En un coloquio sobre la creación literaria de Rubén Darío, con motivo del 150 aniversario del nacimiento del ilustre poeta nicaragüense, la Academia Dominicana de la Lengua, el Ateneo Insular y el grupo literario Emilio García-Godoy, estudiaron la narrativa y la poesía del creador del Modernismo. En el coloquio intervinieron Manuel Salvador Gautier, con el tema “La narrativa de Rubén Darío”; Camelia Michel, con “La poética de Rubén Darío”; y Bruno Rosario Candelier, con “La irradiación metafísica en Rubén Darío”.

En la sesión de reflexión literaria, consagrada a Rubén Darío, el narrador y académico Manuel Salvador Gautier dijo que “el manejo de palabras, en parte de la narrativa de Darío, es lo que más le llama la atención, pero no es lo único que hace de su obra un acontecimiento extraordinario, ya que influenció en la lengua española para crear un nuevo movimiento literario, el Modernismo”. Señaló que “en los cuentos de Rubén Darío aparecen lugares que se describen con frases esplendidas, palabras y nombres de personas que recrean un mundo de fantasía que parece real”. Dijo que “toda la obra poética y cuentística de Darío renueva el lenguaje que se usaba hasta ese momento en los géneros literarios de poesía, cuento y ensayo. Su lenguaje rítmico aparece desde sus primeras palabras en cada uno de sus cuentos: “Darío nos introduce en el desvarío de su fantasía, que nos seduce y logra que la literatura hispánica se incline hacia la creación modernista”.

El análisis sobre este gran escritor nicaragüense continuó con la poeta mocana Camelia Michel quien presentó un trabajo sobre la complejidad de Darío ya que su poética no parte de manera exclusiva de las lecturas que nos subyugaron: “El entretenido que hay en todas su obras, bajo la elegancia trabajada con esmero, oculta o deja ver de manera homogénea una apreciación de los más profundos valores humanistas que fueron dejados por la tradición literaria”.  Camelia Michel aclaró que “si hay un hombre universal en América, ese es Rubén Darío, de alma y pensamiento libres y una empatía profunda por su tierra”.

Los estudios sobre este nicaragüense inmortal los continuó el poeta Ramón Antonio Jiménez quien expuso que Darío “es considerado como la figura cimera de la poética que perfila el Modernismo. Dotó a la poesía de alas que permitió que el verso fuera en su libertad sacudiendo sus alas sensibles”. Expresó que en Darío “la poesía salta en un lenguaje sin tropiezos y emerge desde su vuelo en un surtido orbe lexicográfico hasta la ribera de lo exótico y lo mítico, logrando que la musicalidad y el ritmo de su decir poético disimule la rima”. Dijo que en este creador la forma no es menos importante que el fondo ya que “eleva su entramado simbólico a la categoría de pensamiento en donde la cadencia de los versos, de variada extensión, es un sello en este creador”.

En la exposición del director de la Academia Dominicana de la Lengua y presidente del Ateneo Insular destacó que “Rubén Darío había sido escogido para revelar en su lírica verdades profundas con sabios mensajes en renovada forma estética. La empatía cósmica que fluía de su corazón, con la onda de sabiduría metafísica de su conciencia cósmica, se cristalizó en su obra con el poder de su inteligencia metafísica para sintonizar los efluvios de la Creación con profundas verdades provenientes del Numen del Cosmos”. Bruno Rosario Candelier consignó que al factor determinante de traumas y miedos, como los que experimentaron la sensibilidad y la conciencia del poeta nicaragüense en su infancia, se suma el positivo influjo de vivir su niñez y su mocedad en León, la agraciada ciudad de Nicaragua, que tiene una fecunda irradiación cósmica que nutrió la sensibilidad física y espiritual del inmenso creador nicaragüense”.

Moca, ADL, 14 de febrero de 2017.