LAS ACADEMIAS DE LA LENGUA PARTICIPAN EN LA PRESENTACIÓN DEL «DICCIONARIO PANHISPÁNICO DEL ESPAÑOL JURÍDICO» Y OTROS ACTOS ACADÉMICOS

Por Fabio Guzmán

Con motivo de la presentación en la Universidad de Salamanca del Diccionario panhispánico del español jurídico (DPEJ), los directores, presidentes y delegados de las veintitrés academias de la lengua que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) fueron invitados a España,  del 12 al 15 de diciembre de 2017, a participar en diferentes actos.

El DPEJ ha sido fruto del acuerdo adoptado en la Cumbre Judicial Iberoamericana, celebrada en Paraguay en abril de 2016, y tuvo como punto de partida el Diccionario del español jurídico (DEJ), publicado ese mismo año por la Real Academia Española y el Consejo General del Poder Judicial español, que compiló el léxico jurídico de España. Para la preparación del DPEJ, se han sumado a los equipos de profesores y juristas españoles que colaboraron en el DEJ miembros de los tribunales y cortes supremas de los países hispanoamericanos, reconocidos juristas pertenecientes a las academias americanas y profesores universitarios de todo el nuevo continente, que han trabajado bajo la dirección de  Santiago Muñoz Machado, connotado catedrático de Derecho Administrativo y exsecretario de la Real Academia Española, cuyas meritorias iniciativas han tenido como feliz resultado, además de los dos diccionarios jurídicos, el excelente Libro de estilo de la Justicia, publicado también en 2017.

En representación de la Academia Dominicana de la Lengua (ADL) viajó a España el académico de número y abogado Fabio J. Guzmán Ariza, quien colaboró en la preparación del DPEJ.

El martes, 12 de diciembre, pocas horas tras sus llegadas a España, las delegaciones académicas fueron recibidas a la entrada del Tribunal Supremo español por Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo del Poder Judicial español, y por Darío Villanueva, director de la Real Academia Española. Después de una breve ceremonia de bienvenida en la que tanto el magistrado Lesmes como el director Villanueva hicieron uso de la palabra, se realizó una visita guiada de la majestuosa edificio donde tiene su sede del tribunal, un magnífico ejemplo de barroco afrancesado, con columnas jónicas rematadas en capiteles dorados y pinturas al fresco en los cielorrasos. Durante la visita, los académicos tuvieron la oportunidad de conversar sobre diversos temas con el presidente del Tribunal Supremo.

Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo de España, se dirige a los académicos

Foto de familia de los académicos con el presidente del Tribunal Supremo de España

Esa noche, los académicos fueron invitados al Teatro Real a disfrutar de la presentación de la ópera La bohème, de Giacomo Puccini.

Al día siguiente, miércoles, 13 de diciembre, las delegaciones académicas visitaron la sede central del Instituto Cervantes (IC), organización que tiene la misión de promover el idioma español y contribuir al progreso de las culturas de todos los países y comunidades de habla española, y que cuenta con 87 centros en 44 países de los cinco continentes. Los visitantes fueron recibidos por el director del Instituto, Juan Manuel Bonet. Tras el saludo protocolar y la foto de familia, los académicos visitaron una exposición conmemorativa sobre el escritor Arturo Barea (1897-1957) y asistieron a la presentación del libro Hablamos la misma lengua: Historia política del español en América, desde la Conquista a las Independencias, cuyo autor, Santiago Muñoz Machado, dirigió la preparación del DPEJ.  Entre los datos interesantes divulgados en la presentación destaca que de quince millones de personas que habitaban las repúblicas hispanoamericanas en la época de sus independencias (principio del siglo XIX), solo tres millones hablaban español, de modo que la expansión del idioma en América se debió más a las acciones tomadas por los gobiernos americanos después de sus independencias que a los tres siglos de dominación colonial española.

Terminada la presentación de Hablamos la misma lengua, la Real Academia Española ofreció un coctel-almuerzo de bienvenida a las delegaciones de las academias en los salones del emblemático Casino de Madrid.

Darío Villanueva, director de la RAE (centro), y varios académicos en el Casino de Madrid

Santiago Muñoz Machado (der.) y Fabio Guzmán Ariza (izq.) en el Casino de Madrid

Esa noche los académicos concurrieron a la sede de la Real Academia Española para asistir a la presentación de la edición conmemorativa de la novela Yo el Supremo, del escritor paraguayo Augusto Roa Bastos (1917-2005), ganador del Premio Cervantes en 1989, con motivo del centenario de su nacimiento. En el acto participaron, entre otros, el director de la Real Academia Española y presidente de la Asociación de las Academias de la Lengua, Darío Villanueva, y Mirta Roa, hija del  escritor, quien, tras agradecer y celebrar la publicación de esta nueva edición conmemorativa, leyó un  fragmento de la obra.

Al final del acto, la Real Academia Española ofreció un coctel a los académicos e invitados presentes.

