VISITA – CAPITAL INICIAL – CAPITAL SEMILLA

“. . .con el apoyo del hospital Baptist, y se han atendido más de 600 VISITAS.”

Ya se pueden imaginar las atenciones que se les dispensaron a los visitantes. Los recibieron en la puerta de entrada con un saludo caluroso y efusivo. Luego de hacerlos sentar les ofrecieron alguna bebida alcohólica, o sin alcohol, dependiendo de las preferencias de la “visita”.


Hay que dejar a un lado estas suposiciones y pensar seriamente en el tipo de “visita” que se hace al médico, y si esto es posible que se haga en el consultorio de un facultativo.

Cuando un enfermo va a la oficina de un galeno, si no es por pura cortesía, la visita entonces la hace para “consultar” sobre su salud, y la oficina del médico se transforma en el “consultorio”. Lo que hace el enfermo es que se presenta para una “consulta” y no para una visita.

Las que se atendieron no fueron entonces más de 600 “visitas”, sino más de 600 consultas, si se pondera el propósito de la consulta, o se han atendido más de 600 enfermos, pues se atienden los enfermos si se desea subrayar el tipo de persona.

No hay que devanarse las meninges para dar con el origen de la confusión. Proviene del inglés, lengua en la cual a las consultas al facultativo se les llama visits.

La única visita que se conoce con relación al médico es la que éste hace  a la casa del enfermo y que, caracterizada por la brevedad, ha dado pié a que se repita lo siguiente: “visita de médico”. Con esta expresión se alude a lo breve de la visita, y por extensión, se aplica a cualquier visita que una persona haga a otra y que sea muy breve en su duración. Hay que subrayar que en el caso de la “visita de médico”, el último se traslada a la casa del enfermo, por lo tanto no se la puede aceptar para justificar el uso equivocado de la palabra del texto comentado.

CAPITAL INICIAL – CAPITAL SEMILLA 

“. . .recién lanzaron una iniciativa, que incluye $25,000 de CAPITAL SEMILLA, dirigida a mantener una línea telefónica. . .”

Todavía está pendiente que se pueda localizar algún uso anterior de esta combinación o nuevo tipo de capital. Se procuró encontrar en los diccionarios de español, así como en los de inglés, tanto en los generales como en los especializados, y no se logró dar con lo que significa “capital semilla”.

Lo que sí se recuerda que existía, y aún existe, es la denominación “capital inicial”, que es el primer aporte hecho por los socios capitalistas en un negocio que comienza. Lo que se procura no es descartar el eufónico sonido de “capital semilla”, sino que los lectores puedan identificar el significado.

Podrían presentarse varios argumentos tanto a favor como en contra de la semilla. Uno de ellos es que no se siembra, pero a eso puede oponérsele que se utiliza el término en sentido figurado. Este tipo de razonamiento se prolongaría sin conclusión obvia. Más vale renunciar a este ejercicio y mantenerse apegado al léxico aceptado por el común de los mortales para que el mensaje trascienda.

ENTERARSE POR – ENTERARSE DE 

“. . .en la puerta del hospital en el que está ingresado para enterarse POR su estado de salud.”

El sujeto que se entera POR, lo hace a través de, por medio de, o mediante; es decir, que lo hace con la ayuda de un medio cualquiera de información. Quien se entera DE, lo que consigue es información directa. Se entera de algo, de un hecho, de una noticia, o del estado de salud de alguien, como en el caso del texto.

De acuerdo con lo que escribe el maestro Manuel Seco en su clásico Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española, la construcción del verbo “enterarse” clama por la preposición “de”, pues no debe omitirse la preposición.

Otra de las construcciones conocidas que se hacen con la ayuda del verbo estudiado es, “enterarse por boca de”. En otras ocasiones hay quienes acostumbran a “enterarse por conducto de”.

En el lenguaje informal se recurre a la frase “para que te enteres”, cuando la intención del hablante es llamar la atención de quien escucha, pues piensa que lo que le comunica contradice lo que la última esperaba que sucediera.

Ya en muchas otras secciones se ha insistido sobre el régimen de las preposiciones. A pesar de que hay libros que tratan el asunto, nada se gana con el estudio de los mismos si esa práctica no se acompaña con la lectura constante de los buenos escritores de la lengua. Los tropezones que existen en esta materia en español, existen también en otras lenguas. Es uno de los asuntos más espinosos en las lenguas. Sólo se logra dominar con la frecuentación de la buena literatura.

PATENTAR – PATENTIZAR 

“Como alternativa se basa fundamentalmente en la estrategia “Una comunidad, una meta”, PATENTIZADA por la Cámara de Comercio del Gran Miami.”

En el texto citado más arriba se usa el verbo, se presume, de modo correcto para declarar que la estrategia la dio a conocer esa Cámara de modo “manifiesto, patente, público”.

Si en lugar de lo que escribió el autor del artículo él hubiese deseado expresar que ese lema en cursiva lo había registrado a su nombre esa Cámara, y que lo había hecho con el propósito manifiesto de proteger los derechos sobre el mismo, entonces el verbo que debía utilizar sería el otro.

El verbo “patentar” sirve para indicar que se “concede y expide patente”. Sirve además para“obtener patente de propiedad industrial”. En algunos países, Argentina y Uruguay, es “inscribir un vehículo automotor en el registro oficial”.

