Tocar, *extractivismo, actuar/accionar

Por Roberto E. Guzmán

TOCAR

“. . .el sentir generalizado. . . es que a la madre le TOCABAN 20 años de prisión”.

Las frases que se transcriben más arriba permitirán examinar lo que el verbo tocar significa en este contexto. Junto con este verbo se traerán otros del mismo ámbito que poseen valores especiales en el español dominicano.

La importancia que tienen los verbos que se examinarán en esta sección es que no han sido tratados o recogidos con anterioridad en los lexicones y estudios que se ocupan de las palabras que poseen acepciones particulares en el español dominicano.

En la frase en que se usa el verbo tocar, este adquiere el valor del verbo corresponder, en los casos en que el último verbo se utiliza para referirse a “la cantidad de tiempo en prisión que debe recibir cada participante o persona por su cuota de responsabilidad en el hecho delictivo”. La última parte de la acepción se aviene con la adecuación a su grado de culpabilidad.

Otro verbo que posee acepción especial en el español dominicano es el verbo echar cuando se emplea para referirse a la imposición de una sentencia que conlleva prisión cuando una persona es declarada culpable por un tribunal. Ejemplo de este uso es, “Debieron echarle 20 años de prisión”.

La historia de verbos con significados dominicanos diferentes al español común no termina ahí, pues el verbo cantar también adquiere el sentido del verbo echar cuando lo ejerce un juez respecto de la condena a reclusión que dicta contra una persona.  “El juez le cantó 20 años de cárcel”.

Otro verbo que se usa al hablar de sentencias dictadas por los tribunales es el verbo caber. En el habla de los dominicanos es posible oír que alguien dice, “Por ese homicidio le caben 30 años de prisión”. Con esto se expresa que la persona de quien se habla es pasible de recibir una condena a prisión por ese período.

No hay que criticar con vehemencia a las personas que se valen de los verbos destacados, pues son válidos en el español dominicano; sobre todo si se emplean rodeados de palabras que no dejan dudas con respecto de su significado. Debe observarse precaución cuando se habla o se escribe para un público que no es exclusivamente de dominicanos, pues se corre el riesgo de no ser comprendido.

 

*EXTRACTIVISMO

“. . .trajo la esclavitud, el colonialismo, el EXTRACTIVISMO. . .”

Algunos hispanohablantes piensan que las palabras largas significan cultura; de allí que mientras más larga sea la palabra utilizada, mayor cultura reflejará el resultado de lo dicho o escrito.

Otra tendencia que contribuye a la creación de voces como la que consta en el título, es la de valerse de ciertas terminaciones socorridas en el español derecho, tal como -ismo, para añadírsela a adjetivos que ni existen en el español común para formar así sustantivos de la clase del que se observa en el epígrafe. Lo esbozado en las oraciones anteriores se detallará más adelante.

Por la compañía en que se encuentra la voz desconocida sometida a estudio, ha de presumirse que se trata de algo que tiene que ver con la historia de países sometidos a colonización. Este *extractivismo es muy posible que tenga relación con el verbo extraer. Esa es una conjetura que se hace porque algunos países conquistados fueron despojados de sus riquezas naturales sin miramiento con respecto de la preservación de la naturaleza.

Hubo que recurrir a la lengua inglesa para encontrar un adjetivo y un sustantivo que se asemejan a la extraña voz del título, es extractive, que en esa lengua indica que “se relaciona o implica extracción: que tiende o resulta en la extracción de recursos naturales sin establecer criterios de reposición. Mediante la lectura de la acepción de la voz del inglés puede comprobarse lo bien que esta se acomoda a la explotación minera.

Hay que rogar a los manes de la lengua española para que los articulistas no obliguen a sus lectores a emprender búsquedas en diccionarios de lenguas extranjeras para entender lo que debió ser escrito en español.

 

ACTUAR – ACCIONAR

“. . .en esta patria nuestra en la que ACCIONAMOS. . .”

Los dos verbos que figuran en el título son confundidos en su empleo por algunos articulistas. La confusión se extiende al infinitivo sustantivado, pues algunas personas recurren a “accionar”, en lugar de “actuar” en las hipótesis en que el verbo no se conjuga, sino que sirve para mentar la acción. Algunos redactores piensan que el verbo accionar tiene una cobertura semántica más dilatada que actuar, pero lo contrario es lo cierto. Más abajo se repasarán las acepciones de ambos verbos.

Antes de pasar al repaso de las acepciones se hace necesario constatar que el uso en los últimos tiempos tiende a hacer del verbo accionar algo más que lo que este fue en el español tradicional. Este uso que se advierte ha dado lugar a que en algunos diccionarios modernos la redacción de las acepciones, especialmente para accionar, se hayan introducido cambios.

Tradicionalmente el verbo accionar se refería solo a poner un mecanismo en funcionamiento y a los gestos y movimientos. Así ha permanecido en el diccionario de las academias.

Al revisar la redacción del verbo accionar en el Diccionario integral del español de Argentina (2008:35) en su segunda acepción puede leerse, “Comportamiento o actuación de una persona, un grupo o una institución”.

Hace unos años que la tendencia se encamina hacia las nuevas acepciones, pues el Diccionario del español actual (1999:51) además de las acepciones tradicionales asienta lo siguiente: “Entablar una acción”. “Actuar [una persona o cosa]”. Nótese lo general que es la redacción en estas dos acepciones. Ese diccionario anota como raro, pero reconoce que accionar se usa como sinónimo de actuar.

Además de los sentidos tradicionales, el verbo actuar ha adquirido nuevas acepciones como resultado de refinamiento de algunas de las originales. Entre otras pueden mencionarse, producir efecto (influir) una persona o cosa sobre algo o alguien; esta ampliación es el resultado de las nuevas redacciones que son un reconocimiento de los usos en el habla. El diccionario oficial de la lengua reconoce que actuar vale para “poner en acción”. Los términos usados en esta acepción podrían dejar fuera el verbo accionar con respecto a “poner en funcionamiento”.

Con respecto a los dos verbos del título hay que retener la propensión que se advierte. Según parece existe inclinación a que ambos verbos arropen varias de las acepciones que fueron privativas de uno u otro.

En la utilización de uno u otro verbo de los dos estudiados aquí, lo más sano es mantenerse con apego a lo tradicional para no incurrir en exageración alguna y así no caer en un uso que contravenga el sentido esencial de ambos.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Cacaotalero, feligrés, viaje de ida y vuelta/viaje *redondo, años ochenta/años *ochentas

Por Roberto E. Guzmán

CACAOTALERO

“. . .resaltó sus aportes para que la familia CACAOTALERA. . .

En el centro de la palabra del título se encuentra una muy conocida, cacao. Al estudiar la palabra cacaotalero, se aprovechará la ocasión para revisar la que se halla en la base, pues resultará interesante considerar algunos aspectos.

De acuerdo con lo que el diccionario mayor de la lengua recoge, cacaotero es la “persona que cultiva cacao o negocia con él”. La segunda acepción en ese diccionario trae ese sustantivo para el árbol del cacao.

La palabra cacao proviene del náhuatl kakawa, forma radical de kakawatl. Fray Alonso de Molina tradujo la última voz en tanto “grano de cacao”. En inglés representaron con la voz cocoa lo que oyeron en español cacao que es una alteración fonética de la forma española. La definición que se encuentra en inglés de la palabra cocoa se refiere al polvo que se obtiene de la semilla del cacao. Esta cocoa se integró al español de por lo menos cinco países de la América hispana, con el significado que tiene en inglés. En esta lengua entienden que esa pronunciación en inglés koko para cacao se produjo por una confusión con el fruto del cocotero, coco.

El diccionario que registra la palabra cacaotalero es el Diccionario de americanismos (2010) y lo hace con el valor de “cacaotero, persona”, con exclusividad para República Dominicana. En el último país mencionado también se usa cacaotero para la persona que cultiva el cacao. El cacaotal reconocido internacionalmente es, “Terreno poblado de árboles de cacao”. Diccionario de mexicanismos de la Academia Mexicana de la Lengua, (2014:68).

El vocablo cacao entró muy temprano en la lengua castellana pues el primero que lo mencionó fue Cortés y, el segundo Oviedo. Apareció en el año 1726 en el Diccionario de autoridades catalogado como “voz indiana” con una descripción detallada del fruto, las funciones del grano y la preparación de la bebida. En esa obra llaman cacao al árbol. Las obras citadas allí pertenecen a Joseph de Acosta y Antonio de Solís. Las menciones aparecen en la letra C, p. 35 del diccionario.

