Introducción

Los puntos suspensivos indican generalmente que falta algo para completar lo que se desea expresar. Siendo esta su principal función, resulta curioso que se represente gráficamente con varios puntos consecutivos (…): si un punto único (.) marca el final de un enunciado, párrafo o texto, el mutiplicarlo por tres no debería denotar la idea totalmente opuesta de algo inacabado o incompleto. De todos modos, esa ha sido la regla en la ortografía española desde por lo menos el siglo XV.

Cantidad y posición de los puntos suspensivos

La norma académica actual manda que los puntos suspensivos sean tres (…) y nunca más ni menos de tres.  Está prohibido, pues, utilizar un cuarto punto tras los puntos suspensivos para representar el cierre del enunciado. Se entiende que el último de los tres puntos cumple la función del punto y seguido o del punto y aparte.

No siempre fue así; desde el siglo XV hasta el siglo XX se consideró que la cantidad de puntos podía variar de dos a seis o más, dependiendo del grado de emoción, desconcierto, duda, temor, pudor, etc. que deseara manifestar el escritor. Igual sucede hoy día en el lenguaje informal e hiperbólico de los correos electrónicos, chateos y tuiteos, en que muchos signos de puntuación se repiten como fórmula expresiva (………, !!!!!, ?????). De ahí que algunos gramáticos se lamenten que la estandarización de la puntuación haya privado al escritor de la facultad que tenía antes de expresar ortográficamente la intensidad de sus sentimientos.

Los puntos suspensivos se escriben sin espacios entre sí, y van siempre pegados a la palabra que los precede y seguidos de un espacio, salvo si les sigue otro signo de puntuación, como en este ejemplo: De pronto la víctima se dirigió al imputado…  y le tendió la mano…, pero este no le  dio la suya.

 

Usos de los puntos suspensivos

Los puntos suspensivos sirven, en primer lugar,  para expresar estados de ánimo subjetivos como emoción, duda, desconcierto, sorpresa, temor, inseguridad, titubeo, complicidad, expectación, etc. (“puntos suspensivos subjetivos”); y, en segundo lugar, para indicar que se omite una palabra o grupo de palabras en el texto (“puntos suspensivos objetivos”). La división de los puntos suspensivos en “subjetivos” y “objetivos” no se encuentra en la literatura ortográfica; la ha creado el autor de esta columna para facilitar el análisis.

 

Puntos suspensivos subjetivos

Los puntos suspensivos subjetivos son un modo gráfico de expresar el estado de ánimo de quien escribe. Se manifiestan en las formas siguientes:

a)    Para expresar, como se ha dicho, emoción, temor, sorpresa, titubeo, complicidad, etc. Ejemplos: ¡Cuánto luchar!… y para nada; No me atrevo a estrechar la mano de un… asesino; Se invitaron todos los abogados, jueces y fiscales de Santiago, y a la hora de la presentación había en el auditorio… cinco personas; Hay algo que no quiero… no quiero…,  pero que te debo decir…, bueno… sucede que a tu esposa… la encontraron ayer… con otro hombre en el motel Los Mil Amores; Ya tú  sabes…, esto se queda entre nosotros…, nos repartimos mitad a mitad.

b)    Para dejar el enunciado en suspenso: No te imaginas lo mal que me fue… ¡Prefiero quedarme callado!; Si tú supieras…

c)    Para dar énfasis al enunciado indicando una pausa: Ser… o no ser… Esa es la cuestión; Y el ganador del primer premio es… ¡Sinforoso de los Santos!

 

Puntos suspensivos objetivos

Los puntos suspensivos objetivos indican la omisión de una palabra o grupo de palabras en el texto, como sucede en los casos siguientes:

a)    Cuando lo que sigue se da por conocido o sobrentendido por el interlocutor: Ojos que no ven…; Todos empezaron a cantar juntos: “Quisqueyanos, valientes, alcemos…”.

b)    Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o palabras malsonantes; o para ocultar, parcial o totalmente, la identidad de una persona. En estos casos los puntos suspensivos sustituyen la expresión o palabra, o se colocan tras la primera letra.  Ejemplos: Ese hijo de… me la tendrá que pagar algún día¡El c… de su madre!; El responsable, José…, fue condenada a pagar tres millones de pesos a la víctima, Paulina Q…

c)    Para evitar repetir la cita completa del título largo de una obra que debe volver a mencionarse: Travesuras de la niña mala de Mario Vargas Llosa fue el único libro que encontró. Travesuras... narra una historia de amor obsesivo.

d)    Al final de una enumeración, en lugar de etcétera: Vinieron delegadas de las principales ciudades del país: Santo Domingo, Santiago,  San Francisco de Macorís…

