Zapatón – cacerolear – hacer música – seguridad – flash

ZAPATÓN

Es muy posible que el común de los mortales al leer la palabra del título piense que no es otra cosa más que un zapato grande. El zapatón de esta sección es dominicano. Por más señas es “gallero”; pertenece a la jerga de los aficionados al deporte (¿?) del pico y las espuelas.

El zapatón dominicano no es solo importante porque es un dominicanismo, sino porque ha trascendido las fronteras nacionales. La pregunta que se hace el lector es de esperarse: ¿Cómo es eso de que es dominicano y ha trascendido las fronteras nacionales? Las respuestas se ofrecen más abajo.

El zapatón es un espolón de acero que, por lo general, no se acepta en las galleras de buena reputación. El Diccionario de Americanismos (DAA) asienta que es una “espuela postiza que se le pone a un gallo de pelea”. Las espuelas postizas pueden obtenerse de otros gallos y las preparan los galleros para que se ajusten por encima de las naturales del animal de pelea al que se le colocan, las sujetan muy bien para que no se desprendan durante la riña.

El zapatón del DAA, además de usarse en los medios rurales dominicanos se conoce también en México, Cuba y Venezuela. El Diccionario del español dominicano (DED) asienta la voz de la forma siguiente: ”Espolón postizo que se le pone al gallo de pelea para toparlo”.

El zapatón venezolano lo define el Diccionario del habla actual de Venezuela, de Núñez y Pérez, 1994, del modo siguiente: “Espolón artificial semejante a una espuela que se coloca a los gallos de pelea”.

En Cuba la acepción que trae el Diccionario del español de Cuba, 2000, para zapatón es así: “Cuchilla de acero que se le pone en la espuela a un gallo de pelea”. La segunda entrada asentaba la acepción reproducida por el DAA.

El autor de estas anotaciones acerca del español ha encontrado que los dos países cuyas hablas se asemejan más al español dominicano son las de Venezuela y Cuba. Lo que llama más la atención con respecto de esto es que Venezuela es tan distante o más que los países de América Central que muy bien podrían tener mayor semejanza con el hablar de los dominicanos como consecuencia de la proximidad.

La exportación del zapatón dominicano llegó al criollo haitiano donde lo escriben sapatonn y, donde además de la espuela postiza por extensión significa ‘golpe, bofetada’. Para que no haya dudas con respecto a la información puede consultarse para estos fines el Haitian English Dictionary, de Freeman y Laguerre, 2000.

 

CACEROLEAR

“Los vecinos comenzaron a CACELOREAR cuando llegaron los grupos armados. . .”

Este es un verbo necesario. La necesidad nace del hecho de que existe la acción que precisa de un verbo para describirlo. Otras voces de la misma familia de un modo o de otro se encuentran integradas al habla de algunos países de la América Hispana. El DAA recoge este verbo y los vocablos afines.

El verbo deriva del sustantivo cacerola, eso que los dominicanos conocen con los nombres de olla, paila, caldero. La cacerola más conocida es el recipiente de cocina redondo, hecho de metal, barro u otro material que tiene dos asas.

La primera vez que se tuvo contacto con una voz de esta familia fue con “cacerolazo”, con el significado de “protesta popular que consiste en hacer sonar cacerolas u otros objetos domésticos golpeándolos”. Esta es la acepción que recoge el DAA.

De la familia de cacerola en Hispanoamérica existen caceroleada, que tiene la misma significación que el cacerolazo, y caceroleo, con el mismo valor semántico.

Es natural que para ejecutar las acciones antes descritas exista un verbo correspondiente a la acción y el resultado de esta: cacerolear que es ”Manifestar los ciudadanos su desacuerdo con la política gubernamental golpeando cacerolas u otros objetos domésticos similares”.

Este es un neologismo necesario porque describe una acción nueva o, concertada, una aplicación nueva a una acción que existía antes, pero no con el mismo propósito, por lo tanto hay que aceptarlo con beneplácito.

 

HACER MÚSICA

“. . .le han cambiado tanto la vida al astro del pop hasta está pensando en HACER MÚSICA para niños entre una serie de productos inspirados en ellos”.

Cada vez con mayor frecuencia se observa que el verbo hacer incursiona donde no debe ser llevado. En la mayoría de los casos es porque la persona que así redacta procura alejarse de la búsqueda de un verbo más apropiado. En este tipo de proceder hay mucho de pereza mental. En otros casos quienes escriben de este modo, como en la cita, lo hacen porque en otras lenguas utilizan un verbo que puede ser traducido por el verbo hacer del español.

