Aventar – convencer – anécdota – desorden – conferencia

AVENTAR

“Un mes antes, en el estadio del club de fútbol Villareal en un despliegue de racismo, un aficionado le AVENTÓ un plátano al brasileño del Barcelona. . .”

Para aclarar el asunto, lo primero es que no le tiraron un plátano, sino un guineo, alias banana, que en España se conoce con el nombre de plátano. Para no plantear un pleito basta con mencionar que el fruto es más conocido por banana que por ningún otro nombre. Esto por infortunio, porque en verdad debió llamarse guineo. Como dicen los dominicanos “dejémoslo de ese tamaño”.

El asunto que interesa en esta sección es el concerniente al verbo del título, aventar. Lo que interesa saber es si es reconocido por la mayoría de los hispanohablantes con un significado que le dé sentido a la frase que se copió a modo de ejemplo.

Las definiciones que aventar tiene en el español de todos los días no satisfacen para imprimirle sentido real a la oración de la cita. Para demostrar eso se recurrirá a las acepciones de los lexicones. Al final de la exposición se verá la explicación que se propone para ser indulgente con relación al verbo aventar en una oración como la reproducida más arriba.

En los diccionarios que prestan oído con rapidez al uso del español de todos los días aparece una acepción del verbo aventar que hace pensar en que el uso que se ha hecho del mismo es justo. Ese verbo es equivalente de arrojar, tirar.

El DRAE consigna algunas acepciones con viento y aire, pero ninguna satisface el vacío que se produce con el verbo aventar de la cita.

El Diccionario de americanismos (DAA) es el diccionario que arroja luz sobre el asunto. Para el verbo aventar trae más de una acepción que se presta para dar sentido a la oración copiada. En siete países de la América morena aventar corresponde a “impulsar alguien con fuerza una cosa o una persona”. En México y Costa Rica, añade ese diccionario, es “arrojar un objeto por el aire para que una persona lo atrape”.

Como ha de notarse, el hecho referido en la cita ocurrió en España, pero la redacción fue realizada para lectores hispanoamericanos. Esta aseveración se hace tomando como base las acepciones que los diccionarios peninsulares registran.

Hace más de cincuenta años, en la República Dominicana, aventar era propinar un golpe o dar un empujón a otra persona de fuerza tal que lo dejaba sin aire, es decir, con problemas para recobrar el aliento.

Hay que celebrar que los medios modernos de comunicación permitan que las personas se mantengan en relación escrita con sus semejantes alrededor del mundo y, que esas correspondencias hagan más conocidas las peculiaridades de cada español.

 

CONVENCER

“Disfruta de la historia y por lo regular está CONVENCIDO *QUE sus veredictos serán trascendentales”.

En el cuerpo de esta sección se verá que en el caso específico del verbo convencer, usado del modo en que lo hace el columnista, debió llevar la preposición DE inmediatamente después del verbo porque el complemento es una proposición con “que”.

En la oración que ilustra el mal uso, el verbo convencer se utiliza con el sentido de “llegar a aceptar o creer algo, tras haber reflexionado sobre ello”. Se construye con un complemento que lleva la preposición DE. Se dice y se escribe “estar convencido de”.

Algunas personas sienten el temor al escribir de caer en el “dequeísmo” y evitan la preposición “de” al escribir. Olvidan ellos que en español existen verbos que exigen en su construcción la preposición DE. Como consecuencia de la forma de escribir olvidando que algunos verbos exigen la preposición “de” incurren en lo que se llama “queísmo”.

 

ANÉCDOTA

“De acuerdo con F., hay incluso alguna evidencia, a este punto ANECDÓTICA, de que el examen puede incluso detectar condiciones precancerosas desde muy temprano”.

En esta ocasión se va a dejar pasar lo relacionado con la “condición” porque ya se examinó ese punto en otra ocasión. Tampoco se estudiará lo infortunada que resulta la elección de “evidencia” seguida de anecdótica. El objetivo aquí es centrar la atención sobre “anecdótico”.