Se debe evitar por redundante el uso de los puntos suspensivos precedido o seguido de etc.: *Vinieron delegadas de las principales ciudades del país: Santo Domingo, Santiago,  San Francisco de Macorís…, etc.

e)    Para señalar la supresión de una palabra o un fragmento en una cita textual. En estos casos los puntos suspensivos van encerrados en corchetes […] o paréntesis (…). No es necesario marcar la supresión ni al comienzo ni al final de la cita, a menos que se quiera dejar claro que el texto no está completo, en cuyo caso se utilizan los puntos suspensivos sin corchetes o paréntesis. Se ilustra a seguidas este uso,  tomando como base el artículo 4 de la Constitución dominicana, cuyo texto completo es el siguiente:

El gobierno de la Nación es esencialmente civil, republicano, democrático y representativo. Se divide en Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial. Estos tres poderes son independientes en el ejercicio de sus respectivas funciones. Sus encargados son responsables y no pueden delegar sus atribuciones, las cuales son únicamente las determinadas por esta Constitución y las leyes.

Quien no desee transcribir el texto completo podría citarlo parcialmente de diversas maneras:

Según el artículo 4 de la Constitución: “El gobierno […] es esencialmente civil, republicano, democrático y representativo”.

Según el artículo 4 de la Constitución: “El gobierno […] es esencialmente civil, republicano, democrático y representativo…”.

Según el artículo 4 de la Constitución, el gobierno de la Nación: “Se divide en Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial. Estos tres poderes son independientes (…). Sus encargados son responsables y no pueden delegar sus atribuciones”.

Según el artículo 4 de la Constitución, el Gobierno de la Nación: “… Se divide en Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial. Estos tres poderes son independientes (…). Sus encargados son responsables y no pueden delegar sus atribuciones…”.

Combinación con otros signos de puntuación

Los puntos suspensivos pueden coincidir con cualquier otro signo de puntuación, menos con el punto. Como se ha explicado, no debemos escribir cuatro puntos seguidos (….), si bien aun en este caso se da una excepción: cuando la palabra que precede a los puntos suspensivos es una abreviatura, como en el siguiente ejemplo: Se produjo la sentencia de la S.C. de J…. y nada, todo siguió igual.

También se permite el uso del punto si los puntos suspensivos van seguidos de signos delimitadores dobles, como comillas, corchetes o rayas: Según el artículo 4 de la Constitución: “El Gobierno de la Nación es esencialmente civil, republicano, democrático y representativo…”.

En cuanto a la concurrencia de los puntos suspensivos con otros signos de puntuación, véanse los ejemplos siguientes:

Puntos suspensivos y coma. La parte demandada, José N…, fue condenada a pagar tres millones de pesos.

Puntos suspensivos y punto y coma. Se resolvió regularizar las asambleas del condominio…; ya tendremos cómo marcharle al moroso aquel.

Puntos suspensivos y dos puntos. Vinieron delegadas de las principales ciudades del país…: de Santo Domingo, Santiago,  San Francisco de Macorís, etc.

Puntos suspensivos y signo de interrogación. ¿Para qué apelar?… si ya el daño está hecho.

Puntos suspensivos y signo de exclamación. ¡Cuánto luchar!… y para nada.

Como se aprecia en los ejemplos, no se dejan ningún espacio entre los puntos suspensivos y los demás signos de puntuación.

En cuanto a la colocación de los signos de puntuación que se combinan con los puntos suspensivos, hay que hacer la distinción siguiente:

a)    Cuando se trata de una coma, punto y coma o dos puntos, los puntos suspensivos siempre van antes: Ya tú  sabes…, todo se queda entre nosotros…: nos repartimos mitad a mitad. Sería incorrecto: *Ya tú sabes,… todo se queda entre nosotros:… nos repartimos mitad a mitad.

b)    En cambio, cuando se trata de comillas, paréntesis, corchetes y rayas (los llamados signos delimitadores dobles), o de signos de interrogación o exclamación, se podrán colocar los puntos suspensivos antes o después, dependiendo del contexto:

El gobierno se divide en “Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial…”  (Los puntos suspensivos denotan que el texto continúa más allá de la cita).

El gobierno se divide en “Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial”…  Lo dirá la Constitución, pero Ud. sabe cómo se manejan las cosas en este país. (Los puntos suspensivos se refieren al discurso principal denotando incredulidad sobre lo citado).

¿Para qué apelar?… (El enunciado interrogativo está completo).

¿Qué te diré de ese…? (El enunciado interrogativo se interrumpe porque está incompleto).

© Fabio J. Guzmán Ariza