En esta sección no se examinarán todos los casos en que se sustituyen verbos adecuados por el verbo “hacer” porque sería una labor hercúlea. Se limitará esta sección a ofrecer varios verbos que pueden ser usados con música (y melodía) para hablar y escribir derecho.

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mayoría de los hablantes y escribientes de español cedieran a la tentación de utilizar el verbo hacer para muchas de las expresiones y locuciones de la lengua, es muy posible que termináramos con una lengua monótona. Esto así porque el verbo hacer en realidad puede reemplazar muchos verbos de larga data en la lengua que son más propios para expresar lo que se pretende. El ejemplo de la cita es uno de ellos.

Esto de hacer música para niños puede interpretarse como componer música para niños, esto es, producir una obra artística en el género musical indicado.

Si por este hacer música debe entenderse interpretar música, entonces el asunto se reduce a ejecutar o reproducir una composición musical o una canción. Si al interpretar la música lo que se hace es que se toca un instrumento, entonces esto se reduce a hacer sonar ese instrume
nto.

No hace falta ir más lejos para que quede claro que algunos abusos del verbo hacer, además de empobrecer el léxico general de la lengua, lo que hacen es oscurecer el sentido de lo que se pretende expresar.

No ha de olvidarse que mientras más claro es un mensaje menos dudas deja. La precisión en la elección de los vocablos contribuye al entendimiento del mensaje, a la vez que educa a los lectores sobre la mejor manera de expresarse.

 

SEGURIDAD

“. . .luego trabajó como SEGURIDAD para Bush Gardens”.

Se ha sufrido ya durante largo tiempo que se llame seguridad tanto a la persona como al sistema de protección que existe en fábricas, edificios, compañías y en actividades de diferentes índoles.

Este abuso de la palabra seguridad viene del hecho de que en inglés existe una voz, security, que muchos desaprensivos traducen por el vocablo que les parece más fácil que es “seguridad” y que para desgracia de los lectores puede significar otra cosa muy diferente.

La seguridad es la cualidad o condición de seguro, la ausencia de peligro, de daño o de riesgo. De seguro que este señor no trabajaba en su cualidad de seguro, sino para colaborar a, mantener o promover la seguridad en el lugar de sus labores.

La persona a quien se refiere la cita debió nombrarse así: vigilante, encargado o guardián de seguridad, que por lo general es un empleado uniformado de una firma privada destinado a prestar servicios de seguridad.

Los nombres que se utilizan para denominar a estas personas son variados. En muchos casos dependen del lugar donde desempeñen sus labores y de los países donde lo hagan. Algunos de ellos portan armas de fuego y otros no.

El uso impuso la aceptación de la voz guachimán para celadores generalmente provistos de armas de fuego. Esta voz deriva del inglés watchman que designa al hombre que se mantiene alerta, en guardia, y observa atentamente para reaccionar si presiente que se compromete la seguridad del sitio donde desempeña sus funciones.

Una vez más la solución se reduce a no ceder a la primera palabra que viene a la mente, y en cambio, a buscar la que represente y describa con mayor certeza la persona y sus funciones.

 

FLASH

“La propensión es negativa conforme a las valoraciones FLASH de último momento”.

Hay palabras que por lo corta que son ejercen gran atractivo sobre los hispanohablantes. La del título es una palabra que se repitió mucho en el pasado cuando comenzaron a usarse los bombillos desechables de destello breve e intenso. Podría sustentarse la idea de que la voz del inglés es una onomatopeya del ruido producido por la bombilla al estallar.

Al principio cuando empezó a usarse el vocablo del título en español se hacía solo para el propósito mencionado. Más tarde entró en el español otro tipo de flash en la jerga periodística que pasó con facilidad al dominio general. Todo el detalle de lo aludido antes se desarrollará en el cuerpo de esta sección.

Ya en el año 1964, D. Ricardo J. Alfaro en su libro Diccionario de anglicismos criticaba la voz del título, señalando que: “Entre las muchas acepciones que tiene este nombre en inglés, la jerga periodística le da la de despacho telegráfico breve o noticia de última hora”.

No podía el estudioso recién mencionado vislumbrar las nuevas acepciones que se añadieron más tarde. Ahí están: “Euforia súbita producida por la ingestión de estimulantes”. Esta acepción pertenece al argot de la droga. “Impresión muy grande o sorprendente”, usada en el registro coloquial. Además: “Plano cinematográfico de mínima duración”, que refleja el campo de la cinematografía. Los jóvenes usan la palabra flash para reflejar una “visión mental momentánea”.

