Ortoescritura

Por Rafael Peralta Romero

 

30/10/2021

CONVIENE EVITAR EL INFINITIVO INDEPENDIENTE

Al final del acto de reconocimiento que le han tributado, el señor Pérez se dirige al podio, tras el saludo de rigor, inicia con la palabra “Agradecer…”  y finaliza de este modo: “Para terminar, exhortar a esta institución a …”.  El acto concluye cuando la maestra de ceremonias dice: “Por último, invitar a los presentes a un brindis…”

En otro acto, alguien dirá: “Advertir a los hermanos alejarse del pecado y llamar al arrepentimiento…”. En un tercer podio: “Iniciar la apertura del debate y proponer una comisión…”

Las palabras agradecer, exhortar, invitar, advertir, llamar, iniciar y proponer son verbos en infinitivo, la forma no personal del verbo, que en nuestra lengua tiene las terminaciones -ar, -er o -ir.

El modo infinitivo funciona como el nombre del verbo y ejerce a plenitud su rol gramatical cuando aparece conjugado, es decir en forma personal. Ejemplo: agradezco, exhorto, invitamos, advertiré, llamo, iniciamos, proponemos.

Podemos emplear el infinitivo en perífrasis verbales, valiéndonos de otro verbo en forma personal, por ejemplo: “Quiero agradecer”,   “Para terminar, exhorto a esta institución a…”.  “Por último, deseamos invitar a los presentes a un brindis…”

Otros ejemplos: “Me permito advertir a los hermanos a que se alejen del pecado y quiero llamar al arrepentimiento…”. “Vamos a iniciar la apertura del debate y debemos proponer una comisión…”.

Los lingüistas han llamado “infinitivo independiente” al uso que hemos señalado en el que el verbo aparece en forma impersonal, como el caso de “Recomendar a nuestros clientes…”, en lugar de “Recomendamos a nuestros clientes…”.

Debo precisar que lo aquí escrito no constituye una declaración de guerra contra el infinitivo, pues hay unos usos de los que resulta difícil prescindir. (Dos infinitivos en esta oración). Tomando en cuenta las funciones que asume, han sido clasificados en infinitivos verbales e infinitivos nominales.

De la Nueva gramática de la lengua española, publicación oficial de las Academias, cito la siguiente puntualización sobre el grupo verbal:

“Los infinitivos verbales forman grupos sintácticos de este tipo. Constan, por tanto, de un núcleo verbal al que pueden seguir muy diversos complementos: directos, indirectos, de régimen o circunstanciales, como en encender la luz, prestárselas, viajar al extranjero en vacaciones, haber entendido correctamente, etc. La presencia de un sujeto expreso o explícito sea posverbal (encender él la luz) o preverbal (él encender la luz), está muy restringida en español…” (Edición 2009, pág. 1964).

Agrega el texto académico que los grupos verbales infinitivos aparecen principalmente en cuatro tipos de construcciones, que son: a) Perífrasis verbales, b) Oraciones subordinadas, c) Otras construcciones independientes no oracionales y d) Oraciones independientes.

Los infinitivos nominales son llamados así porque funcionan como sustantivo, como en “La mirada turbia y fría, un poco lento el andar”. Poseen las propiedades morfológicas y sintácticas propias de los sustantivos (los cantares de gestas, Cantar de los cantares; a pesar de los pesares). Es común que cuando el infinitivo aparece seguido de un artículo, funciona como sustantivo (El amar y el querer).

Hay mucho que decir en torno al infinitivo, pero el espacio aconseja que no siga. Solo recordaré el infinitivo compuesto que se forma con el infinitivo del verbo haber y el participio del   verbo que se conjuga; por ejemplo: haber estado, haber vivido, haber terminado.

 

7/11/ 2021

ANTAÑO Y HOGAÑO, LO PASADO Y LO PRESENTE

Una apreciada amiga, tras leer el pequeño libro titulado “De los sucesos gustosos que vivió don Quijote en Santo Domingo”, de nuestra autoría, ha reclamado la explicación de algunos términos que aparecen en la obra. El personaje principal del texto -un cuento extenso- responde a las características de don Quijote, el héroe creado por Miguel de Cervantes y habla como éste.

