BRUNO ROSARIO CANDELIER: LA LENGUA Y LAS ACADEMIAS (CHARLA EN LA SEDE VIRTUAL DE TERTURAMA)

Función de las Academias de la lengua

En encuentro virtual, celebrado con el grupo de La Tertulia de Terturama, el doctor Bruno Rosario Candelier disertó sobre “La función de las Academias de la Lengua”. Luego de recibir la bienvenida por parte del moderador, su hijo el neurólogo Dr. Bruno Rosario Méndez, el director de la Academia Dominicana de la Lengua expresó su agradecimiento por la invitación, encomiando la labor cultural del grupo Terturama.

El doctor Rosario Candelier consignó que “la primera academia que se fundó fue la Real Academia Española, en 1713. La lengua española ya existía desde hace varios siglos atrás”. Dijo que el año 977 fue cuando se registró el primer documento que está señalado por los historiadores de la lengua como el inicio de la lengua española. Expuso que “en un breve documento un anónimo monje del Monasterio de San Millán de la Cogolla, en España, hizo una anotación al Padre Nuestro en latín, y esa anotación la hizo con las voces de un primitivo castellano que comenzaba a gestarse en ese territorio de Castilla la Vieja”.

Rosario Candelier expuso que “la motivación original de la fundación de la Real Academia Española fue la defensa de la lengua española para que conservara su genio”. Explicó que ante el “fuerte influjo de la lengua francesa en la lengua española a principios del siglo XVIII, y la penetración cultural del francés en España, un grupo de intelectuales, preocupados por esta situación, deciden, con el apoyo de la realeza, fundar la Real Academia Española con el fin de defender la lengua española, para estudiar a fondo la estructura del habla castellana, con el fin de escribir la gramática, el diccionario yla fonética de la lengua”. Explicó que “todos los idiomas tienen un genio idiomático, es decir, una estructura, una forma de hablar, un vocabulario, una normativa ortográfica y gramatical que no siempre tienen plena consciencia los hablantes, pero sí tienen conocimiento en cuanto a la aplicación porque con la lengua pasa un fenómeno muy singular: todos los hablantes de una lengua, tan pronto saben hablarla, indica que han asimilado el genio de esa lengua; han asimilado la estructura de esa lengua, y, por consiguiente, pueden hablar, entender lo que otros dicen e, incluso, pueden escribir”. Señaló que “se puede aprender a hablar una lengua sin estudiarla, pero para dominar una lengua hay que estudiarla, para escribir en una lengua hay que estudiar su gramática, conocer su vocabulario, consultar el diccionario, y hay que estudiar la normativa de la escritura de esa lengua en su ortografía y su gramática, que con el diccionario conforman los tres códigos principales de una lengua”.

Destacó que “el primer gramático de la lengua española fue Antonio de Nebrija y en 1492, justamente el mismo año en que se descubre América y el mismo año en que expulsan a los judíos de España, publica la primera Gramática de la lengua castellana. que a su vez fue la primera gramática de todas las lenguas neo-romances, que son las lenguas que se desprendieron del latín”. Explicó que “el latín era la lengua del Imperio Romano, y el Imperio Romano dominó en toda Europa y entonces se impuso el latín”. Dijo que “tras imponer el latín, se expandió por todos esos países, razón por la cual la lengua española nació de un desprendimiento de la lengua latina, porque en España se hablaba latín, como se hablaba latín en la región que hoy se llama Francia o en la región que hoy se llama Italia o en la región que hoy es Portugal o en la región que hoy es Rumanía”.

Rosario Candelier señaló que “con el paso de los años la lengua española se fue expandiendo”. Explicó que “ya se había expandido en América porque el Descubrimiento de América fue en 1492 y con la llegada de los españoles se implanta la lengua castellana en América”. Dijo que esa “expansión, enorme para el desarrollo territorial de la lengua española, hizo que esta fuera a la delantera frente a las otras lenguas europeas, como el inglés, el francés, el alemán y otras lenguas que se hablaban en Europa”.

