HORQUETA

Es natural que algunas palabras escapen al inventario de los diccionarios. Algunas de ellas permanecen fuera de los lexicones porque son de escaso uso cuando estos se elaboran. En otros casos quedan al margen porque no hay de ellas rastro escrito de la utilización caída en desuso.

La palabra horqueta tiene sus significados usuales que se consignan en los diccionarios del español común. Esta sección no se relaciona con el uso generalizado, sino con uno que pertenece al ámbito rural, que está asentado en el Diccionario de americanismos (2010).

Esa horqueta no aparece en los diccionarios de dominicanismos o del español dominicano que se han imprimido hasta el presente. En el diccionario mentado en el párrafo anterior tampoco consta la mención de la República Dominicana como uno de los países en los que se utiliza la palabra.

La horqueta en cuestión son esos tres trozos de madera que pueden verse en los campos, colocados en forma de triángulo alrededor del cuello de los chivos. Se mantiene viva en la memoria la imagen de la horqueta cuyos palos son amarrados de manera rudimentaria con soga de pita, es decir, sin tornillos. En el habla rural enuncian esa horqueta con una hache aspirada y termina en tanto joqueta, sin pronunciar la erre.

El Diccionario de americanismos define la horqueta como, “Conjunto de tres palos que se colocan en forma de triángulo en el pescuezo a un animal vacuno para evitar que traspase cercados”. El Diccionario histórico del español de Costa Rica (1995:85) es más explícito al respecto de la horqueta, “Tres palos en forma de triángulo que se pone al cuello del animal inquieto, con el fin de impedirle pasar cercados o hacer daños en otras propiedades”. De ese modo la horqueta está definida por su composición, forma, uso y función.

Tal y como se escribió antes, en República Dominicana se usa mayormente en el ganado caprino porque este es el más dado a violar los límites de su encierro.

Por este medio se deja constancia del uso para que en las ediciones posteriores a esta fecha se subsane la ausencia de esta horqueta de los diccionarios de español dominicano. Así mismo para que se incorpore la República Dominicana a los seis países que se presentan en el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias.

 

RANKEAR

“. . .que desde hace más de 20 años RANKEA. . .”

Tan pronto como se lee una voz con una letra /k/ en medio se entiende que es de origen extraño a la lengua española. Muchas palabras que en griego llevaban la letra K pasaron al español con la grafía representada con la letra Q.

El vocablo que motiva este verbo fabricado a la ligera procede del inglés, en esa lengua es to rank. Llevado al español ese verbo corresponde a clasificar, ordenar. En algunos casos puede traducirse por “ocupar un lugar” que refleja muy bien la idea que expone el inglés.

A veces el uso introduce y establece en el seno de la lengua española palabras que pertenecen a otras lenguas. A las autoridades encargadas de velar por la lengua no les queda otra opción que reconocerlas. Eso que se acaba de escribir es lo que ha sucedido con la voz ranking del inglés que consta en el Diccionario de la lengua española (2014) de la Asociación de Academias de la Lengua Española.

A la voz del inglés ranking se le ha reconocido en español el valor de “clasificación de mayor a menor, útil para establecer criterios de valoración”. Ahí aparece la palabra clave, clasificación, que cuando se trata del verbo se identifica con clasificar u ordenar.

 

MESÍAS – MECÍAS

“. . .falsos MECÍAS con su. . .”

No es una broma. Es un extracto sacado de un artículo publicado en la prensa diaria. Este tipo de falla denota una gran pobreza en el nivel educativo del redactor.

En el español latinoamericano las dos palabras del título se pronuncian de la misma manera. No se hace diferencia alguna al enunciarla. Esta falta (¿?) en la elocución la resuelve el conocimiento previo de la ortografía y el nivel cultural de quien oye, lee o escribe. O en su defecto, el contexto.

Mesías es un sustantivo masculino que designa un personaje bíblico en la religión hebrea. Los cristianos entienden que Jesucristo fue y es el mesías que redime a los hombres. Por extensión se usa para cualquier personaje imaginario o real en quien se confía para solucionar problemas profundos.

Mecías es la segunda persona (tú) del singular del pretérito imperfecto del modo indicativo del verbo mecer, que consiste en mover algo de un lado a otro, movimiento que se hace de modo suave y varias veces. Cuando se trata de un cuerpo este debe mantener la posición de equilibrio durante la acción. Las naves se mecen, así como los bebés.

Existen varios métodos modernos para mejorar la ortografía. El más viejo es leer, con suficiente detenimiento para retener información. Eso no requiere de mucho esfuerzo y el sedimento de la lectura continua se transformará en cultura que redundará en una mejoría de los conocimientos generales.

 

APARECER

“. . .muchas veces a pie porque no APARECÍA para el taxi. . .”

En esta sección se escribirá sobre el verbo aparecer en una acepción que no se ha encontrado en los diccionarios consultados. Como consecuencia de eso se abogará para que se haga un lugar para que esa acepción se registre como un dominicanismo.

Ha de mencionarse desde el inicio que con este significado el verbo se usa casi exclusivamente en sentido negativo, es decir, precedido de una palabra que exprese negación, tal y como se observa en el texto reproducido.

En todos los diccionarios consultados la acepción que más se asemeja a este aparecer es la que se refiere a encontrar. De inmediato hay que destacar que cuando los diccionarios entran en la consideración de “aparecer” con la ayuda del verbo encontrar, se refiere a personas o cosas que estaban perdidas, desaparecidas, extraviadas.

Para no alargar el asunto no se entrará en las explicaciones de las diferentes significaciones que posee el verbo estudiado. Pero en ninguna de ellas se la hace sinónima o equivalente de “tener”.

Para ilustrar el punto por el que se aboga aquí se ofrecerán algunos ejemplos de uso. Una persona puede naturalmente decir, “No aparece dinero con que tomarse unos tragos”. Téngase en cuenta que ese dinero no se ha perdido, extraviado o que se estaba buscando. Lo que sucede en un caso como ese es que no se cuenta con ese dinero. “Iremos al cine si aparece con qué”. Se irá si se dispone de los cuartos para pagar por el billete de entrada.

De los ejemplos y las situaciones que se presentan aquí se deduce que aparecer tiene estrecha relación con “haber o tener una determinada cantidad de dinero, u, otra cosa”.

© 2017, Roberto E. Guzmán.

Escrito por Ruth Ruiz