CORRECCIONALIZAR

“. . .la ley francesa CORRECCIONALIZÓ el tipo convirtiéndolo en un simple delito”.

Este verbo del título aparenta ser una creación del español dominicano. Es de circulación o uso solo en el vocabulario jurídico dominicano. En este campo el verbo es de uso corriente. Si nadie se ha ocupado de este antes es porque su radio de acción se circunscribe al área jurídica.

Todavía el verbo en cuestión no ha sido inventariado en ninguno de los lexicones elaborados para registrar las voces dominicanas.

Para tratar de definir el verbo habrá que comenzar por otras palabras de la misma familia con el fin de hacer más inteligible la definición.

Hay muchos tipos de delitos. Un delito en su aspecto jurídico es un quebrantamiento de la ley. Por el hecho de que quebranta la ley el delito se castiga. Usualmente se castiga con una pena pecuniaria o de prisión. Una infracción es una transgresión o quebrantamiento de la ley o norma.

La corrección es la reprensión de un delito, de una falta. Todo lo anterior se toma en su sentido más amplio, es decir, general.

Quien esto escribe desconoce en la actualidad cuáles son las infracciones que se castigan con penas de tipo correccional, pero se presume que son aquellas que conllevan multas, o privación de la libertad de corta duración. Se consideraban delitos las faltas que eran castigadas con las penas de menor gravedad. De acuerdo con el Vocabulario jurídico de de Henri Capitant, la pena correccional es la de “mediana gravedad, que otorga a la infracción sancionada con ella el carácter de delito correccional” (p. 419-420). (Se cita de este modo por presumirse que se trata de una edición pirateada).

A la vuelta de las explicaciones, esto se reduce a resumir diciendo que correccionalizar es convertir una transgresión a la ley en delito simple. Se presume que el “delito simple” es aquel que no es agravado por alguna circunstancia.

En el sistema tradicional del derecho francés, se conocía como pena correccional la que sancionaba con prisión de más de cinco días, pero menos de cinco años. En ese sistema correccionalizar un asunto era o es enviar un caso ante una corte de jurisdicción sumaria. Estos datos se han adaptado del Dictionnaire juridique français-anglais/anglais-français de Th. A. Quemner (1955:67).

El diccionario Le petit Larousse registra en sus páginas el verbo correctionnaliser, derivado de correctionnel que traducido es, conocer de un crimen ante el tribunal correccional calificándolo de delito; diligencia que se conoce con el nombre de correctionnalisation. (1993:537). La adaptación al español es de RG.

Habrá que destacar dos cosas antes de concluir. El redactor de estos comentarios no es un experto en Derecho. La otra es que se deberá tomar nota de lo escrito en esta sección para que en la elaboración de los lexicones posteriores a esta fecha se haga constar este verbo y sus derivados, pues pertenecen al vocabulario del español dominicano.

 

PERIODO – CARDIACO

Las dos palabras del título no llevan acento; de propósito están escritas de esta manera para representar la forma en que algunos hablantes del español dominicano la pronuncian.

De esta forma la enuncian algunos dominicanos de pocas letras; es decir, de escasos conocimientos académicos, pero de gran sapiencia natural. Más abajo se explicarán los casos en que estos anónimos dominicanos se expresan de este modo.

En los casos en que la palabra período se refiere al espacio de tiempo, el mayor esfuerzo, acento, se hace sobre la letra /i/ y así se representa con la tilde sobre esa letra.

Cuando se trata de la regla, del menstruo, el dominicano de las zonas rurales con la delicadeza de su ignorancia formal enuncia la palabra sin el acento destacado antes, esto es, periodo.

La menstruación recibe diferentes nombres en el español dominicano, la cosa, la cuestión, la luna, el mes, la regla. Dirán también que la mujer está cogida, enferma, indispuesta, intransitable, mala. Esta información se sacó de la obra Del vocabulario dominicano (1983:202).

Existe un caso parecido al anterior con la palabra cardíaco. Lleva el énfasis sobre la letra /i/ cuando se refiere a la enfermedad o a algo específico relacionado con el corazón. Cardiaco, así, sin tilde, se utiliza para referirse a la persona que padece de una o varias enfermedades del corazón.

Hay que alabar el poder de diferenciación que posee el dominicano de menor educación formal, que ha logrado separar una palabra de otra por su pronunciación, en conocimiento de que los significados pueden hacerse diferentes.

 

AL LADO DE – DEL LADO DE

“. . . y si lo hubiera está AL LADO DE nosotros. . .”

Algunos hablantes y hasta algunos escribientes a veces olvidan la diferencia que existe entre la locución adverbial o prepositiva al lado de y la locución prepositiva del lado de.

Al lado de es “cerca, muy cerca, a poca distancia; en lugar contiguo o inmediato; en comparación con”. Esto es, indica la situación de algo. Indica también, antes del nombre de alguien, “en compañía de, que se recibió ayuda, enseñanza, orientación o consejo”.

Del lado de es “ser partidario de cierta persona o cosa, o apoyarla, a favor de, de acuerdo con, de parte de”.

Todo lo que se escribió más arriba es lo que los diccionarios recogen en sus páginas, entre estos el de la Real Academia. A  pesar de todo el vigor de esas acepciones y equivalencias, hay que tener en cuenta la evolución del uso.

En la actualidad el uso ha evolucionado de modo tal que la diferencia ha ido difuminándose y casi puede decirse que en el caso de “a favor de, de parte de” las dos locuciones pueden usarse indistintamente; aunque siempre será mejor atenerse a las diferencias señaladas al principio.

 

INTERACTUACIÓN

“. . . que integran el sustrato vital de la INTERACTUACIÓN social. . .”

En ocasiones anteriores el autor de estos comentarios acerca del habla dominicana ha escrito sobre el componente de palabra inter-.

En algunas ocasiones se ha hecho para criticar la invención de nuevos términos que en su mayoría proceden de intelectuales que escriben sobre temas específicos.

De la misma manera que sucede en este caso, los vocablos formados con la ayuda del mencionado componente de palabra son neologismos sin credenciales.

Se ha escrito “sin credenciales” porque los neologismos adquieren credenciales cuando el uso le impone a las academias que incorporen los nuevos términos en los diccionarios.

La frecuencia de uso de los términos así creados es escasa porque en la mayoría de los casos proceden -como se destacó antes- de escritores cultos que escriben acerca de temas de carácter teórico.

En la cita que ilustra el uso al principio de esta sección puede notarse la índole del estilo que se refleja en palabras allí usadas como, “sustrato” y “vital”.

No hay que correr a atajar el uso del componente de palabra inter- cuando enriquece la comprensión de lo expresado. Carecería de sentido si esto se hiciera.

© 2017, Roberto E. Guzmán.