Adjunto, kamikaze/*kamikaze, *coherenciados

Por Roberto E. Guzmán

ADJUNTO

“. . .en el panel que compartió ADJUNTO A otras. . .[personas]”

Al leer la frase que apareció en el periódico acerca de una reunión de personas llamó la atención la forma en que se utilizó el verbo adjuntar en funciones de adjetivo.

El inesperado encuentro vino por la presencia de personas; es decir, porque el sujeto y los acompañantes eran personas y era la primera vez que esto se leía.

La costumbre en casos como este es confirmar el criterio que se tenía con respecto a la palabra resaltada. La mayoría de los diccionarios se conforman con evitar el uso del vocablo persona y en el complemento del uso se referían solo a cosas.

Hubo que recurrir al Diccionario del español actual (1999-I-105) para hallar una definición satisfactoria del uso del adjetivo que satisficiera las intenciones de estas notas. Ahí puede leerse, “[Cosa] unida [a otra]”. Lo que se procuraba era encontrar la palabra “cosa” para identificar lo que puede decirse o escribirse que está o va adjunto a otra cosa. En la mayoría de los diccionarios consultados se obvia el uso de la primera palabra cosa, aunque esa palabra sí aparece en la segunda parte de la acepción.

No puede dejar de subrayarse que adjunto se emplea para persona cuando esta desempeña un cargo o función asociada a otra, para así ayudar a la titular en sus labores. La Asociación de Academias acerca de adjunto en tanto adjetivo escribe, “Dicho de una persona. Que acompaña a otra para entender con ella en algún negocio, cargo o trabajo”.

Este “adjunto” es de uso frecuente en el lenguaje administrativo en función de adverbio al principio de la oración para denotar que algo acompaña la carta, circular, correo electrónico, notificación, etc. que se envía o remite; casi siempre se refiere a algo que está relacionado directamente con el objeto principal de la misiva.

El lexicólogo y médico dominicano, miembro que fue de la Academia Dominicana de la Lengua, D. Miguel A. Piantini, en su libro Apuntaciones lexicográficas y cuestiones idiomáticas (1980:32-33) puntualiza que el verbo adjuntar, “Debe decirse, hablando de un objeto . . .” Él sugiere el uso del verbo “acompañar” cuando se refiere a personas. A D. Rufino J. Cuervo se le antojaba inútil el verbo adjuntar “una vez que hay incluir y otros modos de expresar lo mismo”.  Esto en relación con los anexos. Apuntaciones (1955:796).

Debe pensarse en otras soluciones tales como junto a que es, “al lado de o cerca de”, así consta en el Diccionario panhispánico de dudas (2005) y junto con que a su vez es, “En compañía de o con la colaboración de” de este modo aparece en ese diccionario.

Durante un tiempo las autoridades de la lengua española se opusieron al uso culto del español americano del verbo “adjuntar” con el sentido de “incluir, enviar adjunto”.  Las pistas sugieren que entró en el diccionario oficial de la lengua española en la edición de 1956. Antes de esa incorporación ya había entrado el vocablo “adjunto”.

 

KAMIKAZE – *KAMIKASE

“. . .en tanto otros están en la fila como KAMIKASE”.

Por medio de estos escritos se ha reiterado en muchas ocasiones anteriores que hay que revisar las ortografías de las voces extranjeras antes de escribirlas para así evitar errores. Esa “regla” hay que observarla con mayor cuidado si se trata de voces de escaso uso.

La voz kamikaze surgió a raíz de la Segunda Guerra Mundial para reconocer en occidente el nombre de los pilotos suicidas de origen japonés. Así se denominó no solo al piloto voluntario, sino también al avión. El suicidio consistía en estrellar el avión contra un objetivo militar enemigo. Los italianos entienden que kamikaze es sinónimo de “misión suicida”. Dizionario delle parole straniere (1999:147).

La palabra vino al conocimiento general mediante el inglés de los Estados Unidos en 1945 al escribirse en esa lengua la representación de los sonidos y el concepto de ese cuerpo de elite de pilotos de guerra.

Literalmente kamikaze quiere decir y dice “viento de dios” o “viento divino”. Kami es dios, providencia, divino y, kaze es viento. La tradición popular japonesa asegura que ese nombre se le otorgó en japonés al tifón que en agosto de 1281 salvó al Japón de la invasión de los mongoles al destruirles los navíos. El viento fue desencadenado por Tenshi, del hijo del cielo. El primer ataque (misión) kamikaze fue el 17 de mayo de 1944 contra un destructor estadounidense. Diccionario de palabras y frases extranjeras (1995:237).

En español hubo que esperar la edición del Diccionario de la lengua española de 2014 para que se reconociera esa voz que antes no aparecía en ese diccionario ni en cursiva. En esa edición del diccionario se reconoce que la voz denomina al piloto, la nave (que escribe que está cargada con explosivos); el terrorista suicida y la “persona que se juega la vida realizando una acción temeraria”. Diccionario de la lengua española (2014-II-1299).

La última acepción que se mencionó que asienta la corporación de la lengua española se originó en el inglés americano en el año 1955 para mentar a los conductores japoneses de taxis. Los datos acerca de la voz kamikaze en inglés se tomaron del Chambers Dictionary of Etymology (2015:561).

La Asociación de Academias de la Lengua Española se puso al día con respecto a la voz del japonés; lo hizo con todas las acepciones conocidas, las del origen de la voz y las que se produjeron por extensión de la acepción primera.

 

*COHERENCIADOS

“. . . que si podemos, juntos, COHERENCIADOS, . . .”

Antes de entrar en el estudio de la palabra destacada en la frase de más arriba, hay que recordar que ese si que figura allí debe llevar la tilde (sí) para que se entienda que es el adverbio que expresa afirmación o confirmación. Sin la tilde, si hace las funciones de conjunción con diferentes valores.

Con respecto a *coherenciado, por su formación pretende parecerse a un participio que desempeña en la frase las funciones de adjetivo.

Para que esto fuese aceptado, haría falta que existiese el verbo *coherenciar que “no se encuentra por ninguna parte”, valga la redundancia.

Las palabras del español común que más se asemejan a la creación señalada en el título son, cohesionar, coherente, cohesivo. El vocablo cohesión entró en el español oficial en el diccionario académico en el año 1884. Todas las voces de esta familia están emparentadas con adhesivo, adherente, que estuvieron en uso en el español del siglo XV.

Con aventuradas creaciones como la del título, se aconseja verificar la legitimidad de estas antes de plasmarlas en un escrito, pues afean la frase, y a veces, el escrito completo.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Papá muey, calor/fragor, siervo/ciervo, vocación

Por Roberto E. Guzmán

PAPÁ MUEY

“¡Ay PAPÁ MUEY!”

“Papá mue” es una locución interjectiva de uso en la República Dominicana desde tiempos inmemoriales. Hay que confesar que hace largo tiempo que no se oía la expresión y mayor tiempo aún que no se leía. Es más, se piensa que nunca antes se la había leído hasta hace unas semanas.

Uno de los rasgos interesantes de esta expresión es el origen; aunque parezca muy español, no es así. El oído a veces traiciona a las personas y por eso en español cibaeño la expresión terminó muey. No se hace aquí juicio crítico acerca del habla cibaeña que se considera “típica”.

Al tiempo que se escribe acerca de la pronunciación “muey”, se hace necesario asentar aquí que en el norte de Haití, Cabo Haitiano, existe una tendencia a meter una /i/ en voces que en otras partes de ese país no la lleva, ejemplo de eso es bwe i, en lugar de bwen, que es la respuesta que se da para expresar “no conozco la respuesta”, literalmente, “lo bebo”, En otras partes de Haití la respuesta “no la sé” para el acertijo es m bwè pwa. Cap-Haïtien (2014:242).

Esta expresión comentada aquí procede del criollo haitiano, lengua en la que se dice papa mwen. En esa lengua es una alusión al padre celestial, “padre mío”, o “mi padre”, de allí que sea papá. En esa lengua no hace falta colocar la tilde sobre la segunda letra /a/ de papá para que se pronuncie como palabra aguda; además, la tilde aguda sobre la letra /a/ no existe en esa lengua.

El muey que se escribió es la transcripción al español cibaeño de la versión haitiana. Esta observación se hace sin ánimo crítico. Hace largos años que el autor de estos comentarios había oído lo que llevado a la escritura en español sería papamué. La última versión se acerca más a la pronunciación del criollo haitiano, sobre todo si se tiene en cuenta que el sonido nasal que se representa por una letra ene /n/ en la transcripción en realidad es la nasalización de la letra /e/ del criollo haitiano.

