Creación del grupo «Juglares de la Academia»

La Academia Dominicana de la Lengua, centrada en el estudio de la lengua y el cultivo de las letras, alienta la creatividad de los poetas que asumen las palabras para crear con ellas una realidad estética impregnada de valores humanísticos.

Los cantores conocidos en nuestra lengua como juglares, que se distinguieron en las letras castellanas con creaciones sobre los ideales de la comunidad y composiciones poéticas rebosantes de sentimientos amorosos, estéticos y espirituales, imprimieron un sello distintivo al más bello decir en la temprana lírica de la poesía castellana.

En su anhelo de enfatizar las raíces de nuestro talante literario y atizar la fuente de la inspiración poética, dando cumplimiento al Artículo 27 de nuestros Estatutos, la dirección de la Academia Dominicana de la Lengua dispuso la creación de un grupo literario adscrito a nuestra institución integrado por creadores de poesía que hagan de sus poemas un testimonio elocuente, edificante y hermoso de la sensibilidad artística. El grupo de poetas procurará explorar, recrear y fecundar, en su creación poética, el genio de nuestra lengua desde nuestras raíces culturales con los atributos espirituales y estéticos de nuestra idiosincrasia nacional y nuestra sensibilidad espiritual.

Bajo la denominación Juglares de la Academia nuestra institución auspicia la creación de un grupo de poetas que canalicen en su obra la densidad del pensamiento y la belleza de su expresión. Este grupo literario se crea para estimular la obra de creadores acreditados y respaldados con la singular distinción de nuestra corporación académica. Esta nueva instancia de la Academia Dominicana de la Lengua estará coordinada por el sacerdote y poeta Tulio Cordero, miembro correspondiente de nuestra institución.

Santo Domingo, ADL, 10 de enero de 2017.

Coloquio sobre la obra literaria de Ofelia Berrido

Los grupos literarios Mester de la Academia y el Ateneo Insular, en su estudio sobre la obra de escritores dominicanos, le dedicaron un coloquio a la obra de Ofelia Berrido para enfocar su creación poética, ensayística y narrativa.

El director de la ADL, presidente del Ateneo Insular y fundador del Movimiento Interiorista, Bruno Rosario Candelier, dio inicio a la jornada intelectual y adelantó que Ofelia Berrido tiene el mérito de asumir la palabra con disciplina y pasión, consagrándose al arte de la creación literaria desde que descubrió su vocación creadora.

En las palabras introductorias a las ponencias este servidor dijo que la distinción a la poeta, narradora, ensayista, profesora y académica dominicana es muy merecida ya que Ofelia Berrido ha descubierto el sentido y vive en una búsqueda de su identidad espiritual.

Mikenia Vargas presentó una ponencia sobre la metafísica literaria, tema introductorio para entender la línea de creación de Ofelia Berrido ya que ella incursiona en el campo de la metafísica a la luz de la creación. La poeta mocana presentó su versión sobre la experiencia de lo trascendente montando a los narradores y poetas presentes en una burbuja interior aclimatando el momento para comprender la obra de Ofelia Berrido.

En tal sentido, Vargas dijo que “cuando compartimos con otra persona también estamos compartiendo con la verdad de esa persona, con universos diferentes y podemos lograr transformaciones si nos abrimos al instante en que nunca hemos estado ni compartido con el universo de esa otra persona”. La poeta mocana reveló que “es posible ver nuestras vidas en otros universos pues una energía se despliega y nos permite, desde el centro, observar las orillas de ese evento en el que hemos estado, solo que debemos canalizar y concentrar la memoria para recordar lo que somos en ese canal de luz”.

La socia correspondiente de la ADL, la poeta Rita Díaz Blanco, habló del lenguaje poético de la escritora nativa de Santiago a la luz de su libro Pájaros del olvido. Dijo que “con este libro se puede hacer un amplio estudio de las figuras literarias, la simbología de su lenguaje poético ya que es un texto de una profunda simbología”. Este poemario, según la ponente, “es un discurso poético que presta singular atención al uso de imágenes, símbolos y recursos literarios en cuya lectura se pueden identificar características estéticas bien cuidadas y logradas pues la poeta consigue, con un alto grado de penetración empática, construir versos sobre temas y preocupaciones universales para resaltar el carácter universal de los sentimientos humanos”. Díaz Blanco aclaró que Berrido “alcanza una colocación espiritual de cercanía con el ser divino y en sus páginas se hace visible la catarsis purificadora”. Destacó que la poeta interiorista prescinde de las estructuras de la métrica regular y construye versos irregulares con una unidad de sentido”.

En su turno, Bruno Rosario Candelier habló de la dimensión mística en la poesía de Ofelia Berrido y dijo que para entender su poemario “hay que tener la capacidad intelectual y la sensibilidad estética que permitan penetrar en los niveles de la realidad profunda a través de la palabra”. Subrayó que “para escribir Pájaros del olvido hay que haber experimentado fenómenos de conciencia y tener una sensibilidad ataviada con la energía interior del espíritu y potenciada con la vivencia superior de la conciencia cósmica”.

Este crítico sostuvo que la poesía de la académica dominicana recuerda la de Emily Dickinson por la relación de su sensibilidad empática con lo viviente, resaltando que Ofelia Berrido “vino al mundo con tres atributos que le favorecen, como son el don del aliento metafísico, el don del talento creador y el don de la gracia espiritual”.

Miguel Solano habló de la novela de Ofelia mediante una comparación con el escenario de la canción “Natalie”, interpretada por el grupo “Los hermanos Arriagada” ya que la vida creativa de Berrido en esa novela es, al igual que la canción, una profecía con algunos matices que apuntalan el drama. Solano refirió que esa novela sale a la luz en el 2006 y es la novela de una narradora que desarrolló 15 capítulos en 151 páginas para contar la historia de Lucía y su familia “con un extraño código revelado”.

Al referirse a El Sol secreto, Rosario Candelier dijo que su autora emerge con una nueva voz, vigorosa y refrescante, al escenario novelístico nacional: “Dotada de una honda intuición, agraciada con una fina sensibilidad y prevalida de una sólida espiritualidad, esta escritora enriquece el horizonte de nuestra novelística con la veta de su cosmovisión y la forma de su verbalización”. Añadió que la historia de El Sol secreto “constituye una novela testimonial de introspección psicológica y especulación metafísica desde una visión femenina con un horizonte mental abierto, iluminador y sugerente valiéndose de la forma escritural del diario para contar unas vivencias entrañables, enfocando la realidad de su mundo interior, que contrasta con su propia realdad existencial”.

Prosiguió la ponencia de Manuel Salvador Gautier sobre El infiel, novela en que Ofelia Berrido “presenta dos historias que se superponen aunque, en realidad una es consecuencia de la otra, lo que se debe a que la autora usa el procedimiento de dividir la segunda historia en dos partes, una que da inicio a la novela y otra que la termina creando intertextualidad entre las dos historias que, a través de la lectura de la obra, mantiene al lector atento para determinar cuáles son las cohesiones entre las dos”.