La palabra cacao ha dado pie a varias locuciones en el habla de los dominicanos. El Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:76) recoge algunas de esas expresiones, coger cacao, más viejo que el cacao y pedir cacao. La locución verbal pedir cacao es la más conocida e interesante. Expresa, “rendirse, suplicar clemencia, solicitar apoyo o ayuda, darse por vencido, claudicar ante la adversidad.

Se ha de aceptar en el español dominicano el uso de la palabra cacaotalero/a para las acepciones apuntadas porque esta forma parte del español corriente tanto en el habla como en el español escrito en ese país. No obstante, hay que tener en cuenta que es mejor limitar el uso de la palabra en los escritos para consumo nacional dominicano.

 

FELIGRÉS

“. . . que tiene previsto reunirse con los familiares de los once FELIGRESES que fueron asesinados en una sinagoga. . .”

Algunos vocablos tienen límites en cuanto al alcance de sus acepciones. En ocasiones las acepciones reconocidas se refieren solamente a una clase de personas o a un grupo en particular. Las ideas que se esbozaron en las oraciones anteriores se desarrollarán más abajo para despejar el sentido del vocablo feligrés. Se demostrará que el vocablo feligrés no mantiene relación convencional establecida con sinagoga.

Feligrés es la persona que pertenece a una parroquia. La parroquia es la iglesia. La iglesia a su vez, es entre otras cosas, la congregación de fieles cristianos. Además, es el conjunto de clero y pueblo de un país donde el cristianismo tiene adeptos.

La sinagoga es la congregación o junta religiosa de los judíos. También es el edificio dedicado a la congregación y culto de la religión judía. Judío es quien profesa la Ley de Moisés: esta ley comprende los preceptos y ceremonias que Moisés dio al pueblo de Israel para su gobierno y para el culto divino.

El tipo de redacción que se observa en la cita refleja algo de etnocentrismo que es una tendencia emocional que hace que la cultura propia influya en la redacción. En el caso específico de la cita que encabeza esta sección, el redactor atribuyó los nombres cristianos a los creyentes de una religión que no es cristiana.

 

VIAJE DE IDA Y VUELTA – VIAJE *REDONDO

“. . .con este aumento, a cada pasaje de VIAJE REDONDO a Nueva York. . .”

No hay lugar a duda. El tema principal de este aparte es examinar el significado de la palabra redondo y evaluar la oportunidad de utilizarlo en una frase como la copiada más arriba.

Redondo es de forma circular; es perfecto, completo, bien logrado, de donde se habla de un negocio redondo. Redondo es el número o la cantidad que se expresa en unidades enteras. Esta voz tiene otras acepciones que se olvidarán por el momento porque son de menos uso y, sobre todo, para aligerar la exposición.

De acuerdo con lo que se ha expuesto hasta ahora el viaje de la cita puede ser uno perfecto, bien logrado, Mas no es así porque la breve frase copiada sugiere otra cosa.

En realidad, el “viaje redondo” es una mala traducción del inglés al español, pues quien colocó “redondo” después del viaje lo hizo porque en inglés se dice y escribe round-trip. Este tipo de viaje es el que se realiza de ida a un sitio y regreso por la misma vía al lugar de salida.

En español se dice y escribe “viaje de ida y vuelta” y, se usa para los boletos que incluyen ambas vías, que es algo que redunda en mejor precio. Se hace necesario mentar aquí que se encontró un diccionario en el que llaman “redondo” este viaje. Es posible que en algún país se llame así a este tipo de viaje estudiado aquí.

 

AÑOS OCHENTA – AÑOS *OCHENTAS

“. . .creo que en los años OCHENTAS. . .”

Con relativa frecuencia se encuentra una redacción de este tipo, en la que al numeral se le añade una ese /s/ en señal de plural. Se hará el esfuerzo por explicar de modo sencillo para tratar de que no se repita.

La forma en que se menciona la década, es decir, el período de diez años consecutivos referido a cada una de las decenas del siglo, no admite que se pluralice o agregue una letra ese /s/ al número escrito en letras. Ese cardinal se refiere exclusivamente a los años que comprenden desde el primer año de la década (1980), hasta el último del decenio (1989).

Fundéu Argentina puntualiza, “no hay una denominación establecida para la primera década de un siglo, por lo que se aconseja utilizar expresiones como la primera década del siglo XX o la década de 1901 a 1910 (o la década de 1900 para referirse a los años entre 1900 y 1909, pues entre 1900 y 1910 hay once años)”.

El Diccionario panhispánico de dudas (2005:208) “se desaconseja poner en plural el cardinal referido a la decena”. En el caso específico del texto citado, ochenta debió aparecer sin la ese /s/, aunque se tratase de varios años, pues se refería implícitamente a la década.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Locutoril, apenas/casi, con base en/en base a, a pesar de que/pese a – *pese que

Por Roberto E. Guzmán

LOCUTORIL

“. . .además estarán otras prestigiosas voces LOCUTORILES. . .”

Hay palabras que se incorporan al léxico cotidiano de la comunidad sin que los hablantes se den cuenta de que esa palabra no es de uso en otras comunidades que hablan la misma lengua. No se percatan esos hablantes de que son voces extrañas hasta que alguien de fuera se las señala o hasta que la utilizan en un medio fuera de su comunidad de hablantes y no las pueden entender.

Locutoril es un vocablo que existe en el español dominicano desde hace largo tiempo; este se ha oído por la radio, la televisión, y en muchas conversaciones. No será posible determinar quién lo usó por primera vez, esto es, quien lo creó, pero sí es posible saber que existe en el español dominicano.

Hay que tener en cuenta que el lenguaje humano es un modo específico de la realidad cultural. Como consecuencia de eso las necesidades de la comunicación empujan a los hablantes a crear las voces que les permiten mantenerla. Estas consideraciones anteriores permiten explicar -en parte- la aparición de nuevas palabras tendentes a facilitar la comunicación. Puede aducirse que algunos vocablos son reflejos de la realidad y las circunstancias.

El lenguaje es una estructura dinámica respecto al tiempo, al espacio y a los sujetos que lo utilizan. Estas características hay que tenerlas en cuenta a la hora de evaluar el vocabulario de los hablantes.

Llegados a este punto hay que delimitar lo que locutoril significa. Este es un adjetivo, “relativo o que pertenece a los locutores”. Es fácil deducir que este deriva del sustantivo locutor, al agregarle la terminación -il. Lo que hizo el hablante dominicano fue utilizar un recurso que existe en la lengua española para formar otra palabra, que esta vez resultó ser desconocida en otros ámbitos de habla hispana.

El español dominicano tiene otro adjetivo que es exclusivo de esta variedad de español, y, que está formado del mismo modo anterior, es “choferil”, que sí aparece documentado en el Diccionario de americanismos (2010), “Relativo a los choferes”.  Este choferil también consta en el Diccionario del español dominicano (2013) con una acepción más específica en cuanto a su campo de acción, “Relativo a los choferes del transporte público”.

Los diccionaristas que se han dedicado a la tarea de hacer inventarios de las voces propias del habla de los dominicanos no han retenido la palabra locutoril para incluirla en las obras producto de estas labores.

No cabe duda alguna de que esta voz es parte del habla dominicana, aunque no esté documentada en los diccionarios confeccionados hasta ahora. Después de esta intervención ya los especialistas en este menester la asentarán como corresponde porque ha sido estudiada.

 

APENAS – CASI

“Tenía APENAS CASI tres años . . .”

El adverbio apenas se ha tratado mediante estos escritos en ocasiones anteriores. En otra ocasión fue porque separaban el adverbio en dos, la preposición a y el plural del sustantivo, penas. Esta vez el asunto es diferente, colocan apenas junto a casi, sin reparar en los significados de ambas palabras.

Por el estilo de la redacción de la lectura de la frase se deduce que utilizan a apenas en función de adverbio, por lo tanto, este comunica la idea de “escasamente, solo”. En latín paene significa “casi”, de ahí que la palabra península sea casi una isla, pues insula es isla.

Desempeñando las funciones de conjunción temporal, apenas significa “en cuanto, en el momento en que”. La organización y secuencia de las palabras induce a pensar que aquí se produce un pleonasmo, es decir un defecto de construcción sintáctica por la repetición de términos que proveen la misma idea.

En una frase como la copiada a manera de ejemplo resulta difícil evaluar si se trata de un recurso en la redacción para añadir énfasis, o si solo se repite la misma idea al colocar las palabras apenas y casi una inmediatamente después de la otra. El orden de los vocablos sugiere que apenas debe interpretarse con su significado de “casi, solo, escasamente, a lo más”.

En una frase u oración de este tipo no hace falta que se exagere la cantidad de vocablos que transmiten una misma idea, sobre todo de manera innecesaria colocándolos tan próximos uno de otro. Se piensa que en la frase se incurrió en una repetición inútil.

