El protoidioma de la poesía en Rubén Darío

(“LA INDEPENDENCIA EN LAS LETRAS HISPANOAMERICANAS”)

 

Por Bruno Rosario Candelier

 

Al

Prof. Dr. BogdanPiotrowski,

cauce sutil de la palabra que edifica.

 

A través de los fuegos divinos de las vidrieras historiadas,

me río del viento que sopla afuera, del mal que pasa.

Tocad, campanas de oro, campanas de plata;

tocad todos los días, llamándome a la fiesta

en que brillando ojos de fuego,

y las rosas de las bocas sangran delicias únicas”.

(Rubén Darío, Del símbolo a la realidad,

Madrid, ASALE, 2016, p. 8).

  La creación poética, como búsqueda de la belleza con sentido, entraña una visión estética, metafísica y simbólica de la realidad y, en tal virtud, postula el lenguaje poético con el protoidioma de la creación, lo mismo si enfoca la expresión de la conciencia, que una visión espiritual del mundo, según manifiestan las genuinas creaciones poéticas de todas las lenguas y culturas. Además del sentimiento ante el esplendor del mundo, la lírica expresa un estado interior fraguado por vivencias, intuiciones y obsesiones que abren las compuertas de la sensibilidad y la inteligencia para sentir y captar, mediante el caudal de las irradiaciones telúricas y cósmicas, las figuraciones trascendentes. En ese tenor, la creación poética libera las compulsiones que atormentan la interioridad del creador y los motivos que inspiran una visión del mundo, al tiempo que entraña el cauce de una emoción estética y una fruición espiritual. No es solo la poetización de la realidad y la estetización del lenguaje, como postulara la estética del Modernismo, sino la dimensión trascendente de fenómenos y cosas, concitando una actitud de liberación y comprensión en pro de la armonía entre los hombres y las cosas, como se puede apreciar en la creación poética del gran poeta nicaragüense Rubén Darío. 

Palabras claves: creación, estética, metafísica, simbólica, protoidioma.

 Los factores determinantes de la creación poética

Mediante los arquetipos de la poesía se puede explorar en el inconsciente de los poetas las apelaciones de la conciencia. Desde los tiempos antiguos, el hombre ha hecho uso del lenguaje para comunicar imágenes y conceptos de sus intuiciones y vivencias, que canalizan los pensadores y poetas, y en tal virtud los creadores de poesía y ficción han acudido al lenguaje del arte poético para revelar el trasfondo del inconsciente, el Numen de la sabiduría cósmica y los efluvios de la Creación.

La lengua canaliza nuestro conocimiento del mundo y nos permite describir la realidad de las cosas, y aunque la obra literaria es diferente de la realidad que la inspira, el fuero verbal nos instala en una dimensión diferente de la realidad real, que llamamos la realidad verbal, estética o metafísica. Desde luego, la lengua evidencia que todo es parte del ordenamiento cósmico, y esa convicción explica nuestra capacidad de inserción en la realidad real y en la realidad metafísica, que la sabiduría cósmica y la visión mística del mundo nos ayudan a entender. Tanto la vivencia estética y metafísica, como la experiencia religiosa y mística, surgen de las capas profundas de la psique humana. Por eso quienes se consagran a un ideal trascendente, entre los cuales figuran religiosos (sacerdotes /frailes/ monjas), artistas (poetas/músicos/pintores) y pensadores (filósofos/teólogos/científicos) obedecen a profundas apelaciones que mueven su sensibilidad y atizan su conciencia para abrazar un ideal de creación con la entrega a una causa edificante y hermosa, como es la poesía, el sacerdocio o la filosofía.

Hay hechos que troquelan fuertemente las células cerebrales al imprimir una impronta en la conciencia, y ese troquelado mental activa las células cerebrales del tejido neuronal en cuya virtud podemos percibir irradiaciones cósmicas(destellos, voces, imágenes) de las emanaciones provenientes de la frondosidad cósmica. Desde luego, las percepciones de los fenómenos sutiles suelen acontecer en personas con condiciones psicológicas para sentir tales irradiaciones, que implican condiciones psicológicas, patológicas o normales, que troquelan la conciencia, hecho que permite sintonizar la dimensión trascendente de fenómenos y cosas.

Rubén Darío, al igual que los genuinos poetas que en el mundo han sido, recibió el troquelado de la conciencia desde su infancia, como lo consigné en otro estudio sobre el inmortal nicaragüense (1). Por eso el ilustre poeta de Nicaragua supo usar las voces del protoidioma de la creación, como mostraré más adelante.

El impacto de un hecho doloroso (nacimiento traumático, golpe en la cabeza, dolencia nerviosa, una corriente eléctrica, un rayo del cielo o un hecho aterrador en la infancia), experimentado durante el proceso en que se activan las neuronas cerebrales, es determinante en la gestación de la inteligencia sutil (2), que se desarrolla mediante los factores y recursos que hacen posible la creación poética, que son:

  1. El protoidioma de la creación, con los vocablos o las voces que aplican las leyes de la creación poética.
  2. Tradición hermética de una visión metafísica, con un vigoroso aliento cultural subyacente en la creación poética.
  3. Intuición y revelación de verdades profundas, procesos que identifican a los genuinos creadores con el soplo de lo viviente.

Para conocer el lenguaje que sustenta la base de la creación poética, que es el protoidioma de la creación, es necesario cumplimentar tres procesos internos en la conciencia del creador: un hecho doloroso y traumático, con la impresión de una huella en las neuronas cerebrales; una experiencia metafísica, que conecta al sujeto creador con los mundos sutiles; y una conexión con la sabiduría trascendente, que propicia la herencia espiritual del Cosmos.

Un trauma subyacente causado por un miedo en la infancia hace que el sujeto perciba señales de las irradiaciones metafísicas del Cosmos cuyos oleajes y ondas sutiles configuran las imágenes y los símbolos arquetípicos, que algunos vocablos de nuestra lengua formalizan en voces como sangre, fuego, piedra, ojo, cuchillo, puñales, flechas y otros términos afines que estremecen la sensibilidad, atizan la conciencia y motivan la creación. Mens, desperata, discurrit, decían los antiguos latinos para significar que “La mente, desesperada, discurre”. El sentido del verbo “discurrir” alude al hecho de crear o activar imágenes y conceptos de fenómenos y cosas.

¿Qué distingue a los genuinos poetas de los imitadores? El hecho de que tienen la capacidad para crear imágenes y símbolos. ¿Cuál es la ‘marca de fábrica’ que nos permite identificar a la persona con el genio de la creación? La capacidad para intuir la dimensión interior de fenómenos y cosas, con el dictado del sentido. ¿Cuál es el lenguaje de la poesía que identifica a los creadores originales, como Rubén Darío, Pablo Neruda, Jorge Luis Borges? Que usan el protoidioma de la creación poética.

El protoidioma de la poesía es justamente un caudal de voces, imágenes y símbolos que anuncian una creación con valor poético, es decir, la obra de poesía y ficción en la que fluye el lenguaje arquetípico con el protoidioma de la creación, como se puede apreciar en la poesía de Rubén Darío.

Un terrible miedo subyace en la gestación de un poeta, y ese miedo lo induce a usar imágenes y voces que reflejan lo que estremece su sensibilidad y concita su conciencia. Por eso los genuinos creadores acuden a vocablos que reflejan un trauma o un tormento interior. Y el lector común, que busca belleza y emoción, no percibe ese lenguaje ya que la onda de su percepción estética no supera la apariencia sensorial. Pero el estudioso del lenguaje poético, el intérprete y el filólogo, perciben que los poetas auténticos usan vocablos que delatan lo que agita su interior profundo, una pesadilla secreta  que alude a la noche, el ojo, el fuego, la sangre, cuchillos y piedras que lo perfilan como sujeto estremecido por un miedo, un trauma o un delirio aterrador.

Hay un miedo subyacente en el trasfondo de la sensibilidad y la conciencia de los poetas. No se trata del miedo ancestral que experimentamos todos los hombres en virtud de factores genéticos comunes a la raza humana. Es un miedo subterráneo, visceral y particular que parte de una experiencia traumática en la infancia, que la memoria personal y el inconsciente individual reviven en diferentes circunstancias. Gracias a ese miedo, generador de inquietudes y angustias, tormentos y delirios, se activan las neuronas cerebrales que perciben los efluvios de la Creación y los fenómenos trascendentes de la irradiación cósmica, portadores de una secreta sabiduría cuyo sentido se manifiesta en las imágenes primordiales con mensajes de la cantera infinita.

Los temores derivados de traumas sufridos en la infancia activan las neuronas cerebrales que siente y atrapan las irradiaciones cósmicas portadoras de mensajes con muy antiguas verdades, que la mente convierte en imágenes y formaliza en poesía.

Los fluidos telúricos y las irradiaciones celestes portan mensajes que los creadores traducen en imágenes y símbolos, y que el protoidioma de la poesía cifra en su lenguaje arquetípico. Esas irradiaciones, en forma de destellos, voces, estelas, susurros y otras señales secretas, penetran en el inconsciente del contemplador a través de la pantalla del Cosmos, que es el cerebro humano. Al la intuición personal se suma el aporte de la sabiduría del Numen, que contiene el caudal de la sabiduría de la cantera del Universo, y que está a la disposición de la mente cuya sutileza permite sintonizar la dimensión metafísica del mundo. La mirada profunda depende del ojo que observa. No es lo mismo apreciar la realidad con una mirada sensorial, que procurar la dimensión trascendente de fenómenos y cosas. Quien tiene una mirada inquisitiva, propia de la metafísica, y quien tiene una mirada amorosa, propia de la mística, las cosas se le manifiestan en su dimensión profunda y trascendente.

El protoidioma de la creación

El concepto implicado en la palabra arquetipo alude al modelo primordial que una cosa, idea o imagen, puede concitar en el ámbito sutil de la realidad verbal, estética o metafísica. El fuero de la realidad verbal existe en su dimensión nominal. El fuero de la realidad estética vive en la conciencia del sujeto.  Y el fuero de la realidad metafísica fluye en la esfera sutil de la trascendencia.

El protoidioma de la creación poética comprende el lenguaje originario, primordial y arquetípico proveniente de la fuente del Logos. Los vocablos del protoidioma secundan las leyes de la creatividad poética, fraguadas por las imágenes compulsivas que genera el inconsciente colectivo de la memoria cósmica, según la explicación de Fredo Arias de la Canal (3). De ahí la impronta psíquica, emocional y espiritual que ejercen ciertas palabras claves (fuego, piedra, cuchillo, sangre, ojo, puñales, etc.) en la sensibilidad de los poetas y en la conciencia exegética de los filólogos.

La creación poética se hace afín a la energía más poderosa mediante el lenguaje primordial. Toda creación refleja lo que la realidad sugiere. Y la realidad es una emanación de la fuente divina. Para quienes sustentan que el mundo es una creación de Dios, visualizan las cosas como expresión del poder de la Divinidad. No hay rincón en la tierra sin una huella del cielo, aunque algunos territorios, como la ciudad de León en Nicaragua, la ciudad de Ávila en España o Moca en la República Dominicana, que dan radiantes señales de una zona privilegiada por una singular irradiación de lo divino que impregna su tierra y su cielo y a los creadores que reciben el influjo de esos territorios. El ámbito de León es un espacio abierto hacia el más allá. De ahí la impronta que la ciudad de León imprimiera en la sensibilidad estética y espiritual de Rubén Darío.

Las imágenes del inconsciente, aunque no pueden formularse racionalmente, influyen en la conformación del lenguaje arquetípico. Por eso las voces simbólicas aluden a los procesos interiores de la conciencia alterada o expandida a causa de traumas patológicos o impulsos irracionales que la razón desconoce: “De ahí la teoría que propone que el síntoma que constituye la enfermedad proviene de un trauma psíquico cuya memoria queda impresa en el inconsciente del sujeto”, según Carl Jung (4).

