CIRCULA PRIMERA OBRA NARRATIVA DE MIGUEL COLLADO

Tres entidades académicas se unieron para presentar el primer libro de cuentos del bibliógrafo, poeta, narrador y académico Miguel Collado, Lecturas para viajeros. La obra se puso a circular en la Biblioteca de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde el coordinador del Grupo Mester de la Academia Dominicana de la Lengua, Manuel Salvador Gautier, leyó un trabajo de ponderación del nuevo texto narrativo.

Gautier ponderó el dominio del idioma del autor de estas Lecturas para viajeros, así como el uso apropiado de las técnicas de composición narrativa empleadas por el nuevo narrador que evidencian su capacidad y su talento propios de un diestro narrador.

También destacó la ingeniosidad de los relatos de este volumen: “Estos cuentos son, en realidad, un catálogo de emociones humanas; aunque también aparecen lo que yo llamaría travesuras intelectuales, como ocurre en el cuento “Retorno a la tierra”, donde una argonauta pasa décadas navegando por el espacio y, cuando vuelve a la tierra, encuentra que ahora está poblada de monos y no de gente, lo que significa que Collado invierte la famosa teoría de Charles Darwin de que el hombre desciende del mono; en este caso, el mono desciende del hombre”.

La actividad cultural, con la presencia de profesores, estudiantes y académicos de la lengua, concluyó con las palabras del autor, quien agradeció a la UASD, a la ADL y al Centro Dominicano de Investigaciones Bibliográficas, la oportunidad de interactuar con estudiantes, docentes, intelectuales, escritores y autoridades académicas.

Santo Domingo, 21 de marzo de 2019.

COLOQUIO SOBRE LA NARRATIVA DE MIGUEL SOLANO

El grupo Mester de la Academia Dominicana de la Lengua y los Juglares del Ateneo Insular sostuvieron su encuentro literario cuya sesión narrativa fue dedicada al narrador soldeño Miguel Solano por su aporte a la narrativa dominicana.

En tal sentido, la narradora y poeta Rita Díaz Blanco presentó un estudio sobre Oda a la rosa y canto al amor, obra de Miguel Solano, en el que expuso que “quien conoce a Solano se da cuenta de la singularidad con la que este valioso narrador hace uso de la palabra con reflexiones, acotaciones y remembranzas naturales y genuinas, producto de sus intuiciones y vivencias con las que conforma la sustancia de su creación”.

Díaz Blanco consideró que “La oda a la rosa es un canto a los sentimientos que despierta la rosa en la sensibilidad del autor, siendo la rosa un símbolo de pasión y energía, así como también de autenticidad y creatividad”.

En el turno correspondiente al narrador de Jarabacoa, Víctor Escarramán, este analizó la obra La sagrada familia haciendo una comparación con el cuadro de Francisco de Moya que lleva el mismo título, considerándola una acuarela de drama, sensualidad y poesía.

Por su parte, el narrador y ensayista Rafael Peralta Romero, en su condición académica del Mester de narradores y juglares interioristas, presentó un análisis sobre Las lágrimas de mi papá, novela donde Miguel Solano construye una historia como si fuera un niño contando sus traviesas aventuras, magnificando las acciones que realizan los adultos.

Esta novela es un niño quien la narra, “un niño que se hace grande cuando relata hechos complejos que se suceden en el lugar donde se inspira la obra y que llama la atención ya que en esta novela Solano narra la vida de su familia”.

Por otra parte la narradora, periodista y académica de la lengua, Emilia Pereyra, mester y juglar de la palabra, presentó un análisis sobre Sinfonía del águila, obra compuesta por 19 cuentos de Solano mediante una descripción sobre cada uno de ellos.

Miguel Solano ponderó este estudio sobre su narrativa ya que consideró que el trabajo presentado por la académica dominicana es el más difícil de todos “porque cada cuento es un mundo, y el hecho de saltar de un cuento a otro produce algo que no es fácil retomar por las implicaciones intelectuales que conlleva.

Finalmente el director del grupo Mester de la Academia, Manuel Salvador Gautier, analizó la novela Explorando la imaginación infantil, al presentar un estudio de su narrativa  en el que afirmó que “Solano presenta una obra hermosa, cuidadosamente diagramada con cuentos ilustrados mediante impactantes dibujos en la modalidad de cuentos breves”.

Gautier confesó que “la apreciación de estos cuentos es intuitiva ya que en cada uno de ellos hay un significado que en primera lectura puede escaparse en la estética de su narrativa”, y aclara que para narrar estos cuentos Solano adopta tres aspectos literarios: “El tradicional, con sus variaciones actuales; el simbólico, con su significación; y el surrealista, dejando la interrogante de si realmente son cuentos para niños”.