Emilia Pereyra enfocó la mitología y el simbolismo de El infiel, novela de Ofelia Berrido donde enfoca el controversial tema de la traición que pervive en los estratos sociales y en diferentes épocas y culturas. Su obra, según la narradora azuana, se inscribe en el campo de una novela psicológica que exige una peculiar habilidad para explorar las interioridades de los personajes. Señaló que la autora “navega en las honduras de varios arquetipos y no solo retrata la psicología de los protagonistas, igualmente se percibe su interés en aprender y revelar la sustancia de los espacios etéreos, que pocos narradores se aventuran a hacer ya que a pesar de que somos cuerpo, mente y espíritu, solo los creadores de elevada sensibilidad y conexión con la espiritualidad se atreven a explorar el alma, lo cual dota sus obras con mayor profundidad relacionada con el campo de lo sutil”.

Ofelia Berrido hizo un recuento de su vida como escritora recordando que comenzó a escribir a los diez años con versos infantiles dedicados a la naturaleza. Confesó que sentía un vacío por lo que comenzó a buscar diferentes religiones hasta que optó por el Budismo zen, donde encontró lo que buscaba mediante la meditación, al tiempo que escribía El Sol secreto y se consagraba a la creación literaria. La escritora agradeció la orientación intelectual y estética que ha logrado en el Ateneo Insular destacando que en su presidente encontró un maestro literario con una condición espiritual muy fuerte y confesó sentirse muy halagada con su integración al Movimiento Interiorista.

Al finalizar la jornada académica, Ofelia Berrido expresó su gratitud a las dos instituciones y a su director por el reconocimiento recibido destacando que su formación literaria se la debe al grupo interiorista del Ateneo Insular y a la Academia Dominicana de la Lengua.

La Torre, Centro “San Juan de la Cruz”, 17 de diciembre de 2016.

 

Incorporan a Cándido Gerón como miembro correspondiente

La Academia Dominicana de la Lengua realizó el acto de incorporación del escritor y poeta Cándido Gerón como miembro correspondiente de esta institución.

José Enrique García, secretario de la ADL, presentó una semblanza sobre Gerón: “Cándido es un hombre de palabra y de la palabra de los otros”, expresó. Contó que este escritor dominicano fue director de la Biblioteca Nacional y ha desempeñado puestos importantes como funcionario público, y en cada uno de ellos ha dejado huellas y muchos testigos para confirmar esas huellas. Fue embajador de la Rep. Dominicana en Francia y México. Dijo que Cándido Gerón es un creador sistemático, incansable, persistente y ha desarrollado sus obras en varios géneros, que es lo persistente de su labor como escritor.

Cándido Gerón leyó su discurso de ingreso a la Academia Dominicana de la Lengua basado en la poesía, el lenguaje y el valor de la palabra, en la cual se evidencia la raíz de su voz. De igual manera, están presentes los elementos que esbozan sus matices y argumentos: analogía, vértigo, éxtasis y unidad cósmica.

Al iniciar sus palabras, citó a Pierre Groyzer al decir que no hay poesía dentro o fuera del acontecimiento, ni poesía deseada y espontánea; hay poesía en formas múltiples, que no es auténtica a menos que, en alguna forma, sea capaz de producir el encanto y cierto conocimiento. Un conocimiento metafísico, atado a la mágica posesión del fuego prometeico. Luego se refirió a Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, para decir que el poeta puede escuchar los dones del azar y los momentos cósmicos transfigurados en presentimiento y en agudeza intuitiva.

Además resaltó que, desde el origen de la poesía oral, recitada o cantada, el fenómeno de la forma y el ritmo ocupó la atención de los estudiosos. “Los poetas griegos Hermes y Homero adquirieron nombradía al representarla junto a los juglares (trovadores de caminos, tabernas y celebraciones tradicionales)”, subrayó. Señaló que la base de toda escritura poética viene complementada con el lenguaje estético que, en sentido general, es la génesis de la expresión artística; en ella convergen creatividad, emoción, sentidos, ejes y núcleos de la estructura técnica. Alegó que en la medida en que el lenguaje se fue enriqueciendo y se produjeron los aportes del Clasicismo, el Romanticismo, el Simbolismo y el Modernismo, entre otras modalidades del pensamiento universal, los poetas encontraron la forma de perseguir el misterio: “El lenguaje encarna una pluralidad de conceptos, preceptos y estados de ánimos, clave fundamental en la que el poeta establece la vida psíquica a partir de los padecimientos de los sujetos”, agregó.

Cándido Gerón, quien es creador de literatura y crítico de la plástica y la cultura visual de la República Dominicana, contó que su poesía es totalmente metafísica, filosófica y psicológica; su nomenclatura orgánica está rotulada por la expresión compleja del misterio de la vida densa, visionaria y apocalíptica; su apuesta es un simbolismo diferenciado, oculto en el lenguaje y en la voz personal que acusa, deliberadamente, la transgresión testamentaria: “Mi poesía se instala en el mito y recrea un clima de eternidad, donde los sueños juegan un papel de primer orden. Desde ese punto de vista, no tiene nada que ver con épocas y modismos. Mi poesía busca lo esencial de la espiritualidad y evoluciona hacia un simbolismo místico y estremecedor”, confesó.

Dijo que se trata de una poesía creada a partir de la desesperación cósmica, basada en la búsqueda de lo irracional para entender las reminiscencias que exploran el conocimiento auténtico; poblada de silencios, filiaciones y ámbitos inquietantes, con tal de que el lenguaje se enfrente a la controversia del sentimiento como testimonio de la época: “En ella, logro que lo psicológico sea un fastidio para el lector, pues no hay verdadera poesía, sin ese choque entre el lenguaje y lo emocional”, expresó el poeta.

En otro aspecto aludió al lenguaje expresando que se ha convertido en una concepción más ecléctica. Las analogías tienen un carácter atractivo en cuanto a las nuevas metáforas que la Era digital propicia; nada queda restringido a la imaginación y el uso común y continuo del lenguaje. Muestra la combustión de una Era que se ha apropiado no solo del lenguaje sino también de lo alucinatorio que resulta la escritura y el sistema de ideas.

Finalmente explicó que la palabra tiene connotación ontológica y su valor específico está conectado a la metafísica del pensamiento, es decir, a lo cognitivo y a la historia de la humanidad, donde se fraguan las civilizaciones y las diferentes culturas. Además, se instala en la memoria y en la historia, donde se halla lo venturoso del lenguaje. De igual manera, afirma el tiempo, la epopeya del hombre y su estilo de vida y asociaciones familiares. Por lo tanto, la palabra, junto a la escritura y el lenguaje, representa uno de los mayores avances de la historia humana: “La palabra es luz y progreso de la razón. La recuperación del eco perdido de las civilizaciones, es lo que permite al creador repensar su destino”, subrayó.

