Sancocho/salcocho, aprochar, no ha lugar/no *a lugar

Por Roberto E. Guzmán

SANCOCHO – SALCOCHO

“. . .cuál es la expresión correcta si ´SALCOCHO´ o ´SANCOCHO´. . .”

Desde el principio hay que dejar bien claro que las formas de denominar el sabroso plato de la gastronomía dominicana varían de acuerdo con la condición social o cultural de quien habla.

Una persona de menor nivel cultural dirá que se ha comido un sancocho. Otro comensal con ínfulas de ilustrado que devoró y disfrutó el mismo plato dirá que degustó un salcocho. No hay que extrañarse, pues los dos se refieren al mismo sabroso plato de la culinaria dominicana.

Desde hace muchos años las dos formas de llamar la sabrosa sopa ha sido motivo de estudio. Aquí vale la pena traer la autoridad de D. Ángel Rosenblat para aclarar el concepto.

En su libro Buenas y malas palabras (1974) en la edición en papel en cuatro volúmenes D. Ángel se remonta hasta el año 1617 para encontrar el linaje del sancocho americano que desciende de uno de Burgos, en Castilla; aunque en otros lugares de España se le conocía con el nombre de zancocho. Se conocía hasta con las acepciones que se verán más adelante que no pertenecen al ámbito de la cocina. Concluye el citado estudioso, “El sancocho americano es, pues, una prolongación del castellano”. (1974-I-108-9).

Con esta afirmación documentada se desvirtúa la opinión de algunos antropólogos que ven en el sancocho la creación de los esclavos de América que cocinaban las sobras de sus señores en un caldo enjundioso.

A través de los tiempos en la lengua española la significación de la palabra sancocho ha sido diferente, dependiendo del sitio en que se use. Esas variaciones se han mantenido hasta el presente.

La explicación para las dos grafías que D. Ángel ofrece es, “Este salcocho rústico se explica sin duda como un caso de etimología popular. Del mismo modo que vagabundo se hizo vagamundo, tan usado desde la época clásica hasta hoy, sancocho se hizo salcocho por una tendencia a dar significación coherente a las dos partes de la palabra”.

Las dos formas sancocho y salcocho están en el Diccionario de la lengua española de las academias. Según parece los académicos representantes de las corporaciones americanas no han logrado introducir modificaciones en cuanto a los conceptos correspondientes a las dos palabras, sancocho y salcocho.

Dependiendo del país en que se use el Diccionario de la lengua española escribe que sancocho puede ser, “Alimento a medio cocer. Olla compuesta de carne, yuca, plátano y otros ingredientes, y se toma en el almuerzo. Revoltijo. Comida cocida con agua, sal y otro condimento. Comida mal preparada, insulsa, pobre en ingredientes. Resto de comida que se utiliza como alimento para los cerdos”. Para salcocho trae, “Preparación de un alimento cociéndolo en agua y sal para después condimentarlo.

En el Diccionario de americanismos (2010) para sancocho las acepciones van desde un dulce, pasando por la sopa dominicana, con los guisos variados en tipos de carne, pescado y otros ingredientes hasta llegar al lío, enredo; cosas revueltas; mescolanza de cosas e ideas, hasta cosa mal hecha.

Algunas de las acepciones de este sancocho o salcocho vienen de los verbos correspondientes. En el español dominicano sancochar o salcochar algo es hacerlo de prisa y con descuido.

Con esta exposición se espera dejar satisfechas todas las preguntas concernientes a los dos vocablos del título y los verbos correspondientes.

 

APROCHAR

“. . .mi interés es APROCHAR la presentación. . .”

No se ha conseguido información acerca de este verbo ni “en los centros espiritistas”, que es como acostumbran a decir los dominicanos. En este comentario se examinará el supuesto verbo con apoyo en conjeturas para explicar su origen.

Se piensa que el verbo del epígrafe se desprende de una mala traducción del inglés al español. Se cree que tiene algo que ver con el verbo to approach del inglés. Las traducciones más socorridas para el verbo son, “tratar, acercarse a, acceder a”. No se extenderá esto a la consideración de la voz del inglés en calidad de sustantivo.

Hace muchísimos años en el español de la República Dominicana se utilizaba la voz “aproche” para referirse a los accesos a ambos lados de los puentes a través de la vía, camino o carretera. En el español conocido como general, existe la palabra “aproches” que la Asociación de Academias de la Lengua Española entiende que deriva del francés  approches, accesos.

El inconveniente que se presenta con este “aproches” es que el único significado que figura en el diccionario de la academia antes mencionada pertenece al campo militar, “Conjunto de trabajos que se hacían para atacar una plaza y acercarse a batirla; como las trincheras, paralelas, baterías, minas, etc.” No se entiende la razón para que el verbo de la definición figure en un tiempo pasado.

Lo que no se especifica en el citado diccionario es que la palabra del francés siempre va en plural y que en francés esa es una significación que pertenece al pasado, cuyo uso ha desaparecido. Quizá eso explica el verbo en imperfecto en la acepción en español a que se ha aludido antes. Diccionario Petit Robert (2007:123).

No hace falta recurrir a este aprochar cuando en español existen otros vocablos patrimoniales que ya se mentaron.

 

NO HA LUGAR – NO *A LUGAR

“. . .puede “caerse” el caso o resultar en NO A LUGAR. . .”

La primera frase que sirve de título a esta sección pertenece al campo jurídico. Se piensa que en otras circunstancias no tiene sentido. Esta frase consiste en una traducción de otra que existe en francés, non-lieu que servirá de punto de partida para el examen de la que pertenece al español dominicano.

El “no ha lugar” francés es un sustantivo masculino que existe desde el año 1836 y consiste en una “decisión mediante la cual una jurisdicción de instrucción, fundándose en una justificación de derecho o sobre una insuficiencia de pruebas, determina que no hay lugar a continuar el procedimiento tendiente a hacer comparecer la persona sometida a examen delante de una jurisdicción de juicio (fondo)”. Petit Robert (2007:1702).

Lo que se produjo en la frase en francés es una elipsis, no hay verbo alguno, esta es una figura de construcción que consiste en omitir palabras en una oración que no son indispensables para comprender su sentido, pues lo omitido queda sobreentendido.

El traductor dominicano no se sintió con derecho a prescindir del verbo, y con una redacción general se sirvió del verbo haber para expresar que no procede eso de lo que se trata. Con esta locución se designa una decisión de justicia que interrumpe un procedimiento.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Cartuchazo, pendulación, embadurnar

Por Roberto E. Guzmán

CARTUCHAZO

“. . .mató a. . . de un CARTUCHAZO en el costado izquierdo. . .”

Esta voz que consta a modo de título es un dominicanismo; esto así de modo exclusivo porque en otros países de habla hispana no se utiliza esa voz de la forma y con los significados que le atribuyen los hablantes de español dominicano. La información pertinente aparece documentada en el Diccionario del español dominicano (2013:157), “Disparo de una escopeta”.

Se demostrará por este medio que el “cartuchazo” dominicano tiene otro significado que no es el propio de la acción del disparo de un cartucho hecho con una escopeta.

Existe otro cartuchazo que no ha sido aún documentado. Esta acción quizás es un disparo, pero no de arma de fuego. En el habla coloquial, casi tabú, se llama de esta manera a una eyaculación.

Sobre todo cuando se menciona el último vástago (el último cuplé), con el mote de “el último cartuchazo”. Casi siempre se denomina de este modo al hijo/a de una pareja en que el hombre es de mayor edad que la mujer, cuando se suponía que el hombre no estaba en capacidad de tener más descendencia.

El Diccionario fraseológico del español dominicano atesta que entre los hablantes de español dominicano existe la locución verbal “tirar los últimos cartuchazos” para expresar, “Realizar alguien sus últimos esfuerzos en alguna actividad”. El uso en ese diccionario está documentado con una cita extraída de un periódico impreso de circulación nacional. (2016:102).

El cartucho que figura implícito en la voz del español dominicano no es “carga de explosivo correspondiente a cada tiro de un arma de fuego”. A esa definición habría que añadirle que en República Dominicana en materia de armas de fuego se llama cartucho al que corresponde exclusivamente a un arma de fuego denominada escopeta.

La escopeta de los dominicanos es la que dispara un cartucho con pólvora y un detonante que lleva uno o varios perdigones en su interior. Es considerada un arma larga que se usa de preferencia para la cacería. Con anterioridad se disparaba apoyándola en el hombro. En la actualidad se fabrican algunas con cañón corto que pueden ser disparadas sin necesidad de apoyarlas en el hombro.

 

PENDULACIÓN

“. . .son parte de esa PENDULACIÓN históricamente cíclica. . .”