En la edición del DRAE del año 1992, la RAE le hizo espacio en su diccionario llevando su grafía al español: flas. Recogió tres acepciones: la del dispositivo luminoso con destello breve e intenso, usado cuando la luz es insuficiente. El resplandor provocado por el destello. Y la acepción figurada propia del periodismo.

En la vigésima segunda edición del DRAE del año 2001 asentaron la voz del inglés con su grafía original flash en destaque, con las acepciones ligeramente modificadas. La voz inglesa continuará sin alteración en la venidera edición vigésima tercera.

Como puede observarse en las acepciones que recogen los diccionarios de uso del español, la voz del inglés reviste heterogeneidad, sirve para denominar aparatos, situaciones, sentimientos, efectos provocados; la mayoría de ellos por ensanchamiento.

El uso de flash es inevitable. Lo fácil que resulta decirlo es un aliciente para que los hablantes lo utilicen; además, su campo de acción se ha extendido y diversificado a tal punto que no se le puede negar un espacio en los diccionarios.

Escribe Roberto E. Guzmán.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estrenarse – sofisticado – ojeador (veedor) – abordar (desbordar)

Por Roberto E. Guzmán

ESTRENARSE

Estrenar es un verbo transitivo. Se estrena algo cuando se usa por primera vez. Cuando una obra de teatro u otro espectáculo se representa por primera vez, también se utiliza el verbo estrenar. En las ocasiones en que un empleo u oficio se empieza a desempeñar se dice que se estrena. La primera venta del día que hace un comerciante, se dice que se estrena.

En lo que se ha revelado en el párrafo anterior no hay novedad alguna. Esto obliga a que se desvele la razón por la que se trae una sección para el verbo estrenar como reflexivo o pronominal. Se separa una sección para este verbo porque en el español dominicano este tiene una connotación especial que lo hace singular. Leer más

Conchar – molestia – agarradera (empuñadura) – pedofilia (pederastia) – sotto voce – *urbanitas

CONCHAR

Este verbo deriva de la voz dominicana concho que denomina el “servicio de transporte colectivo urbano de pasajeros en coches y motocicletas”. Esa es la acepción que aparece en el Diccionario del español dominicano (2013). Como muy bien asienta ese diccionario concho es también el carro dedicado a ese transporte. No ha de hacérsele reparo al “coche” peninsular.

Puede recordarse que para las motocicletas hay un  vocablo compuesto de concho que es “motoconcho”. El verbo correspondiente es “motoconchar”. Si no se oye con frecuencia este verbo es porque es muy largo y desanima la utilización de parte de los hablantes.

Concho se oye en las conversaciones entre dominicanos con la función de interjección, de modo exclamativo, para expresar sorpresa, admiración. Hay que reconocer que en muchos casos funciona como un sustituto de otra palabra menos publicable de cuatro letras, que comienza con la letra ce /c/ y con una eñe entre dos oes /o/.

El verbo conchar es “trabajar como chofer de carro público o de motoconcho” (DED) Este verbo tiene una acepción por extensión, eufemística, relacionada con la que le es propia. Referido a una mujer conchar significa que es “de servicio colectivo”. Se dice de una mujer que está conchando cuando ella entrega sus servicios sexuales a cambio de dinero.

No se debe mostrar extrañeza que se trate aquí un verbo de este tipo que se considera de mal gusto porque se relaciona con una actividad censurada por las buenas costumbres sociales. Se menciona el verbo porque al igual que la actividad a la que se refiere forman parte de la realidad cotidiana dominicana.

MOLESTIA

“. . .fue capturado el lunes y enfrenta cuatro cargos por asalto sexual contra la pequeña y otros tres cargos por MOLESTIAS lascivas contra esta”.

En algunas ocasiones lo que se lee en los periódicos en español son traducciones o adaptaciones de noticias que reseñan acontecimientos que tuvieron lugar en países de habla extranjera. Al hacer estas labores algunos desprevenidos traducen o adaptan sin observar el debido cuidado. Esta sección se ocupará de demostrar que en el caso de la cita existe una traducción más adecuada que la del periodista.

El verbo del inglés to molest se ha degradado. Su significado conlleva connotaciones sexuales negativas, tales como: faltar el respeto, ofender, meterse con alguien. Es en inglés hacer indecentes insinuaciones sexuales; acosar sexualmente. No son por tanto molestias, sino insinuaciones.

