Barro, barullo, iniciar, rilís, contactar/constatar, poetisa/poeta/*poetiza

Por Roberto E. Guzmán

BARRO

He aquí una palabra que se ha escondido de los lexicógrafos dominicanos. No se la encuentra inventariada en los lexicones del español dominicano.

Este barro es diferente del que caracterizan los diccionarios de español corriente. El Diccionario de la lengua española de la Real Academia define el barro por el color rojizo de este. El barro que se conoció en la época de la juventud de quien esto escribe era más bien de color negro; es más, tenía un punto negro visible y era de mayor tamaño y prominencia que la espinilla cuya cabeza era blanca.

El barro que se menciona aquí era más visible, más notorio que las espinillas de los adolescentes. Podían ser dolorosos, por tanto, se recomendaba dejarlos tranquilos para que no dejaran marcas permanentes en la piel de la persona afectada por estos.

 

BARULLO

El habla dominicana conoce un barullo que se asemeja al que se conoce internacionalmente, pero que tiene una peculiaridad que lo distingue del reconocido en los diccionarios de español general.

El barullo que se ha oído usado en el habla de los dominicanos no es una confusión, mezcla y desorden de gentes.

El barullo dominicano se distingue porque es un ruido que sí puede ser producido por las gentes que se mientan en el barullo de los diccionarios generales. El barullo entonces es más ruido, sensación auditiva que mezcla o desorden de gentes. Hay más aún con respecto a esta bulla, es un ruido confuso que no permite discernir lo que se oye, se dice, o de qué se trata.

Se piensa que debe registrarse este barullo en los diccionarios de español dominicano.

 

INICIAR

“Las informaciones preliminares indican que el incendio INICIÓ alrededor de las. . .”

El verbo iniciar(se) es sinónimo de empezar, comenzar algo. También es instruir o proporcionar un conocimiento a una persona. Por ejemplo, iniciar una persona a otra en una ciencia, arte, religión o práctica, con el valor de enseñar; es decir, le aporta los primeros conocimientos sobre lo que se menciona después.

Referido a una persona, sirve iniciar para introducirla en secretos, admitirla en la práctica de algo.

Este verbo puede actuar como transitivo y como intransitivo pronominal. Esto es, no desempeña las funciones de verbo intransitivo si no es pronominal.

Cuando se trata de expresar un sitio, una hora en que un acontecimiento comienza, principia, debe ser “se inició”, sobre todo si no se conocen las causas. Si alguien enciende, prende fuego a algo, entonces, en ese caso puede decirse o escribirse que ese alguien “inició” el incendio.

Si se desea evitar riesgos de incurrir en error, pueden utilizarse verbos como comenzar, principiar, para comunicar la idea.

 

RILÍS

“. . .como para que le DEN RILÍS a menos que. . .”

Esta locución verbal, “dar rilís” es muy dominicana. La locución no se conoce en otras hablas de Hispanoamérica.

Dar rilís es, “Hacer que alguien salga rápidamente de un lugar”, Diccionario del español dominicano (2013:604). Consta allí con una oportuna documentación tomada de un diario de circulación nacional.

Aparejada con esa locución verbal existe otra que se apoya en la voz “rilís”, es “coger rilís”, que es, “Irse, marcharse rápidamente de un lugar”. En ambas locuciones subyace la idea de abandonar un sitio de modo precipitado.

En la primera acción la hace el agente de modo forzoso y, en la segunda por voluntad propia. Desde hace mucho tiempo se ha pensado que este “rilís” dominicano tiene relación con el release del inglés que en algunas de sus acepciones corresponde con el español “liberar, soltar, despedir, destituir”. Es oportuno que en esta ocasión se reconozca la deuda que tiene el autor de estas reflexiones con el diccionario inglés-español-inglés en línea de la Universidad de Granada que es muy completo y ofrece los mejores ejemplos de uso.

Para “dar rilís” el dominicano diría que es “botar”, echar, a alguien de un lugar, de un puesto o función. En la segunda locución, “coger rilís”, es abandonar un sitio o función, antes de que lo saquen o expulsen.

 

CONTACTAR – CONSTATAR

“Hemos CONTACTADO que sus empleados no saben ni tienen conciencia. . .”

Los dos verbos del epígrafe son muy distintos en su pronunciación y en sus significaciones. No debería dudarse de las diferencias que los distinguen.

El verbo contactar es un verbo de entrada reciente en el ámbito del español de solera. Entró en el sanctasanctórum de la Real Academia en la vigésima edición (1984-I-366) y allí aparecía solo como “establecer contacto o comunicación”. Más tarde se registró la acepción añadiéndole al final de esta, “con alguien”, a lo que ya constaba en ese lexicón.

El verbo constatar hace su entrada en el diccionario oficial de la lengua en la misma edición mencionada antes, solo que consta en la página 365 del mismo volumen, con la nota que procedía del francés constater. La acepción consignada fue, “Comprobar un hecho, establecer su veracidad, dar constancia de él”. Su definición ha permanecido sin cambio en ese diccionario. Junto con el verbo entró el sustantivo constatación.

Basta con leer las acepciones vaciadas más arriba para comprobar cuán alejados están los dos verbos; Por tanto, puede decirse que no hay lugar a emplear uno en lugar de otro.

 

POETISA – POETA – *POETIZA

“Te presentamos 40 POETIZAS que. . .”

Es infortunado que alguien que escribe y tiene opción entre dos palabras para expresar una idea, elija la única que no se aviene con lo que quiere manifestar.

La palabra poeta proviene del griego y llega al español por medio del latín. Esta palabra sirve para mencionar los hombres y las mujeres que componen obras poéticas. Además, es adecuada para referirse a las personas dotadas de gracia o sensibilidad poética.

Cuando se escribe que poeta es conveniente para hombres y mujeres, se deja claro que es nombre masculino y femenino.

Poetisa llegó al español proveniente del francés poétisse, Más tarde en esa lengua apareció el nombre femenino poétesse que reemplazó al que se mentó antes.

La palabra poesía ha servido de base para crear otros vocablos derivados de esta que tienen relación con la creación de poesía, poetizar, que sí lleva la letra zeta /z/; poemario, poemático, ca; poetastro, poético, ca; poetización y poetizar, las dos últimas también con letra zeta /z/.

Es probable que las tres palabras derivadas de poesía o poeta con zeta incluidas, hayan confundido a la persona que trató de ser más delicado que el pétalo de la rosa y esa persona escribió poetiza, que es una conjugación del verbo poetizar.

Algo que quizás no sabe la persona que escribió *poetiza es que muchas mujeres poetas no gustan ser llamadas poetisas, sino que se las reconozcan en tanto poetas, del mismo modo que sus iguales masculinos.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Conchoprimesco, que/quien, porqué/porqués, dupla

Por Roberto E. Guzmán

CONCHOPRIMESCO

“. . .todavía impera el concepto CONCHOPRIMESCO. . .”

La palabra que consta destacada en el texto reproducido más arriba es una combinación derivada  de dos palabras, concho y primo. Este concho posee varias acepciones en el español dominicano.

Una acepción que se retiene como puramente dominicana es la de llamar “concho” a un “servicio de transporte colectivo y urbano de pasajeros en coches o motocicletas” Diccionario del español dominicano (2013:208). Por este coche debe entenderse el carro del español americano.

Por extensión se llama “concho” también al carro que se destina al transporte público de pasajeros en un área urbana, Lo anteriormente expuesto equivale a entender que es concho el sistema de transporte, así como el carro que se dedica a ese servicio.

Fuera de ese aspecto específico del transporte, concho es una deformación de otra palabra menos elegante que se utiliza para expresar disgusto, sorpresa o incomodidad, que es el famoso coño que se considera impronunciable en público. Es de este modo una deformación suavizante del vocablo malsonante.

Hay que detener el proceso de entrar en las deformaciones de la “mala palabra” que ha producido el “cónchole, cónchale”, porque sería ir demasiado lejos en una sección que debe ceñirse a lo concerniente a “conchoprimo” y sus palabras derivadas.

Conchoprimo es un personaje que los dominicanos crearon a principios del siglo XX. Es un, “Tipo característico del pueblo insurgente, que resume toda la modalidad de nuestro temperamento impulsivo, levantisco, indisciplinado y heroico. . .” Diccionario de cultura y folklore dominicano (2005:108).

