SERGIO RAMÍREZ HABLA EN SANTO DOMINGO Y SANTIAGO

El novelista, ensayista y académico nicaragüense, Sergio Ramírez Mercado, invitado por la Fundación René del Risco Bermúdez y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, dictó en el recinto Santo Tomás de Aquino de la capital dominicana una conferencia sobre mitos e historia en la literatura latinoamericana. También participó en un conversatorio sobre la creación literaria en el Centro León de Santiago.

Integrante de la segunda promoción del “boom hispanoamericano de narradores”, Sergio Ramírez es uno de los más prestigiosos novelistas de las letras americanas.

Al participar en el conversatorio celebrado en Santiago sobre “La literatura y los retos de la creación”, el maestro de ceremonia, Luis Felipe Rodríguez, dijo: “Al principio va a ser una conversación del escritor con Jochy Herrera, pero poco a poco se va a ir abriendo para que sea una conversación entre todos. Vamos a hablar de literatura como excusa para hablar de todo lo que tiene que ver con realidad, ficción, política, Caribe, Latinoamérica”.

Cuando Sergio Ramírez recibió el Premio Cervantes, habló del paralelo entre el mundo real y el imaginado a partir de la figura del Quijote y planteó que ambos mundos, el real y el imaginario, se correspondían uno a otro y que también se oponían. Jochy Herrera le pidió que comentase ese proceso en la narrativa, porque el canon define la ficción y la narrativa como una creación, como un invento. ¿Cómo nos acerca la imaginación a la realidad?

Tras afirmar que “siempre es una delicia venir a la República Dominicana”, el escritor nicaragüense expresó: “Quienes vivimos en los países del Caribe, sabemos que estamos en un mundo muy imaginativo, es decir, lleno de imágenes y por tanto que llama mucho a la imaginación. Y la imaginación está en la cabeza de todo el mundo; algunos somos escritores que nos atrevemos a poner las historias por escrito. Pero yo no conozco a nadie que no sepa contar un cuento y que incite la atención del oyente para relatar lo que está contando. Los cuentos imaginados, pues, se basan generalmente en sucesos de la realidad; y, por otro lado, vivimos en un mundo donde la exageración es legítima. En el Caribe todo es exagerado por su propia naturaleza”.

En este sentido Sergio Ramírez dijo que cuando asistía los domingos a la clase de historias sagradas de su pueblo, al oír que Jonás había vivido en el vientre de una ballena, “eso me parecía lo más natural del mundo, que alguien pudiera vivir en el vientre de una ballena y no le pase nada”. Añadió que tenemos otra realidad que siempre parece muy imaginativa, en América Latina, sobre todo en el Caribe, que son las dictaduras que hemos sufrido, que parece que se vuelven increíbles”. Al respecto dijo que una de las maneras de conocer la historia en América Latina es a través de las novelas. Y mencionó a Mario Vargas Llosa con la historia del trujillato y la obra Galíndez de Montalbán, para conocer parte de la historia de la República Dominicana.

Sergio Ramírez explicó en su conferencia cómo se construyen los mitos que dan origen a personajes históricos y literarios en el Continente americano y en la región del Caribe. Otros comentarios de Sergio Ramírez:“Yo creo que la obligación personal de uno es seguir su corazón, seguir lo que el corazón te manda, lo que tú quieres hacer en la vida”. “Yo creo que el principal desafío de todo escritor es el tiempo para escribir”. “Un novelista no existe sin la poesía”. “No hay que olvidar que nosotros estamos hechos para imaginar. Hay circuitos del cerebro humano en donde se genera la imaginación”.

Este reconocido narrador centroamericano, autor de una treintena de novelas, cuentos y ensayos, obtuvo el Premio Cervantes en el 2017. Y ha ganado otros galardones literarios por su aporte al desarrollo de la narrativa continental.

La actividad culminó con un intercambio de escritores en el balcón del susodicho centro cultural santiagués. El escritor Sergio Ramírez fue vicepresidente de Nicaragua, de 1985 a 1990. Y el escritor César Herrera,  médico-cardiólogo, se desempeña como director de un prestigioso  centro cardiovascular en la ciudad de Santo Domingo.

El coloquio con Sergio Ramírez fue un banquete literario sobre la creación narrativa y el arte de la creación verbal.

Santiago, Centro León, 10 de octubre de 2019.

COLOQUIO SOBRE EL CUENTO “EL ALGARROBO”, DE JUAN BOSCH

El director de la Academia Dominicana de la Lengua presentó a los estudiantes y profesores del Centro Educativo de la Comunidad de El Algarrobo, de Moca, una interpretación literaria del cuento “El algarrobo”, del cuentista dominicano Juan Bosch. Dicha actividad se realizó en el marco de la celebración de las Fiestas Comunitarias en honor a Santa Eduviges y fue convocada por el Consejo de la Capilla y el Centro Educativo de El Algarrobo, ubicado en el corazón de la hermosa región agrícola de la campiña cibaeña. La directora del plantel escolar, Xiomara Puello, dio apertura al acto con la lectura de la semblanza del expositor, Bruno Rosario Candelier. Luego Ángel Durán (Chilo), diácono de la comunidad y presidente de asamblea, hizo la invocación: “Demos gracias a Dios por permitir este encuentro en el cual todos saldremos favorecidos en el conocimiento y la reflexión literaria del cuento “El algarrobo”. Demos gracias Dios por contar con amigos como el doctor Bruno Rosario Candelier. Demos gracias a Dios porque cada uno de ustedes, niños, que son el futuro de la Patria, están aquí presentes dispuestos a escuchar un pensamiento maduro”. A continuación una estudiante de  primaria,  leyó el cuento. Luego de agradecer la presentación, el charlista inició su comentario analítico a dicha obra: “Vamos a ver si decimos algo de provecho sobre el cuento “El Algarrobo”, escrito por un maestro de la narrativa. El hecho de que el cuento lleve el título de “El algarrobo”, indica que se trata de una realidad en la vida del campo. El autor, Juan Bosch, nació en 1909, en La Vega. En los años de su niñez y su adolescencia vivió en el campo, tanto en El Pino como en Río Verde, es decir, conoció la vida del campesino cibaeño, y luego se fue a vivir a la Capital y donde se desarrolló como escritor. Tuvo la experiencia de lo que es vivir en el campo. En el campo hay otro modo de vida, otra forma de existencia, otra manera de vivir la vida, diferente de quien nace, crece y se desarrolla en la ciudad, porque en una zona rural hay condiciones diferentes, como la tarea de cultivar la tierra, alimentar puercos, vacas y gallinas, acarrear agua del río; normalmente el campesino se levanta temprano, tiene contacto directo con animales, árboles y sembradíos, es decir, con lo que se llama la naturaleza. El hecho de tener contacto con la naturaleza, de vivir vinculado a la madre tierra, genera una manera de ver el mundo diferente a quien nace, vive y se desarrolla en la ciudad. Es importante ese dato para ubicar y entender el tema del cuento “El algarrobo”, porque en ese cuento, como en los demás cuentos de Juan Bosch, los temas tratan la realidad propia del campo con las vivencias que inspiraron al autor escribir cuentos”.

