Culipandear(se), pote, conformación

Por Roberto E. Guzmán

CULIPANDEAR(SE)

“. . . son ambivalentes y dan muchos CULIPANDEOS al momento de. . .”

El autor de estas reflexiones acerca de la lengua puede dar fe de que conoce el adjetivo o nombre culipandeado o culipandiao desde hace muchos años. Ese culipandiao tenía relación directa con la postura que la persona adoptaba al estar de pie (del dominicano parado).

El culipandiao era la persona que sacaba hacia atrás las nalgas, que las proyectaba hacia la parte posterior del cuerpo, pose que no obedecía necesariamente a la intención de hacerlo. No debe de olvidarse que pandear es torcer en el medio (en el cuerpo humano, cintura).

Luego aprendió quien esto escribe que la postura del cuerpo humano o el verbo habían dado pie a otro tipo de aplicación. Esa nueva acepción llevó el verbo a una acción que indica torcer la conducta.

Conforme con lo que consigna el Diccionario de la lengua española (2014-I-692), el verbo culipandear en Cuba y Venezuela es, “Evadir con astucia una dificultad prevista para no enfrentarla”. En los dos países antes mencionados, más Honduras, el verbo expresa, “Dicho de una persona: Acobardarse, echarse atrás o arrepentirse de algo que iba a hacer”.

En República Dominicana y Puerto Rico el verbo indica, “No respetar alguien la palabra dada, cambiar de opinión”. Esto aparece en el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias. Allí mismo se atribuye a Puerto Rico que en funciones de verbo intransitivo pronominal corresponde a, “Mover una mujer rítmicamente el trasero al caminar”.

El Diccionario del español dominicano (2013:232) endereza algo del verbo, pues consigna, “Mover la cadera al caminar”, que se ajusta más a lo que se había oído en conversaciones en español dominicano. Además, ese diccionario añade otras dos de las acepciones anteriores, con excepción de la que implica que la persona se acobarda, que no tiene cabida en el español dominicano.

De esta manera el culipandear termina siendo el, “Movimiento de las caderas al caminar”. Con todo el respeto debido, se piensa que el contoneo de las caderas merece que en el culipandeo se consigne que es intencional, aunque puede resultar natural también. Algo que puede agregarse es que ese culipandeo llama la atención y a veces al hacerlo intencionalmente se exagera.

Lo que se persigue con estas acotaciones es influir en la opinión de los lexicógrafos para que modifiquen de alguna manera las definiciones que se han mantenido hasta ahora y, que se incorpore el culipandeo que se expuso al principio para la postura natural del cuerpo humano en algunas personas, tomándose en cuenta las características apuntadas.

 

POTE

“. .  y que empeñan su conciencia por un pica pollo, $300 pesos, un POTE de ron. . .”

Algunas palabras que se presume que se refieren a una cantidad de líquido determinado por el nombre que recibe el contenedor no es tan preciso como podría esperarse, pote es uno de ellos. Uno de los problemas que se presenta es que el vocablo pote es muy impreciso en sí mismo, tal y como lo reconoce el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias, “Recipientes de diversos tamaños y formas. . .” Ese mismo diccionario reconoce que en República Dominicana un “pote de ron” es una “botella de ron”. Cabe que uno se pregunte si decir una botella de ron es más preciso que un pote de ron. No hay que esperar por la respuesta del inocente. Es la misma imprecisa cantidad de contenido. Pero con diferente nombre.

La tarea de ser más preciso quizás es cuesta arriba, pero eso no arredra. Todo el asunto quedará entre el pote, el frasco y la botella. Esto es, quedará en familia. Es probable que el asunto se reduzca a la costumbre de utilizar una u otra palabra para designar el mismo recipiente.

De acuerdo con lo que se encuentra en la Revista dominicana de folklore, No. 1, de marzo de 1975, p. 93, en un artículo firmado por J. A. Cruz Brache, “La botella es la medida para líquidos más corriente en el país. Su contenido equivale a 700cc”.

En quince países de habla hispana un pote es un “recipiente de diversos tamaños y formas”. En República Dominicana un pote es una forma de llamar “una botella de ron”.

Se ha escrito mucho acerca del entorno y las palabras; de la forma en que los sentidos de estas cambian conforme con los otros vocablos que rodean a esa palabra en esa situación. No cabe duda, si en un bar un dominicano pide “un pote”, le servirán una botella de ron y no una de refresco o agua. El sitio, entorno físico, impone el significado de este pote. Con la palabra pote se refiere en general el dominicano a la botella de ron que contiene los 700 cc que se mencionaron más arriba, pues la más grande se conoce como “un litro”. Debe dejarse bien claro que este no es el lugar para tratar la jerga de los bebedores habituales.

 

CONFORMACIÓN

“. . .desempeñó un rol determinante para la CONFORMACIÓN de la Ley. . .”

La palabra del título posee poder de atracción; eso se escribe porque con más frecuencia de la debida los redactores se decantan por esta cuando tienen opciones más precisas para transmitir el mensaje que tratan de hacer llegar a otros.

Algunas personas piensan que conformar tiene relación con con-formar; es decir, formar con o “formar parte, ser parte”, esa idea que hoy muchos hablantes expresan con “hacer parte”, por participar.

Como puede deducirse con facilidad, el sustantivo femenino conformación tiene relación con el verbo formar que tiene larga historia en el castellano. Conformación llega al castellano procedente del latín conformatio, conformationis. En su origen se refería solo a la “colocación, distribución de las partes que forman una cosa”. “Hasta el sol de hoy” la redacción del sustantivo ha permanecido sin cambios en los diccionarios.

Este sustantivo llegó a América en el siglo XVI. Así consta en una acta del cabildo de Caracas. (Léxico hispanoamericano del siglo XVI (1971:213).

Si la persona a la que se refería el redactor de la cita participó en la redacción de la ley, ese verbo, redactar, es el que debió aparecer. En un registro menos elevado pudo escribirse que la persona mencionada participó en la redacción de la ley. La persona mentada tuvo una participación destacada en la elaboración de la ley. Con este sustantivo se imprime un rasgo de mayor importancia al trabajo realizado.

Lo recomendable con el verbo conformar y el sustantivo conformación es reservarlos solo para sus funciones específicas de la manera en que se ajustan a sus definiciones.

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