En otro lugar dije que mediante el lenguaje de la intuición, el poeta intuye la trascendencia de las cosas. Las manifestaciones sensoriales de las cosas, que captan la sensibilidad y la inteligencia, la expresan los poetas que, como artistas de la palabra, experimentan una misteriosa atracción ante las señales de lo viviente. Ahora bien, el poeta no describe solo lo que dicen las señales sensoriales, sino la voz que proviene de la interioridad de las cosas, que ahonda en lo trascendente, para lo cual es necesario que el creador haya desarrollado la sensibilidad espiritual para adentrarse en el misterio de las cosas; puede incluso sentir los efluvios del Universo y captar el sentido profundo de las cosas sencillas y corrientes, de hechos y manifestaciones comunes y de cuanto acontece en la vida, dando cuenta de lo que está más atrás, más adentro. Esa intuición de lo profundo es lo que aborda la metafísica, que va más allá de lo perceptible sensorialmente para dar con la dimensión interna y trascendente” (5).

Posteriormente, con fecha 13 de junio de 2008,Fredo Arias de la Canal, psicoanalista mexicano, me escribió: “He leído sus magníficos comentarios sobre la poesía de (Pedro José) Gris y León David, y veo que estamos interpretando el fenómeno metafísico de la poesía con los mismos conceptos, pero con adjetivos y sustantivos diferentes. La concepción de la palabra a través de una voz onírica o de la inspiración, para Ud. es de origen divino. Para Jung es de carácter genético, pues proviene del paleocórtex o memoria colectiva de la humanidad, como lo he comprobado con miles de testimonios arquetípicos de los poetas (…) Las concepciones poéticas de León David, como las de todo poeta, son de origen oral-traumático: “Por sobre la estatura inmóvil del granito…/para beber contigo/con una misma sed, la misma agua./Hijo del agua,/vástago de la estrella,/engendro sideral de la nostalgia…/de la sed que te habita/del hambre que te arrastra”. Y yo le respondí que su teoría del paleocórtex tiene validez por el fecundo resultado interpretativo de su talento crítico, que interpreto como una vía instrumental, no causal, de la creatividad. Me explico: así como la radio o la televisión, mediante sus respectivas antenas, captan y transmiten las señales del exterior (las ondas hertzianas), de la misma manera el cerebro humano es la antena de sensibilidad que recibe y transmuta en formas verbales las señales de la trascendencia, que bien pueden ser de la memoria cósmica, de la que habla Jung, o de la cantera del infinito, de la que hablaba Platón. Creo que de ambas fuentes nos llegan señales que la intuición atrapa y convierte en verdades metafísicas, que pueden ser mediante la voz personal y la voz universal. La primera es observada por el poeta. La segunda le es revelada por potencias superiores. Lo que la visión científica descubre no contradice sino que afirma de otra manera lo que la sabiduría mística intuye” (6).

Los creadores se inspiran en la belleza y el sentido que las cosas reflejan y que las palabras canalizan en las imágenes de la poesía y en los conceptos del pensamiento. Hemos internalizado en la conciencia un prototipo de belleza y el sentido, de la imagen y el concepto. Por eso el Logos encierra la comprensión y la expresión de la dimensión sensorial y sutil de las cosas, razón por la cual todo remite al modelo primordial de la Creación, que llamamos arquetipo, que es la imagen originaria, el modelo ejemplar que ideamos o concebimos como la fuente primigenia que nos sirve de inspiración.

Ya sabemos por las reflexiones de Fredo Arias que las palabras que definen al genuino poeta son las voces del protoidioma de la creación, de tal manera que un conocedor de ese léxico, que perfila el lenguaje arquetípico de la poesía, es la carta de presentación de quien está dotado de la gracia poética o del ángel de la creación.

Entre las voces arquetípicas, que determinan el protoidioma de la poesía, sobresalen ojo, fuego, piedra, sangre, serpiente, estrellas, agujas, espinas, puñales (cuchillos, espadas), centellas, llama, rayos, luna, mariposas, luciérnagas y otras que proyectan el miedo ancestral de la naturaleza humana y que los poetas asumen con su instinto poético en cuyas voces fundan las leyes de la creación poética, la base de la tradición hermética y el medio de su inspiración que fluye y pervive en los genuinos creadores de poesía y ficción.

Las leyes de la creación poética avalan los arquetipos del protoidioma. El lenguaje del protoidioma, propio de la poesía, lo aplican los poetas de manera inconsciente, ya que a menudo desconocen lo que escriben cuando canalizan los impulsos de la creación. Por tratarse de una operación verbal que de manera inconsciente formalizan los autores de poesía, Platón advirtió que los poetas canalizan sabias verdades que a menudo desconocen. Pues bien, un vocablo esencial del protoidioma, aplicado en la poesía de Rubén Darío, es sangre, que el poeta usa como índice de aliento de alto vuelo(RDaríoCantos42):

¡Carne, celeste carne de la mujer! Arcilla

-dijo Hugo-, ambrosía más bien, ¡oh maravilla!

La vida se soporta,

tan doliente y tan corta,

solamente por eso:

¡roce, mordisco o beso

en ese pan divino

para el cual nuestra sangre es nuestro vino!

En ella está la lira,

en ella está la rosa,

en ella está la ciencia armoniosa,

en ella se respira

el perfume vital de toda cosa.

   Puñales, flechas, espinas, piedras y otros vocablos afines desfilan en la poesía de Darío como dardos que horadan su sensibilidad y su conciencia que, subrepticiamente, aluden a las luchas por la Independencia de los pueblos hispanoamericanos y a la posterior paz y armonía compaginando a su obra la savia de la cultura de nuestra lengua, que ha sustentado la base de la cultura hispánica en América(RDaríoCantos4):

Pasó una piedra que lanzó una honda;

pasó una flecha que aguzó un violento.

La piedra de la honda fue a la onda,

y la flecha del odio fuese al viento.

   El lenguaje de la poesía, que las voces del protoidioma canalizan en imágenes luminosas como sol, fuego, luz y llama, para el poeta leonés constituye una pauta de inspiración creadora que pondera la poesía, la música y la pintura, como revela en el soneto “Trébol”, dedicado a los españoles Luis de Góngora y Diego Velásquez:

 

Mientras el brillo de tu gloria augura

ser en la eternidad sol sin poniente,

fénix de viva luz, fénix ardiente,

diamante parangón de la pintura,

 

de España está sobre la veste oscura

tu nombre, como joya reluciente;

rompe la Envidia el fatigado diente,

y el Olivo lamenta su amargura.

 

Yo en equívoco altar, tú en sacro fuego,

miro a través de mi penumbra el día

en que el calor de tu amistad, Don Diego,

 

jugando de la luz con la armonía,

con la alma luz, de tu pincel el juego

el alma duplicó de la faz mía.

(RDaríoCantos34).

 

 

Tradición hermética en la creación poética de Rubén Darío

 En su Autobiografía, Rubén Darío revela que poseía una sensibilidad con la capacidad para sintonizar los efluvios de la Creación pues avizoraba irradiaciones sobrenaturales: “Como dejo escrito, con Lugones y Piñeiro Sorondo hablaba mucho sobre ciencias ocultas. Me había dado desde largo tiempo a esta clase de estudios, y los abandoné a causa de mi extremada nerviosidad y por consejo de médicos amigos. Yo había tenido ocasión, desde muy joven, si bien raras veces, de observar la presencia y la acción de las fuerzas misteriosas y extrañas, que aún no han llegado al conocimiento y dominio de la ciencia oficial. En Caras y caretas ha aparecido una página mía en que narro cómo en la plaza de la Catedral de León, en Nicaragua, una madrugada vi y toqué una larva, una horrible materialización sepulcral, estando en mi sano y completo juicio” (7).

Lo arquetípico es un nivel superior al sentido metafórico puesto que alude, asociativamente, a una dimensión metafísica y simbólica por la connotación primordial de sus alusiones. En su vertiente afectiva, psicológica y espiritual, los poetas se compenetran con el alma de las cosas y con los efluvios cósmicos, y en su experiencia metafísica y religiosa con la naturaleza, viven y se compenetran con la faceta interna, alada y sutil, pero real y genuina de fenómenos y cosas, que encarna el aliento primordial de lo viviente en su onda intangible. Por eso los poetas pueden sentir la música del silencio y percibir una llama en la sombra. Con imágenes y símbolos arquetípicos fraguan la dimensión inédita delo real, las irradiaciones metafísicas de los fenómenos suprasensibles y las connotaciones metafísicas y místicas de lo viviente.

Imágenes espantosas circundan las células nerviosas en la cabeza de los poetas, que las formalizan en voces y expresiones que canalizan sus compulsiones interiores. Así aparecen, vinculadas a la flora, hierbas venenosas y flores espinosas; y a la fauna, pájaros y reptiles, como arañas y serpientes. Esas imágenes afloran en sus sueños y visiones como una expresión inveterada de una antigua herencia que los humanos llevamos en los genes de la psiquis de nuestra alma, ya que en virtud de una memoria colectiva heredamos rasgos de la supervivencia de un pasado que vive en el presente con una carga afectiva, psicológica y espiritual, huella de nuestros antepasados.

Carl Jung afirmó que hay imágenes primordiales que visualizan los creadores de poesía en diversas lenguas, países, épocas y culturas, hecho que confirma la existencia de un inconsciente colectivo. No se trata solo de reminiscencias personales, propias del inconsciente individual, sino de la herencia de una sabiduría ancestral que desde antiguo se atribuye al Numen, palabra con la cual se alude a la sabiduría de la herencia cósmica, y con imágenes que articulan esa herencia espiritual aluden a un lenguaje que repiten los genuinos poetas de las diversas lenguas y culturas. Se trata de imágenes que proceden de las capas profundas del psiquismo humano, que es el inconsciente personal, y de las capas más profundas de la memoria cósmica, que es el inconsciente colectivo.

Las imágenes arquetípicas reproducen pensamientos y sentimientos del inconsciente, tanto el personal como el colectivo. Por eso dijo Jung: “Las imágenes primordiales son los pensamientos más antiguos, generales y profundos de la humanidad” (8).

Cuando Heráclito de Éfeso calificaba como un “fuego sagrado” la energía de la conciencia, con esa expresión simbólica aludía a la imagen primordial del arquetipo cósmico. Por eso escribió Fredo Arias de la Canal: “Para ser más claros, todo mamífero humano sujeto artificialmente a una carencia de alimentación en los primeros días de su existencia, representará más tarde en la vida, ya sea en sueños o en poemas, los símbolos de su trauma oral, los cuales proyectará mediante música, poesía, pintura” (9).

Las leyes de la creatividad poética, que sintetizara Fredo Arias de la Canal, son las siguientes: 1. Los arquetipos que concibe el poeta durante sus sueños o estados de posesión (o inspiración) provienen de su propio inconsciente o paleocórtex cerebral y se hacen conscientes al percibir, escribir o recordarlos. 2. Todo poeta es un ser que simboliza sus traumas orales con arquetipos pertenecientes al inconsciente colectivo, del cual su propio inconsciente es parte integrante. 3. Todo poeta concibe, en mayor o menor grado, arquetipos cósmicos: cuerpos celestes asociados principalmente a los símbolos: ojo, fuego y piedra, y secundariamente a otros arquetipos de origen oral-traumático (10).

En su estudio sobre la poesía de Rubén Darío, Pedro Henríquez Ureña cita un testimonio de José Enrique Rodó sobre el poeta nicaragüense: “Los que ante todo, buscáis en la palabra de los versos la realidad del mito del pelícano, la ingenuidad de la confesión, el abandono generoso y veraz de un alma que se os entrega toda entera, renunciad por ahora a cosechar estrofas que sangren como arrancadas a entrañas palpitantes. Nunca el áspero grito de la pasión devoradora e intensa se abre paso a través de los versos de este artista poéticamente calculador, del que se diría que tiene el cerebro macerado en aromas y el corazón vestido de piel de Suecia”. Y remata su interpretación con el siguiente párrafo: “Contempla con ojos paganos el Universo, y se inflama en ardor hierático escuchando el primitivo, eterno y misterioso palpitar de la vida: la belleza es río de oro que fluye del Olimpo, la fuerza hálito perennemente juvenil que brota de tierras y de mares, y en el infinito, sonoro con el himno de las esferas, reina la ley del amor que dicta la diva potensCypri. El culto de la naturaleza le exalta y embriaga; así canta, con la palabra desnuda y poderosa, el más franco y atrevido himno a la hembra: ¡Eva y Cipris concentran el misterio del corazón del mundo!” (11).

