Mallete, galipote, rumba

Por Roberto E. Guzmán

MALLETE

“MALLETE o martillo de la justicia”.

Hay muchos tipos de martillos. La diferencia entre unos y otros obedece al fin específico para el que se fabrica. Los hay de diferentes tamaños, como corresponde a la tarea para la cual se usan. En principio el martillo es una herramienta que consiste en una pieza colocada en cabeza de un mango que se usa para golpear algo.

El mallete dominicano es una palabra creada por los dominicanos. Tanto por su formación como por su significado es única, no existe en ninguna otra habla conocida. El mallete dominicano es un tipo de martillo que se utiliza en los tribunales  de la justicia. El mallete ha llegado a tal punto de representación por el uso y la forma que se ha convertido en símbolo de la justicia dominicana.

El mallete que se usa en los tribunales es un instrumento totalmente hecho de madera y se usa para golpear sobre una base también de madera. En muchas ocasiones lo utiliza el juez en el tribunal para restablecer el orden o para asegurarse de que se le escucha.

A pesar de que se escribió más arriba que es una voz creada por la inventiva del hablante dominicano, los genes indican que tiene antecedentes en lenguas extrañas al español. Puede asegurarse que tiene relación con la palabra Mallet del inglés que es un martillo de madera. El inglés tomó en préstamo esta palabra del viejo francés maillet, que a su vez era un diminutivo de mail, del latín malleus que designaba al martillo en esa lengua. Ese mail era un martillo de gran tamaño fabricado de hierro. El diminutivo maillet se especializó en francés para designar un martillo de madera.

La explicación que antecede acerca del origen de la voz dominicana se hace por analogía con el sonido, formación y objeto del maillet francés. La palabra martillo del español viene del latín vulgar martellus. En italiano es martèllo, en francés es marteau, en provençal es martels y en portugués martello.

No se sabe a ciencia cierta cómo el hablante de español dominicano llegó a formar este mallete, pero en las líneas que anteceden hay pistas para reconstruir el origen. Es posible que haya sido adaptado al español dominicano del francés maillet que es el martillo de madera. Claro, se trata de una creación del estrato culto de hablantes de español dominicano.

 

GALIPOTE

“En el campo los GALIPOTES intimidaban a la gente en los caminos”.

La palabra galipote designa una persona que posee cualidades especiales. El personaje de este nombre forma parte de las leyendas dominicanas. El nombre solo existe en el español dominicano.

Todo parece indicar que la palabra procede del francés que llegó al español dominicano con el sentido expresado a través del haitiano. La palabra galipot del francés tuvo su origen en el habla poitevina, galipote / ganipote que fue el nombre dado a un hombre-lobo o una organización secreta nocturna. Lexicréole. (2001:94).

Un galipote es, “Persona que, según la creencia popular, tiene la facultad de convertirse en animal o en árbol”. Diccionario del español dominicano (2013:330).

Es posible que muchos jóvenes dominicanos no sepan qué cosa es un galipote. De acuerdo con las creencias de las zonas rurales dominicanas es una persona que ha hecho un trato con espíritus malignos que le confieren la cualidad de convertirse en animales y objetos inanimados. Este poder de mutación lo posee también el dundún. Lengua y folklore de Santo Domingo (1975:319).

El galipote dominicano mantiene algunas diferencias con respecto del haitiano. El último es un animal mítico con apariencia de hombre-lobo; asesino nocturno de animales; brujo; miembro de una sociedad secreta de malhechores que puede trasladarse muy rápidamente de un lugar a otro y produce la apariencia de estar en dos lugares al mismo tiempo. Haitian-English Dictionary (2000:253).

La palabra en el español dominicano existe desde hace muchos años. Los datos históricos sugieren que la creencia entró a través de la frontera sur del país, y, se hizo popular en las zonas recónditas del territorio dominicano.

 

RUMBA

“Los hombres de inteligencia y efectivos en seguridad. . . son por RUMBA. . .”

Hay varias rumbas. Esto es, la palabra rumba ha tomado varios rumbos. Aquí se examinará el ritmo y otros significados. Se añadirá un aperitivo histórico para dejar la rutina atrás.

El español peninsular conoció de la rumba, mas por el alegre ritmo flamenco; esto ha de aceptarse como algo natural. En América, y especialmente en las Antillas, la rumba popular es el baile afrocubano. En este género de música el instrumento principal es el de percusión. En Hispanoamérica la rumba más practicada es la de la parranda, la fiesta.

Aunque el género musical afrocubano era popular en Cuba ya a principios del siglo XIX, lo era entre los negros y la capa social de extracción pobre. Por lo que acaba de mencionarse es que D. Esteban Pichardo al ocuparse de la palabra escribe, “Báile y canto de la gentualla. Paseo alegre”. Diccionario provincial casi razonado de vozes y frases cubanas (1836:532). (Citado tal cual aparece). La censura pasó del baile al paseo “de gente bulliciosa”. Reunión “donde bailan y cantan personas incultas”. Diccionario cubano (1885-II-1058).

El baile fue estigmatizado. C. Suárez lo califica de, “Baile muy obsceno en pareja, cuyo atractivo principal son las indecorosas contorsiones de cintura. . .”  Vocabulario cubano (1921:461).

Por el origen africano del ritmo, D. Fernando Ortiz no pudo menos que dedicarle tres páginas a la palabra. La primera afirmación que hace es, “Todo negro nace bailador”. Reconoce este autor que el vocablo es de origen castellano.

Esta rumba ha contribuido a formar otras palabras del habla general, ahí está rumbero para la persona que baila bien la rumba. Rumbear es verbo que indica, “Divertirse en una reunión bulliciosa en la que se bebe o se baila”.

Hay una rumba dominicana, esto es la palabra rumba tiene una acepción que solo se conoce o que se usa más en el habla de los dominicanos, es la que significa, “Montón, gran cantidad de personas o cosas”. Es un dominicanismo semántico. Lo que hizo el hablante de español dominicano fue crear un nuevo sentido para una palabra que ya existía. No creó la palabra, pero le añadió un nuevo significado.

Sería sumamente interesante poder establecer cómo el dominicano llegó a ese punto en su habla. Por ejemplo, saber cómo encontró un rasgo de contacto entre el baile y la gran cantidad o montón de personas o cosas. Sería arriesgado sugerir teorías sin fundamento.

Puede aventurarse que la rumba dominicana, montón, gran cantidad, se relaciona con rumboso en la característica de generoso, porque generoso es abundante, en gran cantidad. Ya se corrió el riesgo.

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