Conchoprimo fue objeto de representaciones en la prensa, D. Jacinto Gimbernard lo representó en dibujos calzando alpargatas, pantalón arremangado, cachimbo en la boca y machete al cinto; además, llevaba sombrero y el famoso fular al cuello.

Los vocablos de la familia de conchoprimo son, “conchoprimesco, conchoprimismo y conchoprimista”. Además, existe la locución sustantiva “tiempos de conchoprimo” para aludir a la época de las revoluciones montoneras.

Conchoprimesco no ha encontrado todavía alguien que lo rescate y lo incorpore a los repertorios de voces dominicanas, quizás porque es de poco uso. Esta voz hay que retenerla como adjetivo para mencionar algo del tipo o género de conchoprimo.

El sufijo -esco cuando se une a sustantivos para formar adjetivos lo hace para imprimir el valor de “propio o característico” del significado del sustantivo. Este sufijo -esco, -esca introduce la significación de “de la manera, o, en el estilo de”; que “se parece a, o, se relaciona con”.

El personaje del criollo dominicano que se unía con facilidad a las aventuras de alzamientos armados pasó al plano internacional cuando entró a formar parte del léxico recogido en el Diccionario de la lengua española que publica la Real Academia de la Lengua Española en la edición del año 2001, página 613. De la misma manera que conchoprimo entró en ese lexicón, también lo hicieron algunas de las palabras derivadas de este.

Hay que celebrar que este personaje quedó atrás, que se superó la época de las montoneras y que para las generaciones recientes este personaje es solo un vago recuerdo de la historia dominicana.

 

QUE – QUIEN

“. . .debe connotar lo establecido en el artículo. . .QUIEN establece. . .”

Quien es pronombre relativo que equivale a “el que, lo que”. En la actualidad este se emplea siempre referido a personas o a entes personificados, nunca a cosa.  El plural del pronombre relativo quien, es quienes, y no lleva acento alguno. No tiene variación en cuanto el género.  Este no necesita de antecedente, y puede encabezar oraciones explicativas y especificativas cuando es precedido de preposición.

Que también es pronombre relativo y en esa función es invariable en cuanto al género y  número, esto es, no tiene plural como lo tiene quien.  Que puede referirse a cosas o personas. Este puede desempeñar otras funciones que ni siquiera se mencionarán aquí.

Se piensa que la forma más sencilla y rápida con respecto a cuando debe usarse uno u otro de los dos pronombres relativos es si se tiene bien claro el papel que realiza el pronombre quien y en cuáles casos se utiliza.

 

PORQUÉ – PORQUÉS

“Cuando los mismos medios se niegan a responder los *PORQUÉ del pueblo. . .”

La persona que redactó la frase que se copió a modo de ejemplo del mal uso de porqué se equivocó al ponerlo en singular a pesar de que de acuerdo con el sentido de lo expuesto en esa misma frase indicaba que debía representarse en plural. Quien eso hizo es probable que así lo hiciera porque ignoraba que este porqué tiene un plural que es “porqués”.

Este “porqué” es un sustantivo masculino que significa “causa o motivo”. El plural de este sustantivo se logra añadiendo una letra ese /s/ al singular, como corresponde conforme con la regla que para esto existe en la lengua española.

La clave para distinguir este porqué sustantivo del otro que es interrogativo, pronombre o adjetivo, “por qué”, es reemplazando el primero por “causa” o “motivo”, Si el reemplazo es posible lo que cabe es el sustantivo en una sola palabra, porqué, que acepta el plural como ya se explicó.

 

DUPLA

“Si los trabajamos como DUPLAS. . .”

En el diccionario oficial de la lengua española no existe pista alguna que pueda arrojar luz sobre este uso de dupla. Hay que recurrir al Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española para hallar alguna orientación con respecto a este tipo de uso.

De acuerdo con el último diccionario, en ocho países de América, dupla se emplea para, “conjunto de dos personas que habitualmente trabajan en equipo”. Entre los ocho países los hay de Centroamérica, del norte y centro de América del Sur, así como del sur de esa parte del continente. Con esa mención se busca explicar que el uso es extendido en cuanto al territorio en que se emplea.

Dupla y dupleta se utilizan en deporte para la combinación que forman dos jugadores “que se complementan muy bien”. Este uso se comprueba en ocho países de un extenso territorio americano. Este “dupleta” no es de uso corriente todavía.

El Diccionario integral del español de Argentina (2008:629) consigna que la palabra del título puede utilizarse para dos personas o cosas que “se complementan bien, especialmente en una actividad o trabajo”. El Diccionario del español de Argentina (2000:249) limitaba la dupla al conjunto de dos personas “que realizan una tarea en colaboración y que generalmente se complementan muy bien”.

La extensión a “cosas” además de personas, comenzó a notarse ya en el Diccionario del habla de los argentinos, de la Academia Argentina de Letras (2008:311), donde puede leerse que dupla en el registro coloquial es el “dúo de personas o cosas que se complementan entre sí”.

No debe ser motivo de sorpresa si en un futuro no muy lejano el lexicón oficial de la lengua común recoge en sus páginas la voz sometida a estudio en esta sección.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Bacano, accionariado, establishment/*estabilishment, filial/filiar, alimentaria/alimenticia

Por Roberto E. Guzmán

BACANO

“. . .corte de pelos o pelada BACANA. . .”

Los dominicanos son prolijos en la creación de nuevas voces o en añadir nuevas acepciones a voces que se hacen de moda, es decir, que se usan con mucha frecuencia. Eso que se acaba de escribir es algo que ha sucedido con la voz del epígrafe.

Esta voz se utiliza también en Ecuador y Colombia. En esos dos países solo sirve para expresar, “chévere, estupendo” y la usan los jóvenes. Además de esa significación, en República Dominicana la voz tiene dos acepciones más.

Referido a persona, en República dominicana es, “extraordinaria, que sobresale por su inteligencia o por sus grandes habilidades para algo”, así mismo relativo a persona es, “que va a la última moda”.

No hay que extrañarse si en el habla, algunas personas, sobre todo jóvenes, se oye que utilizan la voz bacano/a para aludir a otras cosas. Pueden usarlo para referirse a alguna cosa que funciona bien.

Como una rareza puede mencionarse que bacana en tanto nombre femenino, es un “jolgorio, alegría”. Diccionario de dominicanismos (2002:31). Otra rareza es bacanería, para expresar que algo es una chulería. La creatividad no se detiene ahí, pues en otro diccionario se encuentra bacana con la significación de “charla desenfrenada, bulla grande”, que fue como lo consignó Brito en su Diccionario de Criollismos (1931). Bacano se halla también asentado como “alegre, resuelto, animoso”. Diccionario de dominicanismos (2010:29).

 

ACCIONARIADO

“. . .intención del gobierno de vender una parte del ACCIONARIADO. . .”

No es algo realmente censurable que alguien se equivoque en la selección de la palabra certera con respecto a vocablos que pertenecen a un léxico de alguna ciencia específica, sobe todo, si quien escribe no es un especialista en esa rama del saber.

La palabra accionariado representa al conjunto de accionistas de una sociedad. Accionista, a su vez es el dueño de una o varias acciones. Una acción es entonces una de las partes en que se divide el capital de una empresa y el título que acredita su valor.

Es necesario volver a la palabra accionariado. Es el conjunto, es decir, el agregado de varias personas. No cabe que conforme con la redacción se vendan las personas en conjunto; eso no es posible; tampoco es posible que se vendan individualmente. Lo que sí puede venderse es una parte de las acciones -o todas- de las que forman el capital de esa empresa.

Hay que ser cuidadoso al escribir para el gran público porque este tipo de error puede inducir a muchos lectores a imitar este mal ejemplo.

 

ESTABLISHMENT – *ESTABILISHMENT

“. . .unidos por miles de hilos al ESTABILISHMENT. . .”

Las voces extranjeras, son voces extrañas que confunden a muchas personas. Esto así porque son ajenas a la naturaleza y condición de la lengua española. Esas son voces que lo más sano es evitarlas, aunque sea al precio de utilizar un rodeo o una perífrasis, esto es, que haya que emplear varias palabras para expresar lo que el anglicismo significa.