Desde el principio ha de dejarse constancia de que se simpatiza con este sustantivo. Más adelante se argumentará acerca de su posible significado y la razón que existe detrás de este que puede servir para explicar su oportunidad.

Es necesario agregar que este sustantivo no consta todavía en el catálogo de palabras reconocidas publicado por la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Es fácil entender que el sustantivo del título tiene relación con el péndulo, que se caracteriza por ser un cuerpo rígido que oscila regularmente bajo la influencia de la gravedad o de su propio peso, sin interferencia, alrededor de un eje horizontal fijo.

Este movimiento es importante en ingeniería y mecánica; de ahí pasó a manifestaciones o fenómenos. Estos fenómenos han de interpretarse como el producto de la actividad humana o de la naturaleza. Se refiere a movimientos observados de crecimiento o disminución alternativos de la intensidad, que se producen con mayor o menor regularidad en fenómenos, manifestaciones y actividades humanas.

Las manifestaciones o fenómenos que se mencionan más arriba casi siempre se refieren a hechos políticos o económicos. En gran medida esta pendulación puede vincularse con la oscilación. Hay que tener presente que la oscilación no indica por necesidad que el movimiento sea regular o de la misma intensidad, como se explicó antes.

El inconveniente con la aceptación de la pendulación es que generalmente los hablantes en la vida diaria tienden a conectar el sustantivo directamente con el péndulo e identifican el movimiento con el vaivén y dimensión regulares en el tiempo.

En el Diccionario del español actual (1999-II-3465) ya figura pendulación, “Acción de pendular” hallado en una publicación del año 1974, que se refiere a actividad política. Es un empleo figurado del verbo, para un movimiento de las condiciones políticas y sociales.

Al buscar en el diccionario citado más adelante en las palabras próximas a pendulación se encuentra pendulazo, con la definición de, “Fuerte cambio de orientación en un asunto”, con un ejemplo de uso del año 1999. Así mismo figura pendulear, con la acepción, “Ir de un lado a otro”. Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003:905-6).

No basta con simpatizar con una voz. Según parece esta del epígrafe es de poco uso y se utiliza en ingeniería o en mecánica de modo específico, aunque se ha citado un ejemplo que se sale de ese medio.

 

EMBADURNAR

“. . . las desagradables imágenes del emblemático Malecón de Santo Domingo EMBADURNADO de basura. . .”

No es fácil imaginar los orígenes del verbo que se empleó en la cita, pues aunque parece un verbo compuesto, el supuesto “badurnar” no existe; es más, se cree que nunca existió. Las únicas explicaciones posibles recurren a voces dialectales del español de siglos pasados.

En el español actual se encuentra la palabra “bardo” que es equivalente de “barro, fango”, eso que los dominicanos llamarían de preferencia lodo. Esa palabra, bardo, puede tener relación con el verbo del título.

Para el vocablo embadurnar el Diccionario de la lengua española (2014) en su aparte dedicado a este verbo trae cuatro otros verbos en calidad de equivalentes, “untar, embarrar, manchar, pintarrajear”. De entre estos verbos el verbo embarrar mantiene relación directa con el sustantivo barro.

El primer verbo, untar, es esencialmente “cubrir la superficie de una cosa o parte de ella con una sustancia grasa o pastosa”; esto es, untuosa o sucia.

El verbo embarrar corresponde a manchar, cubrir o untar con barro o cualquier sustancia viscosa.  Manchar es un verbo que indica ensuciar algo cubriendo el color que tenía. Pintarrajear por su parte es pintar de modo descuidado algo con uno o varios colores.

Si se piensa con detenimiento, el verbo embadurnar no es el más conveniente para acompañar al sustantivo basura porque la última no reviste las cualidades distintivas para que puedan ejecutarse con ella las acciones que señalan los verbos equivalentes mentados más arriba.

Se proponen algunas soluciones para la cita. Pueden ser la “acumulación o cúmulo de basura”, el “amontonamiento, desparrame de basura”.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Trastear, televisivo/televisual, tasar/tasa, enrolar

Por Roberto E. Guzmán

TRASTEAR

Es interesante seguir los meandros del lenguaje cuando el uso del idioma nacional flexibiliza los sentidos de algunos vocablos. Los resultados de las intervenciones del habla en el uso y las consecuencias en las significaciones a veces son sorprendentes. Eso que en términos abstractos se ha descrito se desarrollará en el caso concreto de la palabra del título en el ámbito del español dominicano.

El trastear heredado en la lengua es el que se limita al campo de la música y se refiere al uso del traste para las cuerdas de un instrumento musical de ese género.

El primer trastear que los dominicanos reconocen y emplean es el que se refiere a mover, revolver, menear trastos, eso que los dominicanos llaman de trastes. Este traste en lugar de trasto parece que tiene su origen en el catalán. (Diccionario del origen de las palabras (1998:472).

Lo que han hecho los dominicanos en su habla es llevar el campo de acción del verbo trastear, en uno de sus aspectos, al cuerpo humano; algo que no anda lejos de las acepciones tradicionales del verbo en el español común. Esto último se refiere a que trastear es también en el habla coloquial “manejar con habilidad a una persona. . .”

En el español dominicano trastear es, “Registrar, hurgar”. Diccionario del español dominicano (2013:672). Algo que quizás hubiese sido apropiado hacer con respecto a esta acepción hubiese sido añadir y destacar que este “registrar, hurgar” se refería al cuerpo humano también.

Nótese que se ha escrito “cuerpo humano” y no persona, pues esta acepción de trastear se relaciona directamente con los exámenes, análisis y procedimientos invasivos que con fines diagnósticos se conocen en la práctica de la medicina.

Para ilustrar el uso piénsese en la recomendación que se hace a un enfermo terminal: “No dejes que te trasteen más, pues eso no te servirá para nada”. (Con doble negación que resulta enfática).

 

TELEVISIVO – TELEVISUAL

“. . .a los medios de comunicación nacionales escritos, radiales y TELEVISIVOS”.

Se traen a estos comentarios las dos palabras del título para resaltar la diferencia que existe entre ellas. Mantener presente la diferencia puede ayudar a expresarse de modo más claro y preciso; además, puede evitar malas interpretaciones. Esto que se ha enunciado se expandirá más abajo.

La palabra televisivo tiene mayor alcance semántico que televisual. Además, televisivo precedió a televisual en su aparición en el Diccionario de la lengua española, cuando este se conocía como DRAE.

Televisual ingresó en el lexicón mayor de la lengua española en la edición de 1984, antes de eso se usaba, pero sin el reconocimiento oficial de las autoridades encargadas de velar por la unidad de la lengua.

En la vigésima edición del mentado diccionario televisivo solo constaba con una acepción, “Que tiene buenas condiciones para ser televisado”. Debajo de este venía televisual, “Perteneciente o relativo a la televisión”. (1984-II-1254).

En la edición de 1992 ya asientan a televisivo con una segunda acepción en primera posición, “Perteneciente o relativo a la televisión”, relegando la otra acepción a la segunda posición. (1992-II-1954). Desde ese año la redacción ha permanecido intacta.

Es probable que el televisual del español proceda de télévisuel del francés, lengua en la que apareció en el año 1930. Dictionnaire historique de la langue française (2012-III-3610). Esto así porque en los años en que televisual penetró en el español este se encontraba bajo el influjo de la lengua francesa. En inglés televisual entró en el año 1926. Dato tomado del Merriam-Webster Dictionary.

 

TASAR – TASA

“. . .además de cobrar TASAS sobre el acero y otros productos. . .”

Una de las tareas que siempre se ha tenido presente en estas reflexiones acerca de la lengua es poder encontrar el origen de los deslices que se hallan y se toman a manera de temas para explicarlos. Según parece esta “tasa” es una aventurada traducción para el tax del inglés, que al llevarlo al español debe traducirse con la palabra arancel en algunos casos e impuesto en otros.

Con respecto de este punto no es fácil escribir que tasa esté completamente fuera de lugar si se lee en el Diccionario de la lengua española en el apartado para el vocablo arancel, en la tercera acepción, “Tributo que se impone al disfrute de ciertos servicios o al ejercicio de ciertas actividades”. La definición es bastante clara en cuanto a su objeto, los servicios o el ejercicio de ciertas actividades.

El arancel es la “Tarifa oficial que determina los derechos que se deben pagar en aduanas, transporte o costas judiciales”. Gran diccionario de la lengua española de la Editorial Larousse. Se podría fijar tarifa aduanera sobre algunos productos si se piensa que esta es una “tabla de precios, derechos o cuotas tributarias”.

En el caso específico de la cita se refería al asunto de los aranceles o impuestos de aduana que se fijaron mediante una tarifa de un tanto por ciento sobre los productos importados. Al momento de percibir esos pagos estos se convierten en aranceles.

 

ENROLAR

“. . .que los rectores, vicerrectores y demás se ENROLEN en cursos y talleres. . .”

