Algunos signos ortográficos han protagonizado esta columna durante las últimas semanas. Son marcas gráficas que ayudan a que podamos leer e interpretar correctamente los textos escritos. Nuestros lectores nos consultan acerca del uso de la diéresis, también conocida como crema, esos dos puntos que colocamos horizontalmente sobre una vocal. En nuestro sistema ortográfico solo tienen una función: indican que la letra u debe pronunciarse, cuando aparece después de g y antes de e o i. Se trata, por tanto, de un signo diacrítico, como lo es la tilde, que le otorga un valor especial a la letra sobre la que se coloca.

Es un signo imprescindible para nuestro hermoso topónimo Higüey o para los gentilicios higüeyano o nagüero; tenemos muy vistos, demasiado, a los guagüeros y, desde luego, nos gustaría ver más cigüitas correteando por ahí; sin güiras y sin güireros no hay quien interprete un buen merengue; a las ramas de las palmas a las que se les han desprendido los frutos las conocemos en la República Dominicana como tirigüillos y, con una preciosa metáfora popular, esta palabra sirve para nombrar a una persona que muestra mucha delgadez.

La modestia de la diéresis no significa que carezca de importancia. Si no la colocamos en el lugar necesario estaremos ante una falta ortográfica, que no hablará bien de nuestra formación y que dificultará la correcta lectura de los textos que escribamos. Higüey sin diéresis se queda tan desabrido como un merengue sin güira.

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© 2011 María José Rincón