En español anecdótico es diferente del significado que posee la voz anecdotic en inglés. Las diferencias no terminan allí sino que en las dos lenguas, español e inglés, anécdota y anecdote las acepciones no coinciden. Los detalles se verán más abajo.

En español una anécdota es un relato de algún suceso divertido, extraño o curioso. Es un suceso circunstancial o irrelevante. Solo se reproducen las acepciones que tiene relación con lo que se estudia aquí.

En inglés “anecdote” es generalmente interesante, divertido o biográfico de un incidente. En ambas lenguas se trata de un relato, que en inglés es generalmente corto.

Ahora hay que examinar a anecdótico en español: “que contiene anécdotas” o “que tiene poca importancia”. En inglés “anecdotic” es que está relacionado con anécdota o que consiste de anécdotas. Que se basa o consiste en informes u observaciones de analistas que no son científicos. No se tradujeron las acepciones que no son relevantes para el análisis que se hace aquí.

Se subrayaron las palabras que se consideran importantes para destacar la diferencia que existe entre las dos palabras en las dos lenguas, español e inglés. Se presume que el artículo del cual se extrajo la cita es una traducción del inglés al español.

Como se nota al llegar a este punto del desarrollo de las argumentaciones, la selección de las palabras, por una parte, hace incongruente la oración. Por otra parte, desvirtúa el sentido de lo que expresó la persona.

Al traducir hay que demostrar cuidado con el producto que se entrega para la lectura. Los parecidos engañosos pueden tener consecuencias funestas. Piénsese, que en esta oración hay un contrasentido, una inexactitud y una ambigüedad. Esta oración es digna de ser incluida en una antología de disparates.

 

DESORDEN

“. . .incluyendo nuevas pruebas clínicas, proveen una esperanza para aquellos pacientes diagnosticados con ese tipo de cáncer o con otro DESORDEN de las células sanguíneas”.

La forma primera en que se entiende un desorden es como una situación en que las cosas no están en su lugar. Es algo en lo que no hay organización. Se dice que hay desorden cuando hay irregularidad y exceso.

En muchas ocasiones cuando se escribe hay que amoldar el léxico al entorno, es decir, utilizar los vocablos que son propios de la rama del saber acerca de la cual se escribe. Los términos propios de una actividad harán que los lectores aprehendan mejor el contenido de lo expuesto.

En el caso de este “desorden” se harán algunas observaciones para darle mayor precisión a lo que transmite o lo que pretende transmitir el mensaje.

En el ámbito médico la palabra favorecida para traducir el disorder del inglés es “trastorno”. En algunos casos puede sustituirse por “enfermedad”, así se hace en congenital disorder que se lleva al español como “enfermedad congénita”. En otros casos puede usarse “deficiencia”, como cuando se traduce hearing disorder”, que se dice y escribe “deficiencia auditiva”. En lo relativo a la piel un skin disorder será una “afección de la piel” y en este caso se trata de una alteración morbosa de un elemento o de una función del organismo humano.

Otras posibilidades para traducir la dichosa mencionada voz del inglés se hace con la ayuda de “desequilibrio, perturbación, alteración”. Hay que tener en cuenta que en casos muy reducidos en español existe la necesidad de recurrir a “anormal, anormalidad” para transmitir cabalmente la idea.

En español el término trastorno tiene una acepción que se adapta muy bien a lo que se explica aquí, y es “alteración de la salud”.

Se utiliza la voz desorden cuando se trata de “desorden civil, público, o social”, que también se conoce con el nombre de “disturbio”. En los casos de las enfermedades es más propio emplear una de las palabras sugeridas más arriba.

 

CONFERENCIA

“Al terminar el curso, muchos padres tienen CONFERENCIAS con los maestros y hacen un análisis de las áreas académicas débiles. . .”

