Pararrayos, hindú/indio, zafacón/zafacón, mesías/mecías, mapeo/mapear

Por Roberto E. Guzmán

PARARRAYOS

El pararrayos más conocido es el dispositivo compuesto de una o más varillas de hierro, conectados a tierra o agua que sirve para atraer las descargas eléctricas de las nubes y generalmente se coloca encima de puntos altos en edificios o buques para protegerlos de daños.

El pararrayos dominicano es una persona que atrae las descargas de la crítica, la maledicencia y, es la persona a quien se hace responsable de los errores y malas actuaciones de otros.

Este personaje es muy útil en política porque desplaza la culpabilidad de las cabezas de los gobiernos hacia esos personajes. Resulta como en el adagio dominicano “al dedo malo todo se le pega”.

Este pararrayos hace las funciones de “chivo expiatorio” para que su jefe no cargue con las responsabilidades de sus propios desaciertos. Este chivo aparece en el Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:115): “Ser la persona a quien se le achaca la culpa”.

En fin, el pararrayos es quien carga con las culpas ajenas y paga las consecuencias, por lo menos en la opinión pública. Para que desempeñe esas funciones a este funcionario se le paga muy bien en el tren administrativo (en un compartimiento de lujo).

Este pararrayos se documenta aquí porque no se ha encontrado huella de su existencia en los lexicones dedicados a la variante dominicana del español.

 

HINDÚ – INDIO

“. . .aires japoneses, instrumentos *INDÚES y. . .”

El hindú es el “natural del Indostán, región de Asia”, así lo consigna el Diccionario de la lengua española (2014). El diccionario del inglés americano, Merriam-Webster Dictionary para el Indostán utiliza la palabra India; otros diccionarios de lengua española prefieren usar también la palabra “India” para el país de la región del sur de Asia. Con el adjetivo hindú puede uno referirse también  a la persona que practica la religión hinduista o hinduismo. El plural de hindú es hindúes.

El indio es el natural de la India. El adjetivo y sustantivo indio sirve para mencionar a los pueblos o razas indígenas de América, a los pobladores autóctonos de América. Esto de los indios de América se debe al error de Cristóbal Colón que luego fue continuado por la denominación de Indias Occidentales a algunos territorios de América.

El plural de hindú es hindúes; el de indio es indios. Con respecto a los instrumentos a que se refiere la frase transcrita se queda el lector con el deseo de saber si es a lo nativo de América, o lo conocido con el nombre de la India.

El indio americano ha sido desconsiderado en las variantes de algunos países hispanoamericanos, en cinco de esos países es sinónimo de inculto. En el habla del español de República Dominicano el indio es el ingenuo.

 

ZAFACÓN – SAFACÓN

“. . .se las tira al ZAFACÓN”.

Encabeza esta sección el nombre que recibe en República Dominicana el “recipiente para basura”. Diccionario del español dominicano (2013:713). Con la zeta /z/ es como se escribe en los textos de español cuidado. Con la ese /s/ es la forma en que los hablantes de español dominicano lo enuncian.

Es historia muy vieja que en muchos países de habla hispana no se establece diferencia alguna al  pronunciar palabras que lleven la zeta, la ese o la ce.

De acuerdo con el criterio de quien esto escribe debería escribirse con ese /s/ porque proviene del inglés safety can, y es “Recipiente hecho comúnmente de hoja de lata que se usa para echar provisionalmente la basura”. Así consta en el Vocabulario de Puerto Rico de D. Augusto Malaret (1955:292).

La costumbre impuso zafacón y así está en el Diccionario de americanismos (2010) y se usa en el este de los Estados Unidos, Panamá, Puerto Rico y República Dominicana. Algo parecido a esto sucede con la lechoza, que algunos se empeñan en escribirla con la zeta y la llaman lechosa, cuando debería usarse la palabra original, papaya, que es voz taína que procede de las Antillas según Gonzalo Fernández de Oviedo. Indigenismos (1977-II-1132).

 

MESÍAS – MECÍAS

“. . .buscando un presidente *MECÍAS. . .”

Ante errores de este tipo uno no sabe si llorar o reír. Es un descuido incalificable. No puede quedar impune una falta de esta envergadura, pues si al digitar se pulsa la tecla de la ese /s/, en lugar de alcanzar la tecla de la ce /c/, no puede perdonarse que no se reparara el error al leer el texto redactado, que es lo que debe hacerse. Con insistencia se repite, “antes de dar algún texto para su publicación hay que revisarlo”.

Mecías con una ce /c/ entre las dos vocales, la /e/  y la /i/ pertenece al verbo mecer. Escrito de ese modo es la segunda persona del singular del pretérito imperfecto, tú.

Mesías, siempre escrito con inicial mayúscula es el redentor prometido en la Biblia. En el cristianismo es Jesucristo que redimió a los hombres. Escrito con inicial minúscula es un sujeto real o imaginario en quien se deposita toda la confianza, con cuya llegada se solucionarán todos los problemas.

No hace falta añadir cosa alguna a lo expuesto, pues lo escrito más arriba explica por sí mismo el error que se encontró en la cita.

 

MAPEO – MAPEAR

“Hicimos un levantamiento del MAPEO delictivo. . .”

En el español que se califica de general existe el verbo mapear; por eso entró en el Diccionario de la lengua española que publica la Asociación de Academias. Sin embargo, ese no es el verbo mapear que los dominicanos conocen. En el examen que se hará más adelante se verán los dos verbos mapear con sus respectivos participios adjetivados.

El verbo mapear por necesidad no es el que tiene relación con los mapas. Puede ser también una representación gráfica de las partes de un todo. En el registro culto de Chile el verbo sí tiene estrecha relación con los mapas, pues es la confección de mapas. De la misma manera también se usa para significar “trasladar a un mapa sistemas o estructuras conceptuales”.

En medicina se ha oído que con algunas pruebas diagnósticas de uso en la actualidad, la ultrasonografía por ejemplo, los profesionales de ese campo pueden hacer mapeos del flujo sanguíneo en algunas partes del cuerpo humano.

En República Dominicana, Estados Unidos, Puerto Rico, Nicaragua y Honduras el verbo mapear es otra representación gráfica para el verbo mopear. El último verbo deriva de la palabra mapo que en el español de Estados Unidos y en Puerto Rico es, “Aparato compuesto por un mazo de cordones absorbentes y un mango largo para humedecer y limpiar los suelos”. Esta adaptación al español deriva a su vez del inglés mop.

En República Dominicana llaman de mapear la acción que en otros países denominan mopear. El mapo es sinónimo de suape, que también deriva del inglés, en el español de los hablantes de la variedad dominicana.

En algunos países dirían que es para limpiar los pisos porque los suelos solo se barren, no se mopean. En las zonas rurales pueden humedecer el suelo y luego barrerlo con una escoba.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Gusano, generalista, intríngulis, elefantiásico, acumulo, inventar

Por Roberto E. Guzmán

GUSANO

Esta palabra se incluye en estos comentarios para recordar que esta designa un objeto de uso de los viajeros. El motivo principal para que esta se incorpore a estos estudios es que en el habla coloquial se designa con el vocablo gusano un objeto que se utiliza para transportar ropa y otros efectos personales.

El gusano en cuestión generalmente es hecho de lona o de otro material flexible y resistente. Es muy útil para transportar efectos personales porque el material de que está fabricado expande y acepta gran cantidad de estos. Una de las ventajas de este gusano es que como es capaz de estirarse puede acomodar mucha ropa en su interior.

Ese gusano es de forma cilíndrica u oblonga, más largo que ancho y tiene por lo general un asa del mismo material que está adherida (cosida) a lo largo para facilitar su manejo. El asa y la forma del objeto son convenientes para que la persona que lo usa pueda pasarlo sobre un hombro y dejarlo descansar sobre su espalda. Es una suerte de saco más largo que estrecho.

Es un tipo de talego de viaje. Esa palabra, gusano, es muy apropiada para designar el objeto descrito más arriba porque este se asemeja a la forma de un gusano blando, alargado.

No ha podido encontrarse esta palabra, la utilizada aquí, inventariada en los diccionarios diferenciales de español americano. Se ha oído de boca de hablantes de español americano y, especialmente de hablantes de español dominicano; por lo tanto, hay que tomarla en cuenta para incluirla en los repertorios de esta variedad de español.

 

GENERALISTA

“. . .con televisiones que compiten por audiencias millonarias con las grandes GENERALISTAS en inglés. . .”

Con respecto del vocablo estudiado en este aparte, se verá el origen de este, el país donde se originó y el uso que lo difundió en el español hasta imponerlo en el español internacional. Además, se comprobará cómo en la especie de la cita se desliza para ampliar su cobertura semántica.

El adjetivo generalista entró en el Diccionario de la lengua española en la edición correspondiente al año 2001, con la misma redacción que posee en la actualidad, “Dicho de una persona: que en su profesión domina un amplio campo de conocimientos”. El ejemplo que ofrece es, “Médico generalista”. Señala en esa sección que puede usarse también como sustantivo.