La palabra inglesa que ha sido adoptada -que no adaptada- con su grafía de origen en el seno de la lengua española por los mentores del buen decir y mejor escribir, ha entrado en forma cruda.

En el Diccionario de la lengua española esta voz significa, “Grupo de personas que ejerce el poder en un país, en una organización o en un ámbito determinado”.

Esta no es la acepción que recoge el Merriam-Webster´s Dictionary. En este puede leerse algo que traducido corresponde a “grupo social, económico y político de líderes que forman una clase gobernante”. Puede aceptarse como “grupo que controla, predominante, dominante”. No hay que extrañarse si alguna persona entiende que es una elite en el poder, de cualquier género de poder que este sea.

De todas formas. Se espera que quien incluya un voz extranjera en una redacción en español lo haga de modo responsable; es decir, que se acomode al uso culto. En este caso debe ponerse en letra cursiva y reproducirlo de manera exacta, sin distorsionar la grafía.

Con respecto a la acepción, no hay que ceñirse a lo que la voz significa en la lengua de la cual procede. Puede muy bien redactarse una acepción que se ajuste al uso en la lengua en que se la acepta.

 

FILIAL – FILIAR

“. . .el amor FILIAR de los padres. . .”

“. . .el amor FILIAR ha de estar atravesado. . .”

Filial es un adjetivo que transmite la idea de vínculo de hijo con el padre. Por extensión ha llegado a relacionar el vínculo entre una entidad dependiente de otra principal.

Filiar, por su parte, indica que se toman los datos personales de alguien. El verbo afiliarse, pronominal, señala que la persona se inscribe o incorpora a una organización o en un grupo.

Es fácil sacar la conclusión de que en la cita debió aparecer el amor filial que existe entre padre e hijos. Las dos palabras pertenecen a la misma familia en el latín.

 

ALIMENTARIA – ALIMENTICIA

“. . .la transformación de la industria ALIMENTICIA. . .”

Alimentaria es un adjetivo sin secreto, posee una acepción tradicional en la lengua, “Perteneciente o relativo a la alimentación”.  La segunda acepción que figura en el Diccionario de la lengua española es, “Propio de la alimentación”. Esto es, “De la alimentación o de los alimentos”. Gran diccionario de la lengua española.

Alimenticio es adjetivo también que se define, “Que alimenta o tiene la propiedad de alimentar”. “Perteneciente o relativo a los alimentos o a la alimentación”. Estas acepciones son del primer diccionario citado más arriba. Es igual que decir que “Se aplica a lo que alimenta. . .” Esa última es una parte de la definición del Diccionario de uso del español (2007:138), Más concreto todavía, alimenticio es que sirve para alimentar.

Si se piensa y se analiza el asunto, la industria no es la que alimenta. Los ejemplos en los dos primeros diccionarios antes citados coinciden para usar “alimentaria” en el ejemplo de uso, allí se lee, “industria alimentaria”.

Luego de todo este ejercicio para separar las dos palabras, hay que considerar la realidad en la lengua. El uso se mueve hacia considerar las dos palabras del título -alimentaria, alimenticia- como sinónimas. Conceder la preferencia a uno u otro en los casos de la redacción específica dependerá en gran medida del uso del país. Esto es algo que va contra lo que se entiende por norma, pero que sigue la evolución de la realidad palpable en la lengua.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Matatán, *más optimas, basamentar, sottovoce/*a soto voice

Por Roberto E. Guzmán

MATATÁN

“. . .son muchos los individuos que interiorizan tanto en su registro mental que son MATATANES…”

Matatán es una voz dominicana. Los dominicanos pueden orgullosamente reclamar la paternidad de esta. Este matatán tiene femenino, matatana.

De acuerdo con lo que el Diccionario del español dominicano (2013:453) recoge, es, “Persona considerada superior por tener una cualidad en su máximo grado”.

Vale la pena que se abunde aquí sobre algunos aspectos de esta voz. Uno de los aspectos es la redacción de la acepción en la parte en que se lee “considerada”. Este verbo utilizado de este modo califica la persona, y, al mismo tiempo da a entender que no es la persona quien se considera a sí mismo de esas cualidades, sino que los demás (terceros), son quienes así lo aprecian.

Otra observación acerca de la voz es la sonoridad. Cuenta con tres aes en tres consecutivas sílabas, algo que destaca como fuerte el sonido y realza el atributo de la superioridad del sujeto o la sujeto. Vale la pena que uno se pregunte si hay algo de onomatopéyico en la creación de la voz matatán.

En otras palabras, en la definición del matatán o matatana entran palabras mayores, “superior” y “grado máximo”. Por estas características la persona que recibe este nombre ha de ser respetada, estimada o quizás temida. No ha de olvidarse, sin embargo, que no tiene que ser una persona admirada o respetada por muchas particularidades, pues la acepción es, “por tener una cualidad”.

La acepción que trae el Diccionario de americanismos (2010) es más exagerada, “Persona que, en una jerarquía, está por encima del resto por tener una serie de cualidades en máximo grado”. Repárese en que aquí es en “una serie de cualidades”. Esto hace del matatán un ser excepcional en un conjunto de cualidades positivas y sobresalientes.

 

*MÁS OPTIMAS

“. . .a fin de colocarlo en las *MÁS ÓPTIMAS condiciones. . .”

Óptima es el femenino de óptimo y los dos son superlativos de buena y bueno respectivamente. Este superlativo procede del latín optimus, que significa “bueno en grado sumo”. A decir del Diccionario panhispánico de dudas (2005), “Se usa casi exclusivamente en lengua escrita”. Por esto puede considerársele de uso en el español culto.

Por su naturaleza de superlativo, óptimo/a no acepta marcas de grado de ningún género, por tanto, es incorrecto colocar el adverbio más para modificarlo. Es “Tan bueno que no puede ser mejor”; así lo define el Diccionario de uso del español (2007:2117).

 

BASAMENTAR

“El criterio utilizado para la redacción fue BASAMENTADO. . .”

Este verbo se ha oído en más de una ocasión. Quizás hasta puede reconocerse que lo haya usado en el pasado el redactor de estas notas. Si el verbo tuviera credenciales podría argüirse que tiene base. Y si no tiene base, tiene basamento. Se piensa que no es solo de empleo en arquitectura, de donde parece proceder su asiento debajo de la columna, junto con el pedestal.

La voz del título quizás salió del deseo de alargar la palabra basar y ayudarse con basamento y de allí llegar hasta basamentar. Este verbo no consta en el Diccionario de la lengua española, ni en el Diccionario de americanismos.

Este basamentar no anda completamente sin base. Se examinarán algunas palabras de la misma familia y las definiciones que estas tienen para apoyar su posible legitimación.

En el primer párrafo se desplegó un poco de humor con respecto de la definición que la corporación madrileña de la lengua tiene para basamento. De ahora en adelante se verán las acepciones de otros diccionarios y la evolución de estas de algo material hacia algo conceptual.

Ya en el año 2000 en el Diccionario del español de Cuba (2000:63) basamento se define así, “Fundamento teórico en el que se basa un plan, proyecto, etc.” El Diccionario del español dominicano (2013:77) trae el verbo basamentar caracterizado del modo siguiente, “Establecer la base o fundamento de una cosa”. Conforme con lo que aparece en ese diccionario pertenece al registro culto, formal.

De la manera en que se ha utilizado el verbo basamentar en el texto citado, se nota que se hace según las definiciones de los dos últimos diccionarios citados. Por la categoría a la que pertenece el uso, quizás es justo calificar el verbo, el adjetivo derivado y el nombre como legítimos en el español dominicano, aunque no sea un producto para exportación. Todos los hablantes tienen derecho a exponer sus criterios, siempre y cuando estos tengan basamento.

 

SOTTOVOCE*A SOTO VOICE

“Ni tampoco aprobará *A SOTO VOICE. . .”

Es una pena que con tanta frecuencia las personas que escriben artículos bien documentados, al utilizar algunas voces extranjeras incurran en errores. Somos conscientes en que no todas las personas tienen que saber o entender lenguas extranjeras. Lo más sano es que si un redactor no está seguro de algo en lengua extranjera recurra a procurar ayuda, de cualquier índole que esta sea. Con el recurso que existe en los tiempos actuales es muy fácil hacerlo por medio del internet. Además, si un escritor no está seguro de algo, no lo use, busque un sinónimo o equivalente.

