CORROMPIDO

Este participio del título pertenece a ese grupo de dobles participios que corresponden a algunos verbos. El otro participio del verbo corromper que funciona en tanto adjetivo es corrupto que puede ser también sustantivo.

Se encuentra en estos comentarios acerca del lenguaje porque en la República Dominicana corrompido tiene un significado específico que se estudiará más abajo.

La significación propia de “corrompido” en el habla dominicana se enmarca en el campo de la medicina; más específicamente en las enfermedades, porque con este participio se menciona una enfermedad que se manifiesta con ‘malestar intestinal con gases y ligera diarrea’. Esa es la caracterización que aparece en la obra Aiguna palabra dominicana. Un mataburro cibaeño, de la autoría del Dr. Francisco dePadua Morales y María José Garrido (2015).

Se incluye esta voz con este significado, a pesar de que nunca se la ha escuchado, porque el autor es un médico de profesión que ha publicado el libro a una edad avanzada. Se supone que el libro es una cosecha de voces recogidas durante sus largos años de ejercicio profesional.

No hay motivo para dudar de la autenticidad de la voz traída en esta ocasión si se tiene en cuenta que corromper es descomponer y, de eso se trata, de una descomposición estomacal que se presume que huele mal; olor desagradable que es otro rasgo del estado de pudrición de la sustancia o cosa que se corrompe.

 

PALADAR

“El boletín noticioso diario del Adonia prometía almorzar en un PALADAR, como se llama en Cuba los restaurantes privados. . .”

No se malgastará tiempo en destacar la falta de la preposición A, en la frase, “como se llama en Cuba los restaurantes privados”.

La redacción de la reseña ayuda al lector a entender lo que este paladar significa. La forma empleada es correcta para obviar tener que explicar el valor que la palabra paladar en el contexto. De todos modos, se analizará la acepción de paladar para examinarla a la luz de las informaciones que suministra.

El Diccionario del español de Cuba (2000) define el paladar: ‘Restaurante particular que por ley no puede tener más de cuatro mesas’. La redacción del Diccionario de americanismos (2010) no se aleja mucho de esta definición cuando lo caracteriza así: ‘Restaurante particular o fonda que, por ley, dispone solo de doce sillas’.

Se echa de ver que es una caracterización que corresponde a Cuba, país en el que los restaurantes particulares son una excepción y que por ley se limita la capacidad de servicio. Al añadirle el vocablo “fonda” a la acepción, el último diccionario mentado caracteriza el establecimiento como económico, pues esa es una de las características de la fonda. En esencia es un ‘puesto cantina en que se despachan comidas y bebidas’, que es como lo tipifica el Diccionario de la lengua española de la Real Academia.

En las definiciones que se vaciaron más arriba ha de tomarse el término “particular” en tanto que el local de comercio y la actividad a que se dedica no es de propiedad pública o del Estado. Ese dato es importante en una sociedad socialista.

 

PREVÉ – *PREVEE

“El controvertido proyecto de ley PREVEE aumentar las cotizaciones para la jubilación y subir impuestos, algo que reclaman los acreedores. . .”

La confusión que ocurre entre los dos verbos prever y proveer no cesa de producirse. No hay que rasgarse las vestiduras por este desliz en la redacción analizada, pues le puede suceder a cualquier persona que no redacte o hable con cuidado.

El verbo prever se conjuga con una sola /e/ por ser un verbo irregular. Para despejar las dudas con respecto a este verbo, lo que debe hacerse es recordar que debe conjugarse como el verbo “ver”.

El Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española de Manuel Seco (1998) llama de “vulgarismo frecuente” decir *preveer, en lugar de prever. Esto es, en el presente del indicativo el último verbo, prever, en las  segundas y terceras personas del singular, tú usted, él, ella, debe decirse y escribirse prevé. En el modo imperativo, la segunda persona del singular, tú, se escribe y dice, prevé.

No se trae el verbo proveer a esta sección para “no enredar la cabuya”, pero basta con recordar que se conjuga siguiendo el modelo del verbo leer. Para no incurrir en el error comentado aquí, lo que procede que se haga en cada caso es pensar antes de enunciar o escribir uno de estos verbos, sobre todo el verbo prever, que es el que acarrea las dificultades.

 

ABORDAR

“. . .para responder a un problema que algunos creen podría empeorar si no se ABORDA a tiempo. . .”

El verbo abordar ha entrado para quedarse en las salas de redacción de algunos periódicos. Ha logrado posicionarse en las preferencias periodísticas con amplio margen sobre otras opciones. Por lo tanto, se hace necesario delimitar su campo de acción para evitar los excesos en el uso. Se examinarán aquí los alcances y definiciones de este verbo. Al final, se proporcionarán las opciones posibles.

En dependencia de cual diccionario se consulte, las acepciones que se registran para el verbo del título se encuentran todas orientadas en la misma dirección, con excepción de mínimas diferencias que no alteran el resultado final.

El lexicón oficial de la Real Academia se mantiene bien apegado al significado originario del verbo abordar cuando escribe: ‘Acercarse a alguien para hacerle una pregunta, iniciar un diálogo o tratar algún asunto’. Luego de esa acepción, en otra se adentra en el sentido más moderno: ‘Emprender la realización de algo problemático o dificultoso’.

En el apartado en que el Diccionario de uso del español (2007) trata del asunto, después de una introducción general sobre los verbos decir, hablar; añade, ‘empezar la exposición de un asunto o la ejecución o resolución de algo particularmente si ello ofrece alguna dificultad’. En términos parecidos se expresa el Diccionario de uso del español actual de Clave (2011), ‘empezar a ocuparse de un asunto, especialmente si plantea dificultades’.

Un rasgo más le suma el Diccionario del español usual en México (2002) que lo presenta de este modo: ‘Tratar una o varias personas cierto tema o asunto difícil, particularmente un problema para darle solución o llegar en él a una conclusión’. Esta redacción inserta la característica de colectivo a la acción de abordar.

La nota discrepante la manifiesta el diccionario integral del español de la Argentina (2008). Ese diccionario en su cuarta acepción escribe: ‘Hablar sobre un tema, una idea o un asunto, para analizarlo o discutirlo’. De inmediato se nota que es solo para “analizarlo o discutirlo” y que no hay consideración alguna con respecto de la dificultad que otros consignan.

La Fundación Fundéu entiende que se abusa del verbo discutido aquí. En lugar de ese verbo propone que para las cuestiones se utilicen “tratarse, plantearse; debatirse, discutirse”. En el texto reproducido más arriba pudo reemplazarse el verbo abordar por, “acometer, atacar”.

© 2016, Roberto E. Guzmán.