En el campo jurídico to molest debe traducirse por agredir o agraviar sexualmente a una persona. Incurrir en abusos deshonestos. Esto aparte de la vertiente en cuanto a invasión de privacidad, intimidad o tranquilidad personales.

En español la molestia es la sensación de fastidio o enojo. Es una falta de comodidad. Es una perturbación o trastorno del bienestar o la tranquilidad de alguien; es un enfado, desazón o inquietud del ánimo.

Algo parecido a lo que sucede entre el español y el inglés acontece entre el español y el portugués con el verbo molestar y el sustantivo molestia. En portugués molestar es ‘causar daños o perjuicios; afectar, atacar’. La molestia en esa lengua es una dolencia, enfermedad, un achaque. En portugués una moléstia profissional es una enfermedad laboral, profesional o de trabajo que se contrae o se desarrolla como consecuencia del trabajo que se ejerce.

Estos enumerados más arriba son ejemplos de los famosos falsos amigos que pueden acarrear consecuencias costosas en materia de traducciones legales, o médicas. Hay que evitar esos enojosos resultados que terminan en pagos por reparación o indemnización como consecuencia de los daños y perjuicios que causan.

AGARRADERA – EMPUÑADURA

“Sin embargo, el agente regresó con una multa y vio la AGARRADERA de una pistola entre las rodillas del hombre”.

Desde el principio hay que anunciar que se aprovechará el encuentro que se ha tenido con la palabra agarradera para sugerir un mejor vocablo en el caso de la cita. Pero ahí no acaba la historia, los dominicanos tenemos una agarradera que no está documentada en los diccionarios de dominicanismos. Se repasarán aquí casi todas las acepciones de “agarradera” para deleite personal y de terceros.

Con respecto al uso del vocablo agarradera en el texto copiado, hay que señalar que no es la mejor selección. Es un término muy genérico. Es la parte arqueada y sobresaliente de un objeto, sí la parte de un objeto para cogerlo por él, el asa.

La empuñadura lleva en su seno la palabra puño que es la mano cerrada, la que sujeta el objeto abarcándolo. La empuñadura es la guarnición o puño de las armas. Aquí debió usarse empuñadura y no agarradera.

Ahora a entrar en materia con respecto a la voz agarradera. Agarradera es una voz que en dominicano significa acción reiterada de agarrar o agarrarse. Esa terminación añadida a un verbo -agarrar en este caso- para una acción repetida es una solución muy propia del español americano.

En otras acepciones agarradera es el paño acolchado para asir objetos calientes. En algunos países son los senos de las mujeres. En otros son las nalgas. En algunos países americanos es una riña entre dos o más personas. En otros más es un forcejeo durante un juego.

Ahora la agarradera dominicana. Es la ocasión, momento, en que las personas -sobre todo jóvenes- de alguna forma se las ingenian para “agarrarse” de modo sensual. Generalmente eso se producía durante una fiestecita. En otros momentos, hace más de 50 años, algunas de esas fiestecitas celebradas en casas particulares se llamaban CNF, que era la sigla de “coge-nalga-familiar”.

Hay que hacer constar aquí que esa “agarradera” y ese CNF no figuran en diccionario alguno de dominicanismos. Lo del CNF quizá fue una voz (ceeneefe) que no alcanzó a penetrar durante largo tiempo los filtros del habla de modo tal que merezca asiento junto con otras voces como “agarradera”, que incluso figura en un merengue que fue muy popular años ha. Hay que poner al día las obras del tema para que reflejen con exactitud y de modo íntegro las voces del español dominicano.

PEDOFILIA – PEDERASTIA

“. . . deberán renovar su constitución tras los escándalos de PEDOFILIA que desde hace años azotan a la entidad”.

Las dos palabras del título hace largo rato que ocupan de modo continuado los titulares de los periódicos en toda la aldea global. Se hace necesario adentrarse en el estudio de ellas porque en más ocasiones de las que pueden tolerarse los redactores incurren en errores. Colocan un término por otro o, piensan que los dos tienen igual significación.

La pedofilia es una perversa atracción erótica o sexual que experimenta un adulto hacia los niños o los adolescentes de ambos sexos. No es abuso de menores.

La pederastia es el abuso sexual cometido con niños; es la práctica del pederasta que comete abusos deshonestos con niños. La pederastia es también la práctica del coito anal. La Real Academia de la Lengua Española ha enmendado este artículo e incluye en la nueva redacción que es también la: “Inclinación erótica hacia los niños”.