Agradecido y emocionado, Miguel Solano dijo que “lo que estamos jugando es un juego interior, aprendiendo a expresar el impacto que producen las cosas al conmover nuestras almas”, y agradeció a los escritores sus comentarios, consignando que su mirada al interiorismo comenzó en su casa, “entrando como un volcán a mi pecho y se hizo inmortal”. De esa manera Solano aconseja a que “disfrutemos con el interiorismo el encanto de la vida puesto que todo lo demás vendrá ya que si basamos nuestras acciones en lo que somos y en lo que creemos siempre triunfaremos”.

Los narradores presentes coincidieron en valorar el encuentro literario manifestando que “le debemos a la Academia Dominicana de la Lengua el hecho de ponderar el valor de la palabra a través de la creación literaria de sus cultores para irradiar el sentido que la palabra canaliza con su belleza y su sabiduría”.

Santo Domingo, ADL, 19 de marzo de 2019.

PONDERACIÓN DE ESCRITORES PUERTOPLATEÑOS

Un encuentro literario celebrado en Puerto Plata fue ocasión propicia para que la Academia Dominicana de la Lengua reconociera el aporte creador de varios escritores puertoplateños durante un recital de poesía en la Casa de Cultura Eduardo Brito donde fueron reconocidos los narradores y poetas Andrés Ulloa, Johanna Goede, Carmen Felipe y Arsenio Díaz por su aporte al cultivo de las letras en esa ciudad norteña.

El director de la Casa de Cultura, el poeta y promotor cultural Arsenio Díaz, dio la bienvenida a los asistentes y de manera especial agradeció la presencia de los escritores y académicos de la lengua, encabezados por Bruno Rosario Candelier.

El maestro de ceremonia, el teólogo, ensayista, crítico literario y poeta Luis Quezada, evocando su infancia y resaltando la belleza del entorno, invitó a los creadores presentes a leer su obra poética, y, tras ponderar los atributos literarios de cada uno de los citados creadores, abrió el espacio para que cada poeta leyese un par de su producción poética. Tras la semblanza de los poetas y la lectura de poemas, ponderó la labor de mecenazgo del director de la Academia Dominicana de la Lengua y del Ateneo Insular, de quien dijo: “Bruno no es de Moca, sino del país, ya que en cualquier rincón nacional donde hay poetas, narradores y ensayistas han sentido de cerca la cobija, la sombrilla de Bruno Rosario Candelier, quien con su imán hace posible que nos acerquemos a él para hacer crecer los dones que Dios ha puesto en cada uno de nosotros”.

Al tomar la palabra, Rosario Candelier hizo un recuento histórico de la literatura puertoplateña y, en ese contexto, explicó que desde el descubrimiento de la isla de La Española hasta el siglo XIX, no hubo en el país el suficiente desarrollo material y social que hiciera posible el cultivo literario, y en consecuencia las manifestaciones literarias se reducían al cultivo de cuentos de camino y versificaciones populares. Señaló que a mediados del siglo XIX el país comienza a desarrollar la poesía, el teatro y la literatura de ficción, con la plasmación de las inquietudes intelectuales, estéticas y espirituales. Destacó la labor literaria de importantes cultores puertoplateños, como la obra narrativa de José Ramón López y Virginia Elena Ortea; las publicaciones históricas de Rufino Martínez y Sebastián Rodríguez Lora; las obras de crítica literaria y artística de Ramón Francisco y Danilo de los Santos; y la creación de la narradora y poeta Johanna Goede; de la profesora, psicóloga y poeta Carmen Felipe; del poeta, filólogo y director regional de Educación, Andrés Ulloa; y del poeta, promotor cultural y director de la Casa de Cultura, Arsenio Díaz. La ADL reconoce el aporte de los buenos hablantes a favor de la palabra e incentiva a cultivar los dones con los cuales venimos a la vida: “Cada ser humano cuenta con múltiples dones, que se nos han dado para potenciarlos y canalizarlos en una obra a favor de nuestro pueblo, y se potencian con la ejecución de la capacidad de trabajo, la disciplina y el talento que hemos recibido para ponerlos al servicio de la comunidad”. Expresó que ese objetivo mueve la labor cultural de la Academia Dominicana de la Lengua, del Ateneo Insular y el Movimiento Interiorista, cuyos miembros tratan de sembrar sus mejores inquietudes a favor de las generaciones presentes en esta y todas las poblaciones del país.

En otra sesión dedicada a la narrativa, junto a los intelectuales y creadores de la comunidad norteña participaron varios narradores y poetas con la lectura de cuentos y poemas. Entre los escritores participantes figuraron Rafael Peralta Romero, Rafael Hernández Figueroa, Miguel Solano, Nikolay Polozhaev, Alexandra Borbón, Aracelis Mena, Miguel Ángel Durán y Luis Quezada.

Puerto Plata, ADL, 16 de marzo de 2019.