A continuación expliqué que el cuento suele estar formado por la narración de un hecho, y un hecho es algo que acontece, ocurre o sucede; es un acontecimiento, una acción que alguien realiza. En este caso se trata de un labriego campesino que se dispone a cortar una mata de algarrobo con un penco tronco y grandes ramas, con un significado especial relacionado con la dura vida campesina de los pobres y con la realidad política del país en la época en que se escribió dicho cuento.

En el coloquio sobre el cuento una niña preguntó: “¿Por qué el hombre no veía algunas veces?”, a lo que le respondí: “Fue un acierto de la niña hacer esa pregunta”, y aprovechó la ocasión para motivar en la audiencia las respuestas de los propios alumnos a esa inquietud. Finalmente,  respondí con un consejo a los niños, diciéndoles que a menudo no vemos las cosas porque no ponemos atención. Y añadí que la clave para tener éxito en los estudios y en todo lo que hacemos en la vida es prestar atención, que es la llave del aprendizaje. Luego comenté que la frase del cuento puede tener un valor comparativo y representativo. Dije que a veces, teniendo los ojos abiertos, no vemos las cosas, pues no siempre vemos lo que está delante de nuestros ojos, aun cuando podamos ver. Si ustedes ponen atención a lo que yo les voy a decir ahora, podría ser de mucha importancia porque les voy a dar la clave para que aprovechen sus estudios: Las personas son inteligentes cuando ponen atención. El estudiante que pone atención en la clase, que atiende lo que enseña el profesor, que se fija en lo que lee, suele aprender, porque la atención le permite fijar en la memoria lo que lee o escucha. Cuando ponemos atención se fija en la memoria lo que vemos, escuchamos o leemos. Si ustedes quieren triunfar en los estudios, pongan atención cuando están en la clase o cuando hacen la tarea o cuando leen un libro. Si ponen atención tienen el secreto del aprendizaje. “¿Quién aprende?”, les pregunté, y contesté:“Aprende quien pone atención, pues cuando se presta atención se activa la memoria, se despierta nuestro intelecto y se graba lo que vemos, oímos o leemos. Se desarrolla nuestra capacidad de actuar y de crear cuando ponemos atención. Entonces, poner atención es la clave del éxito en los estudios, en el trabajo y en lo que hacemos. Por eso escribió Juan Bosch en el cuento “El algarrobo”: “Lico tiene los ojos abiertos y no ve”.

Al finalizar la actividad, los profesores y estudiantes agradecieron a este servidor su participación en dicho coloquio: “Nunca soñamos tenerlo por aquí, don Bruno. Valió la pena compartir tanto conocimiento con usted”, expresó la directora del centro educativo para agradecer la presencia del director de la Academia Dominicana de la Lengua en la comunidad mocana de El Algarrobo.

Moca, 9 de octubre de 2019.

 

CONVERSATORIO CON EL POETA TONY RAFUL

Los académicos dominicanos Juan José Jimenes Sabater, Rafael Peralta Romero, Miguel Solano y Bruno Rosario Candelier sostuvieron un ameno conversatorio con el poeta, ensayista y académico de la lengua Tony Raful Tejada.

Al dar inicio al diálogo, el director de la Academia Dominicana de la Lengua comunicó que con este acto la ADL inicia un conversatorio con académicos de la lengua que efectuarán una vez al mes, con el objetivo de que en los archivos la Academia haya un registro de voces de quienes la conforman la institución, al tiempo que dan a conocer las motivaciones singulares de cada escritor, mediante el testimonio de su experiencia de vida, sus lecturas y sus obras, con el aporte lingüístico y literario de su labor creadora.

A petición de este director, Tony Raful contó que su vocación literaria se despierta desde los primeros años escolares, cuando empieza a recibir las primeras nociones de la gramática y la composición. Y relató que estando en quinto curso, hicieron un homenaje a la Virgen de la Altagracia mediante un concurso para que los estudiantes escribieran una composición y fue entonces cuando por sorpresa recibió su primer premio como el mejor compositor.

El poeta manifestó que tuvo plena conciencia de que la literatura iba a ser central en su vida en el año 1964, cuando hubo un gran despertar desde el punto de vista cultural. Pues siendo un niño, asistía a recitales de poesía celebrados en la calle El Conde y en la Librería Dominicana. Los libros que se leían en esa época estaban asociados al despertar social, político e histórico que vivía la sociedad dominicana.

Para responder a nuestra inquietud, el poeta y académico dominicano dijo que desde joven se sintió motivado por la política y la literatura, pues era producto del despertar de esa época. La política era el centro de gravedad de todo lo que aconteció en su juventud.