Con imágenes y símbolos arquetípicos, Rubén Darío logró, como los grandes poetas que en el mundo han sido, una recuperación de las cosas que han sido y de lo que Es.

Rubén Darío supo contemplar la vertiente inédita y profunda, estética y simbólica de una flor, un paisaje, un cisne… mediante el proceso de interiorización, con el que los poetas activan sus sentidos interiores, auscultan la esencia de fenómenos y cosas, y captan verdades poéticas, que revelan su belleza y su sentido, como postula la poética del Interiorismo (12). Lo que esconden las cosas, reclaman la activación de la intuición para entrar a la secreta esfera de lo viviente, que es lo trascendente. Eso es lo que ha hecho la tradición hermética en procura de la clave del sentido. La mirada metafísica es una inclinación de la conciencia a favor de la búsqueda del sentido, que indaga en la realidad sensorial de lo viviente y en la conciencia humana para captar su dimensión esencial y trascendente.

Los creadores y estetas de la talla de Rubén Darío están abiertos a fluir de lo viviente para canalizar en su creación lo que concita su sensibilidad y su conciencia. En la lírica metafísica de Rubén Darío, su intuición da cuenta de las señales intangibles de las cosas y las irradiaciones sutiles del Cosmos. Esas irradiaciones sutiles inciden en la mente de iluminados, contemplativos y poetas. Se trata de emanaciones cósmicas y efluvios de la trascendencia, que vienen transmitidas en el idioma universal de los arquetipos poéticos, que canalizan las lenguas de las diversas culturas, de tal manera que pueden ser asimiladas por creadores metafísicos, mitopoéticos y teopoéticos, como se puede comprobar en cualquier lengua europea, americana, africana, asiática y aborigen, mediante el Protoidioma de la creación.

Mediante nuestra mente estamos conectados al inconsciente colectivo y, a su vez, el inconsciente colectivo está conectado al Numen de la memoria cósmica. De ahí la conexión de contemplativos, místicos, iluminados y poetas a la sabiduría universal, por lo cual es posible la percepción de mensajes, imágenes y verdades que los poetas canalizan en su creación metafísica, mitopoética y teopoética.

Rubén Darío ponderaba la iluminación de la conciencia y, aunque sabía que la poesía era una fragua del dolor, como expresión de una grave angustia que delata el protoidioma, se valía de dichas imágenes según canta en “Melancolía”: “La poesía/es la camisa de mil puntas cruentas/que llevo sobre el alma./Las espinas sangrientas/dejan caer las gotas de mi melancolía” (13).

El poeta de León sentía en su mente el oleaje de las ondas misteriosas de las irradiaciones sutiles de la cantera infinita, como lo manifiesta en “Caracol” (14):

Así la sal me llega de los vientos amargos

que en sus hinchadas velas sintió la nave Argos

cuando amaron los astros el sueño de Jasón;

y oigo un rumor de olas y un incógnito acento

y un profundo oleaje y un misterioso viento…

(el caracol la forma tiene de un corazón).

 

En su poema “Nocturno” llegó a cantar que “Un eco del corazón del mundo/penetra y conmueve mi propio corazón” (RDaríoCantos54). Y en “Divina psiquis”, el inmortal nicaragüense explora, en estrofas de cuatro sílabas con finales apareados el primero con el tercero y el segundo con el cuarto, y a la luz de su visión metafísica, la dimensión de lo invisible (RDaríoCantos39):

Divina Psiquis, dulce mariposa invisible

que desde los abismos has venido a ser todo

lo que en mi ser nervioso y en mi cuerpo sensible

forma la chispa sacra de la estatua de lodo.

 

Te asomas por mis ojos a la luz de la tierra

y prisionera vives en mí de extraño dueño:

te reducen a esclava mis sentidos en guerra

y apenas vagas libre por el jardín del sueño.

 

Sabia de la lujuria que sabes antiguas ciencias,

te sacudes a veces entre imposibles muros,

y más allá de todas las vulgares conciencias

exploras los recodos más terribles y oscuros.

 

Alentado por los prodigios que abruman, la mente del poeta modernista es eco y fragua de visiones, irradiaciones y señales trascendentes que el lenguaje del protoidioma y la tradición hermética de la cultura metafísica atizan en su conciencia, según expresa  nuestro poeta (RDaríoProsas55):

 

Y el hombre,

a quien duras visiones asaltan,

el que encuentra en los astros del cielo

prodigios que abruman y signos que espantan,

mira al dromedario de la caravana

como el mensajero que la luz conduce,

¡en el vago desierto que forma la página blanca!

   La poesía de Rubén Darío es una confirmación de que el fuero neuronal dela mente del poeta es una caja de resonancias del impacto de fenómenos trascendentes cuyas ondas electromagnéticas confluyen en los circuitos interiores de la conciencia, que el lenguaje de la poesía canaliza en sus imágenes y mitos, como se aprecia en la lírica del poeta nicaragüense, que las visualiza como “el abismo misterioso de lo Eterno” (RDaríoProsas56):

A la orilla del abismo misterioso de lo Eterno

el inmenso sagitario no se cansa de flechar;

le sustenta el frío Polo, lo corona el blanco Invierno

y le cubre los riñones el vellón azul del mar.

Cada flecha que dispara, cada flecha es una hora;

doce aljabas, cada año, para él trae el rey Enero;

en la sombra se destaca la figura vencedora

del Arquero.

Intuición, inspiración y revelación de verdades profundas

La independencia de las naciones hispanoamericanas propició en la América hispana la floración del Romanticismo, como dice el escritor argentino Emilio Carilla (15), y nosotros inferimos que la gestación del Modernismo fue una expresión literaria de liberación y apertura que la independencia política prohijó en la América española.

En Azul (16), el poeta que enalteció la lírica hispanoamericana, percibe los misteriosos arrullos del viento que atizan la conciencia sutil con el protoidioma de la creación:

En las pálidas tardes

yerran nubes tranquilas en el azul;

en las ardientes manos

se posan las cabezas pensativas.

¡Ah los suspiros! ¡Ah los dulces sueños!

¡Ah las tristezas íntimas!

¡Ah, el polvo de oro que en el aire flota,

tras cuyas ondas trémulas se miran

los ojos tiernos y húmedos,

las bocas inundadas de sonrisas,

las crespas cabelleras

y los dedos de rosa que acarician!

En las pálidas tardes

me cuenta una hada amiga

las historias secretas llenas de poesía;

lo que cantan los pájaros,

lo que llevan las brisas,

lo que vaga en las tinieblas,

lo que sueñan las niñas.

Sócrates había señalado en su Apología que los poetas comunican sabias verdades cuyo significado suelen desconocer ya que generalmente no escriben por sabiduría sino por inspiración. Los poetas escriben inducidos por una de estas tres vías: intuición, inspiración y revelación. Esas modalidades se acomodan a la sensibilidad de la persona, el influjo de las cosas y los efluvios del Cosmos, que concitan la creación.

Quien tiene conciencia literaria sabe que la creación poética postula un lenguaje diferente al lenguaje ordinario; quien tiene conciencia estética sabe que la poesía entraña la creación de imágenes y símbolos; y quien tiene conciencia del lenguaje sabe que los genuinos poetas se valen del protoidioma de la creación.

El lenguaje de la poesía es una expresión de las ondas físicas y metafísicas, telúricas y celestes, que los poetas canalizan en imágenes arquetípicas. Cuando el poeta se siente fecundado por el aliento de la creación, experimenta una elevación de la sensibilidad que puede ser intuición, inspiración o revelación. Esa rutilación del espíritu, que embriaga la conciencia, genera no solo la gestación de la emoción estética, sino la fruición espiritual. Para que esa magia de la palabra se haga realidad, ha de producirse en el creador una entrañable empatía entre su propio ser y el ser del mundo, única vía que hace fluir, con belleza y sentido, el arte de la creación. Dotado de una misteriosa conexión de su inconsciente personal con el inconsciente colectivo, y prevalido del idioma de la creación, el creador de poesía plasma la percepción de su sensibilidad y la intuición de su conciencia con los arquetipos del yo profundo mediante imágenes de la sabiduría espiritual de la memoria cósmica.

En esa operación creadora coparticipan tres instancias interiores: 1. El yo del sujeto creador, que se estremece ante las irradiaciones de fenómenos y cosas. 2. La naturaleza de las irradiaciones estelares, que impregnan la sensibilidad del contemplador con sus destellos metafísicos. 3. La relación entre las imágenes de esas irradiaciones y el fuero de la conciencia, que activan la capacidad creadora del contemplador.

Al igual que a los niños, los iluminados y los místicos, los poetas perciben irradiaciones metafísicas del Universo mediante las antenas de su sensibilidad, que las imágenes y símbolos formalizan con el protoidioma de la creación (RDaríoCantos47):

Hoy pasó un águila

sobre mi cabeza;

lleva en sus alasla tormenta,

lleva en sus garras

el rayo que deslumbra y aterra.

¡Oh águila!

Dame la fortaleza

de sentirme en el lodo humano

con alas y fuerzas

para resistir los embates

de las tempestades perversas,

y de arriba las cóleras

y de abajo las roedoras miserias.

Pasó un búho

sobre mi frente.

Yo pensé en Minerva

y en la noche solemne.

¡Oh búho!

Dame tu silencio perenne,

y tus ojos profundos en la noche

y tu tranquilidad ante la muerte.

dame tu nocturno imperio

y tu sabiduría celeste,

y tu cabeza cual la de Jano,

que, siendo una, mira a Oriente y Occidente.

  Esas visiones tormentosas fecundan el “dolorido sentir” de los poetas, que el propio Darío testimoniara en su autobiografía, confirmando no solo la condición traumática en la gestación de los poetas, sino la tendencia a formalizar, con el lenguaje del protoidioma y la vocación metafísica, las voces que perfilan el fenómeno creador, como hachas, puñales, pájaros, toros, ojos (RubénDaríoCantos60).

 

Buey que vi en mi niñez echando vaho un día

bajo el nicaragüense sol de encendidos oros,

en la hacienda fecunda, plena de la armonía

del trópico; paloma de los bosques sonoros

del viento, de las hachas, de pájaros y toros

salvajes, yo os saludo, pues sois la vida mía.

   Con el protoidioma de la creación y el cauce conceptual de la tradición hermética (17), el poeta hispanoamericano construye lo que sacude su sensibilidad, herida por el impacto de una dolorosa huella impresa en sus sentidos, como puñales, sangre, ojos, voces que delatan la angustia creadora del poeta nicaragüense (RubénDaríoProsas72):

 

Sus labios sensuales y encendidos,

de efebos criminales, son cual rosas sangrientas;

sus puñales, de piedras preciosas revestidos

-ojos de víboras de luces fascinantes-,

al cinto penden; arden las púrpuras violentas

en los jubones; ciñen las cabezas triunfantes

oro y rosas; sus ojos, ya lánguidos, ya ardientes,

son dos carbunclos mágicos de fulgor sibilino,

y en sus manos de ambiguos príncipes decadentes

relucen como gemas las uñas de oro fino.

 

En “Sonatina” (RDaríoProsas13), nuestro poeta enaltece la vocación poética, que atribuye a una princesa imaginaria, símbolo de la condición poética del autor y, con el lenguaje del protoidioma, como rayo, sol, trueno, crea la imagen del “trueno del mar”:

 

¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa,

quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,

tener alas ligeras, bajo el cielo volar,

ir al sol por la escala luminosa de un rayo,

saludar a los lirios con los versos de mayo,

o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

 

Bruno Rosario Candelier

XIV Coloquio Literatura Hispanoamericana

Bogotá, Colombia, 27 de septiembre de 2018.