 

LA LENGUA Y LA REFLEXIÓN DE LA CONCIENCIA

En una charla sobre “La gestación de la lengua”, dictada por el director de la Academia Dominicana de la Lengua, se inauguró en Santiago el Instituto Lingüístico del Cibao, que dirige nuestra académica, profesora y escritora Rita Díaz Blanco.

En la apertura de dicho instituto, el suscrito presidió un conversatorio sobre el Logos como esencia y sentido de la lengua. Los presentes en la actividad, docentes del nuevo plantel escolar, dieron una acogida al tema y al expositor por el valor de la palabra y su importancia en el estudio de la lengua y el español dominicano.

A juicio del ponente, el Logos es un concepto que formó parte de las inquietudes filológicas de los antiguos pensadores presocráticos en su estimación de que la palabra es la base fundamental para desarrollar el pensamiento y la creatividad, categoría conceptual en cuya virtualidad los humanos podemos pensar, intuir, interpretar y expresar el mundo. En ese encuentro con docentes de la lengua española, enfaticé que las palabras nos conectan con el mundo y nos refieren la realidad natural, social, histórica, espiritual y cósmica. Al respecto expliqué que hay irradiaciones que vienen de diversas capas del Cosmos y de diversos registros del Universo, tanto del mundo perceptible como de los mundos intangibles, porque tenemos la capacidad sensorial para captar las señales de lo viviente, y precisé que hay manifestaciones y señales universales que no las captamos con nuestros sentidos corporales para las cuales contamos con sentidos interiores o sentidos metafísicos. Subrayé que estamos en capacidad de abordar las manifestaciones físicas y espirituales del Universo, que son complejas y enigmáticas porque hay una sabiduría muy antigua proveniente de enseñanzas milenarias a las que no llega todo el mundo, sino los iluminados, místicos y poetas, sobre todo, los poetas místicos, que acceden al fuero de esa sabiduría espiritual que los antiguos llamaron Numen.

Según el charlista, no es un capricho del intelecto humano desarrollar esa capacidad por la que recomienda ponerle atención a los sentidos corporales con los cuales entramos en comunión con la sustancia y la esencia de la naturaleza. Dije que conviene desarrollar la capacidad de observación de la realidad mediante los circuitos de la sensibilidad y el Logos de la conciencia: “Cuando disponemos nuestros sentidos para concentrarlos en la observación de la realidad podemos valorar el hecho de que tenemos la facultad de conocer, el potencial para valorar las manifestaciones de lo viviente y sentir la realidad, entenderla e interpretarla”, y afirmé que en la medida en que nos ponemos en contacto con las cosas, las señales de la realidad nos llegan a través de la sensibilidad, y sus datos sensoriales y suprasensibles se van almacenando en nuestra memoria, que el Logos asume, clasifica e interpreta.

La filosofía del lenguaje permite desentrañar diversos fenómenos de la creación del lenguaje y su relación con el pensamiento, por lo cual afirmé: “El lenguaje forma parte del poder con que cuenta nuestra inteligencia y nuestra sensibilidad para ponernos en contacto con el mundo,  tener un conocimiento de la realidad y testimoniarla a la luz de nuestra percepción de las cosas. Hay otros medios y recursos con que cuenta nuestra inteligencia para darles concreción y validez a nuestro contacto con las cosas”. Y para aprovechar la presencia de los docentes de lengua española, concitó un diálogo interactivo con los presentes preguntándoles y concitándolos a activar el rol de la intuición, la memoria, la tradición y el lenguaje en la gestación del pensamiento y el desarrollo de la sensibilidad.

Santiago de los Caballeros, 12 de marzo de 2019.

 

EL HABLA Y EL PENSAMIENTO, DIÁLOGO CON MARJORIE FÉLIX

En un conversatorio con la comunicadora, intelectual y poeta Marjorie Félix sobre la reflexión conceptual y la expresión de la palabra centró el tema del encuentro con jóvenes creadores de literatura.

El director de la ADL introdujo al tema con un preámbulo sobre los atributos de la presentadora y la virtualidad de la conciencia, a los que vinculó sl talento reflexivo que enriquece la vida de cada ser humano, que se manifiesta en cada persona con sus peculiares inclinaciones intelectuales, morales, estéticas y espirituales.

Marjorie Félix habló de su inclinación por el pensamiento y el cultivo de las letras y cómo fue ese proceso de desarrollo en el ámbito espiritual, artístico e intelectual. Explicó que tuvo una infancia normal y tranquila; era una niña con un estilo de vida común, pero con la particularidad de ser muy curiosa, pues todo lo cuestionaba: “En mi infancia lo cuestionaba todo, cuestionaba el cielo, el tema de los extraterrestres, lo que estaba a mi alrededor, y fue bastante difícil para mis educadores y para mi madre, porque la juventud tan temprana es ignorante y es osada; sin embargo, mi proceso de formación la nutrió la curiosidad. Cuando alcancé la adolescencia, comencé a escribir”, dijo la comunicadora.