Al final del relato aparece un glosario donde se señala escuetamente el significado de vocablos arcaicos empleados en nuestra publicación, tal cual han sido usados en el libro Don Quijote de la Mancha. Pero entre las 24 expresiones y palabras que contiene el glosario no fueron incluidas estas: antaño y hogaño, de donde ha partido el amistoso reclamo. Las presento:

Antaño. Procede del latín “ante annum”. Es un adverbio demostrativo. El Diccionario académico le señala las siguientes acepciones:

  1. adv.  En un tiempo pasado. Hoy no se trabaja como antaño.
  2. El tiempo pasado. (Se usa normalmente precedido de

preposición). Costumbres de antaño.

  1. adv. dem. desus. En el año precedente. 4. m. Tiempo pasado. Recuerdos de un antaño lejano.

Es una palabra patrimonial de nuestra lengua y guarda fidelidad a su origen, las voces latinas “ante annum”. De anterior + año resulta antaño.

Les presento algunos ejemplos de su empleo en el cuento citado:

1-”…os agregaría que he tenido  ojos para una sola mujer, mi inolvidable Dulcinea del Toboso, de quien antaño  llegué  a proclamar que para ella he nacido”.

2- “Más vale el necio en su casa que el sabio en la ajena, Lorenza, pues acaece que no estoy yo haciendo donaire y la risa sorprende a vuestra merced, a quien antaño no se le viera un guiño con el gozo, cual si de mi boca hubiese manado expresión jocosa”.

3-“Refieren los cronistas que don Alonso exudaba satisfacción, lo cual se mostraba en la adquisición de músculos que  colmaban sus pieles, de antaño escasas de carne, y si de algo se lamentaba era de no haber tenido antes el tipo de trato que estableció con Morena Sierra”.

Hogaño. También se escribe ogaño. Deriva de la expresión latina “hoc año”, que significa “en este año”. Como la anterior, es un adverbio demostrativo, cuya primera acepción en el Diccionario de la lengua española indica: En la época actual.  La historia que narra esa novela bien pudiera acaecer hogaño.

  1. La época actual. Con más previsión nos hubiéramos ahorrado los problemas de hogaño.
  2. En el año presente. El siguiente es un ejemplo tomado del cuento “De los sucesos gustosos que vivió don Quijote en Santo Domingo”: “Ya que, antaño como hogaño, he declarado sobre las dueñas que suelen ser impertinentes, fruncidas y melindrosas, cúmpleme explicaros las diferencias que encuentro entre la dueña y la ama de una estancia”.

Estas son las voces arcaicas contenidas en el pequeño libro con sus equivalentes en el español actual:

1-Ínsula. Isla. 2-Sansón Carrasco. Personaje de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha. 3-Prestancia. Distinción. 4-Válame, exclamación. Válgame, del verbo valer.5-Mesmo. Mismo. 6-Veredes. Verás. 7-Magín. Cabeza.  8-Luenga.Larga.  9-Agora. Ahora. 10-A fe mía, juramento que refuerza lo dicho. 11-Cuidadoso. Preocupado (arcaísmo).12-Albarda. Árganas. 13- Repostería. Despensa.

14-Adoquiera. Dondequiera. 15- Bene quidem (latinismo) muy bien, de acuerdo. 16-Cebolludo. Grueso, tosco. 17-Aguamanil. Vasija casera. 18-Pluguiere. Forma del verbo placer, subjuntivo, futuro, tercera persona. 19-Donaire.Dicho gracioso. 20-Melindrosa. Presuntuosa.

21-Melindre. Actuación con excesiva delicadeza y escrúpulo. 22-Deo gratia. A Dios gracia. 23-Truje. Traje, del verbo traer, pasado perfecto, indicativo, primera persona. 24-Plugo.Tercera persona, pretérito perfecto, verbo placer. Plació.