Todavía permanece fresca en la memoria de quien esto escribe cuando los pacientes procedentes de México preguntaban si el médico que los trataba era un “generalista”. Sin ánimo de enmendarles la plana se les informaba que era un médico de cabecera, un médico de medicina general o, de familia.

En esa ocasión se pensaba ya que era posible que esa voz se generalizara más adelante como consecuencia de la gran cantidad de hablantes que se expresan por medio de la variedad mexicana de español.

La palabra ha tenido fortuna pues como ya se escribió fue integrada en el léxico oficial general en el Diccionario de la lengua española de 2001. La historia del adjetivo no termina ahí, pues en Argentina lo utilizan de un modo más general, “Que abarca y trata un conjunto de conocimientos generales acerca de distintas materias: Proponen una educación generalista. / La información de los periódicos debe ser generalista”. Diccionario integral del español de Argentina (2008:864).

La palabra generalista aparece en el Diccionario del español actual (1999-II-2320) en función de adjetivo en su primera acepción, “De carácter general”. Ese diccionario aporta ejemplos de uso en el ámbito educativo. En la industria de la televisión y desempeñando la labor de nombre también, está documentado en el campo de la medicina.

El Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003:521) define el término, “Que se dedica a productos o cuestiones muy variados, de uso o carácter general, o que alcanzan a una gran cantidad de personas”. Este diccionario incluye ejemplos de uso acerca de productos de hipermercados; de emisoras de radio y de un portal electrónico.

Lo que se ha trazado en grandes rasgos es la historia de la voz. Se piensa que aún tiene futuro promisorio en el ámbito de la lengua, pues es posible que más adelante en el tiempo las acepciones oficiales se amplíen.

 

INTRÍNGULIS

“. . .y conocedora de LAS INTRÍNGULIS. . .”

Esta voz que figura a modo de título se ha prestado a través del tiempo para más de un error. Por medio de estos comentarios esos se destacarán y se ofrecerán los remedios para evitarlos.

Antes de continuar es bueno que se recuerde que por su formación y significado la voz analizada aquí no es de uso cotidiano en las conversaciones; es más bien una voz de uso de las esferas de habla culta.

La voz del título entró en el diccionario académico en el año 1884. En la actualidad la Real Academia escribe que el origen de esta es incierto. Eso no es obstáculo para que existan teorías acerca de su formación. La más socorrida sostiene que procede del italiano intingoli, plural de intingolo que es “pócima, salsa”. Al final, la voz estudiada se contaminó con la palabra española intriga, de donde adquirió la grafía actual. (Diccionario etimológico de Corominas y Pascual).

Vale la pena que se recuerde que la voz estudiada equivale a “dificultad o complicación”, que presentan una cosa. O “intención solapada, razón oculta” que se suponen en alguna acción.

Uno de los errores que la voz crea es en cuanto a su género, no es femenina, sino que es vocablo masculino, de allí que sea el intríngulis. Algo que no debe olvidarse es que su plural que no varía la grafía, continúa siendo intríngulis.

 

ELEFANTIÁSICO

“La otra misión del ELEFANTIÁSICO aparato estatal. . .”

Los diccionarios de español solo registran para el vocablo del título que este se refiere a la enfermedad que se conoce con el nombre de elefantiasis. Puede actuar en tanto sustantivo para indicar que es una persona que padece esa enfermedad. Hasta aquí llega la tradición de la lengua reconocida por los lexicones.

Aparte de lo escrito más arriba el uso en algunas ocasiones utiliza este elefantiásico en funciones de adjetivo para destacar el gran tamaño o las grandes dimensiones de algo. Para llegar hasta allí lo que hace quien así se expresa es que con la voz estudiada se refiere al elefante, y sobre todo, al volumen del animal.

Quien así escribe, elefantiásico, olvida que hay otras palabras de buena cepa en el español internacional que sirven para denotar que algo es grande. Si desea mantenerse en el reino animal puede elegir al mastodonte y decir o escribir “mastodóntico”. Mastodonte por sí mismo indica “persona o cosa muy voluminosa”.

Es probable que el sentido de este elefantiásico trascienda en una conversación o en un texto si antes se ha preparado el entorno para que no quepa duda con respecto a lo que se desea comunicar.

 

ACUMULO

“. . .el leonelismo propala el ACUMULO. . .”

Un acumulo es un sustantivo dominicano con características propias. No se creó de la nada, sino que derivó de algunos rasgos  que el verbo acumular posee en el español internacional.

El verbo acumular en su vertiente legal denomina “unir unos procedimientos a otros para que sean resueltos por una sola sentencia o resolución”; así consta en el Diccionario de la lengua española (2014) de la Asociación de Academias.

Los argentinos también han extraído algo de este verbo y en el mismo diccionario mencionado consta que aunque poco usado, para ellos acumular es “imputar algún delito o culpa”.

El acumulo dominicano es una voz que tiene mayor capacidad para ofender, pues en el Diccionario de americanismos de la Asociación antes mencionada este es definido en el ámbito rural, donde nació, con el matiz equivalente de “calumnia”; es decir, es una imputación falsa y maliciosa. En el entorno antes mentado es también “ofensa, injuria”.

Puede comprobarse mediante las acepciones dominicanas ya vaciadas aquí que estas pertenecen más al dominio de la moral que al legal, judicial.

Como resultado del fenómeno de la urbanización que se ha producido en la República Dominicana, el término examinado tiene menos uso en la actualidad. Los avances en los medios modernos de comunicación han enseñado otras formas de insulto.

Como consecuencia de la atracción que ejerció el sustantivo aquí estudiado, el verbo acumular en el español dominicano terminó con el significado propio en el país de “calumniar a alguien”; así consta en el Diccionario del español dominicano (2013:13).

 

INVENTAR

“. . .la idea de que el Presidente pueda INVENTAR con una reforma constitucional. . .”

Este inventar con el significado que se expondrá más abajo pertenece al español de varios países hispanoamericanos. Esto es, no solo los hablantes de español dominicano lo utilizan de ese modo.

El significado particular de este verbo lo comparte el hablante de español de la  República Dominicana con México, Nicaragua, Paraguay, Venezuela. Así consta en el Diccionario de americanismos (2010).

Se usa el verbo inventar para significar, “Decir o hacer cosas descabelladas”. Hay que recordar que descabellado es, “contrario a la razón, al orden o a la prudencia”. Gran diccionario de la lengua española. Esto equivale a decir que inventar es decir o hacer cosas desatinadas, disparatadas, imprudentes, insensatas.

Se presume que los calvos no deben estar contentos con que el adjetivo descabellado sirva para expresar que alguien muestre poca inclinación por la serenidad, el buen juicio, que incurra en acciones absurdas.

Cortados por el mismo filo, en el español dominicano se emplea el adjetivo inventador/a que se aplica a la persona que con frecuencia obra “inventando”. Hace largo tiempo ya que por medio de estas reflexiones se trató este tema del adjetivo. Las personas inventadoras son aquellas que se exponen por sus actuaciones a situaciones de peligro, de riesgo.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Zapatear/zapatazo, gentrificación, astreinte

Por Roberto E. Guzmán

ZAPATEAR – ZAPATAZO

El verbo zapatear mantiene una acepción de uso en el español de los hablantes dominicanos que se relaciona con los significados del verbo zapatear de la manera en que este es conocido por la mayoría de los hablantes de español.

El verbo zapatear en las acepciones correspondientes a la marinería, la esgrima, la cacería y, las personas con los pies calzados, lleva o utiliza en esas definiciones el verbo golpear o el nombre golpe, ya sea esto de modo expreso o sobreentendido.

De allí es de donde los dominicanos han creado un zapatazo que se utiliza en un caso concreto. Este zapatazo dominicano se refiere a la sensación que experimenta un tomador de bebida alcohólica fuerte cuando la ingiere y esta llega y golpea el estómago. Del mismo modo en sentido figurado puede referirse también a la sensación que siente ese sujeto cuando los efectos del alcohol comienzan a afectar el cerebro.

De la forma en que se ha explicado la acepción de este zapatazo, en realidad no hay golpe, pero sí hay una sensación y un efecto que produce la bebida alcohólica en quien la bebe, de allí que la identifiquen con el golpe o ruido del zapatazo material reconocido en el español internacional.

Ah, vale aquí que se recuerde que este zapatazo no ha sido reconocido en los diccionarios de dominicanismos producidos hasta esta fecha. Se confía en que después de documentarlo del modo en que se ha hecho aquí este no pasará inadvertido en el futuro.

 

GENTRIFICACIÓN

“. . .que es la GENTRIFICACIÓN de la zona restaurada. . .”

La voz del título llama la atención porque las primeras letras así juntas –gentri– no evocan idea alguna en el español tradicional. Las tres primeras letras –gen– sí guardan relación con el latín precursor del español actual.

La voz del título procede del inglés, lengua en la que se utiliza sobre todo en asuntos relacionados con el urbanismo. Como es un fenómeno que ocurre en ciudades de casi todo el mundo es natural que a falta de una palabra patrimonial, las diferentes lenguas de los países donde se produce el fenómeno hayan recurrido a adoptar o adaptar la voz gentrification del inglés.

