TOMADURA DE PELO – TOMADERA DE PELO

“Es una pretensión de TOMADERA de pelo a la sociedad. . .”

La locución sustantiva consagrada por el uso es “tomadura de pelo” que en el lenguaje coloquial se utiliza para burla o broma que se hace a una persona.

Si se mantiene un apego irrestricto a la acepción, existe la posibilidad de que la locución no pueda aceptarse más que para aplicársela a la burla que se hace a una persona; entonces, eso significa que en la cita se ha hecho una extensión al aplicarla “a la sociedad”.

La tomadera de pelo se conoce y usa en Colombia, Venezuela y Ecuador para la “burla repetida”. Es probable que este uso se haya instaurado en esos países por confusión en lugar de tomadura, palabra la última, que no es de uso cotidiano en el habla popular. Los datos para estos países se tomaron del Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias (2010).

El vocablo “tomadera” es empleado y practicado en muchos países de Hispanoamérica con el sentido de “bebedera” o ingestión frecuente de bebidas alcohólicas. Por lo menos nueve países de la América Hispana emplean esta tomadera así y, entre ellos, Colombia y Ecuador que fueron mencionados antes con relación a la locución.

Hay que llamar la atención sobre la particularidad que se detecta en cuanto a la acepción de “tomadera de pelo” que define la burla como una acción “frecuente”, así como frecuente es el hábito de ingerir bebidas alcohólicas en la tomadera. Con este dato se destaca el rasgo lógico del uso que se encuentra en esos países para la locución. Esa “frecuencia” puede ser la diferencia entre la tomadura y la tomadera.

 

IMPORTANTIZAR – IMPORTANTIZACIÓN

“. . .sino como una IMPORTATIZACIÓN de su intención. . .”

La terminación en la forma de crear este verbo, importantizar, revela que las personas que utilizan este verbo y su correspondiente sustantivo son personas de alto nivel académico y cultural.

Los diccionarios elaborados hasta esta fecha no han tenido la oportunidad de pronunciarse acerca del sustantivo, mediante la inclusión de este en sus páginas; sin embargo, con respecto del verbo ya hay rastro.

El diccionario de americanismos de la Asociación de Academias (2010) recogió el uso del verbo en sus páginas. En ese diccionario puede leerse que el verbo pertenece a República Dominicana, esto es, que el único país en cuyo español se usa el verbo es ese. La acepción que asienta el DAA es la siguiente, “Dar importancia a algo o tomarlo en consideración”. Inmediatamente después puede constatarse que pertenece al registro esmerado del español dominicano.

El verbo posee otra acepción consignada en el mismo diccionario, “Potenciar algo. Con la misma referencia en cuanto a quienes utilizan el verbo.

En lo que se refiere al sustantivo importantización, no aparece consignado en los lexicones consultados, aunque puede considerarse como un producto natural del verbo. Algo que desfavorece al sustantivo para el uso frecuente es lo extenso que es. No sería de extrañarse si en una próxima edición del Diccionario del español dominicano (2013) se hace necesario incluir este vocablo.

Tanto el verbo como el sustantivo que se revisan en esta sección por su formación son fáciles de entender aún por aquellas personas que lo oyen por primera vez. Es obvio que ambas palabras tienen relación con “importante”.

 

HIATO – *HIATAL

“. . .luego de ser operada de una hernia HIATAL”.

Desde hace años la voz hiatal aparece en la prensa escrita. No está allí de modo permanente, pero hay circunstancias en las que se hace casi inevitable su uso. La voz hiatal procede -en español- del inglés y, el ámbito en el cual se conoce es la medicina. La dolencia o el problema al cual se refieren se han hecho más comunes; por esta razón se usa en esos escritos con frecuencia.

Se examinará en esta sección la voz hiatal, a la par que se verá la voz hiato que también aparece en el título. Se estudiará la formación de hiatal, y, por último se abogará por su aceptación.

De acuerdo con la Real Academia el vocablo hiato procede del latín, es decir, el origen es el mismo en todas las lenguas indoeuropeas. Ingresó en español hacia el año 1800, conforme lo refiere Corominas en su Breve diccionario etimológico de la lengua castellana (1967:318). Se tomó del latín hiatus, derivado este de hiare “rajarse”, “separarse”. El verbo latín hiare significa bostezar, abrir.  La voz hiatus entró en inglés en el año 1563, nótese la gran diferencia en el tiempo de entrada en relación con el español. En francés lo tomaron en préstamo del latín en el año 1521 con su significado en retórica. Entró en el campo de la anatomía en el siglo XIX. En la última lengua, el adjetivo hiatal(e) es concerniente a un hiato. La hernie hiatale es la hernia del hiatus esofágico.

Lo que en general se llama hernia es una “dislocación de un órgano o tejido fuera de la cavidad donde se encuentra normalmente”, así la define el Gran diccionario Larousse de la lengua española.

La hernia de hiato es la “protrusión de parte del estómago desde la cavidad abdominal al tórax a través del diafragma”. Esa es la definición que asienta la Real Academia en su diccionario mayor. El problema que se presenta es que hiato en anatomía es, según esa corporación, “hendidura, fisura”.

Hasta el momento en que se redactó este artículo, el diccionario que registra el adjetivo hiatal es el Diccionario del español actual (2005:2466). Ahí puede leerse que en medicina se refiere a “[Hernia] de hiato”. En resumidas cuentas lo que hace este lexicón es asentar el uso que se hace de la voz.

Es una lástima que no pueda lograrse acceso a los trabajos que ha realizado la Real Academia con relación a hiatal, pues sería de utilidad leer las razones que ese colegio tiene para no dar entrada a esta voz en su lexicón. Ha de tenerse en cuenta que en el repertorio oficial de la lengua española constan muchos vocablos procedentes de varias lenguas. Algunos de ellos se han aceptado de manera cruda, con o sin modificación de las acepciones de otras palabras similares que constan en ese inventario.

 

CONTRAPESO – CONTRA PESO

“. . .denegándoles a la sociedad su rol de CONTRA PESO. . .”

Una de las “leyes” de las lenguas es la de la economía, es decir, ahorrar energía y espacio. Por esa “ley” es que en todas las lenguas se abrevian palabras, se ahorran espacios. En español hablado se nota una gran economía, sobre todo en la expresión descuidada, que aunque no sea cuidadosa, en la mayoría de los casos no compromete la comunicación. Las fallas las corrige la inteligencia de quien oye.

Contrapeso, en una sola palabra, es la “cosa que se considera y estima suficiente para equilibrar o moderar otra que prepondera o excede”. Así aparece en el diccionario académico. Esto aparte de otras acepciones.

Cuando esa institución define el verbo contrapesar, escribe, “servir de contrapeso a algo”. De la lectura de estas acepciones se hace obvio que tanto el verbo como el sustantivo se escriben en una sola palabra.

Claro, los dos elementos, contra y peso, tienen vida independiente y en otras circunstancias o situaciones pueden utilizarse en el mensaje o discurso.

© 2017, Roberto E. Guzmán.