RECONOCEN LABOR TEATRAL DE FRANKLIN DOMÍNGUEZ

El académico y dramaturgo Franklin Domínguez fue galardonado por su aporte durante más de 50 años con su actuación y su dirección teatral en las tablas, reconocimiento que pondera su ingente labor a través de la entidad que agrupa a los artistas de la palabra y la actuación escénica.

El destacado autor, actor y director teatral tiene más de 100 obras escritas:“El teatro es mi vida; no he podido retirarme, no sé qué haría si me retiro. Sigo trabajando, sigo dirigiendo, me encanta escribir, dirigir y enseñar a las nuevas generaciones”, expresó el dramaturgo al recibir la distinción del Soberano a las Artes Escénicas, otorgado por Acroarte, la organización que agrupa a los artistas del teatro.

Este sobresaliente maestro y productor dominicano es una leyenda viva del teatro dominicano. Residente en Santo Domingo desde su primera juventud, Franklin Domínguez nació en Santiago en 1931. Es miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua y el más prolífico autor de obras teatrales.

Su interés por el teatro lo motivó a estudiar actuación en Bellas Artes, en los días de su apertura. Su brillante carrera en el arte escénico lo confirman sus obras presentadas en el país y el extranjero, y es uno de los artistas más fecundos en el cultivo de la dramaturgia. Formó parte de la primera generación de graduandos de la Escuela de Bellas Artes, donde  compartió labor docente con Manuel Rueda, Héctor Incháustegui Cabral y Máximo Avilés Blonda, que son los grandes dramaturgos dominicanos.

Las obras de Franklin Domínguez han sido escenificadas en México, Canadá, Bélgica, España, Portugal, Francia y Puerto Rico. Y en todo el territorio nacional. En el 2003 fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura por su labor literaria en el arte de la actuación. Entre sus obras más conocidas se encuentran Se busca un hombre honesto, Hostos: el hombre que anhelaba una patria, Prud’Homme: la historia de una canción y Los sueños de Lincoln. Desde 1949, fecha de sus inicios como actor y dramaturgo, ha sido pionero en  la actuación. Su primera comedia musical la tituló “Solano”, en honor al maestro Rafael Solano.  De igual manera, presentó “La niña que quería ser princesa”, primer musical infantil que se proyectó en el país.

Santo Domingo, 15 de febrero de 2019.

PRESENTACIÓN DE LA NOVELA «PANDILLEROS» DE KENIA MATA VEGA

La novela Pandilleros, de la novelista mocana Kenia Mata Vega, fue puesta a circular en un acto público organizado por la Academia Dominicana de la Lengua, el Ateneo Insular y la oficina senatorial de Espaillat en la ciudad de Moca.

Con las palabras del maestro de ceremonias, el teólogo y escritor Luis Quezada, se inició el acto en el que participaron como ponentes el senador José Rafael Vargas, el profesor Miguel Peña, el abogado Daniel Sánchez, el filólogo Bruno Rosario Candelier y la autora de la novela, Kenia Mata Vega.

Luis Quezada resaltó las cualidades de la destacada psicóloga y novelista, quien se ha desempeñado muy bien en el cultivo de la narrativa, aparte de que como educadora  se ha dedicado a formar una gran cantidad de jóvenes en la psicología, el arte, la música y en todo lo que tiene que ver con la dimensión estética y espiritual de la personalidad.

Al iniciar la actividad literaria una estudiante de psicología, alumna de la autora de la obra, nos deleitó con una hermosa canción titulada “Creo en mí”. El senador provincial, Dr. José Rafael Vargas, pronunció las palabras introductorias del evento. Empezó haciendo una reflexión sobre el drama psicológico de la sociedad dominicana que tiene que ver con el comportamiento en el seno de la familia, la degradación y la desaparición de los valores morales en el hogar, base vital que sostiene la sociedad. Alegó que no se puede extrañar que una novela de carácter psicológico provenga de una profesional mocana. Citó que en la oscuridad de la noche solamente se vislumbra la sangre derramada trágicamente, lo que insinúa la imagen que sirve de portada a esta ágil novela en 19 capítulos y un epílogo que traza el drama social de jóvenes que han surgido de una matriz anómica y que al no recibir del núcleo familiar las reglas indispensables para el comportamiento adecuado buscan construir su propio mundo dentro del espacio de la sociedad violentando normas y códigos  a partir de una amistad salvaje donde su espacio vital es base de violencia y extorsión.

Miguel Peña habló sobre el aspecto temático y dijo que Pandilleros es un título sugerente de la novela, que analizó desde el punto de vista del contenido. Explicó que desde el inicio la obra nos envuelve en un mundo oscuro donde el desorden y la inseguridad se convierten en la costumbre diaria. Luego Daniel Sánchez habló sobre el aspecto social, mencionando obras relacionadas con el desorden que está viviendo la sociedad; de igual forma explicó lo que significa “pandilleros”, lo que implica estar en una pandilla y a qué se debe que la sociedad actual tenga tantos jóvenes que se refugian en ella.

El suscrito continuó con la dimensión literaria y dio una breve explicación de lo que es una novela, y afirmó que de acuerdo a ese concepto la obra de Kenia Mata es una novela. Dijo que todos los pueblos del país han sufrido las consecuencias de las pandillas, pero que no todos tienen la dicha de contar con una narradora de la talla de Kenia Mata, que ha asumido esa realidad para escribir una novela. Y tras ponderar las cualidades de su novela, le dio a la autora la bienvenida a la galería de los narradores mocanos, y la felicitó porque con esta obra la novelista mocana adquiere el derecho a un sillón en el parnaso de los escritores por su aporte a la literatura nacional.

En su turno final, Kenia Mata les dio las gracias a los presentes, leyó su cita favorita de la novela, contó su experiencia como narradora y afirmó que fue para ella un privilegió porque pudo darse cuenta de que esos muchachos que brindaban terror en las calles y que se veían muy brabucones, eran el producto de la realidad que les ha tocado vivir por no crecer en un hogar con amor, apoyo y aplicación de las reglas necesarias. Explicó que en Pandilleros hay temas que quedan explícitos, como la descomposición social, la disfunción familiar y el tema de las drogas, que son los aspectos principales aunque hay otros implícitos. Agradeció el apoyo recibido para la creación de su obra, de manera especial a la oficina senatorial, al Dr. José Rafael Vargas, a sus compañeros de labores, a los ponentes Miguel Peña, Daniel Sánchez y Bruno Rosario Candelier por sus palabras alentadoras, a sus colegas y a su familia. Le entregó a una joven un ejemplar de la novela por ser ganadora de un grupo virtual donde se dialogaba y hacían preguntas sobre la obra. Por último invitó a todos a que lean su obra y dijo que estaba dirigida a todo público, que esperaba sus comentarios a través de las diferentes vías para seguir creciendo.