No hay que sorprenderse de que los haitianos hayan logrado introducir una que otra palabra en el habla de los dominicanos; sobre todo si se tiene en cuenta que los dominicanos le han metido cientos de palabras al criollo haitiano, que en su mayoría pasan inadvertidas al oído que no es aguzado, por la adaptación de estas al sistema fonético haitiano.

 

CALOR – FRAGOR

“. . .que duró tanto tiempo trabajando en el FRAGOR del desarrollo local. . .”

Cuando se lee la frase copiada más arriba y se interpreta el mensaje, se atrapa el desliz en cuanto al significado del vocablo fragor. Más abajo se explicará el sentido o significado único de fragor. Inmediatamente después de eso se repasarán los valores de la palabra calor, especialmente en los casos en que se usan en locuciones como la que es pertinente y se propondrá para la frase transcrita.

La palabra fragor expresa “ruido estruendoso”. El vocablo estruendoso hay que tomarlo por ruido estrepitoso, considerable, suficientemente grande, fuerte.

El error se ha deslizado por el uso del lugar común “en el fragor de la lucha, de la batalla”. Esta expresión se creó para referirse a los casos en los cuales había algarabía, ruido de armas, lucha entre muchas personas. En estos casos se supone que se produce mucho ruido.

Para situaciones como el “desarrollo local” lo que se propone que se utilice es el sustantivo masculino “calor”, que en una de sus acepciones se acepta como “actividad”, o conjunto de operaciones o tareas propias de una entidad. El calor se refiere también a “lo más fuerte y vivo de una acción”. La locución prepositiva “al calor de” algo indica “con la ayuda o protección de”.

Hay que limitar el fragor para las situaciones en que hay mucho ruido. El calor es para usarlo cuando hay actividad, entusiasmo, para evocar los momentos vivos de una acción.

 

SIERVO – CIERVO

“. . .que se denominó ‘Los CIERVOS de la Gleba’”.

Hace largo tiempo que se lucha contra este tipo de error. El desacierto se reduce a la confusión entre las letras ese /s/ y ce /c/. Con respecto de algunas palabras puede perdonarse la equivocación, pero con relación a otras resulta difícil aceptar el yerro.

Como ha sucedido con muchos vocablos de la lengua, siervo entró con una acepción muy estrecha y bien definida para luego derivar en otras acepciones vinculadas con la de su origen. El siervo fue sencillamente el esclavo. Más tarde pasó a ser la persona que tenía deberes con su señor y estaba ligado a la tierra en la que vivía. El siervo pasaba bajo la tutela del nuevo señor de la tierra cuando la propiedad era transferida.

Luego se usó la palabra para nombrarse a sí mismos los servidores de Dios; o las personas que mostraban adhesión en calidad de servidores ante otras personas. Puede notarse que en todas las acepciones que se han enumerado el factor común es “persona”.

El siervo de la gleba era, según el lexicón mayor de la lengua, el “adscrito a una heredad de la que no podía desligarse aún cuando esta cambiara de dueño”.

Un ciervo es un animal de cualquier especie de la familia cervidae, Es un mamífero rumiante El macho tiene astas muy distintivas que sirven para individualizarlo. Estos cuernos y el nombre del animal han recibido una extensión poco halagadora cuando sirven para calificar a un hombre. El diccionario guía de la lengua reconoce también un insecto que lleva ese nombre, “ciervo volante” que debe esa denominación al parecido de sus mandíbulas con los cuernos del ciervo.

El adjetivo cerval sirve para aludir a lo que tiene características parecidas a las del animal, ciervo; excepto por el miedo cerval que es el miedo muy grande, excesivo.

El uso de una de la dos letras al principio de las dos palabras estudiadas es algo que se repite en casi todas las lenguas románicas, francés, portugués, italiano.

Con la ayuda de las explicaciones anteriores se subraya la gran diferencia que existe entre las dos palabras del título. El contexto en que puede utilizarse una palabra o la otra sirve para descartar el error en cuanto a su ortografía. La ese /s/ es para la persona y la ce /c/ para el animal; así de simple.

 

VOCACIÓN

“. . .supuestos balances de contabilidad que no soportan el más simple análisis técnico con VOCACIÓN de consistencia. . .”

El autor de estos comentarios acerca de la lengua no se atreve a levantar la voz contra este tipo de uso que se hace del sustantivo vocación en la cita; esto así porque sospecha que en alguna ocasión ha incurrido en el exceso de utilizarlo de ese modo. De todas maneras, se analizará ese empleo más abajo.

La palabra vocación se vincula con el concepto persona en todas sus acepciones; es decir, se aplica solo a personas que son las capaces de desarrollar, sentir, experimentar vocación.

El término vocación cuando entró al español lo hizo con el sentido de vocatio vocationis “acción de llamar”, “vocación divina”; era un llamado espiritual que procedía del latín clásico, retenido en latín eclesiástico en tanto “invitación”. Pascal la definió como un “movimiento interior mediante el cual una persona se siente llamada hacia Dios”.

Más tarde, vocación extendió su manto sobre actividades mundanas, tales como profesión, ocupación, oficio, actividad. Ha llegado el sustantivo en cuestión a cubrir la “inclinación” que alguien experimenta por una profesión.

El Diccionario español de sinónimos y antónimos (1978:1134) ofrece las equivalencias siguientes: afición, aptitud, advocación, don, facilidad, propensión, inclinación.

Ortega y Gasset definió la vocación como un “extrañísimo fenómeno de que nos llamamos a nosotros mismos para hacer determinadas cosas”. Ideario etimológico de José Ortega y Gasset (1981:158).

Se presume que el redactor de la oración citada quiso expresar “análisis técnico serio, coherente, adecuado”, y muchas otras palabras más que coadyuvarían a transmitir una idea apropiada con respecto del tipo de acción a que se contrae la cita.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Pelar(se), irrumpir, chatarrización, *sanitización

Por Roberto E. Guzmán

PELAR(SE)

El verbo pelar tiene acepciones particulares en el español dominicano. La aseveración que antecede a esta oración procurará demostrarse en el desarrollo de esta sección.

En el español dominicano existen varias locuciones que son las que sirven de fundamento para argumentar acerca de la validez de la tesis con respecto de las acepciones distintivas que se conocen en el español dominicano para el verbo del título que se exponen más abajo.

La primera locución que se utilizará para abogar en el sentido señalado es la locución adverbial “a mano pelada/pelá” que en el Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:301) se retiene, en su primera acepción como “sin instrumento auxiliar”. La segunda acepción es, “Sin ningún recurso económico o medios adecuados”.

Otro uso muy extendido del verbo estudiado es con respecto a los billetes y quinielas, cuando estos se quedan sin premio alguno. En esos casos se dice que estos, billetes y quinielas, salieron “pelados”, es decir, sin dinero o recompensa.

Hay una palabra que aparece de modo reiterativo en las definiciones que se han ofrecido tanto para las locuciones como para el verbo con respecto de los boletos de las rifas o apuestas, es la preposición sin.

No debe olvidarse que cuando se pela una fruta o un vegetal estos quedan sin cáscara. Una persona que se pela una parte de su piel se dice en el habla que se quedó sin la parte externa de la piel en esa parte de su cuerpo. La persona que se dejó pelar, esquilmar, se quedó sin dinero.

Todavía hay más, existe en el español dominicano la locución verbal “pelársele el billete” que expresa que la persona a quien se le peló el billete se queda sin obtener o conseguir lo deseado.

Se reconoce que es difícil admitir que una preposición se acepte para desempeñar funciones similares a las de un verbo, pelar, pero las lenguas no obedecen a la lógica. En muchas situaciones las significaciones obedecen a las circunstancias y al uso que los hablantes hacen de los elementos que las componen.

La tesis que se avanza puede parecer aventurada, pero merece consideración, o por lo menos, una refutación con soporte de la misma clase que se ha usado para sostener la tesis expuesta. Puede ser pura coincidencia que la repetida preposición pueda aparecer en las acepciones citadas. De todos modos, el asunto merece reflexión y hasta refutación si hubiere lugar a ello.

 

IRRUMPIR

“. . .se podrá investigar, perseguir y procesar a los actores que IRRUMPAN la ley monetaria. . .”

El verbo irrumpir puede decirse que está causando estragos. En los últimos meses se ha intervenido por este medio para aclarar diferencias entre este y otros verbos. En la forma y acompañado de los vocablos que le rodean aquí el sentido que le asignan es diferente; por lo tanto, se hace necesario escribir de nuevo para esclarecer su alcance.

