HABLANTÍN

“. . .porque yo tenía la mala costumbre de ser un niño HABLANTÍN que se jactaba de las cosas que sabía, lo que a mi padre lo ponía de mal humor.”
Desde el principio de esta sección hay que dejar bien establecido que no se trata solo de estudiar la palabra del título, sino de relacionarla con otras del habla de las Américas que son de uso en los países de habla hispana y que aún no han logrado un reconocimiento académico.

El redactor de estas apostillas acerca del uso de la lengua española entiende que este “hablantín” que menciona el escritor en su columna no es otro que el “propasado” del español dominicano. Hay que explicar lo que se menciona en la última oración.

El hablantín del escritor columnista hebdomadario es el que habla lo que no debe. Puede por lo tanto ser tanto un niño como un adulto. Es la persona que va más allá de lo que los límites de la decencia y prudencia señalan a su expresión oral.

En algunos países de América llama a esta persona “parlanchín” porque se excede en sus expresiones orales acerca de lo que sabe o conoce.

En República Dominicana existe un término que define con toda propiedad al niño que no entiende cuáles son sus límites en cuanto se refiere a su comunicación oral.

A los niños que sobrepasan el límite de lo prudente en sus expresiones de la lengua se les llama “propasados” en el español dominicano. Son los niños que al hablar van más allá de lo permitido o tolerado por las costumbres.

El verbo propasar es pasar más delante de lo debido; es excederse de lo razonable en lo que se hace o lo que se dice. Esas son las acepciones principales que la RAE reconoce al verbo en cuestión.
La última acepción del DRAE es la que interesa para esta explicación. Propasar(se) un hombre es cometer un atrevimiento o faltar al respeto, especialmente a una mujer.

Hay que convenir en  que esta parte del español académico  se refiere solamente o casi siempre a los avances sin fundamentos que un hombre hace a una mujer. Es un atrevimiento o una falta de respeto. Este propasado se asemeja de algún modo al “presentado” que reconocen los diccionarios.

En el caso de los niños el propasado es el que “mete la cuchareta” en las conversaciones de los mayores sin ser invitado. Es el que habla cuando y de lo que no debe. Descrito de esta manera concuerda con el “hablantín” de la cita.

Una vez más se comprueba la riqueza semántica del idioma español que tiene infinidad de matices que permiten dar más sabor a la expresión oral o escrita.

FORMA

“. . .están proponiendo facilitar las iniciativas en la boleta por medio de eliminar el requisito de que se notaricen (sic) todas las FORMAS, y permitiendo que una mayoría específica. . .”

Antes de proceder al estudio de la palabra destacada en el texto hay que mencionar el sic que aparece junto a “notaricen”. Está allí para llamar la atención sobre la conjugación de un verbo que no es de aprobación general. No se analiza aquí porque ya se hizo en otra sección de estos comentarios.

Como se explicará más abajo este término “forma” empleado en esta compañía inusitada es fruto de una mala traducción del inglés al español.

Como es ya conocido de todos, los anglosajones son muy dados a reducir las palabras para hacerlas más cortas y fáciles de pronunciar. Estos hablantes de inglés han desarrollado esta tendencia de modo tal que a veces resulta desconcertante.

Lo sorprendente no es solo el hecho de que reduzcan las palabras a su más mínima expresión sino que lo consideren correcto. Muchas de las palabras simplificadas reemplazan a las originales con tal fuerza que los anglohablantes terminan por olvidar la voz primera.

Los norteamericanos de habla inglesa emplean la voz “form” para referirse a un documento impreso con espacios en blanco para que se rellenen con la información requerida o pedida.

Eso que se describió en el último párrafo no corresponde a forma en español. La forma del español es otra cosa muy diferente.

En español para traducir la idea de la voz “form” del inglés se recurre al vocablo que corresponde al “impreso con espacios en blanco”, que no es otra cosa que un formulario.

Como en muchos otros ejemplos, aquí traducir por semejanzas de palabras lo que hace es que ocasiona problemas. Lo hace así porque confunde el sentido de lo que se trata de comunicar. Oscurece el mensaje y desvirtúa el sentido de lo expresado en la lengua de partida.

NONATO

“Lo mismo sucede con el NONATO. No se lo considera persona hasta que no nace.”

La primera reacción del lector es aceptar la palabra del título para expresar lo que la articulista puntualiza en la oración siguiente.

El adjetivo irregular nato del latín natus, nacido, por sí mismo representa un concepto diferente de la persona que no ha nacido aún.

Existe un caso en el que sí se recurre a nato para expresar que se nace con esa inclinación y es cuando se habla o escribe acerca del “criminal nato”.

El nonato es el no nacido naturalmente, sino extraído del vientre de la madre mediante la operación cesárea o una vez muerta la madre.