La nueva voz que ha incursionado en el español común ha adquirido tanta importancia que una institución asesorada por la Real Academia de la Lengua Española le ha dedicado un espacio importante a la voz estudiada.

Lo primero que hace esa institución es asegurar que gentrificación es un neologismo válido; esto así porque “es una adaptación adecuada al español del inglés gentrification”.

El Merriam-Webster´s Dictionary define este fenómeno con las siguientes palabras, que traducidas al español terminan de este modo, “proceso de renovación y reconstrucción que acompaña al influjo de personas pudientes y de clase media en un área en deterioro, que a menudo desplaza a los generalmente más pobres residentes anteriores”. (Traducción RG).

La palabra gentrification apareció en inglés en el año 1977, según el mencionado diccionario, formada sobre el inglés gentrify. Este verbo indica “aumento del valor de los bienes raíces en un barrio al convertir un área pobre en una de viviendas más caras”. El verbo se documentó en inglés en el año 1973.

El verbo en sí mismo deriva de gentry que es de larga data en inglés, 1303, que a su vez tiene relación con el viejo francés. Chambers Dictionary of Etymology (2015:428). En italiano han integrado la voz gentry a su uso como palabra extranjera para mencionar a la pequeña nobleza inglesa propietaria de tierras. Dizionario delle parole straniere (1999:112).

Elisenda Bernal, de la Universitat Pompeu Fabra en un estudio publicado en Martes Neológico asegura que el término gentrificación se debe a la socióloga británica Ruth Glass que así bautizó en 1964 al “proceso de transformación de un espacio urbano deteriorado o devaluado a partir de la reconstrucción o rehabilitación de edificios”. Esa investigadora acota que la entrada en español se documentó en el año 2004.

Cuando en español se admite un neologismo es para evitar tener que recurrir a una perífrasis. El mundo moderno está en constante mutación y esos cambios se reflejan en el léxico. El fenómeno a que se aludió con la voz analizada, si bien recibió su reconocimiento en inglés, lengua que lo denominó, es un proceso que se repite en otras sociedades y, que en consecuencia, necesita de un nombre. La palabra del título dejará de ser un neologismo cuando los hablantes no se sorprendan al oír o leer esa palabra.

De acuerdo con Fundéu BBVA, a la que se aludió antes aunque no se nombró, en español existen otros vocablos propuestos para denominar el procedimiento a que se contrae la gentrification, *elitización residencial es una de ellas, con el inconveniente de que “elitización” no es una palabra integrada todavía al repertorio reconocido de la lengua española, pero puede argüirse que también es un neologismo válido.

 

ASTREINTE

“. . .también se impuso un ASTREINTE de RD$ 5 mil pesos por cada día de retardo. . .”

La voz que aparece resaltada en la cita es probable que produzca muchas preguntas en las mentes de los lectores de español dominicano. En el texto reproducido puede deducirse el significado de esta gracias al entorno en que se encuentra.

La voz pertenece al ámbito jurídico dominicano que la tomó en préstamo hace largo tiempo del francés jurídico. Esta voz se repite en las aulas de derecho, en los tribunales y en los escritos de los abogados y entendidos en esta materia.

Parece que existe una relación o inclinación de afecto de parte de los juristas dominicanos con respecto de esta voz que no les permite renunciar al uso de ella. Se piensa que al contrario de lo que piensan muchas personas, en español existen palabras de buena solera que pueden desempeñar las funciones de este galicismo.

La astreinte es una condena pecuniaria pronunciada a título conminatorio, a razón de tanto por día o mes de retardo contra el deudor de una obligación de hacer o, en algunos casos, de una obligación de dar, para constreñirlos a cumplir. Petit Dictionnaire de Droit (1951:143) Obra publicada por la Editorial Dalloz. Hay que consignar que lo traducido es solo una parte de las explicaciones que trae ese diccionario; eso solo constituye el meollo de las características. (Traducción RG).

En el Petit Robert aparece la voz del francés definida, “Condena al pago de cierta suma de dinero por cada día de retardo en la ejecución de un acto ordenado por una jurisdicción civil”. (2007:164). (Traducción RG).

El galicismo deriva del verbo francés astreindre que puede traducirse por “constreñir, obligar”. De aquí puede que la astreinte , que es el participio pasado sustantivado desde el año 1875 con el significado de “condena pecuniaria que debe pagarse por un retardo”, sea una obligación.

No hay lugar a mostrar sorpresa que en el argot jurídico dominicano permanezcan muchas voces del francés si se tiene en cuenta que durante largos años los tribunales se rigieron por traducciones (no siempre felices) de códigos franceses.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Sabichoso, en tanto que, la génesis / el génesis

Por Roberto E. Guzmán

SABICHOSO

La voz del título de los siguientes párrafos se conoce en el habla de los dominicanos. Todas las personas que se han ocupado seriamente de la lexicografía dominicana han consignado esta voz en sus repertorios. El aspecto que se enfocará más abajo es el concerniente a las acepciones que se reconocen y la redacción de estas.

Con respecto a este punto no todos los repertorios de palabras dominicanas concuerdan. El autor de estas apuntaciones introducirá un matiz a lo escrito por varios de los tratadistas del tema, y, reconocerá quién introdujo un elemento esencial en la definición.

Desde el año 1930 en que se editó el Diccionario de criollismos de Ramón Brito acerca de las voces dominicanas, muchos tratadistas de la materia se han limitado a repetir lo que él escribió para sabichoso, “inteligente, habilidoso”.

  1. Emilio Rodríguez Demorizi en Del vocabulario dominicano (1983:229) solo consigna el equivalente que él reconoce para sabichoso, malicioso. Se está de acuerdo con añadir este adjetivo para sabichoso, pues el sabichoso dominicano no es solamente inteligente y habilidoso.

El sabichoso dominicano usa su inteligencia con malicia para actuar astutamente, ocultando la verdadera intención de sus palabras y comportamiento. No se trata solo de habilidad, sino de la intención de engaño.

Se está de acuerdo con lo que vierte el autor del Real diccionario dominicano (2017:310) en que el vocablo sabichoso se aplica a los niños, para reconocer en ellos el grado de inteligencia. Lo que faltó que se añadiera es que ese niño no es solamente inteligente, sino que tiene también la viveza mental para hacer travesuras ingeniosas que por su naturaleza merecen  reprensión y sin embargo se toleran sin castigo.

 

EN TANTO QUE

“. . .EN TANTO QUE identidad cultural”.

Por uno de esos fenómenos de las lenguas, el autor de estas apostillas acerca de la lengua común ha usado esta frase en más de una ocasión. En una ocasión la encontró en un artículo de otra persona y, en ese caso, le llamó la atención.

Fue en ese momento cuando comenzó a preguntarse acerca de la oportunidad del empleo de la frase y en cuáles casos es legítima su utilización. Las respuestas a esas preguntas son el objeto de esta sección. Además al final se señalarán algunas locuciones muy dominicanas en las que figura la palabra tanto.

Tanto puede desempeñar las funciones de adjetivo comparativo, demostrativo; puede actuar como pronombre comparativo, demostrativo; puede ejercer las funciones de adverbio comparativo, demostrativo, y por último, hacer de conjunción.

“En tanto” es una locución adverbial que se usa en lugar de “entretanto”. “Con tanto que” es una locución conjuntiva que equivale a “con tal de que”. “Tanto que” es una locución adverbial que se usa para expresar “así que”. Estas informaciones constan en la “herramienta” informática que ofrece la Real Academia en su Diccionario avanzado.

El Diccionario fraseológico documentado del español actual (2004:951) para “en tanto (que)” escribe que es una locución conjuntiva que significa “mientras” en su primera acepción. Más adelante en la segunda acepción equivale a: “en el aspecto en que”. En la tercera acepción para la locución consigna ese diccionario el valor de,  “en cuanto, o en calidad de”.

El autor de estos comentarios entiende que la locución objeto de estudio de esta sección puede interpretarse por “en su condición de”; “en función de” en algunos casos. Quien esto escribe usa la locución para evitar tener que repetir la palabra “como”.

Las locuciones adverbiales del español dominicano son, “al tanto” para “en conocimiento de”. “Ni tanto” que expresa “no tanto de lo que se espera”. “Nunca tanto” para indicar “ni tanto”. En función de locución adjetiva, “¿qué tanto?” sirve para decir “¿cuánto?”. Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:473).

En francés tienen locuciones parecidas a las del español tant que, que seguida de un verbo da a entender “en la medida en que”. Esa locución del francés, seguida de un nombre manifiesta “considerado como”. Esas dos son las que más se asemejan a lo tratado aquí. Le nouveau Petit Robert (2007:2504). Ejemplo del último es: “. . .devient concevable en tant que composant. . .” Ejemplo tomado de Logos semantikos Vol. III Sémantique (1981:316).

 

LA GÉNESIS – EL GÉNESIS

“. . .basta recordar la convención. . . infinita y con un pacto en *EL GÉNESIS”.

Aquí hay una palabra que puede admitir dos géneros diferentes. La característica del vocablo génesis es que al cambiar de género cambia de significado. Otra particularidad de esta voz es que tanto en singular como en plural se escribe con la misma escritura (representación gráfica), con la ese /s/ al final.