 

CON BASE EN – EN BASE A

“. . .trabajar EN BASE A una acentuación. . .”

A fuerza de oír de manera insistente y machacona la locución en base a, hasta los doctos en materia del lenguaje la incluyen en sus escritos. Es censurable (palabras del Diccionario panhispánico de dudas) la locución porque “las preposiciones en y a no están justificadas”. Fundéu demuestra lenidad en su criterio, pues entiende que la locución “en base a” se encuentra extendida en el uso y su empleo no puede censurarse. No deja de apuntar esa institución que es preferible la construcción “con base en”.

El diccionario mentado más arriba propone que en lugar de la locución censurada debe emplearse “con base en”. Esta es una locución que comenzó a usarse hace relativamente corto tiempo con el valor de “con apoyo o fundamento en”. El español de estilo culto manifiesta preferencia por otras locuciones tales como: sobre la base de, en función de, basándose en, a partir de, de acuerdo con, con base en, según, etc.

La forma de evitar caer en el descrédito es mantenerse alerta cada vez que se procede a usar la palabra “base” en cualquier tipo de locución; es decir, que una señal de alarma se active en las esferas del criterio en estos casos para no utilizar la locución criticada.

 

A PESAR DE QUE – PESE A – *PESE QUE

“. . .PESE QUE su labor escritural . . .”

El verbo pesar ha servido de base para que sobre este se formen locuciones de diferentes clases que se usan en la comunicación para expresar matices que deben sus diferencias a la inclusión de preposiciones, conjunciones y adverbios, así como a la organización interior de estos elementos en las locuciones.

Lo escrito en el párrafo anterior no significa que exista libertad para que los hablantes de español suelten las riendas y se dediquen a introducir elementos extraños en las locuciones en las que el verbo pesar, sobre todo pese, es utilizado.

“A pesar de” es una locución prepositiva que se toma y usa con el significado de “contra la voluntad de”, “contra la resistencia de” o “contra el inconveniente de”. “Puede preceder a una preposición introducida por que”. “Pese a es una preposición prepositiva, equivalente, en general, a a pesar de”. Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española (1998:339). Lo anterior equivale a decir que a pesar de vale para expresar “con la oposición o resistencia de”. Diccionario de la lengua española (2014-II-1695). A pesar de que es una locución conjuntiva que “introduce oraciones que indican concesión”. Gran diccionario de la lengua española (2007:1330).

El Diccionario panhispánico de dudas escribe que a pesar de sirve para indicar “contra la voluntad o el deseo de alguien”. Es importante recordar que “cuando la locución va seguida de subordinada, no debe suprimirse la preposición de”, (2005:499).

Pese a que es la construcción apropiada para expresar que no se tiene en cuenta la oposición o la resistencia de algo o alguien, y no simplemente pese que, con omisión de la preposición a.

Fundéu 28/11/2012.

Se ha traído el auxilio de los textos citados para que no quede duda alguna con respecto a la forma de escribir las locuciones de forma correcta.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Adjunto, kamikaze/*kamikaze, *coherenciados

Por Roberto E. Guzmán

ADJUNTO

“. . .en el panel que compartió ADJUNTO A otras. . .[personas]”

Al leer la frase que apareció en el periódico acerca de una reunión de personas llamó la atención la forma en que se utilizó el verbo adjuntar en funciones de adjetivo.

El inesperado encuentro vino por la presencia de personas; es decir, porque el sujeto y los acompañantes eran personas y era la primera vez que esto se leía.

La costumbre en casos como este es confirmar el criterio que se tenía con respecto a la palabra resaltada. La mayoría de los diccionarios se conforman con evitar el uso del vocablo persona y en el complemento del uso se referían solo a cosas.

Hubo que recurrir al Diccionario del español actual (1999-I-105) para hallar una definición satisfactoria del uso del adjetivo que satisficiera las intenciones de estas notas. Ahí puede leerse, “[Cosa] unida [a otra]”. Lo que se procuraba era encontrar la palabra “cosa” para identificar lo que puede decirse o escribirse que está o va adjunto a otra cosa. En la mayoría de los diccionarios consultados se obvia el uso de la primera palabra cosa, aunque esa palabra sí aparece en la segunda parte de la acepción.

No puede dejar de subrayarse que adjunto se emplea para persona cuando esta desempeña un cargo o función asociada a otra, para así ayudar a la titular en sus labores. La Asociación de Academias acerca de adjunto en tanto adjetivo escribe, “Dicho de una persona. Que acompaña a otra para entender con ella en algún negocio, cargo o trabajo”.

Este “adjunto” es de uso frecuente en el lenguaje administrativo en función de adverbio al principio de la oración para denotar que algo acompaña la carta, circular, correo electrónico, notificación, etc. que se envía o remite; casi siempre se refiere a algo que está relacionado directamente con el objeto principal de la misiva.

El lexicólogo y médico dominicano, miembro que fue de la Academia Dominicana de la Lengua, D. Miguel A. Piantini, en su libro Apuntaciones lexicográficas y cuestiones idiomáticas (1980:32-33) puntualiza que el verbo adjuntar, “Debe decirse, hablando de un objeto . . .” Él sugiere el uso del verbo “acompañar” cuando se refiere a personas. A D. Rufino J. Cuervo se le antojaba inútil el verbo adjuntar “una vez que hay incluir y otros modos de expresar lo mismo”.  Esto en relación con los anexos. Apuntaciones (1955:796).

Debe pensarse en otras soluciones tales como junto a que es, “al lado de o cerca de”, así consta en el Diccionario panhispánico de dudas (2005) y junto con que a su vez es, “En compañía de o con la colaboración de” de este modo aparece en ese diccionario.

Durante un tiempo las autoridades de la lengua española se opusieron al uso culto del español americano del verbo “adjuntar” con el sentido de “incluir, enviar adjunto”.  Las pistas sugieren que entró en el diccionario oficial de la lengua española en la edición de 1956. Antes de esa incorporación ya había entrado el vocablo “adjunto”.

 

KAMIKAZE – *KAMIKASE

“. . .en tanto otros están en la fila como KAMIKASE”.

Por medio de estos escritos se ha reiterado en muchas ocasiones anteriores que hay que revisar las ortografías de las voces extranjeras antes de escribirlas para así evitar errores. Esa “regla” hay que observarla con mayor cuidado si se trata de voces de escaso uso.

La voz kamikaze surgió a raíz de la Segunda Guerra Mundial para reconocer en occidente el nombre de los pilotos suicidas de origen japonés. Así se denominó no solo al piloto voluntario, sino también al avión. El suicidio consistía en estrellar el avión contra un objetivo militar enemigo. Los italianos entienden que kamikaze es sinónimo de “misión suicida”. Dizionario delle parole straniere (1999:147).

La palabra vino al conocimiento general mediante el inglés de los Estados Unidos en 1945 al escribirse en esa lengua la representación de los sonidos y el concepto de ese cuerpo de elite de pilotos de guerra.

Literalmente kamikaze quiere decir y dice “viento de dios” o “viento divino”. Kami es dios, providencia, divino y, kaze es viento. La tradición popular japonesa asegura que ese nombre se le otorgó en japonés al tifón que en agosto de 1281 salvó al Japón de la invasión de los mongoles al destruirles los navíos. El viento fue desencadenado por Tenshi, del hijo del cielo. El primer ataque (misión) kamikaze fue el 17 de mayo de 1944 contra un destructor estadounidense. Diccionario de palabras y frases extranjeras (1995:237).

En español hubo que esperar la edición del Diccionario de la lengua española de 2014 para que se reconociera esa voz que antes no aparecía en ese diccionario ni en cursiva. En esa edición del diccionario se reconoce que la voz denomina al piloto, la nave (que escribe que está cargada con explosivos); el terrorista suicida y la “persona que se juega la vida realizando una acción temeraria”. Diccionario de la lengua española (2014-II-1299).

La última acepción que se mencionó que asienta la corporación de la lengua española se originó en el inglés americano en el año 1955 para mentar a los conductores japoneses de taxis. Los datos acerca de la voz kamikaze en inglés se tomaron del Chambers Dictionary of Etymology (2015:561).

La Asociación de Academias de la Lengua Española se puso al día con respecto a la voz del japonés; lo hizo con todas las acepciones conocidas, las del origen de la voz y las que se produjeron por extensión de la acepción primera.

 

*COHERENCIADOS

“. . . que si podemos, juntos, COHERENCIADOS, . . .”

