CONVERSATORIO SOBRE EL PODER INSPIRACIONAL

El Dr. Bruno Rosario Candelier presidió un conversatorio literario con la directora de la Biblioteca Juan Bosch, Aída Montero, quien desarrolló el tema del poder inspiracional. En su intervención, el director de la ADL dijo que la inspiración es un poder de la inteligencia y de la sensibilidad de los seres humanos: “Todos los seres humanos en algún momento y en alguna circunstancia de nuestra vida nos inspiramos, porque la inspiración es un soplo del espíritu con lo cual se da a entender que de todas las realidades del Universo fluyen irradiaciones, imágenes, destellos y voces que de alguna manera tocan nuestra sensibilidad y cuando acontece, en algún momento puede activar en nosotros el poder de la creación”.

Explicó que cuando nos sentimos concitados por el influjo de las cosas, se despierta el poder de la creación. Y para que una persona pueda canalizar sus imágenes y conceptos, lo más recomendable es escribir, componer o pintar. Y sostuvo que tiene la convicción de que Aída Montero tiene un talento creador.

La directora de la Biblioteca Juan Bosch enfocó el factor de la sensibilidad y la conciencia, llamado “Poder inspiracional”. Montero habló de la importancia de conocerse a sí mismo y el impacto liberador que produce ese autoconocimiento en una persona.

Agradeció la oportunidad de la motivación para crear y que ha ido canalizando en un proyecto que tiene en carpeta hace más de tres años, El poder inspiracional, que asume como un viaje inspirador a lo largo de la vida: “Se trata de proyectar esa inspiración que cada uno de nosotros tiene a partir de sentirse y estar vivo”, dijo con emoción.

Aída Montero, mujer de fe, acción y talento, definió la creación como esa primera inspiración que tuvo nuestro Padre Celestial para crear cada una de las cosas que fue creando justo en un orden apropiado y que va fluyendo cada día, cada amanecer: “Cuando ves algo vivo te vas dando cuenta de que todo está en evolución constante. Las personas somos parte de esa Creación, de esa inspiración que tuvo el Maestro”.

Habló de los ángeles inspiradores que Dios va poniendo en el camino de cada creador, y para ella el profesor Bruno Rosario Candelier fue un ángel que la motivó a escribir. Montero hizo la anécdota de que en una intervención, el doctor Rosario Candelier dijo que “escribía cada día una página, y de esta forma al año son 365 páginas, cantidad suficiente para un libro”. Motivada por esa clave, cada día empezó a escribir una página, y ya tiene dos tomos de cerca de cuatrocientas páginas en cada uno.

Manifestó que la inspiración nos enseña a ver más allá de lo que está frente a nosotros, a escudriñar, observar, a prestar atención a lo que nos llame la atención, y citó a Leonardo da Vinci cuando decía que en la naturaleza está todo, y si se observa la naturaleza, la inspiración y la creatividad van a fluir todo el tiempo, pero hay que hacerlo con disposición de escudriñar, no solamente de ver, sino buscar el detalle.

Aída Montero contó que en esa búsqueda del detalle se dio cuenta de que era eso lo que necesitaba en su vida. Ofreció el ejemplo de que cada vez que siembra una mata, siente la recompensa que viene detrás. Exhortó a los presentes que deben prestarles atención a los detalles que las cosas ofrecen. Comentó que gracias al consejo de Rosario Candelier, ha encuadernado sus escritos sobre “El poder inspiracional”.

La expositora expresó que si le presta atención a la vida y se hace un ejercicio pleno, nace el deseo de comunicar a los demás lo que sentimos y entendemos y, en ese aspecto, todos tenemos la capacidad para cumplir con nuestro propósito en la vida.

Santo Domingo, Funglode/ADL, 4 de septiembre de 2018.

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