Moca, Teatro Don Bosco, ADL/Ateneo Insular, 9 de febrero de 2019.

PRESENTAN EN PUCMM LA NOVELA «EL DEGÜELLO DE MOCA»

La Academia Dominicana de la Lengua puso en circulación la novela El degüello de Moca, de Bruno Rosario Candelier, en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, Recinto Santo Tomás de Aquino de la capital dominicana.

El acto de presentación estuvo encabezado por el autor de la novela y los académicos Rafael Peralta Romero, Manuel Núñez Asencio y Camelia Michel, quienes ponderaron los atributos de la novela, destacando su valor literario, su dimensión sociocultural y su vertiente histórica, ante la presencia de miembros de la Academia Dominica de la Lengua, así como estudiantes y profesores del Departamento de Estudios Generales de la PUCMM.

La obra aborda la fundación y la trayectoria histórica de Moca antes y después del degüello, infausta tragedia que ocurriera el 3 de abril de 1805 en el templo Nuestra Señora del Rosario de Moca, cuya trama recrea la vida de esa valiosa comunidad cibaeña.

Rafael Peralta Romero inició su ponencia con la observación de que los escritores con la iniciativa de recrear un hecho histórico tienen uno de los retos más riesgosos: “La primera exigencia de la historia consiste en que los sucesos narrados se apeguen a la verdad, y que quien los ha trabajado disponga de pruebas”. El periodista explicó que, a pesar de que las novelas narran hechos ficticios, sus personajes y anécdotas deben proceder de la realidad, agregando que el trabajo más cómodo para un novelista, es el de crear su obra a partir de realidades que podrían ser moldeadas: “El trabajo del novelista es comparable al del escultor. Pues este artista toma un trozo de metal, o de piedra, o de madera y lo somete a su soberano poder creativo para entregarlo convertido en una obra de arte, en muchos casos, capaces de perpetuarse en el tiempo”. El narrador de Miches explica que a los novelistas les gusta trabajar con material histórico para novelarlos mediante la inclusión de los recursos que la técnica de escribir les facilita.

El presentador comentó que Bruno Rosario Candelier organizó su novela en tres partes divididas en trece capítulos: “La primera parte, titulada nacimiento de la villa, es de carácter fundacional, y guiado por la intuición, el autor reconstruye la historia de la fundación de Moca, con ayuda de su imaginación. A los detalles elementales de un grupo de hombres cortando maderas para edificar chozas, y buscar en el bosque frutos para la alimentación, el autor le adiciona un elemento capaz de espantar la menor señal de aburrimiento: el baño de Margarita Jiménez bajo la luz de la luna llena: “El fulgor de su cuerpo, rutilante como la luna de esa noche, revelaba la armoniosa forma de su figura. Sus pechos túrgidos y ovalados destilaban polen de estrellas en sus picos de oro. Su pelo chorreaba sobre su espalda una cascada de lluvia”. Añadió que el autor de la obra se vale del personaje de Juan Francisco, joven a quien su abuelo recomienda dejar el trabajo agrícola y dedicarse a las letras, y quien, a su vez, sirve como cronista de la historia de Moca, la cual refirió en dos vertientes. Peralta Romero explicó que la historia de la Villa de Moca refleja la biografía del autor, el cual es evidenciado en las lecturas de Juan Francisco, quien gusta de contar historias y que lee a san Juan de la Cruz y a Heráclito, y como bien dice Juan Francisco: “Todos los hombres, sin excepción, tienen el poder de la intuición, que es una gracia espiritual para entender el sentido de las cosas y, en tal virtud, ese atributo forma parte de lo que Heráclito llamaba Logos, nombre con que el pensador presocrático denominó a ese poder de la conciencia, que la concebía como una energía sagrada para reflexionar, intuir y crear”.

La segunda parte de la novela lleva por título “Sangre en el templo”, y es aquí donde se encuentra el clímax de la obra. En estos textos se incluyen fragmentos de narraciones en la que otros autores cuentan los sucesos ocurridos el 3 de abril de 1805, en la entonces naciente Villa de Moca. Y en la tercera y última parte, “Reto de la Mocanidad”, hace énfasis en el compromiso de la comunidad por la reconstrucción del templo, borrar los vestigios del degüello y restaurar el ambiente colectivo.

En su turno, Camelia Michel explicó que el degüello de Moca es un suceso que esta novela tiene por objeto rescatar, luego de muchos años de pretendido olvido o disimulo: “Dicha masacre constituye uno de los episodios más dolorosos y menos conmemorados”. La poeta y académica declara que dicha obra plantea que los ataques fueron dirigidos contra la población blanca del Santo Domingo Español, comentando que la ofensiva haitiana contra la parte oriental de la isla, a principios del siglo XIX,  al no poder contender con los franceses, se retiran hacia el oriente de la isla, tomando represalias en la población civil del Cibao. A lo que añadió que este hecho ha sido la primera limpieza étnica de la que se tenga referencia: “Esta novela llega como una clarinada que nos recuerda que no todas las verdades pueden barrerse, para luego ocultarse como polvo debajo de la alfombra. Hay acontecimientos y memorias que, al igual que fantasmas, resurgen para cobrar una deuda”, subrayó la periodista mocana.  Camelia Michel explica que la narración no se queda en la fase de lamentación y la exaltación del rencor, con aprestos de venganza: “Más bien, el autor se empeña en describir la capacidad restauradora de la comunidad que, más allá de sus penas y rencores, reconstruye su templo, que fue fulminado por un incendio seguido del degüello. Restauraron casas e inmuebles quemados, y finalmente celebran, y prometen rehacer su vida más apegada a sus costumbres y fe religiosa”.

Al presentar su ponencia, Manuel Núñez Asencio valoró el uso de imágenes que adornan de poesía la narración, especialmente las descripciones del paisaje. Dijo que es notable que de los personajes surjan inquietudes espirituales y se evidencia una perspectiva interiorista.

Núñez Asencio analizó la novela desde la perspectiva histórica y del texto literario, y comentó algunas premisas para sustentar la veracidad de la historia que debe coincidir con la autenticidad del hecho real, para hacer de esta novela una obra válida: “La novela incluye cartas, cuentos orales, relatos historiográficos, cronología de los acontecimientos que la inspiran, un pasaje del cántico espiritual de san Juan de La Cruz, el “Soneto al Cristo crucificado”, de fray Miguel de Guevara, y un poema atribuido al mocano José Bretón. Esos pasajes dan cuenta de que la novela fue concebida en un borbotón de informaciones que constituyen el bagaje de la trama, en donde ha abrevado, de manera muy provechosa, el novelista”. Añadió el ilustre historiador y académico que la matanza no se limitó a Moca ni a Santiago, sino que se extendió por todo el territorio nacional.

