GÉNESIS

En el principio era la luz,

La elemental silueta transparente

En la ciega pupila del silencio.

El instante danzaba en el vacío

Sobre la piel desnuda de los átomos.

Era fuego, la pureza del fuego,

Incandescencia azul e inmaculada

Resbalando en los lomos sigilosos del tiempo.

La noche se rompía en sordos estallidos de galaxias

Y un viento espeso, primigenio, invisible

Hacía girar en torbellino,

En el hondo latido de la ausencia,

El misterioso oleaje de los astros…

 

En el principio

Era el mar, la soledad del horizonte, la fiebre de la lava

Y una austera quietud,

Costumbre mineral, plomiza herrumbre.

Entonces fue el milagro:

Parió la tierra el sueño de la vida

Y la lluvia cayó;

Un temblor silencioso desde la opacidad estéril

Del granito

Se incrustó en el letargo del planeta

Y tuvo ala el ave, escama el pez,

Musgo de roca fría

 

Y despertó, tras un largo bostezo,

A la inquietud carnal de la conciencia

El hombre en la palabra…

En el principio

Estuvo desde entonces la palabra

Y la palabra se hizo luz,

Silueta transparente,

Instante que danzaba en el vacío,

Incandescencia azul,

Sordo estallido de galaxias resbalando

Sobre la piel desnuda de los átomos

Hacia la soledad del horizonte,

Y fue también,

Costumbre mineral,

Quietud plomiza,

La fiebre de la lava en el húmedo tiempo de la lluvia…

En el principio

Estuvo la palabra,

Solamente y nada más que la palabra,

Y del cristal de la palabra,

En medio de los pájaros, los peces

Y el murmullo ancestral del bosque y la montaña

Brotó,

Milagro del amor,

Ese que llaman hombre…