Las comillas son un signo de puntuación doble que se representan gráficamente, la mayoría de la veces,  en una de dos formas:  « » o “ ” . Cuando se utilizan de la primera forma (« ») reciben el apelativo de comillas latinas,  comillas españolas  o comillas angulares; de la segunda forma (“ ”) se denominan comillas inglesas. El nombre de comillas nos viene de coma, como plural del diminutivo.

Las comillas latinas o españolas descienden del diple (<  >) con que se indicaban en los códices y manuscritos antiguos  los textos tomados de las Sagradas Escrituras. La forma como se representan actualmente en español (« ») difiere de las utilizadas por otras lenguas: en italiano, por ejemplo, su aspecto ha evolucionado hacia la redondez, asemejándose a pequeños paréntesis [((  ))]; en alemán, se emplean en sentido contrario (» «).

Las comillas inglesas son de origen francés. En 1546, el impresor parisiense Guillaume Le Bret las inventó para encerrar citas, pero en posición baja y sin invertir la primera, de esta manera: ,, ,,. De ahí que la denominación actual de las comidas en francés sea guillemets.

Además de las comillas latinas e inglesas, el español emplea también, pero con menos frecuencia, las comillas simples o sencillas (‘ ’), cuya forma delata su derivación de las comillas inglesas.

La regla académica privilegia el uso de las comillas latinas y reserva las inglesas y las simples, en ese orden, para cuando deban entrecomillarse partes de un texto ya entrecomillado. Ejemplo: «La juez le dirigió una mirada de fastidio al imputado y le espetó: “Dígale a su abogado que ya está bueno de ‘enfermedades’, que no deje de venir a la próxima audiencia. ¿Me entiende?”».

Sin embargo, en la República Dominicana, por razones de costumbre y comodidad,  predominan  las comillas inglesas sobre las latinas. En efecto, para las primeras, basta con utilizar el teclado normal de las computadoras (o de las máquinas de escribir, para aquellos pocos que aún las usan); para las segundas, en cambio, es menester digitar un código alfanumérico (Alt+174 y Alt+175).

Las comillas se escriben pegadas a la primera y última palabra del texto que enmarcan y separados por un espacio de la palabra que los precede o sigue, salvo cuando les sigue un signo de puntuación, en el cual este de ha de escribir al cierre de las comillas, sin espacio entre ellos.

 

USOS DE LAS COMILLAS

De manera general, las comillas se utilizan para enmarcar palabras que  corresponden a alguien distinto a quien escribe o que se debes o se desean destacar por alguna razón.

 

1.    Citas

El uso más frecuente de las comillas es encerrar citas directas, es decir, palabras, frases o textos que se reproducen tal como fueron escritos o pronunciados. Ejemplos:

Según la Constitución, “toda autoridad que ejecute medidas privativas de libertad está obligada a identificarse”.

“¡Que no se mueva nadie!”, gritó el policía.

La fuerza mayor es eximente de responsabilidad, conforme lo establece el artículo 1148 del Codigo Civil, que expresa: “No proceden los daños y perjuicios, cuando por consecuencia de fuerza mayor o de caso fortuito, el deudor estuvo imposibilitado de dar o hacer aquello a que está obligado, o ha hecho lo que le estaba prohibido”.

Empero, si la cita es muy extensa o si consta de varios párrafos, no se deben emplear comillas, sino colocar la cita en renglón aparte, con sangrado, en texto de menor tamaño, como se ilustra a continuación:

La extensión del ámbito de aplicación del artículo 156 del Código de Procedimiento Civil ha sido expresamente rechazado por nuestra Suprema Corte de Justicia en estos términos:

Considerando, que respecto del procedimiento en casación no es necesario, al notificar la sentencia intervenida en última o única instancia, hacer saber a la parte notificada que la misma puede ser impugnada en casación ni el plazo para impugnarla, por cuanto la ley que rige este recurso extraordinario nada dispone al respecto, ni en modo alguno, puede ser aplicado al caso el artículo 156 del Código de Procedimiento Civil, ya que dicha disposición legal solamente establece mención obligatoria en la notificación de las sentencias del plazo para ejercer el recurso de oposición u apelación, según el caso.

Como es fácil apreciar, tanto el sangrado como el cambio de tamaño facilitan más la lectura del texto citado que enmarcarlo entre comillas.

Son pocas las obras jurídicas dominicanas que han adoptado esta regla ortotipográfica moderna. En muchas de ellas, se sigue la práctica incorrecta de citar entre comillas largos párrafos de jurisprudencia en el mismo renglón del discurso principal. En otras, se colocan las citas en renglón aparte, pero, en lugar de achicar el cuerpo del texto o escribirlo en cursivas,  se usan comillas. Finalmente, se advierte en algunas la práctica redundante de poner la cita entre comillas y en letras cursivas a la vez.