Del verbo placer, hay mucho más que decir en la próxima entrega.

 

13/11/2021

EL VERBO PLACER TIENE SUS COMPLEJIDADES

En la columna de la semana pasada del 31 de octubre de 2021 nos referimos a palabras arcaicas empleadas en nuestro cuento “De los sucesos gustosos que vivió don Quijote en Santo Domingo” y prometimos referirnos hoy a algunas formas del verbo /placer/ contenidas en esa obra.

Quizá no sobre recordar que la palabra /placer/ no es solamente un verbo, sinónimo de agradar, sino también un sustantivo. El Diccionario de la lengua española define ese sustantivo de este modo: Goce o disfrute físico o espiritual producido por la realización o la percepción de algo que gusta o se considera bueno.

Tres intervenciones de don Quijote en el cuento citado incluyen sendas formas del verbo placer, con diferencias de tiempo y de persona. A continuación, las frases que las contienen:

1-Plazca a Dios que vuestra merced comprenda que a ese tipo de venta me refiero y por demás que vuestra cortesanía sea suficiente para conducirme hasta ese lugar.

2- “Pero como ahora plugo a la Providencia grandísimo favor otorgarme, lo que queda por decir es: cuando te den vaquilla, corre con la soguilla”.

3-Lorenza, paréceme hermosa y acogedora la estancia, pero decidme, si a vuestra merced pluguiere, ¿es vuestra merced la dueña o es la ama de ella?

Plazca, plugo y pluguiere son formas del verbo placer. Plazca corresponde a la primera persona presente del modo subjuntivo. En el segundo caso, tenemos /plugo/ que funciona como tercera persona singular (él, ella) del pasado perfecto, el cual tiene otra forma de uso más generalizado: plació. (Plugo a mi padre que así fuera / Plació a mi padre que así fuera). El pronombre usted, aunque se trata de la segunda persona, requiere los verbos en tercera: Plació a usted la propuesta / Plugo a usted la propuesta.

En cuanto a la forma /pluguiere/corresponde a la tercera persona singular (él, ella), futuro, del modo subjuntivo que para el uso común es placiere, pero conserva este uso arcaizante. Lo mismo rige para el pronombre usted: Si a usted pluguiere o placiere…

Placer deriva del latín “placere”. Significa agradar o dar gusto. Está clasificado como intransitivo, lo cual se dice de los verbos que se construyen sin complemento directo; p. ej., nacer, morir, correr.

Placer es el modelo de conjugación de /complacer/: yo plazco (complazco), tú places (complaces), él plació (complació), él plugo (complugo).

Conjugación

  • Presente del indicativo: yo plazco, tú places, él place, nosotros placemos, vosotros placéis, ustedes placen, ellos placen.
  • Pretérito perfecto: yo plací, tú placiste, el plació o plugo, usted plació o plugo, nosotros placimos, vosotros placisteis, ustedes placieron, ellos placieron.
  • Pretérito perfecto compuesto: yo he placido, tú has placido…
  • Pretérito imperfecto: yo placía, tú placías, él placía, nosotros placíamos, vosotros placíais, ustedes placían, ellos placían.
  • Pretérito pluscuamperfecto: yo había placido…
  • Pretérito anterior: yo hube placido…
  • Futuro: yo placeré, placerás, placerá, placeremos, placeréis, placerán…
  • Futuro compuesto: yo habré placido, habrás placido, habrá placido…

.El modo subjuntivo. Presente: plazca, plazcas, plazca, plazcamos…

. Futuro subjuntivo: placiere, placieres, placiere o pluguiere, placiéremos, placiereis, placieren.

El intríngulis más palpable con este verbo es que la conjugación académica no va a la par con el uso. ¿Quién dice, por ejemplo, “Yo plací”? En la práctica asume las características de verbo pronominal, pues demanda pronombres reflexivos que concuerdan con el sujeto. Más varían los pronombres que las derivaciones verbales. Por ejemplo: Me place, te place, le place, nos place, os place, les place.