El verbo irrumpir no es sinónimo de quebrantar, transgredir, infringir. No hace largo tiempo se escribió que irrumpir es “entrar violentamente; aparecer o mostrarse súbitamente”. Ni de modo remoto se relacionan los verbos recién mentados con irrumpir.

Este tipo de error mueve a pensar que algunas personas que redactan no se ocupan de leer; y si lo hacen, no leen con deseos e intención de aprender. Este desacierto es reprobable, no hay explicación lógica para que surja.

Pudo utilizarse el verbo trasgredir en la frase copiada para indicar que se viola un precepto, ley o estatuto. Infringir comunica que se quebranta una orden o ley. Quebrantar es incumplir una ley u obligación.

 

CHATARRIZACIÓN

“. . .establece la CHATARRIZACIÓN de vehículos. . .”

La chatarra era un residuo o un “hierro viejo”. La industria moderna le imprimió importancia a la chatarra cuando comenzó a reciclar los residuos de metales, especialmente de hierro.

Otro suceso que empujó el uso de la palabra chatarra fue la famosa comida rápida que en español para expresar el poco aprecio que se le tiene se la llama “comida chatarra”.

La palabra chatarra deriva del vasco txatar. Entró en el diccionario regulador de la lengua española en una fecha posterior al año 1899. La palabra chatarra ha producido otras más, entre ellas, chatarrear, chatarrería, chatarrero, chatarroso.

Chatarra en sí misma sirve no solamente para el “conjunto de metal viejo”, sino también para calificar máquinas y aparatos inservibles. De acuerdo con lo que escribe la autoridad institucional de la lengua, la “comida chatarra” que se mencionó antes, recibe este nombre en América “por su baja calidad”. Se la conoce, además, como “comida basura”.

En el español de México chatarra es un adjetivo en el registro popular/coloquial que indica “de baja calidad”. Se utiliza además como sustantivo. Diccionario de mexicanismos de la Academia Mexicana de la Lengua (2014:108). Esta acepción se conoce y usa en ocho países americanos más.

La palabra chatarrización no consta en el diccionario oficial de la lengua española. Sin embargo, no es difícil adivinar lo que se desea expresar por medio de esta voz.

Para llegar a la chatarrización hay que pasar por el verbo chatarrizar. El verbo sería hacer o volver alguna cosa chatarra o tratar algo como chatarra. La chatarrización sería entonces el resultado y la acción del verbo. Un ejemplo de chatarrización sería cuando un vehículo sufre un accidente que lo torna inservible. En otros casos las máquinas y aparatos viejos que ya no funcionan podrían ser declarados chatarra y esa acción podría recibir el nombre de chatarrización.

 

*SANITIZACIÓN

“. . .mejorías continuas en los procesos internos de SANITIZACIÓN. . .”

La palabra recalcada en el texto reproducido no forma parte de las voces reconocidas en el español corriente. No es menos cierto que mantiene alguna semejanza con algunos vocablos de la misma familia que sí son moneda corriente en el español internacional.

Se percibe por su formación que la voz del título se relaciona con sanidad y sanitario. La voz sometida a escrutinio en esta sección se parece mucho a una que existe en inglés, sanitize. Esa voz

se parece más aún a sanitization que es el sustantivo en esa familia en inglés.

En esa lengua el sanitize corresponde a hacer sanitario mediante limpieza o esterilización. Esto es, que tiene relación con la sanidad que a su vez es la cualidad de salubre o saludable; es decir, que es o está sano.

Es probable que en el texto usado a manera de ejemplo del uso la que debió aparecer es la palabra saneamiento que tiene relación directa con sanear. En la sociedad moderna, en las ciudades se utiliza con frecuencia el vocablo saneamiento para referirse al “conjunto de medidas, técnicas y obras destinadas a mantener y mejorar las condiciones higiénicas de la población, los edificios y otras cosas”. Gran diccionario de la lengua española.

En una consulta planteada a Fundéu para la voz sanitizar esa fundación respondió, “Parece un anglicismo por desinfectar, esterilizar, censurar, sanear, limpiar. . ., a partir de sanitize”.

En la respuesta de Fundéu se ofrecen vocablos en español que no deben aceptarse como sinónimos, pues esterilizar es destruir los gérmenes. Desinfectar es, “Limpiar una cosa para eliminar la infección o los gérmenes nocivos”. Gran diccionario de la lengua española.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Curita, fetua/*fatua, traqueotomía/*tracotomía, contratiempo/contra tiempo

Por Roberto E. Guzmán

CURITA

“No es con CURITAS ni medidas coyunturales. . .”

A esta curita hay que hacerle justicia. Anda de boca en boca en América desde hace muchos años. Se la ha usado miles de veces en los escritos y merece mejor tratamiento que el recibido hasta ahora.

El Diccionario de la lengua española (2014) da a entender que curita es una palabra exclusiva de América donde representa una “Tira adhesiva por una cara, en cuyo centro tiene un apósito esterilizado que se coloca sobre heridas pequeñas para protegerlas”. Todo lo anterior es una descripción acertada de lo que es la curita. Téngase en cuenta que es de género femenino, que no tiene que ver con los curas de las iglesias.

Desde el principio es importante resaltar que esa tira no cura, sino que protege, como muy bien lo estipula la acepción. El uso de la cintita no es con fines curativos.

Curita en la actualidad es una marca registrada, Curitas, como muy bien lo destaca la Real Academia. En realidad, se usa como nombre común en diecinueve países de habla hispana de América. Este uso en tantos países significa que es de amplia difusión y aceptación.

El Diccionario de americanismos (2010) de la Asociación de Academias define la curita americana en tanto, “Cinta adhesiva que tiene en una de sus caras una gasa esterilizada, y que sirve para cubrir cortaduras y otras heridas leves”.

La primera curita del inglés es Band-Aid que es la marca internacional registrada cuya acepción corresponde letra por letra con la definición del español. En esa lengua se usa como adjetivo desde el año 1970 para “ofrecer, usar, o servirse como remedio o solución temporal”.

“Band-Aid fue la marca comercial del esparadrapo con gasa incorporada que Johnson & Johnson lanzó en 1920”. Diccionario crítico de dudas inglés-español de medicina (2005:95). Ese mismo diccionario informa que “tirita y “curita” son nombres comerciales, a pesar de ser sustantivos de uso común. El autor del diccionario escribe: La expresión band-aid solution se usa en el lenguaje coloquial con el sentido de ´solución de compromiso´ o ´tratamiento de compromiso´”. Ese diccionario llama “apósito adhesivo” a esto que se ha descrito más arriba. Es triste expresarlo, pero no se entiende lo que este “de compromiso” significa en estas circunstancias; quizás representa “sin compromiso” de resultados curativos.

Ahora bien, ¿a qué viene que se gaste tanto espacio en esta palabrita? Es que en América “ponerle una curita” a algo o “dar una solución de curita” a un problema, corresponde a lo que los dominicanos dirían que es “un tente ahí”, locución sustantiva que se usa para, “Algo provisional, sin compromiso”. Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:479).

El texto citado al principio de esta sección utiliza la palabra “curita” con el valor de solución temporal, provisional, que no es definitiva, que no es permanente. Esa es la definición que debió aparecer por lo menos en el Diccionario de americanismos, aunque se mencionara que es marca de fábrica.

 

FETUA – *FATUA

“Tampoco el Vaticano hizo publicar una *FATUA. . .”

Las voces extranjeras o de origen extranjero casi siempre traen con ellas problemas para su uso en español. Además del uso apropiado de ellas, algunas no son bien asimiladas al español, es decir, la representación gráfica de estas no se corresponde con la grafía que se adoptan en otras lenguas.

Muchas de esas voces extranjeras se integran al conocimiento de los hablantes de español por medio de las lecturas de noticias de agencias internacionales que se ven en la necesidad de utilizar las voces extranjeras ante la presión de los acontecimientos.

“Fetua, mejor que fatua o fatwa, es la palabra apropiada en español para referirse a las decisiones de los muftíes o especialistas en la ley islámica que pueden tener fuerza legal”. De este modo se expresa Fundéu.

Es un acontecimiento feliz que esa entidad se mantenga en permanente estado de alerta para dirimir las diferencias en cuanto a las representaciones gráficas en español, que con frecuencia se suscitan, con respecto de las voces extranjeras.

Hay que tomar nota de cómo escribir esta voz extranjera, así como consultar en lo adelante la página en internet de Fundéu para dirimir este tipo de duda.