Dijo que “La Joven Poesía” fue el primer grupo literario al que se integró. Ese grupo coordinaba una especie de embajada cultural para ir a dar recitales poéticos a los pueblos. Aquello fue magistral, porque había un entusiasmo grande por la poesía y la cultura.

Tony Raful habló sobre su primera publicación literaria, titulada La poesía y el tiempo, con un prólogo del escritor y académico de la lengua Andrés L. Mateo. Le siguió Gestión de alborada, libro con el que asumió con firmeza la creación literaria: “De ahí en adelante, inicié una carrera literaria intensa, participando en trabajos, seminarios, publicaciones, programas de televisión por donde pasaron todos los escritores dominicanos”, añadió.

El intelectual mencionó un acontecimiento muy importante en la época de sus inicios, que fue la presentación de la conferencia de Bruno Rosario Candelier sobre “Lo popular y lo culto en la poesía dominicana”, que sería su tesis doctoral en la Universidad Complutense de Madrid y posteriormente su primer libro como ensayista. Esa conferencia, expresó Tony Raful, “marcó para mí y para muchos de mi generación el inicio de un proceso de construcción de la historia literaria dominicana”.

Dijo Raful que tuvo el privilegio de conocer a los principales intelectuales de esa época,  como Domingo Moreno Jimenes, Manuel Rueda y Franklin Mieses Burgos, entre otros: “Todo el que hacía literatura en esa época, pasó por nuestro programa y se debatieron temas muy profundos.  Con Manuel Rueda hubo una lucha terrible con la cuestión del Pluralismo, porque Rueda planteó esa estética, no como un ejercicio creativo que enriquecía la perspectiva de la literatura dominicana, sino como el único camino posible para escribir”.

El ensayista, poeta y académico manifestó que la experiencia que más le ha satisfecho en el plano del estímulo literario fue el reconocimiento del Premio Nacional de Literatura, porque le dio fuerza para seguir adelante. También comentó que ha tenido la dicha de que algunas de sus creaciones literarias han sido traducidas a otros idiomas.

Finalmente, los académicos presentes felicitaron a su ilustre colega y expresaron la gran admiración que sienten por el poeta, por el intelectual y por su trayectoria fecunda y por sus condiciones humanas ejemplares, porque tiene una personalidad abierta y generosa: “Tú tienes una cualidad admirable, querido Tony Raful, que pocos poseen, por lo que todo el mundo te quiere. Eres abierto, cariñoso y amable. Esa es la gran virtud de Tony Raful”, le dije al felicitarlo. El reconocido académico de la lengua agradeció a los presentes y a este director, a quien felicitó por el valioso trabajo que ha realizado en la Academia y por los resultados positivos que se han obtenido.

Santo Domingo, ADL, 17 de septiembre de 2019.

CHARLA DE JOSÉ ENRIQUE GARCÍA SOBRE NOVELA DE MANUEL RUEDA

El ensayista, poeta y académico de la lengua, José Enrique García, participó con una conferencia sobre “La simbología en la novela Bienvenida y la noche de Manuel Rueda”, quien fuera un ilustre escritor y académico de la lengua. Esta charla forma parte de la instancia de promoción que llamamos “La Academia en la cultura”.

   El experto en nuestra literatura explicó, en su disertación en la Fundación Corripio, que la novela Bienvenida y la noche, como todos los libros de Manuel Rueda, forma parte de la gran literatura dominicana por la calidad de su lenguaje y el contenido de su pensamiento.

José Enrique García señaló que el título de esta obra constituye un símbolo y, por tanto, está lleno de significaciones y sugerencias. Alude al cuerpo íntegro de la historia, a su desarrollo, mediante los dos personajes centrales: Bienvenida Ricardo y el coronel Rafael Leónidas Trujillo, las situaciones y conflictos y, muy especialmente, las proyecciones de lo que, de manera general, se narra en la novela.

   Bienvenida y la noche es el fluir de la memoria de un niño, que rememora en los tramos últimos de la vida. La obra cumple una deuda y, desde luego, también es un reencuentro con la tierra primera, Montecristi, que constituyó el centro de su creación”, comentó.

Mencionó un rasgo que se articula y que da sustento a la narración: la adopción de la oralidad que permite articular el tejido novelesco ficcional con la naturalidad de los sucesos y los personajes de esta novela.

   Además, contó que Bienvenida y la noche se construye con dos asuntos centrales: el baile y la boda. Sobre esos dos ejes se mueven personajes, motivos y peripecias, y se proyecta y recrea el gran tema que se narra: las premoniciones, lo que caería sobre el pueblo de Montecristi, extendiéndose al país y más allá.

Sobre los personajes de la obra, aludió el conferenciante que todos, los de alto rango, los de contextos y comunes, provienen de la vida real. Desde el autor hasta el pueblo son personajes familiares, salvo Trujillo y los padrinos de la boda: “Bienvenida, Luisita, doña Eustasiana, doña Emiliana, el abuelo, el padre González, Sully, Porfirio, Leticia, Consuelo, Grecia, Ana Lidia, Inés, Rosita y Manolo”, todos vinculados por la sangre.

Reiteró que los susodichos personajes proceden de experiencias concretas del novelista, pero que en el tejido narrativo pierden esa categoría y adquieren la naturaleza de la ficción. El pueblo constituye un personaje esencial en esta novela, subrayó García.

El escritor cibaeño contó que en Bienvenida y la noche el aliento de lo histórico se diluye, se disuelve en la pura imaginería del escritor y se impone en las páginas, en el tiempo interno del relato, y en el tiempo de su existencia como texto imaginativo, y en los mismos lectores el tejido expresivo que salta de la memoria del niño a la del adulto: “Lo histórico existe en la narración como realidad trascendida, como aliento de la imaginación, por la transgresión de lo acomodado en el recuerdo, por el imperio de un ritmo, no de lo acontecido, sino del ritmo de la creación”, agregó José Enrique García.