En la cita nada le salió bien al redactor. Este italianismo no admite que se coloque preposición alguna delante. En italiano es sotto voce y representa la idea de “en voz baja” en español. En italiano es con doble T /t/. NO es voice, pues esa palabra pertenece al francés y, sí en esa lengua es voz; en italiano es voce.

El autor de estos comentarios hace muchos años escribió sotto voce en dos palabras, pero ahora parece que se acostumbra a hacerlo en una sola palabra, de acuerdo con lo que se lee en el Diccionario panhispánico de dudas (2005) están admitidas las dos formas.

En inglés continúan escribiéndolo en dos palabras y tiene el mismo significado que en español y añaden que en el campo de la música es, “de modo apenas (escasamente) audible”. Dioctionary of Borrowed words (1991:278).

© 2019, Roberto E. Guzmán

Bemberria, tez – tés, «knowhow», abocinar

Por Roberto E. Guzmán

BEMBERRIA

“. . . como los demás ciudadanos a la BEMBERRIA adheridos. . .”

Esta bemberria es un dominicanismo por su formación y su significado. Es una voz más que se suma a las muchas que los dominicanos tienen para aludir a celebraciones, fiestas, bebentinas, “bullangería”, y festejar.

La bemberria es una “juerga en la que la diversión principal es el consumo de bebidas alcohólicas”.  Diccionario del español dominicano (2013:85).

En otras obras acerca del español dominicano definen la bemberria como parranda entre amigos. Chercha. No puede negarse que la bemberria es una parranda. Es una fiesta en la que se bebe, se baila y disfruta, pero desordenadamente. Los rasgos que se copiaron en las anteriores definiciones son sacados de varias obras. Se extrajeron con la intención de subrayar algunos rasgos y avanzar una teoría al respecto.

Se cree que la bemberria implica ruido, de allí que tenga ese nombre que se conjetura que tiene relación con bembe, es decir, labios (gruesos) porque en esa fiesta hay mucho ruido. En ellas se bembetea, esto es, se habla mucho.

En Puerto Rico tienen una voz semejante hasta cierto punto con la que se estudia aquí, bembería cuya acepción es “juerga, jolgorio, diversión”.

Para dar a entender que una persona se va de juerga, usando esta palabra los dominicanos lo harán con la expresión, “meterse en bemberria”.

 

TEZ – TÉS

“. . .un Santa obeso y de TÉS blanca. . .”

No se sabe hasta dónde puede llegarse en esto de escribir de modo equivocado palabras que pertenecen al léxico tradicional de la legua española.

Es cierto que como se ha escrito antes, son las palabras que no pertenecen al vocabulario corriente las que provocan la mayor cantidad de problemas con su ortografía.

Las dos palabras que figuran en el título de esta sección pertenecen al idioma español. Té es una palabra cuyo plural es tés, como apareció en la cita. Este té es una bebida, una infusión que se hace sobre todo de hojas. En los casos en que estos tés son medicinales se les conoce con el nombre de tisana.

La tez es otra cosa muy diferente. En sentido restringido esta tez es el cutis de la cara y, casi siempre cuando se utiliza se hace para referirse a la pigmentación de esta. Hay que tener en cuenta que es una palabra terminada en zeta /z/, por lo tanto, su plural es teces.

El té es masculino y la tez es femenina. Las dos palabras del epígrafe tienen orígenes disímiles. Té procede del chino y tez del latín.

 

KNOWHOW

“. . . el KNOWHOW acerca de la infraestructura. . .”

La palabreja del inglés hace largo tiempo que anda en boca de los hispanohablantes y hasta en el léxico de los escribientes. Hace largo tiempo también que los hablantes cuidadosos del idioma común encontraron una palabra del español que representa muy bien la idea. Por tanto, no hace falta persistir en la repetición de la voz del inglés.

Lo primero que debe recordarse es que si una persona desea persistir en escribir la voz del inglés debe hacerlo en letra cursiva y con un guion en medio de los dos elementos, know-how.

Si quiere el escritor escribir en español puede hacerlo con una versión que sustituya la voz del inglés por un equivalente adecuado.

El know-how es: “Conjunto de conocimientos técnico y administrativos que son imprescindibles para llevar a cabo un proceso comercial y que no están protegidos por una patente”. Gran diccionario de la lengua española (2007). Esa es la descripción del concepto en economía.

El Diccionario panhispánico de dudas (2005) explica muy bien el asunto. “Saber hacer” es un locución nominal que significa “habilidad para desenvolverse con tacto en cualquier situación”. Ese es el sentido lato. En el campo artístico, científico o empresarial es: “Conjunto de conocimientos y técnicas acumulados, que permite desarrollar con eficacia una actividad. . .”

Como se acostumbra a decir en el habla popular, con la locución saber hacer “se matan dos pájaros de un tiro”, porque esta locución permite también deshacerse de la francesa savoir faire.

En el lenguaje técnico es el conjunto de detalles prácticos que permiten utilizar un procedimiento, una técnica o una invención. Por extensión es la habilidad adquirida mediante la experiencia, es un conocimiento práctico”.

La expresión nació en el inglés americano en el 1838, que devino de cómo saber hacer algo o alguna cosa. Con la intención de adaptarse a la economía de espacio y a las circunstancias en que se encuentra el sustantivo del inglés, puede traducirse por, “conocimiento, preparación, preparación técnica, técnica, método, método de fabricación, procedimiento industrial”. Diccionario de dificultades del inglés (1976:280).

Quedó demostrado con lo expuesto aquí que no hay necesidad de claudicar ante la locución nominal del inglés y, que existen muchas y muy buenas palabras y expresiones en español para expresar la idea.

 

ABOCINAR

“. . .con crisis reales, simuladas y ‘ABOCINADA’. . .”

Para poder descifrar lo que significa la palabra destacada significa hay que ser dominicano. Esto así porque en español el verbo abocinar es convertir un tubo o cañón en bocina al agrandarlo. Las otras dos significaciones no tienen relación alguna con la palabra bocina.

La bocina dominicana se refiere a una “Persona que transmite las opiniones de otra”. Esta persona por lo general es alguien que trabaja en los medios de comunicación y “repite lo que alguien dice”. No solo lo repite, sino que lo difunde a través del medio en que trabaja, ya sea periódico, radio, televisión o cualquier medio que divulgue lo que ella dice. Diccionario del español dominicano (2013:94).

Hay que hacer notar que en la mayoría de las ocasiones esa “bocina” es pagada, no es una persona (periodista) que repite esas opiniones por convicción, sino porque vende su conciencia.

“Abocinar” termina en tanto verbo que expresa que es algo que se difunde, transmite por medio de esas bocinas, Esas bocinas son las encargadas de contar o decir lo que le conviene a quien paga. Como es de esperarse, casi siempre son los gobiernos los que pagan por estas actividades.

Se hace necesario subrayar que este uso de la palabra bocina es de empleo reciente en el español de los dominicanos y se produce en el ámbito político tal y como era de esperarse. El verbo “abocinar” con esta significación es más reciente todavía y, deriva de la mencionada bocina.

© 2019, Roberto E. Guzmán

 

Argolla, inobservar, embestida/*envestida, bebedera/bebedero

Por Roberto E. Guzmán

ARGOLLA

Una argolla es un aro y, este es una circunferencia. De acuerdo con el diccionario oficial de la lengua una circunferencia es una “curva plana y cerrada cuyos puntos son equidistantes de otro situado en su interior llamado centro”.

En el argot beisbolero de los dominicanos la palabra “argolla” tiene una significación especial que comparte con Cuba y Nicaragua; es una “anotación de cero en una entrada”. Del modo en que se copió es como aparece en el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias.

La forma de la argolla se parece mucho o es igual a un cero si esta se hace perfecta en su forma. De allí es de donde los dominicanos y otros hablantes de español americano se han aprovechado para usarlo en los juegos de beisbol, para expresar que una entrada terminó sin anotación.