Dijo que desde jovencita ganaba dinero a través de la redacción de cartas de amor que ella misma escribía y les vendía a sus compañeros de curso, pues entendía que, si le gustaba escribir, podía sacar ventajas de esta condición, mientras servía de instrumento ayudando a otros a comunicar sentimientos que les resultaba difícil expresar. La poeta narró su experiencia en cuanto a la formación universitaria, que cursó en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), donde obtuvo la licenciatura en derecho, sin estar segura de haber sido su mejor elección. Se describió a sí misma como una persona de alta sensibilidad, por lo que su perfil no era compatible con el ejercicio del derecho. Marjorie Félix explicó que tenía conciencia de su alto poder persuasivo, motivo por el cual entendió que el derecho era una buena opción para poder canalizar su mensaje: “Reconozco que hay una cierta sensibilidad en mí que es incompatible con el ejercicio del derecho, ‘puro y duro’. Entonces entiendo que fue una elección circunstancial, por la necesidad de encontrar una rama en la que pudiera expresarme. Está la instrumentalización de la palabra como eje central en el derecho, y entonces sentía esa vocación por las artes persuasivas, y me dediqué al derecho con la esperanza de alcanzar otro nivel, como la diplomacia. A través del poder de las ideas, prevé cultivar el cambio en la sociedad; poder superar el estado de canibalismo en las relaciones interpersonales para encontrarse con el ser sensible que ama”.

Relató Marjorie Félix que en varios episodios de su vida ha encontrado la fuerza inspiradora, como la ‘ausencia’ y el ‘amor’. En el primer caso, por la falta de su padre; y en el segundo, por el poder del amor que ha existido entre ella y su madre: “Siempre le escribo a la ausencia y al amor; al amor desmedido, del que yo he sido objeto. Primero, al amor filial, el amor que viene de mi fuente primaria y única, que es mi madre. Es un amor por encima de lo que se puede reconocer humana y materialmente. El vínculo con mi madre es superior a cualquier fuerza racional y humana porque ella es el núcleo de mi vida, pero eso fue así por una gran ausencia, la ausencia de mi padre; entonces, lo que nucleó mi vida fue ese acontecimiento. Por eso yo le escribo a la ausencia, a la soledad experimentada en primera persona; yo cuestiono todo porque no tuve respuestas”.

Este servidor presentó a su invitada como poeta y comunicadora con un fecundo ejercicio intelectual que le da una presencia significativa en nuestro medio. Además este diálogo sirve para enfocar los diferentes aspectos vinculados con la vida intelectual y la capacidad de creación con el intelecto, con la sabiduría y lo que de alguna manera mueve a las personas que tienen inclinaciones intelectuales, morales, estéticas y espirituales: “Esos son los dones que recibimos los seres humanos, pero esos dones hay que cultivarlos, porque nacemos con el potencial para desarrollarnos. También compartió que toda su vida ha tenido una formación salesiana. Es mariana, ya que estudió en el colegio salesiano María Auxiliadora. Luego de su formación, la primera juventud, fue la de una niña normal, pero con mucha curiosidad. Tenía curiosidad por todo”.

Manifestó que en su infancia padeció gran dificultad para encontrar material de lectura en su entorno, ya que no había suficientes libros. La biblioteca local tenía algunas ilustraciones muy viejas y obsoletas. La intelectual mocana expresó que siempre ha tenido el privilegio de tener buenos mentores, pues ha logrado su desarrollo intelectual con la orientación de personas que, de algún modo, la han ayudado a encarrilar su camino, como el de un amigo que la ayudó a adentrarse más en el ámbito de la espiritualidad cuando le dio a conocer y puso a su alcance los escritos de Vargas Vila sobre María Magdalena.

Al preguntarle si podría describir lo que ocurre en su sensibilidad cuando se pone en contacto con las cosas o con la naturaleza de lo viviente, comentó que ella experimenta un sentimiento de amor por las cosas, lo que se trata de una dimensión muy sublime: “A veces no se tiene la palabra para expresar esa experiencia, pero conecto esa pregunta con el proyecto transformador que lo siento dentro de mí, y eso yo lo puedo expresar a través del agradecimiento. Yo creo que lo que siento cuando veo este proyecto de vida, del que todos formamos parte, es gratitud. Siento gratitud por lo que generosamente he recibido, por lo que tengo, muchas veces sin merecerlo, con la sensibilidad de cambiar el entorno. Algo que no lo puedo describir objetivamente, pero quisiera que todo sea mejor, que cualquier cosa que nos rodea pueda mejorar, lo que es una manera de retribuir”.

La ensayista hizo un recuento sobre las dificultades que ha pasado a lo largo de su vida, respecto a su labor como escritora, ya que sus profesores le decían que el derecho no era poesía, y que ella era muy romántica. Agregó que, cuando decidió escribir poesía, la construcción del vocabulario le resultaba muy difícil de conseguir: “Encontrar las palabras precisas, la forma de argumentar, la estética adecuada, eso es toda una tarea, y una comienza con un párrafo, y vuelve sobre el párrafo, y siempre una constante renovación”.