 

Notas:

  1. Bruno Rosario Candelier, “La irradiación metafísica en Rubén Darío”, ponencia al XV Simposio sobre Rubén Darío, León, Nicaragua, 18 de enero de 2017.
  2. Bruno Rosario Candelier, “Experiencia mística y fenómenos de conciencia”, en La dolencia divina, Santo Domingo, Ateneo Insular, 2016, pp. 7-22.
  3. Fredo Arias de la Canal, Génesis del psicoanálisis literario, México, Frente de Afirmación Hispanista, 2010, p. XIII.
  4. Carl Jung, Psicología del inconsciente, Barcelona, Seix Barral, 1973, p. 69.
  5. Fredo Arias de la Canal, Génesis del psicoanálisis literario, p. XXIV.
  6. Fredo Arias de la Canal, Génesis del psicoanálisis literario, pp. LVI-LXI.
  7. Rubén Darío, Autobiografía, Nicaragua, Distribuidora Cultural, 2015, p. 53.
  8. Fredo Arias de la Canal, Génesis del psicoanálisis literario, p. 94.
  9. Fredo Arias de la Canal, Génesis del psicoanálisis literario, p. 97.
  10. Fredo Arias de la Canal, De la filosofía al protoidioma, México, FAH, 2005, p. 78.
  11. En Pedro Henríquez Ureña, Obras completas, S. Dgo, Edit. Nacional, 2013, pp. 131 y 133.
  12. Bruno Rosario Candelier, Poética del Interiorismo, Moca, Ateneo Insular, 2015, p. 187.
  13. Rubén Darío, Cantos de vida y esperanza, Nicaragua,Dist. Cultural, 2015, p. 49.
  14. Rubén Darío, Cantos de vida y esperanza, p. 53.
  15. Emilio Carilla, El Romanticismo en la América hispánica, Madrid, Gredos, 1975, p.51.
  16. Rubén Darío, Azul, Managua, Nicaragua, Distribuidora Cultural, 2015, p. 62.
  17. Rubén Darío, Prosas profanas, Nicaragua, Distribuidora Cultural, 2015, p. 72.

Sancocho/salcocho, aprochar, no ha lugar/no *a lugar

Por Roberto E. Guzmán

SANCOCHO – SALCOCHO

“. . .cuál es la expresión correcta si ´SALCOCHO´ o ´SANCOCHO´. . .”

Desde el principio hay que dejar bien claro que las formas de denominar el sabroso plato de la gastronomía dominicana varían de acuerdo con la condición social o cultural de quien habla.

Una persona de menor nivel cultural dirá que se ha comido un sancocho. Otro comensal con ínfulas de ilustrado que devoró y disfrutó el mismo plato dirá que degustó un salcocho. No hay que extrañarse, pues los dos se refieren al mismo sabroso plato de la culinaria dominicana.

Desde hace muchos años las dos formas de llamar la sabrosa sopa ha sido motivo de estudio. Aquí vale la pena traer la autoridad de D. Ángel Rosenblat para aclarar el concepto.

En su libro Buenas y malas palabras (1974) en la edición en papel en cuatro volúmenes D. Ángel se remonta hasta el año 1617 para encontrar el linaje del sancocho americano que desciende de uno de Burgos, en Castilla; aunque en otros lugares de España se le conocía con el nombre de zancocho. Se conocía hasta con las acepciones que se verán más adelante que no pertenecen al ámbito de la cocina. Concluye el citado estudioso, “El sancocho americano es, pues, una prolongación del castellano”. (1974-I-108-9).

Con esta afirmación documentada se desvirtúa la opinión de algunos antropólogos que ven en el sancocho la creación de los esclavos de América que cocinaban las sobras de sus señores en un caldo enjundioso.

A través de los tiempos en la lengua española la significación de la palabra sancocho ha sido diferente, dependiendo del sitio en que se use. Esas variaciones se han mantenido hasta el presente.

La explicación para las dos grafías que D. Ángel ofrece es, “Este salcocho rústico se explica sin duda como un caso de etimología popular. Del mismo modo que vagabundo se hizo vagamundo, tan usado desde la época clásica hasta hoy, sancocho se hizo salcocho por una tendencia a dar significación coherente a las dos partes de la palabra”.

Las dos formas sancocho y salcocho están en el Diccionario de la lengua española de las academias. Según parece los académicos representantes de las corporaciones americanas no han logrado introducir modificaciones en cuanto a los conceptos correspondientes a las dos palabras, sancocho y salcocho.

Dependiendo del país en que se use el Diccionario de la lengua española escribe que sancocho puede ser, “Alimento a medio cocer. Olla compuesta de carne, yuca, plátano y otros ingredientes, y se toma en el almuerzo. Revoltijo. Comida cocida con agua, sal y otro condimento. Comida mal preparada, insulsa, pobre en ingredientes. Resto de comida que se utiliza como alimento para los cerdos”. Para salcocho trae, “Preparación de un alimento cociéndolo en agua y sal para después condimentarlo.

En el Diccionario de americanismos (2010) para sancocho las acepciones van desde un dulce, pasando por la sopa dominicana, con los guisos variados en tipos de carne, pescado y otros ingredientes hasta llegar al lío, enredo; cosas revueltas; mescolanza de cosas e ideas, hasta cosa mal hecha.

Algunas de las acepciones de este sancocho o salcocho vienen de los verbos correspondientes. En el español dominicano sancochar o salcochar algo es hacerlo de prisa y con descuido.

Con esta exposición se espera dejar satisfechas todas las preguntas concernientes a los dos vocablos del título y los verbos correspondientes.

 

APROCHAR

“. . .mi interés es APROCHAR la presentación. . .”

No se ha conseguido información acerca de este verbo ni “en los centros espiritistas”, que es como acostumbran a decir los dominicanos. En este comentario se examinará el supuesto verbo con apoyo en conjeturas para explicar su origen.

Se piensa que el verbo del epígrafe se desprende de una mala traducción del inglés al español. Se cree que tiene algo que ver con el verbo to approach del inglés. Las traducciones más socorridas para el verbo son, “tratar, acercarse a, acceder a”. No se extenderá esto a la consideración de la voz del inglés en calidad de sustantivo.

Hace muchísimos años en el español de la República Dominicana se utilizaba la voz “aproche” para referirse a los accesos a ambos lados de los puentes a través de la vía, camino o carretera. En el español conocido como general, existe la palabra “aproches” que la Asociación de Academias de la Lengua Española entiende que deriva del francés  approches, accesos.

El inconveniente que se presenta con este “aproches” es que el único significado que figura en el diccionario de la academia antes mencionada pertenece al campo militar, “Conjunto de trabajos que se hacían para atacar una plaza y acercarse a batirla; como las trincheras, paralelas, baterías, minas, etc.” No se entiende la razón para que el verbo de la definición figure en un tiempo pasado.

Lo que no se especifica en el citado diccionario es que la palabra del francés siempre va en plural y que en francés esa es una significación que pertenece al pasado, cuyo uso ha desaparecido. Quizá eso explica el verbo en imperfecto en la acepción en español a que se ha aludido antes. Diccionario Petit Robert (2007:123).

No hace falta recurrir a este aprochar cuando en español existen otros vocablos patrimoniales que ya se mentaron.

 

NO HA LUGAR – NO *A LUGAR

“. . .puede “caerse” el caso o resultar en NO A LUGAR. . .”

La primera frase que sirve de título a esta sección pertenece al campo jurídico. Se piensa que en otras circunstancias no tiene sentido. Esta frase consiste en una traducción de otra que existe en francés, non-lieu que servirá de punto de partida para el examen de la que pertenece al español dominicano.

El “no ha lugar” francés es un sustantivo masculino que existe desde el año 1836 y consiste en una “decisión mediante la cual una jurisdicción de instrucción, fundándose en una justificación de derecho o sobre una insuficiencia de pruebas, determina que no hay lugar a continuar el procedimiento tendiente a hacer comparecer la persona sometida a examen delante de una jurisdicción de juicio (fondo)”. Petit Robert (2007:1702).

Lo que se produjo en la frase en francés es una elipsis, no hay verbo alguno, esta es una figura de construcción que consiste en omitir palabras en una oración que no son indispensables para comprender su sentido, pues lo omitido queda sobreentendido.

El traductor dominicano no se sintió con derecho a prescindir del verbo, y con una redacción general se sirvió del verbo haber para expresar que no procede eso de lo que se trata. Con esta locución se designa una decisión de justicia que interrumpe un procedimiento.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Cartuchazo, pendulación, embadurnar

Por Roberto E. Guzmán

CARTUCHAZO

“. . .mató a. . . de un CARTUCHAZO en el costado izquierdo. . .”

Esta voz que consta a modo de título es un dominicanismo; esto así de modo exclusivo porque en otros países de habla hispana no se utiliza esa voz de la forma y con los significados que le atribuyen los hablantes de español dominicano. La información pertinente aparece documentada en el Diccionario del español dominicano (2013:157), “Disparo de una escopeta”.

Se demostrará por este medio que el “cartuchazo” dominicano tiene otro significado que no es el propio de la acción del disparo de un cartucho hecho con una escopeta.

Existe otro cartuchazo que no ha sido aún documentado. Esta acción quizás es un disparo, pero no de arma de fuego. En el habla coloquial, casi tabú, se llama de esta manera a una eyaculación.

Sobre todo cuando se menciona el último vástago (el último cuplé), con el mote de “el último cartuchazo”. Casi siempre se denomina de este modo al hijo/a de una pareja en que el hombre es de mayor edad que la mujer, cuando se suponía que el hombre no estaba en capacidad de tener más descendencia.

El Diccionario fraseológico del español dominicano atesta que entre los hablantes de español dominicano existe la locución verbal “tirar los últimos cartuchazos” para expresar, “Realizar alguien sus últimos esfuerzos en alguna actividad”. El uso en ese diccionario está documentado con una cita extraída de un periódico impreso de circulación nacional. (2016:102).

El cartucho que figura implícito en la voz del español dominicano no es “carga de explosivo correspondiente a cada tiro de un arma de fuego”. A esa definición habría que añadirle que en República Dominicana en materia de armas de fuego se llama cartucho al que corresponde exclusivamente a un arma de fuego denominada escopeta.

La escopeta de los dominicanos es la que dispara un cartucho con pólvora y un detonante que lleva uno o varios perdigones en su interior. Es considerada un arma larga que se usa de preferencia para la cacería. Con anterioridad se disparaba apoyándola en el hombro. En la actualidad se fabrican algunas con cañón corto que pueden ser disparadas sin necesidad de apoyarlas en el hombro.

 

PENDULACIÓN

“. . .son parte de esa PENDULACIÓN históricamente cíclica. . .”

Desde el principio ha de dejarse constancia de que se simpatiza con este sustantivo. Más adelante se argumentará acerca de su posible significado y la razón que existe detrás de este que puede servir para explicar su oportunidad.

Es necesario agregar que este sustantivo no consta todavía en el catálogo de palabras reconocidas publicado por la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Es fácil entender que el sustantivo del título tiene relación con el péndulo, que se caracteriza por ser un cuerpo rígido que oscila regularmente bajo la influencia de la gravedad o de su propio peso, sin interferencia, alrededor de un eje horizontal fijo.

Este movimiento es importante en ingeniería y mecánica; de ahí pasó a manifestaciones o fenómenos. Estos fenómenos han de interpretarse como el producto de la actividad humana o de la naturaleza. Se refiere a movimientos observados de crecimiento o disminución alternativos de la intensidad, que se producen con mayor o menor regularidad en fenómenos, manifestaciones y actividades humanas.

Las manifestaciones o fenómenos que se mencionan más arriba casi siempre se refieren a hechos políticos o económicos. En gran medida esta pendulación puede vincularse con la oscilación. Hay que tener presente que la oscilación no indica por necesidad que el movimiento sea regular o de la misma intensidad, como se explicó antes.

El inconveniente con la aceptación de la pendulación es que generalmente los hablantes en la vida diaria tienden a conectar el sustantivo directamente con el péndulo e identifican el movimiento con el vaivén y dimensión regulares en el tiempo.

En el Diccionario del español actual (1999-II-3465) ya figura pendulación, “Acción de pendular” hallado en una publicación del año 1974, que se refiere a actividad política. Es un empleo figurado del verbo, para un movimiento de las condiciones políticas y sociales.

Al buscar en el diccionario citado más adelante en las palabras próximas a pendulación se encuentra pendulazo, con la definición de, “Fuerte cambio de orientación en un asunto”, con un ejemplo de uso del año 1999. Así mismo figura pendulear, con la acepción, “Ir de un lado a otro”. Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003:905-6).

No basta con simpatizar con una voz. Según parece esta del epígrafe es de poco uso y se utiliza en ingeniería o en mecánica de modo específico, aunque se ha citado un ejemplo que se sale de ese medio.