La génesis, sin inicial mayúscula, es el origen o principio de algo. Las autoridades encargadas de asegurar la unidad de la lengua española explican que es la “serie encadenada de hechos y de causas que conducen a un resultado”. En conclusión, las dos acepciones conducen al mismo fin. Una tomada por el inicio y la otra por la consecuencia. Es la creación o formación de una cosa.

Cuando la palabra génesis es femenina, se refiere al origen creación o formación de algo, de una cosa. Así mismo puede aludir a la, “Fase de formación o conjunto de hechos que forman el principio de algo”. Diccionario de uso del español 2007-I-1449). Puede aducirse que esta génesis es sinónima de “elaboración, formación, gestación”.

El Génesis, masculino y con mayúscula, Génesis, es el primer libro de la Torá o Pentateuco; por lo tanto, es el primer libro del Antiguo Testamento de la Biblia cristiana. Si el vocablo génesis es masculino, se refiere “al título del primer libro del Antiguo Testamento”. Diccionario panhispánico de dudas (2005:313). El mencionado libro de la Biblia refiere la Creación.

La palabra génesis llega al español proveniente del latín, que a su vez deriva del griego. En esas lenguas significaba “nacimiento, creación, origen”. Además de lo ya explicado –génesis es un elemento compositivo que sirve para significar “origen, principio, proceso de formación”.

En portugués brasileño acontece lo mismo que en español; con el cambio de género de la palabra esta cambia de significación.

Hay que tener en cuenta el género de la palabra cuando se redacta o habla; la mayúscula inicial del vocablo masculino, y, que el plural de cualquiera de ellas no varía, pues en singular y en plural lleva la ese /s/ final.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Chupón, ideologema, correr, cuadraje

Por Roberto E. Guzmán

CHUPÓN

En el título de este aparte figura una palabra con muchas acepciones. Algunas de ellas son de conocimiento general y otras pertenecen al dominio del español de países de la América Hispana. Aquí se mencionará la mayoría de las acepciones, pero se destacarán las que pertenecen al español dominicano, sobre todo las que no han sido registradas en los diccionarios diferenciales de esa variedad de español.

En el español general el chupón es la persona que saca dinero u otro beneficio con astucia y engaño. Así mismo, es el émbolo en las bombas de desagüe.

Es fácil entender que chupón tenga relación con el verbo chupar. El verbo y el sustantivo tienen muchas acepciones. Algunas de ellas propias de algunos países, sobre todo en el registro coloquial. No es posible en este reducido espacio repasarlas todas.

El chupón puede ser en América, el “bobo” de los dominicanos que es de material suave y forma de pezón que se da a los niños para que se entretengan succionándolo. Es además, la succión apasionada que se da en el cuello, así como la marca que esta deja de preferencia en el cuello de la persona objeto de esta. Es la chupada que se da a un cigarro. Con respecto de la naranja es el bagazo que resulta después que se corta horizontalmente y se chupa.

El chupón que no se ha incluido en los diccionarios es el que se usa para adherirlo a piezas lisas cuando se produce el vacío porque este es fabricado de material elástico. Se conoció este chupón en los talleres de mecánica automotor usado para pulir a mano los pistones sobre las válvulas de los motores. Se usa también para mover cristales y espejos cuando hay que colocarlos en espacios reducidos.

Llamaban chupón también a la ventosa en forma de vaso o campana (copa) que se aplicaba sobre la piel de las personas con fines terapéuticos.

 

IDEOLOGEMA

“. . .los grandes IDEOLOGEMAS. . .”

La primera reacción de un lector que no comprende la voz del título es tratar de penetrar su significado descomponiendo la voz en sus partes. Puede pensar el incauto que se trata de una joya de ideología, en el sentido de una ideología de gran valía. Proceder de este modo no conduce a puerto seguro.

Como resultado de las búsquedas que se emprendieron para dar con el significado de la voz, esta parece que es de reciente formación. Es de utilización en literatura, es decir, es una voz culta  que transmite una noción.

Los ideologemas constituyen los principios responsables de la cohesión y la coherencia del discurso social y cultural; eso garantiza al mismo tiempo la comprensión de la propia ideología del discurso. Se considera el ideologema como la fuerza motriz que revela las implicaciones sociales e históricas del texto.

Por medio de esta explicación puede llegarse a la conclusión de que esta voz del título tiene relación con otra más conocida que es ideología. Hay quien sostiene que el ideologema es la representación que se percibe en la obra literaria de la ideología de un sujeto.

Con ayuda de lo vertido más arriba puede el lector hacerse una idea de lo que puede entenderse por esa nueva voz que pertenece al ámbito de la literatura. Con lo escrito precedentemente  no se agota el tema, pues podría escribirse un ensayo acerca del asunto.

 

CORRER

“. . .ya CORREN como candidatos. . .”

Al leer esta cita puede el lector pensar que se trata de unos individuos cobardes que corren con la celeridad de un candidato, de allí que se utilice el adverbio “como” en su redacción. La realidad es que lo que “anda” peor en la frase es el uso del verbo “correr” para lo que hacen las personas que no se desplazan muy de prisa.

La combinación “correr como candidato” es una copia del inglés. En esa lengua es bueno y válido que digan y escriban que alguien run for office, run for a political position, etc. En esos ejemplos el verbo que se usa es el verbo to run que traducido por su primera acepción al español es “correr”.

Lo que no saben esos incautos es que el verbo del inglés también sirve para expresar “participar en una competencia electoral”. Así consta en el Merriam-Webster Dictionary. Esta competición es la que se desarrolla en pos de ocupar una función que se consigue por medio de votos.

El español cuenta con diferentes palabras para expresar de modo derecho lo que trató de comunicar el redactor de la frase copiada, “. . .ya se presentan de candidatos” “. . .ya postulan de candidatos. . .” “. . .ya candidatean como candidatos. . .”

 

CUADRAJE

“. . .un CUADRAJE de conflictos sociales y humanos. . .”

Leer la sección de opinión de un periódico es una experiencia interesante. En ella pueden hallarse muchas voces que no son de uso cotidiano. Algunas son peregrinas invenciones; pero otras resultan muy interesantes porque obedecen a razonamientos de los articulistas y columnistas.

Este cuadraje ofrece la oportunidad de examinar varias voces del español americano de la misma raíz. Además, se emitirá una hipótesis con respecto del significado de la voz del título.

Por alguna razón que no tiene explicación consecutiva, el verbo cuadrar(se) posee en el español de América muchas acepciones diferentes que se manifiestan en los diferentes países. Esas significaciones pueden consultarse en el Diccionario de americanismos (2010).

Porque son muchas las acepciones del verbo cuadrar(se) no pueden tratarse todas en este aparte; solo se mencionarán las que interesan de modo directo para despejar el sentido de este “cuadraje”. En su totalidad el verbo aludido tiene diecisiete acepciones en el diccionario oficial de la lengua española. En sus funciones de verbo pronominal posee cinco acepciones.

El cuadraje que se encuentra en la frase transcrita no se encuentra en ninguno de los diccionarios consultados. No queda más opción que aventurarse a lanzar hipótesis acerca de su sentido en el contexto.

Se piensa que cuadraje equivale a “presentación” cuando esta palabra se utiliza para señalar que algunas cosas se producen. Puede equiparase a “producirse” en los casos en que corresponde a la ocurrencia de circunstancias. Puede aducirse que puede reemplazarse por “aparición” cuando esta es sinónima de “producción” cuando se concitan hechos. Es posible que se refiera a una “combinación” de hechos, situaciones y circunstancias. Puede llegar a sostenerse que es una “coincidencia” de acciones que se conjugan en una ocasión; o que es la “concurrencia” de varias cosas en un momento dado.

Se hace necesario advertir que las equivalencias o sinonimias que se han propuesto para este cuadraje no son el resultado de la aplicación de las acepciones de cuadrar, a menos que no se tome ese verbo como acción de suceso fortuito. Antes de cerrar esta sección es interesante que se examine la terminación del nombre en cuestión, –aje.

La Real Academia expresa que el sufijo –aje procede del francés –age. En esa lengua este afijo es productivo en los tiempos modernos como sufijo de derivación a partir de verbos, La créativité lexicale (1975:168).

En el caso específico de la palabra en estudio hay que convenir en que este sufijo tiene su función para conferirle al derivado la interpretación de “conjunto”; así acaba la cita que encabeza esta sección con el valor de “conjunto de conflictos sociales y humanos”.

Los dominicanos emplean una locución con ayuda del verbo cuadrar; dicen, “no me cuadra”, para referirse a alguna situación, propuesta o circunstancia que no es beneficiosa, conveniente, oportuna, provechosa o ventajosa. Con esa locución se refieren a algo que no es apropiado.