El académico de la lengua explicó que El degüello de Moca se concibe en dos partes que se entrecruzan. La primera parte es una reconstrucción del nacimiento de la villa Nuestra Señora del Rosario de Moca, iniciada el 7 de octubre de 1751, nacida como poblado en los derredores de la iglesia, obra de doce apóstoles, que en una trashumancia decidieron fundar en territorio de anacahuitas, samanes, tórtolas y perdices, una nueva ciudad. Su ámbito se halla centrado en los primeros cincuenta años. Tradiciones, mitos, leyendas, historias, personajes. Nos tropezamos, pues, con una arqueología de la vida anterior a la matanza.

La segunda parte se halla conectada con el relato historiográfico. El macabro degüello emprendido contra la población de Moca el 3 de abril de 1805, los testimonios orales o escritos, las consejas transmitidas de padre a hijo e incluso los relatos heredados por los descendientes  de los supervivientes de la hecatombe, tal el obispo Freddy Bretón,  oriundo del tronco familiar de José Antonio Bretón y María Bueno, que salvaron sus vidas de la degollina porque quedaron disimulados entre la montaña de cadáveres.

En su intervención, el autor de la novela consignó este planteamiento para edificación de los profesores y estudiantes del recinto educativo:“Entender el sentido de patria y la vocación que nos motiva a darle continuidad desde nuestras raíces históricas, lingüísticas y culturales fue la motivación para escribir esta novela. Nosotros hemos heredado de España la lengua española y un conjunto de valores, principios e ideales que nos diferencian de otras culturas, como la haitiana; entonces, nuestra obligación es fortalecer nuestra cultura, desarrollar una conciencia de lengua, formarnos intelectual, cultural y espiritualmente para contribuir, no solo al desarrollo material, sino también educativo, moral y espiritual de nuestro pueblo. Y los que asumimos una carrera universitaria tenemos que tener también una conexión social con la realidad histórica, y eso implica una relación profunda, entrañable y consciente con la realidad que heredamos. Comenzando por el conocimiento de nuestro pasado y continuando por la proyección hacia el futuro; porque nosotros somos la continuación del pasado, y ese pasado hay que conocerlo. Si conocemos las raíces del degüello de Moca, podremos entender muchas manifestaciones del presente. Fíjense en lo que está aconteciendo con la presencia haitiana en la actualidad, pues si nos descuidamos, terminarán avasallándonos. No se trata de una actitud racista ni xenofóbica, sino de la defensa de nuestra soberanía, de nuestras tradiciones espirituales, de nuestros principios morales, de nuestra realidad ecológica con sus bosques y ríos, indispensables para mantener la integridad espiritual que viene de las raíces que sembraron nuestros antepasados”.

El autor de esta creación novelística agradeció a los académicos por su participación edificadora sobre su obra y pasó a interactuar con los participantes mediante comentarios e inquietudes de los presentes.

Santo Domingo, ADL/PUCMM, 5 de febrero de 2019.

 

MANUEL MATOS MOQUETE, PREMIO NACIONAL DE LITERATURA

El destacado académico de la lengua, profesor universitario y escritor, Dr. Manuel Matos Moquete, obtuvo el Premio Nacional de Literatura 2019 por el aporte en su trayectoria creadora, la línea estética de su narrativa, la orientación educativa de su propuesta pedagógica y sus obras de ensayo y ficción mediante el uso ejemplar de la palabra.

La Fundación Corripio  y el Ministerio de Cultura informaron que la selección fue hecha por  “su encomiable trayectoria y valioso aporte en la investigación, el análisis del discurso, la crítica literaria, la narrativa y el ensayo, así como sus estudios sobre la educación dominicana y su fecunda presencia en las aulas durante medio siglo”.El reconocimiento le será entregado el 26 de febrero, consistente en un diploma y una dotación de dos millones de pesos, en el acto de premiación en el Teatro Nacional.

El jurado estuvo  integrado por monseñor Jesús Castro Marte, de la Universidad Católica de Santo Domingo; el padre Alfredo de la Cruz Baldera, de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra; el ingeniero José Rafael Espaillat, de la Universidad Pedro Henríquez Ureña; la licenciada Emma Polanco, de Universidad Autónoma de Santo Domingo; el doctor Rolando Guzmán, del Instituto Tecnológico de Santo Domingo; el ingeniero José A. Hazim Torres, de la Universidad Central del Este; el doctor Bruno Rosario Candelier, de la Academia Dominicana de la Lengua; el arquitecto Eduardo Selman, ministro de Cultura; y en representación de la Fundación Corripio, Manuel Corripio Alonso, José Alfredo Corripio Alonso, Jorge Tena Reyes y José Alcántara Almánzar, presentes en la proclamación del ganador de este alto galardón de las letras.

Manuel Matos Moquete agradeció el premio y dijo que lo recibe con humildad, emoción  y la responsabilidad para seguir el trabajo intelectual y literario a favordel desarrollo del país y de toda la sociedad dominicana.

Manuel Corripio Alonso, al hablar en nombre del jurado y en representación de su padre José Luis Corripio Estrada (Pepín), presidente de la Fundación Corripio, exhortó a Matos Moquete a seguir creando para bien de la sociedad dominicana. Y el ministro de Cultura, Eduardo Selman, felicitó al  galardonado y dijo esperar que disfrute junto a su familia el merecido reconocimiento a su labor de creación.

La decisión fue adoptada y dada a conocer por el jurado, luego de una reunión celebrada en el Salón Manuel Rueda de la Fundación Corripio, en la víspera del día conmemorativo del natalicio de Juan Pablo Duarte, fundador de la República.

El empresario Manuel Corripio dijo que esta vigésimo novena entrega del Premio Nacional de la Literatura 2019 que hace la Fundación Corripio, dentro de tantas propuestas recibidas, el proceso de decisión no fue tan fácil: “En este caso, los miembros del jurado y los asesores de la Fundación Corripio, determinaron a unanimidad que Manuel Matos Moquete, quien ha cultivado el ensayo, la narrativa, lacrítica literaria y el análisis del discurso, es un orgullo para la fundación por ser el premio literario más importante de la República Dominicana”.