El vocablo del título entró hace largo tiempo en el uso de los hispanohablantes. En América se  encuentra en el Vocabulario cubano (1921:209) donde se critica el verbo enrolar y se lo califica de galicismo. En esos años ese verbo no había obtenido aún carta de naturaleza en el seno de la lengua española, con ninguna de sus acepciones. El autor de esa obra escribe que el verbo, “Equivale a alistarse, tratándose del reclutamiento de tropas”.

  1. Francisco J. Santamaría en su Diccionario general de americanismos (1942-I-609) asienta enrolar como, “Galicismo usual, por listar”. Anota además que se utiliza como verbo pronominal. Añade la palabra “enrolamiento” como la “Acción de enrolar”.

Según puede conjeturarse, entró en el Diccionario de la Real Academia en la edición de 1947 con una acepción restringida. En la edición de ese diccionario del año 1956 el verbo enrolar es considerado transitivo y consta como término de marinería, “Inscribir un individuo en el rol o lista de tripulantes de un barco mercante” (1956:541). En la edición de 1970 a lo ya registrado se le añade una segunda acepción, “Alistarse, inscribirse en el ejército, en un partido político u otra organización” (1970:538). Esas dos acepciones se han mantenido hasta la edición de 2014 en el Diccionario de la lengua española.

Básicamente lo que ha hecho la lengua española es seguir lo que la lengua francesa ha hecho en la suya. Primero para la marina mercante, luego para los cuerpos armados y, al final en partidos políticos u otras organizaciones.

En el texto la persona que redactó la cita reproducida al principio de esta sección se tomó la libertad de usar el verbo enrolar para cursos y talleres. Esto hace del verbo estudiado un equivalente de inscribirse, cuando el alcance del último verbo es mayor, “Apuntar el nombre de una persona entre los de otras para un objeto determinado”.

El verbo enrolarse se considera de uso en el español de República Dominicana con la característica de verbo intransitivo pronominal, “Inscribirse en un curso o en una institución educativa”. Este uso aparece documentado en el Diccionario del español dominicano (2013:289).

La historia de este verbo no termina con esto, por lo menos en República Dominicana donde en el ámbito jurídico se utiliza para tomar un turno en la lista de los asuntos que debe tratar un tribunal. Esto se explica si se tiene en cuenta que rol es lista, enumeración.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Concesión/concepción, procero/a – proceroso/a, policiamiento, trajinar/*traginar

Por Roberto E. Guzmán

CONCESIÓN – CONCEPCIÓN

“. . .aseveró que la reforma constitucional de 2010 hace CONCEPCIONES muy importantes. . .”

El error que se halla en la frase copiada más arriba no se limita a una falla en la ortografía de una palabra, sino a una falta en cuanto al concepto. No es lo mismo una cosa que la otra. Un abismo separa los dos términos del título.

Concesión en su definición más breve es la acción y efecto de conceder. En cuanto a una posición ideológica o una posición adoptada, es la acción y el efecto de ceder. Con este sustantivo de género femenino se nombra la cesión a un particular de la explotación de un servicio que corresponde en derecho a un organismo o administración públicos. Esta concesión (cesión) se conoce también con el nombre de licencia. En derecho entre particulares es el otorgamiento de vender y administrar sus productos en una localidad o país distinto.

Conceder es dar, otorgar merced y gracia de algo. Es convenir, asentir con los argumentos que se oponen a la tesis sustentada. Es atribuir una cualidad o una condición a una persona o una cosa.

Concepción es la acción y efecto de concebir. Este concebir tiene relación con formarse una idea o concepto; entre otras acepciones de este verbo está el de quedar fecundada la hembra. La Concepción es la fiesta celebrada por la Iglesia católica de la inmaculada concepción de la Virgen.  Esta se escribe con mayúscula inicial.

La concepción es una voz abstracta. Puede hablarse de la concepción de ideas en tanto aptitud intelectual.

En el texto de la cita la concesión que debió aparecer era equivalente en cierto aspecto de acceder, permitir. La redacción correcta es, “. . .hace concesiones muy importante. . .”

 

PROCERO/A – PROCEROSO/A

“. . .con la cual pretendía reivindicar la PROCEROSA vida de. . .”

En el cuerpo de este aparte se examinarán las dos palabras para discernir las diferencias, si las hay, en el significado de ellas.

Procero es eminente, elevado, alto. De esta manera aparece en el Diccionario de la lengua española (2014). Esta palabra tiene relación estrecha con una más conocida, prócer. La última palabra se aplica a una persona “noble, ilustre o de elevada posición social, y respetada”. Diccionario de uso del español (2007-II-2401).

Proceroso procede de prócer, es un adjetivo que se aplica a la persona de elevada estatura, eso que la Asociación de Academias de la Lengua Española reconoce en tanto “altura moral o intelectual”.

El Diccionario de la lengua española de la asociación antes mencionada define el uso de proceroso. Se expresa así: “Dicho de una persona, de alta estatura, corpulenta y de gran peso”. Ya se mentó que la “estatura” puede referirse a la talla de la persona, así como a su altura moral o intelectual. La primera parte de estas dos acepciones puede considerarse concreta; al tiempo que la segunda puede catalogarse de figurada.

En el texto citado, al referirse el redactor a la vida de alguien se sobreentiende que se refiere a la conducta observada por esa persona durante su vida; de allí que se interprete como relacionado con su eminencia, alta calidad y dignidad.

 

POLICIAMIENTO

“. . .y los intentos de poner en práctica un POLICIAMIENTO innovador. . .”

“. . .desde que el concepto de POLICIAMIENTO comunitario. . .”

Lo que se observa en las citas que introducen estos párrafos es más que nada el producto de una mala traducción. En el segundo de los ejemplos la traducción es desafortunada por partida doble como se demostrará más abajo.

La voz policiamiento no ha hecho carrera todavía en la tradición de la lengua española. Es una creación que se presume reciente, pues es la primera vez que se la ha encontrado. Lo preocupante del asunto es que se la halló en dos ocasiones en dos fuentes diferentes en un plazo muy corto.

El autor de estas reflexiones acerca de la lengua entiende que es una traducción del inglés policing. Quienes escribieron esto no repararon en que tenían que distanciarse de la voz del inglés. Ya es bastante con que se haya colado la palabra “política”, del inglés policy en lugar de las palabras “norma, regla, precepto”.

En vez de *policiamiento pudieron recurrir a “vigilancia, control”. En cuanto al “policiamiento comunitario, hubiese sido más acertado escribir “vigilancia ciudadana, vigilancia vecinal”, en dependencia de quienes ejerzan las funciones o de lo que se desea destacar. En otras circunstancias y lugares se escribía “rondas” de campesinos.

 

TRAJINAR – *TRAGINAR

“. . .que ha hecho de su vida el extenso *TRAGINAR de su. . .”

La historia se repite. Se parece al cuento de nunca acabar. Durante largo tiempo en lengua española se ha enfrentado el problema de las palabras que se escriben con el sonido semejante que se observa en algunos casos entre la letra ge /g/ y la letra jota /j/.

En la actualidad hay muchas palabras del español que las personas cultas del siglo XIX escribían con jota y que ahora se escriben con ge. Estas grafías no se han mantenido sin cambios a través del tiempo.

El sonido de la jota y la ge delante de las vocales /e/, /i/ es el mismo, es gutural fuerte. No existe una fórmula mágica o una regla general que permita discernir entre la jota o la ge en casos como el del infinitivo del verbo usado en la cita, que se ha sustantivado.

La solución para asuntos de esta índole es leer con intención de retener. Es más, no hay que hacer gran esfuerzo porque la inteligencia, la memoria y el hábito funcionan de modo autónomos. Es decir, al leer retienen nociones de modo automático.

Cuando surge la duda con respecto a cómo escribir una palabra, a veces basta con traer a la memoria las otras de la misma familia sobre las que no existen dudas con respecto a su ortografía.

Es trajinar, trajín, a pesar de que en el Tesoro de la lengua castellana o española de D. Sebastián de Cobarruvias Orozco, publicado en 1611 página 1325 lo escribió con ge, esto es *traginar, pues hay muchas cosas en la lengua que cambian. (Nota. El apellido Orozco en el libro original aparece escrito de dos formas).

© 2018, Roberto E. Guzmán

Pararrayos, hindú/indio, zafacón/zafacón, mesías/mecías, mapeo/mapear

Por Roberto E. Guzmán

PARARRAYOS

El pararrayos más conocido es el dispositivo compuesto de una o más varillas de hierro, conectados a tierra o agua que sirve para atraer las descargas eléctricas de las nubes y generalmente se coloca encima de puntos altos en edificios o buques para protegerlos de daños.