Enfocó el término de ‘lengua’ en tres vertientes: la lengua general, la lengua regional y la lengua local. Explicó que cuando “todos los hablantes de una misma lengua, no importa dónde vivan (un hablante dominicano escucha a un español y lo entiende; un hablante español escucha a un hablante de Cholula en México y lo entiende porque tiene el conocimiento de la lengua general. Y esa lengua general está registrada en la Gramática de la lengua española, en el Diccionario de la lengua española y en la Ortografía de la lengua española”. Puntualizó que “cada uno de los países de nuestra América hispana tienen una forma de pronunciar diferente a como se pronuncia en España, tienen un vocabulario compartido con los españoles, pero también diferenciado del de los españoles y por eso se puede hablar de una lengua diferencial”. Dijo que “todas las variantes diferenciales de la América española en América se pueden conocer a través del Diccionario de americanismos”. Explicó, además, que “cada país de América y de todo el mundo hispánico tiene también un vocabulario específico, hablan a su manera el español”. Dijo que “los dominicanos contamos con el Diccionario del español dominicano, que justamente publicó la Academia Dominicana de la Lengua, como también publicó el Diccionario fraseológico, y el Diccionario de refranes, y el Diccionario de símbolos y el Diccionario de mística”, y señaló que “cada país de América ha publicado su propio diccionario, que es un diccionario diferencial ya que registra las voces que se usan en ese territorio donde se habla español”.

Rosario Candelier explicó que “tenemos millones de hablantes” y que “los hablantes son los propietarios de la lengua”. Consignó que “las Academias de la lengua regulan lo que hacen los hablantes y establecen la norma para que el hablante se rija por esa pauta ortográfica o gramatical”. Explicó que “los buenos hablantes están conscientes de esa realidad y se preocupan por estudiar la normativa de la lengua como la proponen las Academias de la lengua”.

Bruno Rosario Candelier puntualizó que “el servicio que las Academias de la Lengua han hecho a los hablantes, en este caso, del mundo hispánico, es el de dar a conocer nuestra lengua, potenciar la forma ejemplar, fomentar la conciencia de lengua y estimular el uso del lenguaje del buen decir”. Expresó que “tiene conciencia de lengua el hablante que se preocupa por conocer el sentido de una palabra”.

Ante la inquietud del moderador, Bruno Rosario Méndez, quien externó que “la gente piensa, a veces, que la Academia es una estructura de élite”, Rosario Candelier expresó lo siguiente: “Cuando fui elegido director de la Academia Dominicana de la Lengua, ciertamente la institución era bastante cerrada, y era de élite. Entonces me propuse abrir la Academia y conectarla con la sociedad. Primero concebí actividades lingüísticas y literarias abiertas al público en la sede de la institución, en la capital dominicana. Pero no solo eso, esas actividades las llevé a diferentes instituciones docentes y culturales, y a varias poblaciones del país”. De las localidades mencionó a La Vega, San Francisco de Macorís, Nagua, Moca, Santiago, Mao, Montecristi, Barahona, Azua, Baní, Higüey, Hato Mayor, La Romana, San Pedro de Macorís”, entre otras.

El doctor Rosario Candelier se refirió a los antiguos pensadores presocráticos entre los cuales destacó a Heráclito de Éfeso. Dijo que “Heráclito de Éfeso fue el primer pensador en el mundo que ideó una palabra para referirse al poder de nuestra conciencia para pensar, intuir, hablar y crear, y esa palabra que él ideó es Logos, el Logos de la conciencia, que tienen todos los seres humanos en cuya virtud podemos desarrollar las inclinaciones intelectuales, morales, estéticas y espirituales”. Expresó que “es ese concepto es clave porque nos hace tomar consciencia de esa virtualidad operativa y creativa que tenemos los hablantes de cualquier nivel intelectual, de cualquier lugar o región y de cualquier lengua porque es una peculiaridad de los hablantes tener la dotación del Logos”. Dijo que “en virtud del Logos de la conciencia desarrollamos el poder creador de la palabra, que es una de las funciones que también promueven las Academias de la Lengua porque desde las academias se promueve el estudio de la lengua y el cultivo de las letras”. Expuso que “el cultivo de las letras se manifiesta en la creación literaria: en la creación de poesía, cuento, novela, teatro, ensayo, crítica literaria y estudios filológicos”: “Esa es, entonces, la importancia de las Academias porque inyectan en nosotros un interés por la lengua, nos transmiten la conciencia de que debemos profundizar en el estudio de nuestra lengua, que es la que, a su vez, nos da la categoría para tener presencia en una sociedad. La lengua nos da la categoría para testimoniar nuestras intuiciones y vivencias a través de la palabra. De hecho, los hablantes que triunfan en la sociedad son los que tienen el dominio de la palabra, y eso se aprecia en los políticos, los maestros, los comunicadores, los sacerdotes, los escritores y en los hablantes cultos de cualquier profesión, porque demuestran un saber que se manifiesta a través de la lengua, ya que la lengua es el instrumento que tenemos los hablantes para adquirir y promover un conocimiento del mundo y tener un horizonte intelectual elevado, luminoso, edificante, con relación a eso que se llama cultura”, puntualizó Rosario Candelier.

