Con el tema “El mester castellano y su influencia en la literatura española”, Ángel Luis Arambilet Álvarez presentó su discurso de ingreso como miembro correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua y del Grupo Mester de Narradores en el marco de la Tertulia Letras de la Academia. El acto cultural contó con la presencia del director Bruno Rosario Candelier y de Ofelia Berrido, Manuel Salvador Gautier y Rafael Peralta Romero.
Ofelia Berrido leyó la reseña biográfica de Luis Arambilet y Manuel Salvador Gautier presentó al nuevo miembro del grupo Mester de Narradores. Enalteció su producción creativa como escritor, guionista, artista plástico multimedia, humorista gráfico, productor, director de cine e ingeniero de sistemas, funciones que Arambilet ejerce con naturalidad con un sentido totalizador por el que logra resultados de alto nivel. Cultiva los géneros de novela, cuento, teatro, ensayo, guion cinematográfico y poesía. Fue galardonado por el Ministerio de Cultura con el Premio Nacional de Cuentos, por “Los pétalos de la cayena”, en 1994, y con el Premio Nacional de Novela, con El secreto de Neguri, en 2006. Ángel Luis Arambilet es el creador entre nosotros del primer cuento escrito con la técnica de Arte ASCII, y de los grafopoemas “Arte y cibernética”, una combinación de gráfica y texto.
Ángel Luis Arambilet leyó su discurso de incorporación en la Academia Dominicana de la Lengua, como miembro correspondiente, titulado “El mester castellano y su influencia en la literatura”. El escritor agradeció a los académicos Bruno Rosario Candelier, director de la ADL y a Manuel Salvador Gautier, coordinador del Grupo Mester de Narradores y los  demás integrantes, por haber hecho posible la presentación de este discurso y por el honor que le confieren. Elaboró su discurso fraccionado en tres capítulos: “La poiesis y el mester”, “El castellano medieval y los mesteres” y “Los mesteres y la modernidad”. Expresó que no se puede hablar de mester, como sinónimo de menester u oficio en el contexto literario medieval, sin antes recurrir a la poesía. Y no podemos referirnos a la poesía sin antes remitirnos a la simbología gráfica griega, con sus treinta y cinco siglos de escritura como la lengua indoeuropea con mayor evidencia textual documentada. Señaló que poiesis es una forma de conocimiento que abarca todo proceso creativo, que en las artes, implica un culmen evolutivo a la vez que un exquisito deleite y eso sucede cuando percibimos múltiples fenómenos sensoriales que al integrarse generan, en conjunto, un nuevo ente: la estética, vista como la instancia sobre la belleza y la teoría filosófica del arte. Subrayó que de esta hermosa y seductora palabra, poiesis, se deriva el término “poesía”; de tal manera se deduce que el mester literario es, en esencia, poesía, que se ocupa de la naturaleza y principios de la poesía, como también de la literatura y la poiesis, aplicada a la literatura, ya que se refiere al proceso creativo que se materializa a través de la utilización del lenguaje, como lo hiciera Platón, en La República, que en un contexto filosófico determina los tres géneros que se subordinan a la poesía. Luego destacó el castellano como idioma romance derivado del latín, que como el conjunto de lenguas indoeuropeas, pertenece al grupo ibero. En la península ibérica las lenguas más habladas eran el árabe y el mozárabe, el gallego, el leonés, el vasco, el catalán, el castellano y el aragonés. Después el castellano pasó a convertirse en la segunda lengua de relevancia en la península, hacia el año 1200, cuando se compone El Cantar del Mío Cid. Resaltó que el castellano fue el idioma más extendido de los cinco reinos hispanos de la Edad Media. Más tarde surgen los juglares leoneses del siglo XII y eran llamados así por sus formas simpáticas de actuar frente al público, a menudo con disfraces y maquillaje, que insertaban entre los versos bromas y chanzas para deleite de sus espectadores. Se refirió al  “Mester de juglaría”, que desde el siglo X al XIII recitaban poemas en la nueva lengua romance. Por último hizo énfasis en “Los mesteres y la modernidad”, y