Con la labor que desarrolla Fundéu ya no hace falta esperar largo tiempo para que se tomen decisiones y se publiquen con respecto a estos asuntos. La tarea de difusión que esta institución realiza es digna de encomio.

Hay que expresar el deseo de que alguna institución se ocupe de explicar en este y otros casos cuál fue el curso que se siguió para adoptar una grafía que se acepta de preferencia sobre otra.

 

TRAQUEOTOMÍA – *TRACOTOMÍA

“. . .pese a realizarle una *TRACOTOMÍA. . .”

La palabra traqueotomía es larga y como tal puede causar dificultades en su pronunciación y confusiones en cuanto a su escritura.

En medicina son muchas las palabras que tienen su origen en la lengua griega. En muchos casos llegan al español por medio del latín, pero su formación puede discernirse. Traqueotomía viene del griego trakheia, tráquea y tomos, división.

La traqueotomía es una intervención quirúrgica que tiene como propósito facilitar la respiración. Esta consiste en una abertura artificial de la tráquea. Con este procedimiento se evita la asfixia del paciente. En la mayoría de los casos los problemas respiratorios que se resuelven con esta operación se deben a problemas en la parte superior del aparato respiratorio.

En español existe también la palabra traqueostomía que es la “operación quirúrgica que consiste en la abertura permanente de la tráquea mediante la incisión de su pared anterior, seguida de la colocación de una cánula”. Diccionario de la lengua española (2014).

No hay necesidad de rasgarse las vestiduras si un lego en medicina se equivoca en la pronunciación o escritura de términos que pertenecen a campos científicos que están fuera del habla común. Lo principal en casos como este para las personas que no son especialistas en estas materias es consultar, estudiar e informarse antes de escribir.

 

CONTRATIEMPO – CONTRA TIEMPO

“. . .y esto le ha ocasionado serios CONTRA TIEMPOS”,

Con el sustantivo contratiempo no hay secreto posible, se convierte en una sola palabra formada de contra y tiempo. En la mayoría de los casos ese sustantivo masculino se hace preceder de los verbos, sufrir, tener, deplorar y lamentar.

En el diccionario académico el contratiempo se encuentra definido, “Accidente o suceso inoportuno que obstaculiza o impide el curso normal de algo”. El contratiempo puede causar perjuicio o por lo menos dificultar algo que se pretende. En los casos más leves constituye una contrariedad, una dificultad, un inconveniente, un obstáculo que entorpece la realización u obtención de una cosa.

Son muchas las palabras tradicionales que comienzan con contra; entre ellas pueden mencionarse, contrarreloj, contraseña, contrasentido, contravención, contraventana.

En francés, portugués e italiano contratiempo es una sola palabra, contretemps, contratempo, conttratèmpo. El portugués reconoce que su palabra viene del italiano.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Mangrino, depreciar/despreciar, facilidad, tenso/*tensivo

Por Roberto E. Guzmán

MANGRINO

“Billini y su MANGRINO socavón”

Arriba está el título de un artículo. De ese título se destaca la palabra que interesa, que es mangrino. De esa voz no se ha encontrado pista alguna en la literatura dominicana dedicada a las voces del léxico del habla de los dominicanos.

El autor de estos comentarios había oído esa palabra hace más de 40 años de la boca de una persona que ahora frisa los ochenta años de edad. Se recurrió a esa fuente para recabar información acerca de la voz en cuestión.

Esa persona antes mentada explicó que su mamá le ponía ese mote cuando él regresaba a su casa todo sucio después de jugar fuera de la casa. Eso hace pensar que debe reconocérsele a la palabra estudiada la equivalencia de sucio y que se aplica a las personas. La fuente había utilizado la palabra mangrino en mi presencia para referirse a obreros de la construcción, hecho que hizo pensar que así se refería a obreros, mano de obra que se expone por su labor a sudar y al contacto con la suciedad.

Durante largo tiempo se pensó que el citado vocablo solo se usaba para atribuírselo a personas, tal y como se mencionó antes. Ahora, con la mención escrita del término aplicado a un socavón se piensa que no es un término exclusivo para adjudicárselo a personas.

Por una de esas asociaciones autónomas que se hacen mentalmente, el redactor de estas apostillas pensó que “mangrino” era una voz rescatada de los muñequitos (paquitos) de Tarzán, el hombre mono. Por aquello de los simios “mangani”.

No se podrá explicar el origen de la voz, pero por lo menos se ha documentado para que más tarde alguien la haga constar en los lexicones del habla de los dominicanos.

 

DEPRECIAR – DESPRECIAR

“El valor de la moneda se ha DESPRECIADO. . .”

A algunos lectores les puede parecer ocioso que alguien tenga que invertir tiempo en establecer las diferencias entre los dos vocablos del epígrafe, pero tal parece que hay personas con acceso a los periódicos en calidad de escribientes que no entienden estas diferencias.

Los dos vocablos que constan a guisa de título en este aparte son muy parecidos en su pronunciación, sobre todo en países en los cuales no se pone atención para pronunciar las eses /s/. Es probable que la persona que escribió el desaguisado de la frase reproducida para ilustrar el mal uso, se sintiera mal al pensar que iba a escribir esa palabra sin una ese /s/ y cayó en una ultracorrección.

Depreciar es “Disminuir o rebajar el valor o precio de algo”. Este depreciar deriva del latín depretiare que se tomaba por menospreciar. Es una manera de tener en poco, de estimar menos.

Equivale el verbo depreciar a perder precio o valor, que se utiliza también en sentido figurado. Puede ser verbo transitivo para indicar que se hace disminuir, reducir el precio o el valor material o moral de una cosa. Para las cosas, productos, etc. puede ser devaluar, rebajar.

Hay depreciación de la moneda cuando se produce un cambio en el valor de esta. Mediante este cambio la moneda en cuestión resulta más barata, es decir, tiene un valor de cambio más pequeño en función de las monedas extranjeras. Diccionario de economía. (1980:181).

El verbo despreciar se tiene por, “Desestimar, tener en poco.  Desairar, desdeñar”. La persona a quien se desprecia es la que se tiene a menos. En los casos en que se desprecia a una persona, se la considera indigna de estimación. Cuando se refiere a una cosa, se la desprecia cuando no se la reconoce merecedora de atención, se hace caso omiso de ella.

 

FACILIDAD

“. . .acaba de terminar una FACILIDAD en Panamá. . .”

Hay que ponerse de acuerdo. Para comenzar hay que convenir en que facilidad es lo opuesto a dificultad. Cabe aquí que se plantee la pregunta, ¿cómo puede terminarse una facilidad? La respuesta no se hace esperar. Acabando con la dificultad. Basta de juego de palabras. Hay que pasar al estudio del asunto para entender lo que quiso (y no pudo) comunicar el redactor.

En el fondo el asunto se reduce a una mala traducción. En su origen quizás fue porque fue una noticia refrita del inglés. El periodista leyó algo en inglés y lo tradujo al español por la palabra que más se asemeja en español a la que leyó en inglés.

En inglés la voz en cuestión es facility. En muchas ocasiones la mejor forma para encontrar una traducción feliz al español consiste en leer la definición en inglés. En esa acepción se encontrarán los elementos esenciales para dar con la exacta traducción al español o cualquier lengua.

En inglés facility es entre otras cosas, “algo, (como un hospital) que es construido, instalado, o establecido para servir a un propósito particular”. Merriam-Webster´s Dictionary. Aplicando en este caso lo que se expresó antes puede traducirse al español por, “construcción, instalación, establecimiento”.

A menudo en inglés la voz que aparece viene en plural facilities que puede traducirse por “obras, edificaciones”. Hay que tener mucho cuidado con la voz del inglés en singular y en plural porque posee otras traducciones en español que no se mencionarán en esta ocasión. Se elegirá de entre estas palabras la que mejor se acomode a la oración o al contexto.

El origen de esta familia de palabras es el mismo en inglés y en español. Estas derivan del verbo en latín facere que pasó al español con hache aspirada y luego con hache muda, hacer. Más próximo del latín facultas, facultatis.

 

TENSO -*TENSIVO

“. . .los momentos TENSIVOS, comunicativos y recesivos. . .”

Sucede con demasiada frecuencia que las personas que escriben en los periódicos en español, consultan fuentes en lenguas extranjeras. Como consecuencia de eso manifiestan una inclinación a reflejar en sus escritos malas traducciones de voces de otras lenguas.

Con ese tipo de conducta demuestran el poco cuidado que observan cuando redactan. Estos deslices ocurren porque no se toman la molestia de consultar los diccionarios para verificar acerca de la legitimidad de los vocablos que utilizan.