Las personas que sienten atracción erótica hacia los niños pueden ser llamados pedófilos o pederastas; pero no sucede lo mismo al contrario.

De nuevo, los dos vocablos no son equivalentes. Nótese bien la diferencia para no incurrir en errores. Este tipo de error en un medio de comunicación puede tener consecuencias funestas.

SOTTO VOCE

“¿Qué secreto gobierna el control de la ultraderecha sobre el Partido Republicano? Es el SOTTO IL VOCE, secreto a voces que siembra, alienta y utiliza el resentimiento de la clase media. . .”

Algunas personas pueden pensar que sottovoce o sotto voce forma parte de los latinismos, pero no es así. Es un italianismo que se utiliza en español desde hace siglos.

Este italianismo se ha integrado de tal forma a la escritura del español culto que la Real Academia de la Lengua Española ha decidido incorporarlo a la vigésima tercera edición de su lexicón mayor.

Incluye esa docta Academia esa voz como un artículo nuevo y asienta que es una voz italiana que significa: “En voz baja, en secreto”. Ha de tenerse en cuenta que puede escribirse como una sola palabra o bien dividida, como se las ha presentado más arriba.

Lo que no es posible hacer es incluir il entre las dos voces, por lo menos en el adverbio adoptado por los hispanohablantes.

Con esto de las palabras adoptadas como un todo en español y que proceden de lenguas extranjeras siempre hay que andar con cuidado para no incurrir en errores. Se precisa verificar la ortografía cada vez. Son muchos los errores comunes; sobre todo con las que proceden del latín.

*URBANITAS

“Le vende cafés sofisticados a los URBANITAS que están dispuestos a pagar un precio Premium por el oscuro néctar”.

El lector común, el que en la actualidad no ha llegado a aprobar su examen de bachillerato, para el cual se escribe en los periódicos, es muy probable que no logre descifrar lo que este *urbanitas significa.

La culpa no es del lector; es del redactor que piensa que puede adaptar todo tipo de voces de otras lenguas al español con solo cambiar algunas letras. Eso que se critica en la oración anterior es lo que ha sucedido en el caso de la cita.

Como en español no se cuenta con una palabra derivada de urbe que sirva para mencionar a la persona que vive en una concentración grande de personas en una ciudad, se toma del último vocablo cita para formar un vocablo que sustituya al inglés urbanite que en esa lengua expresa: persona que vive en una ciudad.

En español americano se creó “citadino”, que no aparece en el DRAE. Es una voz corriente en el español americano de doce países en el registro culto, en tanto que adjetivo para dar a entender que es “relativo a la ciudad”. En doce países hispanoamericanos citadino funciona como adjetivo y sustantivo para mencionar a la “persona que vive en la ciudad y le agrada estar en ella”. Las dos acepciones copiadas se extraen del DAA.

Vale la pena que se mencione que no hay diccionario publicado en España del español peninsular o “de uso” que miente el vocablo hispanoamericano.

El DED, 2013, asienta el término citadino, na con las funciones de adjetivo y sustantivo y le asigna una muy bien redactada acepción: Referido a persona ‘que vive en la ciudad y gusta de la vida en ella’. En funciones adjetivas corresponde, conforme a ese diccionario, a “perteneciente o relativo a la ciudad”. Consigna esa obra que pertenece al registro culto del habla.

El Diccionario del español usual en México simplifica el asunto al asentar en sus páginas el vocablo citadino, adjetivo y sustantivo: “que vive en la ciudad o que se refiere a ella”.

Compare al final los millones de personas que utilizan la palabra citadino/na y la totalidad de hablantes de español. El resultado terminará en una cantidad enorme que sanciona positivamente el empleo.

Roberto E. Guzmán

Llenar – márquetin – contribuyente tributario – saltina – revertir

LLENAR

No debe mostrarse extrañeza si se coloca como título el verbo llenar. Así se hace porque se considera que hay un uso del verbo que es propio de la República Dominicana y que aún falta por documentar. No consta en diccionario alguno de los dominicanismos, por lo menos en los consultados hasta ahora.

Con toda naturalidad lo utilizan los “marchantes de viandas”, así como las amas de casa. En las zonas rurales también conocen de este uso porque lo utilizan para referirse a los frutos. Leer más

Tentado – intoxicar – zapato – cantinfleo – enchufar

TENTADO

Hace muchos años ya este adjetivo del título se utilizaba corrientemente en el habla de los dominicanos. Se recuerda sobre todo como era de uso entre los hablantes jóvenes.