El pararrayos dominicano es una persona que atrae las descargas de la crítica, la maledicencia y, es la persona a quien se hace responsable de los errores y malas actuaciones de otros.

Este personaje es muy útil en política porque desplaza la culpabilidad de las cabezas de los gobiernos hacia esos personajes. Resulta como en el adagio dominicano “al dedo malo todo se le pega”.

Este pararrayos hace las funciones de “chivo expiatorio” para que su jefe no cargue con las responsabilidades de sus propios desaciertos. Este chivo aparece en el Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:115): “Ser la persona a quien se le achaca la culpa”.

En fin, el pararrayos es quien carga con las culpas ajenas y paga las consecuencias, por lo menos en la opinión pública. Para que desempeñe esas funciones a este funcionario se le paga muy bien en el tren administrativo (en un compartimiento de lujo).

Este pararrayos se documenta aquí porque no se ha encontrado huella de su existencia en los lexicones dedicados a la variante dominicana del español.

 

HINDÚ – INDIO

“. . .aires japoneses, instrumentos *INDÚES y. . .”

El hindú es el “natural del Indostán, región de Asia”, así lo consigna el Diccionario de la lengua española (2014). El diccionario del inglés americano, Merriam-Webster Dictionary para el Indostán utiliza la palabra India; otros diccionarios de lengua española prefieren usar también la palabra “India” para el país de la región del sur de Asia. Con el adjetivo hindú puede uno referirse también  a la persona que practica la religión hinduista o hinduismo. El plural de hindú es hindúes.

El indio es el natural de la India. El adjetivo y sustantivo indio sirve para mencionar a los pueblos o razas indígenas de América, a los pobladores autóctonos de América. Esto de los indios de América se debe al error de Cristóbal Colón que luego fue continuado por la denominación de Indias Occidentales a algunos territorios de América.

El plural de hindú es hindúes; el de indio es indios. Con respecto a los instrumentos a que se refiere la frase transcrita se queda el lector con el deseo de saber si es a lo nativo de América, o lo conocido con el nombre de la India.

El indio americano ha sido desconsiderado en las variantes de algunos países hispanoamericanos, en cinco de esos países es sinónimo de inculto. En el habla del español de República Dominicano el indio es el ingenuo.

 

ZAFACÓN – SAFACÓN

“. . .se las tira al ZAFACÓN”.

Encabeza esta sección el nombre que recibe en República Dominicana el “recipiente para basura”. Diccionario del español dominicano (2013:713). Con la zeta /z/ es como se escribe en los textos de español cuidado. Con la ese /s/ es la forma en que los hablantes de español dominicano lo enuncian.

Es historia muy vieja que en muchos países de habla hispana no se establece diferencia alguna al  pronunciar palabras que lleven la zeta, la ese o la ce.

De acuerdo con el criterio de quien esto escribe debería escribirse con ese /s/ porque proviene del inglés safety can, y es “Recipiente hecho comúnmente de hoja de lata que se usa para echar provisionalmente la basura”. Así consta en el Vocabulario de Puerto Rico de D. Augusto Malaret (1955:292).

La costumbre impuso zafacón y así está en el Diccionario de americanismos (2010) y se usa en el este de los Estados Unidos, Panamá, Puerto Rico y República Dominicana. Algo parecido a esto sucede con la lechoza, que algunos se empeñan en escribirla con la zeta y la llaman lechosa, cuando debería usarse la palabra original, papaya, que es voz taína que procede de las Antillas según Gonzalo Fernández de Oviedo. Indigenismos (1977-II-1132).

 

MESÍAS – MECÍAS

“. . .buscando un presidente *MECÍAS. . .”

Ante errores de este tipo uno no sabe si llorar o reír. Es un descuido incalificable. No puede quedar impune una falta de esta envergadura, pues si al digitar se pulsa la tecla de la ese /s/, en lugar de alcanzar la tecla de la ce /c/, no puede perdonarse que no se reparara el error al leer el texto redactado, que es lo que debe hacerse. Con insistencia se repite, “antes de dar algún texto para su publicación hay que revisarlo”.

Mecías con una ce /c/ entre las dos vocales, la /e/  y la /i/ pertenece al verbo mecer. Escrito de ese modo es la segunda persona del singular del pretérito imperfecto, tú.

Mesías, siempre escrito con inicial mayúscula es el redentor prometido en la Biblia. En el cristianismo es Jesucristo que redimió a los hombres. Escrito con inicial minúscula es un sujeto real o imaginario en quien se deposita toda la confianza, con cuya llegada se solucionarán todos los problemas.

No hace falta añadir cosa alguna a lo expuesto, pues lo escrito más arriba explica por sí mismo el error que se encontró en la cita.

 

MAPEO – MAPEAR

“Hicimos un levantamiento del MAPEO delictivo. . .”

En el español que se califica de general existe el verbo mapear; por eso entró en el Diccionario de la lengua española que publica la Asociación de Academias. Sin embargo, ese no es el verbo mapear que los dominicanos conocen. En el examen que se hará más adelante se verán los dos verbos mapear con sus respectivos participios adjetivados.

El verbo mapear por necesidad no es el que tiene relación con los mapas. Puede ser también una representación gráfica de las partes de un todo. En el registro culto de Chile el verbo sí tiene estrecha relación con los mapas, pues es la confección de mapas. De la misma manera también se usa para significar “trasladar a un mapa sistemas o estructuras conceptuales”.

En medicina se ha oído que con algunas pruebas diagnósticas de uso en la actualidad, la ultrasonografía por ejemplo, los profesionales de ese campo pueden hacer mapeos del flujo sanguíneo en algunas partes del cuerpo humano.

En República Dominicana, Estados Unidos, Puerto Rico, Nicaragua y Honduras el verbo mapear es otra representación gráfica para el verbo mopear. El último verbo deriva de la palabra mapo que en el español de Estados Unidos y en Puerto Rico es, “Aparato compuesto por un mazo de cordones absorbentes y un mango largo para humedecer y limpiar los suelos”. Esta adaptación al español deriva a su vez del inglés mop.

En República Dominicana llaman de mapear la acción que en otros países denominan mopear. El mapo es sinónimo de suape, que también deriva del inglés, en el español de los hablantes de la variedad dominicana.

En algunos países dirían que es para limpiar los pisos porque los suelos solo se barren, no se mopean. En las zonas rurales pueden humedecer el suelo y luego barrerlo con una escoba.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Gusano, generalista, intríngulis, elefantiásico, acumulo, inventar

Por Roberto E. Guzmán

GUSANO

Esta palabra se incluye en estos comentarios para recordar que esta designa un objeto de uso de los viajeros. El motivo principal para que esta se incorpore a estos estudios es que en el habla coloquial se designa con el vocablo gusano un objeto que se utiliza para transportar ropa y otros efectos personales.

El gusano en cuestión generalmente es hecho de lona o de otro material flexible y resistente. Es muy útil para transportar efectos personales porque el material de que está fabricado expande y acepta gran cantidad de estos. Una de las ventajas de este gusano es que como es capaz de estirarse puede acomodar mucha ropa en su interior.

Ese gusano es de forma cilíndrica u oblonga, más largo que ancho y tiene por lo general un asa del mismo material que está adherida (cosida) a lo largo para facilitar su manejo. El asa y la forma del objeto son convenientes para que la persona que lo usa pueda pasarlo sobre un hombro y dejarlo descansar sobre su espalda. Es una suerte de saco más largo que estrecho.

Es un tipo de talego de viaje. Esa palabra, gusano, es muy apropiada para designar el objeto descrito más arriba porque este se asemeja a la forma de un gusano blando, alargado.

No ha podido encontrarse esta palabra, la utilizada aquí, inventariada en los diccionarios diferenciales de español americano. Se ha oído de boca de hablantes de español americano y, especialmente de hablantes de español dominicano; por lo tanto, hay que tomarla en cuenta para incluirla en los repertorios de esta variedad de español.

 

GENERALISTA

“. . .con televisiones que compiten por audiencias millonarias con las grandes GENERALISTAS en inglés. . .”

Con respecto del vocablo estudiado en este aparte, se verá el origen de este, el país donde se originó y el uso que lo difundió en el español hasta imponerlo en el español internacional. Además, se comprobará cómo en la especie de la cita se desliza para ampliar su cobertura semántica.

El adjetivo generalista entró en el Diccionario de la lengua española en la edición correspondiente al año 2001, con la misma redacción que posee en la actualidad, “Dicho de una persona: que en su profesión domina un amplio campo de conocimientos”. El ejemplo que ofrece es, “Médico generalista”. Señala en esa sección que puede usarse también como sustantivo.

Todavía permanece fresca en la memoria de quien esto escribe cuando los pacientes procedentes de México preguntaban si el médico que los trataba era un “generalista”. Sin ánimo de enmendarles la plana se les informaba que era un médico de cabecera, un médico de medicina general o, de familia.

