ADL RECIBE A MIGUEL COLLADO COMO ACADÉMICO DE LA LENGUA

El bibliógrafo, poeta y escritor dominicano Miguel Collado Segura fue incorporado como miembro correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua en una ceremonia protocolar encabezada por su director, Bruno Rosario Candelier, en acto compartido por académicos de la lengua, escritores, profesores, relacionados y amigos.

Miguel Solano leyó la semblanza del escritor, enfatizando el aval bibliográfico que motivó su incorporación como académico, quien pronunció su discurso de ingreso “Pedro Henríquez Ureña a través de su ideario y su vida itinerante (1884-1946)”, y dijo: “El ideario pedrohenriqueureñista, atravesado por una impresionante diversidad temática, es de una luminosa riqueza conceptual tan sorprendente que se nos presenta como un hombre dotado de un nivel de sabiduría poco común. En verdad era un hombre sabio y cuentan sus amigos (Borges, por ejemplo) que no alardeaba de ello. Hemos de confesar que fue el ciclo de lectura más placentero que hayamos realizado jamás con la obra total de autor alguno en lengua española”.

El escritor exaltó la obra de Pedro Henríquez Ureña y sus cualidades humanas,éticas y estéticas, que adornaban al Maestro de América, y señaló: “Precisamente en un momento como el actual de galopante decadencia moral en el mundo, visibles están en ese ideario las huellas de Eugenio María de Hostos, especialmente cuando Pedro exalta valores tan emblemáticos en la obra hostosiana como la moral, la justicia, la bondad, el trabajo y el honor. Basta con pasearnos, al azar o siguiendo un orden alfabético preestablecido para percatarnos de ese influjo hostosiano”.

Nuestro bibliógrafo manifestó que, según don Pedro, cada idioma es una cristalización de modos de pensar y de sentir, y cuanto en él se escribe se baña en el color de su cristal.Contó que son cuatro los países en los que Pedro Henríquez Ureña echó profundas raíces en lo cultural, literario y académico, y en los que son más visibles sus huellas: México, Argentina, Estados Unidos y Cuba. Aquí residió por espacio de dos años, hasta el mes de enero de 1906;  En Cuba Pedro publicó, en diciembre de 1905, a la edad de 21 años, su primera obra literaria, Ensayos críticos. Tras su estancia en Madrid, Pedro regresa a la Argentina, reintegrándose a sus actividades docentes y editoriales. Vuelve a formar parte, con Borges, del equipo  de la revista Sur, que dirigía Victoria Ocampo.

Collado dijo quelos restos de Pedro Henríquez Ureña fueron trasladados desde Argentina hacia República Dominicana en el mes de mayo de 1981. Para cerrar su intervención, reconoció que en los momentos actuales, en que la globalización nos ha obligado a poner mayor atención a todo lo que atañe a la identidad cultural nacional, la obra de Pedro, que expresa su honda preocupación por el que fue uno de los temas centrales de su quehacer intelectual: la identidad hispanoamericana, un valioso e imperecedero aporte espiritual, ético y moral:“Hagamos que, sobre todo, la juventud hispana beba en suinterminable fuente de saber que es su obra. Su ideario podría ser la puerta de entrada al mundo de las ideas de uno de los más importantes humanistas de la América hispánica.

En su intervención, el director de la ADL dijo que las palabras con las que nos expresamos y escribimos, tiene múltiples variantes, de tal manera que hay varias formas de escribir. Pero en literatura, que es la expresión estética del lenguaje, hay tres categorías: la del creador de poesía y ficción; el autor de crítica y ensayo; y el historiador literario que enfoca lo que se ha escrito en el pasado, ámbito de los bibliógrafos: “La palabra bibliógrafo la componen dos palabras griegas: biblío, ‘libro’, y γράφω  (grafo), ‘escritura’. Un bibliógrafo es un especialistaconsagrado a estudiar lo que aportan los “libros”: ¿Qué nos enseñan?, ¿cuántas clases de libros hay?, ¿qué hay detrás de un libro?, ¿cuándo se publicó?, ¿quién lo escribió?, ¿qué peripecias han tenido determinados textos?…Y otros aspectos que son el resultado de un instinto que tiene el investigador de la literatura como bibliógrafo”.

Dije que Miguel Collado es un ilustre bibliógrafo, el más experimentado, el mejor documentado, que ha abordado el estudio de ese material llamado libro y que ha dado cuenta de facetas desconocidas, incluso por los propios escritores.

Señalé que a manudo hay vertientes en la producción escritural que los mismos escritores desconocen y entonces el investigador de la escritura curcutea, descubre y enseña detalles que de otra manera no conociéramos, y Miguel Collado ha hecho un inmenso servicio a la literatura dominicana con su labor de investigación al que él se ha consagrado y lo ha hecho ejemplarmente porque esa vocación requiere abordar la historia de un libro.Ese es un trabajo que requiere una paciencia inmensa para encontrar la fuente bibliográfica, husmear en bibliotecas y archivos, averiguar entre familiares de los autores detalles de una obra inédita o agotada.  Son muchas las curiosidades y detalles que nos ha obsequiado Miguel Collado en su valioso aporte bibliográfico, que esta Academia pondera y reconoce.

Por esa razón, en el diploma donde se consigna su incorporación a esta Academia se consigna que en atención a sus méritos lingüísticos y literarios, su aporte a la investigación bibliográfica y su labor cultural a favor de nuestra lengua y nuestras letras, cuyo aporte lo convierte en el investigador bibliógrafo dominicano más acucioso por su labor rigurosa y científica, con un legado valioso en esta disciplina.

Miguel Collado se ha ganado un sitial de honor como investigador de temas bibliográficos en las letras dominicanas. Nació en Santo Domingo en 1954. Cursó estudios superiores en educación y en administración de empresas. Obtuvo el premio Casa del Escritor Dominicano con su libro Apuntes bibliográficos sobre la literatura dominicana. Preside el Centro Dominicano de Investigaciones Bibliográficas (CEDIBIL). Ha publicado varios estudios sobre la literatura dominicana: Una bibliografía cronológica de las antologías dominicanas (1874-1996), Una bibliografía preliminar de la literatura infantil dominicana (1821-1990), Bibliografía comentada sobre comunidades de República Dominicana (1900-1998),  Francisco Noel, el primogénito de Salomé Ureña de Henríquez.Veinte cuentos de autores dominicanos (2006), de Max Henríquez Ureña, y la edición dominicana de Seis ensayos en busca de nuestra expresión (2007), de Pedro Henríquez Ureña. Copiló y editó Ideario de Pedro Henríquez Ureña, en 2002; y Salomé Ureña ante la patria: Escritos de Francisco Henríquez y Carvajal, en 2005. Es miembro correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua, su consultor bibliográfico, y miembro del Movimiento Interiorista.

Santo Domingo, ADL, 21 de agosto de 2018.

 

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