La acepción que se confería a este término no es la que conoce el español general. En este el verbo tentar, del cual deriva tentado/a, es tocar para percibir o examinar. Es instigar, inducir o estimular. Es intentar hacer una cosa. Poner una persona a prueba. Leer más

Salonear – demeritar – atesorar (cautivar) – apeadero

SALONEAR

Los diccionarios generales de español no tienen noticias de este verbo. El Diccionario de americanismos de la ASALE (2010) trae una acepción. Puesto que en ninguno de los diccionarios consultados se ha encontrado noticia del verbo usado de la manera en que se hace en República Dominicana, por esa omisión, se trae ese verbo en esta ocasión a estas reflexiones acerca de la lengua con la intención de que no se pierda la acepción dominicana. Leer más

Pote – segar (cegar) – bocina (corneta) – casa docente – dejar atrás

POTE

“Interesantes son el salón lleno de POTES antiguos para medicinas y el hermosísimo el (sic) jardín típico de la época”.

En sentido general se conviene fácilmente en lo que un pote es en la mayoría de los países hispanohablantes. Sin embargo, la lengua tiene sorpresas reservadas. Aquí se recordará un pote muy particular que pertenece al habla de los dominicanos.

En general un pote es un recipiente cilíndrico y alto que sirve para guardar licores y otras sustancias. La diferencia entre el pote y el bote es que el último es pequeño y generalmente redondo para guardar pequeñas cantidades de cosas, que no son usualmente licores.

El frasco es un  recipiente de vidrio, semejante a una botella que se usa para guardar líquidos o sustancias en polvo. Al alcanzar este punto se hace necesario hacer un giro para centrar el interés en el pote y el frasco dominicanos.

El pote dominicano es una botella de ron. Este pote es un “recipiente de diversos tamaños, generalmente provisto de tapa”. Así lo tipifica el Diccionario del español dominicano (DED, 2013), obra que ilustra el uso con una cita.

Hay que establecer una diferencia entre un “pote de romo” y una “botella de romo”. El primero corresponde a lo que se llama “media botella” que se supone que es la mitad de la botella. La botella es la medida que se asemeja a un litro, por lo menos esa es la palabra que se utiliza para esa medida. Esa botella es la medida cuyo contenido equivale a 700 cc.

Por las noticias que se tienen en el Cibao llaman “frasco” al “pote de romo”. No se extrañará un dominicano, pero un extranjero en la República Dominicana puede mostrar sorpresa al leer u oír que al ron se conoce allí con el nombre de “romo”.

Hay que mencionar aquí también lo que en la RD se entiende por “tercia”, que es una medida de líquidos equivalente a ¼ de botella. Todavía hay una medida más curiosa para el ron, es lo que se llamó una “japonesa”. Era una “tercia de ron” vertida en una botella de Coca-Cola de las pequeñas que tenían todas sus curvas. Con respecto a las medidas se han extraído informaciones  de un artículo de J. A. Cruz Brache, publicado en la Revista dominicana de folklore, núm. 1, marzo 1975.

La hipótesis que adelanta el curioso redactor de los asuntos de la lengua con respecto de la voz “romo” es que para un bebedor de bebidas espirituosas la palabra ron es muy corta, es un monosílabo, por eso recurre a “romo” que es palabra más larga y tiene más resonancia. Además, la resaca del romo es muy larga como para que se la atribuya a una bebida con un nombre tan corto.

 

SEGAR – CEGAR

“. . .si se le compara a la instantánea brevedad con que los explosivos que estallaran por orden de este sujeto CEGARAN la vida de decenas de personas aquel. . .”

Tal parece que la tarea no termina. Por desventura, asuntos que se tildan de básicos o elementales distraen la atención de los estudiosos de la lengua. El error que se halla en esta frase copiada parece salido de un escrito de estudiante de escuela primaria. Es una vergüenza que se encuentre en un artículo salido del teclado de una persona culta.

Como es una pifia básica se presumirá que aquí se produjo por distracción del redactor. Hubo un desliz que pasó inadvertido y se publicó el artículo con esta falla. En muchas ocasiones estos gazapos no son detectados a tiempo porque no se les pasa el lápiz rojo a los artículos que envían los columnistas.