 

Sesión de preguntas y respuestas  

—MIGUEL MORENO: Mi pregunta está referida a la moda actual del lenguaje inclusivo, donde ya no se dice “lo o la” y se quiere decir “le” y se quiere usar la “e” como inclusivo. ¿Qué usted piensa de esa nueva moda?

—BRC: Personalmente, y también en las academias, pensamos que esa moda es un disparate que han querido implantar las feministas, con lo cual le han hecho daño al idioma y al desarrollo de la cultura, porque ellas, aparentemente, tienen buena intención porque lo hacen pensando en que el lenguaje que llaman inclusivo contribuye a la mejoría de su vida.  El lenguaje del doble género suele ser contraproducente, antigramatical, antieconómico, antiestético y anti-lingüístico. Podría explicar cada una de esas palabras, si es necesario, pero tengan presente lo siguiente: no es necesario decir “Saludos a todos y a todas”. Si se dice “Saludos a todos”, en la palabra “todos” están incluidos los presentes, sean hombres o mujeres. Entonces para qué utilizar el doble género si no es necesario. Habrá alguna circunstancia en que podría ser necesario, pero muy rara vez.

—J. C. TRIFFOLIO: ¿Cómo es que llega una palabra al diccionario?

—BRC: Las academias presentan a la Real Academia Española la incorporación de una nueva palabra. ¿Cuándo se propone la incorporación de una palabra? Cuando ya tiene una vigencia en un país determinado, por lo menos durante cinco años, porque tú sabes muy bien que surgen palabras que desaparecen. Entonces, si una palabra surge ahora y se pone de moda y la gente la usa durante un año o dos años, y luego desaparece, no vale la pena incorporarla al diccionario. Sí se justifica incorporar esa palabra en un diccionario si un escritor la registra en un libro, porque hay libros que registran palabras del momento, sobre todo libros de narrativa. Entonces, yo mismo he tenido, digamos, la fortuna de haber propuesto a la Real Academia Española la incorporación de dominicanismos, como chin, tutumpote, mangú. Más de 100 palabras he propuesto que reconozcan y que en efecto han introducido al Diccionario de la lengua española.

—CÉSAR NÚÑEZ: Mire, yo quería preguntarle: nosotros ocupamos el segundo lugar en cuanto a la población mundial: 483, 000, 000 hablamos español en el mundo. Yo quería saber, ¿qué tan difícil le hace a un extranjero –un alemán, un hindú, un americano– aprender español? La gramática de nosotros, ¿qué tan complicada es comparándola con otros idiomas?

—BRC: El testimonio que yo he escuchado de hablantes extranjeros es el de que es complicada la gramática de la lengua española. De hecho, yo llegué a dar clases de español para extranjeros en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, y ellos me decían que les resultaba difícil asimilar y aplicar la normativa gramatical de nuestra lengua. Los que saben varios idiomas dicen que el español es una de las lenguas más complejas. Y es de las más complejas porque es de las más precisas y rigurosas. Es decir, tenemos un armazón idiomático bien articulado, una plataforma gramatical bien definid y estructurada. Por supuesto, eso, en vez de desdecirnos, nos favorece porque indica que hablamos una lengua de alta categoría idiomática a nivel mundial. Es complicada y por eso hay que estudiarla.

—OMAR VÁSQUEZ: No es un secreto para nadie que Miguel de Cervantes Saavedra inmortalizó la literatura hispánica con su magistral obra Don Quijote de la Mancha.  Hay una peculiaridad en su escritura, incluso en los temas que utilizaba, bueno, no eran propios de la lengua. Mi pregunta es: ¿esas expresiones y temas que él utilizaba influenciaron en lo que es la Real Academia Española?