Antes de entrar en el estudio de la palabra destacada en la frase de más arriba, hay que recordar que ese si que figura allí debe llevar la tilde (sí) para que se entienda que es el adverbio que expresa afirmación o confirmación. Sin la tilde, si hace las funciones de conjunción con diferentes valores.

Con respecto a *coherenciado, por su formación pretende parecerse a un participio que desempeña en la frase las funciones de adjetivo.

Para que esto fuese aceptado, haría falta que existiese el verbo *coherenciar que “no se encuentra por ninguna parte”, valga la redundancia.

Las palabras del español común que más se asemejan a la creación señalada en el título son, cohesionar, coherente, cohesivo. El vocablo cohesión entró en el español oficial en el diccionario académico en el año 1884. Todas las voces de esta familia están emparentadas con adhesivo, adherente, que estuvieron en uso en el español del siglo XV.

Con aventuradas creaciones como la del título, se aconseja verificar la legitimidad de estas antes de plasmarlas en un escrito, pues afean la frase, y a veces, el escrito completo.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Papá muey, calor/fragor, siervo/ciervo, vocación

Por Roberto E. Guzmán

PAPÁ MUEY

“¡Ay PAPÁ MUEY!”

“Papá mue” es una locución interjectiva de uso en la República Dominicana desde tiempos inmemoriales. Hay que confesar que hace largo tiempo que no se oía la expresión y mayor tiempo aún que no se leía. Es más, se piensa que nunca antes se la había leído hasta hace unas semanas.

Uno de los rasgos interesantes de esta expresión es el origen; aunque parezca muy español, no es así. El oído a veces traiciona a las personas y por eso en español cibaeño la expresión terminó muey. No se hace aquí juicio crítico acerca del habla cibaeña que se considera “típica”.

Al tiempo que se escribe acerca de la pronunciación “muey”, se hace necesario asentar aquí que en el norte de Haití, Cabo Haitiano, existe una tendencia a meter una /i/ en voces que en otras partes de ese país no la lleva, ejemplo de eso es bwe i, en lugar de bwen, que es la respuesta que se da para expresar “no conozco la respuesta”, literalmente, “lo bebo”, En otras partes de Haití la respuesta “no la sé” para el acertijo es m bwè pwa. Cap-Haïtien (2014:242).

Esta expresión comentada aquí procede del criollo haitiano, lengua en la que se dice papa mwen. En esa lengua es una alusión al padre celestial, “padre mío”, o “mi padre”, de allí que sea papá. En esa lengua no hace falta colocar la tilde sobre la segunda letra /a/ de papá para que se pronuncie como palabra aguda; además, la tilde aguda sobre la letra /a/ no existe en esa lengua.

El muey que se escribió es la transcripción al español cibaeño de la versión haitiana. Esta observación se hace sin ánimo crítico. Hace largos años que el autor de estos comentarios había oído lo que llevado a la escritura en español sería papamué. La última versión se acerca más a la pronunciación del criollo haitiano, sobre todo si se tiene en cuenta que el sonido nasal que se representa por una letra ene /n/ en la transcripción en realidad es la nasalización de la letra /e/ del criollo haitiano.

No hay que sorprenderse de que los haitianos hayan logrado introducir una que otra palabra en el habla de los dominicanos; sobre todo si se tiene en cuenta que los dominicanos le han metido cientos de palabras al criollo haitiano, que en su mayoría pasan inadvertidas al oído que no es aguzado, por la adaptación de estas al sistema fonético haitiano.

 

CALOR – FRAGOR

“. . .que duró tanto tiempo trabajando en el FRAGOR del desarrollo local. . .”

Cuando se lee la frase copiada más arriba y se interpreta el mensaje, se atrapa el desliz en cuanto al significado del vocablo fragor. Más abajo se explicará el sentido o significado único de fragor. Inmediatamente después de eso se repasarán los valores de la palabra calor, especialmente en los casos en que se usan en locuciones como la que es pertinente y se propondrá para la frase transcrita.

La palabra fragor expresa “ruido estruendoso”. El vocablo estruendoso hay que tomarlo por ruido estrepitoso, considerable, suficientemente grande, fuerte.

El error se ha deslizado por el uso del lugar común “en el fragor de la lucha, de la batalla”. Esta expresión se creó para referirse a los casos en los cuales había algarabía, ruido de armas, lucha entre muchas personas. En estos casos se supone que se produce mucho ruido.

Para situaciones como el “desarrollo local” lo que se propone que se utilice es el sustantivo masculino “calor”, que en una de sus acepciones se acepta como “actividad”, o conjunto de operaciones o tareas propias de una entidad. El calor se refiere también a “lo más fuerte y vivo de una acción”. La locución prepositiva “al calor de” algo indica “con la ayuda o protección de”.

Hay que limitar el fragor para las situaciones en que hay mucho ruido. El calor es para usarlo cuando hay actividad, entusiasmo, para evocar los momentos vivos de una acción.

 

SIERVO – CIERVO

“. . .que se denominó ‘Los CIERVOS de la Gleba’”.

Hace largo tiempo que se lucha contra este tipo de error. El desacierto se reduce a la confusión entre las letras ese /s/ y ce /c/. Con respecto de algunas palabras puede perdonarse la equivocación, pero con relación a otras resulta difícil aceptar el yerro.

Como ha sucedido con muchos vocablos de la lengua, siervo entró con una acepción muy estrecha y bien definida para luego derivar en otras acepciones vinculadas con la de su origen. El siervo fue sencillamente el esclavo. Más tarde pasó a ser la persona que tenía deberes con su señor y estaba ligado a la tierra en la que vivía. El siervo pasaba bajo la tutela del nuevo señor de la tierra cuando la propiedad era transferida.

Luego se usó la palabra para nombrarse a sí mismos los servidores de Dios; o las personas que mostraban adhesión en calidad de servidores ante otras personas. Puede notarse que en todas las acepciones que se han enumerado el factor común es “persona”.

El siervo de la gleba era, según el lexicón mayor de la lengua, el “adscrito a una heredad de la que no podía desligarse aún cuando esta cambiara de dueño”.

Un ciervo es un animal de cualquier especie de la familia cervidae, Es un mamífero rumiante El macho tiene astas muy distintivas que sirven para individualizarlo. Estos cuernos y el nombre del animal han recibido una extensión poco halagadora cuando sirven para calificar a un hombre. El diccionario guía de la lengua reconoce también un insecto que lleva ese nombre, “ciervo volante” que debe esa denominación al parecido de sus mandíbulas con los cuernos del ciervo.

El adjetivo cerval sirve para aludir a lo que tiene características parecidas a las del animal, ciervo; excepto por el miedo cerval que es el miedo muy grande, excesivo.

El uso de una de la dos letras al principio de las dos palabras estudiadas es algo que se repite en casi todas las lenguas románicas, francés, portugués, italiano.

Con la ayuda de las explicaciones anteriores se subraya la gran diferencia que existe entre las dos palabras del título. El contexto en que puede utilizarse una palabra o la otra sirve para descartar el error en cuanto a su ortografía. La ese /s/ es para la persona y la ce /c/ para el animal; así de simple.

 

VOCACIÓN

“. . .supuestos balances de contabilidad que no soportan el más simple análisis técnico con VOCACIÓN de consistencia. . .”

El autor de estos comentarios acerca de la lengua no se atreve a levantar la voz contra este tipo de uso que se hace del sustantivo vocación en la cita; esto así porque sospecha que en alguna ocasión ha incurrido en el exceso de utilizarlo de ese modo. De todas maneras, se analizará ese empleo más abajo.

La palabra vocación se vincula con el concepto persona en todas sus acepciones; es decir, se aplica solo a personas que son las capaces de desarrollar, sentir, experimentar vocación.

El término vocación cuando entró al español lo hizo con el sentido de vocatio vocationis “acción de llamar”, “vocación divina”; era un llamado espiritual que procedía del latín clásico, retenido en latín eclesiástico en tanto “invitación”. Pascal la definió como un “movimiento interior mediante el cual una persona se siente llamada hacia Dios”.

Más tarde, vocación extendió su manto sobre actividades mundanas, tales como profesión, ocupación, oficio, actividad. Ha llegado el sustantivo en cuestión a cubrir la “inclinación” que alguien experimenta por una profesión.

El Diccionario español de sinónimos y antónimos (1978:1134) ofrece las equivalencias siguientes: afición, aptitud, advocación, don, facilidad, propensión, inclinación.

Ortega y Gasset definió la vocación como un “extrañísimo fenómeno de que nos llamamos a nosotros mismos para hacer determinadas cosas”. Ideario etimológico de José Ortega y Gasset (1981:158).