señaló que la modernidad ha obviado la rima a la vez que la rigurosidad métrica de los versos medievales y los ha convertido en torrentes de palabras desatadas e irreverentes y no por ello carentes de significado o de pasión, ya que la prosa castellana se ha convertido en una expresión cultural enérgica y viva. Hizo alusión a los mesteres, que sin necesidad de adjudicarles apellidos de oficio con base a períodos históricos, estamentos sociales o estructuras del lenguaje, continúan inalterados en su esencia popular, recreativa y didáctica. Luego habló de la juglaría poética, que pervive en los versos de los poetas metafísicos, cantautores y compositores líricos de nuestro tiempo. Subrayó que la ficción ha alcanzado su máxima expresión histórica en cuanto a difusión de la palabra y el lenguaje literario. Resaltó los tiempos del mester castellano en la literatura medieval, que en eun período de mil años se produce una singular conjunción histórica fruto de la poiesis. También se refirió al Grupo Mester de la Academia Dominicana de la Lengua, que está compuesto por autores con diversas destrezas y variadas experiencias; como tal, está conformado con el propósito de difundir el conocimiento literario hacia los cuatro puntos cardinales de la República Dominicana de la manera más amplia posible. Al terminar su discurso, dijo: “El oficiante del mester debe tener como propósito crear su corpus literario, difundirlo apropiadamente y enriquecer la lengua con nueva imaginería que a fin de cuentas defina su paso y su incidencia en el entorno en el que suscita reacciones del lector o los auditorios; todo ello, sin sublevar de manera arbitraria, o innecesaria, las reglas vigentes del lenguaje. Adicionalmente, debe influir constructivamente en la sociedad que le toca vivir con su aporte cultural”.
Al finalizar la actividad, el director de la Academia ponderó el aspecto central de las palabras expresadas por Ángel Luis Arambilet y dijo: “En esencia lo que él quiso destacar es el hecho de la creatividad. En cada etapa de la historia, la creatividad siempre se ha manifestado y siempre ha sido una preocupación del sector intelectual y del sector artístico de la comunidad”. Dijo que autores como Platón y Aristóteles, que en la Antigüedad griega subrayaron la potencia de los seres humanos centrada en la palabra, enfatizaron en cuanto al modo de manifestarse o al modo de realizarse esa potencia de la conciencia. Señaló que cuando usamos la palabra con un propósito creativo, en cualquiera de las modalidades creativas, se ha procurado manifestar lo que buscan los lectores o los gozadores de la obra de arte, que es una emoción estética y una fruición espiritual, aspectos que hemos de lograr siempre; más aun, si algunas vez se disponen a crear y quieren saber si lo que están haciendo tiene calidad, verifiquen esa dimensión si su creación genera en quien escuche, lea o contemple lo que ustedes crean. Aludió a la emoción estética y a la fruición espiritual, que son dos dimensiones fundamentales en toda obra de arte y en toda obra literaria y lo enfocó por el hecho de que un grupo como el Mester de Narradores, fomenta el cultivo de la novela, el relato y el cuento para potenciar ese trabajo literario desde la palabra. Señaló que no podemos olvidar nunca que estamos en una Academia de la Lengua y lo central en todo lo que hacemos va dirigido a incentivar el estudio de la lengua y el cultivo de las letras, para hacer de ese estudio y de ese cultivo un vehículo de creación que contribuya a elevar la conciencia. También manifestó que a menudo los poetas, los narradores y los artistas tienen el don para canalizar un saber especializado, un mensaje significativo, una verdad profunda y una belleza sutil y eso está dentro de las posibilidades creativas, porque contamos con el poder la creatividad y el primer recurso con que contamos es con la palabra.  Al cierre de su conferencia hizo entrega de un documento en el que consigna los méritos del nuevo miembro correspondiente de la ADL y miembro titular del Grupo Mester de Narradores, adscrito a esta institución. Santo Domingo, 9 de marzo de 2013.