Como es una rareza, se menciona aquí que en el Diccionario de americanismos (2010:697), en el apartado para cuadrar(se) aparece lo que se transcribe; “intr. prnl. RD, Ve. En el dominó, colocar en los extremos la misma piedra para cerrar el juego”. Al autor de estos comentarios le parece que hubo un error tipográfico y se escribió piedra en lugar de pieza. La negrilla es del autor de estos comentarios.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Cachucha, departamentalización, a quemarropa/a quema ropa

Por Roberto E. Guzmán

CACHUCHA

La voz cachucha no tiene secretos para un hablante de español dominicano. Todo buen dominicano sabe que una cachucha es, “Gorra de tela con visera”; Diccionario del español dominicano (2013:124-5). Además de eso gorra es un tipo de ají. Para los españoles de la península la cachucha es un tipo de baile.

El Diccionario de la lengua española escribe que gorra es, “Prenda para cubrir la cabeza, especialmente la de tela, piel o punto con visera”.

El autor de estos comentarios entiende, de acuerdo con las Academias de la Lengua, que si es gorra, tiene visera. La prenda para cubrir la cabeza que no tiene visera es el gorro. Quizás la cachucha es un gorro con visera, o simplemente, una gorra.

Si se ha traído la voz cachucha a estos comentarios no se hace solo para argüir acerca de las definiciones de esta, sino para recordar por este medio otra significación de esa voz. En el español dominicano cachucha corresponde exactamente a lo que el recién mencionado diccionario entiende que es una visera en el español corriente.

Es una cachucha la visera, el parasol que se instala en el exterior de un vehículo para evitar que el sol deslumbre a los ocupantes de ese vehículo, sobre todo al conductor. Esa cachucha iba y va instalada inmediatamente sobre el parabrisas, en la parte delantera de la cabina de las camionetas y camiones. Era además un adorno añadido a la vistosidad del vehículo. Algunos automóviles también las llevaban. En la actualidad muchos camiones llevan este aditamento, pues el parabrisas de estas modernas maquinarias es alto y ancho.

Esta cachucha ha permanecido en el cajón de las palabras, pues los diccionarios de español diferencial dominicano no la han rescatado para inventariarla y definirla.

 

DEPARTAMENTALIZACIÓN

“. . .especialización en el trabajo, DEPARTAMENTALIZACIÓN. . .”

Esta palabra es verdaderamente larga. Por esa característica goza del favor de personas cultas. Es tan larga que se hace difícil enunciarla en el habla, y, esto la hace desaparecer de las conversaciones.

No cabe duda alguna de que esta larga palabra tiene relación con los departamentos que son ramas de la administración pública, de empresas privadas de grandes dimensiones o, de las universidades que son las que con mayor frecuencia cuentan con este tipo de división administrativa en República Dominicana.

La departamentalización es una palabra que no está incluida en el Diccionario de la lengua española publicado por la Asociación de Academias.

A pesar de que las instancias oficiales todavía no han reconocido carta de naturaleza en el seno de la lengua a la luenga palabra, esta aparece en algunos diccionarios de uso y en el Diccionario de americanismos de la misma Asociación que elabora y publica el lexicón oficial antes mentado. Esto presagia que en un futuro no muy lejano entrará en el redil reservado a vocablos reconocidos por las autoridades encargadas de asegurar la unidad del español.

El recién mencionado diccionario asienta que la palabra se usa en Honduras, Costa Rica y Chile para, “Proceso de organizar académicamente una Facultad o centro educativo por departamentos según los campos del saber”. Es también el “Proceso de organizar administrativamente algo en cada uno de los departamentos del país”.

Está reconocida la palabra en cuestión en el Diccionario de uso del español (2007-I-933), con la acepción siguiente, “Acción de departamentalizar”. Esto implica también el reconocimiento del verbo. El verbo sirve para expresar, “Organizar en departamentos”.

El Diccionario del español actual (1999-I-1450) asienta también la voz del título y escribe, “Organización por departamentos”. Hay que mencionar sin demora, que el último diccionario no registra el verbo departamentalizar. El departamento que se mienta aquí corresponde a un “ramo de la administración” o a una “sección o parte diferenciada [de un todo, especialmente de una organización]”.

Si se observa la formación de la nueva palabra, puede presumirse que se formó tomando como base el adjetivo departamental. A esa base le añadieron el sufijo –iza, y, luego una terminación de sustantivo –ción.

Lo que se ha descrito en el párrafo inmediatamente anterior a este es una presunción que se desvirtúa tan pronto se descubre que en inglés existe una voz semejante a la que se comenta aquí, departmentalization; el verbo que le sirve de base al sustantivo en esa lengua sirve para expresar “dividir en departamentos”. (Merriam-Webster Dictionary).

En francés se introdujo este uso de la palabra département, pero a regañadientes y con protestas, el Dictionnaire des Mots Contemporains (1987:156) así lo consigna y lo define como “Servicio o subdivisión de un servicio en una administración, una empresa, etc.” Ese diccionario lo califica de “anglicismo vergonzoso”. En Francia desde hace largo tiempo existe un Département que es una división administrativa del territorio francés bajo la autoridad de un Prefecto.

Hay unos departamentos que se han olvidado, son los que corresponden a las “tiendas por departamentos” que es una denominación que provino del inglés y penetró en español y en francés, así como en otras lenguas.

Es muy posible que la voz del título se haya colado en el español por medio del vocabulario de los expertos que trabajan en administración de empresas y negocios y, que se ocupan de organizar el trabajo de esas organizaciones.

 

A QUEMARROPA – A QUEMA ROPA

“. . .y lo asesinaron A QUEMA ROPA. . .”

Con relativa frecuencia se encuentran casos parecidos al que sirve de tema a esta sección. Aquí se comprueba que quien redactó hizo lo que se ha criticado en otras ocasiones; es decir, alguien toma una locución y le cambia el orden, la secuencia. Al hacer esto no se tiene en cuenta que una locución es un grupo de palabras que constituye un significado único para una determinada función.

“A quemarropa” es una locución que puede considerarse adverbial o adjetiva, según el contexto en que se use. Una locución de acuerdo con la definición que de ella hizo D. Julio Casares es una “combinación estable de dos o más términos, que funcionan como elemento oracional y cuyo sentido unitario, familiar a la comunidad lingüística, no se justifica, sin más, como una suma del significado normal de los componentes”. Diccionario de términos filológicos (1962:268).

Las locuciones adverbiales son las equivalentes a un adverbio; esto es, con función de adverbio; las adjetivas son las equivalentes a un adjetivo.

En cuanto a los disparos “a quemarropa” equivale a “desde muy cerca”. Entre esta locución adverbial y la realidad existe una relación directa y fácil de encontrar. Cuando se realiza un disparo desde muy cerca, el objetivo muestra señales de quemadura como resultado de la explosión que se produce para efectuar el disparo en cuestión. Se impuso la ropa como objeto de la quemadura por transmisión reiterativa. En algunos diccionarios puede leerse que este uso de “a quemarropa” como locución adverbial pertenece solo al verbo disparar.

Es locución adjetiva en el caso en que se usa inmediatamente después del sustantivo masculino “disparo”. Así, por ejemplo, “Recibió un disparo a quemarropa que le causó la muerte”.

La locución objeto de estudio ha adquirido tal fuerza que migró su sentido más allá de su primer objeto, y así puede encontrarse desempeñando la función de locución adverbial, cuando se refiere a la forma de actuar. En estos casos se entiende que la locución actúa para comunicar “de forma brusca y sin rodeos”, esto es “de modo demasiado directo”. Generalmente tiene que ver con la manera de decir algo, “sin preparación”, equivalente a “por sorpresa”. Podría decirse que es sinónima de “de sopetón”, que expresa “de improviso, sin avisar, inesperado”.

Para zanjar este asunto de una vez por todas se transcribe lo que se halla en el Diccionario panhispánico de dudas, “Hoy solo está vigente la grafía en dos palabras, por lo que no debe escribirse *a quema ropa”. (2005:549). (Las negritas son mías, RG).

© 2018, Roberto E. Guzmán

Atiguerearse/tiguerear, cuentero/cuentista, complejizar

Por Roberto E. Guzmán

ATIGUEREARSE – TIGUEREAR

Los dos verbos que se encuentran más arriba son muy dominicanos. El segundo de los dos es más conocido que el primero y se usa con mucha frecuencia en el habla de los dominicanos.

El verbo “atiguerearse” no ha sido documentado aún en los repertorios de voces dominicanas, a pesar de que ningún dominicano argumentará en contra de su existencia, validez y vigencia.

Los dos verbos que constan en el título tienen relación con la palabra tíguere que se utiliza muy frecuentemente en el habla de los dominicanos y que en otros países de Hispanoamérica conocen con el mismo significado, o con uno muy similar.

Dicho sea de paso, el tíguere más orgulloso de su condición es el dominicano. La palabra tíguere engloba las condiciones de “habilidoso y delincuente”. “Se utiliza para referirse a personas que son muy agresivas y habilidosas y que por lo general tienen pocos escrúpulos”. Diccionario dominicano de cultura y folklore (2005:390).

El Diccionario del español dominicano (2013:657) no es más benévolo con el tíguere dominicano pues lo califica de “golfo, descarado o atrevido”.  Hay que convenir en que sí es atrevido, pues se arriesga a decir o a hacer cosas peligrosas; pero no es necesariamente un delincuente. Es más bien un avispado, pues es vivo, despierto, agudo. Es listo, audaz, diligente, persuasivo.