Se presume que el redactor de la oración citada quiso expresar “análisis técnico serio, coherente, adecuado”, y muchas otras palabras más que coadyuvarían a transmitir una idea apropiada con respecto del tipo de acción a que se contrae la cita.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Pelar(se), irrumpir, chatarrización, *sanitización

Por Roberto E. Guzmán

PELAR(SE)

El verbo pelar tiene acepciones particulares en el español dominicano. La aseveración que antecede a esta oración procurará demostrarse en el desarrollo de esta sección.

En el español dominicano existen varias locuciones que son las que sirven de fundamento para argumentar acerca de la validez de la tesis con respecto de las acepciones distintivas que se conocen en el español dominicano para el verbo del título que se exponen más abajo.

La primera locución que se utilizará para abogar en el sentido señalado es la locución adverbial “a mano pelada/pelá” que en el Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:301) se retiene, en su primera acepción como “sin instrumento auxiliar”. La segunda acepción es, “Sin ningún recurso económico o medios adecuados”.

Otro uso muy extendido del verbo estudiado es con respecto a los billetes y quinielas, cuando estos se quedan sin premio alguno. En esos casos se dice que estos, billetes y quinielas, salieron “pelados”, es decir, sin dinero o recompensa.

Hay una palabra que aparece de modo reiterativo en las definiciones que se han ofrecido tanto para las locuciones como para el verbo con respecto de los boletos de las rifas o apuestas, es la preposición sin.

No debe olvidarse que cuando se pela una fruta o un vegetal estos quedan sin cáscara. Una persona que se pela una parte de su piel se dice en el habla que se quedó sin la parte externa de la piel en esa parte de su cuerpo. La persona que se dejó pelar, esquilmar, se quedó sin dinero.

Todavía hay más, existe en el español dominicano la locución verbal “pelársele el billete” que expresa que la persona a quien se le peló el billete se queda sin obtener o conseguir lo deseado.

Se reconoce que es difícil admitir que una preposición se acepte para desempeñar funciones similares a las de un verbo, pelar, pero las lenguas no obedecen a la lógica. En muchas situaciones las significaciones obedecen a las circunstancias y al uso que los hablantes hacen de los elementos que las componen.

La tesis que se avanza puede parecer aventurada, pero merece consideración, o por lo menos, una refutación con soporte de la misma clase que se ha usado para sostener la tesis expuesta. Puede ser pura coincidencia que la repetida preposición pueda aparecer en las acepciones citadas. De todos modos, el asunto merece reflexión y hasta refutación si hubiere lugar a ello.

 

IRRUMPIR

“. . .se podrá investigar, perseguir y procesar a los actores que IRRUMPAN la ley monetaria. . .”

El verbo irrumpir puede decirse que está causando estragos. En los últimos meses se ha intervenido por este medio para aclarar diferencias entre este y otros verbos. En la forma y acompañado de los vocablos que le rodean aquí el sentido que le asignan es diferente; por lo tanto, se hace necesario escribir de nuevo para esclarecer su alcance.

El verbo irrumpir no es sinónimo de quebrantar, transgredir, infringir. No hace largo tiempo se escribió que irrumpir es “entrar violentamente; aparecer o mostrarse súbitamente”. Ni de modo remoto se relacionan los verbos recién mentados con irrumpir.

Este tipo de error mueve a pensar que algunas personas que redactan no se ocupan de leer; y si lo hacen, no leen con deseos e intención de aprender. Este desacierto es reprobable, no hay explicación lógica para que surja.

Pudo utilizarse el verbo trasgredir en la frase copiada para indicar que se viola un precepto, ley o estatuto. Infringir comunica que se quebranta una orden o ley. Quebrantar es incumplir una ley u obligación.

 

CHATARRIZACIÓN

“. . .establece la CHATARRIZACIÓN de vehículos. . .”

La chatarra era un residuo o un “hierro viejo”. La industria moderna le imprimió importancia a la chatarra cuando comenzó a reciclar los residuos de metales, especialmente de hierro.

Otro suceso que empujó el uso de la palabra chatarra fue la famosa comida rápida que en español para expresar el poco aprecio que se le tiene se la llama “comida chatarra”.

La palabra chatarra deriva del vasco txatar. Entró en el diccionario regulador de la lengua española en una fecha posterior al año 1899. La palabra chatarra ha producido otras más, entre ellas, chatarrear, chatarrería, chatarrero, chatarroso.

Chatarra en sí misma sirve no solamente para el “conjunto de metal viejo”, sino también para calificar máquinas y aparatos inservibles. De acuerdo con lo que escribe la autoridad institucional de la lengua, la “comida chatarra” que se mencionó antes, recibe este nombre en América “por su baja calidad”. Se la conoce, además, como “comida basura”.

En el español de México chatarra es un adjetivo en el registro popular/coloquial que indica “de baja calidad”. Se utiliza además como sustantivo. Diccionario de mexicanismos de la Academia Mexicana de la Lengua (2014:108). Esta acepción se conoce y usa en ocho países americanos más.

La palabra chatarrización no consta en el diccionario oficial de la lengua española. Sin embargo, no es difícil adivinar lo que se desea expresar por medio de esta voz.

Para llegar a la chatarrización hay que pasar por el verbo chatarrizar. El verbo sería hacer o volver alguna cosa chatarra o tratar algo como chatarra. La chatarrización sería entonces el resultado y la acción del verbo. Un ejemplo de chatarrización sería cuando un vehículo sufre un accidente que lo torna inservible. En otros casos las máquinas y aparatos viejos que ya no funcionan podrían ser declarados chatarra y esa acción podría recibir el nombre de chatarrización.

 

*SANITIZACIÓN

“. . .mejorías continuas en los procesos internos de SANITIZACIÓN. . .»

La palabra recalcada en el texto reproducido no forma parte de las voces reconocidas en el español corriente. No es menos cierto que mantiene alguna semejanza con algunos vocablos de la misma familia que sí son moneda corriente en el español internacional.

Se percibe por su formación que la voz del título se relaciona con sanidad y sanitario. La voz sometida a escrutinio en esta sección se parece mucho a una que existe en inglés, sanitize. Esa voz

se parece más aún a sanitization que es el sustantivo en esa familia en inglés.

En esa lengua el sanitize corresponde a hacer sanitario mediante limpieza o esterilización. Esto es, que tiene relación con la sanidad que a su vez es la cualidad de salubre o saludable; es decir, que es o está sano.

Es probable que en el texto usado a manera de ejemplo del uso la que debió aparecer es la palabra saneamiento que tiene relación directa con sanear. En la sociedad moderna, en las ciudades se utiliza con frecuencia el vocablo saneamiento para referirse al “conjunto de medidas, técnicas y obras destinadas a mantener y mejorar las condiciones higiénicas de la población, los edificios y otras cosas”. Gran diccionario de la lengua española.

En una consulta planteada a Fundéu para la voz sanitizar esa fundación respondió, “Parece un anglicismo por desinfectar, esterilizar, censurar, sanear, limpiar. . ., a partir de sanitize”.

En la respuesta de Fundéu se ofrecen vocablos en español que no deben aceptarse como sinónimos, pues esterilizar es destruir los gérmenes. Desinfectar es, “Limpiar una cosa para eliminar la infección o los gérmenes nocivos”. Gran diccionario de la lengua española.

© 2019, Roberto E. Guzmán

Curita, fetua/*fatua, traqueotomía/*tracotomía, contratiempo/contra tiempo

Por Roberto E. Guzmán

CURITA

“No es con CURITAS ni medidas coyunturales. . .”

A esta curita hay que hacerle justicia. Anda de boca en boca en América desde hace muchos años. Se la ha usado miles de veces en los escritos y merece mejor tratamiento que el recibido hasta ahora.

El Diccionario de la lengua española (2014) da a entender que curita es una palabra exclusiva de América donde representa una “Tira adhesiva por una cara, en cuyo centro tiene un apósito esterilizado que se coloca sobre heridas pequeñas para protegerlas”. Todo lo anterior es una descripción acertada de lo que es la curita. Téngase en cuenta que es de género femenino, que no tiene que ver con los curas de las iglesias.

Desde el principio es importante resaltar que esa tira no cura, sino que protege, como muy bien lo estipula la acepción. El uso de la cintita no es con fines curativos.

Curita en la actualidad es una marca registrada, Curitas, como muy bien lo destaca la Real Academia. En realidad, se usa como nombre común en diecinueve países de habla hispana de América. Este uso en tantos países significa que es de amplia difusión y aceptación.

El Diccionario de americanismos (2010) de la Asociación de Academias define la curita americana en tanto, “Cinta adhesiva que tiene en una de sus caras una gasa esterilizada, y que sirve para cubrir cortaduras y otras heridas leves”.