—BRC: Sin duda alguna, porque la misma RAE ha reeditado varias veces a Don Quijote, con estudios escritos por académicos de la lengua, y propone como modelo a Cervantes, porque Miguel de Cervantes usó la lengua española en su más alta ejemplaridad: desde el punto de vista del vocabulario, de la hondura de conocimiento del mundo y de la interiorización de la conciencia, con la propiedad como usaba las palabras de la lengua castellana. De hecho, muchas de las palabras que usaba Miguel de Cervantes se corresponden con el nivel culto del lenguaje, algunas ya ni se conocen; pero él escribió con la más alta calidad técnica de la redacción novelística y con la más alta pureza idiomática de la lengua española. Los mismos escritores lo han leído, justamente, para impregnarse de la sabiduría idiomática que ilustró Miguel de Cervantes en su narrativa.

—MANUEL LLIVRE: Como usted siempre ha estado en contacto con nosotros los escritores, incluso es el creador del principal movimiento literario que hay en la República Dominicana, que es el Interiorismo, un movimiento que estudia y propone la Poética Interior. A mí me gustaría, si usted pudiera comentar un poco, porque siempre hablan cosas malas de los dominicanos: que no leemos, que somos los últimos en todos lados, salimos siempre de último por todos lados. Pero en su experiencia como académico y como crítico, ¿cómo valoran internacionalmente las academias a la literatura dominicana y a los escritores dominicanos y cómo estamos, a su juicio, en términos de léxico, en términos de ese lenguaje, de esa intelectualidad que se espera de un escritor?

—BRC: No te voy a decir que estamos por los ramos, como aquella canción. ¿Te acuerdas de esa canción?

—MANUEL LLIVRE: Sí, claro, “La chiva blanca”.

—BRC: Bien, fíjate, Manuel, tenemos un adecuado reconocimiento. En primer lugar, la Academia Dominicana de la Lengua ha logrado un reconocimiento a nivel internacional, comenzando por la misma Real Academia Española, por lo que hacemos. Nuestra Academia es una de las más activas en el mundo hispánico. Bueno, tú sabes que la literatura, por alta que sea la calidad del escritor, si no tiene la suficiente promoción, pues, no alcanza el reconocimiento que su obra merece. Nuestra promoción literaria es muy pobre a nivel internacional, de tal manera que con dolor te puedo decir lo siguiente: una vez me puse a buscar en la librería más importante de Madrid, que es La Casa del Libro, busqué libros de autores dominicanos, ¡y no encontré un solo libro! Pero lo mismo hice una vez en Argentina y otra vez en Costa Rica y no tenemos esa representación en los libros. El Ministerio de Cultura de nuestro país tiene esa tarea pendiente. Corresponde al Ministerio de Cultura promover a los escritores y sus obras. Puede hacer una selección de escritores que representen cada género literario y promoverlos a nivel internacional. Hay países que han logrado una presencia mundial justamente porque han contado con ese respaldo institucional, de parte del organismo oficial para promover sus creaciones literarias, como por ejemplo en Argentina, Colombia y México, cuyos autores tiene promoción internacional porque cuentan con el respaldo de instituciones que tienen el poder para hacerlo. Los escritores no tienen el poder económico para convertirse en promotores de su propia obra. Se necesita el respaldo de instituciones. Entonces, esa limitación, ojalá un día sea asumida por los dirigentes del Ministerio de Cultura que es el organismo llamado a promover lo que producen con su palabra los intelectuales que se dedican al cultivo de las letras en poesía, narrativa, teatro, ensayo y crítica literaria.

La noche literaria virtual con el director de la Academia Dominicana de la Lengua y presidente del Ateneo Insular culminó con el esplendor de los participantes y la promesa de que nuestro Maestro volvería a participar en una nueva sesión literaria en Terturama. El moderador agradeció a todos, la participación y, de manera espacial a su padre,  Bruno Rosario Candelier, por la excelente charla sobre nuestra lengua y Academias de la Lengua.

(https://www.youtube.com/watch?v=cmPav8qPx58),  3 de septiembre de 2020. 8:00 p. m.

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