En otro orden, cuando se intercala en la cita un comentario de quien escribe, este debe enmarcarse entre rayas, sin necesidad de cerrar las comillas para volverlas a abrir después del comentario:

“El Estado debe velar —dice la Constitucíón— por la protección de la salud de todas las personas”.

En este caso, el uso de comas, en vez de rayas, se considera un anglicismo ortográfico:

*“El Estado debe velar, dice la Constitucíón, por la protección de la salud de todas las personas”.

 

2.    Palabras o expresiones cuyo carácter especial se desea marcar

Las comillas también se utilizan para indicar que una palabra o expresión tiene un segundo sentido, normalmente irónico, o que es impropia, vulgar o foránea. Ejemplos:

El demandante depositó sus “pruebas”: tres facturas ilegibles que nada tenían que ver con el demandado.

No te preocupes por lo de la licitación. Como te dije, todo está bien “seteao”.

La compañía está en “default”, pues no pagó los diez millones de pesos en la fecha establecidad.

En los textos impresos (incluso en textos escritos con computadora), en vez de utilizar comillas, es usual utilizar las letras cursivas si el texto base está escrito en letra redonda y en letras redondas si el texto base está escrito en letra cursiva, ya que así se logra resaltar más la palabra o expresión:

La compañía está en default, pues no pagó los diez millones de pesos en la fecha establecidad.

La compañía está en default, pues no pagó los diez millones de pesos en la fecha establecidad.

 

3.    Usos metalingüísticos

El Diccionario de la Real Academia define “metalenguaje” como ‘el lenguaje que se usa para hablar del lenguaje’. Una palabra, una frase o una oración se emplean “metalingüísticamente” cuando la intención de su autor es hablar sobre la palabra, frase u oración en sí, no comunicar el mensaje que estas contienen. Ejemplo:

La última recomendación académica es que la palabra “guion” se escriba sin tilde y que “execuátur” se escriba con c y no con q.

“De conformidad con”, “no obstante” y “conjuntamente con” son tres expresiones que se han convertido en muletillas del lenguaje jurídico dominicano.

Aquí también es común emplear, en textos impresos, las letras cursivas o redondas, según el caso, en lugar de las comillas.

 

4.    Apodos y alias

Cuando el apodo o alias se coloca sin artículo entre el nombre de pila y el apellido, es recomendable entrecomillarlo o escribirlo en cursivas para distinguirlo de los demás elementos del nombre:

Rafael “Chapita” Trujillo (Rafael Chapita Trujillo)
Ernesto “Che” Guevara (Ernesto Che Guevara)

 

5.    Títulos de artículos, reportajes, capítulo de un libro y cualquier otra parte interna de una publicación

En todos estos casos se emplean las comillas para enmarcar el título. Ejemplos:

En su artículo “El Código Civil reformado”, publicado en la edición de Gaceta Judicial de marzo de este año, Rafael Luciano Pichardo aboga por que se mantenga la numeración tradicional del Código Civil.

Es importante notar que esta regla solo se aplica a las partes intenas de una publicación, NUNCA al título de la publicación en sí, que debe escribirse en letras cursivas. Ejemplos:

Cien años de soledad (no *”Cien años de soledad”), Gaceta Judicial (no *”Gaceta Judicial”),  Diario Libre (no *”Diario Libre”).

Por igual, los títulos de películas, fotografías, esculturas, piezas musicales, discos, espectáculos, programas de televisión, etc. NO se entrecomillan, sino que escriben en cursivas:

Lo que el viento se llevó (no * “Lo que el viento se llevó”), El gobierno de la mañana (no *”El gobierno de la mañana”), La canción Por amor (no La canción “Por amor”)…

Se exceptúan de estas reglas los libros sagrados y sus partes, que se destacan solo con mayúsculas: la Biblia, el Corán, el Génesis, etc.

 

CONCURRENCIA DE LAS COMILLAS CON OTROS SIGNOS

Cuando las comillas concurren con otros signos de puntuación, deben seguirse las siguientes pautas:

1.      El punto, el punto y coma, la coma y los dos puntos  se colocan siempre detrás de las comillas de cierre:

Según la Constitución, “toda autoridad que ejecute medidas privativas de libertad está obligada a identificarse”.

“¡Que no se mueva nadie!”, gritó el policía.

Esta regla, por supuesto, no se aplica a la puntuación interna del texto entre comillas.

2)    Los signos de interrogación y admiración pueden ir colocados dentro o fuera de la comillas, dependiendo de si afectan el texto entrecomillado solamente o todo el enunciado:

“¡Que no se mueva nadie!”, gritó el policía.

¡Ud. se atrevió a gritarle “hijo de p…” al juez!

 

© 2014 Fabio J. Guzmán Ariza