Conversatorio sobre el conocimiento del lenguaje
El Museo Ramón Cáceres, de Moca, fue el escenario de un conversatorio sobre las innovaciones del lenguaje a cargo del director de la Academia Dominicana de la Lengua, donde delineó algunos conceptos relacionados con la lengua y planteó que, al hacer uso del lenguaje, los hablantes tienen una responsabilidad como usuarios de la lengua en cualquier área de trabajo en que se desempeñen, especificando que hay actividades que requieren una mayor atención a la expresión verbal, como las de los escritores, profesores, políticos, sacerdotes y comunicadores, aunque todos los hablantes deben procurar el conocimiento de la lengua, que en todos los países se asume como expresión de su cultura.
Por otro lado, Bruno Rosario Candelier puntualizó que todas las lenguas de cultura tienen tres códigos fundamentales que se plasman en el diccionario, la ortografía y la gramática. Advirtió que en República Dominicana resulta difícil hacer un buen uso del idioma porque heredamos una pobre dotación idiomática y no hemos desarrollado una conciencia de lengua. Subrayó que quien se dedica con conciencia al estudio de la lengua logra un dominio de las normas lingüísticas establecidas por la Academias de la lengua.
El conferenciante aclaró que el gran problema de la educación dominicana radica en el hecho de que los profesores no tienen la preparación académica ni la formación lingüística ni la conciencia de lengua y, por tanto, no pueden transmitirla con rigor y propiedad a sus alumnos. Subrayó que son muchos los factores que hay que rectificar para orientar nuestra formación intelectual.
Se refirió a los dominicanismos al abordar el Diccionario del español dominicano, resaltando algunas palabras que mantuvieron atentos a los presentes. Respondió preguntas que aclaraba con sus respectivos ejemplos. Así explicó que casimente es un dominicanismo ya que en el español dominicano el hablante común le asigna una connotación enfática a esta construcción idiomática. Comentó los años de trabajo que el equipo lexicográfico de la ADL consagró a la confección de este diccionario, así como la labor que realizaron sus redactores (María José Rincón, Fabio Guzmán Ariza, Roberto Guzmán Silverio y Bruno Rosario Candelier), así como los académicos que colaboraron con la renovación del diccionario académico de nuestra lengua. Especificó que laborar en la definición de una palabra conlleva un estudio especializado en la ciencia de la lexicografía. En ese tenor comunicó que en la actualidad varios académicos de la lengua, bajo su orientación, están trabajando en la confección del Diccionario fraseológico dominicano.
Al referirse al diccionario dominicano destacó que hay palabras derivadas de voces del idioma inglés que han adquirido nuestro registro de ciudadanía lingüística por el uso y el significado que les han dado los hablantes del pueblo, pues la lengua se va modificando y adquiriendo nuevos vocablos y nuevos significados en el uso de las palabras. Explicó que de esta forma hay palabras que denotan una faceta expresiva y metafórica del habla criolla, que es parte de nuestra idiosincrasia lingüística, como el diminutivo afectivo expresado en “mi viejita”, que tiene una connotación de cariño. En ese aspecto, el lingüista mocano destacó que uno de los problemas del lenguaje es el uso inapropiado de determinadas formas del lenguaje, como las preposiciones “planta a carbón”, “de gratis”, “a cabalidad”, cuando lo correcto es “planta de carbón”, “gratis” y “cabalmente”.
El público presente se interesó en saber si estaban incluidas en el diccionario de nuestra lengua palabras provenientes del uso de la tecnología moderna, como “chateo”, “escanear”, “twitear”, que efectivamente aparecen en el Diccionario de la lengua española, y en ese aspecto el charlista aclaró que “las palabras que usa el sector juvenil es el más revolucionario en todos los estamentos de la sociedad”, pero al inventar nuevas palabras, algunas desaparecen del uso por lo que la Academia no suele registrar en un libro que va a quedar para la historia todos vocablos inventados en una etapa de la evolución del lenguaje, por lo cual espera unos cinco años de vigencia de esos vocablos para consignarlos en el santuario del código lexicográfico de la lengua.
Por otra parte, calificó de inapropiado el uso del doble género (los/las, todos/todas) para referirse al uso de las formas masculinas y femeninas, pues lo correcto es usar la forma genérica y no el doble género, que “es una moda que han querido implantar las feministas”, calificándola de antiestética, antilingüística, redundante y antieconómica en términos del lenguaje, por lo que no aprueba esa forma del decir pues perjudica el buen uso del lenguaje. Dijo que esa moda está destinada a desaparecer por lo que aseguró que de haber sospechado que iba a tener el impacto que ha tenido los académicos de la lengua la hubiesen enfrentado a tiempo por radio y televisión.
El expositor insistió en resaltar que para lograr el dominio de la lengua hay que leer y estudiar los códigos del idioma, pues con el aprendizaje de nuevos vocablos se ensancha el horizonte de nuestra cultura y el conocimiento del mundo, y con el dominio de la normativa se logra la expresión correcta, por lo que la lectura es fundamental para el desarrollo intelectual de los hablantes.
En otro orden, Rosario Candelier destacó que el don primario de los seres humanos, después de la vida, es el logos de la conciencia, dotación interior que recibimos directamente de la Divinidad, en cuya virtud podemos reflexionar, hablar y hacer uso de la palabra con un propósito creador.
En la sección de preguntas de los presentes, dio respuestas a las inquietudes del público, selecto y acucioso, esclareciendo el uso y el significado de vocablos y frases de nuestro lenguaje, así como planteamientos y orientaciones sobre gramática y ortografía.
En esta actividad académica el escritor dijo que la Academia Dominicana de la Lengua está dispuesta a colaborar para contribuir al conocimiento de nuestra lengua en los diversos sectores de la población. Dijo que a la institución del idioma le interesa el desarrollo de la lengua española en el país y le preocupa el escaso dominio de esta disciplina en los hablantes dominicanos. Por eso encomió a los presentes con la recomendación de que todos se motiven a asumir el estudio de la lengua como parte de su propio desarrollo intelectual.
Moca, ADL/Museo Ramón Cáceres, 5 de junio de 2015.