Se recuerda con claridad que en las narraciones y los comentarios sobre béisbol algunos profesionales decían, cuando un equipo no anotaba ni una carrera durante un partido completo, que a ese equipo perdedor con cero carrera en su haber le “habían colgado nueve argollas”.

Lo que se ha expuesto en esta sección no significa que la palabra argolla no tenga otros significados específicos en el habla de los dominicanos. Se usa también para mencionar el anillo de compromiso o de matrimonio (alianza). Así mismo, es el pendiente (arete) en forma de aro.

No cabe duda de que los aficionados al béisbol en República Dominicana se sentirán muy contentos y conformes si se incluye esta “argolla” en los diccionarios de español dominicano con el significado de cero anotación en una entrada y “nueve argollas” para un partido de ese deporte sin anotación de carrera.

 

INOBSERVAR

“. . .sino que además INOBSERVA el principio de . . .”

A veces el lector se sorprende cuando “se topa” con algún término que resulta familiar y, luego cuando busca confirmar en el diccionario oficial para comprobar si este es reconocido en el español internacional no lo encuentra.

Lo que se describió en el párrafo anterior es casi lo que ocurrió con la utilización del verbo inobservar. Parecía conocido, pero algo advertía que no estaba totalmente acreditado.

Solo los diccionarios de uso registran el verbo inobservar. El Diccionario del español actual, que lo cataloga como verbo transitivo trae, “Faltar a la observancia [de un precepto (cd)]”. (1999-II-2643). Otro diccionario que recoge el verbo es el Diccionario de uso del español, “No observar un precepto, una ley, un reglamento, etc.” (2007-I-1652). Uno puede observar que, en los años transcurridos entre la edición de un diccionario y otro, el ámbito de acción del verbo se ensanchó. En Argentina se utiliza el adjetivo “inobservado -da”, 1 “Que no se observa”. 2 “Que no se cumple o respeta”. Diccionario integral del español de la Argentina (2008:982).

En todos los casos, menos uno, los ejemplos reproducidos en los diccionarios pertenecen al ámbito jurídico, pues se relaciona con el verbo observar en tanto “Guardar y cumplir exactamente lo que se manda y ordena”.

En francés tienen varias voces de la familia de inobservar, inobservable, inobservance, inobservation, inobservé, ée. Algo parecido sucede en inglés, inobservance, inobservant. Otro tanto ocurre en portugués, inobservado, inobserváncia, inobservante, inobservável. Tal y como puede notarse existe bastante material en otras lenguas que hacen pensar que como en latín existían voces de esta familia, no es aventurado predecir hoy que un día el verbo estudiado aquí hará su entrada oficial en el español común, corriente, internacional, aceptado y positivamente sancionado.

 

EMBESTIDA – *ENVESTIDA

“. . .esto no siempre era suficiente para evitar la ENVESTIDA de los servicios de espionaje. . .”

Es una historia antigua el asunto de la pronunciación de la uve /v/ y de la be /b/. Muchos de los lectores de esta columna no tuvieron que pronunciar las dos de modo distinto como sucedía en los años en que el autor de estos comentarios asistió a clases de educación intermedia y secundaria.

Las letras son signos gráficos y también son sonidos. En español por fortuna se tiene una ortografía casi fonológica. El español cuenta con veintisiete signos y los fonemas son veinticuatro. Las razones que explican que haya más signos que sonido son básicamente históricas.

Las letras B y V representan un sonido único. Lo que en realidad orienta para saber cuándo se debe utilizar en la ortografía una u otra de estas letras es algo que llega al escribiente por medio de las lecturas asiduas. La lengua consagró una letra u otra en la grafía de las variadas palabras siguiendo la pauta de la historia de la lengua por orientación etimológica

Algo que ayuda en los casos de dudas es llegar a las demás palabras de la misma familia de la palabra sobre la cual se vacila pero que son mejor conocidas por quien escribe. Eso permitirá que se encuentre la representación correcta.

Las dos letras que son el centro de atención de esta sección persisten en el abecedario español  por tradición que se remonta al latín. Hay que advertir que no siempre se siguió al latín en esto, porque el uso también imprimió su huella. Todavía en las aulas se habla de la B de burro y la V de vaca, No hay que sentirse mal por ello, pues en inglés para evitar confusiones tienen la V de Víctor.  La uniformidad en el sonido de las dos letras mencionadas pone a los hispanohablantes en desventaja cuando se refiere a la pronunciación de lenguas extranjeras en las que sí existe la diferencia.

La embestida es la acción y el resultado de embestir. Esencialmente el verbo embestir es lanzarse contra una persona o cosa con violencia. Extendió su campo semántico para los casos en que una persona se dirige a otra con brusquedad para pedirle algo. Posee acepciones en náutica, en tauromaquia y en el léxico militar. No se puede pedir que todos los articulistas sepan etimología, pero sí que sepan ortografía.

 

BEBEDERA – BEBEDERO

“¿Por qué su BEBEDERA de alcohol?”

Las dos palabras son muy conocidas en el ámbito internacional del español. Las dos se examinarán aquí para que se note el curso histórico que han recorrido y cómo algunas acepciones se impusieron antes que otras.

El orden de las acepciones para bebedero, ra se remonta a la edición del 1956 del Diccionario de la lengua española. Primero el agua potable de buena calidad; luego el recipiente, más adelante el abrevadero para aves, etc.

La vida moderna introdujo el bebedero eléctrico de los parques, escuelas y edificios públicos. El hábito de beber con frecuencia o en exceso bebidas alcohólicas trajo a los diccionarios una acepción para esa rancia costumbre.

En la actualidad diez países americanos de habla hispana entienden y usan la palabra bebedera para mencionar la conducta repetida de ingerir bebidas alcohólicas con ese nombre.

Los bebederos han progresado. Al principio fueron solo los de las aves, luego los del ganado, hasta llegar a los mencionados antes para humanos en parques, escuelas y edificios públicos. Comenzaron como fuentes naturales; luego pasaron a ser los surtidores eléctricos.

En República Dominicana un bebedero es una, “Máquina eléctrica que enfría y dispensa agua potable desde un botellón”. Del mismo modo es el “Lugar donde se reúnen los amigos para tomar bebidas alcohólicas”. La última es una acepción que no consta en el Diccionario de americanismos (2010). Sí consta en el Diccionario del español dominicano (2013:83).

© 2019, Roberto E. Guzmán

Caliesaje, distrital, intrusivo/a, sacar filo

Por Roberto E. Guzmán

CALIESAJE

“. . .cuando, con CALIESAJE, exclusivo y excluyente. . .”

Esta es una voz del habla de los dominicanos por todos los costados. Es así por su formación y su significación. Es dominicana, no obstante que el origen proviene de una voz extraña a la lengua española; ese origen es el que la tradición se ha empeñado en asegurar. Se examinarán todas las voces de esta familia porque como se entenderá más adelante, esta ha procreado una descendencia numerosa.

  1. Emilio Rodríguez Demorizi calificó de “palabra misteriosa” a la voz calié que se encuentra en el origen de caliesaje. Calié es “espía, delator”. La explicación tradicional para la voz calié es que esta proviene del criollo haitiano kaye cuyo acento va sobre la letra E /e/ que corresponde al francés cahier, que es cuaderno en español; porque -continúa la tradición- los espías haitianos andaban con un cuaderno anotando los nombres y direcciones de los desafectos al dominio haitiano sobre la parte este de la isla de La Española.

¿Cuánto de esto puede ser verdad? Se duda de esta explicación, pues en esa época las personas capaces de escribir eran muy pocas; sobre todo si se tiene en cuenta que la tasa de analfabetismo en la isla entre los años de 1822 a 1844 era altísima. Con esta explicación puede descartarse la explicación del origen de la voz calié.

De un modo o de otro a un espía delator o persona del espionaje político en la Era de Trujillo se le conocía con el nombre de calié, el plural es calieses. La gama de calieses iba desde el informador hasta el represor, torturador.

El caliesaje era el espionaje. Puede notarse que las terminaciones de las dos palabras -caliesaje espionaje- es la misma -aje. La voz refiere la actividad a la que se dedicaban los calieses. La formación de la palabra tomando como base la voz calié se ajusta a los cánones de la lengua española.