En esa ocasión se pensaba ya que era posible que esa voz se generalizara más adelante como consecuencia de la gran cantidad de hablantes que se expresan por medio de la variedad mexicana de español.

La palabra ha tenido fortuna pues como ya se escribió fue integrada en el léxico oficial general en el Diccionario de la lengua española de 2001. La historia del adjetivo no termina ahí, pues en Argentina lo utilizan de un modo más general, “Que abarca y trata un conjunto de conocimientos generales acerca de distintas materias: Proponen una educación generalista. / La información de los periódicos debe ser generalista”. Diccionario integral del español de Argentina (2008:864).

La palabra generalista aparece en el Diccionario del español actual (1999-II-2320) en función de adjetivo en su primera acepción, “De carácter general”. Ese diccionario aporta ejemplos de uso en el ámbito educativo. En la industria de la televisión y desempeñando la labor de nombre también, está documentado en el campo de la medicina.

El Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003:521) define el término, “Que se dedica a productos o cuestiones muy variados, de uso o carácter general, o que alcanzan a una gran cantidad de personas”. Este diccionario incluye ejemplos de uso acerca de productos de hipermercados; de emisoras de radio y de un portal electrónico.

Lo que se ha trazado en grandes rasgos es la historia de la voz. Se piensa que aún tiene futuro promisorio en el ámbito de la lengua, pues es posible que más adelante en el tiempo las acepciones oficiales se amplíen.

 

INTRÍNGULIS

“. . .y conocedora de LAS INTRÍNGULIS. . .”

Esta voz que figura a modo de título se ha prestado a través del tiempo para más de un error. Por medio de estos comentarios esos se destacarán y se ofrecerán los remedios para evitarlos.

Antes de continuar es bueno que se recuerde que por su formación y significado la voz analizada aquí no es de uso cotidiano en las conversaciones; es más bien una voz de uso de las esferas de habla culta.

La voz del título entró en el diccionario académico en el año 1884. En la actualidad la Real Academia escribe que el origen de esta es incierto. Eso no es obstáculo para que existan teorías acerca de su formación. La más socorrida sostiene que procede del italiano intingoli, plural de intingolo que es “pócima, salsa”. Al final, la voz estudiada se contaminó con la palabra española intriga, de donde adquirió la grafía actual. (Diccionario etimológico de Corominas y Pascual).

Vale la pena que se recuerde que la voz estudiada equivale a “dificultad o complicación”, que presentan una cosa. O “intención solapada, razón oculta” que se suponen en alguna acción.

Uno de los errores que la voz crea es en cuanto a su género, no es femenina, sino que es vocablo masculino, de allí que sea el intríngulis. Algo que no debe olvidarse es que su plural que no varía la grafía, continúa siendo intríngulis.

 

ELEFANTIÁSICO

“La otra misión del ELEFANTIÁSICO aparato estatal. . .”

Los diccionarios de español solo registran para el vocablo del título que este se refiere a la enfermedad que se conoce con el nombre de elefantiasis. Puede actuar en tanto sustantivo para indicar que es una persona que padece esa enfermedad. Hasta aquí llega la tradición de la lengua reconocida por los lexicones.

Aparte de lo escrito más arriba el uso en algunas ocasiones utiliza este elefantiásico en funciones de adjetivo para destacar el gran tamaño o las grandes dimensiones de algo. Para llegar hasta allí lo que hace quien así se expresa es que con la voz estudiada se refiere al elefante, y sobre todo, al volumen del animal.

Quien así escribe, elefantiásico, olvida que hay otras palabras de buena cepa en el español internacional que sirven para denotar que algo es grande. Si desea mantenerse en el reino animal puede elegir al mastodonte y decir o escribir “mastodóntico”. Mastodonte por sí mismo indica “persona o cosa muy voluminosa”.

Es probable que el sentido de este elefantiásico trascienda en una conversación o en un texto si antes se ha preparado el entorno para que no quepa duda con respecto a lo que se desea comunicar.

 

ACUMULO

“. . .el leonelismo propala el ACUMULO. . .”

Un acumulo es un sustantivo dominicano con características propias. No se creó de la nada, sino que derivó de algunos rasgos  que el verbo acumular posee en el español internacional.

El verbo acumular en su vertiente legal denomina “unir unos procedimientos a otros para que sean resueltos por una sola sentencia o resolución”; así consta en el Diccionario de la lengua española (2014) de la Asociación de Academias.

Los argentinos también han extraído algo de este verbo y en el mismo diccionario mencionado consta que aunque poco usado, para ellos acumular es “imputar algún delito o culpa”.

El acumulo dominicano es una voz que tiene mayor capacidad para ofender, pues en el Diccionario de americanismos de la Asociación antes mencionada este es definido en el ámbito rural, donde nació, con el matiz equivalente de “calumnia”; es decir, es una imputación falsa y maliciosa. En el entorno antes mentado es también “ofensa, injuria”.

Puede comprobarse mediante las acepciones dominicanas ya vaciadas aquí que estas pertenecen más al dominio de la moral que al legal, judicial.

Como resultado del fenómeno de la urbanización que se ha producido en la República Dominicana, el término examinado tiene menos uso en la actualidad. Los avances en los medios modernos de comunicación han enseñado otras formas de insulto.

Como consecuencia de la atracción que ejerció el sustantivo aquí estudiado, el verbo acumular en el español dominicano terminó con el significado propio en el país de “calumniar a alguien”; así consta en el Diccionario del español dominicano (2013:13).

 

INVENTAR

“. . .la idea de que el Presidente pueda INVENTAR con una reforma constitucional. . .”

Este inventar con el significado que se expondrá más abajo pertenece al español de varios países hispanoamericanos. Esto es, no solo los hablantes de español dominicano lo utilizan de ese modo.

El significado particular de este verbo lo comparte el hablante de español de la  República Dominicana con México, Nicaragua, Paraguay, Venezuela. Así consta en el Diccionario de americanismos (2010).

Se usa el verbo inventar para significar, “Decir o hacer cosas descabelladas”. Hay que recordar que descabellado es, “contrario a la razón, al orden o a la prudencia”. Gran diccionario de la lengua española. Esto equivale a decir que inventar es decir o hacer cosas desatinadas, disparatadas, imprudentes, insensatas.

Se presume que los calvos no deben estar contentos con que el adjetivo descabellado sirva para expresar que alguien muestre poca inclinación por la serenidad, el buen juicio, que incurra en acciones absurdas.

Cortados por el mismo filo, en el español dominicano se emplea el adjetivo inventador/a que se aplica a la persona que con frecuencia obra “inventando”. Hace largo tiempo ya que por medio de estas reflexiones se trató este tema del adjetivo. Las personas inventadoras son aquellas que se exponen por sus actuaciones a situaciones de peligro, de riesgo.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Zapatear/zapatazo, gentrificación, astreinte

Por Roberto E. Guzmán

ZAPATEAR – ZAPATAZO

El verbo zapatear mantiene una acepción de uso en el español de los hablantes dominicanos que se relaciona con los significados del verbo zapatear de la manera en que este es conocido por la mayoría de los hablantes de español.

El verbo zapatear en las acepciones correspondientes a la marinería, la esgrima, la cacería y, las personas con los pies calzados, lleva o utiliza en esas definiciones el verbo golpear o el nombre golpe, ya sea esto de modo expreso o sobreentendido.

De allí es de donde los dominicanos han creado un zapatazo que se utiliza en un caso concreto. Este zapatazo dominicano se refiere a la sensación que experimenta un tomador de bebida alcohólica fuerte cuando la ingiere y esta llega y golpea el estómago. Del mismo modo en sentido figurado puede referirse también a la sensación que siente ese sujeto cuando los efectos del alcohol comienzan a afectar el cerebro.

De la forma en que se ha explicado la acepción de este zapatazo, en realidad no hay golpe, pero sí hay una sensación y un efecto que produce la bebida alcohólica en quien la bebe, de allí que la identifiquen con el golpe o ruido del zapatazo material reconocido en el español internacional.

Ah, vale aquí que se recuerde que este zapatazo no ha sido reconocido en los diccionarios de dominicanismos producidos hasta esta fecha. Se confía en que después de documentarlo del modo en que se ha hecho aquí este no pasará inadvertido en el futuro.

 

GENTRIFICACIÓN

“. . .que es la GENTRIFICACIÓN de la zona restaurada. . .”

La voz del título llama la atención porque las primeras letras así juntas –gentri– no evocan idea alguna en el español tradicional. Las tres primeras letras –gen– sí guardan relación con el latín precursor del español actual.