Cuando nonato funciona como adjetivo que acompaña a una cosa da a entender que esa cosa aún no ha sucedido o que todavía no existe.

La articulista no andaba mal orientada cuando se sirvió de nato como elemento compositivo para el “nonato” que colocó porque en español hay otras palabras que utilizan a nato como parte integrante de otras palabras, ahí están neonato y neonatología como ejemplos de eso.

CAPACIDAD

“Un comunicado del Departamento de Estado dijo que Carter viaja a Cuba en su CAPACIDAD de fundador del Centro Carter . . .”

No es la única vez que se ha encontrado el término capacidad del español empleado de una manera equivocada. Según parece algunos redactores olvidan el verdadero valor en español de la palabra comentada.

En la mayoría de los casos en que los hispanohablantes confunden la significación del vocablo  “capacidad” del español lo hacen por asimilación de la voz comentada con una parecida del inglés, “capacity”.

Vale la pena recordar cuales son los significados que posee en español la palabra del título. El primer significado se refiere a la propiedad que tiene una cosa de contener otras. Si se usa para referirse a una persona es la aptitud, el talento, la cualidad que tiene esa persona para el buen ejercicio de algo.

Además de las tres acepciones antes mencionadas, posee el término en cuestión otras que pertenecen al campo de la Física, dos de ellas y, la última es una caída en desuso.

El diccionario de la RAE asienta dos expresiones auxiliadas por este vocablo que son de uso en el ámbito jurídico: “capacidad de obrar” y “capacidad jurídica”.

En inglés la acepción que le tiende la trampa al castellanohablante que lee o habla inglés es la que corresponde acertadamente traducida al español así: posición, función, papel, calidad.

Para reparar la oración traída a manera de ejemplo lo único que hay que hacer es reemplazar la “capacidad” en ella por una de las palabras que figuran al final en la oración inmediatamente anterior a ésta.

Antes de terminar esta sección hay que hacer un señalamiento con respecto de un calco censurable del francés que algunas personas utilizan en casos como el de la cita en los cuales evitan todas las posibilidades que se han mencionado aquí.

Sería decir o escribir: “. . .viaja a Cuba EN TANTO QUE fundador. . .” Quienes incurren en este error lo hacen pensando que el calco sirve para expresar “en calidad de, considerado como”.

Hay que mantenerse alerta para no contaminar la lengua nuestra con giros foráneos. En esta aldea mundial en que se vive en la actualidad los lectores inquietos se encuentran expuestos a muchas influencias que pueden desmeritar su redacción española.

*SIRÉNIDO

“La infancia puede ser paraíso perdido, si uno se deja seducir por los cantos SIRÉNIDOS de la lucha por la vida, por las ansias de ser alguien, por la ambición, por el poder.”

En muchas ocasiones los hablantes de español se cansan de utilizar las mismas palabras. Entre éstos los hay que tienen bastante imaginación para crear sus propias palabras. Ese recurso no causa extrañeza cuando lo manipula un poeta.

Ésas son las famosas licencias que se les dispensan a los poetas para que puedan engalanar sus creaciones. No se limitan los creadores a inventar nuevas imágenes que desafían el intelecto de los lectores que tienen que desentrañarles el sentido a éstas.

No conformes con los cambios que introducen en el sentido propio de las cosas, de los vocablos, de la construcción, etcétera, los poetas también se arrogan el derecho de inventar nuevas palabras. La del título es una nueva voz que es un ejemplo de ese ejercicio poético.

En el contexto en que se encuentra no se puede sostener que causa un dolor de cabeza adivinar la idea que evoca el adjetivo *sirénido aquí. La seducción a que alude el académico con el canto marca clara la pista para entender que este sirénido guarda relación con la palabra sirena.

La sirena que hay que aceptar aquí es la ninfa marina con busto de mujer y cuerpo de ave que extraviaba a los navegantes atrayéndolos con la dulzura de su canto. La Academia se toma la molestia en su diccionario de hacer el señalamiento siguiente: “Algunos artistas la representan impropiamente con torso de mujer y parte inferior de pez”.

El canto de sirena es el discurso elaborado con palabras agradables y convincentes, pero que esconde alguna seducción o engaño. En la época actual la mayoría de las representaciones de las sirenas son con el torso de mujer que se les preservó para permitirles el dulce canto y la parte inferior de un pez.

En las representaciones antiguas aparecen las sirenas con alas, sin plumas y con patas de ave. No eran atractivas como las imaginan los pintores y dibujantes modernos.

Como colofón a esta sección es prudente recordar que hay que reservarle como un derecho exclusivo a los poetas la licencia de crear nuevos vocablos. Los demás mortales tienen que limitarse y hacerlo solo en caso de necesidad imperiosa movidos por la ciencia y la tecnología que introducen nuevos procedimientos e inventan cosas nuevas.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *