PUNTEAR

En el epígrafe aparece un verbo que posee una acepción netamente dominicana, es decir, que solo ocurre en el español dominicano. Ese será el tema de esta sección.

En otros países de Hispanoamérica el verbo tiene otras significaciones que en la mayoría de los casos se alejan mucho del significado del verbo en el habla de los dominicanos.

Es en el español de Puerto Rico en el que se produce un uso que se acerca ligeramente al del español dominicano para el verbo del título. Allí en tanto verbo transitivo es, “Desarrollarse la espuela del gallo cuando empieza a dejar de ser botón”.

El verbo en el habla de los dominicanos se aplica solamente a las adolescentes. El uso se recuerda claramente entre los jóvenes. No puede asegurarse que todavía perdure la utilización; sin embargo, hay que documentarlo para que no caiga en el olvido por falta de huellas de su uso.

El verbo “puntear” se recuerda que se empleaba para destacar cuando las púberes comenzaban a desarrollar los senos. Se refería al momento en que por debajo de la ropa se notaba la punta de los incipientes senos. De esta “punta” es de donde deriva el verbo en cuestión.

El verbo puntear comparte con el verbo despuntar una ligera semejanza, solo en el aspecto en que el último verbo se relaciona con “empezar a brotar”.

 

FINANCIERIZACIÓN

“. . . cuya renta mensual, generalmente por la FINANCIERIZACIÓN de la economía. . .”

En el título figura un vocablo nuevo en la lengua española. El radio de acción y el campo de uso del neologismo están restringidos al área de la economía y las actividades financieras; sin embargo, eso no le resta vigencia y valor a la nueva voz y por eso se le abre un espacio en estos comentarios.

La Asociación de Academias no ha tenido tiempo todavía de darle la bienvenida en las páginas de su diccionario, pero Fundéu le ha dado un visto bueno que presagia su próxima introducción en el lexicón general.

Fundéu llama esta voz “palabra bien formada”. Explica esa organización que se refiere “al creciente peso del sector financiero en la economía”. El sustantivo financierización “hace referencia a la tendencia actual de que los mercados financieros dominen la economía”.

Hay que tomar nota de este neologismo que cuenta con un sentido semántico muy específico.

 

DIGRESIÓN – *DISGRESIÓN

“. . . me decido a compartir estas DISGRESIONES. . .”

Una que otra vez se encuentra en algunos escritos y, con mayor frecuencia aún en el habla, la palabra digresión escrita o pronunciada con una ese /s/ intercalada que no le corresponde.

Digresión da a entender que se rompe el hilo en la conversación o en el escrito y se tratan asuntos sin relación o conexión con el asunto principal, este apartamiento puede compararse con divagar.

Quien coloca esa consonante /s/ en un sitio que no le pertenece lo hace por un exceso de celo; es una ultracorrección. Quien así actúa piensa que la pronunciación digresión es descuidada.

  1. Fernando Lázaro Carreter en su Diccionario de términos filológicos (1962:400), considera que la ultracorrección es un, “Fenómeno que se produce cuando el hablante interpreta una forma correcta del lenguaje como incorrecta y la restituye a la forma que él cree normal”. Algunos tratadistas llaman este fenómeno “hipercorrección”.

No obstante lo que consta en el párrafo que precede a este, D. Manuel Seco considera este tipo de error como un “vulgarismo”. Así aparece en su Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española (1998:164).

No anda mal encaminada la persona que se equivoca en este caso, porque existen en español muchos vocablos que comienzan por dis-; además, el componente de palabra dis- entre otros significados posee el de “separación”, y, para el ultracorrecto debió ser *disgresión.

Digresión significa “que se aparta del tema” y eso equivale a que se “separa” de lo principal en el pensamiento de quien corrige la digresión del español, de allí que escriba o pronuncie “dis”. Lo que a veces olvida esta persona es que esta digresión deriva del latín digressio, que a su vez procede de digredi. Como se nota enseguida, en las dos voces del latín no aparece ese /s/ alguna.

 

MEDALAGANARIO/A

“. . . no es una concesión *MEDAGANARIA del gobierno. . .”

Hay que convenir en que la voz del título no es fácil de decir o de escribir. Es larga y está compuesta de cuatro palabras, “me da la gana”, con una terminación añadida –rio.

No se critica que le haya salido mal o incompleta la creación dominicana al articulista. Se aprovecha la oportunidad que brinda esta equivocación para aclarar algunos aspectos de la palabra sometida a estudio.

Según entiende quien estas apostillas escribe, fue D. Bienvenido Gimbernard, el caricaturista creador del personaje Conchoprimo o Concho Primo el creador de la palabra dominicana que figura en cabeza de esta sección.

Según se oyó o leyó, esa voz fue la respuesta que él, Gimbernard, dio a alguien como contestación a la periodicidad de sus caricaturas. Esto es, “cuando le entraba el deseo de hacerlo” o “según su gusto o arbitrio”, es decir, cuando le apetecía.

De acuerdo con lo que se encuentra en el Diccionario del español dominicano (2013:455), medalaganario, ria, desempeña funciones de adjetivo o sustantivo, “Referido a una persona, que actúa arbitrariamente, sin criterio o sin método”. Como adjetivo, “Referido a una acción o decisión, arbitraria, sin criterio o sin método”.

Como es natural el adjetivo produjo un adverbio, medalaganariamente, que como es de esperarse es “arbitrariamente”. Si el sustantivo y el adjetivo hay que escribirlos con cuidado, más cuidado aún hay que observar si se dice o escribe el adverbio por lo largo e inusual que resulta.

© 2017, Roberto E. Guzmán.