 

EMBADURNAR

“. . . las desagradables imágenes del emblemático Malecón de Santo Domingo EMBADURNADO de basura. . .”

No es fácil imaginar los orígenes del verbo que se empleó en la cita, pues aunque parece un verbo compuesto, el supuesto “badurnar” no existe; es más, se cree que nunca existió. Las únicas explicaciones posibles recurren a voces dialectales del español de siglos pasados.

En el español actual se encuentra la palabra “bardo” que es equivalente de “barro, fango”, eso que los dominicanos llamarían de preferencia lodo. Esa palabra, bardo, puede tener relación con el verbo del título.

Para el vocablo embadurnar el Diccionario de la lengua española (2014) en su aparte dedicado a este verbo trae cuatro otros verbos en calidad de equivalentes, “untar, embarrar, manchar, pintarrajear”. De entre estos verbos el verbo embarrar mantiene relación directa con el sustantivo barro.

El primer verbo, untar, es esencialmente “cubrir la superficie de una cosa o parte de ella con una sustancia grasa o pastosa”; esto es, untuosa o sucia.

El verbo embarrar corresponde a manchar, cubrir o untar con barro o cualquier sustancia viscosa.  Manchar es un verbo que indica ensuciar algo cubriendo el color que tenía. Pintarrajear por su parte es pintar de modo descuidado algo con uno o varios colores.

Si se piensa con detenimiento, el verbo embadurnar no es el más conveniente para acompañar al sustantivo basura porque la última no reviste las cualidades distintivas para que puedan ejecutarse con ella las acciones que señalan los verbos equivalentes mentados más arriba.

Se proponen algunas soluciones para la cita. Pueden ser la “acumulación o cúmulo de basura”, el “amontonamiento, desparrame de basura”.

© 2018, Roberto E. Guzmán

«La nación y su escritura», de Carmen Cañete Quesada

«La originalidad de esta valiosa antología comentada radica, por un lado, en su enfoque temático, que privilegia asuntos de género, raza e identidad, y la relación de los textos con los acontecimientos históricos, y por el otro, en el gran espacio reservado a la voz de las mujeres, largamente silenciada, y a la literatura transnacional de dominicanos que viven en Estados Unidos, Puerto Rico o España, con sus remesas culturales. Esta atención a la escritura femenina, la escritura de la diáspora y la herencia africana conforma una constelación de márgenes que acaba poniendo en entredicho el canon hegemónico».

Danilo Manera, Catedrático de Letras Hispánicas, Universidad de Milán, Italia.

 

«La nación y su escritura es un acto de amor a la nación dominicana. Su introducción muestra hábilmente la expansión de las fronteras y plantea un nuevo canon de literatura dominicana. La colección es consulta obligada para investigadores y docentes de los estudios literarios dominicanos, caribeños, latinoamericanos e incluso americanos en el sentido más amplio del término. Temas como la diáspora geográfica y cultural, la herencia africana, las contribuciones de las escritoras y la homosexualidad ponen de manifiesto la riqueza de la nación dominicana. Es una lectura indispensable en nuestro campo».

Vanessa K. Valdés, Profesora titular de Español y Portugués, City University of New York (CUNY), Estados Unidos. 

 

«En esta antología, la profesora Carmen Cañete Quesada presenta un manojo de textos de escritores representativos de la literatura dominicana actual. Su selección es un aporte a la divulgación y al estudio de la literatura del país en el extranjero. Pocos libros como este ponen en el centro de las preocupaciones del lector interesado, un material que le permita adentrarse en los temas y valores de las letras dominicanas».

Miguel Ángel Fornerín, Catedrático de Literatura Hispanoamericana, Universidad de Puerto Rico, Estados Unidos.  

 

La nación y su escritura

Colección de voces dominicanas (1965-2017); autora: Carmen Cañete Quesada; publicación de la Academia Dominicana de la Lengua; prólogo: Franklin Gutiérrez; cuidado de la edición: Editorial Santuario; diseño y diagramación: Amado Santana; imagen de portada: Diálogo de fauna (2017) -Antonio Guadalupe-, autorizado por el autor; impreso en Editora Búho.

IBSN:978-9945-609-35-6 

Trastear, televisivo/televisual, tasar/tasa, enrolar

Por Roberto E. Guzmán

TRASTEAR

Es interesante seguir los meandros del lenguaje cuando el uso del idioma nacional flexibiliza los sentidos de algunos vocablos. Los resultados de las intervenciones del habla en el uso y las consecuencias en las significaciones a veces son sorprendentes. Eso que en términos abstractos se ha descrito se desarrollará en el caso concreto de la palabra del título en el ámbito del español dominicano.

El trastear heredado en la lengua es el que se limita al campo de la música y se refiere al uso del traste para las cuerdas de un instrumento musical de ese género.

El primer trastear que los dominicanos reconocen y emplean es el que se refiere a mover, revolver, menear trastos, eso que los dominicanos llaman de trastes. Este traste en lugar de trasto parece que tiene su origen en el catalán. (Diccionario del origen de las palabras (1998:472).

Lo que han hecho los dominicanos en su habla es llevar el campo de acción del verbo trastear, en uno de sus aspectos, al cuerpo humano; algo que no anda lejos de las acepciones tradicionales del verbo en el español común. Esto último se refiere a que trastear es también en el habla coloquial “manejar con habilidad a una persona. . .”

En el español dominicano trastear es, “Registrar, hurgar”. Diccionario del español dominicano (2013:672). Algo que quizás hubiese sido apropiado hacer con respecto a esta acepción hubiese sido añadir y destacar que este “registrar, hurgar” se refería al cuerpo humano también.

Nótese que se ha escrito “cuerpo humano” y no persona, pues esta acepción de trastear se relaciona directamente con los exámenes, análisis y procedimientos invasivos que con fines diagnósticos se conocen en la práctica de la medicina.

Para ilustrar el uso piénsese en la recomendación que se hace a un enfermo terminal: “No dejes que te trasteen más, pues eso no te servirá para nada”. (Con doble negación que resulta enfática).

 

TELEVISIVO – TELEVISUAL

“. . .a los medios de comunicación nacionales escritos, radiales y TELEVISIVOS”.

Se traen a estos comentarios las dos palabras del título para resaltar la diferencia que existe entre ellas. Mantener presente la diferencia puede ayudar a expresarse de modo más claro y preciso; además, puede evitar malas interpretaciones. Esto que se ha enunciado se expandirá más abajo.

La palabra televisivo tiene mayor alcance semántico que televisual. Además, televisivo precedió a televisual en su aparición en el Diccionario de la lengua española, cuando este se conocía como DRAE.

Televisual ingresó en el lexicón mayor de la lengua española en la edición de 1984, antes de eso se usaba, pero sin el reconocimiento oficial de las autoridades encargadas de velar por la unidad de la lengua.

En la vigésima edición del mentado diccionario televisivo solo constaba con una acepción, “Que tiene buenas condiciones para ser televisado”. Debajo de este venía televisual, “Perteneciente o relativo a la televisión”. (1984-II-1254).

En la edición de 1992 ya asientan a televisivo con una segunda acepción en primera posición, “Perteneciente o relativo a la televisión”, relegando la otra acepción a la segunda posición. (1992-II-1954). Desde ese año la redacción ha permanecido intacta.

Es probable que el televisual del español proceda de télévisuel del francés, lengua en la que apareció en el año 1930. Dictionnaire historique de la langue française (2012-III-3610). Esto así porque en los años en que televisual penetró en el español este se encontraba bajo el influjo de la lengua francesa. En inglés televisual entró en el año 1926. Dato tomado del Merriam-Webster Dictionary.

 

TASAR – TASA

“. . .además de cobrar TASAS sobre el acero y otros productos. . .”

Una de las tareas que siempre se ha tenido presente en estas reflexiones acerca de la lengua es poder encontrar el origen de los deslices que se hallan y se toman a manera de temas para explicarlos. Según parece esta “tasa” es una aventurada traducción para el tax del inglés, que al llevarlo al español debe traducirse con la palabra arancel en algunos casos e impuesto en otros.

Con respecto de este punto no es fácil escribir que tasa esté completamente fuera de lugar si se lee en el Diccionario de la lengua española en el apartado para el vocablo arancel, en la tercera acepción, “Tributo que se impone al disfrute de ciertos servicios o al ejercicio de ciertas actividades”. La definición es bastante clara en cuanto a su objeto, los servicios o el ejercicio de ciertas actividades.

El arancel es la “Tarifa oficial que determina los derechos que se deben pagar en aduanas, transporte o costas judiciales”. Gran diccionario de la lengua española de la Editorial Larousse. Se podría fijar tarifa aduanera sobre algunos productos si se piensa que esta es una “tabla de precios, derechos o cuotas tributarias”.

En el caso específico de la cita se refería al asunto de los aranceles o impuestos de aduana que se fijaron mediante una tarifa de un tanto por ciento sobre los productos importados. Al momento de percibir esos pagos estos se convierten en aranceles.

 

ENROLAR

“. . .que los rectores, vicerrectores y demás se ENROLEN en cursos y talleres. . .”

El vocablo del título entró hace largo tiempo en el uso de los hispanohablantes. En América se  encuentra en el Vocabulario cubano (1921:209) donde se critica el verbo enrolar y se lo califica de galicismo. En esos años ese verbo no había obtenido aún carta de naturaleza en el seno de la lengua española, con ninguna de sus acepciones. El autor de esa obra escribe que el verbo, “Equivale a alistarse, tratándose del reclutamiento de tropas”.

  1. Francisco J. Santamaría en su Diccionario general de americanismos (1942-I-609) asienta enrolar como, “Galicismo usual, por listar”. Anota además que se utiliza como verbo pronominal. Añade la palabra “enrolamiento” como la “Acción de enrolar”.

Según puede conjeturarse, entró en el Diccionario de la Real Academia en la edición de 1947 con una acepción restringida. En la edición de ese diccionario del año 1956 el verbo enrolar es considerado transitivo y consta como término de marinería, “Inscribir un individuo en el rol o lista de tripulantes de un barco mercante” (1956:541). En la edición de 1970 a lo ya registrado se le añade una segunda acepción, “Alistarse, inscribirse en el ejército, en un partido político u otra organización” (1970:538). Esas dos acepciones se han mantenido hasta la edición de 2014 en el Diccionario de la lengua española.

Básicamente lo que ha hecho la lengua española es seguir lo que la lengua francesa ha hecho en la suya. Primero para la marina mercante, luego para los cuerpos armados y, al final en partidos políticos u otras organizaciones.

En el texto la persona que redactó la cita reproducida al principio de esta sección se tomó la libertad de usar el verbo enrolar para cursos y talleres. Esto hace del verbo estudiado un equivalente de inscribirse, cuando el alcance del último verbo es mayor, “Apuntar el nombre de una persona entre los de otras para un objeto determinado”.

El verbo enrolarse se considera de uso en el español de República Dominicana con la característica de verbo intransitivo pronominal, “Inscribirse en un curso o en una institución educativa”. Este uso aparece documentado en el Diccionario del español dominicano (2013:289).

La historia de este verbo no termina con esto, por lo menos en República Dominicana donde en el ámbito jurídico se utiliza para tomar un turno en la lista de los asuntos que debe tratar un tribunal. Esto se explica si se tiene en cuenta que rol es lista, enumeración.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Concesión/concepción, procero/a – proceroso/a, policiamiento, trajinar/*traginar

Por Roberto E. Guzmán

CONCESIÓN – CONCEPCIÓN

“. . .aseveró que la reforma constitucional de 2010 hace CONCEPCIONES muy importantes. . .”

El error que se halla en la frase copiada más arriba no se limita a una falla en la ortografía de una palabra, sino a una falta en cuanto al concepto. No es lo mismo una cosa que la otra. Un abismo separa los dos términos del título.

Concesión en su definición más breve es la acción y efecto de conceder. En cuanto a una posición ideológica o una posición adoptada, es la acción y el efecto de ceder. Con este sustantivo de género femenino se nombra la cesión a un particular de la explotación de un servicio que corresponde en derecho a un organismo o administración públicos. Esta concesión (cesión) se conoce también con el nombre de licencia. En derecho entre particulares es el otorgamiento de vender y administrar sus productos en una localidad o país distinto.