Marjorie confrontó la pregunta del por qué, si las personas nacen con talento, no lo cultivan, diciendo que quizás desconozcan su talento; para otros, puede que el oficio sea mal remunerado, argumentando que el talento debe ser movido por algo más, considerando que el estilo de vida actual es muy demandante y agresivo: “También existe la falta de tiempo en esta generación, las distracciones, así como ciertos acontecimientos me impiden seguir avanzando, o condicionan el trayecto de mi formación profesional. Hay situaciones en la vida de cada quien, que no permiten consagrarte cómo quisieras en lo que quieres”. La poeta explicó que no basta con nacer con la capacidad creadora para sentir la necesidad de explorarla y darla a luz, ya que las personas deben atravesar por ciertas experiencias que te conecten con esa dimensión”, dijo y añadió: “Superar una gran dificultad que te ponga de frente al valor de la vida, superar un gran abandono, un trauma, una enfermedad”.

En ese aspecto confirmé el argumento de Marjorie Félix, advirtiendo que los humanos poseen puntos vibracionales que responden a la motivación, la inspiración y la intuición, las que acoplan para generar la vocación de creación. En ese mismo orden, dicho testimonio puede concitar los sentimientos entrañables, motivo por el cual hay que poner atención a los impulsos creativos, pues de cualquier circunstancia podemos parir una creación: “A veces ese testimonio toca lo personal, lo entrañable, y en cualquier circunstancia podemos hacer un aporte, porque lo importante es asumir la palabra para crear y testimoniar la visión personal que tenemos de las cosas. A lo que añadí que todos tenemos un punto de contacto con el Universo, y ese punto es único, exclusivo y personal, de tal manera que la percepción que cada uno tiene del mundo, nadie la tiene. Cuando la sensibilidad y el talento entran en conexión con lo viviente, entonces ahí podemos testimoniar lo que percibimos y sentimos.

Santo Domingo, 5 de marzo de 2019.

Bruno Rosario Candelier representará a RD en VIII Congreso Internacional de la Lengua Española

SANTO DOMINGO, República Dominicana (vía Acento).- El presidente de la Academia Dominicana de la Lengua, Dr. Bruno Rosario Candelier, representará al país en el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española, a celebrarse del 27 al 30 de este mes Córdoba, Argentina, con la asistencia de importantes personalidades del mundo académico y literario.

Rosario Candelier formará parte de la Comisión científica del Congreso, que presidirá el panel titulado “El sistema literario de la lengua española: el tránsito entre la creación y la recepción de la literatura”. El cónclave tendrá como presidentes de honor al rey Felipe VI de España, y al presidente de Argentina, Mauricio Macri.

Bruno Rosario Candelier es filólogo, crítico literario, ensayista, profesor de extensa trayectoria académica; novelista, orientador literario y promotor cultural. Dirige la Academia Dominicana de la Lengua, es miembro correspondiente de la Real Academia Española y de las Academias Norteamericana, Filipina y Puertorriqueña de la Lengua; presidente del Ateneo Insular, creador del Movimiento Interiorista y miembro del Consejo Nacional del Ministerio de Cultura.

El VIII Congreso Internacional de la Lengua Española es organizado por la Real Academia Española, la Asociación de Academias de la Lengua Española, y el Instituto Cervantes, en estrecha colaboración con el Gobierno de la República Argentina y continúa la serie de congresos efectuados en Zacatecas (1997), Valladolid (2001), Rosario (2004), Cartagena de Indias (2007), Valparaíso (2010), Panamá (2013) y San Juan de Puerto Rico (2016).

Para leer la nota completa, visite el siguiente enlace: acento.com.do 

ENTREGAN EL PREMIO NACIONAL A MANUEL MATOS MOQUETE

El Dr. Manuel Matos Moquete recibió el galardón del Premio Nacional de Literatura por su trayectoria creadora, el aporte de su narrativa y la orientación intelectual y didáctica mediante el uso ejemplar de la palabra en la cátedra, los libros y el arte del lenguaje.

La Fundación Corripio  y el Ministerio de Cultura celebraron en el Teatro Nacional la entrega de la más alta presea al ilustre académico de la lengua por “su encomiable trayectoria y su valioso aporte en la investigación, el análisis del discurso, la crítica literaria, la narrativa y el ensayo”. El diploma acreditativo del galardón y la dotación monetaria de dos millones de pesos le fueron entregados por el presidente de la Fundación Corripio, José Luis Corripio y el ministro de Cultura. Eduardo Selman.