Manuel Matos Moquete nació el 6 de abril de 1944 en Tamayo, República Dominicana. Miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua desde el 16 de mayo de 2003. Miembro correspondiente de la Real Academia Española y miembro numerario de la Academia de Ciencias de República Dominicana. Profesor de la UASD y de INTEC, forma parte de la junta directiva de la ADL.Posee un doctorado en literatura, una maestría en letras modernas y una licenciatura en la enseñanza del francés, por la Universidad de París.

Coordinador de la maestría en lingüística aplicada en INTEC; profesor de las cátedras de lingüística y de literatura, de la UASD; y Asesor de Ministerio de Educación.

   Entre las obras premiadas de Manuel Matos Moquete figuran En el atascadero, premio de ensayo Pedro Henríquez Ureña, otorgado por la Universidad Pedro Henríquez Ureña, 1991; El discurso literario en América Hispánica, premio anual de ensayo, 2005: Estudios translingüísticos, premio nacional de didáctica, 2005; Claves para el análisis del poema Hay un país en el mundo, premio anual de ensayo, 2006; Estrategia de captación de la voluntad popular en las elecciones de 2004. Es premio Caonabo de Oro de las Letras, 2009, de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores, como reconocimiento a la labor literaria de una vida.

   Sus obras publicadas son las siguientes: Abismos, poesía, Búho, 1983; En el atascadero, novela, UASD, 1985; La cultura de la lengua, ensayo, Búho, 1986;El discurso literario en la literatura de América Hispánica, UNPHU,1992; En la espiral de los tiempos, ensayo, Búho,1998 ; Caamaño, la última esperanza armada, testimonio, Búho, 2002; Dile adiós a la época, novela, Búho, 2002; El habla coloquial de Hipólito Mejía, estudio de un idiolecto, ensayo, Búho, 2003; Las teorías literarias en América Hispánica, ensayo, Búho, 2004; Los aman­tes de abril, novela, Búho, 2004; Claves para el análisis de un poema Hay un país en el mundo, ensayo, Búho, 2005; Estudios translingüísticos, ensayo, Editora Nacional, 2005; Los pobladores del exilio, novela, Búho, 2006; La avalancha, novela, Búho, 2006;Mudanza y acarreo, cuentos, Búho, 2007; Estrategias de captación de la voluntad popular en las elecciones de 2004, ensayo, Búho, 2007; El regreso de Plinio El Mesías, relato, Búho, 2008; El lenguaje del progreso en los discursos de Leonel Fer­nández, ensayo, Búho, 2008; El coloso y el mar, relato, Búho,2009La dominicanidad indignada en los cuentos de Juan Bosch, ensayo, Búho, 2009;Propuestas,valores e ideologías en el discurso político dominicanoensayo, Búho, 2009; Larga vida, novela, Soto,2010; Cien años de la enseñanza del español en República Dominicana, Búho, 2010

Santo Domingo, Fundación Corripio, 25 de enero de 2019.

ACADEMIA RECONOCE LA LABOR DE LOS PADRES SALESIANOS

La Oficina Senatorial de Espaillat y la Academia Dominicana de la Lengua, bajo la coordinación de José Rafael Vargas, Luis Quezada Pérez y Bruno Rosario Candelier, realizaron un sentido homenaje a la presencia salesiana en Moca, en ocasión de los 74 años de trabajo pastoral de los hijos de Don Bosco en la ciudad de Moca.

El acto cultural fue dedicado a dos gigantes de la vida salesiana en el país: Mons. Ricardo Pittini, el primer salesiano que vino a República Dominicana (1934) y al P. Antonio Flores Arredondo, primer salesiano en llegar a Moca (1945), bajo cuya inspiración se construyó el majestuoso templo de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, el más impresionante y hermoso de las Antillas.

El acto fue presidido por integrantes de la familia salesiana, como el P. Francisco Batista, Inspector Provincial de los Salesianos en las Antillas, quien en sus hermosas palabras de agradecimiento resaltó el camino vivido por los salesianos durante 74 años en Moca.

En dicho homenaje, llevado a cabo en el elegante salón de actos de la Asociación Mocana de Ahorros y Préstamos, el senador José Rafael Vargas entregó pergaminos de reconocimiento a los sacerdotes y coadjutores salesianos; a las Hijas de María Auxiliadora; y a los Salesianos Cooperadores.

Por su parte, el Dr. Bruno Rosario Candelier entregó sendos diplomas de reconocimiento a cinco escritores salesianos: P. Luis Rosario; P. Cornelio Santana; P. Jesús María Tejada; P. José Giovanni Solís; P. Juan Francisco Tejada Candelier; así como también a Sor Lorena Taveras, considerada la gran biógrafa e historiadora de las Hijas de María Auxiliadora en las Antillas.

En dicho acto, el ensayista y teólogo mocano Luis Quezada Pérez presentó dos videos sobre los orígenes de la presencia salesiana en Moca y la presencia de las Hijas de María Auxiliadora en la Villa del Viaducto. Al finalizar ambos videos, las palabras de turno se concedieron al P. Juan Francisco Tejada Candelier, vicario parroquial del Sagrado Corazón de Jesús; y a la Hermana sor Consuelo Estrella, directora de la Casa Provincial María Auxiliadora, con Sor Aracelis Infante, directora del Colegio María Auxiliadora de Moca.

El senador José Rafael Vargas tituló sus palabras de apertura “Los mocanos llevamos la salesianidad a flor de piel”, resaltando cómo los hijos de Don Bosco han marcado la identidad colectiva del mocano en la educación, el arte, la cultura, la música, los deportes y la espiritualidad. También recordó el 50 aniversario de la fundación del Centro Juvenil Don Bosco e hizo memoria de los 20 años de la trágica muerte del Padre Cipriano Ibáñez, sucedida el 26 de enero de 1999.

Fueron citados con elogiosos testimonios de su vida pastoral, educativa y cultural en Moca los sacerdotes salesianos Antonio Flores, José Leyva, Sixto Pagani, A. Figura, Luis Sertore, Ramón Alonso, Cipriano Ibáñez, entre otros ejemplares religiosos que se desvivieron por la orientación moral, religiosa y espiritual de los Mocanos. Por esa razón, el autor de esta reseña, en su disertación en honor de los salesianos, dijo que la parroquia del Corazón de Jesús, desde la década del 40 en el siglo XX, es la lumbre de la Mocanidad.

Los momentos culturales estuvieron a cargo de los hermanos Viejo Santos, Shono Santos y Ramón Santos, quienes interpretaron tres piezas que motivaron profundamente a los 500 mocanos e invitados venidos de Santo Domingo, Jarabacoa, La Vega, Mao, Santiago, Moca y otras localidades del país. También interpretaron hermosas expresiones culturales un grupo de danza del Colegio María Auxiliadora y del Centro Juvenil Don Bosco, a través del grupo Huellas de Yeshuá.

