BLOQUEADOR SOLAR – CERTIORARI – CON CINCO ESTRELLAS- DE CINCO ESTRELLAS

Este es un ejemplo de traducción directa del inglés al español. No lo sazonaron, no se molestaron en darle el sabor español a las palabras que emplearon.
En español esto que en inglés llaman SUN BLOCKER, no es más que un PROTECTOR SOLAR. Con frecuencia se encuentra “sunscreen” en lugar de lo escrito antes en inglés.

Es un asunto del genio de la lengua el que resulte raro lo del bloqueador solar que se han dado en utilizar. En nuestro idioma en lugar de “bloquear” el sol, lo que se hace es que se protege al sujeto contra los rayos del astro rey.

El verbo “bloquear” existe en español. Sería bueno que los lectores se tomaran la molestia de consultar el Diccionario de la Academia para cerciorarse de la redacción de la definición de este verbo, y al mismo tiempo familiarizarse con el sentido propio del mismo.

Algunas personas sensatas han propuesto introducir la traducción “filtro solar” para las cremas, o lociones que tienen por misión proteger contra los rayos del sol.

En español la acción de “bloquear” el sol la haría una sombrilla, pues esa es la función propia de ese accesorio, proteger contra los rayos del sol proyectando sombra sobre el objeto, persona o cosa que se desea proteger de las inclemencias del sol.

CERTIORARI

Para aquellos que se quedan sin entender que cosa es esa de “la petición de certiorari (apelación) ha sido denegada”.

El auto de CERTIORARI es el que expide un tribunal superior, como consecuencia de un recurso ante él, mediante el cual decide avocarse al conocimiento de una causa, y utiliza este instrumento legal para solicitar al tribunal inferior correspondiente la elevación del caso que se le había sometido.

Explicado en lenguaje llano, es cuando un tribunal superior se ve apoderado, mediante recurso, de un caso para que decida el conocimiento del mismo por medio de un auto que desapodere el tribunal inferior y se arrogue el derecho del estudio de la materia.

CON CINCO ESTRELLAS- DE CINCO ESTRELLAS

“…no existen en el condado hoteles CON cinco estrellas.”

Como ya no es costumbre que los hoteles pinten o coloquen las estrellas de la clasificación en los muros y fachadas de sus edificios, no es agradable usar CON como preposición cuando el sujeto se refiere a los hoteles o restaurantes así clasificados.
Ya que el asunto de las estrellas es una manera de reconocerle calidad de servicio etc., lo apropiado es aludir a la clasificación mediante la preposición DE.

Se espera que a los lectores no les parezca que se está hilando demasiado fino, pero es que el idioma tiene sus peculiaridades. Si desea uno servirse de la lengua de manera que produzca resultados, y de modo correcto, es necesario que se respeten las reglas que imperan en la misma.

No procede entonces escribir “…no existen en el condado hoteles CON cinco estrellas.”

CLAVETEO

“Los códigos de construcción de…adoptaron el erróneo método de CLAVETEO tras un cabildeo…”

En un extenso artículo de primera página usaron esta palabra que figura en el título. Durante largo tiempo en el diccionario de la RAE no constaba la acepción que en la edición del 2001 ocupa la primera posición para el verbo clavetear.

Desde la edición de 2001, el claveteo es la acción de  clavetear, y esta es “sujetar con clavos”. El uso impuso la acepción. No solo que la impuso, sino que forzó a los rectores de la Academia a entregarle la primera posición.

Recuerdo que cuando era muy joven y hacía ruido con un martillo sobre madera con intención de clavar me llamaban la atención y me instaban (obligaban) a cesar con un: “deja ese CLAVETEO, muchacho!!!”

El problema surgía cuando al consultar el DRAE, Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, no lograba localizar el vocablo. Hay más, el verbo clavetear significaba “Guarnecer o adornar con clavos de oro, plata u otro metal alguna cosa; como caja, puerta, coche, etc.” El sentido figurado era y es “Tratándose de negocios, expedientes, etc., disponerlos o terminarlos de la manera más segura y completa.”

Ahora corresponde el momento de examinar el texto: “Los códigos de construcción de…adoptaron el erróneo método de CLAVETEO tras un cabildeo…” Tratando de adivinar lo que trata de transmitir el periodista con su redacción, se aventura uno a especular que ha llamado de esta manera el sistema de GRAPADO A PRESIÓN, o el uso simple de clavos, en lugar de tornillos.

Por otra parte, en el cuerpo de la reseña se usó eso que conocemos como PLYWOOD, que no es otra cosa que MADERA MULTILAMINAR. No hay que inquietarse si en la solución que se sugiere aparece un término que no es de uso común en el español. Se alude a “multilaminar”. A pesar de que no está asentado en el inventario oficial de la lengua, su formación respeta los cánones de la misma. No pasa inadvertido que la solución propuesta es más larga que la voz del inglés. Cuando esto ocurre, el hablante no la acepta con facilidad.

De dos una, o escribimos en español y renunciamos al inglés, y lo escribimos en español común, o abdicamos a nuestra lengua y nos damos por vencidos.

COLECCIÓN VISUAL

Solo en medio del contexto del que forma parte este título puede uno deducir que se trata de una colección de obras para recreo de la vista. Se piensa que el autor con este giro ha querido acortar las palabras y designar así una colección de obras de artes visuales. Así pretende englobar no solo la pintura, la escultura y el dibujo, sino también quizás la cinematografía, el vídeo y cualquier otra expresión visual de arte que pueda surgir más tarde.

Con respecto a la voz VISUAL, la Academia consigna lo siguiente: “adj. Perteneciente o relativo a la visión. // 2. f. Líneas recta que se considera tirada desde el ojo del observador hasta un objeto”.