El jueves 14 de diciembre por la mañana se celebró en la sede de la Real Academia Española una sesión de trabajo de la ASALE, la cual estuvo presidida por su presidente, Darío Villanueva, y su secretario general, Francisco Javier Pérez. En la reunión se revisaron los proyectos panhispánicos en curso: el Diccionario fraseológico panhispánico, el Diccionario escolar panhispánico, el Glosario de términos gramaticales y la nueva edición del Diccionario de la lengua española (DLE). El presidente resaltó el éxito obtenido por la versión en línea del DLE, la cual en 2017 ha sido consultada cerca de mil millones de veces.

Asimismo, el presidente de la ASALE, Darío Villanueva, informó que el decimosexto Congreso de ASALE se llevará a cabo entre octubre y noviembre de 2019, y que el octavo Congreso de la Lengua Española sesionará en la ciudad argentina de Córdoba en marzo de 2019. Finalmente, agregó que en 2018 piensa visitar las academias de Honduras y de la República Dominicana, y, de ser posible, la de Colombia.

Al final de la reunión, en la tarde, los académicos se trasladaron a la sede de la Secretaría General Iberoamericana, en el Paseo de los Recoletos, donde tuvieron un encuentro con la secretaria general para Iberoamérica, Rebeca Grynspan.

La prima noche del mismo día 14, los directores, presidentes y delegados de las academias asistieron a un pleno extraordinario de la Real Academia Española. Antes de la sesión, los académicos invitados mantuvieron un fraternal encuentro con los académicos de la Real Academia Española. El pleno se desarrolló según el protocolo habitual de las juntas académicas, que se inician, como marca la tradición desde 1713, con la lectura de las preces en latín. El director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, dio la bienvenida a los académicos invitados; doña Susana Cordero de Espinosa, directora de la Academia Ecuatoriana de la Lengua, agradeció, en nombre de todas las academias correspondientes, la espléndida acogida brindada a los académicos visitantes. Tras agotar varios trámites de rigor, el director de la Real Academia Española aprovechó la ocasión para transmitir la noticia de la próxima creación de una academia del judeoespañol, cuya sede estará en Israel.

A seguidas, los académicos asistieron a una recepción conjunta ofrecida por el Consejo General del Poder Judicial de España y la Real Academia Española a las delegaciones de la II Reunión Preparatoria de la XIX Cumbre Judicial Iberoamericana, en su mayoría presidentes de los distintos tribunales supremos hispanoamericanos, y de las academias de la lengua española.

El  día siguiente, viernes 15 de diciembre, tuvo lugar en la Universidad de Salamanca y bajo la presidencia del rey de España, Felipe VI, el acto de presentación del Diccionario panhispánico del español jurídico. Los académicos y magistrados salieron de Madrid rumbo a Salamanca a las 8 de la mañana en cuatro autobuses escoltados por una docena de automóviles y motocicletas policiales,

Al llegar a Salamanca, entraron al edificio de Escuelas Mayores de las ocho veces centenaria Universidad de Salamanca, la más antigua de España, fundada en 1218,  donde enseñaron fray Luis de León y Miguel de Unamuno. Para recibir al monarca español los académicos y magistrados se situaron en la austera aula Salinas, donde antaño se impartían las cátedras de Derecho Civil, engalanada con dos tapices flamencos y retratos de doña Ana de Austria, esposa de Felipe II, y Margarita de Austria, esposa de Felipe III. El rey Felipe VI hizo su entrada al aula puntualmente, minutos después del mediodía, y tras la toma de la foto de familia, saludó uno a uno a todos los presentes.

A continuación, se pasó al paraninfo de la universidad a la presentación del DPEJ. El rey Felipe VI abrió la sesión y concedió, sucesivamente, la palabra a  Daniel Hernández Ruipérez, rector de la universidad; Darío Villanueva; director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado, director del DPEJ; Rafael Catalá, ministro de Justicia de España; Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León; Jorge Omar Chediak, secretario permanente de la Cumbre Judicial Iberoamericana y presidente de la Suprema Corte de Justicia de Uruguay, y a don Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial de España.

En sus intervenciones los oradores coincidieron en valorar que el DPEJ es una obra monumental  —dos volúmenes, 2220 páginas y cerca de 40,000 entradas— que abarca el vocabulario jurídico de todos los países de lengua hispana y constituirá en lo adelante el texto de referencia para la comunidad jurídica hispanohablante.

Seguidamente, el rey expresó que el DPEJ “es fruto de una brillante tarea, un instrumento de valor universal que enriquece nuestra lengua común”, manifestó su profunda gratitud y felicitación a “todos los colaboradores de esta gran obra” y declaró clausurado el acto, tras lo cual se dirigió de nuevo al aula Salinas, donde el director de la Real Academia Española le entregó un ejemplar de la obra.

Acabada la fase ceremonial, se brindó un coctel-almuerzo en el claustro de la universidad, donde el rey compartió con los presentes por unas dos horas. Después del coctel, los académicos recibieron una visita guiada por la Universidad y la ciudad de Salamanca antes de su regreso a Madrid al final de la tarde. A su llegada, todos manifestaron su agradecimiento a la Real Academia Española y a la ASALE por las espléndidas atenciones recibidas durante los cuatro días de encuentros académicos.

 

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