La voz del título procede del inglés, lengua en la que se utiliza sobre todo en asuntos relacionados con el urbanismo. Como es un fenómeno que ocurre en ciudades de casi todo el mundo es natural que a falta de una palabra patrimonial, las diferentes lenguas de los países donde se produce el fenómeno hayan recurrido a adoptar o adaptar la voz gentrification del inglés.

La nueva voz que ha incursionado en el español común ha adquirido tanta importancia que una institución asesorada por la Real Academia de la Lengua Española le ha dedicado un espacio importante a la voz estudiada.

Lo primero que hace esa institución es asegurar que gentrificación es un neologismo válido; esto así porque “es una adaptación adecuada al español del inglés gentrification”.

El Merriam-Webster´s Dictionary define este fenómeno con las siguientes palabras, que traducidas al español terminan de este modo, “proceso de renovación y reconstrucción que acompaña al influjo de personas pudientes y de clase media en un área en deterioro, que a menudo desplaza a los generalmente más pobres residentes anteriores”. (Traducción RG).

La palabra gentrification apareció en inglés en el año 1977, según el mencionado diccionario, formada sobre el inglés gentrify. Este verbo indica “aumento del valor de los bienes raíces en un barrio al convertir un área pobre en una de viviendas más caras”. El verbo se documentó en inglés en el año 1973.

El verbo en sí mismo deriva de gentry que es de larga data en inglés, 1303, que a su vez tiene relación con el viejo francés. Chambers Dictionary of Etymology (2015:428). En italiano han integrado la voz gentry a su uso como palabra extranjera para mencionar a la pequeña nobleza inglesa propietaria de tierras. Dizionario delle parole straniere (1999:112).

Elisenda Bernal, de la Universitat Pompeu Fabra en un estudio publicado en Martes Neológico asegura que el término gentrificación se debe a la socióloga británica Ruth Glass que así bautizó en 1964 al “proceso de transformación de un espacio urbano deteriorado o devaluado a partir de la reconstrucción o rehabilitación de edificios”. Esa investigadora acota que la entrada en español se documentó en el año 2004.

Cuando en español se admite un neologismo es para evitar tener que recurrir a una perífrasis. El mundo moderno está en constante mutación y esos cambios se reflejan en el léxico. El fenómeno a que se aludió con la voz analizada, si bien recibió su reconocimiento en inglés, lengua que lo denominó, es un proceso que se repite en otras sociedades y, que en consecuencia, necesita de un nombre. La palabra del título dejará de ser un neologismo cuando los hablantes no se sorprendan al oír o leer esa palabra.

De acuerdo con Fundéu BBVA, a la que se aludió antes aunque no se nombró, en español existen otros vocablos propuestos para denominar el procedimiento a que se contrae la gentrification, *elitización residencial es una de ellas, con el inconveniente de que “elitización” no es una palabra integrada todavía al repertorio reconocido de la lengua española, pero puede argüirse que también es un neologismo válido.

 

ASTREINTE

“. . .también se impuso un ASTREINTE de RD$ 5 mil pesos por cada día de retardo. . .”

La voz que aparece resaltada en la cita es probable que produzca muchas preguntas en las mentes de los lectores de español dominicano. En el texto reproducido puede deducirse el significado de esta gracias al entorno en que se encuentra.

La voz pertenece al ámbito jurídico dominicano que la tomó en préstamo hace largo tiempo del francés jurídico. Esta voz se repite en las aulas de derecho, en los tribunales y en los escritos de los abogados y entendidos en esta materia.

Parece que existe una relación o inclinación de afecto de parte de los juristas dominicanos con respecto de esta voz que no les permite renunciar al uso de ella. Se piensa que al contrario de lo que piensan muchas personas, en español existen palabras de buena solera que pueden desempeñar las funciones de este galicismo.

La astreinte es una condena pecuniaria pronunciada a título conminatorio, a razón de tanto por día o mes de retardo contra el deudor de una obligación de hacer o, en algunos casos, de una obligación de dar, para constreñirlos a cumplir. Petit Dictionnaire de Droit (1951:143) Obra publicada por la Editorial Dalloz. Hay que consignar que lo traducido es solo una parte de las explicaciones que trae ese diccionario; eso solo constituye el meollo de las características. (Traducción RG).

En el Petit Robert aparece la voz del francés definida, “Condena al pago de cierta suma de dinero por cada día de retardo en la ejecución de un acto ordenado por una jurisdicción civil”. (2007:164). (Traducción RG).

El galicismo deriva del verbo francés astreindre que puede traducirse por “constreñir, obligar”. De aquí puede que la astreinte , que es el participio pasado sustantivado desde el año 1875 con el significado de “condena pecuniaria que debe pagarse por un retardo”, sea una obligación.

No hay lugar a mostrar sorpresa que en el argot jurídico dominicano permanezcan muchas voces del francés si se tiene en cuenta que durante largos años los tribunales se rigieron por traducciones (no siempre felices) de códigos franceses.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Sabichoso, en tanto que, la génesis / el génesis

Por Roberto E. Guzmán

SABICHOSO

La voz del título de los siguientes párrafos se conoce en el habla de los dominicanos. Todas las personas que se han ocupado seriamente de la lexicografía dominicana han consignado esta voz en sus repertorios. El aspecto que se enfocará más abajo es el concerniente a las acepciones que se reconocen y la redacción de estas.

Con respecto a este punto no todos los repertorios de palabras dominicanas concuerdan. El autor de estas apuntaciones introducirá un matiz a lo escrito por varios de los tratadistas del tema, y, reconocerá quién introdujo un elemento esencial en la definición.

Desde el año 1930 en que se editó el Diccionario de criollismos de Ramón Brito acerca de las voces dominicanas, muchos tratadistas de la materia se han limitado a repetir lo que él escribió para sabichoso, “inteligente, habilidoso”.

  1. Emilio Rodríguez Demorizi en Del vocabulario dominicano (1983:229) solo consigna el equivalente que él reconoce para sabichoso, malicioso. Se está de acuerdo con añadir este adjetivo para sabichoso, pues el sabichoso dominicano no es solamente inteligente y habilidoso.

El sabichoso dominicano usa su inteligencia con malicia para actuar astutamente, ocultando la verdadera intención de sus palabras y comportamiento. No se trata solo de habilidad, sino de la intención de engaño.

Se está de acuerdo con lo que vierte el autor del Real diccionario dominicano (2017:310) en que el vocablo sabichoso se aplica a los niños, para reconocer en ellos el grado de inteligencia. Lo que faltó que se añadiera es que ese niño no es solamente inteligente, sino que tiene también la viveza mental para hacer travesuras ingeniosas que por su naturaleza merecen  reprensión y sin embargo se toleran sin castigo.

 

EN TANTO QUE

“. . .EN TANTO QUE identidad cultural”.

Por uno de esos fenómenos de las lenguas, el autor de estas apostillas acerca de la lengua común ha usado esta frase en más de una ocasión. En una ocasión la encontró en un artículo de otra persona y, en ese caso, le llamó la atención.

Fue en ese momento cuando comenzó a preguntarse acerca de la oportunidad del empleo de la frase y en cuáles casos es legítima su utilización. Las respuestas a esas preguntas son el objeto de esta sección. Además al final se señalarán algunas locuciones muy dominicanas en las que figura la palabra tanto.

Tanto puede desempeñar las funciones de adjetivo comparativo, demostrativo; puede actuar como pronombre comparativo, demostrativo; puede ejercer las funciones de adverbio comparativo, demostrativo, y por último, hacer de conjunción.

“En tanto” es una locución adverbial que se usa en lugar de “entretanto”. “Con tanto que” es una locución conjuntiva que equivale a “con tal de que”. “Tanto que” es una locución adverbial que se usa para expresar “así que”. Estas informaciones constan en la “herramienta” informática que ofrece la Real Academia en su Diccionario avanzado.

El Diccionario fraseológico documentado del español actual (2004:951) para “en tanto (que)” escribe que es una locución conjuntiva que significa “mientras” en su primera acepción. Más adelante en la segunda acepción equivale a: “en el aspecto en que”. En la tercera acepción para la locución consigna ese diccionario el valor de,  “en cuanto, o en calidad de”.

El autor de estos comentarios entiende que la locución objeto de estudio de esta sección puede interpretarse por “en su condición de”; “en función de” en algunos casos. Quien esto escribe usa la locución para evitar tener que repetir la palabra “como”.

Las locuciones adverbiales del español dominicano son, “al tanto” para “en conocimiento de”. “Ni tanto” que expresa “no tanto de lo que se espera”. “Nunca tanto” para indicar “ni tanto”. En función de locución adjetiva, “¿qué tanto?” sirve para decir “¿cuánto?”. Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:473).

