Pequeños grandes detalles

He encontrado a menudo personas a las que, como a mí, los errores ortográficos o gramaticales nos causan la sensación de verlos palpitar en el texto en que se encuentran. De la misma manera resuenan en nuestros oídos cuando se trata de la lengua hablada. Nos asusta que, de tanto oírlos o leerlos, nos lleguen a pasar desapercibidos.
Pero existen errores muy habituales que, por su sencillez, pueden ser corregidos sin demasiado esfuerzo por parte de los hablantes. Sólo se necesita voluntad de expresarse con corrección. No está de más refrescar lo que tal vez escuchamos en nuestros años escolares acerca del uso del artículo. Existen dos contextos de uso en los que frecuentemente cometemos errores: los países y los años.

Los nombres de países no van determinados por el artículo por tratarse de nombres propios. Sin embargo, se recomienda su uso cuando se trata de nombres compuestos, como en el caso de la República Dominicana, los Estados Unidos o los Países Bajos. Es una regla de fácil aplicación que nos puede resultar muy socorrida, más aún cuando el nombre de nuestro país es un ejemplo de uso muy frecuente.

Lo contrario sucede cuando nos referimos a los años. No debemos usar el artículo. Hablaremos por tanto de que «la Nueva gramática de la lengua española fue publicada en 2009» y de que «2010 será el año en que verá la luz el Diccionario académico de americanismos». Son pequeños grandes detalles que hacen la diferencia.

Envíe sus comentarios o preguntas a la Academia Dominicana de la Lengua en esta dirección: consultas@academia.org.do

© 2010 María José Rincón
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