No debe perderse de vista la diferencia que existe entre los dos verbos. El origen de los dos verbos es el mismo. Descienden de “hacer público”, en un caso; y lo mismo, pero mediante un documento o patente en el otro. En latín era patens, patentis, que en funciones de participio de patere significaba “extenderse, estar abierto”. Una carta o letra patente era un documento público, carta abierta.

PASAR – EXPEDIR

“. . .fue detenida esta semana por violación de libertad condicional al PASAR cheques sin fondos.”

Son muchas las cosas que se “pasan”, hasta los huevos se pasan por agua. Una de las características de una lengua culta y adulta es que existan en su léxico palabras que aunque próximas unas de las otras, puedan diferenciarse con nitidez y sin equívocos gracias a matices de la lengua. Esa fineza del lenguaje es un rasgo que aunque delicado le imprime valor.

La sesera colectiva puede repetir hasta el cansancio que un delincuente “pasa cheques sin fondos”. De ahí a que eso lo escriba un periodista hay una gran distancia. El cedazo del escritor, del comunicador público, ejerce su función cuando deja a un lado expresiones como la destacada, y en su lugar elige la que corresponde de acuerdo con el nivel medio de la lengua.

En la sala del tribunal, el delito que se sanciona es el de “expedir cheques sin provisión de fondos”. Esta caracterización quizá va más lejos de lo que puede aceptar el lector medio, por lo que es adecuado bajarle un grado. Escribir por ejemplo, “expedir un cheque sin fondos” es una solución aceptable para que lo entienda el gran público. El escritor no está para arrastrarse en el nivel más bajo de la escala. Su labor también consiste, en gran medida, en educar.

*INCEPCIÓN 

“. . .son totalmente coherentes con su proyecto político que desde su INCEPCIÓN quedó. . .”

Es cierto que muchas palabras a pesar de que no figuran en el Diccionario oficial de la lengua forman parte del léxico de todos los días. Los vocablos del pueblo para denominar muchas circunstancias y situaciones nacen y mueren a una velocidad pasmosa en la historia de la lengua. Muchos de esos vocablos no adquieren importancia. Como consecuencia de este último rasgo las Academias no le reconocen valor alguno y le cierran las puertas de los diccionarios.

Para que una voz cualquiera sea capaz de imponerse es necesario que perdure, que sea de uso constante, que pase de la lengua oral a la escrita, y que una vez en la literatura reciba la bendición de los escritores consagrados por la crítica.

La necesidad, que es la madre de tantas cosas en la vida, también empuja muchos términos. En la sociedad moderna, sobre todo en la actividad de las ciencias y la tecnología hay que aceptar vocablos que son necesarios porque describen un nuevo proceso o una técnica nueva. En este capítulo de la modernidad es imposible que se oponga resistencia, porque si ello fuere así, se terminaría haciendo de la lengua española un medio deficiente de comunicación.

Después de esta introducción, más larga de lo usual, se puede pasar a centrar el estudio en la palabra del título. El término “incepción” no consta en el catálogo de palabras de la lengua por diversas razones. Una de ellas es que tenemos muchas otras palabras capaces de desempeñar esta función. Para no precipitar el asunto hay que regresar y desentrañar lo que se trata de expresar cuando se emplea el vocablo en cuestión.

Para dar con el “pretendido” significado del vocablo se precisa de una búsqueda en los predios de la lengua inglesa. Como en tantas ocasiones, el culpable del yerro se esconde entre los pliegues de la lengua inglesa. El término “inception” es un acto, proceso o instancia de comienzo; es principio. Con la ayuda del inglés se puede redactar de nuevo el texto, para que se lea así: “. . .totalmente coherentes con su proyecto político que desde su principio quedó. . .”

Como todas las lenguas tienen elementos en común, y más aún entre las de troncos comunes, en español existen algunas palabras que pertenecen al mismo origen que el término del inglés, es decir, de la misma familia que el “inception”. Constan entre otras, incipiente, “que empieza”; íncipit que es empezar, que desciende del verbo en latín “incipere”, del cual se desprende el vocablo del inglés. La última palabra de la familia es poca conocida porque es de uso muy restringido en español. Significa “primeras palabras de un escrito o de un impreso antiguo”. La grafía tan rara del íncipit obedece a que es el verbo del latín conjugado en la tercera persona del singular del presente del indicativo.

*ARQUITECTADO 

“. . .quedó ARQUITECTADO como uno de robo nacional.”

El vocablo del título supone la existencia de un verbo que sería “arquitectar”, del cual se haría derivar este participio pasado con valor de adjetivo.

La palabra arquitectura está limitada a su aspecto de proyección y construcción de edificios y otras obras que le dan el apellido a la actividad, como la civil, hidráulica, naval, y militar. En lenguaje moderno hay una arquitectura de la informática que se refiere a la estructura lógica y física de los componentes de un computador.

En la última definición aparece el elemento que da pié a que consideren que se pueda aceptar a *arquitectado como sinónimo de “estructurado”. No hay pista alguna que autorice a retener la explicación y el significado propuesto, pero tampoco hay ningún indicio que invalide esta hipótesis.

Como una rareza más o menos relacionada con el asunto, se menciona que hay un tratado muy viejo, por lo menos del siglo XIX que lleva por título Arquitectura de las lenguas que llamó poderosamente la atención del autor de estos comentarios, porque nunca antes había encontrado un uso como ése para el vocablo “arquitectura”.

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