En francés tienen locuciones parecidas a las del español tant que, que seguida de un verbo da a entender “en la medida en que”. Esa locución del francés, seguida de un nombre manifiesta “considerado como”. Esas dos son las que más se asemejan a lo tratado aquí. Le nouveau Petit Robert (2007:2504). Ejemplo del último es: “. . .devient concevable en tant que composant. . .” Ejemplo tomado de Logos semantikos Vol. III Sémantique (1981:316).

 

LA GÉNESIS – EL GÉNESIS

“. . .basta recordar la convención. . . infinita y con un pacto en *EL GÉNESIS”.

Aquí hay una palabra que puede admitir dos géneros diferentes. La característica del vocablo génesis es que al cambiar de género cambia de significado. Otra particularidad de esta voz es que tanto en singular como en plural se escribe con la misma escritura (representación gráfica), con la ese /s/ al final.

La génesis, sin inicial mayúscula, es el origen o principio de algo. Las autoridades encargadas de asegurar la unidad de la lengua española explican que es la “serie encadenada de hechos y de causas que conducen a un resultado”. En conclusión, las dos acepciones conducen al mismo fin. Una tomada por el inicio y la otra por la consecuencia. Es la creación o formación de una cosa.

Cuando la palabra génesis es femenina, se refiere al origen creación o formación de algo, de una cosa. Así mismo puede aludir a la, “Fase de formación o conjunto de hechos que forman el principio de algo”. Diccionario de uso del español 2007-I-1449). Puede aducirse que esta génesis es sinónima de “elaboración, formación, gestación”.

El Génesis, masculino y con mayúscula, Génesis, es el primer libro de la Torá o Pentateuco; por lo tanto, es el primer libro del Antiguo Testamento de la Biblia cristiana. Si el vocablo génesis es masculino, se refiere “al título del primer libro del Antiguo Testamento”. Diccionario panhispánico de dudas (2005:313). El mencionado libro de la Biblia refiere la Creación.

La palabra génesis llega al español proveniente del latín, que a su vez deriva del griego. En esas lenguas significaba “nacimiento, creación, origen”. Además de lo ya explicado –génesis es un elemento compositivo que sirve para significar “origen, principio, proceso de formación”.

En portugués brasileño acontece lo mismo que en español; con el cambio de género de la palabra esta cambia de significación.

Hay que tener en cuenta el género de la palabra cuando se redacta o habla; la mayúscula inicial del vocablo masculino, y, que el plural de cualquiera de ellas no varía, pues en singular y en plural lleva la ese /s/ final.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Chupón, ideologema, correr, cuadraje

Por Roberto E. Guzmán

CHUPÓN

En el título de este aparte figura una palabra con muchas acepciones. Algunas de ellas son de conocimiento general y otras pertenecen al dominio del español de países de la América Hispana. Aquí se mencionará la mayoría de las acepciones, pero se destacarán las que pertenecen al español dominicano, sobre todo las que no han sido registradas en los diccionarios diferenciales de esa variedad de español.

En el español general el chupón es la persona que saca dinero u otro beneficio con astucia y engaño. Así mismo, es el émbolo en las bombas de desagüe.

Es fácil entender que chupón tenga relación con el verbo chupar. El verbo y el sustantivo tienen muchas acepciones. Algunas de ellas propias de algunos países, sobre todo en el registro coloquial. No es posible en este reducido espacio repasarlas todas.

El chupón puede ser en América, el “bobo” de los dominicanos que es de material suave y forma de pezón que se da a los niños para que se entretengan succionándolo. Es además, la succión apasionada que se da en el cuello, así como la marca que esta deja de preferencia en el cuello de la persona objeto de esta. Es la chupada que se da a un cigarro. Con respecto de la naranja es el bagazo que resulta después que se corta horizontalmente y se chupa.

El chupón que no se ha incluido en los diccionarios es el que se usa para adherirlo a piezas lisas cuando se produce el vacío porque este es fabricado de material elástico. Se conoció este chupón en los talleres de mecánica automotor usado para pulir a mano los pistones sobre las válvulas de los motores. Se usa también para mover cristales y espejos cuando hay que colocarlos en espacios reducidos.

Llamaban chupón también a la ventosa en forma de vaso o campana (copa) que se aplicaba sobre la piel de las personas con fines terapéuticos.

 

IDEOLOGEMA

“. . .los grandes IDEOLOGEMAS. . .”

La primera reacción de un lector que no comprende la voz del título es tratar de penetrar su significado descomponiendo la voz en sus partes. Puede pensar el incauto que se trata de una joya de ideología, en el sentido de una ideología de gran valía. Proceder de este modo no conduce a puerto seguro.

Como resultado de las búsquedas que se emprendieron para dar con el significado de la voz, esta parece que es de reciente formación. Es de utilización en literatura, es decir, es una voz culta  que transmite una noción.

Los ideologemas constituyen los principios responsables de la cohesión y la coherencia del discurso social y cultural; eso garantiza al mismo tiempo la comprensión de la propia ideología del discurso. Se considera el ideologema como la fuerza motriz que revela las implicaciones sociales e históricas del texto.

Por medio de esta explicación puede llegarse a la conclusión de que esta voz del título tiene relación con otra más conocida que es ideología. Hay quien sostiene que el ideologema es la representación que se percibe en la obra literaria de la ideología de un sujeto.

Con ayuda de lo vertido más arriba puede el lector hacerse una idea de lo que puede entenderse por esa nueva voz que pertenece al ámbito de la literatura. Con lo escrito precedentemente  no se agota el tema, pues podría escribirse un ensayo acerca del asunto.

 

CORRER

“. . .ya CORREN como candidatos. . .”

Al leer esta cita puede el lector pensar que se trata de unos individuos cobardes que corren con la celeridad de un candidato, de allí que se utilice el adverbio “como” en su redacción. La realidad es que lo que “anda” peor en la frase es el uso del verbo “correr” para lo que hacen las personas que no se desplazan muy de prisa.

La combinación “correr como candidato” es una copia del inglés. En esa lengua es bueno y válido que digan y escriban que alguien run for office, run for a political position, etc. En esos ejemplos el verbo que se usa es el verbo to run que traducido por su primera acepción al español es “correr”.

Lo que no saben esos incautos es que el verbo del inglés también sirve para expresar “participar en una competencia electoral”. Así consta en el Merriam-Webster Dictionary. Esta competición es la que se desarrolla en pos de ocupar una función que se consigue por medio de votos.

El español cuenta con diferentes palabras para expresar de modo derecho lo que trató de comunicar el redactor de la frase copiada, “. . .ya se presentan de candidatos” “. . .ya postulan de candidatos. . .” “. . .ya candidatean como candidatos. . .”

 

CUADRAJE

“. . .un CUADRAJE de conflictos sociales y humanos. . .”

Leer la sección de opinión de un periódico es una experiencia interesante. En ella pueden hallarse muchas voces que no son de uso cotidiano. Algunas son peregrinas invenciones; pero otras resultan muy interesantes porque obedecen a razonamientos de los articulistas y columnistas.

Este cuadraje ofrece la oportunidad de examinar varias voces del español americano de la misma raíz. Además, se emitirá una hipótesis con respecto del significado de la voz del título.

Por alguna razón que no tiene explicación consecutiva, el verbo cuadrar(se) posee en el español de América muchas acepciones diferentes que se manifiestan en los diferentes países. Esas significaciones pueden consultarse en el Diccionario de americanismos (2010).

Porque son muchas las acepciones del verbo cuadrar(se) no pueden tratarse todas en este aparte; solo se mencionarán las que interesan de modo directo para despejar el sentido de este “cuadraje”. En su totalidad el verbo aludido tiene diecisiete acepciones en el diccionario oficial de la lengua española. En sus funciones de verbo pronominal posee cinco acepciones.

El cuadraje que se encuentra en la frase transcrita no se encuentra en ninguno de los diccionarios consultados. No queda más opción que aventurarse a lanzar hipótesis acerca de su sentido en el contexto.

Se piensa que cuadraje equivale a “presentación” cuando esta palabra se utiliza para señalar que algunas cosas se producen. Puede equiparase a “producirse” en los casos en que corresponde a la ocurrencia de circunstancias. Puede aducirse que puede reemplazarse por “aparición” cuando esta es sinónima de “producción” cuando se concitan hechos. Es posible que se refiera a una “combinación” de hechos, situaciones y circunstancias. Puede llegar a sostenerse que es una “coincidencia” de acciones que se conjugan en una ocasión; o que es la “concurrencia” de varias cosas en un momento dado.

Se hace necesario advertir que las equivalencias o sinonimias que se han propuesto para este cuadraje no son el resultado de la aplicación de las acepciones de cuadrar, a menos que no se tome ese verbo como acción de suceso fortuito. Antes de cerrar esta sección es interesante que se examine la terminación del nombre en cuestión, –aje.