Manuel Núñez expresó que este es un merecido homenaje a un intelectual como Cándido Gerón, quien además es una persona extremadamente generosa y al mismo tiempo tiene la bonhomía de reconocer el talento de los demás. Subrayó que este intelectual dominicano es un apasionado de la escritura y por tal razón ha publicado varios libros: “Estamos frente a una persona en plena posesión de sus poderes de escritura”, dijo Núñez.

Al cierre de la actividad, Cándido Gerón recibió el diploma acreditativo de su nueva condición de miembro correspondiente, como expresa el documento firmado por Bruno Rosario Candelier y José Enrique García, director y secretario de la institución, en atención a sus méritos lingüísticos y literarios, su aporte al desarrollo de la investigación y su labor cultural a favor del arte y las letras.

Santo Domingo, ADL, 13 de diciembre de 2016.

Reunión de académico de la lengua en Bogotá

En representación de la Academia Dominicana de la Lengua, Bruno Rosario Candelier participó en el XII Coloquio Internacional de Literatura Hispanoamericana auspiciado por la Universidad de La Sabana y la Academia Colombiana de la Lengua, encuentro celebrado en las sedes de ambas instituciones culturales de Bogotá, Colombia.

Con el tema “Expresiones idiomáticas y la identidad nacional», Rosario Candelier, director de la ADL, dictó la conferencia inaugural de dicho coloquio celebrado en la sede bogotana de la Academia Colombiana de la Lengua.

La actividad académica fue organizada por los lingüistas y escritores colombianos Bogdan Piotrowski y Juan Carlos Vergara, celebrada en la Universidad de La Sabana y la Academia Colombiana de la Lengua. Ambos académicos se desempeñan como decano de la Facultad de Filosofía de la Universidad de La Sabana y secretario de la Academia Colombiana de la Lengua, respectivamente.

El evento se inscribió dentro del programa cultural auspiciado por las susodichas instituciones con motivo del bicentenario de la independencia de las naciones americanas, que con el lema de “Los gritos de la independencia y las rebeliones en la literatura”, participaron lingüistas, escritores, profesores y especialistas de las humanidades entre los cuales figuraron los doctores Jaime Zambrano, de University of Arkansas, EE.UU; Liliana Manina de Gamero, de la Universidad de Cuyo, Argentina; Helena Ospina Garcés, de la Universidad de San José de Costa Rica; Susana Aguirre, de la Universidad Nacional de México; N’gom M’bare, del Morgan State University, EE.UU; y Bruno Rosario Candelier, de la PUCMM y la ADL, entre otros.

En la reunión de Bogotá los académicos colombianos aprovecharon la presencia del dominicano para compartir con el director de la ADL una sesión extraordinaria donde se dio cuenta de la labor académica de ambas instituciones y se comentó el trabajo que vienen realizando dichas corporaciones. En ese encuentro académico detallé la labor que realizamos, porque si algo distingue a nuestra Academia es el hecho de que trabajamos, con cuya labor aplicamos el concepto de que una institución se justifica por su carácter operativo, es decir, por la obra que realiza en beneficio de la comunidad y del desarrollo de la entidad y la lengua misma. Comenté a los académicos colombianos las diversas actividades que nuestra institución lleva a cabo, tanto en la capital dominicana, como en el interior del país, en virtud de que a nuestra corporación le corresponde activar y promover diversos asuntos relacionados con la naturaleza de nuestro idioma, lo que se formaliza en la organización de actividades culturales que fomenten el estudio de la lengua y el cultivo de las letras.

Bogotá, Universidad de La Sabana, 8 de diciembre de 2016.

Presentación del libro El genio de la lengua

La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra fue el escenario donde se presentó el libro El genio de la lengua, una publicación de la Academia Dominicana de la Lengua, de la autoría de su director Bruno Rosario Candelier.

Esta obra fue presentada por el escritor y académico Rafael Peralta Romero, quien explica que de las diez acepciones que acopia el Diccionario de la lengua española para el sustantivo “genio”, Bruno Rosario Candelier ha escogido la número seis para centrar la temática de su más reciente libro. Peralta Romero aclara que la séptima acepción pone el vocablo genio como sinónimo de carácter, de modo que podemos afirmar que este libro trata de la condición peculiar de nuestro idioma que incluye las señas que lo identifican y lo hacen diferente de otras lenguas aún de las que proceden del latín.

El genio de la lengua es un volumen de 453 páginas que comprende cinco divisiones entre reflexión teorética, textos literarios, consultas sobre temas lingüísticos y literarios, entrevistas, reportajes, cartas, mensajes y correos electrónicos, pero la característica más notoria de este libro consiste, según Peralta Romero, en que “la idea central no aparece concentrada en un texto sino que se trata de una serie de ensayos y conferencias en los que se explica la inevitable presencia del genio del idioma tanto en la teoría lingüística como en la creación literaria y la normativa gramatical”.

El presentador de la obra, miembro correspondiente de la ADL, integrante del grupo Mester de la Academia y titular del Ateneo Insular, dijo que todos los puntos de vista del autor confluyen hacia la “veneración sagrada por la palabra”, ya que Rosario Candelier “monta un entramado perfecto que sirve de soporte a un cuerpo doctrinal orientado a infundir amor e interés por nuestra lengua; de hecho, el ejercicio escritural de Rosario Candelier y su vehemente pasión por el quehacer literario ha demostrado que sin el título de filólogo de la Complutense también hubiera demostrado la veneración sagrada por el valor de la palabra”. Peralta Romero celebra que esta obra constituye un buen curso de filología y acota que en las aulas, en los medios de comunicación, en los libros publicados y en su gestión como director de la Academia Dominicana de la Lengua, Rosario Candelier se ha propuesto activar el genio del idioma y ha repetido en muchas ocasiones que la lengua amerita estudiarse en sus diferentes niveles sicológico, gramatical y ortográfico para conseguir el uso adecuado y correcto”.

Peralta Romero subrayó que el genio del idioma, estudiado desde sus diferentes manifestaciones léxicas, gramaticales y estéticas, aparece en este libro desde el principio hasta el final. Resaltó que a partir de la etimología de la palabra filología Rosario Candelier monta un entramado perfecto que sirve de soporte a un cuerpo doctrinal orientado a infundir amor e interés por nuestra lengua. Peralta resaltó que esta obra guarda elementos que parecen tocados por el misterio, pero todos tienen su explicación. Además de que es un conjunto de textos sobre creatividad, teoría lingüística, consejos en torno al uso del idioma y filosofía de la composición que representan efluvios de sabiduría de un hombre que ha puesto el máximo empeño en transmitir su “veneración sagrada por las palabras”: “Estamos en presencia de un libro fundamentalmente motivador, un libro bien documentado y edificante, un libro, en fin, capaz de llenar las carencias que padecemos muchos respecto de la índole de nuestro idioma y de los pasos necesarios para adquirir la plena conciencia de la lengua y del arte de escribir”, subrayó el presentador.