El jurado de ese codiciado premio estuvo integrado por el presbítero Alfredo de la Cruz Baldera, de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra; monseñor Jesús Castro Marte, de la Universidad Católica de Santo Domingo; el ingeniero José Rafael Espaillat, de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña; la licenciada Emma Polanco, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo; el doctor Rolando Guzmán, del Instituto Tecnológico de Santo Domingo; el ingeniero José Hazim Torres, de la Universidad Central del Este; el doctor Bruno Rosario Candelier, de la Academia Dominicana de la Lengua; el arquitecto Eduardo Selman, del Ministerio de Cultura; y Manuel Corripio, José Alfredo Corripio, Jorge Tena Reyes y José Alcántara Almánzar, de la Fundación Corripio.

En el protocolo de premiación, el destacado escritor y académico José Alcántara Almánzar ponderó las cualidades de Manuel Matos Moquete y sostuvo que el galardón con que la Fundación Corripio y el Ministerio de Cultura honran su labor literaria es altamente merecido. Y en su discurso de agradecimiento, el escritor galardonado dijo que la vocación de académico y de escritor son inseparables, y ambas dimensiones han centrado su vida. También dijo que mientras vida tenga estará agradecido de este honroso reconocimiento a su labor de medio siglo a favor de la educación, la lengua y las letras dominicanas.

Nacido en Tamayo, República Dominicana, el 6 de abril de 1944, Manuel Matos Moquete es miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua y de la Academia de Ciencias. Profesor de la UASD y de INTEC, forma parte de la junta directiva de la ADL. Posee un doctorado en literatura, una maestría en letras modernas y una licenciatura en la enseñanza de la lengua por la Universidad de París.

Entre sus obras publicadas se citan Abismos, poesía, Búho, 1983; En el atascadero, novela, UASD, 1985; La cultura de la lengua, ensayo, Búho, 1986; El discurso literario en la literatura de América Hispánica, UNPHU, 1992; En la espiral de los tiempos, ensayo, Búho,1998 ; Caamaño, la última esperanza armada, testimonio, Búho, 2002; Dile adiós a la época, novela, Búho, 2002; El habla coloquial de Hipólito Mejía, ensayo, Búho, 2003; Las teorías literarias en América Hispánica, ensayo, Búho, 2004; Los aman­tes de abril, novela, Búho, 2004; Claves de Hay un país en el mundo, ensayo, Búho, 2005; Estudios translingüísticos, ensayo, Editora Nacional, 2005; Los pobladores del exilio, novela, Búho, 2006; La avalancha, novela, Búho, 2006;Mudanza y acarreo, cuentos, Búho, 2007; Estrategias de captación de la voluntad popular en las elecciones de 2004, ensayo, Búho, 2007; El regreso de Plinio El Mesías, relato, Búho, 2008; El lenguaje del progreso en los discursos de Leonel Fer­nández, ensayo, Búho, 2008;  El coloso y el mar, relato, Búho,2009La dominicanidad indignada en los cuentos de Juan Bosch, ensayo, Búho,2009;Propuestas, valores e ideologías en el discurso político dominicanoensayo, Búho, 2009; Larga vida, novela, Soto, 2010; Cien años de la enseñanza del español en República Dominicana, Búho, 2010.

Santo Domingo, 26 de enero de 2019.

 

LANTIGUA EXPUSO SOBRE LENGUAJE E INDEPENDENCIA

El escritor y académico de la lengua, José Rafael Lantigua, en una conferencia dictada en el Archivo General de la Nación dijo que el lenguaje independentista dominicano comenzó a germinar en la parte oriental de la isla de Santo Domingo con José Núñez de Cáceres, gestor de la independencia efímera.

Su conferencia sobre “La Independencia: lenguaje y visiones en la construcción de la nacionalidad”, dedicada a la conmemoración del 175 aniversario de la Independencia Nacional, fue organizada por la Academia Dominicana de la Historia y contó con la presencia de historiadores, académicos y profesores dominicanos:“Hay otros dos lenguajes en juego en este proceso: el lenguaje idiomático y el lenguaje eclesiástico, que son fundamentales en la visión que origina el lenguaje independentista”, dijo el escritor.

Precisó el conferencista que durante la dominación haitiana, de 1822 a 1844,la mayoría de los dominicanos se resistían a hablar elcréole o elpatuá de los ocupantes del poder. Subrayó que el lenguaje idiomático del español dominicano es lo primero que se integra al propósito de emancipación en la franja oriental de la isla. Y acotó: “El lenguaje eclesiástico no debe ser soslayado. Tiene una firme razón histórica. Los habitantes de la parte Este mantenían su fidelidad católica y, a diferencia de Haití, en nuestro territorio abundan los templos, conventos y cofradías religiosas, mientras que la nación haitiana permaneció por más de medio siglo sin aceptar sus gobernantes la presencia de la Iglesia Católica en su territorio y, en contraposición, alentó la formación de una práctica religiosa propia, criolla, sincrética, el vudú, que alimenta la creencia en los espíritus y en rituales provenientes de los esclavos africanos”, añadió el conferencista. Manifestó que a estos “lenguajes” se unía otro que ofertaba “un panorama de desaliento, de huida, de la realidad existente, de apremio por buscar otros horizontes, el lenguaje diaspórico o migratorio”.  Y precisó: “Cuando Boyer instala formalmente su dominio sobre nuestro territorio, que se extenderá por poco más de dos décadas, ocurre una desbandada poblacional”.