Quizás como un ejemplo de lo que acaba de esbozarse más arriba puede presentarse el caso de esta voz, *tensivo que se encontró en la frase transcrita. Se hizo toda clase de esfuerzos para encontrar la voz *tensivo, pero sin resultado satisfactorio.

Lo que más se aproxima a esa creación comentada es la voz tensive del inglés. Esta voz del inglés es un adjetivo que transmite el mensaje, “de, relacionado con, que causa tensión”.

El vocablo tenso del español expresa que está en tensión, que puede ser física, moral o espiritual. Además, existe una tensión en fonología. Otros diccionarios se las arreglan escribiendo, que está sometido a tensión. Referido a una persona indica que esta está angustiada o nerviosa.

Con relación a la palabra tensión esta posee en español acepciones que corresponden a diferentes campos, física, electricidad, fisiología, lingüística. En algunas de estas ramas del conocimiento posee más de una acepción. Como consecuencia de esto se dejarán fuera de este estudio.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Cuartal, interfecto, gigoló/*gigolo, sito/cito

Por Roberto E. Guzmán

CUARTAL

La voz que encabeza esta sección pertenece al registro popular del habla de los dominicanos. Esta se relaciona con cuarto(s) que es voz muy conocida en República Dominicana y en otros países de habla hispana. Cuarto en el habla de los dominicanos es sinónimo de dinero y se usa de preferencia sobre cualquier otra palabra. La persona que tiene mucho dinero tiene muchos cuartos.

Esta denominación para el dinero mediante el vocablo cuarto tiene raíces remotas, pues cuarto fue una “moneda de cobre española cuyo valor era el de cuatro maravedís de vellón”. Así consta en el Diccionario de la lengua española. (De paso, ahí está el vellón de las velloneras).

El Diccionario de americanismos (2010) recoge la equivalencia dinero que se señaló para cuarto en el español de los hablantes de la variedad dominicana del español.

No todas las obras dedicadas al estudio del español dominicano consignan la voz cuartal en su inventario. El Diccionario de dominicanismos (2010:84) recoge la voz examinada en esta sección como nombre masculino y lo define con un sinónimo, dineral. Apunta el autor de este diccionario que en Puerto Rico se usa con igual significado. A pesar de estas menciones el Diccionario de americanismos (2010) no le hace espacio a esta voz.

Cuartal está consignado en el Vocabulario de Puerto Rico de D. Augusto Malaret (1955:140). El dineral que sí aparece en el Diccionario de la lengua española es definido en tanto “cantidad grande de dinero”.

Lo que ha hecho el hablante dominicano es utilizar la terminación –al para formar un nombre partiendo de otro nombre. De esta manera ha seguido una corriente que existe en el seno de la lengua para formar aumentativos. Sobre la base de cuarto se formó cuartal que indica gran cantidad de la palabra de base, es decir, de cuartos. No hay que sorprenderse por esta creación si se recuerda que de dinero se formó dineral.

 

INTERFECTO

“También en ese INTERFECTO calendario político. . .”

El vocablo interfecto es de poco uso en las conversaciones diarias. Si se hace uso de él en una conversación en la mayoría de las veces será de una manera jocosa, para referirse a una persona que llega al grupo de la conversación en el momento en que se hablaba de ella. Este empleo del vocablo constituye una de las acepciones de este.

El vocablo interfecto se aplica a la persona que ha muerto de modo violento. Se utiliza bastante en los tribunales para referirse a las víctimas de hechos delictivos en los juicios criminales. Al entrar en la lengua interfecto solo se utilizó para estos casos, pues deriva del latín interfectus que es muerto.

Interfectus, -a, -um es el participio pasivo de interficere “matar”, derivado de facere “hacer”. Breve diccionario etimológico de la lengua castellana (1967:338). Interfecto ingresó en el diccionario académico en una edición posterior a la de 1884. De allí derivó interfectio en latín que significaba homicidio, de donde en francés del siglo XIII se usó interfection que se usaba para “homicidio, matanza”. Dictionnaire de l´ancien français (1997:318).

Hubo que esperar hasta la vigesimotercera edición del Diccionario de la lengua española (2014-II-1256) para que se añadiera la acepción festiva que se mentó aquí antes. En ese diccionario se reconoció como perteneciente al registro coloquial.

El Diccionario de sinónimos y antónimos de la lengua española (1985:579) entiende que interfecto es sinónimo o equivalente de “difunto, muerto, cadáver”. Esta información se incluye en estas apostillas porque se piensa que el uso que se ha hecho de la palabra en la cita en estudio no es acertado.

La única explicación que puede argüirse para justificar el uso de interfecto en la cita es pensar que se hace uso de este de manera metafórica. Sin embargo, resulta difícil aceptar este tipo de explicación si se piensa que un calendario no muere, puede ser obsoleto, abandonado, descartado, inútil y muchas palabras más. El lector no percibe la asociación entre interfecto y calendario y eso hace difícil, por no escribir imposible, la metáfora. Es oportuno aquí recordar la frase famosa de Aristóteles, “el dominio de la metáfora es una cualidad de genios”. Esto puede tener algo de exageración, pero tiene mucho de cierto.

 

GIGOLÓ – *GIGOLO

“. . .militar, GIGOLO y deportista. . .”

En el vocablo que existe desde hace largo tiempo en todas las lenguas románicas y hasta en inglés, el mayor esfuerzo para la palabra del título recae sobre la última sílaba, es decir, gigoló. Las reglas en español de que sea con acento marcado en este caso imponen que no se omita la marca sobre la vocal final.

Casi todos los diccionarios están contestes en cuanto a la definición. Hasta en las diferentes lenguas en las que se usa la palabra las diferencias para definir al sujeto varían muy poco. Desde que el vocablo apareció por primera vez en francés en 1850 hasta este año, 2018, las acepciones han sufrido pocas modificaciones.

Por la escritura de este vocablo, al primer encuentro con este, el lector se inclina a pensar que es una voz de origen italiano, pero los etimólogos están de acuerdo en que es de origen incierto. Aunque es de poco uso en otras lenguas, en francés existe un femenino para gigoló, gigolette, que apareció en la misma época que el masculino, a pesar de que no se documentó hasta el año 1864. Esta gigolette puede muy bien ser asimilado a la “chapiadora” de los dominicanos. En un principio el gigoló fue el amante de una gigolette que era una “chica fácil”.

El plural de gigoló es gigolós, y es el hombre joven que tiene relaciones sexuales con una mujer generalmente de más edad, que lo mantiene. Es un hombre de buena apariencia, elegante, pero cuyo aspecto, comportamiento y medios de subsistencia resultan sospechosos. En español se pronuncia yigoló.

Algo que resulta extraño es que el Diccionario de la lengua española no recoge la voz del francés, aunque esta se ha mantenido en el habla durante largos años y consta en muchas obras de muy buena literatura. Más extraño todavía es que en la edición de ese diccionario del año 1992, en la tirada en rústica (1992-I-1039) constaba gigoló, “Amante joven de una mujer de más edad y que lo mantiene”.

 

SITO – CITO

“. . .CITO en la avenida Independencia. . .”

Las teclas pueden jugar una mala pasada al más listo, pero no al más cuidadoso. Con la oración que precede inmediatamente a esta se intenta expresar que las letras /s/ y /c/ se encuentran próximas en el teclado y quien digita puede oprimir una en lugar de otra. Basta de presunciones.

Sito es un adjetivo que transmite la idea de “situado, fundado”. Conforme con lo que el lexicón oficial de la lengua escribe, viene del latín situs, participio pasivo de sinere, “dejar”. Esta palabra casi siempre se usa para situado, localizado, emplazado, es decir, se relaciona exclusivamente con un lugar que generalmente se menciona con anterioridad.

Cito es del verbo citar que posee varias acepciones, es la primera persona del singular (yo) del presente del indicativo de ese verbo. La más conocida de las acepciones es la de avisar a alguien el lugar, la hora, etc. para tratar un asunto. Es, además, hacer referencia o mencionar a una persona, sus palabras o escritos. En asuntos judiciales vale para notificar a una persona una resolución administrativa o judicial para que comparezca ante la autoridad que la emitió.

© 2018, Roberto E. Guzmán

 

Sancocho/salcocho, aprochar, no ha lugar/no *a lugar

Por Roberto E. Guzmán

SANCOCHO – SALCOCHO

“. . .cuál es la expresión correcta si ´SALCOCHO´ o ´SANCOCHO´. . .”