Conceder es dar, otorgar merced y gracia de algo. Es convenir, asentir con los argumentos que se oponen a la tesis sustentada. Es atribuir una cualidad o una condición a una persona o una cosa.

Concepción es la acción y efecto de concebir. Este concebir tiene relación con formarse una idea o concepto; entre otras acepciones de este verbo está el de quedar fecundada la hembra. La Concepción es la fiesta celebrada por la Iglesia católica de la inmaculada concepción de la Virgen.  Esta se escribe con mayúscula inicial.

La concepción es una voz abstracta. Puede hablarse de la concepción de ideas en tanto aptitud intelectual.

En el texto de la cita la concesión que debió aparecer era equivalente en cierto aspecto de acceder, permitir. La redacción correcta es, “. . .hace concesiones muy importante. . .”

 

PROCERO/A – PROCEROSO/A

“. . .con la cual pretendía reivindicar la PROCEROSA vida de. . .”

En el cuerpo de este aparte se examinarán las dos palabras para discernir las diferencias, si las hay, en el significado de ellas.

Procero es eminente, elevado, alto. De esta manera aparece en el Diccionario de la lengua española (2014). Esta palabra tiene relación estrecha con una más conocida, prócer. La última palabra se aplica a una persona “noble, ilustre o de elevada posición social, y respetada”. Diccionario de uso del español (2007-II-2401).

Proceroso procede de prócer, es un adjetivo que se aplica a la persona de elevada estatura, eso que la Asociación de Academias de la Lengua Española reconoce en tanto “altura moral o intelectual”.

El Diccionario de la lengua española de la asociación antes mencionada define el uso de proceroso. Se expresa así: “Dicho de una persona, de alta estatura, corpulenta y de gran peso”. Ya se mentó que la “estatura” puede referirse a la talla de la persona, así como a su altura moral o intelectual. La primera parte de estas dos acepciones puede considerarse concreta; al tiempo que la segunda puede catalogarse de figurada.

En el texto citado, al referirse el redactor a la vida de alguien se sobreentiende que se refiere a la conducta observada por esa persona durante su vida; de allí que se interprete como relacionado con su eminencia, alta calidad y dignidad.

 

POLICIAMIENTO

“. . .y los intentos de poner en práctica un POLICIAMIENTO innovador. . .”

“. . .desde que el concepto de POLICIAMIENTO comunitario. . .”

Lo que se observa en las citas que introducen estos párrafos es más que nada el producto de una mala traducción. En el segundo de los ejemplos la traducción es desafortunada por partida doble como se demostrará más abajo.

La voz policiamiento no ha hecho carrera todavía en la tradición de la lengua española. Es una creación que se presume reciente, pues es la primera vez que se la ha encontrado. Lo preocupante del asunto es que se la halló en dos ocasiones en dos fuentes diferentes en un plazo muy corto.

El autor de estas reflexiones acerca de la lengua entiende que es una traducción del inglés policing. Quienes escribieron esto no repararon en que tenían que distanciarse de la voz del inglés. Ya es bastante con que se haya colado la palabra “política”, del inglés policy en lugar de las palabras “norma, regla, precepto”.

En vez de *policiamiento pudieron recurrir a “vigilancia, control”. En cuanto al “policiamiento comunitario, hubiese sido más acertado escribir “vigilancia ciudadana, vigilancia vecinal”, en dependencia de quienes ejerzan las funciones o de lo que se desea destacar. En otras circunstancias y lugares se escribía “rondas” de campesinos.

 

TRAJINAR – *TRAGINAR

“. . .que ha hecho de su vida el extenso *TRAGINAR de su. . .”

La historia se repite. Se parece al cuento de nunca acabar. Durante largo tiempo en lengua española se ha enfrentado el problema de las palabras que se escriben con el sonido semejante que se observa en algunos casos entre la letra ge /g/ y la letra jota /j/.

En la actualidad hay muchas palabras del español que las personas cultas del siglo XIX escribían con jota y que ahora se escriben con ge. Estas grafías no se han mantenido sin cambios a través del tiempo.

El sonido de la jota y la ge delante de las vocales /e/, /i/ es el mismo, es gutural fuerte. No existe una fórmula mágica o una regla general que permita discernir entre la jota o la ge en casos como el del infinitivo del verbo usado en la cita, que se ha sustantivado.

La solución para asuntos de esta índole es leer con intención de retener. Es más, no hay que hacer gran esfuerzo porque la inteligencia, la memoria y el hábito funcionan de modo autónomos. Es decir, al leer retienen nociones de modo automático.

Cuando surge la duda con respecto a cómo escribir una palabra, a veces basta con traer a la memoria las otras de la misma familia sobre las que no existen dudas con respecto a su ortografía.

Es trajinar, trajín, a pesar de que en el Tesoro de la lengua castellana o española de D. Sebastián de Cobarruvias Orozco, publicado en 1611 página 1325 lo escribió con ge, esto es *traginar, pues hay muchas cosas en la lengua que cambian. (Nota. El apellido Orozco en el libro original aparece escrito de dos formas).

© 2018, Roberto E. Guzmán

Pararrayos, hindú/indio, zafacón/zafacón, mesías/mecías, mapeo/mapear

Por Roberto E. Guzmán

PARARRAYOS

El pararrayos más conocido es el dispositivo compuesto de una o más varillas de hierro, conectados a tierra o agua que sirve para atraer las descargas eléctricas de las nubes y generalmente se coloca encima de puntos altos en edificios o buques para protegerlos de daños.

El pararrayos dominicano es una persona que atrae las descargas de la crítica, la maledicencia y, es la persona a quien se hace responsable de los errores y malas actuaciones de otros.

Este personaje es muy útil en política porque desplaza la culpabilidad de las cabezas de los gobiernos hacia esos personajes. Resulta como en el adagio dominicano “al dedo malo todo se le pega”.

Este pararrayos hace las funciones de “chivo expiatorio” para que su jefe no cargue con las responsabilidades de sus propios desaciertos. Este chivo aparece en el Diccionario fraseológico del español dominicano (2016:115): “Ser la persona a quien se le achaca la culpa”.

En fin, el pararrayos es quien carga con las culpas ajenas y paga las consecuencias, por lo menos en la opinión pública. Para que desempeñe esas funciones a este funcionario se le paga muy bien en el tren administrativo (en un compartimiento de lujo).

Este pararrayos se documenta aquí porque no se ha encontrado huella de su existencia en los lexicones dedicados a la variante dominicana del español.

 

HINDÚ – INDIO

“. . .aires japoneses, instrumentos *INDÚES y. . .”

El hindú es el “natural del Indostán, región de Asia”, así lo consigna el Diccionario de la lengua española (2014). El diccionario del inglés americano, Merriam-Webster Dictionary para el Indostán utiliza la palabra India; otros diccionarios de lengua española prefieren usar también la palabra “India” para el país de la región del sur de Asia. Con el adjetivo hindú puede uno referirse también  a la persona que practica la religión hinduista o hinduismo. El plural de hindú es hindúes.

El indio es el natural de la India. El adjetivo y sustantivo indio sirve para mencionar a los pueblos o razas indígenas de América, a los pobladores autóctonos de América. Esto de los indios de América se debe al error de Cristóbal Colón que luego fue continuado por la denominación de Indias Occidentales a algunos territorios de América.

El plural de hindú es hindúes; el de indio es indios. Con respecto a los instrumentos a que se refiere la frase transcrita se queda el lector con el deseo de saber si es a lo nativo de América, o lo conocido con el nombre de la India.

El indio americano ha sido desconsiderado en las variantes de algunos países hispanoamericanos, en cinco de esos países es sinónimo de inculto. En el habla del español de República Dominicano el indio es el ingenuo.

 

ZAFACÓN – SAFACÓN

“. . .se las tira al ZAFACÓN”.

Encabeza esta sección el nombre que recibe en República Dominicana el “recipiente para basura”. Diccionario del español dominicano (2013:713). Con la zeta /z/ es como se escribe en los textos de español cuidado. Con la ese /s/ es la forma en que los hablantes de español dominicano lo enuncian.

Es historia muy vieja que en muchos países de habla hispana no se establece diferencia alguna al  pronunciar palabras que lleven la zeta, la ese o la ce.

De acuerdo con el criterio de quien esto escribe debería escribirse con ese /s/ porque proviene del inglés safety can, y es “Recipiente hecho comúnmente de hoja de lata que se usa para echar provisionalmente la basura”. Así consta en el Vocabulario de Puerto Rico de D. Augusto Malaret (1955:292).

La costumbre impuso zafacón y así está en el Diccionario de americanismos (2010) y se usa en el este de los Estados Unidos, Panamá, Puerto Rico y República Dominicana. Algo parecido a esto sucede con la lechoza, que algunos se empeñan en escribirla con la zeta y la llaman lechosa, cuando debería usarse la palabra original, papaya, que es voz taína que procede de las Antillas según Gonzalo Fernández de Oviedo. Indigenismos (1977-II-1132).

 

MESÍAS – MECÍAS

“. . .buscando un presidente *MECÍAS. . .”

Ante errores de este tipo uno no sabe si llorar o reír. Es un descuido incalificable. No puede quedar impune una falta de esta envergadura, pues si al digitar se pulsa la tecla de la ese /s/, en lugar de alcanzar la tecla de la ce /c/, no puede perdonarse que no se reparara el error al leer el texto redactado, que es lo que debe hacerse. Con insistencia se repite, “antes de dar algún texto para su publicación hay que revisarlo”.

Mecías con una ce /c/ entre las dos vocales, la /e/  y la /i/ pertenece al verbo mecer. Escrito de ese modo es la segunda persona del singular del pretérito imperfecto, tú.

Mesías, siempre escrito con inicial mayúscula es el redentor prometido en la Biblia. En el cristianismo es Jesucristo que redimió a los hombres. Escrito con inicial minúscula es un sujeto real o imaginario en quien se deposita toda la confianza, con cuya llegada se solucionarán todos los problemas.

No hace falta añadir cosa alguna a lo expuesto, pues lo escrito más arriba explica por sí mismo el error que se encontró en la cita.

 

MAPEO – MAPEAR

“Hicimos un levantamiento del MAPEO delictivo. . .”

En el español que se califica de general existe el verbo mapear; por eso entró en el Diccionario de la lengua española que publica la Asociación de Academias. Sin embargo, ese no es el verbo mapear que los dominicanos conocen. En el examen que se hará más adelante se verán los dos verbos mapear con sus respectivos participios adjetivados.

El verbo mapear por necesidad no es el que tiene relación con los mapas. Puede ser también una representación gráfica de las partes de un todo. En el registro culto de Chile el verbo sí tiene estrecha relación con los mapas, pues es la confección de mapas. De la misma manera también se usa para significar “trasladar a un mapa sistemas o estructuras conceptuales”.

En medicina se ha oído que con algunas pruebas diagnósticas de uso en la actualidad, la ultrasonografía por ejemplo, los profesionales de ese campo pueden hacer mapeos del flujo sanguíneo en algunas partes del cuerpo humano.

En República Dominicana, Estados Unidos, Puerto Rico, Nicaragua y Honduras el verbo mapear es otra representación gráfica para el verbo mopear. El último verbo deriva de la palabra mapo que en el español de Estados Unidos y en Puerto Rico es, “Aparato compuesto por un mazo de cordones absorbentes y un mango largo para humedecer y limpiar los suelos”. Esta adaptación al español deriva a su vez del inglés mop.

En República Dominicana llaman de mapear la acción que en otros países denominan mopear. El mapo es sinónimo de suape, que también deriva del inglés, en el español de los hablantes de la variedad dominicana.

En algunos países dirían que es para limpiar los pisos porque los suelos solo se barren, no se mopean. En las zonas rurales pueden humedecer el suelo y luego barrerlo con una escoba.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Gusano, generalista, intríngulis, elefantiásico, acumulo, inventar

Por Roberto E. Guzmán

GUSANO

Esta palabra se incluye en estos comentarios para recordar que esta designa un objeto de uso de los viajeros. El motivo principal para que esta se incorpore a estos estudios es que en el habla coloquial se designa con el vocablo gusano un objeto que se utiliza para transportar ropa y otros efectos personales.