En el acto estuvieron presentes destacadas personalidades mocanas y del país, y un nutrido grupo de sacerdotes salesianos, encabezados por el Padre Inspector, los presbíteros homenajeados y, entre los asistentes, el P. Julio Soto, un símbolo en la familia salesiana nacional.

Moca, ADL/Oficina senatorial de Espaillat, 24 de enero de 2019.

JORNADA LITERARIA DE LA ADL Y ATENEO INSULAR EN MONTECRISTI

En una jornada literaria celebrada en Montecristi, la Academia Dominicana de la Lengua y el Movimiento Interiorista del Ateneo Insular organizaron un encuentro literario con poetas noroestanos a los cuales la ADL les otorgó un reconocimiento por su aporte al desarrollo de la creación literaria en esa comunidad nacional.

Los narradores y poetas montecristeños, integrados en el grupo literario “Chery Jimenes Rivera” bajo la orientación del Interiorismo y su coordinadora en Montecristi, la narradora y poeta Olga Lobetty, dieron la bienvenida a los interioristas y académicos de la lengua.

El maestro de ceremonias fue el ensayista, poeta y teólogo mocano Luis Quezada, quien en la presentación del recital poético dijo que en el Movimiento Interiorista tenemos un cauce fecundo para activar la vocación creadora de jóvenes escritores, como los que presentan su creación en esta jornada cultural:  “Esta tarde va a tener una connotación especial, para la cual hay que afinar el oído y el corazón para escuchar la voz de los poetas cuya obra hay que escucharla con la sensibilidad más íntima, lo íntimo que está donde emanan nuestros grandes sentimientos. Y hoy tenemos la dicha de disfrutar de un recital de poesía con poetas montecristeños. Quiero presentarles a ustedes al actor y poeta Juan Grullón; a la publicista y narradora Keyla González; a la declamadora y actriz Elvira Grullón Álvarez; y a la coordinadora del grupo literario de Montecristi, la historiadora, novelista y poeta Olga Lobetty Gómez de Morel”, dijo emocionado el presentador.

 

En su presentación, este director pronunció unas palabras de motivación, tanto para los poetas como para el público presente, sobre la realidad cultural de Montecristi y la presencia de esa comunidad noroestana en la literatura nacional. Cuando en 1993 vino a Montecristi a dictarles a los maestros de esa localidad una charla sobre la formación intelectual, dijo que el Movimiento Interiorista necesitaba un poeta dispuesto a convocar a los escritores locales para fundar un grupo literario, y entre los maestros presentes se le presentó el poeta Vidal Adolfo Cabrera con la disposición de integrarse al Movimiento Interiorista. Y tras una reunión con los poetas esa localidad,el grupo de Montecristi fue denominado “Chery Jimenes Rivera”.

En esta actividad literaria este servidor dijo que Montecristi tiene una presencia significativa en la literatura dominicana porque el primer dominicano que en nuestro país hizo uso de su capacidad de reflexión para pensar filosóficamente el mundo fue el montecristeño Andrés Avelino García. Dijo que el primer dominicano que asumió la relación entre dos idiomas con el impacto que culturalmente tienen dos lenguas en contacto fue el montecristeño Chery Jiménez Rivera con su poema “La haitianita divariosa”. Y que un montecristeño fue el primer poeta dominicano en auscultar la esencia de un hogar y el aura de una familia con el impacto que genera la tradición familiar en la conformación espiritual de los niños, como lo hizo Manuel Rueda en La criatura terrestre, uno de los grandes poemarios que se han escrito en la República Dominicana.

En sus palabras de presentación ponderó la obra de tres poetas de Montecristi, como son Vidal Adolfo Cabrera, Eduardo Tavares Justo y Ángel Rivera Juliao. Destacó que Tavares Justo fue un poeta que cultivó la lírica mística inspirado en la poesía de santa Teresa de Jesús y fray Luis de León. Y también ponderó la obra histórica, narrativa y poética de Olga Lobetty, quien con su aliento poético y animación cultural le ha dado continuidad al grupo “Chery Jimenes Rivera”, cuyos integrantes se amparan bajo la orientación estética del Interiorismo para impulsar la tradición de la literatura nacional en esta comunidad. A los citados poetas, actores y narradores, el director de la Academia Dominicana de la Lengua les entregó un diploma de reconocimiento por el trabajo que han hecho a favor de la cultura y las letras nacionales. En esta jornada literaria participaron los académicos Rafael Peralta Romero, Carmen Pérez Valerio, Miguel Solano, Rafael Hernández Figueroa, Guillermo Pérez Castillo y este servidor junto a otros poetas de la región.

Montecristi, ADL/Ateneo Insular, 16 de enero de 2019.

MANUEL NÚÑEZ HABLA EN MADRID SOBRE LA LENGUA ESPAÑOLA

La exposición “España y América, en el cambio de siglo”, presentada por Manuel Núñez Asencio en Madrid, tuvo dos propuestas temáticas: 1)La lengua española, herencia común de las 22 naciones hispanohablantes, primera lengua patrimonial, segunda lengua hablada en los EE. UU., y  tercera lengua hablada en el mundo, con las ventajas que presenta en la cultura, la comunicación y la enseñanza. Esas ventajas que el académico dominicano enumerara en su exposición no han sido valoradas en toda su dimensión. España y América no han desarrollado plenamente su vocación universal. 2) En la segunda parte de su exposición el filólogo dominicano enfocó las propuestas para desarrollar la autoestima, la valoración que representa esa riqueza intelectual.