Lo que se criticará en esta sección es algo que se observa en hablantes o escribientes de más de una lengua. Específicamente en el caso presente, en un escribiente de español e inglés.

Las confusiones que se producen al navegar en dos lenguas suceden casi siempre sobre palabras que expresan conceptos abstractos que a veces son vagos por su naturaleza misma. Esos vocablos conciernen acciones de la vida corriente que pueden caer en una lengua o en otra. Además, en muchas ocasiones la escritura o la pronunciación son parecidas en las dos lenguas. Aquí se considera lo concerniente a la voz conferencia del español y a la del inglés que es muy parecida, conference.

Los dos vocablos tienen acepciones comunes y otras que difieren. Como es de esperarse las que son diferentes son las que causan los problemas pues no son conocidas o recordadas por todos los hablantes de las dos lenguas.

En español una conferencia es en sentido general una disertación en público o una conversación entre representantes de gobiernos, organismos o asociaciones. Solo se traen a esta sección las que interesan para los propósitos de esta sección.

La conferencia del español pasa al inglés en algunas circunstancias con el nombre de lecture, congress.

Una conference en inglés puede ser una reunión de dos o más personas, generalmente formal.

De inmediato salta a la vista que la conferencia del español es más formal que la del inglés. La del inglés no pasa de ser una reunión en español, una entrevista o, una consulta. Lo que se comprueba entre el inglés y el español se nota también entre el inglés y el francés.

© 2014 Roberto E. Guzmán

 

 

 

 

 

 

 

Sicariato – firmar el libro – convenimiento – vía (por la via de, por vía de) – en base a – accionar

SICARIATO

“Con estos, además, nació el SICARIATO, una serie de asesinos profesionales que se movilizan generalmente en moto y matan por encargo, en ocasiones por menos de 200 dólares. . .”

No cabe duda alguna de que esa voz, sicariato, tiene relación con el vocablo sicario del español, que no es otra cosa que un asesino asalariado. El salario que percibe el sicario lo logra por el trabajo que ejecuta por cuenta propia que consiste en asesinar. Leer más

Ternura y grandeza

Nuestra lengua nunca nos defrauda cuando nos acercamos a ella con curiosidad. Su riqueza y su variedad lucen a poco que profundicemos,

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especialmente en el vocabulario. Por razones históricas son muchas las lenguas que han aportado palabras al español. Estos hallazgos nos sorprenden hasta en las voces más cotidianas. ¿Han pensado en la ternura que nos provoca una palabra que consideramos tan nuestra como chichí? Leer más

Regado – osteoartritis – plus – darse cuenta de que (*darse cuenta que) – instalación

Regado – osteoartritis –

La voz del español dominicano que se trae a estos estudios en esta ocasión casi siempre se utiliza en el femenino: regada. En buen dominicano habría que definir esta voz como el participio pasado del verbo regar.
Este verbo a su vez equivale en este caso a “ocupar un área más vasta o ancha”. Se sabe que el verbo “regarse” en el español dominicano tiene un significado especial para enfadarse, incomodarse, ponerse de mal humor, pero en este caso no tienen relación. Leer más

Redaccional – buena plata – cajón de bateo (caja de bateo) – abocar (avocar) – mandatorio – osteopenia

REDACCIONAL

“En la tradición REDACCIONAL consiste en la ubicación, al inicio de un artículo de pura esencia periodística, de los hechos básicos de la crónica, el género por excelencia”.

No todas las palabras que están en uso en el español actual se encuentran en el lexicón mayor de la lengua que imprime la RAE. Para comenzar, sería imposible que ese colegio pudiera mantenerse al tanto de todas las creaciones de la inventiva humana.

