En boca de todos
A falta de otra excusa, me consuelo pensando que aprovecho los habituales tapones capitaleños para algo más que para desesperarme. Entre los participantes en un popular programa vespertino de radio surgió la duda de cuál era el plural de maní. ¿Maníes, manís o manises? Hubo opiniones para todos los gustos. Vaya para ellos mi felicitación porque, medio en broma, medio en serio, la duda gramatical y la corrección a la hora de resolverla se consideró importante. Me habría gustado poderles hacer llegar la regla gramatical en ese momento pero, ya saben, el guía está reñido con los aparatos electrónicos, o así debería ser. Leer más