Al concluir su intervención, el destacado académico de la lengua subrayó que esta novela es concebida y escrita por un escritor que tenía en la poesía el centro de su creación y de la vida misma. Todas sus expresiones se dirigen hacia ese centro hegemónico, y sentenció: “En Rueda, lo poético determinó la parte y el todo. Esta obra responde a esa visión y a esa creación del acto creativo”.

Santo Domingo, ADL, 10 de septiembre de 2019.

MARÍA JOSÉ RINCÓN HABLA SOBRE LA CULTURA TAÍNA

La filóloga, ensayista y académica de la lengua, María José Rincón González, participó en el documental patrocinado por el Banco Popular Dominicano para la promoción del libro Historia de la cultura taína, del historiador Manuel García Arévalo.

En este documental, la experta de la lengua española comentó que conocer nuestra historia y nuestras raíces es esencial para entender nuestro medio y relacionarnos con él, pues, nuestra herencia histórica, idiomática y cultural tiene raíces antiguas, pero si florece o se marchita, somos los responsables de analizarla, enriquecerla, conocerla y trasmitirla.

También sostuvo que la lengua es un elemento esencialmente ligado a la identidad. Explicó que nuestra relación con la realidad y con los demás está mediatizada por el lenguaje: “Con él nos expresamos, nos comunicamos y desarrollamos nuestra visión del mundo. La isla de La Española fue el escenario del primer contacto de la lengua española con la realidad americana, con la naturaleza y también con las lenguas indígenas, y ese hecho histórico marcó nuestro idioma y cambió su historia. Los dominicanos de hoy tenemos en la lengua española uno de nuestros principales activos económicos y culturales”, dijo la intelectual domínico-española.

La distinguida filóloga habló de los indigenismos prevalecientes en el español americano actual y dijo que en los países en los que el español convive con lenguas americanas vivas, el contacto sigue produciendo nuevos préstamos lingüísticos. Sin embargo, los dominicanos tenemos el orgullo de que nuestra lengua indígena, aunque desapareció muy pronto, aportó los primeros indigenismos americanos al español como, por ejemplo, canoa, tiburón, cacique, huracán, yuca, cazabe, hamaca.

Al describir la realidad lingüística de la América prehispánica, nuestra filóloga añadió que desde el punto de vista de hablantes de una lengua que compartimos con más de 500 millones de personas, nos resulta difícil imaginar la complejidad lingüística de la América prehispánica, ya que se habla de 170 familias lingüísticas de las que se derivan infinidad de lenguas, dialectos y subdialectos, a veces ininteligibles entre sí.

La lingüista versada en la ciencia de la lexicografía manifestó que aún quedan muchas facetas por investigar sobre la adopción de los indigenismos y de la supervivencia en las distintas variedades del español actual. Entre las lenguas habladas en La Española, el taíno era la más difundida, lo que la convirtió en lengua franca y de mayor presencia en los documentos coloniales. Agregó que las palabras taínas registradas en la documentación colonial y las incorporadas a la lengua española, las que perviven en el español del Caribe y las que han pasado a formar parte del español general, son las únicas huellas idiomáticas que nos quedan del taíno: “Creo que todavía nos cuesta analizar la lengua española como un activo económico. La relacionamos con la cultura o con la literatura y olvidamos, tanto los ciudadanos como los gobiernos, que el potencial económico del español no para de crecer y que, si no asumimos el reto, no podremos sumarnos a ese crecimiento”, expresó la académica domínico-española.

María José Rincón señaló que el español es la lengua más solicitada por los que quieren aprender una segunda lengua. El conocimiento del idioma español se valora cada vez más en el mundo académico y profesional de las principales lenguas del mundo.

La filóloga domínico-española sugirió que la República Dominicana debe pensar en ofrecer un contenido cultural de calidad y un punto de partida puede estar en la conservación y la difusión de nuestro patrimonio taíno. El conocimiento de la historia de nuestra lengua y de las huellas que la lengua taína dejó en nuestra cultura, es una parte interesante de ese patrimonio cultural.

Santo Domingo, ADL, 3 de septiembre de 2019.

La Academia cumple 92 años de fundada y lo festeja con un Coloquio de la Lengua

Santo Domingo. Con motivo de un nuevo aniversario de la fundación de la Academia Dominicana de la Lengua, el doctor Bruno Rosario Candelier invita al público en general, a participar en un Coloquio de la Lengua que se efectuará el martes 15 de octubre de 2019, en la sede de esta corporación de académicos, ubicada en la calle Mercedes no. 204, Ciudad Colonial.

La jornada cultural tendrá dos sesiones: la primera de 10:00 a.m. a 12 del mediodía, versará en torno a la obra y aportes de Manuel Rueda y Maximiliano Arturo Jimenes Sabater y contará con la participación de los académicos Manuel Núñez Asencio, quien abordará “Aportes lingüísticos de Jimenes Sabater”; José Enrique García hablará acerca de “La creación literaria de Manuel Rueda” y Bruno Rosario Candelier disertará sobre “Aportes lingüísticos y literarios de Manuel Rueda y Maximiliano A. Jimenes Sabater”.

La sesión vespertina iniciará a las tres de la tarde, girará en torno a la labor literaria y lexicográfica de don Manuel Patín Maceo y don Carlos Esteban Deive. En esta segunda parte del programa intervendrán: Rafael Peralta Romero, quien dará a conocer “Datos bibliográficos de Manuel Patín Maceo y Carlos Esteban Deive”; María José Rincón disertará acerca de “La obra lexicográfica de Manuel Patín Maceo y Carlos Esteban Deive”, y el Director de la Academia concluirá con una alocución en la cual destacará los aportes, tanto literarios como lexicográficos, de Patín Maceo y Deive.

Al arribar a su aniversario 92, recordemos que fue fundada un 12 de octubre de 1927, el legado de monseñor Nouel y un selecto grupo de intelectuales sigue fortaleciéndose, pues ellos erigieron los cimientos de esta institución dedicada al cultivo y fomento del buen uso del idioma español.