Desde el principio hay que dejar bien claro que las formas de denominar el sabroso plato de la gastronomía dominicana varían de acuerdo con la condición social o cultural de quien habla.

Una persona de menor nivel cultural dirá que se ha comido un sancocho. Otro comensal con ínfulas de ilustrado que devoró y disfrutó el mismo plato dirá que degustó un salcocho. No hay que extrañarse, pues los dos se refieren al mismo sabroso plato de la culinaria dominicana.

Desde hace muchos años las dos formas de llamar la sabrosa sopa ha sido motivo de estudio. Aquí vale la pena traer la autoridad de D. Ángel Rosenblat para aclarar el concepto.

En su libro Buenas y malas palabras (1974) en la edición en papel en cuatro volúmenes D. Ángel se remonta hasta el año 1617 para encontrar el linaje del sancocho americano que desciende de uno de Burgos, en Castilla; aunque en otros lugares de España se le conocía con el nombre de zancocho. Se conocía hasta con las acepciones que se verán más adelante que no pertenecen al ámbito de la cocina. Concluye el citado estudioso, “El sancocho americano es, pues, una prolongación del castellano”. (1974-I-108-9).

Con esta afirmación documentada se desvirtúa la opinión de algunos antropólogos que ven en el sancocho la creación de los esclavos de América que cocinaban las sobras de sus señores en un caldo enjundioso.

A través de los tiempos en la lengua española la significación de la palabra sancocho ha sido diferente, dependiendo del sitio en que se use. Esas variaciones se han mantenido hasta el presente.

La explicación para las dos grafías que D. Ángel ofrece es, “Este salcocho rústico se explica sin duda como un caso de etimología popular. Del mismo modo que vagabundo se hizo vagamundo, tan usado desde la época clásica hasta hoy, sancocho se hizo salcocho por una tendencia a dar significación coherente a las dos partes de la palabra”.

Las dos formas sancocho y salcocho están en el Diccionario de la lengua española de las academias. Según parece los académicos representantes de las corporaciones americanas no han logrado introducir modificaciones en cuanto a los conceptos correspondientes a las dos palabras, sancocho y salcocho.

Dependiendo del país en que se use el Diccionario de la lengua española escribe que sancocho puede ser, “Alimento a medio cocer. Olla compuesta de carne, yuca, plátano y otros ingredientes, y se toma en el almuerzo. Revoltijo. Comida cocida con agua, sal y otro condimento. Comida mal preparada, insulsa, pobre en ingredientes. Resto de comida que se utiliza como alimento para los cerdos”. Para salcocho trae, “Preparación de un alimento cociéndolo en agua y sal para después condimentarlo.

En el Diccionario de americanismos (2010) para sancocho las acepciones van desde un dulce, pasando por la sopa dominicana, con los guisos variados en tipos de carne, pescado y otros ingredientes hasta llegar al lío, enredo; cosas revueltas; mescolanza de cosas e ideas, hasta cosa mal hecha.

Algunas de las acepciones de este sancocho o salcocho vienen de los verbos correspondientes. En el español dominicano sancochar o salcochar algo es hacerlo de prisa y con descuido.

Con esta exposición se espera dejar satisfechas todas las preguntas concernientes a los dos vocablos del título y los verbos correspondientes.

 

APROCHAR

“. . .mi interés es APROCHAR la presentación. . .”

No se ha conseguido información acerca de este verbo ni “en los centros espiritistas”, que es como acostumbran a decir los dominicanos. En este comentario se examinará el supuesto verbo con apoyo en conjeturas para explicar su origen.

Se piensa que el verbo del epígrafe se desprende de una mala traducción del inglés al español. Se cree que tiene algo que ver con el verbo to approach del inglés. Las traducciones más socorridas para el verbo son, “tratar, acercarse a, acceder a”. No se extenderá esto a la consideración de la voz del inglés en calidad de sustantivo.

Hace muchísimos años en el español de la República Dominicana se utilizaba la voz “aproche” para referirse a los accesos a ambos lados de los puentes a través de la vía, camino o carretera. En el español conocido como general, existe la palabra “aproches” que la Asociación de Academias de la Lengua Española entiende que deriva del francés  approches, accesos.

El inconveniente que se presenta con este “aproches” es que el único significado que figura en el diccionario de la academia antes mencionada pertenece al campo militar, “Conjunto de trabajos que se hacían para atacar una plaza y acercarse a batirla; como las trincheras, paralelas, baterías, minas, etc.” No se entiende la razón para que el verbo de la definición figure en un tiempo pasado.

Lo que no se especifica en el citado diccionario es que la palabra del francés siempre va en plural y que en francés esa es una significación que pertenece al pasado, cuyo uso ha desaparecido. Quizá eso explica el verbo en imperfecto en la acepción en español a que se ha aludido antes. Diccionario Petit Robert (2007:123).

No hace falta recurrir a este aprochar cuando en español existen otros vocablos patrimoniales que ya se mentaron.

 

NO HA LUGAR – NO *A LUGAR

“. . .puede “caerse” el caso o resultar en NO A LUGAR. . .”

La primera frase que sirve de título a esta sección pertenece al campo jurídico. Se piensa que en otras circunstancias no tiene sentido. Esta frase consiste en una traducción de otra que existe en francés, non-lieu que servirá de punto de partida para el examen de la que pertenece al español dominicano.

El “no ha lugar” francés es un sustantivo masculino que existe desde el año 1836 y consiste en una “decisión mediante la cual una jurisdicción de instrucción, fundándose en una justificación de derecho o sobre una insuficiencia de pruebas, determina que no hay lugar a continuar el procedimiento tendiente a hacer comparecer la persona sometida a examen delante de una jurisdicción de juicio (fondo)”. Petit Robert (2007:1702).

Lo que se produjo en la frase en francés es una elipsis, no hay verbo alguno, esta es una figura de construcción que consiste en omitir palabras en una oración que no son indispensables para comprender su sentido, pues lo omitido queda sobreentendido.

El traductor dominicano no se sintió con derecho a prescindir del verbo, y con una redacción general se sirvió del verbo haber para expresar que no procede eso de lo que se trata. Con esta locución se designa una decisión de justicia que interrumpe un procedimiento.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Cartuchazo, pendulación, embadurnar

Por Roberto E. Guzmán

CARTUCHAZO

“. . .mató a. . . de un CARTUCHAZO en el costado izquierdo. . .”

Esta voz que consta a modo de título es un dominicanismo; esto así de modo exclusivo porque en otros países de habla hispana no se utiliza esa voz de la forma y con los significados que le atribuyen los hablantes de español dominicano. La información pertinente aparece documentada en el Diccionario del español dominicano (2013:157), “Disparo de una escopeta”.

Se demostrará por este medio que el “cartuchazo” dominicano tiene otro significado que no es el propio de la acción del disparo de un cartucho hecho con una escopeta.

Existe otro cartuchazo que no ha sido aún documentado. Esta acción quizás es un disparo, pero no de arma de fuego. En el habla coloquial, casi tabú, se llama de esta manera a una eyaculación.

Sobre todo cuando se menciona el último vástago (el último cuplé), con el mote de “el último cartuchazo”. Casi siempre se denomina de este modo al hijo/a de una pareja en que el hombre es de mayor edad que la mujer, cuando se suponía que el hombre no estaba en capacidad de tener más descendencia.

El Diccionario fraseológico del español dominicano atesta que entre los hablantes de español dominicano existe la locución verbal “tirar los últimos cartuchazos” para expresar, “Realizar alguien sus últimos esfuerzos en alguna actividad”. El uso en ese diccionario está documentado con una cita extraída de un periódico impreso de circulación nacional. (2016:102).

El cartucho que figura implícito en la voz del español dominicano no es “carga de explosivo correspondiente a cada tiro de un arma de fuego”. A esa definición habría que añadirle que en República Dominicana en materia de armas de fuego se llama cartucho al que corresponde exclusivamente a un arma de fuego denominada escopeta.

La escopeta de los dominicanos es la que dispara un cartucho con pólvora y un detonante que lleva uno o varios perdigones en su interior. Es considerada un arma larga que se usa de preferencia para la cacería. Con anterioridad se disparaba apoyándola en el hombro. En la actualidad se fabrican algunas con cañón corto que pueden ser disparadas sin necesidad de apoyarlas en el hombro.

 

PENDULACIÓN

“. . .son parte de esa PENDULACIÓN históricamente cíclica. . .”

Desde el principio ha de dejarse constancia de que se simpatiza con este sustantivo. Más adelante se argumentará acerca de su posible significado y la razón que existe detrás de este que puede servir para explicar su oportunidad.

