COJOMBRO

Algunas voces del habla de un país tienen menos circulación que otras. De entre las últimas, algunas son menos conocidas o son de uso solo en una región de ese país. Lo que acaba de esbozarse es lo que se presume que ha sucedido con la voz del título.

Esta voz pertenece al léxico de la región suroeste del país dominicano. Las fuentes que han dado testimonio de su existencia son oriundas de esa región. En las recopilaciones más conocidas de las voces autóctonas dominicanas no se encuentra rastro alguno de esta voz.

Cuando se amplió el espectro de la búsqueda se localizó en un libro que no reviste todas las características de un diccionario, pero que lleva ese título, Real diccionario dominicano (2017).

En esa obra en la página 114 aparece la voz del título. Además, ya se tenía testimonio de la frase por medio de comunicación oral de una persona hablante del español dominicano de esa región.

El autor de la obra mentada más arriba le reconoce el significado de, “Saco que se usa para cargar cosas al hombro”. En el país dominicano circula la expresión “Quien tiene su cojombro, que se lo eche al hombro”. De allí probablemente dedujo el significado el autor de la obra citada. Al autor de estas apostillas le parece muy restringida la acepción que en ese libro antes mencionado aparece.

Cojombro se tiene por “carga”, de allí que la expresión sea repetida de la forma en que se hace desde hace largo tiempo. Esta carga debe entenderse en este caso en tanto “obligación, problema, responsabilidad”. De allí se desgaja que el dicho, por una razón u otra, ponga esa carga sobre el hombro de quien la tiene asignada o sobre quien le corresponda.

Hay que hacerle un espacio en los lexicones del habla de los dominicanos a esta voz porque existe, aunque no se haya encontrado rastro escrito del uso de esta.

 

*SECURITIZAR – *SECURITIZADO

“. . . entonces se trataba de una frontera precariamente SECURITIZADA . . .“

Al viajar fuera de su país se expone el hablante a recibir influencias de los idiomas de los países que visita. No solo al viajar sucede esto, sino también al leer en lenguas extranjeras. Esto no solo sucede entre países de una misma lengua, sino que aún al visitar países de lenguas diferentes, pues se entra en contacto con formas semejantes a las del español y estas, por el parecido con la lengua propia, pueden infiltrarse en el habla cotidiana del viajero.

Esto que acaba de describirse a grandes rasgos es lo que parece que sucedió en el caso del adjetivo que se observa en la frase copiada. En el desarrollo de este estudio se detallará el caso.

En el español todavía no existe securizar, ni securitizar, por lo tanto, no puede existir algo que derive de una de estas voces con rasgos de adjetivo como se observa en el texto copiado más arriba.

En francés existe la voz sécuriser que indica llevar un “sentimiento de seguridad, de confianza a una persona. Además, en esa lengua significa también, hacer una empresa más segura; asegurar, garantizar al poner algo al abrigo de peligros; proveer de dispositivos de seguridad”. Esas son las acepciones, abreviadas, tomadas del Le Petit Robert (1993:2310). (Traducción RG).

En español para expresar la idea habría que utilizar el verbo “resguardar”, que es proteger o defender. Otras frases o giros servirían para transmitir las nociones que están comprendidas en la labor de preservar la línea divisoria entre dos países.

 

GAJE

“Denigrar o ridiculizar la participación de las mujeres es GAJE cotidiano. . .”

Toma tiempo y esfuerzo dar con el origen del error o con la intención de quien redactó cuando se lee esta frase. El sustantivo del título no tiene cabida en una frase con la estructura que se reprodujo. Tampoco hay lugar para este, y, que le imprima sentido obvio a la frase.

Gaje es un sustantivo de género masculino que cuenta con acepciones muy bien establecidas en le lengua desde hace largo tiempo. El significado principal es el de salario o emolumento, que aun cuando no son sinónimos al ciento por ciento, es el aceptado por la generalidad de los hablantes de español.

El vocablo se conoce más por “gajes del oficio” que es una “Frase irónica con que se alude a las molestias, inconvenientes o contratiempos que lleva consigo un empleo u ocupación”. Diccionario de uso del español (2012:1421).

La única posibilidad que se encuentra para explicar el uso en la frase citada es pensar que es una ironía para expresar que esa es la manera habitual de pagar a las mujeres por el importante papel que desempeñan en la vida diaria. En esta oportunidad no fue fácil hallar el sentido irónico y explicar el propósito y sentido de lo que se ha estudiado en este apartado.

 

DAR CUENTA DE QUE – DAR CUENTA *QUE

“. . . y DAN CUENTA QUE vivimos un proceso. . .”

En español se ha hablado y escrito mucho acerca de lo que se conoce con los nombres de “dequeísmo” y “queísmo”. El primero es una exageración en la colocación de la preposición de ante el “que”: y la segunda es exactamente lo contrario, es decir, omitir esa preposición en los casos en que debe ser colocada, “cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado”.  Diccionario panhispánico de dudas (2005:548).

En la cita usada a modo de ejemplo en esta sección, se ha caído en el “queísmo” que es una ultracorrección y que consiste en omitir la preposición de en el nexo de que introductorio de una cláusula”. Diccionario de lingüística. Anaya (1986:247).

La locución verbal “darse cuenta” va siempre seguida de un complemento precedido de la preposición de. En funciones no pronominales “dar cuenta de” una cosa o una persona, significa “dar fin o acabar con ella”; o “informar a alguien sobre ella”.  “Debe evitarse la supresión de la preposición de cuando el complemento es una oración subordinada introducida por la conjunción que”. Diccionario panhispánico de dudas (2005:206-7).

En muchos casos el hablante y sobre todo el escribiente pueden memorizar cuáles son las locuciones que deben llevar o silenciar las preposiciones delante de la conjunción que.

 

LINK

“. . . el LINK  de meteoro riquísimo. . .”

Los escribientes y sobre todo los hablantes de español exageran con el uso de los extranjerismos en todos los ámbitos, pero sobre todo, cuando se trata del Internet. Para algunos de estos hispanohablantes las ciencias y en especial la informática pertenecen al dominio del inglés. En consecuencia, copian y repiten las voces del inglés sin rubor.

Es una pena que casos como este ocurran, pues la lengua española se ha ocupado de estabilizar los vocablos para reemplazar las versiones del inglés que dieron origen a la tecnología y sus aplicaciones.

“Link tiene traducción”. La frase entrecomillada se ha tomado de la página en internet de Fundéu. Muy bien lo asegura Fundéu, y, a seguidas sugiere para expresarlo en español los vocablos “vínculo, enlace”. Solo las personas que claudican tienen tendencia a repetir las voces del inglés. Hay que sentirse orgulloso de que la lengua española se mantenga al día y, atenta para sugerir las palabras del español que corresponden a los extranjerismos.

© 2018, Roberto E. Guzmán.