En algunos países prefieren utilizar la palabra tigre para la “persona muy hábil en alguna actividad”. Con esta definición se usa en ocho países de la América Hispana. El autor de esta columna se identifica con la primera acepción para tigre que consigna el Diccionario del habla actual de Venezuela (1994:459), “persona astuta, viva e inteligente”.

Se espera no causar sorpresa si se escribe que muchos hombres dominicanos se refieren a sí mismos calificándose de tígueres. En esos casos añaden algún calificativo después para perfilar a qué clase de tíguere pertenecen. En esos casos el vocablo tíguere se toma como sinónimo de “persona, individuo”. Por ejemplo, “Soy un tíguere tranquilo”. “Él es un tíguere muy estudioso”. En casos  similares a estos no hay anonimidad con respecto a la persona a la que se refiere el hablante.

La noción de tíguere es tan importante en la cultura dominicana que se ha elaborado más de un libro dedicado a ese tema. Los textos que se han ocupado del asunto enumeran varias clases de tígueres en las cuales no puede entrarse en esta sección.

El verbo tiguerear es más festivo que real. Con él se indica que la persona se divierte, sin que  esa diversión implique algo de censurable o reprobable. La o las personas que tiguerean hacen algo agradable, se distraen, entretienen, recrean.

Regresando al tema principal de este aparte, atiguerearse es hacerse o volverse tíguere, así como mostrar características propias del tíguere, adoptar posturas o conducta de tíguere. Los dos verbos del título desean que alguien los incluya en los diccionarios diferenciales del español dominicano. La literatura dedicada al tema da testimonio de la importancia del concepto y sus palabras derivadas.

 

CUENTERO – CUENTISTA

“En cierta forma, el CUENTERO. . .”

Los dos vocablos del título gozan de legitimidad en el ámbito del español general. En esta parte de estos comentarios se revisarán los dos vocablos, con algo de su historia y se tratará de dejar bien delimitado el campo de acción de estos, con una explicación que se ofrecerá.

La palabra cuentista tiene largos años en el seno de la lengua. En el Diccionario de la lengua española, DRAE, de 1956 se consignó que pertenecía al lenguaje familiar con una connotación negativa en su primera acepción, “Que tiene la mala costumbre de llevar cuentos o chismes de una parte a otra”. La segunda acepción asentaba que vale para masculino y femenino, “Persona que suele narrar o escribir cuentos”. La edición de 1984 del DRAE añadió otra acepción del registro familiar, “Persona que por vanidad o motivo semejante exagera o falsea la realidad”.

La última edición citada registra la palabra cuentero como adjetivo equivalente de cuentista, “que lleva cuentos, chismes o embustes. Añade que puede utilizarse también como sustantivo.

Hubo que esperar la aparición de la edición de 1992 del DRAE para que apareciera cuentístico, ca, adjetivo, “Perteneciente o relativo al cuento o breve narración”. En femenino, cuentística, es “Género narrativo representado por el cuento”.

La fuerza que representa el lenguaje familiar es de tal magnitud que cuentista pasó a ser en el habla el que exagera, falsea, lleva chismes o embustes. De allí que para distinguir a los escritores de los otros, se trató de imponer cuentero para el creador de literatura breve.

En República Dominicana se presentó el caso de que hubo un político elegido Presidente de la República que era un cuentista reconocido internacionalmente y a la vez era un hombre de palabra, cabal. Muchas personas simpatizantes de sus ideas se negaban a llamarle cuentista, pues pensaban que haciéndolo lo ofendían.

En la actualidad en Hispanoamérica hay once países donde cuentero es el que dice mentiras y embustes. En otros seis países es el estafador que embauca sus víctimas con mentiras. En República Dominicana en el ámbito rural el cuentero es, “Persona diestra en el arte de contar cuentos”. Estas informaciones se han extraído del Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias. Como se trata del ámbito rural, se presume que este contar es oral, mediante la palabra hablada.

En la actualidad los académicos de la lengua entienden que el adjetivo cuentista en el registro coloquial se aplica a la persona que acostumbra a contar enredos, chismes o embustes. En funciones de sustantivo es la persona que suele narrar o escribir cuentos. En el registro coloquial continúa haciendo las funciones de sustantivo para ambos géneros, persona que exagera o falsea la realidad por vanidad u otro motivo semejante.

En el habla cotidiana el dominicano dirá que “mete cuentos” el que no es un literato, narrador. Así “escribe o narra cuentos” el que se dedica a la tarea de relatar historias breves.

 

COMPLEJIZAR

“. . .aun inexplicable que COMPLEJIZA la. . .”

Este es un verbo de aparición más bien reciente en la lengua común. Podría argüirse que es una creación culta  y que se usa con mayor frecuencia en la lengua escrita.

Puede alegarse que es un verbo formado tomando como base el adjetivo “complejo”, al que se añade la terminación –izar que es muy favorecida en los niveles cultos del habla, porque entre otras cosas logra componer verbos más largos que ayudan a proyectar apariencia de amplia cultura.

Con respecto al verbo del título la terminación –izar, que procede del latín tardío, lo que hace es denotar una acción cuyo resultado implica el significado del adjetivo que se señaló ya, por su condición de base en el compuesto.

En su condición de verbo de creación y empleo recientes, todavía no ha logrado su incorporación en el diccionario mayor de la institución reguladora de la lengua española.

El diccionario que recoge esta nueva voz, complejizar, es el Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003:312). Define el verbo como intransitivo, “Hacer o hacerse complejo [un asunto]”. Junto con este verbo ese diccionario trae también el sustantivo femenino “complejización” que es, “Acción y resultado de complejizar”.

En el lenguaje jurídico se ha encontrado que en lugar de utilizar el verbo aquí estudiado, prefieren “declarar complejo” un asunto para dar a entender que el asunto a que se contrae la declaración se hace complejo, se complica porque tiene varias vertientes, involucra varios delitos, personas o sitios de comisión de los últimos.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Cancanear, «non sancta»/«non *santa», abrir/*aperturar, enardecer/enaltecer

Por Roberto E. Guzmán

CANCANEAR

No siempre las tiene uno todas consigo. La frase que precede a esta es una explicación para las ausencias que pueden detectarse en los diccionarios; sobre todo en los diccionarios diferenciales de español.

Los diccionarios generales de la lengua adolecen menos de estas ausencias porque lo que hacen en su mayoría es que repasan las palabras que los anteriores han inventariado y les añaden otras; al mismo tiempo consignan las acepciones de reciente aparición.

La introducción que antecede se trae a estos comentarios porque los diccionarios de español de algunos países nunca serán  completos. Faltarán las voces de aparición más reciente, sobre todo las que aún no han madurado de modo suficiente para considerarlas estables en el vocabulario de ese país.

El verbo cancanear está recogido en el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias que por todos sus costados es una obra monumental. El Diccionario del español dominicano (2013:139) también consigna este verbo con las acepciones que le corresponden en el habla dominicana de todos los días.

En el último diccionario faltó añadir una acepción que deriva de la principal del español dominicano, así como del de Cuba y Puerto Rico. Las Antillas hispanohablantes comparten una acepción que es, “Hacer ruido un motor con problemas con las válvulas”. Lo que faltó aquí fue detenerse en la palabra “problema”, pues esta es la que ofrece apoyo a la acepción que se defiende en esta ocasión.

Esta acepción por la que se propugna que se consigne es una manera de ir más allá de lo concreto, es un tipo de acepción metafórica de utilizar el verbo, sin que se especifique el porqué no se es exitoso en la conducta que se observa. Es una manera de ampliar el campo de acción del verbo.

Cancanear es también cuando una persona tiene problemas en su conducta, sin que haya lugar a atribuir esos problemas a una causa específica. La persona cancanea cuando no puede solucionar las dificultades que enfrenta en un determinado momento de su vida. Sobre todo cuando trata infructuosamente de adoptar la determinación (conducta)  más adecuada a las circunstancias.

 

NON SANCTANON *SANTA

“Las críticas NON SANTAS. . .”

Las locuciones latinas establecidas, es decir, repetidas a través del tiempo, no permiten que se les introduzcan variaciones. La que figura en el título tiene las credenciales muy bien definidas por medio de la historia.

Se la considera una locución adjetiva y el Diccionario de la lengua española, editado por la Asociación de Academias de la Lengua Española reconoce el valor de esta y le atribuye el significado de “Indecente, inmoral”. En otras palabras, es la persona “mala, pervertida”; que no es buena.

El Diccionario de uso del español (2007-II-2065) añade a lo anterior que se usa también para “ilegítimo”. Apunta ese lexicón que se aplica a “mujer, casa o vida”. “También se aplica a gente con el significado de ´gente de mal vivir´”.

De este significado primero los usos han liberalizado el sentido estricto para llevarlo un poco más allá, suavizando la primera acepción. La interpretación popular ha llevado el uso hasta el extremo de aplicarlo a las cosas y situaciones que no son de fiar; esto es, yendo más allá de las atribuciones de personas. Se refiere así a situaciones o personas que no merecen confianza.