El gusano en cuestión generalmente es hecho de lona o de otro material flexible y resistente. Es muy útil para transportar efectos personales porque el material de que está fabricado expande y acepta gran cantidad de estos. Una de las ventajas de este gusano es que como es capaz de estirarse puede acomodar mucha ropa en su interior.

Ese gusano es de forma cilíndrica u oblonga, más largo que ancho y tiene por lo general un asa del mismo material que está adherida (cosida) a lo largo para facilitar su manejo. El asa y la forma del objeto son convenientes para que la persona que lo usa pueda pasarlo sobre un hombro y dejarlo descansar sobre su espalda. Es una suerte de saco más largo que estrecho.

Es un tipo de talego de viaje. Esa palabra, gusano, es muy apropiada para designar el objeto descrito más arriba porque este se asemeja a la forma de un gusano blando, alargado.

No ha podido encontrarse esta palabra, la utilizada aquí, inventariada en los diccionarios diferenciales de español americano. Se ha oído de boca de hablantes de español americano y, especialmente de hablantes de español dominicano; por lo tanto, hay que tomarla en cuenta para incluirla en los repertorios de esta variedad de español.

 

GENERALISTA

“. . .con televisiones que compiten por audiencias millonarias con las grandes GENERALISTAS en inglés. . .”

Con respecto del vocablo estudiado en este aparte, se verá el origen de este, el país donde se originó y el uso que lo difundió en el español hasta imponerlo en el español internacional. Además, se comprobará cómo en la especie de la cita se desliza para ampliar su cobertura semántica.

El adjetivo generalista entró en el Diccionario de la lengua española en la edición correspondiente al año 2001, con la misma redacción que posee en la actualidad, “Dicho de una persona: que en su profesión domina un amplio campo de conocimientos”. El ejemplo que ofrece es, “Médico generalista”. Señala en esa sección que puede usarse también como sustantivo.

Todavía permanece fresca en la memoria de quien esto escribe cuando los pacientes procedentes de México preguntaban si el médico que los trataba era un “generalista”. Sin ánimo de enmendarles la plana se les informaba que era un médico de cabecera, un médico de medicina general o, de familia.

En esa ocasión se pensaba ya que era posible que esa voz se generalizara más adelante como consecuencia de la gran cantidad de hablantes que se expresan por medio de la variedad mexicana de español.

La palabra ha tenido fortuna pues como ya se escribió fue integrada en el léxico oficial general en el Diccionario de la lengua española de 2001. La historia del adjetivo no termina ahí, pues en Argentina lo utilizan de un modo más general, “Que abarca y trata un conjunto de conocimientos generales acerca de distintas materias: Proponen una educación generalista. / La información de los periódicos debe ser generalista”. Diccionario integral del español de Argentina (2008:864).

La palabra generalista aparece en el Diccionario del español actual (1999-II-2320) en función de adjetivo en su primera acepción, “De carácter general”. Ese diccionario aporta ejemplos de uso en el ámbito educativo. En la industria de la televisión y desempeñando la labor de nombre también, está documentado en el campo de la medicina.

El Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003:521) define el término, “Que se dedica a productos o cuestiones muy variados, de uso o carácter general, o que alcanzan a una gran cantidad de personas”. Este diccionario incluye ejemplos de uso acerca de productos de hipermercados; de emisoras de radio y de un portal electrónico.

Lo que se ha trazado en grandes rasgos es la historia de la voz. Se piensa que aún tiene futuro promisorio en el ámbito de la lengua, pues es posible que más adelante en el tiempo las acepciones oficiales se amplíen.

 

INTRÍNGULIS

“. . .y conocedora de LAS INTRÍNGULIS. . .”

Esta voz que figura a modo de título se ha prestado a través del tiempo para más de un error. Por medio de estos comentarios esos se destacarán y se ofrecerán los remedios para evitarlos.

Antes de continuar es bueno que se recuerde que por su formación y significado la voz analizada aquí no es de uso cotidiano en las conversaciones; es más bien una voz de uso de las esferas de habla culta.

La voz del título entró en el diccionario académico en el año 1884. En la actualidad la Real Academia escribe que el origen de esta es incierto. Eso no es obstáculo para que existan teorías acerca de su formación. La más socorrida sostiene que procede del italiano intingoli, plural de intingolo que es “pócima, salsa”. Al final, la voz estudiada se contaminó con la palabra española intriga, de donde adquirió la grafía actual. (Diccionario etimológico de Corominas y Pascual).

Vale la pena que se recuerde que la voz estudiada equivale a “dificultad o complicación”, que presentan una cosa. O “intención solapada, razón oculta” que se suponen en alguna acción.

Uno de los errores que la voz crea es en cuanto a su género, no es femenina, sino que es vocablo masculino, de allí que sea el intríngulis. Algo que no debe olvidarse es que su plural que no varía la grafía, continúa siendo intríngulis.

 

ELEFANTIÁSICO

“La otra misión del ELEFANTIÁSICO aparato estatal. . .”

Los diccionarios de español solo registran para el vocablo del título que este se refiere a la enfermedad que se conoce con el nombre de elefantiasis. Puede actuar en tanto sustantivo para indicar que es una persona que padece esa enfermedad. Hasta aquí llega la tradición de la lengua reconocida por los lexicones.

Aparte de lo escrito más arriba el uso en algunas ocasiones utiliza este elefantiásico en funciones de adjetivo para destacar el gran tamaño o las grandes dimensiones de algo. Para llegar hasta allí lo que hace quien así se expresa es que con la voz estudiada se refiere al elefante, y sobre todo, al volumen del animal.

Quien así escribe, elefantiásico, olvida que hay otras palabras de buena cepa en el español internacional que sirven para denotar que algo es grande. Si desea mantenerse en el reino animal puede elegir al mastodonte y decir o escribir “mastodóntico”. Mastodonte por sí mismo indica “persona o cosa muy voluminosa”.

Es probable que el sentido de este elefantiásico trascienda en una conversación o en un texto si antes se ha preparado el entorno para que no quepa duda con respecto a lo que se desea comunicar.

 

ACUMULO

“. . .el leonelismo propala el ACUMULO. . .”

Un acumulo es un sustantivo dominicano con características propias. No se creó de la nada, sino que derivó de algunos rasgos  que el verbo acumular posee en el español internacional.

El verbo acumular en su vertiente legal denomina “unir unos procedimientos a otros para que sean resueltos por una sola sentencia o resolución”; así consta en el Diccionario de la lengua española (2014) de la Asociación de Academias.

Los argentinos también han extraído algo de este verbo y en el mismo diccionario mencionado consta que aunque poco usado, para ellos acumular es “imputar algún delito o culpa”.

El acumulo dominicano es una voz que tiene mayor capacidad para ofender, pues en el Diccionario de americanismos de la Asociación antes mencionada este es definido en el ámbito rural, donde nació, con el matiz equivalente de “calumnia”; es decir, es una imputación falsa y maliciosa. En el entorno antes mentado es también “ofensa, injuria”.

Puede comprobarse mediante las acepciones dominicanas ya vaciadas aquí que estas pertenecen más al dominio de la moral que al legal, judicial.

Como resultado del fenómeno de la urbanización que se ha producido en la República Dominicana, el término examinado tiene menos uso en la actualidad. Los avances en los medios modernos de comunicación han enseñado otras formas de insulto.

Como consecuencia de la atracción que ejerció el sustantivo aquí estudiado, el verbo acumular en el español dominicano terminó con el significado propio en el país de “calumniar a alguien”; así consta en el Diccionario del español dominicano (2013:13).

 

INVENTAR

“. . .la idea de que el Presidente pueda INVENTAR con una reforma constitucional. . .”

Este inventar con el significado que se expondrá más abajo pertenece al español de varios países hispanoamericanos. Esto es, no solo los hablantes de español dominicano lo utilizan de ese modo.

El significado particular de este verbo lo comparte el hablante de español de la  República Dominicana con México, Nicaragua, Paraguay, Venezuela. Así consta en el Diccionario de americanismos (2010).

Se usa el verbo inventar para significar, “Decir o hacer cosas descabelladas”. Hay que recordar que descabellado es, “contrario a la razón, al orden o a la prudencia”. Gran diccionario de la lengua española. Esto equivale a decir que inventar es decir o hacer cosas desatinadas, disparatadas, imprudentes, insensatas.

Se presume que los calvos no deben estar contentos con que el adjetivo descabellado sirva para expresar que alguien muestre poca inclinación por la serenidad, el buen juicio, que incurra en acciones absurdas.

Cortados por el mismo filo, en el español dominicano se emplea el adjetivo inventador/a que se aplica a la persona que con frecuencia obra “inventando”. Hace largo tiempo ya que por medio de estas reflexiones se trató este tema del adjetivo. Las personas inventadoras son aquellas que se exponen por sus actuaciones a situaciones de peligro, de riesgo.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Zapatear/zapatazo, gentrificación, astreinte

Por Roberto E. Guzmán

ZAPATEAR – ZAPATAZO

El verbo zapatear mantiene una acepción de uso en el español de los hablantes dominicanos que se relaciona con los significados del verbo zapatear de la manera en que este es conocido por la mayoría de los hablantes de español.

El verbo zapatear en las acepciones correspondientes a la marinería, la esgrima, la cacería y, las personas con los pies calzados, lleva o utiliza en esas definiciones el verbo golpear o el nombre golpe, ya sea esto de modo expreso o sobreentendido.

De allí es de donde los dominicanos han creado un zapatazo que se utiliza en un caso concreto. Este zapatazo dominicano se refiere a la sensación que experimenta un tomador de bebida alcohólica fuerte cuando la ingiere y esta llega y golpea el estómago. Del mismo modo en sentido figurado puede referirse también a la sensación que siente ese sujeto cuando los efectos del alcohol comienzan a afectar el cerebro.

De la forma en que se ha explicado la acepción de este zapatazo, en realidad no hay golpe, pero sí hay una sensación y un efecto que produce la bebida alcohólica en quien la bebe, de allí que la identifiquen con el golpe o ruido del zapatazo material reconocido en el español internacional.

Ah, vale aquí que se recuerde que este zapatazo no ha sido reconocido en los diccionarios de dominicanismos producidos hasta esta fecha. Se confía en que después de documentarlo del modo en que se ha hecho aquí este no pasará inadvertido en el futuro.

 

GENTRIFICACIÓN

“. . .que es la GENTRIFICACIÓN de la zona restaurada. . .”

La voz del título llama la atención porque las primeras letras así juntas –gentri– no evocan idea alguna en el español tradicional. Las tres primeras letras –gen– sí guardan relación con el latín precursor del español actual.

La voz del título procede del inglés, lengua en la que se utiliza sobre todo en asuntos relacionados con el urbanismo. Como es un fenómeno que ocurre en ciudades de casi todo el mundo es natural que a falta de una palabra patrimonial, las diferentes lenguas de los países donde se produce el fenómeno hayan recurrido a adoptar o adaptar la voz gentrification del inglés.

La nueva voz que ha incursionado en el español común ha adquirido tanta importancia que una institución asesorada por la Real Academia de la Lengua Española le ha dedicado un espacio importante a la voz estudiada.

Lo primero que hace esa institución es asegurar que gentrificación es un neologismo válido; esto así porque “es una adaptación adecuada al español del inglés gentrification”.

El Merriam-Webster´s Dictionary define este fenómeno con las siguientes palabras, que traducidas al español terminan de este modo, “proceso de renovación y reconstrucción que acompaña al influjo de personas pudientes y de clase media en un área en deterioro, que a menudo desplaza a los generalmente más pobres residentes anteriores”. (Traducción RG).

La palabra gentrification apareció en inglés en el año 1977, según el mencionado diccionario, formada sobre el inglés gentrify. Este verbo indica “aumento del valor de los bienes raíces en un barrio al convertir un área pobre en una de viviendas más caras”. El verbo se documentó en inglés en el año 1973.

El verbo en sí mismo deriva de gentry que es de larga data en inglés, 1303, que a su vez tiene relación con el viejo francés. Chambers Dictionary of Etymology (2015:428). En italiano han integrado la voz gentry a su uso como palabra extranjera para mencionar a la pequeña nobleza inglesa propietaria de tierras. Dizionario delle parole straniere (1999:112).

