En una reunión de académicos y poetas del Cibao para festejar la publicación de un nuevo libro de poesía como aporte a las letras dominicanas, tuvo lugar un coloquio celebrado en la Biblioteca Municipal de Moca ante la presencia de intelectuales, profesores, estudiantes y cultores literarios.

El poemario Silencio y carne, de la poeta Mikenia Vargas García, fue comentado por el ensayista y poeta Ramón Antonio Jiménez, miembro correspondiente de la ADL, quien expresó que le place “participar en el bautizo del primer libro de Mikenia Vargas y que el mismo lo hac no con agua sino como debe ser: con palabras, pretendiendo descifrar el hondo silencio que es la voz de las cosas con que nos habla la poeta”.

El presentador expresó que Moca tiene una singular energía telúrica que potencia la sensibilidad de mujeres escritoras de renombre, como Aída Cartagena, Sally Rodríguez y Carmen Comprés, a las que se suman Rocío Santos y Mikenia Vargas.

Dijo Jiménez que “Silencio y carne es más que la primera muestra individual de esta voz que irrumpe en el escenario de la poesía dominicana con la fuerza de lo cósmico en donde el asombro amoroso por las vivencias reveladas le permite a la poeta hacer de su poesía una expresión de ternura destinada a crearse un espacio de respeto en el concierto de la poesía dominicana y un sello en la nutrida galería de la Poética Interior”.

El director de la Academia Dominicana de la Lengua, Bruno Rosario Candelier, habló sobre la sensibilidad estética en la lírica de Mikenia Vargas señalando que “la presentación de este poemario constituye un testimonio de su talento creador, así como de su capacidad intelectual y estética desde la vertiente luminosa de la intuición”. Rosario Candelier, que es también presidente del Ateneo Insular, precisó que “la autora de este poemario ha sabido canalizar sus intuiciones y vivencias entrañables al desarrollar su potencial creador con una sensibilidad empática hacia las diversas señales y los variados fenómenos de conciencia”.

El creador del Interiorismo literario festejó la llegada de esta joven escritora al parnaso nacional ya que “ha sido fecundada por los diversos creadores nacionales que integran el plantel de intelectuales y artistas dominicanos dando señales de un notable crecimiento y de una capacidad de recepción e integración de los efluvios del Cosmos”.

Mikenia Vargas expresó su agradecimiento a los presentadores de la obra, de quienes dijo que ambos han sido formadores y guías en este hermoso camino literario. La poeta mocana explicó que para ella el silencio es el ámbito de creación ya que le permite el encuentro con la Divinidad, el Universo y sus manifestaciones sensoriales y espirituales, asumiendo la carne como el templo sagrado en el que vino a este mundo para lograr sus propósitos.

Para Mikenia Vargas la naturaleza juega un papel esencial en su poética por lo que quiso que en la portada de su obra aparecieran gotas de aguas para dar honor a su veneración por la misma reconociendo que en el Ateneo Insular logró un encuentro muy íntimo con la esencia del Universo permitiéndole ser un mejor ser humano. La autora de Silencio y carne intentó expresar algo muy sagrado puesto que lo escrito allí representa parte de sus vivencias y del crecimiento espiritual que ha logrado en su formación intelectual y estética.

Moca, ADL/Ateneo Insular, 16 de marzo de 2017