En español hay varios verbos que al decirlos se parecen mucho. Estos verbos que aparecen a manera de título en esta sección son un ejemplo de eso. Los significados de los verbos en cuestión son muy disímiles. La afinidad se reduce solo al parecido en la forma de decirlo. Este tipo de error se produce con mayor frecuencia en Hispanoamérica puesto que los hablantes de esta vasta región hispanohablante no enuncian la diferencia entre la ese /s/ y la ce /c/.

Las dos palabras del título son parónimas. Son vocablos que se diferencian solamente por una letra, pero que tienen significados diferentes. Son palabras fonéticamente parecidas, más aún en Hispanoamérica, donde no se pone tanta atención a la diferencia entre la /c/ y la /s/ como se señaló antes.

Cegar es perder completamente la vista; es hacer que una persona o animal pierda la vista. Es perder momentáneamente la vista a causa de una luz intensa, deslumbrar. Por extensión es impedir que una persona razone debidamente, ofuscar, obcecar.

Segar es cortar la mies o la hierba con algún instrumento o máquina a propósito. Es además cortar algo que sobresale. Hay otro significado en el lenguaje literario que es “cortar violentamente”, interrumpir el desarrollo de una cosa de forma brusca.

Tan pronto se termina de verificar las acepciones que poseen los dos verbos del título salta a la vista el error cometido. Es más, “segar las vidas” es casi un lugar común, es cortar el proceso de la vida, interrumpirlo; generalmente de forma violenta, brusca. Este error que se encuentra en este escrito es del tipo que se llama error infantil.

 

BOCINA – CORNETA

“. . .en una unidad la CORNETA no trabaja, en otra las luces de emergencia tampoco”.

El fin que se persigue en esta sección es dejar clara la diferencia que existe en el español dominicano entre las dos palabras del título. Asimismo, se aprovechará la ocasión para examinar las diferentes acepciones dominicanas del vocablo bocina.

Para los fines de esta sección la corneta que interesa es la que en Venezuela llaman de claxon. En ese país también conocen con ese nombre lo que el DRAE asienta como altavoz. Este claxon de Venezuela deriva de la marca inglesa klaxon. No es esta una voz desconocida de los dominicanos. Hace más de cincuenta años se utilizaba este vocablo en el habla de los dominicanos.

En la actualidad los dominicanos se conforman con llamar simplemente “bocina” a todo tipo de bocina eléctrica para automóvil. Entiéndase por esta la que produce un sonido fuerte que sirve para avisar a los conductores y peatones.

En materia de vehículos automotores los dominicanos establecen una diferencia muy clara entre la simple “bocina” y la “corneta”. La bocina es la que en otros países llaman con el nombre de pito (cuidado con esta palabra en algunos países) y para los nacionales dominicanos es la que está colocada en alguna parte oculta del vehículo, que no se ve.

La corneta era o es la que se exhibía fuera del vehículo, como por ejemplo sobre el guardalodo (guardafango), o sobre el bonete; y, en los casos de los camiones o “vehículos pesados” sobre el techo de la cabina del conductor.

El claxon era una corneta niquelada bellísima que era o es capaz de emitir un sonido en decibeles insospechados que puede mover montañas (hipérbole) de en medio de las vías públicas.

Ya después de estas explicaciones anteriores debe entrarse en el tema de las otras bocinas dominicanas. Una “persona que transmite las opiniones de otra” es una bocina, así aparece recogida en el DED. Además la locución verbal “ser bocina de alguien” se le aplica a la persona que “repite lo que alguien dice”.

Las acepciones que forman parte del español común se dejan fuera de esta sección. Antes de cerrar esta sección vale la pena que se mencione que en Cuba llaman bocina a la tapa metálica con que se cubre el buje de las ruedas de los automóviles. En República Dominicana denominan esa pieza con el nombre “tapabocina”.

 

CASA DOCENTE

“. . .anunciaron el miércoles planes para que médicos de la CASA DOCENTE comiencen a suministrar servicios a pacientes hospitalizados. . .”

Es una constante en los escritos cortos la tendencia a evitar repetir las mismas palabras. Ese cuidado es loable en un principio, mientras que llevado al extremo puede hacer que la persona que escribe acuda a locuciones y expresiones difíciles de descifrar.

Es inevitable que quien escribe utilice los términos que mantiene en su vocabulario activo al tiempo que se aleja de las voces más usuales, esto sin que se pierda el hilo del mensaje.

En esta sección  no hay una crítica, sino más bien una observación acompañada de un recuento de las creaciones de que se echa mano con respecto del título para no repetirse. También se incluirán aquí las variantes que se producen en los diferentes países para mencionar el objeto de que se trata.