Actualmente, la labor tesonera —generalmente desinteresada— de muchas personas confiere dinamismo, vigencia, enriquecimiento y continuidad a la noble labor de contribuir con los hablantes dominicanos, en pos de su búsqueda por dominar el arte del buen decir, ya sea en el plano oral o escrito. Aproximadamente una decena de diccionarios y textos lingüísticos, numerosas obras y actividades literarias, así lo atestiguan. Obras que se han podido publicar y difundir gracias al mecenazgo del doctor Fabio J. Guzmán Ariza, miembro numerario de esta corporación y presidente de la Fundación Pro Academia Dominicana de la Lengua.

TERTULIA SOBRE EL LIBRO DE ESTILO DE LA LENGUA ESPAÑOLA

Una tertulia sobre el Libro de estilo de la lengua española, según la norma panhispánica, se realizó en la Academia Dominicana de la Lengua con un grupo de estudiosos interesados en el conocimiento y manejo de la ortografía y la ortotipografía de la lengua española. La obra, editada por la Real Academia Española en 1918 según la norma panhispánica, bajo la dirección de Darío Villanueva, como director de la RAE, y Francisco Javier Pérez como secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), explica de una manera clara, las dudas y variaciones con relación a la Nueva gramática, la Fonética y la Ortografía de la lengua española, que fueron consensuadas por las todas las academias de nuestra lengua durante los últimos años.

Dentro del acápite Cuestiones gramaticales, esta obra trata el tema del género, aclara aspectos sobre el carácter no marcado del masculino, el desdoblamiento innecesario que realizan algunos hablantes y enseña cuándo es normal y admitido este desdoblamiento. Otros temas colaterales son los números gramaticales, los diminutivos, el superlativo, la conjugación verbal, los complementos verbales, especialmente el complemento directo con A y sin A, así como el queísmo, el dequeísmo, los pronombres, el leísmo, laísmo y loísmo, la concordancia gramatical, adjetivos, el uso de adverbios y preposiciones, artículos y conjunciones. Cada uno de los temas enfocados ofrece la explicación desde el punto de vista lingüístico con ejemplificación ilustrativa.

En el apartado Cuestiones ortográficas se abordan las letras del abecedario español, se explica la existencia de los cinco dígrafos del español (ch, ll, rr, gu, qu). Entre otros aspectos, se esclarecen dudas relacionadas con palabras que se escriben con B y V, con C, Z y S, con C, Qu y K, palabras con G y J, con H, con Ll o Y, con M o N, con R o RR, palabras con secuencias de vocales y consonantes; también la acentuación, la puntuación, las mayúsculas, abreviaturas, siglas y símbolos, entre otras dudas ortográficas.

Este libro estudia diversos aspectos de realización de la lengua española, como el hecho de presentar el tema de la ortotipografía, que es la ortografía de la faceta gráfica de la escritura, dimensión de mucha importancia para editores e impresores de libros, como advirtió el director de la ADL en la tertulia.

Al explicar las Cuestiones de ortotipografía se alude a este término como “conjunto de usos y convenciones particulares por las que se rige en cada lengua la escritura, mediante signos tipográficos”.  El texto explica además que regula las convenciones sobre el empleo de los recursos tipográficos que intervienen en la composición de un texto, tanto en lo que se refiere al uso y la combinación de los distintos tipos y clases de letras, como a la distribución de los espacios en blanco (márgenes, espacios y sangrías) y a la configuración y la disposición de los diferentes elementos y secciones particulares (títulos y epígrafes, párrafos, listas, cuadros o tablas, llamadas de notas, citas, etcétera).

Ese aspecto fue el más comentado por los asistentes. El contenido de esta parte, entre otros aspectos, trata lo relacionado con el tipo de letra, la elección de cifras tipográficas, los caracteres especiales utilizados en la autoedición, los espacios en las páginas, los tipos de párrafos y sus características, los elementos de titulación, definición y características de cuadros y tablas, las ilustraciones y figuras como elementos de naturaleza puramente gráfica y visual, las remisiones, las citas, las notas y llamadas y las referencias bibliográficas. Todos esos aspectos fueron ponderados por los asistentes, entre ellos nuestro secretario, José Enrique García, quien valoró el aporte que la RAE ofrece al mundo editorial en lengua española

La importancia de conocer estos recursos se entiende cuando se plantea la correcta presentación de los documentos para su comprensión y el reconocimiento de su estructura interna, además de que el aspecto meramente formal de un escrito facilita su lectura y aporta una sensación de orden que se traslada al contenido, pues se asocia con la capacidad de realizar una exposición estructurada y coherente, dándole al libro editado con las pautas ortotipofráficas una dimensión estética que enaltece su contenido.

El cuarto capítulo se dedica a la Pronunciación y elocución en que se explica que aunque la pronunciación de los sonidos del español puede variar según la situación, el registro o la zona, se destacan pronunciaciones que son especificadas en esta obra. Se esclarecen cuestiones relacionadas con la relación entre letras y pronunciación, con la letra h, la b y la v, la letra x, del dígrafo gu, el seseo y el ceceo, el yeísmo y otros problemas que se dan con frecuencia en el acto comunicativo. Al explicar la elocución como manera de hablar para expresar conceptos, se comentan los factores que contribuyen a articularla y a lograr una buena realización, es decir, a conseguir “una buena manera de hablar”.

El contenido de la ortotipografía se completa con el capítulo dedicado a la Escritura y comunicación digital en el que se ofrecen indicaciones generales para la comunicación electrónica, aspectos concretos de la escritura digital. Se tratan los elementos característicos de los medios digitales: iconos, emoticonos y emojis. Se dan recomendaciones para el uso de la lengua en el correo electrónico, las páginas electrónicas, los blogs, el periodismo digital, el chat en las redes sociales, entre otros aspectos de la comunicación digital, propia de los tiempos actuales, que comentaron José Almánzar y Maidelin Barzaga García.

