De ahora en adelante
Las campañas publicitarias, sobre todo las políticas, de las que muchos esperamos ideas y propuestas, nos inundan demasiado a menudo con pequeñas frases vacías de contenido redactadas en un español gramatical y ortográficamente incorrecto. Es una demostración más de irrespeto a la ciudadanía que se ve obligada a leerlas y oírlas hasta la saciedad. Mucho más cuando esas consignas «se pegan» y empiezan a aplicarse a otros ámbitos de la vida diaria. Lo que estaba pensado para ser pasajero se establece entre nosotros. ¿Qué me dicen si no de los ubicuos *pa’ fuera y *pa’ lante?