José Rafael Lantigua comentó los antecedentes haitianos de la dominación y el ascenso de Juan Pierre Boyer como presidente del país vecino. Y el impacto que su gestión política produjo en nuestro país: “Durante el largo y singular proceso que culminó con la proclamación de la República de Haití, el 1 de enero de 1804, catorce años después del arribo de Christophe a su segunda patria, los líderes del prolongado esfuerzo libertario haitiano habían consumido sus mejores energías personales en rebatiñas internas que al final llevaron a ese país a un caos político que afectó sensiblemente la unidad nacional”, dijo el ponente en su conferencia en el Archivo General de la Nación.

Precisó que la pelea entre los grandes líderes haitianos de la independencia había sido iniciada, sin dudas por el fundador de la República haitiana, Jean Jacques Dessalines. Dijo que las disputas entre los liderazgos de la época fundadora de la nación haitiana incluyen en una posición preeminente al único que había realizado estudios en Francia y que tenía condiciones como estratega político y militar: “Boyer es, pues, el dirigente haitiano que más nos interesa para poder entender el proceso de la emancipación dominicana. Todos los anteriores mantuvieron su férula ardiente y tenaz en nuestro territorio, pero es Boyer quien se plantea con mayor firmeza el propósito de haitianizar de modo definitivo a la parte oriental de la isla”, afirmó el orador.

Adriano Miguel Tejada, académico de la lengua y de la historia, presentó al exministro de Cultura, destacado ensayista y poeta dominicano.

Santo Domingo, Archivo General de la Nación, 24 de febrero de 2019.

CONVERSATORIO CON EL TEÓLOGO LUIS QUEZADA PÉREZ

En un conversatorio en la Biblioteca “Juan Bosch” con el teólogo y educador Luis Quezada Pérez, los participantes pudieron valorar la importancia de la formación intelectual, el valor de la teología y la trascendencia de una visión estética y espiritual.

El coordinador de la actividad destacó que Luis Quezada es uno de los pocos teólogos dominicanos que promueve esa alta visión de la Divinidad y es reconocido por el conocimiento que tiene de la Biblia y del Apocalipsis: “Él sabe de todo, tiene un conocimiento general de todo, desde economía, sociología, historia y literatura, sin obviar la Teología, la filosofía y la espiritualidad”, expresó Rosario Candelier.

Luis Quezada, de inmediato dijo que él es sencillamente un maestro de escuela: “Eso es lo que yo he querido ser, lo que yo he sido y lo que seguiré siendo a lo largo de mi vida. Sencillamente un maestro, porque yo he salido un poco del ámbito de la educación formal. Me pasé 30 años dando clases en Moca. He trabajado en universidades, pero también he trabajado la educación no formal”, dijo el educador, teólogo y exégeta.

Luego de que le preguntara cómo nace su motivación para la vida intelectual, el intelectual mocano nacido en Santo Domingo contó que su vocación por el saber nace en seno de su familia, pues sus padres fueron maestros y no solamente eso, sino que en su casa había una biblioteca familiar: “Mi papá tenía una colección de libros de mitología griega y mitología latina, pero esos libros tenían muchas imágenes, muchas fotografías, esculturas y esas cosas; entonces por ahí comenzó mi acercamiento a lo que es el descubrimiento de la historia, de la cultura y de la literatura”.

Reveló que no supo lo que fue educación inicial, lo alfabetizaron en la casa y un día su padre lo llevó al colegio Santo Tomás de Aquino, el segundo colegio más antiguo de esta Capital, para recibir un examen de admisión y cayó en quinto grado. Luis Quezada también expresó que su madrina de bautizo, Yolanda Michel, cuando era pequeño le regaló dos libros, los cuales influyeron en él y considera que de ahí parte el amor que tiene por la historia y la literatura.

Subrayó que en su tiempo de formación se le daba mucha importancia a la gramática, pues el profesor que más trabajaba era el de lengua española, porque tenía que hacer una síntesis entre expresión oral, lectura expresiva, lectura comprensiva, ortografía, caligrafía, redacción e información gramatical.

