Bemberria, bebentina, garantista

Por Roberto E. Guzmán

BEMBERRIA

“. . . repleto de gente en plena BEMBERRIA, gente con ninguna intención. . .”

Cada vez que se halla una voz que solo se conoce en el habla de los dominicanos el autor de estas apostillas celebra la creatividad de los dominicanos; sobre todo en un caso como el de esta voz que se trata de una creación completamente dominicana, pues la voz no se conoce en ningún otro país.

La definición de la bemberria coloca el acento sobre el consumo de bebidas alcohólicas. Es una pena que sea así, porque se presumió que en su origen se encontraba la voz “bembe” que se tomaba como sinónima de labio. Si se sigue esa línea de pensamiento, la bemberria debería ser una reunión donde el objetivo principal sería hablar; es decir, hablar por aquello de bembetear, que es “hablar mucho”. Se creyó que bemberria tenía en sus genes, quiérase o no, la palabra bembe. Tal parece que en este caso el bembe se mueve para beber más que para hablar. Esto es, se toma el bembe, pero no el hablar.

En principio se descartó que la palabra en el origen fuese bembé, así con el acento sobre la última letra E /e/, porque esa voz es propia de la santería y es una “celebración de carácter ritual, que se acompaña con toque de tambores”. Diccionario ejemplificado del español de Cuba (2016-I-142).

No es descabellada la idea de que se haya tomado el bembe de bemberria de bembé, pues en Cuba, la voz bembé ha tomado “Por extensión de la que tiene carácter religioso, se da este nombre a cualquier fiesta”. El habla popular cubana de hoy (1982:55).

El bembé fue o es un baile africano. El bembé también es el nombre de un tambor africano. El “bembem es el jubileo real o ruidoso festival de los reyes yorubas o lucumíes”. Glosario de africanismos (1924:52).

Luego de elucubraciones con respecto a la raíz de la voz en cuestión, se hace necesario mencionar algo sobre la terminación antes de poner el punto final a esta sección. Casi todas las terminaciones de palabras en español con -ia, llevan un acento sobre la letra /i/. En este caso no se observa el acento, de donde hay que concluir que es voz original y no derivada de otra.

Al final, puede concluirse que en la palabra bemberria, la raíz proviene de bembé, el baile o fiesta de origen africano. Es motivo de celebración que en el español dominicano existan algunas voces que manifiesten alguna relación con las raíces africanas ocultas en la cultura del pueblo dominicano.

 

BEBENTINA

“Los estados de emergencia no pararon las fiestas y BEBENTINAS . . .”

La voz del título se conoce en tres hablas propias de países bañados por el mar Caribe, Cuba, República Dominicana y Venezuela. El Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española asienta la voz bebentina y ofrece un equivalente, borrachera. Más abajo se argumentará con respecto de esta definición, pues no se está de acuerdo con ella.

No se está conforme con llamar borrachera a la bebentina, cuando en realidad la bebentina es una actividad y la borrachera es un efecto. El Diccionario del español dominicano (2013:83) incluye en sus páginas una definición más acorde con la acción que representa la bebentina, “Consumo abundante de bebidas alcohólicas”. La segunda acepción destaca otro aspecto importante de la bebentina, “Reunión en la que se beben bebidas alcohólicas en abundancia”. Ese aspecto es el de varias personas juntarse con el propósito de consumir bebidas alcohólicas.

No puede pasarse por alto que en la bebentina no se menciona el baile, la música o la conversación en la reunión, aunque estos pueden ser ingredientes que contribuyan a apurar mayor cantidad de bebidas alcohólicas, pues hacen el ambiente más propicio para ello.

  1. Pedro Henríquez Ureña trae la palabra bebentina en su obra El español en Santo Domingo (1940:189) y la incluye entre los adjetivos y sustantivos que califica de “abundancial”. De allí hay que colegir que es “beber en abundancia”. En la obra de D. Manuel Patín Maceo “Dominicanismos” él entiende que una bebentina es, “Acción de beber: anoche tuvieron una bebentina”. Dominicanismos (1940:41). En la obra Criollismos de R. Brito aparece bebentina con el sinónimo borrachera. Es posible que en su origen antes de 1930, solo fuera voz adecuada para borrachera y que luego evolucionara revistiendo las características que se han destacado más arriba.

Es obvio que la voz bebentina lleva en su seno el verbo beber, beben, y la terminación –ina. Esta terminación introduce una incongruencia, si se toma al pie de la letra, porque la terminación -ina se conoce en español para poner de relieve el rasgo diminutivo de lo que trata la palabra a la que se añade.

Junto con lo ya señalado en el párrafo retropróximo acerca de la terminación, hay que recordar que esta terminación sirve también el propósito de indicar que el sustantivo en el que se observa “tiene relación con” la palabra de la raíz; es decir, beber.

En el español dominicano se ha oído que una persona está “metida en una bebentina” cuando entra en una etapa de beber sin cesar. A veces esta persona va de sitio en sitio donde se venden bebidas alcohólicas como una diversión y quizás hasta terminar embriagado. En este caso no hay reunión, aunque se puede hacer el recorrido acompañado de una o más personas.

La palabra estudiada aquí recibió el reconocimiento del Diccionario de la lengua española, pues en este puede leerse, “ingestión en exceso de bebidas alcohólicas”; con la marca que es de uso en República Dominicana. Es un sustantivo femenino y siguiendo las pautas de ese diccionario, como no se menciona otro país; eso significa que es palabra propia de los dominicanos.

 

GARANTISTA

“La disposición GARANTISTA de la reforma. . .”

A pesar de que se ha encontrado en varias ocasiones la voz del epígrafe, esta no es de uso general en el español actual. Sin embargo, parece que tiene mayor circulación en algunos países de habla hispana, mientras en otros se la ignora por completo. Las informaciones de que se dispone indican que esta voz se originó en México. Se ha detectado el empleo en Argentina también. En España esporádicamente se encuentra la voz usada.

La definición más sencilla y directa del adjetivo garantista es, “que proporciona garantía”. De esa forma figura en el Nuevo diccionario de voces de uso actual (2003:518).

Los tres ejemplos de uso del recién mencionado diccionario tienen relación con situaciones en los tribunales, de donde se deduce que en el ámbito jurídico es donde tiene preponderancia la voz del título.

Otro rasgo común en los ejemplos es que estos tratan de garantías en sentido figurado, no de garantías en sentido concreto, esto es, se trata de garantizar derechos; no de prestar garantías de cumplir una obligación asumida convencionalmente en lugar de otro.

Puede adelantarse que esta voz no se encuentra en la lista de las que se consideran para incluir en la próxima edición del diccionario oficial de la lengua española. No obstante, si el uso persiste y se amplía, los académicos de la lengua pueden admitir la voz en el futuro.

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