Elisenda Bernal, de la Universitat Pompeu Fabra en un estudio publicado en Martes Neológico asegura que el término gentrificación se debe a la socióloga británica Ruth Glass que así bautizó en 1964 al “proceso de transformación de un espacio urbano deteriorado o devaluado a partir de la reconstrucción o rehabilitación de edificios”. Esa investigadora acota que la entrada en español se documentó en el año 2004.

Cuando en español se admite un neologismo es para evitar tener que recurrir a una perífrasis. El mundo moderno está en constante mutación y esos cambios se reflejan en el léxico. El fenómeno a que se aludió con la voz analizada, si bien recibió su reconocimiento en inglés, lengua que lo denominó, es un proceso que se repite en otras sociedades y, que en consecuencia, necesita de un nombre. La palabra del título dejará de ser un neologismo cuando los hablantes no se sorprendan al oír o leer esa palabra.

De acuerdo con Fundéu BBVA, a la que se aludió antes aunque no se nombró, en español existen otros vocablos propuestos para denominar el procedimiento a que se contrae la gentrification, *elitización residencial es una de ellas, con el inconveniente de que “elitización” no es una palabra integrada todavía al repertorio reconocido de la lengua española, pero puede argüirse que también es un neologismo válido.

 

ASTREINTE

“. . .también se impuso un ASTREINTE de RD$ 5 mil pesos por cada día de retardo. . .”

La voz que aparece resaltada en la cita es probable que produzca muchas preguntas en las mentes de los lectores de español dominicano. En el texto reproducido puede deducirse el significado de esta gracias al entorno en que se encuentra.

La voz pertenece al ámbito jurídico dominicano que la tomó en préstamo hace largo tiempo del francés jurídico. Esta voz se repite en las aulas de derecho, en los tribunales y en los escritos de los abogados y entendidos en esta materia.

Parece que existe una relación o inclinación de afecto de parte de los juristas dominicanos con respecto de esta voz que no les permite renunciar al uso de ella. Se piensa que al contrario de lo que piensan muchas personas, en español existen palabras de buena solera que pueden desempeñar las funciones de este galicismo.

La astreinte es una condena pecuniaria pronunciada a título conminatorio, a razón de tanto por día o mes de retardo contra el deudor de una obligación de hacer o, en algunos casos, de una obligación de dar, para constreñirlos a cumplir. Petit Dictionnaire de Droit (1951:143) Obra publicada por la Editorial Dalloz. Hay que consignar que lo traducido es solo una parte de las explicaciones que trae ese diccionario; eso solo constituye el meollo de las características. (Traducción RG).

En el Petit Robert aparece la voz del francés definida, “Condena al pago de cierta suma de dinero por cada día de retardo en la ejecución de un acto ordenado por una jurisdicción civil”. (2007:164). (Traducción RG).

El galicismo deriva del verbo francés astreindre que puede traducirse por “constreñir, obligar”. De aquí puede que la astreinte , que es el participio pasado sustantivado desde el año 1875 con el significado de “condena pecuniaria que debe pagarse por un retardo”, sea una obligación.

No hay lugar a mostrar sorpresa que en el argot jurídico dominicano permanezcan muchas voces del francés si se tiene en cuenta que durante largos años los tribunales se rigieron por traducciones (no siempre felices) de códigos franceses.

© 2018, Roberto E. Guzmán

Temas idiomáticos

Por María José Rincón

 

28 AGO 2018

PARA GUSTOS, COLORES

Cada cierto tiempo se escuchan voces que preconizan la muerte de la lengua española. En estos días he leído a Pedro Delgado Malagón en El Caribe preguntarse si nuestra lengua morirá de pureza, relegada al uso de los intelectuales y artistas, o si morirá desintegrada por la contaminación de las jergas. Me encanta que la pasión por la lengua española, que sin duda demuestra Delgado, sea tema de debate y esté presente en los medios de comunicación, que tanta responsabilidad tienen en la difusión de su buen uso, ya que la lengua es su principal herramienta.

Parece apuntarse don Pedro a los que creen en su agonía. Refiere con detalle un supuesto informe académico dispuesto a modificar hasta lo irreconocible nuestra ortografía. Con tonalidad tremendista habla de inquisición, de mutilación despiadada y de perverso aquelarre, sin parar mientes en que este remedo de reforma académica no es más que una broma barata para afear malos usos ortográficos que circula desde hace años por las redes, y que quizás no merece el mal rato.

La labor de las academias de la lengua española, tan traída y tan llevada, sigue siendo desconocida para muchos hablantes. Entre burlas y veras se propagan bulos muy difíciles de desmontar; sobre palabras admitidas o no, sobre supresión de letras en el abecedario, sobre cambios ortográficos inverosímiles y, sorprendentemente, también sobre inmovilismo a ultranza.

Delgado Malagón habla de la mala ortografía, de las jergas y de la disgregación lingüística como principales responsables de la debacle; tres aspectos (ortografía, léxico y unidad) tan interesantes para el debate que me atrevo a dedicarles algunas de mis próximas Eñes. No tendrán, ya les adelanto, una tonalidad tan oscura como el «Sálvese quien pueda» de don Pedro, pero, para hablantes y gustos, colores.

 

04 SEP 2018

EVIDENCIAS ORTOGRÁFICAS

Esta Eñe de hoy quiere acercarnos a la ortografía, no a sus reglas y excepciones, sino a su razón de ser en el sistema lingüístico. Para ello no hay mejor guía que la Ortografía de la lengua española, un manual académico que debería convertirse en libro de consulta cercano.

Para la escritura disponemos de un conjunto de signos convencionales, es decir, producto de un convenio o pacto antiquísimo para representar el lenguaje oral mediante signos gráficos. Necesitamos además un conjunto de reglas que indiquen cuándo y cómo deben usarse estos signos. Según la definición académica, «este conjunto de normas que regulan la correcta escritura de una lengua constituye lo que llamamos ortografía». No es cosa exclusiva del español: todas las lenguas de cultura tienen su ortografía.

La ortografía, como conjunto de reglas, no es inmutable. Sus convenciones han ido evolucionando con el tiempo según distintos criterios. Nuestras normas ortográficas de hoy no son las mismas que se aplicaban en otras épocas; ni mejores ni peores, adaptadas a los tiempos.

Lo que debemos tener claro es que la ortografía tiene carácter normativo, lo que permite mantener la uniformidad de la representación gráfica del español, independientemente de la persona que escriba, del país en el que viva o haya nacido, de su variedad dialectal o de su acento.

La forma en que nos enseñan ortografía nos hace verla como un galimatías ininteligible de reglas y excepciones, en lugar de transmitirnos que la ortografía nos permite escribir y leer con corrección. Dicen las Academias de la Lengua sobre la ortografía: «No es un simple adorno, sino condición necesaria para el completo desarrollo de la persona, como individuo y como ser anclado en la sociedad, en la medida en que la escritura es hoy fundamental como soporte del conocimiento y como instrumento de comunicación».

11 SEP 2018

DE JERGAS Y ARGOTS

Nos toca seguir con el léxico. Muchos consideran que las variedades léxicas de nuestra lengua representan un riesgo para su futuro. Algunos hablan de jergas o argots para referirse a ellas de modo despectivo. Aclaremos algo.

Los sustantivos jerga y argot comparten dos significados. Usamos estos sustantivos para referirnos a un lenguaje particular que utilizan las personas que comparten oficio o profesión. Así hablamos del argot médico o de la jerga informática. El hecho de que el argot, o la jerga, estén formados por términos especializados hace que, en muchas ocasiones, se convierta en un lenguaje críptico para los que no pertenecen al grupo profesional. Y recuerden que hay grupos profesionales muy «particulares» a los que les viene muy bien que sus propias jergas sean incomprensibles para otros: el argot de la drogadicción o la jerga delincuencial. Precisamente la dificultad para su comprensión hace que usemos los sustantivos jerga y argot para referirnos a cualquier lenguaje difícil de entender, por su incorrección o por su confusión.

Las jergas no son cosa de nuestros tiempos. Han existido desde que la lengua es lengua. Que se lo digan si no a Miguel de Cervantes, en cuyas novelas podemos encontrar el léxico jergal de su tiempo usado de forma magistral. La existencia de las jergas no pone en peligro nuestra lengua. El peligro está en que solo podamos comunicarnos echando mano del vocabulario jergal. Como casi siempre, la responsabilidad está en la cancha de los hablantes. Se trata de ampliar nuestro vocabulario de forma que podamos aprovechar el argot o deshacernos de él a voluntad. Con más y mejores palabras se amplían también nuestros horizontes y, por supuesto, los de nuestra lengua.

18 SEP 2018

¿EN PELIGRO?

Si hay una lengua inmensa en el mundo, esa es la nuestra. Los hispanohablantes debemos ser conscientes de lo que esto implica. Nuestra lengua es inmensa en historia y en extensión; basta saber que se habla como lengua materna en cuatro continentes desde hace siglos. Nuestra lengua es inmensa en hablantes y todos y cada uno de ellos tienen derecho a considerarla propia. Donde más se muestra la amplitud de nuestra lengua es en la pronunciación y en el vocabulario.

¿Significa esto que nuestra lengua está en peligro de disgregación? En mi opinión el español tiene en la riqueza y la variedad su fuerza y su futuro, porque nuestra lengua dispone de las armas que le permiten mantenerse unida.

La ortografía, como sistema estructurado, nos permite conservar la unidad, que no la uniformidad de nuestra lengua. Describe muy bien su importancia social la Ortografía académica: «Gracias a la existencia de una ortografía común leemos los textos de autores de muy diversas áreas geográficas como si tuvieran una misma voz. La unidad ortográfica constituye, pues, el soporte más visible del sentimiento de comunidad lingüística y cultural entre países que se expresan en una misma lengua».

El vocabulario es otro cantar. Su capacidad de adaptación, combinación, creación y muerte es ilimitada. También tiene sus reglas, pero está obligado a responder de inmediato a nuestras necesidades en todas las circunstancias de la vida. Y no hay nada más cambiante y más rico que la vida. El léxico de una lengua no puede quedarse atrás. Los buenos hablantes somos responsables de utilizarlo apropiadamente, de atesorarlo, de enriquecer nuestro bagaje para sacarle el mayor partido posible a nuestras palabras, a nuestras casi infinitas palabras. Unidad y diversidad parecen irreconciliables, pero no lo son en nuestra lengua.

 

25 SEP 2018

JAMÓN Y CASABE

El préstamo lingüístico forma parte esencial del léxico de nuestra lengua. La adopción de palabras procedentes de otras lenguas no es una práctica reciente. Sucede desde que la lengua es lengua por el contacto directo entre hablantes de idiomas distintos o por la influencia cultural, política o económica de una sociedad sobre otra.

Lo que diferencia a unos extranjerismos de otros es la razón por la que se adoptan. Hasta que los españoles llegaron a esta isla la lengua española no se había visto en la necesidad de disponer de una palabra para referirse a la yuca, ni a una especie de pan elaborado a partir de ella, sencillamente porque para ellos no existían ninguna de estas realidades. Cuando las palabras empiezan a hacerse necesarias para designar una nueva realidad el préstamo es la vía más rápida; en un «santiamén» lingüístico yuca y casabe entran a formar parte de nuestro léxico, y como tales empiezan a regirse por las normas gramaticales y ortográficas de nuestra lengua. Incluso sirven de base léxica para crear nuevas palabras (yuquitacasabero), dan origen a locuciones (guayar la yucahacer yuca) o protagonizan refranes a la dominicana: a falta de pan, casabe.

Los préstamos que deben preocuparnos como amantes de nuestra lengua son otros préstamos; aquellos que adoptamos por moda, parejería o, sencillamente, como sucede en la mayoría de los casos, por desconocimiento de nuestras propias palabras. Cuando esto sucede la palabra patrimonial y el préstamo, con el mismo significado, conviven y, a veces, terminan desbancándose una a otra. La Ortografía académica pone un curioso ejemplo histórico: hace siglos el galicismo jamón (del francés jambon) acabó triunfando sobre el patrimonial pernil precisamente en la tierra de los jamones. Ninguno de nosotros sentimos a la palabra jamón como extranjera, porque para la lengua como para los buenos jamones el tiempo no pasa en balde.