Finalmente este Libro de estilo de la lengua española presenta un capítulo sobre Cómo aprovechar el diccionario donde se esclarece la función del Diccionario de la lengua española, como su descripción y su norma, la importancia de las marcas y su rol. Se explica el porqué de las expresiones que no aparecen en él, como palabras de significado fácilmente deducible, ciertos tecnicismos, regionalismos, neologismos, extranjerismos y nombres propios. Comenta la incorporación de palabras cuyo uso puede no ser apropiado. Se completa este capítulo con la información sobre otros diccionarios académicos, como el Diccionario de americanismos, El Diccionario del estudiante y el Diccionario digital panhispánico, desde una visión de presente hacia el futuro.

Esta valiosa obra culmina con un oportuno glosario de 138 páginas donde se explican términos técnicos empleados, lo que permite aclarar dudas o cuestiones de interés. Se recogen además, las voces y locuciones más vivas en el léxico español contemporáneo. Cuenta con cinco apéndices: modelos de conjugación, tabla de numerales, lista de abreviaturas, lista de símbolos alfabetizables y lista de símbolos no alfabetizables. Los comentarios de los asistentes sugirieron la idea de celebrar otra tertulia con tan interesante obra sobre nuestra lengua.

Santo Domingo, Ciudad Colonial, ADL, 20 de agosto de 2019.

 

PRESENTACIÓN DE «DE LA EÑE A LA ZETA» DE MARÍA JOSÉ RINCÓN

La filóloga, académica y lexicógrafa dominico española María José Rincón dio a conocer su libro De la eñe a la zeta, dedicado a la divulgación del conocimiento y el buen uso de nuestra lengua. El acto de presentación estuvo a cargo de la periodista y subdirectora del periódico Diario Libre, Inés Aizpún, prologuista de la obra, y del director de la ADL, Bruno Rosario Candelier.

La reconocida periodista Inés Aizpún inició su intervención valorando que en el mundo de María José Rincón las palabras tienen antecedentes y consecuencias. Dijo que en su columna Eñe, que publica en Diario Libre, enseña que algunas palabras presumen de origen aventurero y pueden avizorar el futuro y recordarnos el pasado. Eñe es el pequeño refugio que la autora ha construido para las palabras, sus construcciones, su significado y su uso. “Porque la lengua importa y su buen uso cada vez más”, expresó Inés Aizpún.

Manifestó la escritora española que para Diario Libre es un lujo tener esta ventana idiomática para el mejor desempeño en el uso de la lengua con el envidiable humor y optimismo que María José Rincón pone “a los resbalones que los hablantes cometemos”.

En su turno, Bruno Rosario Candelier señaló que en esta obra, De la eñe a la zeta, se manifiesta el amor que María José siente por las palabras, la devoción con que ella asume el lenguaje para testimoniar su visión de las cosas y canalizar su comprensión del mundo. Y dijo que lo hermoso de este libro es su contenido claro, profundo, rico y revelador.

Contó que María José es una científica del lenguaje, pero no usa un lenguaje obtuso ni complicado ni rebuscado, sino claro y correcto para que lo entiendan no solo los especialistas de la lengua, sino que usa un lenguaje comprensible para que lo entendamos todos, para que nos compenetremos con la idea que ella tiene de la palabra, con la concepción que ella tiene de la forma como hablamos los dominicanos.

El también filólogo y dirigente académico subrayó que la autora de esta obra tiene una conciencia cabal sobre lo que implica conocer, amar y estudiar nuestra lengua, y comentó que es lo que justamente ella hace en este libro: testimoniar ese amor, canalizar su identificación intelectual, afectiva y espiritual por nuestro lenguaje, por nuestras voces, por la forma como nos expresamos y, lo hace para sembrar en nosotros esa inquietud lingüística, para que nos interesemos por la palabra, para que valoremos el sentido de las palabras y usemos con propiedad y rigor lo que la palabra demanda en los buenos hablantes. “Eso es lo que María José quiere sembrar al publicar esta obra, muy valiosa y muy importante por todo lo que implica”, dijo el director.

Rosario Candelier informó a los presentes que con lo primero que se encontrarán en este libro es con el entusiasmo lingüístico que derrocha María José cuando escribe. Expresó que da gusto leer cada uno de sus párrafos, porque lo hace con devoción, con particular identificación emocional con el lenguaje. Revela lo que es realmente amar algo, lo que implica amar su propia lengua, por la que se desvive, por la que se ha entregado en cuerpo y alma, en espíritu y en inteligencia a plasmar su sabiduría: “Hoy mismo le decía a ella que fue un regalo que Dios nos hizo al enviarnos a María José a la República Dominicana”.

Subrayó que al escribir, María José revela una destreza expositiva admirable y también un humor luminoso, porque en ella no hay solo talento, no hay solo conocimiento, sino algo especial que la motiva y la enciende. Precisó que cuando alguien se entrega con pasión a lo que hace, algo bueno sale, porque no solo vuelca su talento, su energía, su tiempo y su dedicación, sino que canaliza su entusiasmo y con el entusiasmo la pasión que motiva su sensibilidad. Eso es importante para triunfar en la vida y para lograr lo que María José ha logrado: convencernos de la bondad de nuestra lengua, de que estamos conminados a ahondar en el conocimiento de nuestra lengua, porque forma parte de un deber intelectual, moral y espiritual que tenemos los hablantes.

En su disertación explicó que María José Rincón González es una apasionada lexicógrafa, coautora del Diccionario del español dominicano y coordinadora del equipo lexicográfico de la ADL. Comentó que ella encarna en su sensibilidad y su conciencia lo que ha distinguido a los grandes creadores de nuestra lengua: “Ella es coparticipe de lo que denomino “savia primordial”, en virtud del Logos de la conciencia; “savia patrimonial”, por su compenetración con el alma de nuestra lengua de una manera hermosa y profunda; y “savia cardinal”, que es esa virtualidad operativa de la palabra que nos transmite una lengua determinada en un país específico”, concluyó Rosario Candelier al tiempo que felicitó a la agraciada autora de esta obra.

