En una reunión de la junta directiva de la Academia Dominicana de la Lengua con académicos numerarios y correspondientes se trató sobre la fundación de la ADL, acontecimiento que amerita la celebración de actividades conmemorativas de ese memorable acontecimiento.

En este año la ADL cumple noventa años de su fundación por cuya conmemoración celebraremos una actividad especial cada mes, entre las cuales figuran dos simposios: uno dedicado al estudio de la lengua y otro centrado en el cultivo de las letras.

El director acogió la propuesta de Fabio Guzmán Ariza, de que cada mes se hiciese alguna actividad conmemorativa. María José Rincón y Miguel Solano propusieron que se les dediquen las actividades a los miembros fundadores de la ADL. Al respecto, la coordinadora lexicográfica se ofreció para presentar una conferencia sobre la obra de Manuel Patín Maceo, autor del primer diccionario académico dominicano, en una actividad hacia mediados del cursante año. Fernando Casado sugirió que para las actividades dedicadas a los miembros fundadores se invite a sus respectivos descendientes.

El suscrito informó que el director de la Real Academia Española y el secretario de la Asociación de Academias de la Lengua Española visitarán la ADL con motivo de este aniversario, por lo que se organizará un acto especial con su presencia. Se propuso que las actividades conmemorativas se realicen en alianza con algunas universidades. Y se decidió iniciar los actos con una conferencia sobre el español dominicano mediante una descripción del lenguaje de nuestros hablantes. Igualmente se propuso rememorar la literatura folclórica para apreciar el acervo cultural y la cultura tradicional.

En ese sentido, cada mes se presentará una disertación, un conversatorio o un coloquio sobre los creadores esenciales del primer tercio del siglo XX, entre los cuales se citaron a Sócrates Nolasco, Domingo Moreno Jimenes y Fabio Fiallo. Franklin Domínguez propuso que en esas actividades se declamen poemas con actores de Bellas Artes y él se comprometió a hacer los contactos para ese fin. Este director sugirió que en las actividades sobre poesías se presenten canciones alusivas, y en ese aspecto, María José Rincón dijo que sería conveniente hacer dos actividades diferentes: una noche de poesía y otra de canciones. José Enrique García y Manuel Núñez propusieron la investigación y la publicación de una antología poética de autores dominicanos.

En otro orden, en este mismo encuentro José Enrique García inició un conversatorio sobre “El lenguaje y la poesía”. Comentó la teoría poética de Carlos Bousoño, y contó que cuando empezó a leer poesía, hace cincuenta años cuando era alumno de Bruno Rosario Candelier en la Escuela Normal de Licey al Medio, Santiago, tuvo la motivación y la idea del fenómeno poético, pero no tenía el concepto sistematizado y no sabía que había que aplicar las leyes de la poesía.  Además, mencionó un artículo de Borges sobre un soneto, donde el escritor argentino analizaba verso a verso y se dio cuenta de que en ese soneto se aplicaba una de las leyes primarias de la poesía, que es la modificación del uso lingüístico. Contó que después de Borges leer muchas páginas sobre la creación poética y después de formular esas reflexiones, concibió las leyes de la poesía que son dos: la ley de asentamiento y la ley de modificación de uso lingüístico. Explicó que la ley de asentamiento se asocia a procedimientos retóricos intrínsecos. Y la modificación de uso lingüístico está conectada con la naturaleza esencial del acto poético. Sin esto no puede haber poesía, novela, cuento o teatro. También habló de la ley de modificación de signos, que no es más que la palabra: un significante y un significado, y se modifica tanto el significado como el significante. Subrayó que se modifica el contexto general donde opera el signo lingüístico, porque lo primero que hace un escritor es tener conciencia de lo que está haciendo: “La modificación consiste en que el creador tiene que hacer algo nuevo y para hacer algo nuevo tiene que someter a esas palabras y a la experiencia a contradecir lo existente”, aclaró el académico. Manifestó que todo creador tiene un crítico dentro, y dijo que si hubiera más críticos habría más y mejores novelistas, poetas y dramaturgos. Enfatizó que se crea cuando el consciente se conecta a la fuente de la creación.

Fernando Casado recordó que hay un lenguaje que se logra cuando se consigue una elevación trascendente y solo entonces se llega al arte, a cualquier arte, y dijo: “Cuando uno está en un escenario cantando no siempre consigue esa elevación, pero hay un momento en que el cantor, el poeta, el pintor, el músico, logra una elevación en su idioma que solamente ese ser privilegiado, que es el hombre, puede lograr”.

José Enrique García agregó que en la poesía hay un momento en que nadie puede prescindir, que es cuando entra el misterio y “donde más opera el misterio es en la poesía”, dijo el poeta y académico.

Santo Domingo, ADL, 2 de febrero de 2017.