DESTREZA

Se abusa de esta palabra en las traducciones junto a HABILIDAD. La falta de imaginación (creatividad?), es un freno que malogra muchas actividades y es responsable de este generalizado malestar.  Leí no hace mucho que algunos jóvenes salen a la vida sin terminar, sin diploma de estudios intermedios y sin DESTREZAS.
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CHAPA

“Tomando información de la serie o la chapa, podrán saber…”

La palabra objeto de estudio en esta sección según el Repertorio oficial de la lengua es una “hoja o lámina de metal, madera u otra materia”. Después de esa primera acepción, pasa la Academia a suministrar catorce significados más. Dependiendo de los países en que se le use la palabra servirá para designar asuntos diferentes.
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DAÑAR – LESIONAR

“La división demográfica de nuestra ciudad deja claro que se DAÑARÍAN las minorías”.
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*CON EDAD

“Entonces participó el 62.8 por ciento de las personas CON EDAD de votar…”

Cuando se habla de la edad de una persona, o de un período de su vida que se delimita a través de la edad, se usa la preposición EN, así se escribe mejor haciendo uso de esa preposición y se dice EN EDAD DE VOTAR.
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BAILARINA EXÓTICA

En buen español, lo EXÓTICO es lo que procede de un país extranjero y también lo que es extraño y tiene aspecto extranjero.

No creo que la forma de llamar a una bailarina que se desnuda lentamente y al compás de la música con este apelativo sea la forma más conveniente, sobre todo cuando luego se escribe “stripper”.
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Los símbolos

Es muy común en la República Dominicana confundir los símbolos ortográficos con las abreviaturas. A pesar de sus similitudes (escaso cuerpo gráfico, formación con letras tomadas de la palabra o expresión cuyo concepto representan), estas dos formas de representación gráfica difieren bastante en cuanto a su naturaleza y reglas de uso.

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La nueva ortografía de la lengua española

La Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española, de la que forma parte la Academia Dominicana de la Lengua, publicaron a fin del año pasado la nueva Ortografía de la lengua española. Esta actualización de la ortografía del español es el producto de muchos años de trabajo que comenzaron a poco tiempo de publicada la edición anterior del año 1999. Con ella se cierra el último ciclo de publicación de las tres obras emblemáticas de las Academias –Diccionario de la lengua española (2001), Nueva gramática de la lengua española (2009) y Ortografía de la lengua española (2010)–,  destinadas a explicar el buen uso del léxico, las reglas gramaticales y la correcta escritura de nuestro idioma, respectivamente. El rasgo más relevante de estas tres publicaciones es su carácter panhispánico, concebido y realizado (en sus propias palabras) “desde la unidad y para la unidad” por las veintidós Academias que componen el ente normativo del idioma español en el mundo. Leer más

La Constitución desdoblada

Concluimos nuestro análisis de los yerros lingüísticos de la nueva Constitución con este tercer artículo sobre el uso del desdoblamiento en su redacción. Se conoce con el nombre de desdoblamiento al proceso de descomponer un genérico masculino en su equivalente masculino y femenino, como en estos ejemplos:

Más gazapos y desaciertos de la Constitución

Continuamos con el análisis de los yerros lingüísticos de nuestra Constitución que empezamos en la edición anterior. Se utiliza la subraya para indicar la palabra o frase defectuosa. Nuestros comentarios figuran entre paréntesis y en letra redonda.

Los gazapos y desaciertos de la Constitución

En los próximos meses Gaceta Judicial publicará una traducción al inglés de mi autoría de la nueva Constitución de la República Dominicana, proclamada el 26 de enero de 2010. La labor del traductor es fascinante y frustrante a la vez. Lo primero porque nos obliga a zambullirnos en el léxico de dos idiomas al mismo tiempo hasta descubrir para cada palabra o frase del texto original su equivalente ideal en la lengua del texto traducido. Lo segundo porque sabemos de antemano que cada idioma encierra en su vocabulario y sintaxis algo tan propio – lo han llamado el genio o el ADN de la lengua –, que sería quimérico pretender jamás, aun para un traductor con infinita destreza y conocimiento, hacer la traducción perfecta. De ahí el viejo tópico italiano de “traduttore, traditore”, (traductor, traidor) con el que se censura desde hace siglos a todos los traductores.