El reconocimiento de la RAE toma tiempo porque la sanción que concede esa corporación se otorga después de detenido estudio de los genes de los vocablos de invención reciente; además, esos términos nuevos deben ajustarse a eso que los alemanes llaman sprachgefühl, que hay quienes consideran que es el sentido intuitivo de lo que es apropiado en una lengua,  concepto que según otros pertenece a la lingüística precientífica.   Leer más

La cultura del fútbol

Estamos metidos de lleno en el Mundial de fútbol (o futbol, que ambas grafías pueden usarse como adaptación del inglés football). Existe también la voz balompié, calco del inglés, y que forma parte del nombre del equipo de mis amores (o dolores), el Real Betis Balompié. ¿Habían escuchado alguna el sonoro adjetivo balompédico?

El origen inglés de este deporte contribuye a que su terminología sea abundante en préstamos (más o menos adaptados). Algo similar sucede en nuestra pelota. El gol (del inglés goal) ya no podría llamarse de otra manera; de la misma forma que el jonrón (de home run) ha adquirido carta de naturaleza en nuestra lengua. Es evidente que la adaptación de ambas palabras ha sido completa y respeta las normas del español. Es lo menos que podemos pedirles a los extranjerismos.

El peligroso saque (o tiro) de esquina es nuestra versión del corner; si optamos por castellanizarlo, no debemos olvidar la tilde. Si nos pitan una falta dentro del área, echemos mano del americanismo penal, mucho más sonoro que penalti, anglicismo adaptado habitual en España y, ni que decir tiene, que el puro y duro penalty. A veces un empate final obliga a que suframos, o gocemos, una emocionante tanda de penaltis. La  emoción o la decepción (según sea el resultado) no nos puede hacer olvidar la ortografía.

Toda competencia (o competición) deportiva supone dos rivales y aquí empieza el peligro de que aparezca el anglicismo versus: en español de toda la vida decimos contra o frente a.

Debemos hablar, y escribir, de fútbol con corrección. El deporte es cultura y esta condición tiene que notarse en todo lo que se relacione con él. Tenemos todo un mes por delante para disfrutar del fútbol en español.

© 2014 María José Rincón.

Trozo – trigésimo (trigésima) – arrollar – hispanoparlante – salón- reinventarse

TROZO

“. . .la malanga se le pone a tres TROZOS a N. M.”

Desde el principio de esta sección hay que dejar claro que aquí lo importante no es la malanga ni la locución: lo que se aprovechará será solo “trozo”. La razón para proceder de esta manera es que en el español dominicano la voz trozo, así sola, tiene un significado que la destaca de entre las demás hablas del continente y la península. Leer más

Nunca mejor dicho

Los que nos dedicamos a la divulgación del buen uso del idioma solemos dar prioridad a la corrección de la lengua escrita y dedicamos menos atención a lo que puede mejorarse en nuestra forma de expresarnos oralmente. Leer más

Reguilete – chiringa (capuchino) – encuestólogo – coconspirador – antigüedad –

REGUILETE

“Esto puede parecer molesto, pero creo que las pocas cosas que he logrado en mi vida han sido a causa de ser un REGUILETE”.

Leer la prensa en una ciudad cosmopolita donde escriben personas que proceden de diferentes países es una aventura extraordinaria; por lo menos para una persona interesada en los vericuetos de la lengua. Leer más

Tenedor – recoger (captar) – gancho – tirapiedras – *manguito rotador (manguito de los rotadores) – desplumar

Tenedor

Este tenedor es dominicano. No ayuda a comer ni tiene nada que ver con libros de contabilidad. El tenedor de esta sección se encuentra (encontraba) en las calles de la ciudad de Santo Domingo de hace más de cincuenta años.

Hace más de cincuenta años la ciudad capital de la República Dominicana no era ni sombra de lo que es la actualidad. La circulación era escasa, los semáforos casi inexistentes y la circulación la dirigían de día y de noche los llamados “policía de tráfico”. Estos se armaban de noche con dos focos (linternas), uno verde y el otro rojo. Los “tapones” se desconocían por la ausencia de suficientes vehículos para provocar un “entaponamiento”. Leer más