El caliesaje era el espionaje que existía en esa época que revestía las características de un régimen dictatorial. Estas voces pertenecen al español dominicano de modo exclusivo.

 

DISTRITAL

“. . .por su opinión contraria a la creación de otro ayuntamiento o junta DISTRITAL. . .”

Casi puede escribirse que la voz del título está a punto de entrar en el diccionario oficial de la lengua. La aseveración anterior viene del hecho de que no figura en la nómina oficial de palabras reconocidas, aunque sí se encuentra en el Diccionario de americanismos (2010) donde se asegura que es de uso en diecisiete países de América.

Si se considera la cantidad de personas hablantes de español que viven en esos países, así como la extensión territorial de estos, podría escribirse que la ausencia de esta voz del lexicón oficial es una injusticia.

No es un secreto el origen de la voz distrital, pues por su formación se vincula con toda facilidad con la palabra distrito. El sufijo -al es propio de los adjetivos que indican relación. En el diccionario mencionado aquí por su nombre se asienta que es una voz del ámbito culto; por tanto, hay más razón aún para que se la consagre en el sanctasanctórum de la lengua española.

El Diccionario del español actual (1999-I-1648) califica el uso de raro, pero asienta la voz, “De(l) distrito”. El Diccionario de uso del español (2007-I-1066) también recoge la voz. Es prudente que se recuerde la acepción oficial de la Real Academia para la palabra distrito, “Cada una de las demarcaciones en que se subdivide un territorio o una población para distribuir y ordenar el ejercicio de los derechos civiles y políticos, o de las funciones públicas, o de los servicios administrativos”.

Las herramientas modernas que existen en el mundo actual permitirán evaluar si el uso aún es raro, como se aseguraba en el año 1999, a pesar de que se conoce la voz en tantos países de Hispanoamérica.

 

INTRUSIVO/A

“,  , . una inconsistencia provocó una inspección más INTRUSIVA. . .”

“. . . utilizando sistemas de inspección no INTRUSIVOS. . .”

Este vocablo ha llegado al español de las riberas del inglés. En esa lengua es intrusive. En esa lengua posee varias acepciones. No todas han pasado al español. Una de ellas es, “caracterizado por intrusión. Otra es, introduciéndose donde no es bienvenido o invitado. Este intrusivo del inglés desempeña las funciones de nombre y de adverbio en esa lengua.

Según parece el Diccionario de la lengua española no ha tenido tiempo de ocuparse del vocablo en español. El Diccionario de uso del español (2007-I-1678) reconoce a intrusivo en su función de adjetivo, “Que implica intrusión”. La intrusión es una acción de introducirse indebidamente una persona en un lugar. Con relación a cosas es introducirlas en el seno de otras.

La redacción del Diccionario del español actual (1999-II-2687) se sirve de la noción de intrusión para caracterizar el adjetivo, “Que ha penetrado por intrusión”. En inglés, así como en español, este intrusivo tiene una acepción en geología.

En los ejemplos que se reprodujeron al principio de esta sección la voz se utiliza con respecto a métodos o sistemas que penetran, se entrometen o invaden en el campo de una actividad. El tiempo dirá si llegará el día en que el uso imponga esta nueva voz que no es completamente extraña a la lengua.

 

SACAR FILO

“Las mentes descabelladas que pretenden SACAR FILO político a la situación . . .”

Al principio se pensó que esta locución verbal era exclusiva del habla de los dominicanos. Pero no es así en realidad, pues como muchas otras palabras y locuciones, los dominicanos las comparten con los cubanos.

En el Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:204), se define la locución como usada para, “Aprovechar una situación para sacarle provecho a algo”. La locución viene avalada en ese diccionario con un ejemplo tomado de un artículo de la prensa diaria de Santo Domingo.

La documentación de la misma locución, pero en Cuba, aparece en el Diccionario ejemplificado del español de Cuba (2016-I-521), donde consta en tanto, “Aprovechar al máximo una oportunidad que se presenta”.

A pesar de que la redacción en ambos diccionarios no es idéntica, la idea que subyace en ambas es la misma. El verbo que introduce las dos interpretaciones es el mismo, “aprovechar”. Una “situación” es lo que se aprovecha en República Dominicana; en Cuba es una “oportunidad”.

Por medio de la lectura de estas similitudes se comprueba una vez más la coincidencia que se encuentra con mucha frecuencia entre estas dos islas, sus habitantes, su habla y sus costumbres.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Asfixie, patana, ara/en aras de, holista, sembrado

Por Roberto E. Guzmán

ASFIXIE

“. . . cuya muerte se debió a ASFIXIE por sumersión. . .”

En esta frase todo iba muy bien con el empleo del adjetivo relativo posesivo “cuya” y “sumersión” que son palabras domingueras. Lo que atrajo la atención fue el “asfixie” que aparece destacado en la cita.

En el español dominicano es común oír que una persona “tiene un asfixie” por otra. Hay quienes quieren ser más correctos y dicen que esa persona está asfixiada (afisiá) por la otra.

El Diccionario del español dominicano (2013:54) al tratar el nombre de género masculino escribe, “Enamoramiento profundo” y atribuye a los jóvenes o a la juventud el uso. Muchas personas pueden pensar que solo los jóvenes son capaces de experimentar este intenso tipo de sentimiento. Es cierto que el nombre nació y se propagó entre los jóvenes de las ciudades, pero el enamoramiento hondo puede llegar a cualquier edad.

Hay que resaltar aquí que esta denominación solo se conoce en República Dominicana, es pues exclusiva de los dominicanos y, a pesar de que se originó en el registro juvenil, la voz no ha desaparecido del léxico de ese segmento poblacional.

Los puertorriqueños tienen su propio “asfixie” que es el del texto copiado al principio de esta sección. Allí se usa en lugar de asfixia.

 

PATANA

“. . .dos PATANAS compiten paralelas. . .”

La patana dominicana es un tipo de vehículo de carga. Es un vehículo de grandes dimensiones para transportar cargas de mucho peso y dimensión. Lo que permite caracterizar la patana es que tiene un cabezote que es la cabina en la que se encuentra el motor y las gomas, llantas o neumáticos de tracción.

Otra característica de este tipo de camión es que no tiene cama. Lo que tiene es un dispositivo especial sobre el que se conecta una plataforma. Esa plataforma sirve para colocar sobre ella los artículos que se transportarán. La plataforma también tiene gomas que soportan la carga y un sistema de frenos que ayudan a detener el vehículo cuando se acciona el pedal del freno.

Esta patana no debe confundirse con el famoso catarey que fue como se llamó al camión de arrastre detrás del cual se articulaban vagones para el transporte de caña. El nombre le vino a este camión porque se usó sobre todo para alimentar de caña un central azucarero (ingenio) situado en Villa Altagracia que llevaba ese nombre, Catarey. Catarei era el nombre de un lugar en la provincia de San Cristóbal. Indigenismos (1977:352).

En la actualidad las patanas son de gran utilidad para transportar los contendores que llegan o se van en buques de carga. La forma de las plataformas facilita que se transporten los contenedores, pues estos son colocados y retirados con la ayuda de grúas gigantescas.

Con estas notas se espera contribuir a que se actualicen las definiciones de cada uno de estos tipos de vehículos.

 

ARA – EN ARAS DE

“. . .situar los intereses grupales y hasta personales EN *ARA DE objetivos. . .”

En sentido general la palabra ara se usa como sinónima de la palabra altar. En otros tiempos fue una piedra o losa colocada sobre el altar sobre la que se expandía el corporal, que es el lienzo sobre el cual se ponen la hostia y el cáliz.

Aparte de las ceremonias que se celebran en las iglesias, la palabra altar se utiliza con mayor frecuencia en sentido figurado.

Puede arriesgarse la opinión de que la locución prepositiva en aras de es muy común en el español culto, y de esa forma es como debió aparecer en el texto que se copió. La locución sirve para expresar, “En honor o en interés de; en beneficio de”. En muchos casos en el habla se usa la locución para llevar el mensaje de que se sacrifica algo para conseguir otra cosa más.

Esto equivale a expresar que cuando se utiliza la locución prepositiva, la palabra ara debe escribirse en plural, vale decir con la ese /s/ al final, aras, en aras de.

 

HOLISTA

“. . .bajo el enfoque HOLISTA. . .”