Bruno Rosario Candelier agradeció a Rafael Peralta Romero la valiosa interpretación de su obra: “Las palabras de Peralta Romero fueron muy precisas, didácticas y edificantes, porque él captó la esencia de esta obra y el propósito que persigue”, expresó. También explicó el sentido que quiso darle a la palabra “genio” en este título y subrayó que aplicado a la lengua equivale a “El espíritu de la lengua”, y subrayó: “Todas las lenguas tienen un espíritu, un aliento, una estructura, unas características singulares que definen su naturaleza como idioma. El nuestro, el idioma español, tiene un genio muy particular. Desde luego, nuestra lengua es una derivación del latín y en tal virtud conserva gran parte del genio latino, porque el 70% de nuestro vocabulario procede de la lengua del Latio”, dijo.

Agregó que nosotros, hablantes del español, hemos asumido el espíritu de nuestra lengua. Desde el momento en que aprendemos un idioma asimilamos su espíritu, su genio, su estructura y su patrón lingüístico al que conocemos justamente a medida que nos vamos adiestrando en el conocimiento del vocabulario, en la aplicación de la normativa sintáctica, y en la pronunciación de las palabras con un acento fonético peculiar. Rosario Candelier aludió al concepto de energía, por lo que citó a Aristóteles, que hablaba de la energía de la lengua, y a Heráclito de Éfeso cuando inventó la palabra Logos para referirse a nuestra capacidad intelectual para reflexionar, intuir, expresar y crear. Contó que Heráclito concibió el Logos como la mayor potencia de la conciencia al entender que se trataba de una energía divina que nos diferencia de los animales y las plantas.

El autor sostiene en su obra que un creador de literatura “tiene que ser un hablante que conozca su idioma, que haga un uso creativo de su lengua porque la obra literaria es el producto de un ejercicio intelectual de quien cultiva la palabra para testimoniar su visión del mundo y de la vida, para recrear su percepción de las cosas en forma estética y transmitir una cosmovisión, con un planteamiento filosófico y una orientación conceptual”.

En ese sentido Peralta Romero reseña que “aunque sus planteamientos concurren hacia un mismo objetivo, que es la preservación y fortalecimiento del idioma español, El genio de la lengua incluye un amplio espectro temático de vinculación especifica con la lengua y la literatura y su autor se ocupa de asuntos de alta complejidad y abstracción como los emanados de la filosofía griega tan citada que incurre en explicaciones acerca de nuestro idioma como es el hecho de explicar que cuando en el diccionario una palabra tiene significados diferentes, cada uno de esos significados es una acepción”.

Dijo el ponente que Rosario Candelier hace con su obra un aporte a la lengua española y a la literatura dominicana en su anhelo de rescatar el idioma con el buen uso del lenguaje, ya reconocido en la historia dominicana como el escritor de más libros publicados en su país.

Finalmente, el autor de El genio de la lengua informó que hemos recibido directamente de la Divinidad unos circuitos especiales en las neuronas del cerebro para percibir los efluvios de la Creación: “El mayor poder que tiene el ser humano se llama “intuición”, por la que podemos entender lo que las cosas son y todo lo que el hombre hace es producto de su intuición, absolutamente todo, explicó. Y dijo que la intuición es la capacidad de la conciencia para entender lo que está más allá de la apariencia de las cosas: “Lo más importante de las cosas es lo que no se ve, que es la esencia, por lo que Antoine de Saint-Exupéry decía en El principito que lo más importante subyace en la profundidad de las cosas y a ese nivel profundo, esencial, metafísico y místico de la realidad solo llega la intuición, el más alto poder de la conciencia”. Y precisó: “Sin la intuición no hay creación, no hay palabra, no hay conocimiento. Sin la intuición no sabemos lo que somos”. Durante la actividad se abrió un espacio donde los presentes hicieron preguntas y comentarios sobre la nueva obra del escritor dominicano.

Santo Domingo, PUCMM, 6 de diciembre de 2016.

Reunión de la comisión lingüística en Santiago

Los integrantes de la comisión lingüística de la Academia Dominicana de la Lengua celebraron una reunión en Santiago de los Caballeros, en la que asistieron el director de la ADL, Bruno Rosario Candelier; la coordinadora del equipo lexicográfico de la ADL, María José Rincón; el presidente de Fundéu dominicana, Fabio Guzmán Ariza; y los miembros correspondientes Guillermo Pérez Castillo, Ruth Ruiz, Rita Díaz Blanco y Roxana Amaro.

En el preámbulo de la reunión, el director de la Academia le entregó a María José Rincón un recorte de periódico con un artículo de Alfredo Freites donde aparece el uso de varios dominicanismos para que sean incorporados a la segunda edición del Diccionario del español dominicano. Sobre el tema, Fabio Guzmán Ariza preguntó si la expresión “vidrio de Belén”, ‘referido a una persona muy susceptible’, es una frase española o dominicana, para ser integrada a la segunda edición del DED. El director dijo que es un dominicanismo, y puso un ejemplo con este enunciado: “Esa muchacha es un vidrio de Belén”. María José dijo que desconocía la susodicha expresión, a lo que Rita Díaz Blanco y Guillermo Pérez comentaron que es común escucharla en nuestro país.

La reunión se inició con las palabras de bienvenida de Bruno Rosario Candelier y su agradecimiento a Fabio Guzmán Ariza por su hospitalidad y a los presentes por su asistencia. El director explicó de dónde surgió la idea de la reunión de esta comisión: “Esta convocatoria se me ocurrió a raíz de una invitación a participar en un encuentro de la comisión lingüística de la Academia Colombiana de la Lengua en Bogotá, donde fui invitado a dictar una conferencia en la Universidad de la Sabana, invitación que me cursara el secretario de la corporación colombiana para celebrarse en la sede de la universidad bogotana. Se me ocurrió hacer lo mismo con la comisión lingüística de nuestra Academia, y celebrar esta reunión en Santiago, pensando en los miembros de esta comisión que residen en el Cibao, como Ricardo Miniño Gómez, Ana Margarita Haché, Liliana de Montenegro, Roxana Amaro, Rita Díaz Blanco, Domingo Caba Ramos y Guillermo Pérez Castillo. Y especificó el motivo de la convocatoria: “El objetivo de esta reunión es precisamente propiciar el espacio y la condición de manera que pudiéramos reunirnos para conversar sobre asuntos idiomáticos y planificar lo que nos corresponde realizar en el área de la lengua en nombre de la ADL”. Subrayó la gratitud de la Academia a Fabio Guzmán Ariza “por el apoyo intelectual y material que ha dado a la institución, respaldo que ha sido fundamental para llevar a cabo con mayor eficacia nuestra misión. La idea de ayudar a la Academia salió de él y se ofreció a colaborar con la labor de la corporación”.

En tono jocoso y aprovechando el comentario del director, Guzmán Ariza dijo que siempre “la paloma le tira a la escopeta”, y contó la experiencia similar que vivió con la Fundéu de España cuando concibió la creación de Fundéu dominicana. Rosario Candelier encomió el valioso aporte de Fundéu Guzmán Ariza a favor de nuestros hablantes, y añadió: “Gran parte de las cosas buenas que hemos hecho en la Academia Dominicana de la Lengua se lo debemos a Fabio Guzmán Ariza, afortunadamente”.

