Locutoril, apenas/casi, con base en/en base a, a pesar de que/pese a – *pese que

Por Roberto E. Guzmán

LOCUTORIL

“. . .además estarán otras prestigiosas voces LOCUTORILES. . .”

Hay palabras que se incorporan al léxico cotidiano de la comunidad sin que los hablantes se den cuenta de que esa palabra no es de uso en otras comunidades que hablan la misma lengua. No se percatan esos hablantes de que son voces extrañas hasta que alguien de fuera se las señala o hasta que la utilizan en un medio fuera de su comunidad de hablantes y no las pueden entender.

Locutoril es un vocablo que existe en el español dominicano desde hace largo tiempo; este se ha oído por la radio, la televisión, y en muchas conversaciones. No será posible determinar quién lo usó por primera vez, esto es, quien lo creó, pero sí es posible saber que existe en el español dominicano.

Hay que tener en cuenta que el lenguaje humano es un modo específico de la realidad cultural. Como consecuencia de eso las necesidades de la comunicación empujan a los hablantes a crear las voces que les permiten mantenerla. Estas consideraciones anteriores permiten explicar -en parte- la aparición de nuevas palabras tendentes a facilitar la comunicación. Puede aducirse que algunos vocablos son reflejos de la realidad y las circunstancias.

El lenguaje es una estructura dinámica respecto al tiempo, al espacio y a los sujetos que lo utilizan. Estas características hay que tenerlas en cuenta a la hora de evaluar el vocabulario de los hablantes.

Llegados a este punto hay que delimitar lo que locutoril significa. Este es un adjetivo, “relativo o que pertenece a los locutores”. Es fácil deducir que este deriva del sustantivo locutor, al agregarle la terminación -il. Lo que hizo el hablante dominicano fue utilizar un recurso que existe en la lengua española para formar otra palabra, que esta vez resultó ser desconocida en otros ámbitos de habla hispana.

El español dominicano tiene otro adjetivo que es exclusivo de esta variedad de español, y, que está formado del mismo modo anterior, es “choferil”, que sí aparece documentado en el Diccionario de americanismos (2010), “Relativo a los choferes”.  Este choferil también consta en el Diccionario del español dominicano (2013) con una acepción más específica en cuanto a su campo de acción, “Relativo a los choferes del transporte público”.

Los diccionaristas que se han dedicado a la tarea de hacer inventarios de las voces propias del habla de los dominicanos no han retenido la palabra locutoril para incluirla en las obras producto de estas labores.

No cabe duda alguna de que esta voz es parte del habla dominicana, aunque no esté documentada en los diccionarios confeccionados hasta ahora. Después de esta intervención ya los especialistas en este menester la asentarán como corresponde porque ha sido estudiada.

 

APENAS – CASI

“Tenía APENAS CASI tres años . . .”

El adverbio apenas se ha tratado mediante estos escritos en ocasiones anteriores. En otra ocasión fue porque separaban el adverbio en dos, la preposición a y el plural del sustantivo, penas. Esta vez el asunto es diferente, colocan apenas junto a casi, sin reparar en los significados de ambas palabras.

Por el estilo de la redacción de la lectura de la frase se deduce que utilizan a apenas en función de adverbio, por lo tanto, este comunica la idea de “escasamente, solo”. En latín paene significa “casi”, de ahí que la palabra península sea casi una isla, pues insula es isla.

Desempeñando las funciones de conjunción temporal, apenas significa “en cuanto, en el momento en que”. La organización y secuencia de las palabras induce a pensar que aquí se produce un pleonasmo, es decir un defecto de construcción sintáctica por la repetición de términos que proveen la misma idea.

En una frase como la copiada a manera de ejemplo resulta difícil evaluar si se trata de un recurso en la redacción para añadir énfasis, o si solo se repite la misma idea al colocar las palabras apenas y casi una inmediatamente después de la otra. El orden de los vocablos sugiere que apenas debe interpretarse con su significado de “casi, solo, escasamente, a lo más”.

En una frase u oración de este tipo no hace falta que se exagere la cantidad de vocablos que transmiten una misma idea, sobre todo de manera innecesaria colocándolos tan próximos uno de otro. Se piensa que en la frase se incurrió en una repetición inútil.

 

CON BASE EN – EN BASE A

“. . .trabajar EN BASE A una acentuación. . .”

A fuerza de oír de manera insistente y machacona la locución en base a, hasta los doctos en materia del lenguaje la incluyen en sus escritos. Es censurable (palabras del Diccionario panhispánico de dudas) la locución porque “las preposiciones en y a no están justificadas”. Fundéu demuestra lenidad en su criterio, pues entiende que la locución “en base a” se encuentra extendida en el uso y su empleo no puede censurarse. No deja de apuntar esa institución que es preferible la construcción “con base en”.

El diccionario mentado más arriba propone que en lugar de la locución censurada debe emplearse “con base en”. Esta es una locución que comenzó a usarse hace relativamente corto tiempo con el valor de “con apoyo o fundamento en”. El español de estilo culto manifiesta preferencia por otras locuciones tales como: sobre la base de, en función de, basándose en, a partir de, de acuerdo con, con base en, según, etc.

La forma de evitar caer en el descrédito es mantenerse alerta cada vez que se procede a usar la palabra “base” en cualquier tipo de locución; es decir, que una señal de alarma se active en las esferas del criterio en estos casos para no utilizar la locución criticada.

 

A PESAR DE QUE – PESE A – *PESE QUE

“. . .PESE QUE su labor escritural . . .”

El verbo pesar ha servido de base para que sobre este se formen locuciones de diferentes clases que se usan en la comunicación para expresar matices que deben sus diferencias a la inclusión de preposiciones, conjunciones y adverbios, así como a la organización interior de estos elementos en las locuciones.

Lo escrito en el párrafo anterior no significa que exista libertad para que los hablantes de español suelten las riendas y se dediquen a introducir elementos extraños en las locuciones en las que el verbo pesar, sobre todo pese, es utilizado.

“A pesar de” es una locución prepositiva que se toma y usa con el significado de “contra la voluntad de”, “contra la resistencia de” o “contra el inconveniente de”. “Puede preceder a una preposición introducida por que”. “Pese a es una preposición prepositiva, equivalente, en general, a a pesar de”. Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española (1998:339). Lo anterior equivale a decir que a pesar de vale para expresar “con la oposición o resistencia de”. Diccionario de la lengua española (2014-II-1695). A pesar de que es una locución conjuntiva que “introduce oraciones que indican concesión”. Gran diccionario de la lengua española (2007:1330).

El Diccionario panhispánico de dudas escribe que a pesar de sirve para indicar “contra la voluntad o el deseo de alguien”. Es importante recordar que “cuando la locución va seguida de subordinada, no debe suprimirse la preposición de”, (2005:499).

Pese a que es la construcción apropiada para expresar que no se tiene en cuenta la oposición o la resistencia de algo o alguien, y no simplemente pese que, con omisión de la preposición a.

Fundéu 28/11/2012.

Se ha traído el auxilio de los textos citados para que no quede duda alguna con respecto a la forma de escribir las locuciones de forma correcta.

© 2019, Roberto E. Guzmán

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