Finalmente, María José Rincón agradeció a los presentes y a los presentadores de su libro, Inés Aizpún y Bruno Rosario Candelier por sus palabras elogiosas de su labor como lingüista.  Compartió una frase de Max Henríquez Ureña, que dice “nada hay que predisponga tanto a favor de un buen libro como una primorosa edición”. Con esas palabras ponderó el cuidado en la impresión de su libro, por lo que dio las gracias a los correctores, diseñadores y editores que hicieron posible la edición de De la eñe a la zeta: “Y se lo debemos al equipo de la Editora Judicial, a quien agradezco en las personas de Fabio José Guzmán, Ruth Ruiz y Micky Frith. A todos los que les ha gustado la portada, permítanme presumir de que es obra de Juan Ramón Peralta, biólogo, investigador, ilustrador y, mucho más importante que eso, mi hijo”.

María José Rincón señaló que De la eñe a la zeta recopila unas cuatrocientas Eñes publicadas en Diario Libre durante ocho años, desde la primavera de 2010 hasta diciembre de 2018, y las pone a la disposición para su lectura, su relectura o su consulta.“Estas Eñes, afirmó María José, son pequeñas excusas para compartir con mis lectores mi conocimiento, pero, sobre todo, mi pasión por nuestra lengua”.

La lexicógrafa agregó que en las páginas de este libro los lectores se encontrarán con un repaso de dudas ortográficas o gramaticales, por usos léxicos dominicanos, y no solo dominicanos, con aficiones literarias y muchas curiosidades de nuestra lengua y de nuestra relación con ella. Manifestó que se conforma con que su lectura aporte a que seamos conscientes del valor que representa para nosotros el buen uso de la lengua.

La académica recalcó que el estudio de la lengua española y su defensa forman parte esencial de su trabajo en la Academia Dominicana de la Lengua, donde, como miembro de número, tiene asignada la letra zeta: “La divulgación, en la medida de mi formación y mi capacidad, del conocimiento y buen uso de nuestra lengua, de la que soy una apasionada como filóloga y lexicógrafa, son para mí un deber de agradecimiento a ella y a los que la han hablado antes que yo. Mi tarea va, sin duda, De la eñe a la zeta”, expresó con gozo.

Santo Domingo, Ciudad Colonial, ADL, 14 de agosto de 2019

JIMENES SABATER PRESENTA «EL LENGUAJE DE LA CREACIÓN»

El escritor, crítico literario y académico de la lengua Juan José Jimenes Sabater, que publica sus libros y ensayos con el pseudónimo de León David, y la novelista Kenia Mata Vega, presentaron el nuevo libro de Bruno Rosario Candelier, El lenguaje de la creación, en el Centro de Espiritualidad San Juan de la Cruz durante un encuentro literario con los miembros del grupo Mester de la Academia y los poetas interioristas del Ateneo Insular.

El escritor Jimenes Sabater, de la Academia Dominicana de la Lengua, y la narradora Mata Vega, del Ateneo Insular, abordaron desde sus respectivas ópticas intelectuales y estéticas esta nueva obra de Bruno Rosario Candelier, quien preside la ADL y el Ateneo Insular. La profesora y novelista mocana resaltó la condición de crítico y teórico literario del dirigente académico, que tiene una amplia labor de promoción lingüística y literaria para fortalecer el uso correcto de la lengua y el cultivo de las letras, y enfatizó que el autor de esta obra ofrece una orientación lingüística y literaria en diferentes escenarios e instituciones del país para incentivar la formación intelectual, estética y espiritual de los dominicanos.

En su valoración de esta obra, Mata Vega destacó: “El estudio de don Bruno resalta que la belleza y el sentido juegan un rol esencial en la vida interior de la conciencia y en la formación intelectual, estética y espiritual, puntualizando que lo importante de la belleza y el sentido es la actitud que asumamos ante las manifestaciones de las cosas”. En sus conferencias nuestro escritor resalta la belleza con sentido y pondera tres perspectivas diferenciadoras: la vertiente formal de la palabra, con su belleza conceptual y su dimensión trascendente. Ponderó la “Intuición del arte de la creación”, donde Rosario Candelier expresa que los hablantes ejemplares, que son los hablantes cultos, aparecen en el ámbito de la literatura entre poetas, narradores, dramaturgos, ensayistas, críticos literarios y en intelectuales que no son escritores, pero son hablantes ejemplar es que han estudiado la lengua y sus respectivos saberes en virtud de una conciencia intelectual. Y añade la escritora que este nuevo aporte literario constituye una invitación a sumergirse en los estudios literarios de un privilegiado cultor de la palabra, con una invitación a conocer a los escritores a quienes gentilmente dedica cada capítulo, y ponderó este planteamiento de la obra: “Todo símbolo proyecta enseñanzas en virtud de su contenido implícito, es decir, desde el punto de vista del lenguaje, el acto de hablar es un signo que representa lo que el que habla intenta expresar”. Mata Vega terminó su ponencia así: “Esta obra permite un acceso a la fuente de conocimientos que encarna don Bruno Rosario Candelier o, dicho de otro modo, lo que la mayoría de los aquí presentes deseamos ser cuando seamos grandes”.

En la disertación sobre El lenguaje de la creación, que transcribimos completa para nuestros académicos, Juan José Jimenes Sabater consignó: “Me sentí tocado por la pluma del ensayista”. Y enseguida desarrolló su brillante disertación con un convencimiento de la valoración que estaba presentando a los escritores presentes, que lo escucharon deleitados en su magistral exposición. Jimenes Sabater destacó del autor y filólogo de la palabra, Bruno Rosario Candelier, dos cualidades centradas en la lógica del pensamiento y la intuición creadora, canalizadas en el arte de la creación verbal.