Es necesario agregar que este sustantivo no consta todavía en el catálogo de palabras reconocidas publicado por la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Es fácil entender que el sustantivo del título tiene relación con el péndulo, que se caracteriza por ser un cuerpo rígido que oscila regularmente bajo la influencia de la gravedad o de su propio peso, sin interferencia, alrededor de un eje horizontal fijo.

Este movimiento es importante en ingeniería y mecánica; de ahí pasó a manifestaciones o fenómenos. Estos fenómenos han de interpretarse como el producto de la actividad humana o de la naturaleza. Se refiere a movimientos observados de crecimiento o disminución alternativos de la intensidad, que se producen con mayor o menor regularidad en fenómenos, manifestaciones y actividades humanas.

Las manifestaciones o fenómenos que se mencionan más arriba casi siempre se refieren a hechos políticos o económicos. En gran medida esta pendulación puede vincularse con la oscilación. Hay que tener presente que la oscilación no indica por necesidad que el movimiento sea regular o de la misma intensidad, como se explicó antes.

El inconveniente con la aceptación de la pendulación es que generalmente los hablantes en la vida diaria tienden a conectar el sustantivo directamente con el péndulo e identifican el movimiento con el vaivén y dimensión regulares en el tiempo.

En el Diccionario del español actual (1999-II-3465) ya figura pendulación, “Acción de pendular” hallado en una publicación del año 1974, que se refiere a actividad política. Es un empleo figurado del verbo, para un movimiento de las condiciones políticas y sociales.

Al buscar en el diccionario citado más adelante en las palabras próximas a pendulación se encuentra pendulazo, con la definición de, “Fuerte cambio de orientación en un asunto”, con un ejemplo de uso del año 1999. Así mismo figura pendulear, con la acepción, “Ir de un lado a otro”. Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003:905-6).

No basta con simpatizar con una voz. Según parece esta del epígrafe es de poco uso y se utiliza en ingeniería o en mecánica de modo específico, aunque se ha citado un ejemplo que se sale de ese medio.

 

EMBADURNAR

“. . . las desagradables imágenes del emblemático Malecón de Santo Domingo EMBADURNADO de basura. . .”

No es fácil imaginar los orígenes del verbo que se empleó en la cita, pues aunque parece un verbo compuesto, el supuesto “badurnar” no existe; es más, se cree que nunca existió. Las únicas explicaciones posibles recurren a voces dialectales del español de siglos pasados.

En el español actual se encuentra la palabra “bardo” que es equivalente de “barro, fango”, eso que los dominicanos llamarían de preferencia lodo. Esa palabra, bardo, puede tener relación con el verbo del título.

Para el vocablo embadurnar el Diccionario de la lengua española (2014) en su aparte dedicado a este verbo trae cuatro otros verbos en calidad de equivalentes, “untar, embarrar, manchar, pintarrajear”. De entre estos verbos el verbo embarrar mantiene relación directa con el sustantivo barro.

El primer verbo, untar, es esencialmente “cubrir la superficie de una cosa o parte de ella con una sustancia grasa o pastosa”; esto es, untuosa o sucia.

El verbo embarrar corresponde a manchar, cubrir o untar con barro o cualquier sustancia viscosa.  Manchar es un verbo que indica ensuciar algo cubriendo el color que tenía. Pintarrajear por su parte es pintar de modo descuidado algo con uno o varios colores.

Si se piensa con detenimiento, el verbo embadurnar no es el más conveniente para acompañar al sustantivo basura porque la última no reviste las cualidades distintivas para que puedan ejecutarse con ella las acciones que señalan los verbos equivalentes mentados más arriba.

Se proponen algunas soluciones para la cita. Pueden ser la “acumulación o cúmulo de basura”, el “amontonamiento, desparrame de basura”.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Trastear, televisivo/televisual, tasar/tasa, enrolar

Por Roberto E. Guzmán

TRASTEAR

Es interesante seguir los meandros del lenguaje cuando el uso del idioma nacional flexibiliza los sentidos de algunos vocablos. Los resultados de las intervenciones del habla en el uso y las consecuencias en las significaciones a veces son sorprendentes. Eso que en términos abstractos se ha descrito se desarrollará en el caso concreto de la palabra del título en el ámbito del español dominicano.

El trastear heredado en la lengua es el que se limita al campo de la música y se refiere al uso del traste para las cuerdas de un instrumento musical de ese género.

El primer trastear que los dominicanos reconocen y emplean es el que se refiere a mover, revolver, menear trastos, eso que los dominicanos llaman de trastes. Este traste en lugar de trasto parece que tiene su origen en el catalán. (Diccionario del origen de las palabras (1998:472).

Lo que han hecho los dominicanos en su habla es llevar el campo de acción del verbo trastear, en uno de sus aspectos, al cuerpo humano; algo que no anda lejos de las acepciones tradicionales del verbo en el español común. Esto último se refiere a que trastear es también en el habla coloquial “manejar con habilidad a una persona. . .”

En el español dominicano trastear es, “Registrar, hurgar”. Diccionario del español dominicano (2013:672). Algo que quizás hubiese sido apropiado hacer con respecto a esta acepción hubiese sido añadir y destacar que este “registrar, hurgar” se refería al cuerpo humano también.

Nótese que se ha escrito “cuerpo humano” y no persona, pues esta acepción de trastear se relaciona directamente con los exámenes, análisis y procedimientos invasivos que con fines diagnósticos se conocen en la práctica de la medicina.

Para ilustrar el uso piénsese en la recomendación que se hace a un enfermo terminal: “No dejes que te trasteen más, pues eso no te servirá para nada”. (Con doble negación que resulta enfática).

 

TELEVISIVO – TELEVISUAL

“. . .a los medios de comunicación nacionales escritos, radiales y TELEVISIVOS”.

Se traen a estos comentarios las dos palabras del título para resaltar la diferencia que existe entre ellas. Mantener presente la diferencia puede ayudar a expresarse de modo más claro y preciso; además, puede evitar malas interpretaciones. Esto que se ha enunciado se expandirá más abajo.

La palabra televisivo tiene mayor alcance semántico que televisual. Además, televisivo precedió a televisual en su aparición en el Diccionario de la lengua española, cuando este se conocía como DRAE.

Televisual ingresó en el lexicón mayor de la lengua española en la edición de 1984, antes de eso se usaba, pero sin el reconocimiento oficial de las autoridades encargadas de velar por la unidad de la lengua.

En la vigésima edición del mentado diccionario televisivo solo constaba con una acepción, “Que tiene buenas condiciones para ser televisado”. Debajo de este venía televisual, “Perteneciente o relativo a la televisión”. (1984-II-1254).

En la edición de 1992 ya asientan a televisivo con una segunda acepción en primera posición, “Perteneciente o relativo a la televisión”, relegando la otra acepción a la segunda posición. (1992-II-1954). Desde ese año la redacción ha permanecido intacta.

Es probable que el televisual del español proceda de télévisuel del francés, lengua en la que apareció en el año 1930. Dictionnaire historique de la langue française (2012-III-3610). Esto así porque en los años en que televisual penetró en el español este se encontraba bajo el influjo de la lengua francesa. En inglés televisual entró en el año 1926. Dato tomado del Merriam-Webster Dictionary.

 

TASAR – TASA

“. . .además de cobrar TASAS sobre el acero y otros productos. . .”

Una de las tareas que siempre se ha tenido presente en estas reflexiones acerca de la lengua es poder encontrar el origen de los deslices que se hallan y se toman a manera de temas para explicarlos. Según parece esta “tasa” es una aventurada traducción para el tax del inglés, que al llevarlo al español debe traducirse con la palabra arancel en algunos casos e impuesto en otros.

Con respecto de este punto no es fácil escribir que tasa esté completamente fuera de lugar si se lee en el Diccionario de la lengua española en el apartado para el vocablo arancel, en la tercera acepción, “Tributo que se impone al disfrute de ciertos servicios o al ejercicio de ciertas actividades”. La definición es bastante clara en cuanto a su objeto, los servicios o el ejercicio de ciertas actividades.

El arancel es la “Tarifa oficial que determina los derechos que se deben pagar en aduanas, transporte o costas judiciales”. Gran diccionario de la lengua española de la Editorial Larousse. Se podría fijar tarifa aduanera sobre algunos productos si se piensa que esta es una “tabla de precios, derechos o cuotas tributarias”.