No se está de acuerdo con que COLECCIÓN VISUAL pueda reemplazar a COLECCIÓN DE OBRAS DE ARTE. En los casos en los cuales se trata solo de pinturas, entonces es acertado escribir COLECCIÓN PICTÓRICA. Hay que reconocer que se encuentra a menudo la expresión ARTES VISUALES, por lo que el tratar de reducir lo de la colección a “colección visual”, no suena tanfuera de lugar.

Como conclusión, el autor de estas notas disiente del uso del epígrafe de este comentario por que entiende que no se ajusta a lo mejor de la lengua común.

COLECTAR

“…a la niña se le olvida colectarlo…”

En el Léxico mayor de la lengua, el único sentido que se le conocía a este verbo era el de “recaudar, cobrar o percibir caudales o efectos”, por lo menos hasta el año 1992. Ya en el 2001 los académicos modificaron un poco la redacción y terminó de este modo: “cobrar o percibir dinero”.

Las personas que están en frecuente contacto con el inglés tienen la tendencia a usar este verbo, colectar,  en lugar de RECOGER, COSECHAR. No debe perderse de vista que el verbo en cuestión se refiere sólo a DINERO y además la Academia en sus funciones de rectora de la lengua le atribuye las mismas funciones que el verbo RECAUDAR. Se le usa con toda propiedad en los casos en los cuales se le acompaña de impuestos, por ejemplo.

El texto que movió a escribir este comentario es este: “…a la niña se le olvida colectarlo…” En este caso se trataba de recoger. En inglés el verbo tiene otras acepciones más que el español no conoce.

COLUMNA

Cuando se usa la palabra COLUMNA para aludir a un escrito que aparece en una publicación periódica es porque esta tiene caracteres de periodicidad o, bien porque quien la escribe lo hace de manera usual.

En puridad del lenguaje, la columna es solo el espacio en la plana que se separa de arriba a abajo en la diagramación o composición en el periódico o publicación

Si una sola vez una persona escribe algo en el periódico y no es de manera consuetudinaria, entonces el sujeto ha escrito un ARTÍCULO. Las columnas por lo general las redactan los profesionales del periodismo o de alguna rama del saber que de esa manera exponen así sus ideas.

Una vez examinado el asunto de la columna, hay que ocuparse del columnista. Ese señor, según la Academia en su último diccionario (2001) es el “redactor o colaborador de un periódico al que contribuye regularmente con comentarios firmados e insertos en una columna especial”.

DE COMBATE A – PARA COMBATIR – DE COMBATE CONTRA

“Al año y medio de poner en práctica un innovador programa DE COMBATE A los cheques sin fondos…”

La economía de palabras es una de las grandes preocupaciones de los profesionales de la palabra escrita. No se sale del asombro cuando se constata que algunos profesionales del teclado y la palabra se lanzan a emplear o utilizar más palabras “de la cuenta”. El texto que se comenta decía: “Al año y medio de poner en práctica un innovador programa DE COMBATE A los cheques sin fondos…”

Para evitar este giro largo alrededor del asunto, bastaba con escribir PARA COMBATIR. Si se recompone la oración terminaría así: “Al año y medio de poner en práctica un innovador programa para combatir los cheques sin fondo…” No se cree que el estilo haya perdido nada de la elegancia con la redacción propuesta, es más, quizás ganó en claridad.

Por otra parte, eso de COMBATIR A no es de lo mejor. Lo más adecuado en este caso es CONTRA porque en realidad la lucha se libra CONTRA y no CON, aún cuando lo último se acepta. El uso dicta su ley por cansancio, más bien la impone, mientras que el “buen uso” propone lo que es más indicado en los casos. En las mejores manos queda el poner y mantener en vigencia lo que es mejor para la comprensión del mensaje.

Otra de las preposiciones que puede usarse con el verbo combatir es POR. De aquí que se escriba: COMBATIR POR la justicia, por ejemplo.

Se Aprovecha la ocasión para mencionar algo. Muchos escritores “de valía” han tergiversado el valor de COMBATE SINGULAR otorgándole un significado del que carece. En propiedad quiere decir de UNO A UNO, es decir, de un solo contendiente contra otro, entre dos. Por desgracia muchas personas y entre ellos los cronistas de la historia han utilizado esta expresión con el valor de EXTRAORDINARIO.

COMIDA CHATARRA

Poco a poco esta traducción de “junk food” va ganando terreno. Ya no hay lugar a sorpresas si los lectores logran descifrar esa combinación de palabras.

Durante un tiempo relativamente largo se estuvo combatiendo contra la malhadada combinación, pero según parece los intentos no han producido frutos. Esta es la traducción que alguien produjo para “junk food”. Esto vale lo que vale un intento.
Lo difícil en este caso es hacer que se acepte CHATARRA para traducir eso que los americanos expresan con su palabra que traducida al pie de la letra significa “chatarra”.

Si uno se  preguntara si existe una traducción aceptable, feliz…hay que admitir que en realidad no la hay.

La objeción que se puede oponer ante el uso del vocablo chatarra es que, en sentido propio, el concepto de chatarra corresponde a una idea acerca de metal, es herrumbre en español y, esa comida no tiene esas características.

“COMER TONTERÍAS” es una posibilidad en nuestra lengua. En español, en lugar de aferrarse al sustantivo “comida”, se puede recurrir al verbo “comer” que ofrece mejores opciones. Comida rápida es una de las opciones usando el sustantivo. Comida barata es otra solución. Algunos diccionarios bilingües español-inglés y viceversa, proponen “comida basura” que es una calificación bastante fuerte, pero mejor que la del título. Esto equivale a escribir “comer porquerías”. En México usan “alimento chatarra”. En español dominicano podría ser “comer disparates”.

Como se dice en República Dominicana: “a falta de pan, casabe”.

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