norma, pero que sigue la evolución de la realidad palpable en la lengua.

© 2019, Roberto E. Guzmán