En el caso específico de la cita se refería al asunto de los aranceles o impuestos de aduana que se fijaron mediante una tarifa de un tanto por ciento sobre los productos importados. Al momento de percibir esos pagos estos se convierten en aranceles.

 

ENROLAR

“. . .que los rectores, vicerrectores y demás se ENROLEN en cursos y talleres. . .”

El vocablo del título entró hace largo tiempo en el uso de los hispanohablantes. En América se  encuentra en el Vocabulario cubano (1921:209) donde se critica el verbo enrolar y se lo califica de galicismo. En esos años ese verbo no había obtenido aún carta de naturaleza en el seno de la lengua española, con ninguna de sus acepciones. El autor de esa obra escribe que el verbo, “Equivale a alistarse, tratándose del reclutamiento de tropas”.

  1. Francisco J. Santamaría en su Diccionario general de americanismos (1942-I-609) asienta enrolar como, “Galicismo usual, por listar”. Anota además que se utiliza como verbo pronominal. Añade la palabra “enrolamiento” como la “Acción de enrolar”.

Según puede conjeturarse, entró en el Diccionario de la Real Academia en la edición de 1947 con una acepción restringida. En la edición de ese diccionario del año 1956 el verbo enrolar es considerado transitivo y consta como término de marinería, “Inscribir un individuo en el rol o lista de tripulantes de un barco mercante” (1956:541). En la edición de 1970 a lo ya registrado se le añade una segunda acepción, “Alistarse, inscribirse en el ejército, en un partido político u otra organización” (1970:538). Esas dos acepciones se han mantenido hasta la edición de 2014 en el Diccionario de la lengua española.

Básicamente lo que ha hecho la lengua española es seguir lo que la lengua francesa ha hecho en la suya. Primero para la marina mercante, luego para los cuerpos armados y, al final en partidos políticos u otras organizaciones.

En el texto la persona que redactó la cita reproducida al principio de esta sección se tomó la libertad de usar el verbo enrolar para cursos y talleres. Esto hace del verbo estudiado un equivalente de inscribirse, cuando el alcance del último verbo es mayor, “Apuntar el nombre de una persona entre los de otras para un objeto determinado”.

El verbo enrolarse se considera de uso en el español de República Dominicana con la característica de verbo intransitivo pronominal, “Inscribirse en un curso o en una institución educativa”. Este uso aparece documentado en el Diccionario del español dominicano (2013:289).

La historia de este verbo no termina con esto, por lo menos en República Dominicana donde en el ámbito jurídico se utiliza para tomar un turno en la lista de los asuntos que debe tratar un tribunal. Esto se explica si se tiene en cuenta que rol es lista, enumeración.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Concesión/concepción, procero/a – proceroso/a, policiamiento, trajinar/*traginar

Por Roberto E. Guzmán

CONCESIÓN – CONCEPCIÓN

“. . .aseveró que la reforma constitucional de 2010 hace CONCEPCIONES muy importantes. . .”

El error que se halla en la frase copiada más arriba no se limita a una falla en la ortografía de una palabra, sino a una falta en cuanto al concepto. No es lo mismo una cosa que la otra. Un abismo separa los dos términos del título.

Concesión en su definición más breve es la acción y efecto de conceder. En cuanto a una posición ideológica o una posición adoptada, es la acción y el efecto de ceder. Con este sustantivo de género femenino se nombra la cesión a un particular de la explotación de un servicio que corresponde en derecho a un organismo o administración públicos. Esta concesión (cesión) se conoce también con el nombre de licencia. En derecho entre particulares es el otorgamiento de vender y administrar sus productos en una localidad o país distinto.

Conceder es dar, otorgar merced y gracia de algo. Es convenir, asentir con los argumentos que se oponen a la tesis sustentada. Es atribuir una cualidad o una condición a una persona o una cosa.

Concepción es la acción y efecto de concebir. Este concebir tiene relación con formarse una idea o concepto; entre otras acepciones de este verbo está el de quedar fecundada la hembra. La Concepción es la fiesta celebrada por la Iglesia católica de la inmaculada concepción de la Virgen.  Esta se escribe con mayúscula inicial.

La concepción es una voz abstracta. Puede hablarse de la concepción de ideas en tanto aptitud intelectual.

En el texto de la cita la concesión que debió aparecer era equivalente en cierto aspecto de acceder, permitir. La redacción correcta es, “. . .hace concesiones muy importante. . .”

 

PROCERO/A – PROCEROSO/A

“. . .con la cual pretendía reivindicar la PROCEROSA vida de. . .”

En el cuerpo de este aparte se examinarán las dos palabras para discernir las diferencias, si las hay, en el significado de ellas.

Procero es eminente, elevado, alto. De esta manera aparece en el Diccionario de la lengua española (2014). Esta palabra tiene relación estrecha con una más conocida, prócer. La última palabra se aplica a una persona “noble, ilustre o de elevada posición social, y respetada”. Diccionario de uso del español (2007-II-2401).

Proceroso procede de prócer, es un adjetivo que se aplica a la persona de elevada estatura, eso que la Asociación de Academias de la Lengua Española reconoce en tanto “altura moral o intelectual”.

El Diccionario de la lengua española de la asociación antes mencionada define el uso de proceroso. Se expresa así: “Dicho de una persona, de alta estatura, corpulenta y de gran peso”. Ya se mentó que la “estatura” puede referirse a la talla de la persona, así como a su altura moral o intelectual. La primera parte de estas dos acepciones puede considerarse concreta; al tiempo que la segunda puede catalogarse de figurada.

En el texto citado, al referirse el redactor a la vida de alguien se sobreentiende que se refiere a la conducta observada por esa persona durante su vida; de allí que se interprete como relacionado con su eminencia, alta calidad y dignidad.

 

POLICIAMIENTO

“. . .y los intentos de poner en práctica un POLICIAMIENTO innovador. . .”

“. . .desde que el concepto de POLICIAMIENTO comunitario. . .”

Lo que se observa en las citas que introducen estos párrafos es más que nada el producto de una mala traducción. En el segundo de los ejemplos la traducción es desafortunada por partida doble como se demostrará más abajo.

La voz policiamiento no ha hecho carrera todavía en la tradición de la lengua española. Es una creación que se presume reciente, pues es la primera vez que se la ha encontrado. Lo preocupante del asunto es que se la halló en dos ocasiones en dos fuentes diferentes en un plazo muy corto.

El autor de estas reflexiones acerca de la lengua entiende que es una traducción del inglés policing. Quienes escribieron esto no repararon en que tenían que distanciarse de la voz del inglés. Ya es bastante con que se haya colado la palabra “política”, del inglés policy en lugar de las palabras “norma, regla, precepto”.

En vez de *policiamiento pudieron recurrir a “vigilancia, control”. En cuanto al “policiamiento comunitario, hubiese sido más acertado escribir “vigilancia ciudadana, vigilancia vecinal”, en dependencia de quienes ejerzan las funciones o de lo que se desea destacar. En otras circunstancias y lugares se escribía “rondas” de campesinos.

 

TRAJINAR – *TRAGINAR

“. . .que ha hecho de su vida el extenso *TRAGINAR de su. . .”

La historia se repite. Se parece al cuento de nunca acabar. Durante largo tiempo en lengua española se ha enfrentado el problema de las palabras que se escriben con el sonido semejante que se observa en algunos casos entre la letra ge /g/ y la letra jota /j/.

En la actualidad hay muchas palabras del español que las personas cultas del siglo XIX escribían con jota y que ahora se escriben con ge. Estas grafías no se han mantenido sin cambios a través del tiempo.

El sonido de la jota y la ge delante de las vocales /e/, /i/ es el mismo, es gutural fuerte. No existe una fórmula mágica o una regla general que permita discernir entre la jota o la ge en casos como el del infinitivo del verbo usado en la cita, que se ha sustantivado.

La solución para asuntos de esta índole es leer con intención de retener. Es más, no hay que hacer gran esfuerzo porque la inteligencia, la memoria y el hábito funcionan de modo autónomos. Es decir, al leer retienen nociones de modo automático.

Cuando surge la duda con respecto a cómo escribir una palabra, a veces basta con traer a la memoria las otras de la misma familia sobre las que no existen dudas con respecto a su ortografía.

Es trajinar, trajín, a pesar de que en el Tesoro de la lengua castellana o española de D. Sebastián de Cobarruvias Orozco, publicado en 1611 página 1325 lo escribió con ge, esto es *traginar, pues hay muchas cosas en la lengua que cambian. (Nota. El apellido Orozco en el libro original aparece escrito de dos formas).

© 2018, Roberto E. Guzmán