Este vocablo no se encuentra entre los inventariados en el  diccionario oficial de la lengua española. A pesar de eso otros vocablos parecidos a este, es decir, de la misma familia, sí están. Holismo que es el sustantivo se halla entre los que constan en el diccionario académico.

El holismo es un concepto que pertenece a la Filosofía y lo define el mentado diccionario así, “Doctrina que propugna la concepción de cada realidad como un todo distinto de la suma de las partes que lo componen”. El otro término asentado en ese mismo diccionario es holístico, “perteneciente o relativo al holismo”.

El autor de estos comentarios acerca de la lengua tuvo contacto con las voces equivalentes en inglés en el área de la medicina. En esas ocasiones se trataba de dar un tratamiento que comprendiese tanto el cuerpo como la mente. A ese tipo de tratamiento se les llamaba “tratamiento holístico”.

El Nuevo diccionario de voces de uso actual se ocupa de este aspecto del holismo y lo define como, “Tratamiento médico de la persona en su conjunto y no por síntomas aislados”. (2003:580). Esta es una “doctrina médica alternativa”, que es la forma en que el Diccionario de uso del español (2007:1964) lo define. Es entonces un “sistema médico que considera al ser humano integrado como una unidad funcional”. Spanish-English English-Spanish Medical Dictionary (1996:312).

Holístico es el adjetivo que corresponde a esta familia de palabras y es lo que debió escribir la persona que redactó la frase que se reprodujo al principio de esta sección.

 

SEMBRADO

“. . .todavía SEMBRADA en la guerra fría. . .”

Leído de pronto un hispanohablante promedio no sabe qué pensar acerca del empleo del verbo sembrar en esta compañía. Para poder extraer sentido a una corta frase como la reproducida más arriba hay que dar rienda suelta a la imaginación.

En los diccionarios generales de la lengua el verbo sembrar ha acreditado acepciones que gozan de amplia popularidad y que han disfrutado de amplio uso. Este verbo puede desempeñar funciones de verbo transitivo o intransitivo. Se conoce porque significa esparcir, diseminar semillas. En otra de sus acepciones es derramar cosas. En otra índole de acepciones llega a las ideas y sirve para llevar el mensaje de hacer cosas en un momento para beneficiarse de los resultados más tarde. Puede dejarse ahí lo relativo a las acepciones, aunque no se agoten, para pasar a proyectar luz sobre lo que realmente se piensa que significa en la frase y de dónde sale ese uso.

Este uso del verbo sembrar es una extensión tomada de una significación que posee el verbo en el español dominicano. Esa acepción es, “Sentarse alguien en un lugar por mucho tiempo”. En la acepción que se tomó del Diccionario de americanismos (2010), se destacaron las partes que son salientes y permiten considerar de algún modo a sembrar con el sentido de permanecer.

En Cuba y en El Salvador conocen el verbo sembrar con una significación próxima a la anterior, “Establecerse alguien en un lugar, generalmente por mucho tiempo”. En esta definición también se destacaron las partes que sugieren continuar, quedarse.

La idea que se sostiene aquí es que el verbo sembrar en esta frase equivale a seguir en una posición ideológica, en lugar de un sitio, retenido por sus ideas o su voluntad, a pesar de que las circunstancias hayan cambiado.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Ampué, bracero/brasero, ilustrador/lustrador, a propósito/apropósito, sendos/*sendo

Por Roberto E. Guzmán

AMPUÉ

No recordaba el autor de estos comentarios haber oído esta palabra que según aseguran algunos textos pertenece al español dominicano.  Luego de obtenidas las noticias acerca de la existencia de la voz del título, se procedió a determinar lo relativo a su vigencia.

Una fuente que utiliza el autor de estos comentarios a modo de verificación de voces del español dominicano, recuerda en la provincia de San Cristóbal, en Cambita para ser más preciso, esa era voz corriente en el seno de su familia. La primera noticia acerca de esta voz llegó de viva voz a oído de quien esto escribe, a través de dos hermanos oriundos de Miches. Por la procedencia de las fuentes, puede asegurarse que la voz no pertenece solo a la región suroeste del país.

Aparte de la relación personal que se ha recogido acerca de la voz, esta se encontraba ya en el Diccionario de criollismos de Ramón Brito editado en 1930 en San Francisco de Macorís. Esta información se obtuvo del Diccionario de dominicanismos (2010:19), obra en la que se la tiene como un cibaeñismo. Esa clasificación sitúa en otra región de la República Dominicana la voz del título.

Conforme con lo que reproduce el último diccionario mencionado, Brito escribió que el significado de la voz era o es, “Así es, Ya usted ve”. A esto la obrita De nuestro lenguaje y costumbres añade, “Significa conformidad con una opinión” (1967:38).

Otra obra que reconoce el dominicanismo es el Real diccionario dominicano, (2017:29), y agrega a lo anterior que vale para expresar “de acuerdo”. La fuente que se mencionó antes, que se usa para verificar las voces dominicanas, recuerda que en su familia se utilizaba “ampué” a manera de enlace entre oraciones, con un valor de conjunción o adverbio. Ella piensa que podía ser un barbarismo o la combinación de dos palabras, quizás de “entonces, pues”. La informante sitúa el uso en su entorno familiar todavía en los años sesenta del siglo XX.

Por lo expuesto más arriba, es necesario hacer un espacio a esta palabra en las ediciones posteriores a esta intervención en los diccionarios de español dominicano que hacen honor a este nombre.

BRACERO – BRASERO

“La vida material elevada de los BRASEROS comprados a Haití. . .”

“Una cosa es con ese y una persona es con ce”. Estas dos palabras del título por su significado son muy diferentes entre ellas. No hay “derecho” a confundirlas. Solo un descuido mayor puede llevar a colocar a una en lugar de la otra. Más adelante se explicará el significado y el uso de cada una de ellas.

El bracero al que se refiere la frase copiada al principio de esta sección es el “jornalero no cualificado que trabaja en el campo”, que es la definición que ofrece el diccionario oficial de la lengua española. Es un trabajador del campo que solo cuenta con su brazo para ganarse la vida. Por costumbre en el habla dominicana esa es la designación con la que se conoce al jornalero de la caña. Cuando en República Dominicana se habla o escribe acerca de la importación de braceros haitianos se sobreentiende que son contratados (¿?) para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar que en ese país son cañaverales. Esta persona es el prototipo de bracero. El nombre a estos hombres les viene de brazo.

Un brasero es una cosa muy distinta. Puede ser un medio de calefacción; puede ser también un fogón portátil para cocinar o para mantener calientes algunos alimentos. El nombre de estos les viene de la palabra brasa, que es la leña o el carbón encendidos, reconocido por su color rojo.

No existe explicación alguna para la confusión entre los dos vocablos. Solo la escasa lectura puede relacionarse con este tipo de error. Es lamentable que así sea.

ILUSTRADOR – LUSTRADOR

“. . . estuvo en las calles. . . como ILUSTRADOR de zapatos (limpiabotas)”.

En esta parte de estos comentarios se está de nuevo ante la confusión entre palabras de escritura semejante. Esta clase de errores se producen no solo como consecuencia de las similitudes en las grafías de los vocablos, sino también, y sobre todo, por la falta de cuidado del redactor en los procesos de aprendizaje. En algunas ocasiones se redacta y no se analiza lo redactado.

Con respecto de ilustrador, esa es la persona que ilustra, en la mayoría de los usos corresponde a aquella persona que hace las ilustraciones, es decir, que crea los dibujos, las estampas o grabados en las publicaciones.

En Hispanoamérica el lustrador es la persona que lustra, que da brillo a los muebles o a los zapatos. Por suerte al redactor del ejemplo copiado se le ocurrió incluir entre paréntesis la palabra conocida en otros países de Hispanoamérica, limpiabotas. No hay que extrañarse si algunos países favorecen una manera diferente de llamar a la persona que tiene por profesión el limpiar y hacer brillar los calzados.

Desaciertos de este tipo se evitan con una dosis de cuidado en la redacción. Basta con leer con atención lo escrito para darse cuenta de que hay algo que “cojea” en el texto.

A PROPÓSITO – APROPÓSITO

“APROPÓSITO, como asunto curioso. . .”

