Diccionario de mística, de Bruno Rosario Candelier

Por Gisela Hernández

“La mística es el cultivo de la espiritualidad centrada en la búsqueda de lo divino […] Para elaborar un diccionario de términos místicos  hay que saber lo que es la mística, sin confundirla con la religión, ni con la metafísica ni con el mito. La  mística implica, como búsqueda de lo divino, una contemplación hacia adentro, hacia la esencia del ser, hacia la Fuente creadora e inspiradora de todo, hacia el Misterio que arroba y anonada” (Bruno Rosario Candelier).

El Diccionario de mística, de Rosario Candelier (1), es una obra que trasciende las fronteras de los diccionarios semánticos y lexicográficos. Engrandece el acervo cultural, léxico y semántico de los hablantes. Es una obra concebida para dar asistencia al cultivo cultural de la fuente misma de los vocablos sobre mística. Terminología que el propio Diccionario de mística define en sus diferentes acepciones mediante un análisis enjundioso de sus términos y el carácter universal y particular que el vocablo posee para la Mística Bíblica, Budista, Cósmica, Mística Interior, entre otras acepciones, radicada la mística que eleva la conciencia espiritual  en la inspiración de la misma, centrada en la convicción de la existencia de Dios. Además de la trascendencia señalada, el Diccionario de místicaes una herramienta útil: una fuente viva y tangible del nivel de contemplación y entendimiento que las almas sensibles y porosas al Misterio tienen de la existencia de otras realidades, como ya intuía Platón desde la cuna del conocimiento profundo de las esferas conjuntas de la persona humana.

Más que vocablos: “Conciencia espiritual”

El Diccionario de mística de Rosario Candelier, a través de los doscientos veintiocho vocablos que define con rigor científico y que se sustentan en fuentes fidedignas, es una obra para trascender en la comunicación con el Absoluto, en tanto contiene la simiente del Movimiento Interiorista, doctrina estética creada por el autor de esta obra de reflexión lexicográfica.

La presentación del Diccionario de mística es realizada, con acierto y soltura literaria, por Rosario Candelier, desde la introducción del mismo al explicar qué aborda como diccionario especializado incluida la conciencia espiritual: “[…] aborda  […] términos alusivos a la inclinación mística  de la conciencia espiritual […] (2).

Conciencia espiritual que todo ser humano puede acceder cuando se entregue a su misterio y se deje elevar más allá de la realidad cotidiana que venera lo simple. Y, paradójicamente, la esencia divina en las cosas más triviales de la humanidad puede llevar a la conciencia plena del despertar a la sensibilidad excelsa de la mística, siempre que el ánimo del espíritu se incline a entender y definir cuál es el sentir espiritual que rige nuestras vidas y avocarnos en identificar las “señales divinas” que el Diccionario de mística define bajo tres entradas, siendo la primera de ellas “mensajes percibidos como fenómenos o prodigios (3), con cita de Libro del Antiguo Testamento (Deuteronomio 13;1-2). La segunda entrada, indicios y mensajes trascendentes, con apoyo en una cita de La dolencia divina, obra del propio Rosario Candelier, dejando en el ánimo la tercera entrada como las señales de la trascendencia, avalada en un verso de poeta José Nicás Montoto, Dilmun (32): “Serénate un momento, corazón, y repara/en los dones, feliz que disfrutare/ aquellos que ahora gozas  porque nada precisas ni nada te reclama/y has aprendido a ver en las cosas fugaces/ una móvil señal de lo inmóvil eterno”.

 Desarrollo de la inteligencia espiritual

En el Diccionario de mística se plasma la dirección que motiva a la toma de conciencia del deber de cultivar la inteligencia espiritual y dedicar un tiempo interior para cultivar la mística en las dos vertientes en la cual la entrada en el Diccionario de mística describe como “Vía mística” (4): “Iluminación y contemplación. Desarrollada y traída a la luz de la conciencia de dejarse interpelar por el cultivo de la espiritualidad desde el “Silencio interior” cuya definición está en el Diccionario de mística; identificar el proceso personal a seguir, al cual, cita Rosario en “Vía mística“: “Vía mística: la definitiva y completa purificación del Yo, a la que algunos contemplativos llaman “dolor místico” o “muerte mística”, y a la que otros denominan Purificación del Espíritu o Noche Oscura del Alma […]la “crucifixión espiritual” que tantas veces han descrito los místicos: la gran desolación en la que el alma parece abandonada por  lo divino” (5).

