Con un encuentro de los grupos literarios Mester de la Academia y el Ateneo Insular,  celebramos un coloquio en el Centro de Espiritualidad “San Juan de la Cruz”, donde se enfocó la experiencia mística y la creación literaria.

En su exposición, la poeta mocana Rocío Santos abordó el tema de la deslocalización de la conciencia diciendo que “estamos localizados en una personalidad y por eso tenemos un mundo que siempre va a ser distinto del de los demás ya que se producen ciertos fenómenos en nuestras vidas que nos hacen salir de este estado para conocer otro estadio diferente”.

La joven poeta dijo que “para que nuestra visión sea más amplia es necesario que se den ciertas condiciones que nos conecten con esa Presencia consciente e imperceptible”, en la que fluye la “deslocalización de la conciencia”, que ocurre para ayudarnos a salir de la conciencia y “vivir otras experiencias metafísicas”. Aclaró que la deslocalización es una experiencia de desplazamiento que permite mostrar, a través de una singular vivencia, el estado de ser más allá del sujeto en todas las cosas para vivir experiencias que permiten ascender en este cuerpo a un estado emocional de conciencia distinta con el fin de expandirnos”.

Por su parte, el profesor, académico y poeta Ramón Antonio Jiménez habló de la experiencia mística resaltando que “cuando se vive en ese estadio cesan las interrogantes y el miedo ya que somos conscientes de la plenitud de la dicha al participar con el Absoluto”. Jiménez confiesa que “al permanecer en la conciencia cósmica vibrando a esa alta escala energética, la experiencia se hace natural y miramos todas las cosas con amor y a eso es a lo que llamo vivencia mística”.

El escritor francomacorisano aclaró que “cuando se está en ese estado de gracia somos parte intrínseca del Todo en un presente permanente de la realidad pura porque siendo ella el ser no es algo en lo que estamos sino en lo que somos y es por ello que en la auténtica poesía mística no hay espacios para lamentos, ni interrogaciones, ni búsquedas porque todo es en ella en la realidad pura pues en la poesía mística es testimonio de una certeza interior vivida en la conciencia y formalizada en el lenguaje de los símbolos”.

Ramón Antonio Jiménez sostiene que al tratarse de una experiencia mística el poeta tiende a testimoniarla por la necesidad de eternizarla mediante el lenguaje simbólico para comunicarla; sin embargo, aclara que cuando se trata de la vivencia mística no se tiene la necesidad de testimoniarla sino de hacer de ella una verdad de vida ya que no es algo que se conoce sino que se vive, por lo cual no es posible revelar la vivencia mística mediante el lenguaje ordinario sino mediante el lenguaje especializado de la lírica mística.

En este encuentro literario Bruno Rosario Candelier habló sobre la ciencia y la conciencia de la experiencia mística y, al referirse al tema citado, sostuvo que “la experiencia mística presenta dos vertientes: la naturaleza del fenómeno extraordinario y la del sujeto que lo experimenta, que remite a una realidad supraindividual”. Postuló el escritor que “las personas que han desarrollado su sensibilidad trascendente experimentan singulares vivencias interiores y algunas tienen la capacidad para sentir vivencias metafísicas, recibir mensajes provenientes de lo invisible y vivir experiencias místicas”.

El director de la Academia Dominicana de la Lengua presentó un estudio de su autoría sobre el tema advirtiendo que “aunque no sepamos cuáles son, ni cómo son, el cerebro tiene neuronas para percibir efluvios sutiles y fenómenos sobrenaturales, y que las susodichas neuronas no se activan en todos sino en quienes tienen desarrollada su sensibilidad trascendente tras la ocurrencia de previas condiciones especiales”. El tema desató inquietudes y preguntas en un público sediento de estos saberes, que fueron comentadas y adobadas con la lectura de poemas alusivos a la conciencia.

La Vega, Centro de Espiritualidad “San Juan de la Cruz”, 22 de abril de 2017.

 

Escrito por Ruth Ruiz