La primera curita del inglés es Band-Aid que es la marca internacional registrada cuya acepción corresponde letra por letra con la definición del español. En esa lengua se usa como adjetivo desde el año 1970 para “ofrecer, usar, o servirse como remedio o solución temporal”.

“Band-Aid fue la marca comercial del esparadrapo con gasa incorporada que Johnson & Johnson lanzó en 1920”. Diccionario crítico de dudas inglés-español de medicina (2005:95). Ese mismo diccionario informa que “tirita y “curita” son nombres comerciales, a pesar de ser sustantivos de uso común. El autor del diccionario escribe: La expresión band-aid solution se usa en el lenguaje coloquial con el sentido de ´solución de compromiso´ o ´tratamiento de compromiso´”. Ese diccionario llama “apósito adhesivo” a esto que se ha descrito más arriba. Es triste expresarlo, pero no se entiende lo que este “de compromiso” significa en estas circunstancias; quizás representa “sin compromiso” de resultados curativos.

Ahora bien, ¿a qué viene que se gaste tanto espacio en esta palabrita? Es que en América “ponerle una curita” a algo o “dar una solución de curita” a un problema, corresponde a lo que los dominicanos dirían que es “un tente ahí”, locución sustantiva que se usa para, “Algo provisional, sin compromiso”. Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:479).

El texto citado al principio de esta sección utiliza la palabra “curita” con el valor de solución temporal, provisional, que no es definitiva, que no es permanente. Esa es la definición que debió aparecer por lo menos en el Diccionario de americanismos, aunque se mencionara que es marca de fábrica.

 

FETUA – *FATUA

“Tampoco el Vaticano hizo publicar una *FATUA. . .”

Las voces extranjeras o de origen extranjero casi siempre traen con ellas problemas para su uso en español. Además del uso apropiado de ellas, algunas no son bien asimiladas al español, es decir, la representación gráfica de estas no se corresponde con la grafía que se adoptan en otras lenguas.

Muchas de esas voces extranjeras se integran al conocimiento de los hablantes de español por medio de las lecturas de noticias de agencias internacionales que se ven en la necesidad de utilizar las voces extranjeras ante la presión de los acontecimientos.

“Fetua, mejor que fatua o fatwa, es la palabra apropiada en español para referirse a las decisiones de los muftíes o especialistas en la ley islámica que pueden tener fuerza legal”. De este modo se expresa Fundéu.

Es un acontecimiento feliz que esa entidad se mantenga en permanente estado de alerta para dirimir las diferencias en cuanto a las representaciones gráficas en español, que con frecuencia se suscitan, con respecto de las voces extranjeras.

Hay que tomar nota de cómo escribir esta voz extranjera, así como consultar en lo adelante la página en internet de Fundéu para dirimir este tipo de duda.

Con la labor que desarrolla Fundéu ya no hace falta esperar largo tiempo para que se tomen decisiones y se publiquen con respecto a estos asuntos. La tarea de difusión que esta institución realiza es digna de encomio.

Hay que expresar el deseo de que alguna institución se ocupe de explicar en este y otros casos cuál fue el curso que se siguió para adoptar una grafía que se acepta de preferencia sobre otra.

 

TRAQUEOTOMÍA – *TRACOTOMÍA

“. . .pese a realizarle una *TRACOTOMÍA. . .”

La palabra traqueotomía es larga y como tal puede causar dificultades en su pronunciación y confusiones en cuanto a su escritura.

En medicina son muchas las palabras que tienen su origen en la lengua griega. En muchos casos llegan al español por medio del latín, pero su formación puede discernirse. Traqueotomía viene del griego trakheia, tráquea y tomos, división.

La traqueotomía es una intervención quirúrgica que tiene como propósito facilitar la respiración. Esta consiste en una abertura artificial de la tráquea. Con este procedimiento se evita la asfixia del paciente. En la mayoría de los casos los problemas respiratorios que se resuelven con esta operación se deben a problemas en la parte superior del aparato respiratorio.

En español existe también la palabra traqueostomía que es la “operación quirúrgica que consiste en la abertura permanente de la tráquea mediante la incisión de su pared anterior, seguida de la colocación de una cánula”. Diccionario de la lengua española (2014).

No hay necesidad de rasgarse las vestiduras si un lego en medicina se equivoca en la pronunciación o escritura de términos que pertenecen a campos científicos que están fuera del habla común. Lo principal en casos como este para las personas que no son especialistas en estas materias es consultar, estudiar e informarse antes de escribir.

 

CONTRATIEMPO – CONTRA TIEMPO

“. . .y esto le ha ocasionado serios CONTRA TIEMPOS”,

Con el sustantivo contratiempo no hay secreto posible, se convierte en una sola palabra formada de contra y tiempo. En la mayoría de los casos ese sustantivo masculino se hace preceder de los verbos, sufrir, tener, deplorar y lamentar.

En el diccionario académico el contratiempo se encuentra definido, “Accidente o suceso inoportuno que obstaculiza o impide el curso normal de algo”. El contratiempo puede causar perjuicio o por lo menos dificultar algo que se pretende. En los casos más leves constituye una contrariedad, una dificultad, un inconveniente, un obstáculo que entorpece la realización u obtención de una cosa.

Son muchas las palabras tradicionales que comienzan con contra; entre ellas pueden mencionarse, contrarreloj, contraseña, contrasentido, contravención, contraventana.

En francés, portugués e italiano contratiempo es una sola palabra, contretemps, contratempo, conttratèmpo. El portugués reconoce que su palabra viene del italiano.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Mangrino, depreciar/despreciar, facilidad, tenso/*tensivo

Por Roberto E. Guzmán

MANGRINO

“Billini y su MANGRINO socavón”

Arriba está el título de un artículo. De ese título se destaca la palabra que interesa, que es mangrino. De esa voz no se ha encontrado pista alguna en la literatura dominicana dedicada a las voces del léxico del habla de los dominicanos.

El autor de estos comentarios había oído esa palabra hace más de 40 años de la boca de una persona que ahora frisa los ochenta años de edad. Se recurrió a esa fuente para recabar información acerca de la voz en cuestión.

Esa persona antes mentada explicó que su mamá le ponía ese mote cuando él regresaba a su casa todo sucio después de jugar fuera de la casa. Eso hace pensar que debe reconocérsele a la palabra estudiada la equivalencia de sucio y que se aplica a las personas. La fuente había utilizado la palabra mangrino en mi presencia para referirse a obreros de la construcción, hecho que hizo pensar que así se refería a obreros, mano de obra que se expone por su labor a sudar y al contacto con la suciedad.

Durante largo tiempo se pensó que el citado vocablo solo se usaba para atribuírselo a personas, tal y como se mencionó antes. Ahora, con la mención escrita del término aplicado a un socavón se piensa que no es un término exclusivo para adjudicárselo a personas.

Por una de esas asociaciones autónomas que se hacen mentalmente, el redactor de estas apostillas pensó que “mangrino” era una voz rescatada de los muñequitos (paquitos) de Tarzán, el hombre mono. Por aquello de los simios “mangani”.

No se podrá explicar el origen de la voz, pero por lo menos se ha documentado para que más tarde alguien la haga constar en los lexicones del habla de los dominicanos.

 

DEPRECIAR – DESPRECIAR

“El valor de la moneda se ha DESPRECIADO. . .”

A algunos lectores les puede parecer ocioso que alguien tenga que invertir tiempo en establecer las diferencias entre los dos vocablos del epígrafe, pero tal parece que hay personas con acceso a los periódicos en calidad de escribientes que no entienden estas diferencias.

Los dos vocablos que constan a guisa de título en este aparte son muy parecidos en su pronunciación, sobre todo en países en los cuales no se pone atención para pronunciar las eses /s/. Es probable que la persona que escribió el desaguisado de la frase reproducida para ilustrar el mal uso, se sintiera mal al pensar que iba a escribir esa palabra sin una ese /s/ y cayó en una ultracorrección.

Depreciar es “Disminuir o rebajar el valor o precio de algo”. Este depreciar deriva del latín depretiare que se tomaba por menospreciar. Es una manera de tener en poco, de estimar menos.

Equivale el verbo depreciar a perder precio o valor, que se utiliza también en sentido figurado. Puede ser verbo transitivo para indicar que se hace disminuir, reducir el precio o el valor material o moral de una cosa. Para las cosas, productos, etc. puede ser devaluar, rebajar.

Hay depreciación de la moneda cuando se produce un cambio en el valor de esta. Mediante este cambio la moneda en cuestión resulta más barata, es decir, tiene un valor de cambio más pequeño en función de las monedas extranjeras. Diccionario de economía. (1980:181).