Placer tiene una gran competencia en el verbo gustar, que es transitivo: Me gusta tu libro. Quizá falte algo por agregar.

 

21/11/2021

LÍNEAS SOBRE EL ARTE DE ESCRIBIR

Hace poco tiempo sostuve un encuentro en la Casa de la Cultura de Higüey para hablar sobre el arte de escribir. Me ha parecido interesante compartir en esta columna el esquema que guio mi exposición. Aquí está:

1- ¿Qué quiero decir?  Es lo primero que debe preguntarse quien pretenda escribir. Con esta actividad, se busca expresar sentimientos y emociones. Transmitir ideas o argumentos que buscan convencer a los demás de que piensen como quien escribe o acepten sus planteamientos sobre determinado asunto.

2- ¿Cómo lo voy a decir? El escritor o aspirante a serlo, y solo él, sabrá la forma de escritura por la que habrá de optar: narrativa, dramática, poética o expositiva (ensayo, artículo, monografía).

3-Define tus propósitos. La forma se relaciona con los objetivos. Algunas ideas demandan ser expresadas en un poema, otras en una hoja volante o un comunicado.

4-Exponer. La exposición es la forma válida para instruir, enseñar, informar. Es la forma de los escritos didácticos, periodísticos y de todo escrito que procure explicar algo, como los prospectos que acompañan a los productos farmacéuticos o los discursos proclamados de toda tribuna.

5- Componer, describir y narrar. Se componen poemas, se describen lugares, cosas y personas, se narran hechos reales o imaginarios que constituyen materia prima de cuentos y novelas. Las tres acciones procuran deleitar, provocar el goce estético. Son indispensables para la escritura literaria.

6-Cual que sea la forma, el instrumento será la lengua. La clave esencial para escribir es construir bien cada oración. Agregar otras oraciones y así logramos los párrafos. Todo libro comienza con una oración. El énfasis debe estar en la sintaxis.

7-Escribir conlleva conocer su lengua. Claridad y orden son requisitos fundamentales. El escrito confuso no cumple su cometido: no informa ni instruye ni entretiene.

8-Ortografía. No es la condición principal de la escritura, pero la más visible. La falta ortográfica es a la escritura como las laceraciones de la piel al cuerpo humano. En tanto, la falta de claridad y orden (sintaxis) puede compararse con la insuficiencia de órganos vitales.

9-Posescritura. Revisión. Escribir a solas, revisar con otros. Un experto ha dicho que escribir es un proceso a puertas cerradas y revisar se hace a puertas abiertas. Quien escribe necesita que su texto sea revisado. Primero lo hace el autor hasta dar por terminada su obra, luego un corrector verá los errores que el autor no vio.

10-Escribir es producto del pensar, que es organizar las ideas. Demanda disciplina y dedicación. La escritura inicia con el pensar, del pensar surge el plan de trabajo.

11-Escribir puede tener aspecto utilitario y laboral (cartas, informes, seminarios, propuestas, reseñas…), reflexivo (artículo, ensayo), artístico (poemas, cuentos, novelas, dramaturgia…). Cada uno sabrá para qué quiere escribir. En cada caso se precisa cuidar la forma. Que lo escrito se ajuste al propósito.  Unos escritos serán objetivos y se circunscriben a la realidad, otros permiten la subjetividad, con la incursión de sentimientos y apreciaciones.

12-Escribir demanda leer, escuchar, asimilar.

Recomendaciones:

  1. a) Procurar la economía de palabras. Es señal de que se sabe escribir (ejemplo: En vez de “Se produjo una herida en el dedo pulgar de la mano derecha”, “Se hirió el pulgar derecho). Se le llama concisión.
  2. b) Precisión. Usar la palabra indicada para cada caso. Perro en vez de “unidad canina”; El hecho ocurrió en La Enea, Higüey, mejor que en la provincia Altagracia; Un obispo, mejor que un prelado católico.
  3. c) El escritor tiene que mirar a su entorno, ahí están los temas para escribir.
  4. d) Hay temas universales, pero en toda cultura serán tratados con particular enfoque.
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