El sustantivo apropósito es una curiosidad en el lenguaje de todos los días. Un apropósito es una breve pieza teatral de circunstancias.

“A propósito” es una locución que el Diccionario de uso del español llama “expresión calificativa” (2007-II-2414). Si se la emplea con funciones de adjetivo, locución adjetiva, indica que eso de que se habla es “oportuno o adecuado para lo que se quiere o para el fin a que se dedica”. En los casos en que se desempeña como locución adverbial transmite el mensaje de lo “hecho adrede, de forma deliberada, intencional, voluntaria”. También se usa para comunicar que algo que se ha mencionado, sugerido o recordado, trae la idea de hablar de otra cosa específica.

Cuando se dice o escribe “a propósito de”, la locución prepositiva transmite la idea de “acerca de”. Como puede deducirse de las oraciones anteriores, un descuido en la redacción es capaz de cambiar el sentido del mensaje.

 

SENDOS – *SENDO

“. . .por escribir *SENDO libro. . .”

Sendos se escribe solo en plural como consecuencia de su significado. Es un adjetivo distributivo que significa “uno para cada una de las personas o cosas mencionadas”. Algunos hablantes solo lo usan para personas pensando que es de uso exclusivo para referirse a personas sin incluir cosas, objetos.

El Diccionario de la lengua española entiende que es un adjetivo plural con el sentido de “uno y otro”. En sus funciones de pronombre puede ser femenino o masculino plural.

Otros hablantes lo confunden con “ambos” que no tiene valor distributivo. Ambos-as es un adjetivo cuya significación es “los dos, uno y otro”. En algunos casos funciona como pronombre, y sirve para mencionar “las dos personas o cosas consabidas”.

A propósito de “ambos”, la norma culta actual es que este “no debe ir precedido ni seguido de artículo ni de ningún otro determinante”. Diccionario panhispánico de dudas (2005:44).

De nuevo se repite que estas grafías y funciones no se fijan en la memoria de los hablantes y escribientes porque leen sin prestar la debida atención a lo que leen, pasan la vista sobre el texto pero lo hacen de modo mecánico.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Cubear (cubiar)/cubo, ficcionalizar, treinta y cuatro/treinticuatro

Por Roberto E. Guzmán

CUBEAR (CUBIAR) – CUBO

Cubear (cubiar) es engañar, timar, así se encuentra definido en el Diccionario del español dominicano (2013:227). El cubero es la persona engañadora, timadora. Un cubo es un engaño, una mentira, una promesa falsa. Todo lo copiado con anterioridad procede del mencionado diccionario, en la página referida.

Allí se encuentra también la locución verbal “echar un cubo” que consta en ese lexicón así: “Engañar, timar a alguien”. No se está completamente de acuerdo con la definición que se halla allí. Hay que matizar esta opinión, quizás en los cincuenta años transcurridos “cubiar” ha ampliado su ámbito de acción.

Los recuerdos de las conversaciones y los intercambios verbales de la época de hombre joven lo que trae a la memoria es que los cubos solo se echaban a los cueros; es decir, que “echar un cubo” era irse sin pagar de un sitio de prostitución después de haber utilizado los servicios sexuales de una prostituta.

Con la explicación anterior se aboga por poner una limitación en cuanto a la caracterización de la persona que es víctima del engaño. La especificación anterior entra en contradicción con lo que ha recogido el Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:147) donde se consigna que la locución verbal mentada sirve para transmitir el mensaje de “engañar o mentir a alguien” y “participar en un juego sin dinero y no poder cumplir con la deuda contraída”. En ese diccionario se usan dos ejemplos de la literatura dominicana para ilustrar el cubo en perjuicio de las prostitutas. No aparece ejemplo alguno de las otras acepciones; por esto se piensa que la otra significación fue recogida -quizás- del uso oral moderno.

Como consecuencia de este tipo de travesura, echar un cubo, el vulgo creó la frase “cuarto en mano y culo en tierra”; lo que equivale a decir que primero se paga si se desea ver acción, o, antes de recibir un servicio de cualquier índole que este sea. La frase pasó al habla popular ampliando su campo de acción, pues de manera festiva se usaba o usa para indicar que hay que pagar por adelantado antes de recibir algún tipo de servicio.

 

FICCIONALIZAR

“. . .es una versión FICCIONALIZADA de. . .”

Hay verbos en uso que no han adquirido carta de ciudadanía en el ámbito de la lengua regulada; no obstante, por la forma en cómo están formados y por el sentido que transmiten, a los hablantes les parece que deberían ser oficializados.

No figura en el diccionario oficial de la lengua el verbo que se supone que está en el origen de este “ficcionalizada”, que podría ser ficcionalizar. Tampoco figura el verbo “ficcionar”. Lo que sí existe en el diccionario oficial de la lengua es el adjetivo ficcional que se define allí, “Perteneciente o relativo a la ficción”.

La palabra ficción tiene un puesto bien ganado en ese diccionario donde aparece como “invención”. Debajo de esa acepción viene otra que amplía la anterior, “Clase de obras literarias o cinematográficas, generalmente narrativas, que tratan de sucesos y personajes imaginarios”.

Por las definiciones que se han vaciado se puede deducir que hay espacio para hacerle un lugar a uno de los verbos antes sugeridos, ficcionalizar, ficcionar. El primero se ampara en el sustantivo ficción; el segundo puede reclamar apoyo en la otra palabra inventariada en el mentado diccionario, ficcional.

En lengua española generalmente se recurre a un circunloquio para expresar lo que uno de estos verbos podría llevar como mensaje, “escribir (obras de ficción), crear ficción, imaginar ficción”.

Existe antecedente con relación al verbo ficcionar, pues este consta en el Diccionario del español actual (1999-I-2154), “Imaginar [algo no real]”. Ese lexicón trae un texto para documentar el uso que data de 1990.

De la misma familia de palabras son ficcionalización y ficcionalizado. Esas dos forman parte del inventario del Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003:483). Para la primera de las dos coloca esta definición, “Acción y resultado de ficcionalizar (dar carácter de ficción [a algo])”. Para la segunda palabra, el adjetivo, “Que ha sido hecho ficción”. Los ejemplos de empleo corresponden a publicaciones de 1999.

Es posible que las personas cultas prefieran el verbo más largo, ficcionalizar, que se forma sobre la base del adjetivo ficcional, al que se le añade la terminación verbal -izar.

Algo que debió escribirse desde el principio es que se simpatiza con la creación y reconocimiento del verbo o los verbos, algo que quizás ya percibió el lector acucioso por la redacción de la introducción de esta sección.

En inglés existe el verbo fictionalize que probablemente ha servido de inspiración para los dos verbos considerados aquí. El Merriam-Webster´s Dictionary trae una acepción que traducida es esta, “convertir, transformar o tratar a manera de ficción”. (Traducción RG).

 

TREINTA Y CUATRO – TREINTICUATRO

“. . .*TREINTA CUATRO diputados participantes . . .”

Con respecto a cómo deben representarse en la escritura, en letras, las expresiones numéricas, existe mucha hesitación. Quizá ha contribuido a esto los cambios o más bien las directrices ambiguas de algunos textos. Algo que pudo confundir a los escribientes de español es que la forma de exponer algunas reglas o recomendaciones no eran tan claras como son en la actualidad. En los párrafos siguientes se expondrá el asunto con las normas.

“Se escriben preferentemente en varias palabras las expresiones complejas a partir de treinta. . .” Lo que consta vaciado entre comillas es lo que puede leerse en el Libro de estilo de la lengua española (2018:145). Más adelante en esa obra puede leerse, “No obstante, en el caso de los cardinales complejos entre 30 y 100, es también válida la escritura en una sola palabra . . .”

Las grafías complejas son anticuadas y deben evitarse, ejemplo de estas son diez y ocho, veinte y seis, tres cientos. La terminología empleada en la primera frase de este párrafo se sacó del Diccionario panhispánico de dudas (2005:119).

Hay que escribir en la actualidad en una sola palabra los cardinales simples, es decir, del uno al quince. Así mismo se hará con todas las decenas y las centenas.

Mientras más sencillo se expone el asunto, más fácil resulta retenerlo.

© 2019, Roberto E. Guzmán