Otros casos y otros usuarios alejados de las normas (2 de 2)

Por Rafael Tobías Rodríguez Molina

 

En la continuación de la temática ya  iniciada,  les seguimos ofreciendo una abundante variedad de usos no acordes con las normas de nuestro español, empleados por personas de diferentes niveles culturales y residentes en las más diversas latitudes.

-En un comentario aparecido en las redes, alguien haciendo referencia a una interpretación de la canción “Malagueña salerosa” de parte de la mexicana Estela Núñez, escribió: “Una magistral interpretación de Estela Núñez que decolla como siempre con su registro vocal singular…”  Lo primero que salta a la vista es que al verbo “descollar” se le eliminó la “s”. Lo segundo es que ese verbo “descollar” (sobresalir)  pertenece a un grupo de verbos de la lengua española que, cuando se conjugan en el presente del modo indicativo y del subjuntivo, y también del imperativo, convierten la  “o” en el  diptongo “ue” cuando  esa vocal recibiría la fuerza tónica al ser pronunciada. Es por esa razón que no se dice “ella descolla”, sino “ella descuella”; por lo que, cuando se conjuga ese verbo en presente del modo indicativo lo haremos como sigue:

Yo descuello, tú descuellas, él (ella, usted) descuella, nosotros descollamos, ellos (ellas, ustedes) descuellan.  Como se pude ver, en el caso de “nosotros descollamos” no existe la diptongación, ya que la fuerza tónica en la pronunciación no recae en esa vocal “o” del verbo en esa persona gramatical, sino en la “a” de la sílaba “lla”.

.-En otros ensayos ya les he expuesto lo extendida que está la práctica de la personalización del verbo “haber” en República Dominicana. Pero esa realidad se manifiesta no únicamente en nuestro país, sino también en España y en casi todos los países de América de habla castellana, como está registrado en el estudio titulado: “Pluralización del verbo haber impersonal en el español hablado culto”, llevado a cabo en las ciudades de Bogotá, Buenos Aires, Caracas, La Habana, La Paz, Lima, Madrid, México, San Juan de Puerto Rico, Santiago de Chile y Sevilla.

-Un comentarista deportivo santiaguero, en su sección “Lo que pasó hoy”, escribió: “…una parte de los beneficios que les deja su empresa en el año…lo dedica a palear…las necesidades del área deportiva…” El comentarista destaca así los aportes del propietario de una banca de apuestas al deporte, y no debió escribir “les”, sino “le”, ya que  en la noticia solo aparece como referente el dueño de la banca, por lo cual  en ese caso la concordancia tiene que darse en singular. Así lo demanda la norma en casos como ese. En cuanto al verbo “palear”, se puede decir que es bastante frecuente, en un sector de escasa cultura, el empleo de ese verbo en lugar de “paliar”,  que es el que pide ese contexto semántico.

-En la continuación del tema, leamos lo que contestó alguien ante una pregunta aparecida en una entrevista: “Para mí que las agencias de carros son las más importantes; son los que nos facilitan nuestro medio de transporte, siempre y cuando se pueda acceder a ellas como futuro comprador.” Ese entrevistado tiene dificultad con la concordancia aplicada a  los relativos, ya que aunque en la primera parte realizó muy bien la concordancia entre  “las agencias de carros” y el predicativo “importantes”, a seguidas quebrantó la norma, pues se desvió de la pista correcta y puso a concordar indebidamente el relativo “los que” con “carros” en vez de hacerlo con “las agencias de carros”. Por eso escribió “son los que” en lugar de “son las que”. Pero se encarriló al expresar “cuando se pueda acceder a ellas”, poniendo a concordar de nuevo a “ellas” con “las agencias de carros”, como lo demanda  la  norma en esos casos.

-Otro entrevistado respondió lo siguiente ante la pregunta que se le formuló: “Los supermercados son los más importantes ya que sin ellos se nos sería muy difícil conseguir los alimentos.”  A ese texto le falta una coma delante de “ya que” y le sobra el pronombre “se”.  Posiblemente eso último sucedió porque la persona entrevistada pensaba expresar “se nos haría muy difícil conseguir nuestros alimentos”, pero cometió el lapsus “sería” por “haría”.

-El siguiente caso registra un fenómeno lingüístico al que un servidor le ha dado el nombre de “traslaenqueísmo”, que se está introduciendo ampliamente entre los usuarios dominicanos. Veamos de qué se trata. Un habitante de un sector de Moca, después del paso del huracán María, indicó: “Ustedes pueden ver en las condiciones que estamos aquí, en esta comunidad.” Para mantener el orden de las palabras indicado por la sintaxis del castellano, ese señor debió decir: “Ustedes pueden ver las condiciones en que estamos aquí, en esta comunidad.” Debemos tener claro que esa es una construcción de relativo y  que, en esas construcciones, tienen que aparecer juntas las palabras que las constituyen y en  el sitio que les corresponde para mantener claro y preciso el mensaje que se quiere transmitir.

-Un estudiante  de término de la carrera de Derecho, en la tesis que él le presentó a un corrector de estilo, expresó: “Queda evidenciado la alta tasa de niños y niñas a los cuales se le coarta el derecho a la educación.” Lo primero que se observa es que debió escribir “evidenciada”, pues ese adjetivo concuerda con “tasa”, palabra sustantiva a la que modifica o califica. En segundo lugar, “les” es lo que  pide la concordancia y no “le” porque se hace referencia  a  “niños y niñas”, que son nombres plurales.

-También otro estudiante, en su tesis a ser corregida, escribió lo siguiente: “A  la institución que nos referimos, es el Senado romano.” En ese ejemplo aparece  el fenómeno al que yo le he dado el nombre de “traslaalaqueísmo”  pues traslada o separa del lugar que le corresponde en el orden sintáctico de esa oración, el relativo “a la que”.  La frase, en buen español, debe ser: “La institución a la que nos referimos…”

-En un canal de televisión de la ciudad de Santiago de los Caballeros, escuchamos a un profesional y político expresar: “Tú conoces con la intensidad que nosotros nos manejamos.” En este hablante apareció el fenómeno lingüístico al que le he llamado “traslaconqueísmo”, que consiste en la traslación o separación de la preposición “con”  del relativo  “que” (= la cual,  la que). Nuestra sintaxis pide que se siga el siguiente orden de las palabras y frases al tratarse de ese relativo: “Tú conoces la intensidad con que (=con la que, con la cual) nosotros nos manejamos.”

Por el momento me conformo con los casos que esta vez les he presentado, con los cuales espero haberlos orientado en cuanto al buen empleo del español. Debo decirles que mi deseo de siempre es que, en sus escritos y en su comunicación oral con los demás, la imagen que ustedes proyecten ante ellos sea cada vez más apreciada.

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