Por el contexto a que se refiere hay que concluir que esta “casa docente” es un “centro de enseñanza”. Es lo mismo que en otros países llaman “alta casa de estudios” para referirse a la enseñanza universitaria. No hay que sorprenderse si se lee que en otros países denominan “centro de estudios superiores” a los mentados establecimientos. El nombre de “escuela de altos estudios” es otro nombre usado con el mismo propósito.

Otra posibilidad es escribir o decir “centro de estudios universitarios”. Las combinaciones que pueden lograrse son muchas. La enumeración que aquí se hace no es exhaustiva, sino solo ilustrativa.

 

DEJAR ATRÁS

“. . .metido a los perros en una funda de almohada y haber huido DEJANDO ATRÁS una computadora portátil. . .”

Lo que se encuentra en medio de esta sección es esa expresión del título “dejar atrás”, que no tiene cabida en el español general en un contexto como el copiado.

Primero se pasará revista a los valores con que se acepta en el español internacional la expresión estudiada aquí. Luego se propondrá una solución a la redacción para al final demostrar el calco de donde procede en un caso de uso correspondiente a esta redacción.

“Dejar atrás” es adelantar a alguien en una carrera o superarle en cualquier cosa; eso en cuanto la acción la ejerce una persona sobre otra. En los casos en que se trata de cosas, entonces es superar una cosa a otra. Los ejemplos son fáciles de recordar: “Fulano dejó atrás a los demás en la carrera de fondo”. “Este vino deja atrás los demás de la competencia”.

La locución verbal del título al ser definida por el DRAE lo hace con referencia a alguien o a algo y lo hace mediante el empleo de dos verbos: “adelantarlo, aventajarlo”. Esto es, ganar la delantera a alguien o algo. Es exceder a alguien. Llevar o sacar ventaja, superar o exceder a alguien en algo.

Con los casos que se examinan más arriba termina lo que se reconoce y acepta en el español general. Cabe aquí que se haga la pregunta: ¿De dónde sale que se haya usado del modo en que lo hizo el periodista? La respuesta es que es un calco del inglés.

Lo que se hizo en la cita fue adoptar el contenido semántico de la expresión extranjera to leave behind utilizando palabras del español, sin parar mientes en que no poseen las voces el mismo valor en las dos lenguas.

Si se coteja el significado de la locución con el sentido de la oración transcrita, puede percatarse quien así lo hace que en realidad lo que hizo la persona en la cita fue que “olvidó” una computadora portátil, que no se la llevó.

No hace falta “llover sobre mojado” con respecto de este asunto de los préstamos, calcos, falsos amigos y otras lindezas que escapan al escrutinio y cuidado de personas versadas en más de una lengua cuando escriben en español.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cascarazo – óbolo (óvalo) – *hacer parte (formar parte) – costanera – contendor

CASCARAZO

La razón principal por la que se considera aquí esta voz es porque además del significado que le atribuye el Diccionario de americanismos de la ASALE, esta tiene otro que pasó inadvertido durante los trabajos de esa obra magna.

El diccionario mencionado más arriba para el término cascarazo asienta como significado “golpe fuerte” y señala que es de uso con esa significación en Nicaragua, Panamá, Uruguay y Costa Rica.

Como era de esperarse, el  Diccionario del español dominicano (DED) recoge la locución adverbial al cascarazo que es propia del habla dominicana. Para esa locución este diccionario con toda certeza enuncia que sirve para expresar “al contado”. Leer más

*Ganar peso (engordar) – remover – tocayo (tokay) – en reversa

GANAR PESO – ENGORDAR

“La historia de nuestras vidas es que perdemos peso y luego nuevamente lo GANAMOS y añadimos otras libras más. . .”

Es mucho lo que se pierde en la vida moderna. Por desventura hay quienes pierden hasta la vergüenza. El caso más curioso es el de las personas que “pierden peso” y luego “ganan otras libras”, que dicho sea de paso no son esterlinas. Leer más

Tramposería – género y sexo – clásico – informal

TRAMPOSERÍA

“Esto es buena noticia, no ha habido tanta TRAMPOSERÍA como  se decía. . .”

El motivo principal que mueve a tratar la voz del título es que esta se encuentra fuera de los diccionarios normativos. El DRAE no reconoce este vocablo como uno de los que han logrado su incorporación al léxico común y que como tal merezca su acepción en el lexicón oficial de la lengua española. Leer más