Fabio Guzmán hizo un recuento de lo que ha hecho Fundéu desde su fundación en julio del presente año, uno de los grandes logros de la Academia en este año de gracia de 2016, y explicó el mecanismo operativo de este órgano de la ADL para que las recomendaciones gramaticales y ortográficas lleguen a los usuarios de nuestra lengua a través de sus correos electrónicos, servicio que procura el mejor desempeño de su lengua.

La dirección de la Academia prepara un informe mensual de las actividades de la ADL con la crónica de nuestros actos y las ponencias que se presentan, que se envían a todos los miembros de nuestra corporación. En la comunicación académica se detallan los trabajos de la Academia y se envían también a los directores de las academias de nuestra lengua en todo el mundo hispánico, y, desde luego, a la presidencia de la Real Academia Española (RAE) y a la secretaría de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE).

En esta parte Guzmán Ariza dijo que las circulares de ASALE se concentran más bien en las actualizaciones de sus miembros, los que entran y salen. En ese mismo orden, María José Rincón especificó: “Con esa información en la página (virtual) -refriéndose a la que aquí se prepara mensualmente- tienen los datos más relevantes”.

Guzmán Ariza, en su recuento de los aportes y logros del año 2016, comentó: “En la Academia hemos logrado la publicación de dos diccionarios: mayormente yo me ocupo de los trabajos informáticos y mantengo la página de la Academia actualizada. El proyecto de Fundéu se inició en España. Me acerqué a los fundadores para ver si era posible la instalación de una Fundéu dominicana. Al principio no fue fácil porque ellos estaban pensando en Argentina y otros países con mayores recursos, pero fue tanto lo que insistí hasta que los convencí. A nosotros también nos ayudó el fracaso que tuvieron cuando trataron de instalarse en México. Con las publicaciones de las sugerencias ortográficas y gramaticales hemos llegado a unas 9.000 personas que reciben nuestras recomendaciones; de esas, lo abren alrededor de 3,000 mil personas. Estamos trabajando para que llegue a más usuarios en sus correos. La palabra que ha tenido mayor acogida, según las estadísticas, es “Gascue”, que muchas personas creían que se escribía con “z”, comentó.

El turno fue aprovechado por Rincón para contar una anécdota con relación a la palabra: “Hace muchos años yo hice un artículo dedicado a la palabra “Gascue” porque tengo todos los archivos de investigación de que ciertamente se escribe con “s” y no con “z”. Tengo dos compañeras de la misma oficina que trabajan digitando direcciones, y las dos la escriben con “z”, a pesar de ese artículo y de que yo lo escribo con “s”. Para mí es batalla perdida, yo las dejo que cada una lo haga como le parezca. Pero, entonces, en estos días, me pregunta una de mis compañeras: ¿Gascue es con “s”, verdad? Digo: -Sí. Pero me sorprendió y me dice: -Ah, es que lo he leído en Fundéu.

En esa misma línea, Pérez Castillo intervino para aclarar los términos “aguilucho” y “aguileño”. Afirmó el académico puertoplateño que el hijo del águila es el “aguilucho”, y lo relativo al águila es “aguileño”, aclaración que fue acogida para ser incluida en una de las próximas publicaciones de Fundéu. Fabio Guzmán retomó la palabra para presentar uno de los proyectos venideros, como es la publicación de un manual de estilo para redactar correctamente. Además, hizo mención de los trabajos publicados en la página de la Academia, en la que también se evidencia crecimiento, pues tuvo unas 140 mil visitas.

El presidente de Fundéu aclaró que la recomendación que sale por la vía electrónica se organiza de dos formas. En primer lugar, se hace una lista de las correcciones y aclaraciones que se deben hacer con relación a un tema. En segundo lugar, se aprovechan las coyunturas oportunas, de sucesos actuales y se redacta con carácter de emergencia para publicar las recomendaciones con relación al tema. Es lo que se llama gramática en función del lenguaje, comentó Guillermo Pérez, quien agregó que hay contrasentidos con relación a la producción de ideas en los medios periodísticos. Otro proyecto especificado por Guzmán Ariza es hacer una clasificación de los periódicos de acuerdo con la adecuación o no de sus producciones en relación con la lengua. También se están haciendo los arreglos para colocar en la Biblioteca Nacional una sala de la ADL para algunas actividades.

El director presentó nuevos proyectos lingüísticos de la Academia. Propuso celebrar un simposio del español dominicano con motivo del 90 aniversario de la institución y pidió que presentaran propuestas para realizar dicho evento. También dijo que están recopilando ejemplos literarios para la confección de un glosario de símbolos y paremias para un diccionario fraseológico sobre máximas, sentencias, proverbios, adagios y refranes, es decir, las expresiones del campo de la paremiología. Hizo mención de la tarea asignada a Guillermo Pérez para la confección de una gramática de la lengua, asegurando que Guillermo es una persona que “tiene una capacidad natural para pensar gramaticalmente” ya que intuye con facilidad la estructura de la lengua, por lo que se le pidió trabajar en la elaboración de una gramática. La situación de la educación nacional se trajo a colación y el presidente de Fundéu GA se ofreció como portavoz de un enlace con el Ministerio de Educación para ofrecer a las autoridades educativas la colaboración de la ADL para el fortalecimiento de la educación. Ese apartado lo aprovechó Rita Díaz para hacer referencia a la situación de los libros de texto, las casas editoras y la necesidad de revisar los aspectos lingüísticos en los textos usados en la enseñanza. Otra idea de Guillermo Pérez fue la creación de un diccionario ideológico que permita llegar a la palabra por medio de la idea. María José Rincón aportó el dato de que en la técnica lexicográfica se le llama de ese modo porque tiene una terminología y tratamos de que sea unívoco para evitar confusiones.  Bruno Rosario Candelier agregó con relación al tema: “El proceso es el siguiente: cuando nosotros pensamos, ese pensamiento lo ejecuta el cerebro y, al pensar una idea, cada idea procura la palabra que le da forma y, al revés, si escuchamos primero la palabra, entonces, como lector o como oyente, captamos primero la voz, la forma y detrás de la voz, inferimos el sentido, ya que son dos procesos que ejecuta el cerebro del hablante. Es el proceso semasiológico y el proceso onomasiológico, que los semánticos explican para aludir a ambos procesos del habla. Entonces, ese diccionario debería tener dos partes”.