Debido al asesinato de su padre, Luis Quezada contó que su familia tuvo que emigrar a Moca, y continuó sus estudios en el colegio Porfirio Morales con la maestra más completa que ha tenido Moca y el país  en toda su historia, la educadora llamada Aurora Tavárez Belliard, que los mocanos cariñosamente le decían  “La Seño”: “Es la maestra que más obras didácticas ha publicado y quien inventó un método de alfabetización”, dijo el también maestro mocano, teólogo y escritor. Luego contó cómo llegó su interés por la teología. Estudió en colegios católicos, sobre todo, en el colegio Santo Domingo Savio, desde el año 1958. Entró a formar parte de una comunidad de laicos consagrados, llamada “Grupo para Jesús”, y permaneció 30 años en esa comunidad, lo que le aportó una experiencia única. Además, viene de una familia que siempre ha sido creyente y practicante de la fe católica. En el año 1962 fue monaguillo en el Convento de los Dominicos.

Contó que en el 1968, la profesora Ana Virginia Ferreiras Guzmán, fundadora del colegio Santo Domingo Savio, fue a la conferencia de Medellín y consiguió dactilografiada una copia del documento de Medellín y formó un círculo de estudios con 70 jóvenes que venían de Salcedo, Moca, Santiago y La Vega. Todos los viernes se reunían 3:00 a 5:00 pm a leer el documento de Medellín, y escuchó las expresiones “opción por los pobres”, “liberación” y “comunidades de base”. La señorita Virginia los propuso formar una comunidad de laicos consagrados, y 14 jóvenes, 8 varones y 6 hembras, hace 50 años”, relató el teólogo.

Luis Quezada realizó trabajos sociales en la zona fronteriza del país junto a su comunidad de laicos, donde recogió café y gandules. Esa fue la experiencia que más vivió. Antes se usaban mucho las grabadoras y ahí fue donde empezó a crear un nuevo estilo de liturgia a partir de tonadas de los campesinos, tal es el caso de: “Ololélolei/ololélolai/viento que me lleva/soplo que me trae. /En pentecostés/vino la ruáh/sobre la María/la de Nazaret”.

Tras una pregunta de este redactor, Quezada explicó que un día Gustavo Gutiérrez definió la teología como “una carta de amor”, llamativa connotación que consideró la más hermosa que ha encontrado el Cristianismo en 2000 años de existencia.

Al concluir este conversatorio, Luis Quezada expresó que no existe en la República Dominicana otro mecenas cultural como el coordinador de esta actividad: “Yo no solamente he sido un fiel admirador de Bruno Rosario Candelier; siempre lo he sido desde lejos y desde décadas y ahora que estoy más cerca de él se lo digo: Lo que ha hecho Bruno Rosario Candelier como mecenazgo cultural de las nuevas generaciones, eso no tiene precio”, dijo el teólogo y promotor cultural.

Santo Domingo, 19 de febrero de 2019.

 

RECONOCEN LABOR TEATRAL DE FRANKLIN DOMÍNGUEZ

El académico y dramaturgo Franklin Domínguez fue galardonado por su aporte durante más de 50 años con su actuación y su dirección teatral en las tablas, reconocimiento que pondera su ingente labor a través de la entidad que agrupa a los artistas de la palabra y la actuación escénica.

El destacado autor, actor y director teatral tiene más de 100 obras escritas:“El teatro es mi vida; no he podido retirarme, no sé qué haría si me retiro. Sigo trabajando, sigo dirigiendo, me encanta escribir, dirigir y enseñar a las nuevas generaciones”, expresó el dramaturgo al recibir la distinción del Soberano a las Artes Escénicas, otorgado por Acroarte, la organización que agrupa a los artistas del teatro.

Este sobresaliente maestro y productor dominicano es una leyenda viva del teatro dominicano. Residente en Santo Domingo desde su primera juventud, Franklin Domínguez nació en Santiago en 1931. Es miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua y el más prolífico autor de obras teatrales.

Su interés por el teatro lo motivó a estudiar actuación en Bellas Artes, en los días de su apertura. Su brillante carrera en el arte escénico lo confirman sus obras presentadas en el país y el extranjero, y es uno de los artistas más fecundos en el cultivo de la dramaturgia. Formó parte de la primera generación de graduandos de la Escuela de Bellas Artes, donde  compartió labor docente con Manuel Rueda, Héctor Incháustegui Cabral y Máximo Avilés Blonda, que son los grandes dramaturgos dominicanos.

Las obras de Franklin Domínguez han sido escenificadas en México, Canadá, Bélgica, España, Portugal, Francia y Puerto Rico. Y en todo el territorio nacional. En el 2003 fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura por su labor literaria en el arte de la actuación. Entre sus obras más conocidas se encuentran Se busca un hombre honesto, Hostos: el hombre que anhelaba una patria, Prud’Homme: la historia de una canción y Los sueños de Lincoln. Desde 1949, fecha de sus inicios como actor y dramaturgo, ha sido pionero en  la actuación. Su primera comedia musical la tituló “Solano”, en honor al maestro Rafael Solano.  De igual manera, presentó “La niña que quería ser princesa”, primer musical infantil que se proyectó en el país.

Santo Domingo, 15 de febrero de 2019.