La Real Academia expresa que el sufijo –aje procede del francés –age. En esa lengua este afijo es productivo en los tiempos modernos como sufijo de derivación a partir de verbos, La créativité lexicale (1975:168).

En el caso específico de la palabra en estudio hay que convenir en que este sufijo tiene su función para conferirle al derivado la interpretación de “conjunto”; así acaba la cita que encabeza esta sección con el valor de “conjunto de conflictos sociales y humanos”.

Los dominicanos emplean una locución con ayuda del verbo cuadrar; dicen, “no me cuadra”, para referirse a alguna situación, propuesta o circunstancia que no es beneficiosa, conveniente, oportuna, provechosa o ventajosa. Con esa locución se refieren a algo que no es apropiado.

Como es una rareza, se menciona aquí que en el Diccionario de americanismos (2010:697), en el apartado para cuadrar(se) aparece lo que se transcribe; “intr. prnl. RD, Ve. En el dominó, colocar en los extremos la misma piedra para cerrar el juego”. Al autor de estos comentarios le parece que hubo un error tipográfico y se escribió piedra en lugar de pieza. La negrilla es del autor de estos comentarios.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Cachucha, departamentalización, a quemarropa/a quema ropa

Por Roberto E. Guzmán

CACHUCHA

La voz cachucha no tiene secretos para un hablante de español dominicano. Todo buen dominicano sabe que una cachucha es, “Gorra de tela con visera”; Diccionario del español dominicano (2013:124-5). Además de eso gorra es un tipo de ají. Para los españoles de la península la cachucha es un tipo de baile.

El Diccionario de la lengua española escribe que gorra es, “Prenda para cubrir la cabeza, especialmente la de tela, piel o punto con visera”.

El autor de estos comentarios entiende, de acuerdo con las Academias de la Lengua, que si es gorra, tiene visera. La prenda para cubrir la cabeza que no tiene visera es el gorro. Quizás la cachucha es un gorro con visera, o simplemente, una gorra.

Si se ha traído la voz cachucha a estos comentarios no se hace solo para argüir acerca de las definiciones de esta, sino para recordar por este medio otra significación de esa voz. En el español dominicano cachucha corresponde exactamente a lo que el recién mencionado diccionario entiende que es una visera en el español corriente.

Es una cachucha la visera, el parasol que se instala en el exterior de un vehículo para evitar que el sol deslumbre a los ocupantes de ese vehículo, sobre todo al conductor. Esa cachucha iba y va instalada inmediatamente sobre el parabrisas, en la parte delantera de la cabina de las camionetas y camiones. Era además un adorno añadido a la vistosidad del vehículo. Algunos automóviles también las llevaban. En la actualidad muchos camiones llevan este aditamento, pues el parabrisas de estas modernas maquinarias es alto y ancho.

Esta cachucha ha permanecido en el cajón de las palabras, pues los diccionarios de español diferencial dominicano no la han rescatado para inventariarla y definirla.

 

DEPARTAMENTALIZACIÓN

“. . .especialización en el trabajo, DEPARTAMENTALIZACIÓN. . .”

Esta palabra es verdaderamente larga. Por esa característica goza del favor de personas cultas. Es tan larga que se hace difícil enunciarla en el habla, y, esto la hace desaparecer de las conversaciones.

No cabe duda alguna de que esta larga palabra tiene relación con los departamentos que son ramas de la administración pública, de empresas privadas de grandes dimensiones o, de las universidades que son las que con mayor frecuencia cuentan con este tipo de división administrativa en República Dominicana.

La departamentalización es una palabra que no está incluida en el Diccionario de la lengua española publicado por la Asociación de Academias.

A pesar de que las instancias oficiales todavía no han reconocido carta de naturaleza en el seno de la lengua a la luenga palabra, esta aparece en algunos diccionarios de uso y en el Diccionario de americanismos de la misma Asociación que elabora y publica el lexicón oficial antes mentado. Esto presagia que en un futuro no muy lejano entrará en el redil reservado a vocablos reconocidos por las autoridades encargadas de asegurar la unidad del español.

El recién mencionado diccionario asienta que la palabra se usa en Honduras, Costa Rica y Chile para, “Proceso de organizar académicamente una Facultad o centro educativo por departamentos según los campos del saber”. Es también el “Proceso de organizar administrativamente algo en cada uno de los departamentos del país”.

Está reconocida la palabra en cuestión en el Diccionario de uso del español (2007-I-933), con la acepción siguiente, “Acción de departamentalizar”. Esto implica también el reconocimiento del verbo. El verbo sirve para expresar, “Organizar en departamentos”.

El Diccionario del español actual (1999-I-1450) asienta también la voz del título y escribe, “Organización por departamentos”. Hay que mencionar sin demora, que el último diccionario no registra el verbo departamentalizar. El departamento que se mienta aquí corresponde a un “ramo de la administración” o a una “sección o parte diferenciada [de un todo, especialmente de una organización]”.

Si se observa la formación de la nueva palabra, puede presumirse que se formó tomando como base el adjetivo departamental. A esa base le añadieron el sufijo –iza, y, luego una terminación de sustantivo –ción.

Lo que se ha descrito en el párrafo inmediatamente anterior a este es una presunción que se desvirtúa tan pronto se descubre que en inglés existe una voz semejante a la que se comenta aquí, departmentalization; el verbo que le sirve de base al sustantivo en esa lengua sirve para expresar “dividir en departamentos”. (Merriam-Webster Dictionary).

En francés se introdujo este uso de la palabra département, pero a regañadientes y con protestas, el Dictionnaire des Mots Contemporains (1987:156) así lo consigna y lo define como “Servicio o subdivisión de un servicio en una administración, una empresa, etc.” Ese diccionario lo califica de “anglicismo vergonzoso”. En Francia desde hace largo tiempo existe un Département que es una división administrativa del territorio francés bajo la autoridad de un Prefecto.

Hay unos departamentos que se han olvidado, son los que corresponden a las “tiendas por departamentos” que es una denominación que provino del inglés y penetró en español y en francés, así como en otras lenguas.

Es muy posible que la voz del título se haya colado en el español por medio del vocabulario de los expertos que trabajan en administración de empresas y negocios y, que se ocupan de organizar el trabajo de esas organizaciones.

 

A QUEMARROPA – A QUEMA ROPA

“. . .y lo asesinaron A QUEMA ROPA. . .”

Con relativa frecuencia se encuentran casos parecidos al que sirve de tema a esta sección. Aquí se comprueba que quien redactó hizo lo que se ha criticado en otras ocasiones; es decir, alguien toma una locución y le cambia el orden, la secuencia. Al hacer esto no se tiene en cuenta que una locución es un grupo de palabras que constituye un significado único para una determinada función.

“A quemarropa” es una locución que puede considerarse adverbial o adjetiva, según el contexto en que se use. Una locución de acuerdo con la definición que de ella hizo D. Julio Casares es una “combinación estable de dos o más términos, que funcionan como elemento oracional y cuyo sentido unitario, familiar a la comunidad lingüística, no se justifica, sin más, como una suma del significado normal de los componentes”. Diccionario de términos filológicos (1962:268).

Las locuciones adverbiales son las equivalentes a un adverbio; esto es, con función de adverbio; las adjetivas son las equivalentes a un adjetivo.

En cuanto a los disparos “a quemarropa” equivale a “desde muy cerca”. Entre esta locución adverbial y la realidad existe una relación directa y fácil de encontrar. Cuando se realiza un disparo desde muy cerca, el objetivo muestra señales de quemadura como resultado de la explosión que se produce para efectuar el disparo en cuestión. Se impuso la ropa como objeto de la quemadura por transmisión reiterativa. En algunos diccionarios puede leerse que este uso de “a quemarropa” como locución adverbial pertenece solo al verbo disparar.

Es locución adjetiva en el caso en que se usa inmediatamente después del sustantivo masculino “disparo”. Así, por ejemplo, “Recibió un disparo a quemarropa que le causó la muerte”.

La locución objeto de estudio ha adquirido tal fuerza que migró su sentido más allá de su primer objeto, y así puede encontrarse desempeñando la función de locución adverbial, cuando se refiere a la forma de actuar. En estos casos se entiende que la locución actúa para comunicar “de forma brusca y sin rodeos”, esto es “de modo demasiado directo”. Generalmente tiene que ver con la manera de decir algo, “sin preparación”, equivalente a “por sorpresa”. Podría decirse que es sinónima de “de sopetón”, que expresa “de improviso, sin avisar, inesperado”.

Para zanjar este asunto de una vez por todas se transcribe lo que se halla en el Diccionario panhispánico de dudas, “Hoy solo está vigente la grafía en dos palabras, por lo que no debe escribirse *a quema ropa”. (2005:549). (Las negritas son mías, RG).

© 2018, Roberto E. Guzmán