Tomó la palabra María José para comentar los nuevos proyectos con la RAE: “Uno es el diccionario de términos gramaticales, que es sumamente complejo, y la contribución de la ADL es online o por vía electrónica a través de una clave se registra la sugerencia y le llega automáticamente a los encargados del diccionario en Madrid. El segundo es una planta de un nuevo diccionario cuya contribución de la Academia es el análisis de la planta para proponerle qué puede mejorarse, añadirse o quitarse. Se elige una palabra y se puede buscar la definición de esa palabra. Tiene enlaces que te llevan a todos los aspectos analizables: su definición, el origen, la etimología, la gramática, menciones ortográficas, historia de la palabra, los americanismos, las dudas, sinónimos y acepciones diferentes”. Y agregó: “Si es una palabra que suele generar dudas, por ejemplo, te lleva al diccionario panhispánico; si es una palabra que no está en el diccionario académico te lleva al diccionario de americanismos. Cuando la gente busque esa palabra y no esté en el DEL, pero es una palabra del español porque se usa en República Dominicana, por ejemplo, no estará en el diccionario académico porque ellos tienen como criterio que se utilice al menos en tres países. Bueno, si yo busco “vidrio de Belén”, pero el diccionario te hace un enlace para buscarlo en el de americanismos”. El director tomó la palabra para ponderar la elaboración de diccionario histórico, asegurando que sus redactores son expertos que trabajan a tiempo completo en ese diccionario y tienen grandes conocimientos lexicográficos, históricos, literarios y culturales, y dijo que la novedad de este diccionario radicas en que todo puede ser constatable en línea. El director también hizo mención de las revisiones que actualmente se están haciendo a los diccionarios de la Academia. Detalló las contribuciones que está haciendo la ADL en ese sentido. Con el Diccionario panhispánico de dudas está trabajando Rita Díaz Blanco; con el Diccionario de americanismos trabajan María José Rincón y Roxana Amaro; con Fundéu Guzmán Ariza laboran Ruth Ruiz, Rafael Peralta Romero y Fabio Guzmán Ariza. Dijo también que se reunirán cada tres meses. María José Rincón se puso a la orden para aclarar dudas sobre significados desconocidos de alguna palabra, que se puede ir acomodando para la siguiente edición del Diccionario del español dominicano. Rosario Candelier informó que trabaja en la confección del Glosario de voces simbólicas y el Refranero del español dominicano. En este último coparticipan los académicos Irene Pérez Guerra y Roberto Guzmán.

Tras esta idea surgió la de promocionar los diccionarios de la ADL en diferentes escenarios del país, que tuvo buena aceptación. También se acogió la propuesta de María José Rincón para hacer el Tesoro lexicográfico del español dominicano, proyecto que el director sugirió aplazarse para después que se termine la revisión del DED. Guillermo Pérez Castillo hizo la propuesta de que en cada provincia se designe un representante de la ADL, que fue acogida. Y se sugirió que la Academia organice actos de presentación de sus diccionarios en el interior del país, que se decidió ejecutar con el apoyo de los presentes.

En esta reunión de la comisión lingüística celebrada en Santiago de los Caballeros, Bruno Rosario Candelier aprovechó la ocasión para dar una nueva noticia, que ahora da conocer en esta crónica. Anunció el nombramiento de Ruth Ruiz como miembro correspondiente de la institución. El director informó que la junta directiva de la ADL admitió a Ruth Ruiz como miembro correspondiente de la Academia por sus altos méritos lingüísticos. Ponderó el dominio de la gramática y el conocimiento de la ortografía que tiene Ruth Ruiz de nuestra lengua y su destreza en la corrección de estilo. Dijo que Ruth Ruiz es la persona que mejor conoce la ortografía del español en nuestro país. Y añadió que la nueva académica dominicana tiene una encomiable trayectoria intelectual y una relevante labor idiomática vinculada a nuestra lengua como correctora de estilo de las publicaciones de Gaceta judicial, colaboradora lingüística de la Academia Dominicana de la Lengua y corredactora de las recomendaciones ortográficas y gramaticales de Fundéu Guzmán Ariza. Además, trabajó en la revisión del Diccionario del español dominicano y el Diccionario fraseológico del español dominicano.

La reunión continuó de manera informal en medio de un suculento almuerzo, al que siguió una amena tertulia durante la soleada tarde otoñal, y, antes de partir, el director agradeció a los amables anfitriones, Fabio Guzmán Ariza y Vivian Saladín de Guzmán, sus generosas atenciones.

Santiago de los Caballeros, 3 de diciembre de 2016.

La ADL presenta la novela La colmena de Camilo José Cela

La Academia Dominicana de la Lengua ofreció a la comunidad intelectual, académica y público en general la presentación de La Colmena, de Camilo José Cela, en un coloquio celebrado en la sede de nuestra corporación. La actividad cultural se efectuó para conmemorar el primer centenario del nacimiento del escritor español, y dio a conocer, entre otros objetivos, la edición preparada por la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) en homenaje al académico de la lengua que fuera galardonado con el Premio Nobel de literatura y el Premio Cervantes.

En el acto cultural sobre la novela, encabezado por las autoridades de la ADL, Bruno Rosario Candelier, Manuel Núñez Asencio y José Enrique García, se analizó y comentó el valor literario de La Colmena. En esta actividad participó también el integrante del grupo Mester de la ADL y socio correspondiente, el narrador Miguel Solano.

Este coloquio de la lengua dio a conocer la edición conmemorativa de La Colmena, de Camilo José Cela (1916-2002). Esta obra es un nuevo volumen de la colección “Ediciones conmemorativas” de las Academias de nuestra lengua publicada por Alfaguara.

Considerada por la crítica española e hispanoamericana como una de las mejores novelas españolas de la segunda mitad del siglo XX y una de las más importantes de Camilo José Cela, esta nueva edición, coordinada por Darío Villanueva, director de la RAE y presidente de la ASALE, incluye fragmentos inéditos censurados y autocensurados del manuscrito de 1946. Camilo José Cela tuvo que eliminar algunos pasajes de la novela, que fue publicada en Buenos Aires en 1951 ante la imposibilidad de su publicación en España. El autor no restituyó esos fragmentos, ni siquiera finalizada la dictadura franquista, en ninguna de las ediciones posteriores. Esta nueva edición incluye, por primera vez, un apéndice con las escenas suprimidas por Cela, registradas en el manuscrito que los herederos entregaron a la Biblioteca Nacional de España. La edición incluye el censo de personajes, preparado por José Manuel Caballero Bonald para la primera edición española, un glosario y una bibliografía sobre el autor y su obra.

Manuel Núñez Asencio contó que Camilo José Cela fue uno de los grandes renovadores de la literatura española contemporánea. Cela estuvo en la República Dominicana en el año 1990 invitado por la Fundación Corripio y, en aquella ocasión, ofreció una memorable conferencia sobre el poder de la fábula, la literatura y la imaginación.

Dijo Núñez Asencio que La Colmena es una de las novelas más innovadoras y figura entre las veinte novelas más importantes de la literatura española. Señaló que Cela tenía presente el punto de vista donde entran los elementos de visualización, que se logra con la descripción para columbrar personajes, retratos, situaciones y procesos. “Estamos obligados siempre a contar y a describir, pero al mismo tiempo se van a enlazar en la novela dos elementos fundamentales: el relato resumido y la escena descrita”, subrayó.