Con la ponencia “La dictadura del débil, élites y masas en el cambio de siglo”, nuestro distinguido académico  definió un comportamiento social de grupos vulnerables que, en nombre de la superioridad moral de su condición de víctima, ejercen una dictadura sobre los grupos mayoritarios. En la presentación del concepto,  el autor ilustró hechos de la actual circunstancia confrontadora de su país, República Dominicana con el Estado vecino, definido mundialmente como fallido como funciona ese despotismo moral. El cuerpo de la ponencia se centra en la irradiación de estas actitudes  en los grandes actores del mundo. Concretamente, Europa y los EE. UU. de los cuales los países de Iberoamérica y del Caribe son cajas de resonancia. Europa ha importado de los Estados Unidos una organización social, en la cual los grupos minoritarios, como inmigrantes, minorías étnicas, transexuales, articulados en sociedad civil, se organizan para reclamar sus derechos, a menudo en contra del bien común. En las tradiciones jurídicas y sociales que prevalece en Iberoamérica, el Estado es el llamado a garantizar el bien común:“La visión del mundo de estos grupos minoritarios ha sido adobada por la ideología de lo políticamente correcto y por el multiculturalismo.  Estas minorías, aupadas por las ONG, se han propuesto cambiar a la sociedad: la nueva concepción de la familia de los transexuales,  reeducar a los niños  en el tercer sexo, desvalorización de la nación, abandono de la historia común, etc. El pilar principal de esta dictadura es el victimismo en todas sus facetas.  El victimismo impone la censura en el pensamiento  y la culpabilidad de las mayorías. Elites y masas, mayorías y minorías representan dos proyectos divergentes. Las élites se proponen experimentar con un ideario pluricultural y las masas manifiestan su lealtad a su continuidad histórica”. Precisó el disertante que un pensamiento en libertad debe zafarse de las mancuernas y de las censuras que imponen el consentimiento de una dictadura del débil.

Madrid, 15 de enero de 2019.

 

LA COMISIÓN LINGÜÏSTICA DE LA ACADEMIA SE REÚNE EN SANTIAGO

La comisión lingüística de la Academia Dominicana de la Lengua realizó su tradicional reunión anual en Santiago para evaluar las actividades realizadas en el año 2018 y planificar nuevas jornadas de estudio y promoción de la lengua española durante el año en curso. A esta reunión asistieron los académicos Bruno Rosario Candelier, Fabio Guzmán Ariza, Rafael Peralta Romero, Domingo Caba Ramos, Roberto Guzmán Silverio, Ruth Ruiz Pérez, Rita Díaz Blanco, Manuel Núñez Asencio y Liliana D’ Olloqui de Montenegro.

Al inicio de la reunión, el director de la ADL anunció que a esta Academia le corresponde participar este año de gracia de 2019 en la Comisión Permanente de la Asociación de Academias de la Lengua Española, en compañía  de otras dos academias americanas, para trabajar durante tres meses en la revisión y actualización de las obras lexicográficas del órgano rector de la lengua española. Asimismo, el doctor Rosario Candelier contó sus experiencias cuando le tocó asistir a dicho cónclave lingüístico en Madrid, y motivó al señor Fabio Guzmán Ariza a asumir la responsabilidad de representar el país en esta convocatoria de la RAE. Rita Díaz peguntó sobre la responsabilidad del país en esa comisión y el tiempo que comprendía esa colaboración. El suscrito agregó que consistía en «revisar los diccionarios de nuestra lengua y lograr que el español dominicano tenga una adecuada representación en los códigos de nuestro idioma y reportar a la luz de lo que conocemos del español dominicano lo que hay con relación a las palabras que aparecen. Se trata de revisar las entradas de los diccionarios, su definición y la posible adición de la marca R. Dom., a los vocablos con uso en el español dominicano. Es una magnífica oportunidad para contribuir a la incorporación de dominicanismos en el diccionario académico. Es decir, añadir, revisar o eliminar, lo que significa  ver si están bien hechas las definiciones. Es un trabajo para quienes poseen un conocimiento de la lexicografía, como lo tienen María José Rincón, Fabio Guzmán Ariza, Manuel Núñez Asencio, Rafael Peralta Romero, Domingo Caba Ramos, Roberto Guzmán Silverio y Ruth Ruiz Pérez.

En esta reunión de la comisión lingüística, el director abrió la oportunidad de sugerir actividades para el presente año, tanto en la sede de la institución, en la capital dominicana, como en poblaciones del interior del país, especialmente en Santiago. Instó a pensar qué conviene realizar y qué promover a través de la Academia para fomentar en el pueblo dominicano su formación idiomática y su interés por el estudio de la lengua española. Domingo Caba preguntó sobre la naturaleza de esas actividades, si se podían incluir publicaciones o jornadas lingüísticas, a lo que este filólogo respondió que debían ser actividades que cada uno pudiera ejecutar, afín a la misión de la Academia, y agregó: “Actualmente están en proyecto la confección de dos glosarios: un diccionario de lingüística y un diccionario de literatura. Necesitamos colaboradores que estén en la disposición de trabajar en la confección de los susodichos diccionarios”.

A seguidas este director comentó la propuesta de emprender la organización de actividades lingüísticas y literarias para fomentar y atizar la conciencia idiomática de nuestros hablantes y lograr una presencia de la Academia Dominicana de la Lengua en Santiago y en la región cibaeña. Tenemos académicos santiagueros, tres miembros de número y cinco miembros correspondientes. Su presencia sería como institución, pero se necesitaría una coordinación y un equipo de trabajo para emprender una acción idiomática mediante un plan de trabajo a favor de la comunidad, a través de las instituciones educativas y centros culturales establecidos. El director de la ADL se comprometió a convocar otra reunión en Santiago con los académicos de la lengua residentes en el Cibao para planificar actividades afines al ideario de nuestra corporación. ¿Qué implicaría la presencia de la Academia en Santiago? La realización de actividades en centros educativos. Esta propuesta fue acogida y celebrada por los académicos presentes en la reunión.

Las propuestas que salieron a relucir fueron las siguientes: 1. Formar un equipo de trabajo para planificar acciones a favor de la difusión del conocimiento de los códigos de nuestra lengua. 2. Aplicar en la región el programa “La Academia en la Escuela”, creado por la dirección de la institución, para activar la presencia de nuestros académicos en la sociedad. Consiste en que un académico de la lengua presenta en una escuela, un colegio educativo o una universidad, una charla, un conversatorio, un libro o un recital de su obra. 3. Realizar coloquios lingüísticos y literarios para dar a conocer obras y autores nacionales e internacionales. Liliana D’ Olloqui de Montenegro ofreció la plataforma de la PUCMM para realizar actividades y conectar con la población estudiantil de ese centro universitario. 4. Contribuir en la revisión y la actualización de los diccionarios dominicanos de la ADL. 5. Traer a Santiago el programa “Clásicos españoles”, que se presenta en la sede de la Academia bajo la responsabilidad de María José Rincón. Ruth Ruiz propuso realizar congresos con la temática de lengua y literatura. Fabio Guzmán pidió la colaboración de los académicos presentes en la plantilla académica de Fundéu para sus boletines informativos.