El autor de estos comentarios piensa que en algunas ocasiones ha utilizado el latinismo para referirse a situaciones o cosas que no se ajustan a las pautas o normas, que exceden los límites de la tolerancia o la urbanidad, llegando al irrespeto.

Ya en ocasiones anteriores por medio de estos escritos se ha instado a las personas que gustan de utilizar latinismos a que confirmen la ortografía de estos antes de usarlos. Una representación errada de un latinismo puede empañar a veces la brillantez de un artículo.

 

ABRIR – *APERTURAR

“. . .sin necesidad de APERTURAR un nuevo concurso. . .”

Hace un tiempo ya que los hablantes y escribientes de diferentes países han introducido en el español escrito y en el hablado por personas cultas el verbo del título. El favor le viene al verbo en estudio por ser más largo que abrir y porque se asemeja más al latín aperire, por la letra /p/ que lleva, que no se encuentra en el verbo abrir.

Algunas palabras del español aceptado por todos inducen a los hispanohablantes a pensar que el verbo en cuestión es de buena solera. Como ejemplo de lo que acaba de escribirse existe en español el sustantivo apertura cuya primera acepción es la “acción de abrir”. Además de ese significado posee otro que es “acto de dar principio”.

Una vez que se consideran los datos anteriores con respecto del sustantivo mencionado resulta más aceptable que hispanohablantes incurran en el desacierto de pensar que existe el verbo *aperturar.

Existen algunas palabras en español que mueven a pensar aún más que existe la posibilidad de que haya un verbo *aperturar. Considérense los vocablos incorporados en el Diccionario de la lengua española (2014-I-175), apertura, aperturismo, aperturista.

El Diccionario del español actual (1999-I-381) recoge el verbo *aperturar, con la calidad de verbo transitivo de uso en el comercio, con un ejemplo de una tienda *aperturada. El Diccionario de uso del español actual (2012:173) trae también el verbo que todavía se considera falso. “En el lenguaje bancario, referido a una cuenta, abrirla”. Más adelante esa obra añade, “su uso es innecesario y puede sustituirse por abrir”.

Concordando con la última frase, el Diccionario panhispánico de dudas (2005:56), “A partir del sustantivo apertura (´acción de abrir´), se ha formado el verbo *aperturar que ha empezado a utilizarse en los últimos años como equivalente de abrir”. La última frase en el apartado dedicado a este punto en ese diccionario reza: “Su uso no está justificado y debe evitarse”.

 

ENARDECER – ENALTECER

“Pero el pueblo ENALTECIDO por la sed de libertad y democracia. . .”

Por medio de estos escritos se ha insistido en más de una ocasión que cuando se escribe, quien eso hace debe mantenerse dentro de su ámbito de conocimientos en lo que concierne a los términos que emplea. Esto es, solo debe utilizar las palabras cuyas ortografías y significados conoce cabalmente.

Muchos de los errores en que incurren algunas personas al escribir son el producto del riesgo que se toman al emplear vocablos cuyos significados no dominan bien.

Si se lee con detenimiento la frase copiada a manera de ejemplo al principio de esta sección, se notará que el verbo “enaltecer” no tiene cabida cómoda en ese contexto.

El verbo enaltecer en el Diccionario de la lengua española aparece con un envío hacia su equivalente, ensalzar, que es un verbo transitivo. A su vez ensalzar es “elevar a grado o dignidad superior”; “alabar, manifestar aprecio o admiración”. Todas las informaciones anteriores se han extraído del antes mencionado diccionario.

Enardecer que es la voz que debió aparecer en la frase citada, en su principal acepción ha de tomarse por, “Excitar o avivar una pasión del ánimo, una pugna, una disputa”. En otras palabras, el resultado de la redacción, con el cambio propuesto sería, “pero el pueblo excitado por la sed de libertad. . .” “. . .pero el pueblo por la sed de libertad y democracia avivadas. . .” “. . .pero el pueblo enardecido por la sed de libertad y democracia. . .”

No hace falta más argumento para concluir que hubo un desliz en la selección del verbo para que confiera sentido a la frase.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Enfurfurarse/furfurarse, sacavar/*socavar, propinar, al frente de/enfrente

Por Roberto E. Guzmán

ENFURFURARSE – FURFURARSE

“Cuando C. . . se FURFURABA. . .”

En el título figuran dos voces del habla de los dominicanos. Una de ellas -la primera- se encuentra documentada en un diccionario que se encarga de registrar las voces de uso en Hispanoamérica. La segunda voz no ha sido inventariada en ninguno de los repertorios de voces vernáculas de los dominicanos.

Se repasarán aquí las menciones en diccionarios antes citadas para la primera de las dos voces y se comparará esta voz con otras parecidas del español de otros países. Se examinará además lo que se presume que es la base de estas voces.

El Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias recoge el verbo enfurfurarse como verbo intransitivo pronominal de uso en República Dominicana para indicar que alguien se enfurece, se irrita. También registra el verbo enfurfurar en funciones de verbo transitivo para enfurecer, irritar a alguien.

Hay que llamar la atención de inmediato sobre el parecido que mantienen estas dos voces antes mencionadas con el verbo enfurecer(se). Tiene demás algún parecido con el verbo enfogonar(se) que el Diccionario del español dominicano (2013:286) incluye como de uso en el habla de los dominicanos.

El autor de estas reflexiones acerca del lenguaje se atreve a escribir que este enfogonarse se usó primero en Puerto Rico y, de allí pasó a República Dominicana después del año 1961 con la liberalización de los viajes e intercambios que trajo el final de la dictadura de Trujillo.

Con respecto de este último verbo ha de anotarse que tiene relación con el vocablo fogón, que es un utensilio de cocina donde se hace fuego y, en consecuencia puede calentarse; así como los dominicanos cuando pierden los estribos dicen que se “de(s)calientan”.

Quizás sea buena idea que se asienten los dos verbos del título en una próxima edición del diccionario dominicano mencionado.

 

SACAVAR – *SOCABAR

“. . .porque con ello se SOCABA la institucionalidad. . .”

A pesar de que en muchas ocasiones la persona que escribe o redacta no tiene tiempo de reflexionar acerca de la ortografía de lo que escribe, siempre es aconsejable que revise el texto antes de entregarlo para la publicidad.

Cuando se hace esa revisión de lo escrito, puede el redactor pensar en la forma que ha dado a algunas de las palabras; interrogarse acerca de la formación, para preguntarse si los elementos que ha utilizado son los adecuados.

La falta de cuidado es lo que se halla en la frase transcrita más arriba. Cabar es un verbo que no existe en el español general, ni siquiera en el particular de ningún hablante.

El verbo que sí existe es cavar, que es “ahondar, penetrar; hacer un hoyo o zanja; hace algo más profundo”. El otro elemento de socavar es el prefijo so- que es un componente de palabra que procede del latín sub, que se acepta como equivalente de “bajo, debajo, ligeramente”.

En la mayoría de los casos el verbo socavar se usa para expresar que algo se hace “por debajo”, que la acción a la que se refiere es de zapa; que es la labor que se hace oculta y solapadamente para conseguir algún fin.

Este socavar es corromper las bases, dañar los fundamentos de algo haciéndolo por lo bajo, destruyendo el soporte de lo que se desea echar a perder. Se deja claro que socavar se escribe con uve, ve de vaca, ve pequeña.

 

PROPINAR

“. . .como consecuencia de varios disparos PROPINADOS por. . .”

El origen del verbo propinar es curioso cuando se va hasta el latín. Más adelante se abundará sobre ese tema, pero antes hay que ocuparse del real y derecho sentido del verbo propinar en español cuando este no se orienta a la acción de la gratificación.

Propinar es “dar un golpe”. Esa es la primera acepción que retiene el Gran diccionario Larousse de la lengua española. Según parece, por la acepción que asienta el Diccionario de uso del español actual (2012:1587), se perfila una tendencia a la liberalización del concepto, pues ese diccionario  recoge, “Referido a algo desagradable o doloroso, darlo o infligirlos”.  

La opinión que mantiene el Diccionario de la lengua española (2014-II-1798) es diferente, pues la primera acepción es la referente a “administrar medicina”. La segunda es “dar un golpe”. La tercera y última es “dar a beber”.

La tendencia que se observó en el Diccionario de uso del español actual, se repite en el Diccionario de uso del español (2007-II-2412), pues allí se halla en la cuarta acepción, “Dar a alguien una cosa que no es bien recibida; como una purga, una paliza o una sarta de consejos”.

Como puede notarse, el verbo propinar deriva hacia expresar algo más que “dar golpes” y, se encamina a transmitir dar cualquier cosa o acción que no es agradable.

En la Edad Media “propinar” era beber. Propinar, del latín propinare, según parece por el empleo que de este verbo hacen algunos escritores de principios del siglo XV pasó a significar “dar, proporcionar”. En algunas obras aparece con el sentido de beber a la salud del otro y luego pasarle la copa para que ese otro la apurara.

Piénsese por un momento que propina en francés es pourboire, que literalmente dice “para beber” (pour boire). Los franceses han definido de modo muy estricto el sentido de la palabra, “cantidad de dinero entregada, a título de gratificación, recompensa, por el cliente a un trabajador asalariado”. Traducción de RG de Le Petit Robert Dictionnaire de la Langue Française (1993:1959).