El verbo despreciar se tiene por, “Desestimar, tener en poco.  Desairar, desdeñar”. La persona a quien se desprecia es la que se tiene a menos. En los casos en que se desprecia a una persona, se la considera indigna de estimación. Cuando se refiere a una cosa, se la desprecia cuando no se la reconoce merecedora de atención, se hace caso omiso de ella.

 

FACILIDAD

“. . .acaba de terminar una FACILIDAD en Panamá. . .”

Hay que ponerse de acuerdo. Para comenzar hay que convenir en que facilidad es lo opuesto a dificultad. Cabe aquí que se plantee la pregunta, ¿cómo puede terminarse una facilidad? La respuesta no se hace esperar. Acabando con la dificultad. Basta de juego de palabras. Hay que pasar al estudio del asunto para entender lo que quiso (y no pudo) comunicar el redactor.

En el fondo el asunto se reduce a una mala traducción. En su origen quizás fue porque fue una noticia refrita del inglés. El periodista leyó algo en inglés y lo tradujo al español por la palabra que más se asemeja en español a la que leyó en inglés.

En inglés la voz en cuestión es facility. En muchas ocasiones la mejor forma para encontrar una traducción feliz al español consiste en leer la definición en inglés. En esa acepción se encontrarán los elementos esenciales para dar con la exacta traducción al español o cualquier lengua.

En inglés facility es entre otras cosas, “algo, (como un hospital) que es construido, instalado, o establecido para servir a un propósito particular”. Merriam-Webster´s Dictionary. Aplicando en este caso lo que se expresó antes puede traducirse al español por, “construcción, instalación, establecimiento”.

A menudo en inglés la voz que aparece viene en plural facilities que puede traducirse por “obras, edificaciones”. Hay que tener mucho cuidado con la voz del inglés en singular y en plural porque posee otras traducciones en español que no se mencionarán en esta ocasión. Se elegirá de entre estas palabras la que mejor se acomode a la oración o al contexto.

El origen de esta familia de palabras es el mismo en inglés y en español. Estas derivan del verbo en latín facere que pasó al español con hache aspirada y luego con hache muda, hacer. Más próximo del latín facultas, facultatis.

 

TENSO -*TENSIVO

“. . .los momentos TENSIVOS, comunicativos y recesivos. . .”

Sucede con demasiada frecuencia que las personas que escriben en los periódicos en español, consultan fuentes en lenguas extranjeras. Como consecuencia de eso manifiestan una inclinación a reflejar en sus escritos malas traducciones de voces de otras lenguas.

Con ese tipo de conducta demuestran el poco cuidado que observan cuando redactan. Estos deslices ocurren porque no se toman la molestia de consultar los diccionarios para verificar acerca de la legitimidad de los vocablos que utilizan.

Quizás como un ejemplo de lo que acaba de esbozarse más arriba puede presentarse el caso de esta voz, *tensivo que se encontró en la frase transcrita. Se hizo toda clase de esfuerzos para encontrar la voz *tensivo, pero sin resultado satisfactorio.

Lo que más se aproxima a esa creación comentada es la voz tensive del inglés. Esta voz del inglés es un adjetivo que transmite el mensaje, “de, relacionado con, que causa tensión”.

El vocablo tenso del español expresa que está en tensión, que puede ser física, moral o espiritual. Además, existe una tensión en fonología. Otros diccionarios se las arreglan escribiendo, que está sometido a tensión. Referido a una persona indica que esta está angustiada o nerviosa.

Con relación a la palabra tensión esta posee en español acepciones que corresponden a diferentes campos, física, electricidad, fisiología, lingüística. En algunas de estas ramas del conocimiento posee más de una acepción. Como consecuencia de esto se dejarán fuera de este estudio.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Cuartal, interfecto, gigoló/*gigolo, sito/cito

Por Roberto E. Guzmán

CUARTAL

La voz que encabeza esta sección pertenece al registro popular del habla de los dominicanos. Esta se relaciona con cuarto(s) que es voz muy conocida en República Dominicana y en otros países de habla hispana. Cuarto en el habla de los dominicanos es sinónimo de dinero y se usa de preferencia sobre cualquier otra palabra. La persona que tiene mucho dinero tiene muchos cuartos.

Esta denominación para el dinero mediante el vocablo cuarto tiene raíces remotas, pues cuarto fue una “moneda de cobre española cuyo valor era el de cuatro maravedís de vellón”. Así consta en el Diccionario de la lengua española. (De paso, ahí está el vellón de las velloneras).

El Diccionario de americanismos (2010) recoge la equivalencia dinero que se señaló para cuarto en el español de los hablantes de la variedad dominicana del español.

No todas las obras dedicadas al estudio del español dominicano consignan la voz cuartal en su inventario. El Diccionario de dominicanismos (2010:84) recoge la voz examinada en esta sección como nombre masculino y lo define con un sinónimo, dineral. Apunta el autor de este diccionario que en Puerto Rico se usa con igual significado. A pesar de estas menciones el Diccionario de americanismos (2010) no le hace espacio a esta voz.

Cuartal está consignado en el Vocabulario de Puerto Rico de D. Augusto Malaret (1955:140). El dineral que sí aparece en el Diccionario de la lengua española es definido en tanto “cantidad grande de dinero”.

Lo que ha hecho el hablante dominicano es utilizar la terminación –al para formar un nombre partiendo de otro nombre. De esta manera ha seguido una corriente que existe en el seno de la lengua para formar aumentativos. Sobre la base de cuarto se formó cuartal que indica gran cantidad de la palabra de base, es decir, de cuartos. No hay que sorprenderse por esta creación si se recuerda que de dinero se formó dineral.

 

INTERFECTO

“También en ese INTERFECTO calendario político. . .”

El vocablo interfecto es de poco uso en las conversaciones diarias. Si se hace uso de él en una conversación en la mayoría de las veces será de una manera jocosa, para referirse a una persona que llega al grupo de la conversación en el momento en que se hablaba de ella. Este empleo del vocablo constituye una de las acepciones de este.

El vocablo interfecto se aplica a la persona que ha muerto de modo violento. Se utiliza bastante en los tribunales para referirse a las víctimas de hechos delictivos en los juicios criminales. Al entrar en la lengua interfecto solo se utilizó para estos casos, pues deriva del latín interfectus que es muerto.

Interfectus, -a, -um es el participio pasivo de interficere “matar”, derivado de facere “hacer”. Breve diccionario etimológico de la lengua castellana (1967:338). Interfecto ingresó en el diccionario académico en una edición posterior a la de 1884. De allí derivó interfectio en latín que significaba homicidio, de donde en francés del siglo XIII se usó interfection que se usaba para “homicidio, matanza”. Dictionnaire de l´ancien français (1997:318).

Hubo que esperar hasta la vigesimotercera edición del Diccionario de la lengua española (2014-II-1256) para que se añadiera la acepción festiva que se mentó aquí antes. En ese diccionario se reconoció como perteneciente al registro coloquial.

El Diccionario de sinónimos y antónimos de la lengua española (1985:579) entiende que interfecto es sinónimo o equivalente de “difunto, muerto, cadáver”. Esta información se incluye en estas apostillas porque se piensa que el uso que se ha hecho de la palabra en la cita en estudio no es acertado.

La única explicación que puede argüirse para justificar el uso de interfecto en la cita es pensar que se hace uso de este de manera metafórica. Sin embargo, resulta difícil aceptar este tipo de explicación si se piensa que un calendario no muere, puede ser obsoleto, abandonado, descartado, inútil y muchas palabras más. El lector no percibe la asociación entre interfecto y calendario y eso hace difícil, por no escribir imposible, la metáfora. Es oportuno aquí recordar la frase famosa de Aristóteles, “el dominio de la metáfora es una cualidad de genios”. Esto puede tener algo de exageración, pero tiene mucho de cierto.

 

GIGOLÓ – *GIGOLO

“. . .militar, GIGOLO y deportista. . .”

En el vocablo que existe desde hace largo tiempo en todas las lenguas románicas y hasta en inglés, el mayor esfuerzo para la palabra del título recae sobre la última sílaba, es decir, gigoló. Las reglas en español de que sea con acento marcado en este caso imponen que no se omita la marca sobre la vocal final.

Casi todos los diccionarios están contestes en cuanto a la definición. Hasta en las diferentes lenguas en las que se usa la palabra las diferencias para definir al sujeto varían muy poco. Desde que el vocablo apareció por primera vez en francés en 1850 hasta este año, 2018, las acepciones han sufrido pocas modificaciones.