Por otro lado, el académico dominicano habló del protagonista de la obra, al que describió como un personaje colectivo, es decir, un grupo de personas que han pasado por una guerra, como fue la Guerra Civil Española: “La novela empieza a historiarla desde 1943, según cuenta Cela. Presenta una serie de rasgos que enlaza con dos tradiciones: la de las primeras novelas de posguerra que se enfrenta con la realidad de la sociedad española para denunciarla y las influencias de los novelistas españoles anteriores a la Guerra Civil”.

Núñez contó que La Colmena fue prohibida en España a pesar de que Camilo José estaba muy en comandita trabajando con Juan Aparicio, quien había sido un hombre del régimen: “La novela fue prohibida por la censura moral, pero se publicó cinco años después en Buenos Aires, en el 1951. Fue publicada en España tras la muerte de Franco”, explicó.

Evocó un aspecto muy importante de la obra, que es el correspondiente al lenguaje: “Cela decidió convertir el español de la lengua hablada de la época en una especie de protagonista de la novela. Al hacer esta novela Camilo José siente el deseo de hacer una especie de visión neorrealista. Busca hacer una novela que sea reflejo de la realidad; colocarse en la plazuela, yendo a la gente, que produce la focalización en la plaza. Desaparece el personaje individual como sustentador de la historia para presentar un personaje colectivo. Todos son medidos por el mismo rasero: humillación, aburrimiento, frustración y pobreza”, comentó.

Luego Miguel Solano habló sobre el dilema social en la novela y manifestó que Camilo José Cela, un premio Nobel con una increíble capacidad para interiorizar el impacto que la realidad inyecta en lo más recóndito de su alma, entendió el dilema de la sociedad española de posguerra y el drama humano en lo individual y en lo grupal: “Es la narrativa la que hace perdurable la novela. Ninguna novela se hace perdurable por el tema, pues en sus diversas manifestaciones la vida, la muerte y el amor van transitando con la historia, creando con nuevos sentires, nuevas visiones”, explicó el ponente del grupo Mester.

El escritor manifestó que hay tres cosas a las que ningún escritor puede renunciar: la honestidad, el amor y el humor. Explicó que en las más desastrosas calamidades del dilema humano, el creador está obligado a inspirar sonrisa, amor y esperanza en el lector.

En su intervención, Bruno Rosario Candelier dijo que los novelistas por instinto experimentan un rechazo hacia la vertiente nefasta de la realidad. Casi siempre la realidad social tiene manifestaciones que una conciencia social y ética rechaza. Dijo que Cela debió experimentar en su interior un terrible conflicto espiritual porque dio notaciones de una identificación con el régimen del general Francisco Franco, y señales del rechazo a las manifestaciones nefastas de la época, lo que va en armonía con la actitud del novelista: “Todo novelista lo es cuando en su testimonio de la realidad social o política le pone atención a la vertiente negativa de la realidad, a lo que una conciencia sana desde el punto de vista del comportamiento, inspira cuestionamiento y rechazo”. Y digo que él tendría ese conflicto porque en sus obras describía las manifestaciones indeseables del régimen político de su época, de tal manera que las autoridades de dicho régimen impidieron la publicación de esa novela justamente porque en ella Camilo José Cela describía aspectos que no convenían al susodicho régimen”.

El director de la ADL subrayó el hecho de que los novelistas suelen ser los mejores voceros de su sociedad: “Los novelistas suelen ser los verdaderos historiadores de una sociedad porque dan cuenta de lo que acontece en la intrahistoria de una comunidad, ya que en esa instancia de la realidad social, antropológica y cultural acontecen los hechos que articulan la vida de los pueblos que no suelen narrar los libros de historiografía o “libros de historia”, que el ejercicio del novelar asume como sustancia de su creación”. Y añadió: “La ventaja de leer una novela nos permite adquirir un conocimiento cabal de la realidad antropológica, social, lingüística y cultural referidas a una comunidad y a las circunstancias epocales en que se ubica la susodicha novela, por su imbricación en el alma colectiva”.

También comentó el académico que la edición de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española incluye los pasajes que fueron censurados en la novela publicada en España en 1963. Rosario Candelier dijo que en la España se había publicado una edición censurada de La Colmena, pero la edición actual incluye los pasajes que fueron censurados de la versión original, con la adición de estudios realizados por el director de la RAE, don Darío Villanueva, y otros enfoques biográficos y exegéticos comentados por Camilo José Cela Conde, Eduardo Godoy Gallardo, Jorge Urrutia, José Manuel Caballero Bonald y otros textos adicionales que amplían su mejor comprensión.

Camilo José Cela Trulock nació el 11 de mayo de 1916 en la población gallega de Iria Flavia (provincia de La Coruña, España), de padre español y madre inglesa. Antes de concluir sus estudios de bachillerato Camilo José sufrió de tuberculosis pulmonar.  Ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, pero abandonó la carrera para asistir como oyente a la Facultad de Filosofía y Letras, donde el poeta Pedro Salinas enseñaba literatura contemporánea. Cela le mostró sus primeros poemas, y recibió de él el estímulo motivador que determinó su vocación literaria. Entre los títulos de  Camilo José Cela figuran el poemario Pisando la dudosa luz del día y las novelas  La familia de Pascual Duarte, La ColmenaMazurca para dos muertos y Cristo versus Arizona. Viaje a la Alcarria es uno de sus libros de ensayos donde se puede apreciar la maestría de Cela en el arte de la prosa.  Entre los múltiples homenajes y distinciones se destacan el Príncipe de Asturias de las Letras (1987), el Nobel de Literatura  (1989) y el Miguel de Cervantes (1995).

Santo Domingo, ADL, 22 de noviembre de 2016.

Banreservas publica una obra de Mariano Lebrón Saviñón

El Banco de Reservas de la República Dominicana (Banreservas) publicó una nueva edición del libro Historia de la cultura dominicana, del anterior presidente de la Academia Dominicana de la Lengua, don Mariano Lebrón Saviñón.

Al ponderar la edición, el administrador general de la institución financiera, Simón Lizardo Mézquita, consideró que el libro de Lebrón Saviñón está repleto de erudición y datos valiosos que posibilitan una lectura variada:  “Este volumen constituye una necesaria, útil y documentada panorámica de nuestra cultura desde su prehistoria, orígenes y desarrollos posteriores, abarcando literatura, lengua, música, teatro, oratoria, educación, filosofía, pintura, escultura y arquitectura”, dijo el dirigente bancario.

Sugirió que este escrito debería servir de estímulo para que otros autores dominicanos lo continúen y actualicen, para seguir con el legado de Lebrón Saviñón.

El volumen incluye temas como “Prehistoria de la cultura dominicana”, “Los primeros civilizadores de América”, “Dioses de la poesía dominicana”, “El Modernismo en Santo Domingo”, “El Postumismo de Domingo Moreno Jimenes”, “Nuevos elementos de la cultura dominicana” y “La Poesía Sorprendida”.

Mariano Lebrón Saviñón fue uno de los poetas integrantes del grupo literario “Poesía Sorprendida”. Además de valioso ensayista y celoso guardián del buen uso de la lengua castellana, realizó una gran labor a través de la cátedra, escritos diversos y su encomiable aporte como presidente de la Academia Dominicana de la Lengua.