Luego de las discusiones de las propuestas, se le dio el turno a Rafael Peralta Romero para que expusiera las primeras muestras de su trabajo de confección de un diccionario de gentilicios dominicanos, que el equipo lexicográfico de la Academia respaldó. Durante esta parte se llevó a cabo una revisión del formato asumido por el académico michense en su investigación y la forma de conseguir la información. Se discutió si debía llevar o no mayúscula la palabra ‘adjetivo’ al inicio de cada entrada, cuál es la denominación más común en los gentilicios, si la terminación -guino, -ano, -ense, -ero, etc. Ahí salió la interesante discusión de si los que viven Santiago son santiagueros o santiaguenses. Peralta Romero aclaro: “Santiaguense se utiliza en la denominación culta, mientras que, popularmente, sus habitantes se nombran como santiagueros. Pero existen ambas formas”. Manuel Núñez dijo desconocer que los mismos santiagueros se denominaran santiaguenses. Cada uno asumió un punto de vista y se cerró la reunión con la propuesta de revisar el formato de este nuevo diccionario para hacerlo apegado a las normas de una obra lexicográfica. También se acordó participar en una próxima reunión con la idea de que nuestra Academia realice una labor de promoción lingüística y literaria en el Cibao.

Santiago, ADL/Residencia de Fabio Guzmán Ariza, 12 de enero de 2019.

DIÁLOGO SOBRE LA CREACIÓN LITERARIA CON MANUEL NÚÑEZ

El taller literario “Pedro Mir”, adscrito a la Biblioteca “Juan Bosch” de Funglode, fue el escenario del conversatorio convocado por la dirección de la ADL para hablar con el escritor, profesor, sociógrafo y académico dominicano Manuel Núñez Asencio.

Bruno Rosario Candelier dio la bienvenida a Núñez Asencio, quien es académico de número de la Academia Dominicana de la Lengua y miembro de su junta directiva, y dijo que invitó al reconocido autor de valiosos textos de enseñanza de la lengua española y literatura para que hablara sobre su trayectoria en el arte de la creación literaria.

Manuel Núñez abordó la obra literaria y los autores que influyeron en su formación intelectual y estética para desarrollarse como poeta y ensayista. Entre los escritores dominicanos citó al narrador Juan Bosch y al poeta Domingo Moreno Jimenes, y entre los poetas de la lengua española destacó a Federico García Lorca y Pablo Neruda. Del poeta chileno dijo que lo asumió como modelo, pero nunca se rindió a la embriaguez nerudiana, ya que siempre tuvo preocupación por la originalidad. Comentó que tuvo la oportunidad de conocer a Domingo Moreno Jimenes: “Él leyó una vez en un centro obrero de Villa Juana una gran parte de su producción. Escucharlo en su voz era una vivencia muy impresionante”, contó el destacado intelectual.

El coordinador del encuentro le pidió al invitado que compartiera cuáles eran las figuras que más lo deslumbraban de los poetas mayores del país, a lo que Núñez Asencio comentó que le gustaba Franklin Mieses Burgos, el poeta que más conocía y valoraba.

Manuel Núñez narró que asistía a tertulias, especialmente a una que se celebraba en la Cuna de América, que fue como una especie de salón literario donde asistían escritores de la talla de Federico Henríquez Gratereaux, Antonio Fernández Spencer, Héctor Incháustegui Cabral, Mariano Lebrón Saviñón y Máximo Avilés Blonda.

El intelectual y ensayista tuvo la oportunidad de compartir con los grandes eruditos de la época, así como con dramaturgos, narradores y poetas.Núñez Asencio comentó que sus compañeros asistentes a esas tertulias, varios se desarrollaron como escritores.

Su formación periodística la aprendió de Juan Bosch, de quien recibió una muy buena influencia, ya que el intelectual y político asesoraba a sus colaboradores en la forma de escribir, en los libros que recomendaba leer y en los cursos que enseñaba sobre historia, literatura y política.

Respecto a la tradición literaria, comentó:“Los grupos de la Poesía Sorprendida, los Independiente del 40 y La generación del 48 fueron instancias que influyeron en la formación de los intelectuales de aquella época para bien de nuestra formación intelectual, sociológica y estética”, señaló el distinguido académico.

También abordó el tema de la deficiencia en la enseñanza dominicana: “Los maestros dominicanos sufren de estreñimiento mental ante la página en blanco y un maestro así jamás puede estar preparado para enseñar a estudiantes, y para empeorar la situación ha habido intentos de reformas terribles y negativas en el área de la educación”.

Manifestó su preocupación por la enseñanza de la lengua, y afirmó que la lengua no se enseña bien puesto que cada vez se escribe peor, y ese es uno de los principales daños que padecen actualmente los dominicanos.En ese aspecto, tocó el tema del lenguaje del doble género y dijo que es una moda importada, negativa y perjudicial para la aplicación de la gramática, como el empleo de “los y las”, “todos y todas”, y mucha gente del sector culto avalan esa nefasta modalidad expresiva y le han dado carta de vecindad a una cosa que no debería existir, porque cuando en español se dice “el hombre” se está refiriendo a la humanidad, a la mujer y al hombre al mismo tiempo, remarcó Núñez Asencio.

El sobresaliente académico de la lengua concluyó sus comentarios con una síntesis sobre sus obras publicadas.

Santo Domingo, ADL/Funglode, 24 de noviembre de 2018.

LEÓN DAVID INICIA LA INSTANCIA “LA ACADEMIA EN LA ESCUELA”

La Academia Dominicana de la Lengua creó una nueva instancia de promoción lingüística y literaria bajo la denominación “La Academia en la Escuela”, para incentivar a profesores y estudiantes en el estudio de la lengua española y el cultivo de las letras.

Esta nueva vía de motivación intelectual, estética y espiritual se inició con la visita al Liceo de La Salle integrada por una delegación académica presidida por el poeta y crítico literario Juan José Jimenes Sabater, ilustre miembro de número de la ADL y gran escritor dominicano conocido con el pseudónimo de León David.

El destacado intelectual manifestó a los profesores y estudiantes presentes en el salón de actos que él, en nombre de la ADL, se presentaba en dicho plantel escolar con un propósito muy especial y muy importante, que era conectar su obra, su poesía y su labor literaria con la juventud dominicana y tratar de ver cómo reaccionan los jóvenes ante el esfuerzo de un escritor que trata de plantear lo humano y lo divino en el arte de la palabra haciéndolo de la manera más hermosa, elocuente y bella que es capaz: “Lo hermoso, lo bueno y lo bello eran una sola cosa para los antiguos griegos. Belleza, virtud y verdad se juntaban en una unidad, por lo que la literatura se propone,a través de la palabra, crear lo que denominamos “belleza”, que es muy importante porque moviliza nuestro espíritu, aquello que nos impulsa a lo elevado, a lo noble, puro y transparente. La belleza es algo que está en cada uno de nosotros y lo que tenemos que hacer es que esa semilla fructifique en nuestros corazones”, expresó el poeta.

