Picar, trasiego, cobijar, sesión/sección

Por Roberto E. Guzmán

PICAR

Es natural que algunas personas se pregunten, ¿qué cosa nueva o diferente puede deparar el estudio del verbo picar? De acuerdo con lo que piensa el autor de estos comentarios, en República Dominicana hay un uso que no se ha encontrado en otras hablas. Documentar y demostrar lo que se enunció antes es el tema de esta sección.

En el habla el verbo “picar” se utiliza para dar a entender que algo se acerca al sujeto de la oración. Para hacer de más fácil comprensión lo que se pretende comunicar en la frase retropróxima, se introducirá un ejemplo de uso que arrojará luz sobre el asunto. “Él ya está picando la sesentena de años”. “Veo varios amigos enfermos, la enfermedad me está picando cerca”.

Se ha buscado infructuosamente alguna explicación para este uso del verbo picar. La única pista que se tiene es la que ofrece el verbo en una de sus acepciones de uso general en la que expresa una idea semejante a “llegar”. El verbo picar con el sentido dominicano no alcanza el sentido pleno de llegar, sino que se queda corto, se queda en la idea de aproximarse a lo que se menciona en la oración, con la característica de que se mueve en dirección del sujeto de la oración.

Con las explicaciones anteriores no se espera conseguir un consenso (¿total?). Se ha producido en los párrafos anteriores la introducción de un asunto que ha permanecido en el depósito de temas que se desean tratar para llevarlos a apreciaciones ajenas.

El verbo picar mantiene en República Dominicana gran vigencia en el habla. La picadera que acompaña a los tragos deriva de ese verbo. En el juego de la pelota la bola que rebota, pica. Ese verbo ha dado lugar a usos extendidos de forma metafórica, pues hay comentarios que pican. Como en el beisbol con la pelota, hay problemas que “pican y se extienden”; es decir, tienen consecuencias que no acaban rápidamente.

La caña dominicana no la cortan, la pican. Esta labor la hacen los “picadores” de caña. Algunos productos del agro que muestran señales de ataque por parte de insectos, en las áreas rurales en el habla de los lugareños dirán que están picadas, porque los insectos las pican, dejan señales y a veces hasta las dañan.

En otro tipo de acción, aparece la picada de ojo que puede servir variados propósitos, señal, advertencia, enamoramiento. Al dominicano le pica la mano como señal de que va a recibir dinero. La locución verbal, para expresar que una persona es muy fea, “pica y hace roncha”. Existe en el habla dominicana la pregunta ociosa, “¿Estás loco o, te pica el caco? No puede dejar de mencionarse la forma en que el empleado público o el agente del orden “redondea” sus ingresos, con una picada que se denomina picoteo. Todo lo anterior tiene relación con picar.

 

TRASIEGO

“El TRASIEGO de personas hacia el mercado. . . [haitianos al pasar la frontera]

No es la primera vez, y, todo parece indicar que no será la última, que se utiliza la palabra del título para referirse al paso sin control ni documentación de nacionales haitianos para comerciar en territorio dominicano.

Quienes de esta forma se expresan han olvidado el significado del verbo trasegar. Los dominicanos de todos los estratos sociales sabían que ese verbo se usaba para pasar cosas de un lugar a otro. En los medios alejados de los centros urbanos era el verbo de preferencia para los líquidos.

El verbo trasegar está ampliamente documentado en la historia de la lengua y ha conservado su acepción primera. Covarrubias lo mencionó, trassegar el vino es mudarlo de un vaso en otro. En el Diccionario de Autoridades es, “mudar el liquor de una vasija en otra”. Con este valor lo emplearon Cervantes y Quevedo. Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico (1980-VI-609).

Quien esto escribe recuerda haber oído el verbo de boca de campesinos en los ordeñaderos de vacas “de antes”, al trasegar la leche de los cubos a los bidones. Algo que consuela en el uso del verbo y el sustantivo es que lo utilizan los dominicanos casi con exclusividad para referirse al tráfico transfronterizo.

 

COBIJAR

“Los que se cobijan SOBRE. . . “

Es probable que el verbo cobijar haya perdido vigencia como consecuencia de los adelantos en las construcciones. La vida moderna y la tecnología han puesto materiales sintéticos más resistentes a disposición de los dominicanos que los utilizados durante largo tiempo por los humildes del país.

En República Dominicana, así como en Cuba, cobijar es techar con guano o yagua. Como hay personas que no saben con exactitud lo que es cobijar, es probable que no sepan lo que es el guano. Este guano que se usa para cobijar proviene de una palma alta y poco gruesa. Es un nombre genérico para las pencas de algunas de estas especies de palmeras. Con ese guano se tejen macutos, sombreros, árganas, asientos y espaldares de sillas. Se considera la palabra guano como un indigenismo de las islas antillanas.

Con el nombre cobija se conoce en República Dominicana la piel completa del ganado vacuno después de sacrificado al animal. Esta es una acepción exclusivamente dominicana.

El verbo cobijar empleado en la frase de la cita equivale a guarecerse, ampararse, protegerse de la intemperie, cubrirse, taparse. Mal pueden estas acciones hacerse sobre. Se resguardan bajo la protección. Claro, es posible usar ante sustantivos o con sustantivos cobijarse DE.

Se explicó lo concerniente a cobijar y cobija porque alguien parece desconocer lo que es cobijar y de donde procede el nombre.

 

SESIÓN – SECCIÓN

“. . .indicó que funcionarios y los vocales de la Junta Municipal San Luis estarán en SECCIÓN permanente hasta que sea. . .”

El error que se comprueba con la lectura de la oración transcrita es una prueba de descuido. Quizás esta inadvertencia derive del “descuido” en la pronunciación del periodista al enunciar las dos palabras del título.

El sustantivo sesión cuenta con cuatro acepciones principales que son reconocidas por el universo de hispanohablantes. Cada una de la reuniones celebradas por un consejo, asambleas o corporación. Acto público que se realiza en cierto espacio de tiempo. Cada una de las ejecuciones de ciertas actividades. Conferencia o consulta entre varios para determinar algo. La reunión oficial de la Junta Municipal entra directamente entre las sesiones muy bien reconocidas del español internacional.

Sección consta en los diccionarios con una mayor cantidad de acepciones. Eso hace pensar que a través del tiempo ha desempeñado gran cantidad de funciones en el habla que las han acreditado con acepciones que son disímiles. Algunas de esas acepciones asentadas en el Diccionario de la lengua española se prestan a confundir a algunas personas.

Una sección puede ser una parte, fracción, división de algo material o abstracto. Es cortar; es la resultante de la intersección de una superficie con otra o con un cuerpo, en Geometría. En los medios de comunicación es el espacio que se reserva para un tema determinado.

La nitidez del concepto sección queda empañada cuando se encuentra en el Diccionario de la lengua española que sección es también, la función de cine o teatro, esto en Argentina y Uruguay.

Si alguna vez se tiene duda acerca de cuál es cuál o, quién es quién, existe el recurso al verbo. Sesionar es celebrar o participar en una reunión. Seccionar es dividir, cortar, fraccionar, cercenar.

 

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