Para el autor de esta obra el lenguaje verbal es una creación que asume una representación intelectiva de la realidad que intuimos, imaginamos y expresamos con las palabras que formalizan un léxico articulado a una forma con sentido. De igual modo, la capacidad asociativa de la inteligencia, que hace posible la comprensión del sentido, se vincula a nuestra capacidad lingüística en su dimensión imaginativa, estética y conceptual. Para la comprensión de la realidad el talento de nuestra mente se potencia con el conocimiento del vocabulario, la destreza sintáctica y la valoración del intelecto. Por esa razón, para el autor del libro el cauce de nuestra sensibilidad, la energía de nuestra conciencia y el fuero de nuestro lenguaje fijan el límite de nuestra comprensión de las cosas. El horizonte intelectual depende del dominio del léxico y el manejo de la sintaxis. De ahí el influjo de la palabra en la conciencia, la intuición y la creatividad.

El autor del libro consignó que la lengua funda nuestra visión cultural y constituye un poderoso argumento intelectual para justificar la tarea de quienes tenemos la misión de promover el estudio y la enseñanza de nuestra lengua con los principios de la sensibilidad estética y la conciencia espiritual. Desarrollar en los hablantes su capacidad para comunicarse con corrección, propiedad y elegancia mediante la palabra convierte al usuario de la lengua en un forjador de imágenes y conceptos que sirven para activar la inteligencia y atizar la intuición a favor del crecimiento del espíritu. Esa función de la palabra justifica la misión de la Academia Dominicana de la Lengua mediante el estudio de la lengua y el cultivo de las letras. Sostiene Rosario Candelier que desde la energía interior de la conciencia aflora un destello clarificador al fluir, con la verdad que edifica, la belleza que emociona y la sabiduría que inspira, la palabra ejemplar, esplendorosa y elocuente”. Los aplausos celebraron el deleite de las disertaciones de Kenia Mata Vega y León David.

La Vega, Centro de Espiritualidad “San Juan de la Cruz”/ADL, 10 de agosto de 2019.

PEDRO HENRÍQUEZ UREÑA Y LA ENSEÑANZA DE LA LENGUA ESPAÑOLA

La Academia Dominicana de la Lengua presentó la conferencia “Pedro Henríquez Ureña y la enseñanza de la lengua”, dictada por José Enrique García, secretario de la institución, en el ciclo “Nuestras raíces lingüísticas y literarias”, concebido para enfocar el fundamento de nuestra lengua y el aporte de nuestras letras al cultivo de la sensibilidad espiritual y estética desde las fuentes históricas, lingüísticas y literarias de nuestra cultura.

En su disertación José Enrique García explicó que la obra gramatical del dominicano Pedro Henríquez Ureña y el español Amado Alonso constituye un modelo para enseñar la lengua española yla literatura.

La obra de los citados filólogos, Gramática de la lengua castellana, se publicó en Buenos Aires en 1938, cuando esos dos brillantes escritores y académicos residían en Argentina, donde ejercieron la docencia de la lengua española y con su obra articularon la base de la enseñanza del castellano en la mayoría de los países hispanoamericanos: “Donde ese texto gramatical se ha usado como libro de enseñanza, el conocimiento de la lengua española es notorio”, consignó nuestro distinguido poeta, novelista y filólogo dominicano.

García resaltó que esta gramática responde a la visión clásica y quizás sea la primera en presentar un enfoque estructuralista de la lengua española, concebido por los dos eminentes filólogos que conocían y aplicaron el estructuralismo como método de enseñanza, con el que explicaban, entre otros aspectos, que la lengua se enseña desde los componentes fonéticos, lexicales, gramáticos, ortográficos y estilísticos.

Manifestó el académico santiagués que existen dos tomos de esta gramática, los que constituyen verdaderos ejemplos de labor antológica y de ilustración docente, porque los textos incluidos conforman una selección ejemplar: “Los que estudiamos con esa gramática recordamos los textos literarios que se muestran como ejemplificación. Esa gramática proporcionó e impulsó muchas vocaciones literarias, incluyendo la mía, ya que fue la primera vez que conocí textos de grandes escritores hispanoamericanos y españoles”, dijo el escritor, poeta y académico.

Tras explicar el contenido básico de esta obra gramatical, el conferenciante señaló que la dirección del Ministerio de Educación debería establecer que la escuela dominicana retome el método de enseñanza de la lengua española sustentado en la obra Gramática castellana, de Pedro Henríquez Ureña y Amado Alonso.

José Enrique García afirmó que nuestro país ha perdido más de cuarenta años de enseñanza y por eso este problema de la deficiencia en el conocimiento de la lengua española:“Mi propuesta consiste en que ese método de enseñanza vuelva a la escuela dominicana, ya que es la forma más adecuada para enderezar la ruta que hemos seguido. Si tenemos la mejor metodología para enseñar la lengua, ¿por qué la vamos a desechar por unos métodos ineficientes, mal traducidos, ininteligibles?”, y añadió: “La lengua es la más importante para la formación intelectual”.

Señaló que ha ido a varias universidades y programas televisivos a hablar sobre este tema, porque no se puede permitir que se siga enseñando erróneamente la lengua española.

Dijo que formalizará esta propuesta ante las autoridades educativas del país:“Lo ideal es enseñar los contenidos de la lengua española con la mejor metodología para el aprendizaje de nuestros estudiantes”, consignó el dirigente académico, y añadió: “Pedro Henríquez Ureña es el gran maestro de la lengua española, pues creó escuelas, formó escritores y alentó vocaciones literarias con su enseñanza. Los dominicanos no podemos sacarlo de la escuela”, comentó al finalizar su charla. A esta actividad literaria asistieron académicos, escritores, maestros y estudiantes universitarios.

Santo Domingo,  Ciudad Colonial, ADL, 2 de agosto de 2019.