Jimenes Sabater puso ante los presentes algunos ejemplos literarios que expresan la belleza manifestada y expresada a través de la palabra, y explicó que a esa expresión se le denomina “poesía”, que entre los griegos se llamaba “creación”, es decir, el poeta era un creador que se vale de la palabra para crear belleza con valor.  Leyó varios sonetos de su autoría sobre el amor, y uno de ellos fue el siguiente: “Mi sangre hacia tu sangre se desboca/ sobre tu piel me agito como el viento/ tiembla mi mano y al tocarte siento/ que es la tierra y el agua lo que toca./ Tu pecho abierto y firme me provoca/ morder la luz y hurgar el firmamento/ me hago raíz y brisa en el momento/ húmedo y misterioso de tu boca. / Hacia ti me desbordo y me levanto/ te inundo como el mar cubre la arena/ hiervo como agua y siento frío./ No me dejes anclado en este canto/ arráncame del tedio y de la pena/ y sumérgeme en ti/ como en un río”.

León David comentó que la poesía tiene muchas vertientes importantes, y no solo el soneto, y presentó su poemario Poemas del hombre anodino, explicando  que “anodino” significa algo o alguien sin importancia o significación, común y corriente que no tiene nada personal que lo identifique, y dijo que en este mundo desgraciadamente hay muchos seres anodinos: “Para no ser anodino, la poesía es muy buena para desechar y desestimar el anonimato y empezar a ser más profundamente lo que realmente se es”, añadió el ensayista.

Del susodicho poemario, el poeta leyó el poema “Juan”: “Juan, mi pobre Juan/ pequeño limpiabotas de mi barrio/hoy te quiero cantar a ti/aunque no sé/como o empezar mi canto./Nadie,/chiquillo oscuro de ojos de garza triste,/nadie me enseñó a mí a cantar tu figura,/nadie me dijo a mí que eras importante/y que valía la pena retratar el betún de tu mirada/en unos versos simples que ruedan por la acera./Nadie me dijo a mí,/pequeño limpiabotas de mi barrio,/que tú valías la pena,/que tú, también, tenías derecho a una palabra./Ellos no me enseñaron como cantarte a ti./Me dijeron que cantara la tarde,/que elevara mi canto con la brisa,/con la brisa del mar,/hacia el ocaso./Me dijeron que hinchara mi palabra/de extraños espejismos de colores./Me dijeron que había que adorar a la poesía,/que era sagrada y pura como el agua./Me dijeron que el trino es un invento del poeta/y me pusieron a piar como un pollito triste/sin ala acogedora y sin gallina”.

Y prosiguió su lectura con el entusiasmo que le caracteriza tras la enjundia de su comentario:“Pero no me enseñaron, Juan, como cantarte a ti/y ahora no sé qué palabra es la justa/ni como comenzar este poema./Perdóname, Juan,/chiquillo oscuro de mi barrio,/si no te sé cantar como mereces,/pues yo nunca he cantado tu agonía de calle macilenta,/tu trapo, tu betún, tu cepillo marrón,/tu vieja caja,/y nadie me enseñó cómo cantarle a un limpiabotas./Perdóname, Juan,/mi pobre Juan de ojos de garza triste/si al mirar el recuerdo/de tu piel sudorosa,/de tu camisa rota/y de tus sucios calzones desahuciados,/de pronto… de pronto no encuentro nada que decir./Perdóname, Juan,/si no te digo nada,/si me callo solo con los recuerdos,/y en lugar de componerte un canto/me pongo a hablar conmigo, cosa de rescatar tu voz hacia la luz del día./Juan,/mi pobre Juan /pequeño limpiabotas de mi barrio,/Juan alpargatas,/Juan hambre./Juan miseria./No sé cómo es que suena tu apellido,/pero tienes un nombre/y ese nombre me basta./Te llamas Juan invierno, Juan frio, Juan desnudo,/Juan del piso de tierra,/Juan de la calle,/Juan camisa sin mangas,/Juan sed, Juan ganas de comer,/Juan no tengo dinero,/Juan, quiero ir a la escuela,/Juan limpia los zapatos,/Juan llega tarde a casa,/Juan le pegan,/Juan de los diez hermanos,/Juan violaron a tu madre,/Juan tú lloraste a solas muchas veces,/Juan sin consuelo,/Juan hambre,/Juan miseria,/Juan alpargatas rotas./Juan betún,/Juan cepillo, Juan trapo,/Juan acera caliente./Juan sol del mediodía en el banco del parque/y sin escuela./Juan niño que murió durante todo el tiempo/asesinado, /todos los días en el banco del parque asesinado./y todos reían,/y nadie miraba./Juan de la calle sola a las tres de la tarde,/merodeando las latas de basura,/Juan ojos de garza triste,/Juan tú que me limpiabas los zapatos/y me contabas cosas turbias de tu vida…”.

Después de leer tan bella creación, que concitó el entusiasmo de los presentes, el académico-poeta expresó que la poesía permite decir muchas cosas auténticas y a veces dolorosas, que surgen desde adentro y afloran, salen, amanecen en la palabra, y esa es la virtud de la poesía y el poder de la palabra literaria: “Traer lo humano esencial del corazón y ponerlo delante de los ojos de todo el mundo y eso solo lo puede hacer la literatura pura, la buena y la noble creación poética”.

Entre otras explicaciones, el ameno y culto charlista añadió que con la poesía también se puede mezclar el humor con la tragedia para decir otras cosas y para hacer que ciertas verdades aparezcan de una forma absolutamente evidente, que no se pueda esconder, y lo ejemplificó con la lectura de su poema titulado “Fermosa canción al estilo de antaño, no comprometida con los males del siglo”.

El poeta, profesor y ensayista, después de interactuar con los estudiantes lasallistas, finalizó externándoles que la literatura nos ha regalado muchos autores maravillosos, y de lo que habla es de lo humano esencial, de lo que somos en el fondo, en lo más íntimo de nuestro ser: “Si queremos conocernos, mejorar y saber qué es el ser humano, les recomiendo leer obras literarias, porque nada puede sustituirlas, ni los psicólogos, ni ninguna de las actividades científicas van a decir mejor que la buena literatura, lo que es un hombre, su importancia y su valor. Por esto es necesario leer buena literatura”,  exhortó el acucioso maestro y eminente poeta Juan José Jimenes Sabater al cerrar la actividad.

Santo Domingo, ADL/ Liceo deLa Salle, 15 de noviembre de 2018.