Al presentar el libro, Irene Pérez Guerra aseguró que Historia de la cultura dominicana es un hito editorial que aborda el caudal histórico y literario de la cultura dominicana: “El eminente y erudito humanista don Mariano Lebrón Saviñón apuntalaba de manera enjundiosa, consciente y dedicada, la labor ingente de compendiar la esencia cultural dominicana, con una amplia visión humanística”, dijo la lingüista, poeta y académica.

La presentación de la tercera edición del libro, editado en un volumen de 1,000 páginas, se realizó en la oficina de Banreservas de la calle Isabel la Católica en la Ciudad Colonial de la capital dominicana.

Mariano Lebrón Saviñón publicó Historia de la cultura dominicana en 1980 con el sello editorial de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña. La nueva edición contó con la colaboración de los hijos el escritor Teresa y Mario Lebrón.

Santo Domingo, 18 de noviembre de 2016.

 

Tertulia sobre la lectura en la escuela

Para celebrar el Día del Poeta, la Escuela San Juan Bautista de La Salle de la capital dominicana organizó una jornada intelectual con escritores dominicanos con el fin de incentivar en los estudiantes el interés por la lectura.

La primera jornada sobra la lectura se celebró con el escritor Rafael Peralta Romero, miembro correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua y del grupo Mester de Narradores, adscrito a esta corporación, en el que comparte espacio con los escritores Manuel Salvador Gautier, Ángela Hernández, Ofelia Berrido, Emilia Pereyra y Miguel Solano. El escritor manifestó que la literatura es un disfrute, pero un disfrute que al mismo tiempo conlleva una disciplina y una enseñanza. El lingüista, narrador y periodista habló de los errores que cometen los jóvenes al pronunciar ciertas palabras, como vejiga y jeringuilla, ya que la joven que leyó su biografía mencionó dichas palabras con h, y aconsejó no tener temor de pronunciar correctamente. También habló de las Academias de la Lengua y explicó que en cada país de habla hispana hay una corporación del idioma y también en los Estados Unidos hay una Academia Norteamericana de la Lengua Española, porque es habitado por millones de hablantes hispanos. Dijo que las academias velan por el buen uso de la lengua, fijan las normas ortográficas y las recuerdan a los usuarios, entre ellos a los maestros, periodistas, escritores y comunicadores y a todos los que se interesen por el buen uso de la lengua. Además, habló de su novela Pedro el Cruel, construida a partir de los testimonios de personas que buscan al protagonista, un personaje andante en lomas y valles, en el mar y los confines de los bosques. También dijo que escribe cuentos para niños en una colección titulada “A la orilla de la mar”.

Por su parte, Camelia Michel habló de Salomé Ureña, de los méritos pedagógicos, intelectuales, literarios y espirituales de la gran poetisa y educadora dominicana del siglo XIX. Manifestó que la voz iluminadora y edificante de Salomé Ureña se levanta para hablar de la patria, de su entorno familiar y del destino del país. “Ella puso de manifiesto un espíritu preocupado por el futuro de nuestro país y un profundo dolor por los reveses políticos y sociales de la época que le tocó vivir”, dijo.

Michel comentó que escribía poesía desde pequeña e incursionó en el arte del lenguaje por la significación que entraña. Confesó a los estudiantes que ella pasó por un proceso de timidez, pero se integró a los círculos literarios y en recitales poéticos para desarrollar su potencial creador y contribuir al desarrollo del país.

Ambos panelistas interactuaron con los estudiantes y respondieron sus inquietudes. Luego un maestro del centro educativo leyó el poema “A Margarita Debayle”, del escritor nicaragüense Rubén Darío, con motivo del primer centenario de su muerte.

Al cierre de la actividad, estudiantes de la escuela de La Salle declamaron algunas creaciones poéticas de la gran poeta nacional.

Santo Domingo, 15 de noviembre de 2016.

Coloquio sobre la novelística de Emilia Pereyra

El grupo Mester de Narradores, de la Academia Dominicana de la Lengua, y los intelectuales del Movimiento Interiorista del Ateneo Insular dedicaron una jornada literaria al estudio de la obra narrativa de Emilia Pereyra, integrante de ambas instituciones.

Rita Díaz Blanco presentó un estudio sobre la novela Cenizas del querer. La profesora vegana abordó el tema resaltando que “el aporte de la novelista dominicana es vasto e inigualable dentro de las obras nacionales presentando en esta obra el amor y la venganza del sentir popular de distintas generaciones y clases sociales”. En su enfoque de la obra comentó el contenido y la formalización de dicha novela.

Bruno Rosario Candelier habló de la novela Cóctel con frenesí destacando que “Pereyra es una de las narradoras fundamentales de las letras dominicanas, caracterizada por una honda sensibilidad empática, un fecundo talento narrativo y una primorosa voz original”.

El escritor ponderó que “una novelista con conciencia del entramado social y cultural, como Emilia Pereyra, no inventa ni dulcifica la realidad sino que la describe tal como es para dar un testimonio verosímil y creíble en la historia de su ficción”.

Acotó Rosario Candelier que la narrativa de Emilia Pereyra “llama la atención, no solo por el contenido de su narración, sino por la manera como lo cuenta, en la que confluye su talante femenino, límpido y diáfano; sus recursos narrativos, precisos y oportunos; y su mirada pertinente con la que aborda el tono emotivo de su lenguaje, ardiente y compasivo, con el bagaje descriptivo de su narrativa”. Dijo que Emilia Pereyra “es la principal novelista del país por la cantidad y la calidad de sus creaciones novelísticas”.

Por su parte, el escritor Miguel Solano dijo que desde el punto de vista estructural, la de Emilia Pereyra es al mismo tiempo una novela histórica y moderna en donde la autora aborda la conducta de los personajes y en cada capítulo aparece una bitácora donde la escritora se empeña en emplear el lenguaje de los personajes que conforman su ficción.

El novelista Manuel Salvador Gautier, con un análisis sobre El faldón de la pólvora, sostiene que “la escritora adopta las técnicas narrativas que logran atraer al lector al adentrarse en su novela con procedimientos que domina”. Dijo que Pereyra “no solo crea ficción para imaginar escenas de acontecimientos que ocurrieron, sino que va más allá al crear las emociones que mueven a los personajes a producir las experiencias más sentidas con lo que añade un galardón más a su obra narrativa”.

El narrador Rafael Peralta Romero presentó la novela Oh Dios, la más reciente creación de Pereyra, y dijo que se trata de “un libro breve de argumento largo, en el que la autora esparce su visión moral, política y religiosa respecto a la marcha del mundo”.

La novelista y académica dominicana se sintió agradecida por el reconocimiento literario y agradeció a la directiva de la Academia Dominicana de la Lengua y el Ateneo Insular “por las enseñanzas recibidas en su integración a estas dos importantes instituciones culturales del país”.

Santo Domingo, ADL, 10 de noviembre de 2016.