Por la escritura de este vocablo, al primer encuentro con este, el lector se inclina a pensar que es una voz de origen italiano, pero los etimólogos están de acuerdo en que es de origen incierto. Aunque es de poco uso en otras lenguas, en francés existe un femenino para gigoló, gigolette, que apareció en la misma época que el masculino, a pesar de que no se documentó hasta el año 1864. Esta gigolette puede muy bien ser asimilado a la “chapiadora” de los dominicanos. En un principio el gigoló fue el amante de una gigolette que era una “chica fácil”.

El plural de gigoló es gigolós, y es el hombre joven que tiene relaciones sexuales con una mujer generalmente de más edad, que lo mantiene. Es un hombre de buena apariencia, elegante, pero cuyo aspecto, comportamiento y medios de subsistencia resultan sospechosos. En español se pronuncia yigoló.

Algo que resulta extraño es que el Diccionario de la lengua española no recoge la voz del francés, aunque esta se ha mantenido en el habla durante largos años y consta en muchas obras de muy buena literatura. Más extraño todavía es que en la edición de ese diccionario del año 1992, en la tirada en rústica (1992-I-1039) constaba gigoló, “Amante joven de una mujer de más edad y que lo mantiene”.

 

SITO – CITO

“. . .CITO en la avenida Independencia. . .”

Las teclas pueden jugar una mala pasada al más listo, pero no al más cuidadoso. Con la oración que precede inmediatamente a esta se intenta expresar que las letras /s/ y /c/ se encuentran próximas en el teclado y quien digita puede oprimir una en lugar de otra. Basta de presunciones.

Sito es un adjetivo que transmite la idea de “situado, fundado”. Conforme con lo que el lexicón oficial de la lengua escribe, viene del latín situs, participio pasivo de sinere, “dejar”. Esta palabra casi siempre se usa para situado, localizado, emplazado, es decir, se relaciona exclusivamente con un lugar que generalmente se menciona con anterioridad.

Cito es del verbo citar que posee varias acepciones, es la primera persona del singular (yo) del presente del indicativo de ese verbo. La más conocida de las acepciones es la de avisar a alguien el lugar, la hora, etc. para tratar un asunto. Es, además, hacer referencia o mencionar a una persona, sus palabras o escritos. En asuntos judiciales vale para notificar a una persona una resolución administrativa o judicial para que comparezca ante la autoridad que la emitió.

© 2018, Roberto E. Guzmán

 

Sancocho/salcocho, aprochar, no ha lugar/no *a lugar

Por Roberto E. Guzmán

SANCOCHO – SALCOCHO

“. . .cuál es la expresión correcta si ´SALCOCHO´ o ´SANCOCHO´. . .”

Desde el principio hay que dejar bien claro que las formas de denominar el sabroso plato de la gastronomía dominicana varían de acuerdo con la condición social o cultural de quien habla.

Una persona de menor nivel cultural dirá que se ha comido un sancocho. Otro comensal con ínfulas de ilustrado que devoró y disfrutó el mismo plato dirá que degustó un salcocho. No hay que extrañarse, pues los dos se refieren al mismo sabroso plato de la culinaria dominicana.

Desde hace muchos años las dos formas de llamar la sabrosa sopa ha sido motivo de estudio. Aquí vale la pena traer la autoridad de D. Ángel Rosenblat para aclarar el concepto.

En su libro Buenas y malas palabras (1974) en la edición en papel en cuatro volúmenes D. Ángel se remonta hasta el año 1617 para encontrar el linaje del sancocho americano que desciende de uno de Burgos, en Castilla; aunque en otros lugares de España se le conocía con el nombre de zancocho. Se conocía hasta con las acepciones que se verán más adelante que no pertenecen al ámbito de la cocina. Concluye el citado estudioso, “El sancocho americano es, pues, una prolongación del castellano”. (1974-I-108-9).

Con esta afirmación documentada se desvirtúa la opinión de algunos antropólogos que ven en el sancocho la creación de los esclavos de América que cocinaban las sobras de sus señores en un caldo enjundioso.

A través de los tiempos en la lengua española la significación de la palabra sancocho ha sido diferente, dependiendo del sitio en que se use. Esas variaciones se han mantenido hasta el presente.

La explicación para las dos grafías que D. Ángel ofrece es, “Este salcocho rústico se explica sin duda como un caso de etimología popular. Del mismo modo que vagabundo se hizo vagamundo, tan usado desde la época clásica hasta hoy, sancocho se hizo salcocho por una tendencia a dar significación coherente a las dos partes de la palabra”.

Las dos formas sancocho y salcocho están en el Diccionario de la lengua española de las academias. Según parece los académicos representantes de las corporaciones americanas no han logrado introducir modificaciones en cuanto a los conceptos correspondientes a las dos palabras, sancocho y salcocho.

Dependiendo del país en que se use el Diccionario de la lengua española escribe que sancocho puede ser, “Alimento a medio cocer. Olla compuesta de carne, yuca, plátano y otros ingredientes, y se toma en el almuerzo. Revoltijo. Comida cocida con agua, sal y otro condimento. Comida mal preparada, insulsa, pobre en ingredientes. Resto de comida que se utiliza como alimento para los cerdos”. Para salcocho trae, “Preparación de un alimento cociéndolo en agua y sal para después condimentarlo.

En el Diccionario de americanismos (2010) para sancocho las acepciones van desde un dulce, pasando por la sopa dominicana, con los guisos variados en tipos de carne, pescado y otros ingredientes hasta llegar al lío, enredo; cosas revueltas; mescolanza de cosas e ideas, hasta cosa mal hecha.

Algunas de las acepciones de este sancocho o salcocho vienen de los verbos correspondientes. En el español dominicano sancochar o salcochar algo es hacerlo de prisa y con descuido.

Con esta exposición se espera dejar satisfechas todas las preguntas concernientes a los dos vocablos del título y los verbos correspondientes.

 

APROCHAR

“. . .mi interés es APROCHAR la presentación. . .”

No se ha conseguido información acerca de este verbo ni “en los centros espiritistas”, que es como acostumbran a decir los dominicanos. En este comentario se examinará el supuesto verbo con apoyo en conjeturas para explicar su origen.

Se piensa que el verbo del epígrafe se desprende de una mala traducción del inglés al español. Se cree que tiene algo que ver con el verbo to approach del inglés. Las traducciones más socorridas para el verbo son, “tratar, acercarse a, acceder a”. No se extenderá esto a la consideración de la voz del inglés en calidad de sustantivo.

Hace muchísimos años en el español de la República Dominicana se utilizaba la voz “aproche” para referirse a los accesos a ambos lados de los puentes a través de la vía, camino o carretera. En el español conocido como general, existe la palabra “aproches” que la Asociación de Academias de la Lengua Española entiende que deriva del francés  approches, accesos.

El inconveniente que se presenta con este “aproches” es que el único significado que figura en el diccionario de la academia antes mencionada pertenece al campo militar, “Conjunto de trabajos que se hacían para atacar una plaza y acercarse a batirla; como las trincheras, paralelas, baterías, minas, etc.” No se entiende la razón para que el verbo de la definición figure en un tiempo pasado.

Lo que no se especifica en el citado diccionario es que la palabra del francés siempre va en plural y que en francés esa es una significación que pertenece al pasado, cuyo uso ha desaparecido. Quizá eso explica el verbo en imperfecto en la acepción en español a que se ha aludido antes. Diccionario Petit Robert (2007:123).

No hace falta recurrir a este aprochar cuando en español existen otros vocablos patrimoniales que ya se mentaron.

 

NO HA LUGAR – NO *A LUGAR

“. . .puede “caerse” el caso o resultar en NO A LUGAR. . .”

La primera frase que sirve de título a esta sección pertenece al campo jurídico. Se piensa que en otras circunstancias no tiene sentido. Esta frase consiste en una traducción de otra que existe en francés, non-lieu que servirá de punto de partida para el examen de la que pertenece al español dominicano.

El “no ha lugar” francés es un sustantivo masculino que existe desde el año 1836 y consiste en una “decisión mediante la cual una jurisdicción de instrucción, fundándose en una justificación de derecho o sobre una insuficiencia de pruebas, determina que no hay lugar a continuar el procedimiento tendiente a hacer comparecer la persona sometida a examen delante de una jurisdicción de juicio (fondo)”. Petit Robert (2007:1702).

Lo que se produjo en la frase en francés es una elipsis, no hay verbo alguno, esta es una figura de construcción que consiste en omitir palabras en una oración que no son indispensables para comprender su sentido, pues lo omitido queda sobreentendido.

El traductor dominicano no se sintió con derecho a prescindir del verbo, y con una redacción general se sirvió del verbo haber para expresar que no procede eso de lo que se trata. Con esta locución se designa una decisión de justicia que interrumpe un procedimiento.

© 2018, Roberto E. Guzmán