Una introspección que toda persona debe realizar, en silencio interior al hacer acopio de las definiciones insertadas como un faro espiritual en “Silencio interior“: “Silencio interior1. Ausencia de voces, sonidos y ruidos con la sedación de la soledad sonora” (6).

Y, aceptar como válidas las sugerencias de Rosario Candelier respecto de las vías para cultivar en la vida de cada uno la mística como una vivencia ineludible, que indefectible y contundente desarrollan la inteligencia espiritual: “(…) el silencio, la soledad y la contemplación (…)”  (7).

Rosario Candelier, en Diccionario de mística, ilumina en relación a las acciones que han de seguir a toda persona con experiencia mística, en “Vía mística” es descrita como: “[…] Purificación, iluminación y contemplación son las tres etapas del cultivo de la mística   […] (8).

Tres etapas imantadas desde el soporte cósmico del Areopagita que Rosario Candelier intuye desde su conciencia iluminada por la mística: “A mi parecer, los ya purificados están perfectamente limpios de toda mancha y libres de la menor desemejanza. Creo que cuantos reciben la iluminación sagrada están llenos de luz divina y levantan los santos ojos de la mente hasta alcanzar plena capacidad de contemplación” (9).

Desdeñar las obligaciones que el conocimiento de estas verdades traen al crecimiento de los sentidos interiores es postergar la satisfacción y el disfrute de la felicidad plena que lleva consigo el cultivo de la vida interior y el placer del deber cumplido cuando la luz de la conciencia mística puede llevar a buen puerto a las almas perdidas en el mar oscuro de las preocupaciones existenciales.

Soporte literario del Diccionario de mística

Dentro de las acotaciones académicas incluidas en la instrucción del Diccionario de mística, por Bruno Rosario Candelier en la Academia Dominicana de la Lengua el 12 de junio de 2017, el insigne autor  apuntala sobre el soporte literario del Diccionario de mística: “Tras la explicación básica y el comentario pertinente, las entradas de este Diccionario de mística se ilustran con muestra de escritos alusivos a la referencia mística de la palabra clave. Se trata de un diccionario especializado, por lo cual se aplican criterios lexicográficos, afines a la disciplina espiritual que la sustenta” (10).

Citas, principalmente poéticas, como alude el numeral “9” del decálogo del Diccionario de mística, guía de Rosario Candelier: “9. Ilustrar con ejemplos de textos literarios, especialmente poéticos, la dimensión espiritual y estética de un concepto” (11).

Citas bibliográficas que engrandecen las letras dominicanas cuando es citado un escritor nativo, como el caso de Fausto Leonardo Henríquez,  poeta a quien ha sido dedicado el Diccionario de mística, honor que coloca de relieve la responsabilidad del escritor de dotar su creación de belleza y rigor científico, visto el vínculo espiritual de la necesidad de dominar el idioma en el cual se escribe y del soporte literario como aval del buen uso del lenguaje y de la inspiración en la búsqueda de términos semánticos que engrandecen el léxico, cuando un autor emplea el lenguaje con propiedad, belleza y corrección. Rasgo semántico presente en la creación mística, razón del Diccionario de mística en la explicación ofrecida por Rosario Candelier en la introducción a este glosario: “La creación estética y espiritual inspirada en la mística tiene una singular connotación que las palabras expresan, sugieren y encauzan en su configuración léxica, semántica y simbólica” (12).

El Diccionario de mística, con lenguaje elocuente, nos invita a vincularnos al decir profundo, a abrirnos a las manifestaciones místicas y prepararnos para el desarrollo de la inteligencia espiritual.

 Gisela Hernández

Presentación del Diccionario de mística,

Santo Cerro, Ateneo Insular, 25 de noviembre de 2017.

 Notas:

  1. 1. Bruno Rosario Candelier, Diccionario de mística, Santo Domingo, Academia Dominicana de la Lengua, 2017.
  2. 2. Ídem.
  3. 3. Ídem.
  4. 4. Ídem.
  5. 5. Ídem.
  6. 6. Ídem.
  7. 7. Ídem.  Con cita de Pseudo Dionisio Areopagita en Obras134.
  8. 8. Ídem.
  9. 9. Ídem, p. 493.
  10. 10. Ídem.
  11. 11. Ibídem.
  12. 12. Ibídem.