Para resumir lo que se lleva expuesto más arriba. No hay que sorprenderse del uso del verbo que se hace en una frase como la citada a guisa de ejemplo, pues hay una propensión a que sea equivalente de “dar”, sin que tenga que ceñirse a golpes, paliza. Basta con que sea algo indeseado o desagradable.

 

AL FRENTE DE – ENFRENTE

“Gracias a la labor que ha realizado. . . ENFRENTE de la oficina. . .”

Cada una de estas dos locuciones propositivas que consta en el título tiene sus funciones muy bien delimitadas en el español. Las dos son muy parecidas, pero en sus desempeños difieren.

A través de los años los valores de las locuciones del epígrafe se han mantenido. No ha habido alteración alguna. Aquí se vaciará lo que los diccionarios apuntan para estas.

“Al frente de” en el Diccionario de la lengua española (2014) figura con un equivalente de su mismo género, “al mando de”. “Dirigiendo, ostentando el mando” es la forma en que escribe el Gran diccionario de la lengua española lo que debe entenderse por la locución estudiada.

Con respecto a “enfrente”, los diccionarios anteriores y, en el mismo orden expresan lo siguiente, “a la parte opuesta, en punto que mira a otro, o que está delante de otro”. “En la parte opuesta, delante”.

Delante, indica prioridad de lugar, en la parte anterior o en sitio detrás del cual hay alguien o algo. En primer término, en la parte delantera; frente a los interesados.

Con lo copiado más arriba se espera haber despejado el empleo de una y otra.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Nié, apesadumbrar/*apesadillar, aspirar a, basamento/*basamenta

Por Roberto E. Guzmán

NIÉ

Este monosílabo del título se utiliza en República Dominicana en el habla popular para mencionar una parte muy íntima de la anatomía humana.

Por el hecho de que se considera esta voz como una “malapalabra”, la gran mayoría de las obras lexicográficas sobre el léxico del español dominicano han obviado tratarla.

El único libro que trae la voz estudiada aquí lo hace de un modo poco profesional, por esta circunstancia debe considerarse como no tratada o inventariada.

El nié así con acento marcado sobre la letra e /e/, es el perineo. El perineo es el espacio comprendido entre el ano y los órganos sexuales externos. Con ese nombre se denomina la superficie del área comprendida entre las partes externas de los genitales en el frente y el orificio anal detrás. The Oxford Companion to Medicine (1986-II-1034).

La palabra perineo es tomada del griego perinaion, que se refiere al área entre el ano y el escroto o la vulva. Medical Meanings (1984:183). El componente de palabra peri- en sus funciones de prefijo proviene del griego y significa “alrededor de”.

El nié es un sitio muy poco exhibido y su formación en el español dominicano es de tipo festivo, pues proviene de un acortamiento “ni es, ni es”; de donde puede explicarse que ni es ano ni es lo otro. Debe tenerse en cuenta que por su origen popular no se enuncia la letra ese /s/, de allí que se pronuncie nié, como ya se explicó.

En el habla de los dominicanos, casi siempre que se menciona esta parte del cuerpo humano se le antepone el artículo definido el, para destacar que se trata de un nombre y no de cualquier otra cosa.

(En estos escritos si no se especifica lo contrario, todas las traducciones de obras cuyos títulos aparecen en lenguas extranjeras son del autor de la columna).

 

APESADUMBRAR – *APESADILLAR

“. . . me permito APESADILLAR sobre. . .”

La voz que es objeto de estudio en esta sección es “apesadillar”, aunque aparezca en segundo lugar. Para ilustrar el uso de esa voz se copió al principio la cita.

Muchos verbos del español se usaban en el pasado con la letra a /a/ al principio, tal como aserruchar y otros que no se mencionarán. En el habla y en los escritos algunos de estos verbos se han establecido sin la letra a al principio, como ocurre con el verbo serruchar que en ocho países de Hispanoamérica es el de mayor uso. Con esta mención se persigue recordar que anteponer esa letra a un vocablo (verbo) no es algo fuera del espíritu del español.

Es cierto que no existe el verbo *pesadillar, pero sí la palabra pesadilla que se adivina en el verbo marcado en el título. Para su interpretación en gran medida contribuye el contexto que a decir de algunos tratadistas es el responsable de los significados de las palabras.

El único argumento que puede esgrimirse a favor de este *apesadillar no es el ya presentado, sino también la proximidad que existe entre pesadumbre y pesadilla, sus significados y conceptos.

En las pesadillas hay angustia, preocupación grande y continua; el objeto de esta es molesto y enojoso. En la pesadumbre existe disgusto, padecimiento, abatimiento. En ambos términos existe la partícula “pesa”, que refiere a la cualidad de pesado.

A pesar de todo lo expuesto con anterioridad en beneficio de “apesadillar”, no se justifica la creación de la nueva voz, pues la lengua española cuenta en diferentes gradaciones con muchos recursos para expresar la idea contenida en el verbo creado.

Tomando en cuenta el grado de la pesadilla o pesadumbre, pueden proponerse términos como aflicción, tormento, amargor, congoja, tribulación, angustia, pesar,  abatimiento, tristeza, desconsuelo, disgusto.

 

ASPIRAR A

“. . .que fallidamente aspiró dar cohesión. . .”

“. . .bajando hasta los fundamentos de las cosas que aspiramos decir. . .”

En español así como sucede en otras lenguas, las conjunciones desempeñan un papel importante. Dependiendo de la preposición que se coloque después del verbo el significado de este puede variar. Con otros verbos lo que ocurre es que solo aceptan una preposición, y además, la necesitan para transmitir el mensaje que debe llegar al oyente o lector.

El verbo aspirar por su naturaleza necesita de la preposición A /a/ para poder desempeñar sus funciones. Cuando el verbo se utiliza sin preposición cambia de significado. Por ejemplo, “Cuando voy al campo aprovecho para aspirar el aire puro”.

Emile Slager en su Diccionario de uso de las preposiciones españolas (2007:69) escribe que cuando el verbo aspirar expresa deseo debe hacerse acompañar por la preposición A. Para documentar ese uso incluye cuatro ejemplos; dos de escritores y, dos de periodistas. No huelga recordar que las opiniones de esta obra no tienen la fuerza normativa de las que son publicadas por la  Asociación de Academias.

La forma en cómo presenta el asunto el Diccionario de uso del español (2007-I-288) es similar al anterior, solo que es más explícito. “Desear cierta situación o cierto bien y poner los medios para conseguirlos”, debe acompañarse con la preposición A. La misma opinión sostiene el Diccionario de uso del español actual (2012:214) “Pretender conseguir o alcanzar”. En cuanto a la sintaxis, este diccionario señala que la construcción de esta acepción lleva la preposición A.

Para terminar con este asunto puede recurrirse a la autoridad que acompaña al Diccionario panhispánico de dudas (2005:69), “Con el sentido de  ´pretender o desear´ es intransitivo y se construye con un complemento con a”. “Es incorrecto omitir la preposición”.

Con estas referencias vaciadas aquí se deja muy claro la necesidad de la preposición A en los casos en que el verbo aspirar se usa para expresar, pretender o desear algo.

 

BASAMENTO – *BASAMENTA

“. . .informado de las BASAMENTAS de la cultura. . .”

Se ha oído muchas veces en el habla de los dominicanos que algunos de ellos usan la palabra *basamenta en sus conversaciones. Por medio de la forma de presentación del título puede el lector percatarse de que no debe ser en un falso femenino, sino en masculino, como debe decirse y escribirse.

La palabra basamento pertenece al ámbito de la arquitectura y la construcción. Son las piezas que están debajo del fuste de la columna. Este fuste es la parte vertical y alargada de la columna.

En diez países de América, entre ellos República Dominicana, basamento es el cimiento y arranque de un edificio. Por arranque ha de comprenderse el principio del edificio.

En República Dominicana para referirse a los cimientos de una edificación de bloques y cemento, la palabra de preferencia es zapata que es un muro bajo que sirve de soporte común para sobre ella elevar las estructuras. Hasta las construcciones de maderas en ese país llevan zapata de cemento, varillas y bloques para aislar las maderas de la humedad; siempre y cuando los recursos económicos lo permitan. Es posible que el género femenino de zapata haya influido en el hablante dominicano para feminizar a basamento y hacerlo *basamenta.

En República Dominicana existe el verbo basamentar para, “Establecer la base o fundamento de una cosa” y, de acuerdo con lo que asienta el Diccionario del español dominicano (2013:77). Ese verbo pertenece al registro culto del español dominicano.

Lo que ha faltado registrar en los diccionarios de español dominicano es que en República Dominicana basamento también se utiliza de modo metafórico para referirse a ideas, opiniones, etc., en lugar de usar base, fundamento.

Al autor de estos comentarios no le cabe la menor duda de que este uso será especificado en las próximas ediciones de obras lexicográficas acerca del español dominicano, para que sirva de apoyo (basamento) a la explicación del empleo.

© 2018, Roberto E. Guzmán